El reinado de la desolación.

Capítulo 26. Por encima de las patas de la araña.

En las profundidades del bosque negro, un sitio donde habitan muchas de las criaturas más repulsivas y peligrosas de todo el mundo, aun pese a ser de noche, el ruido dominaba, gruñidos de bestias y lamentos de animales perdidos o heridos. Una tierra hostil, muy peligrosa para los ponis, e incluso para los mismos grifos, en estas tierras solamente un completo idiota o un suicida se atreverían a entrar, pues pasar una noche aquí, es peor que pasar una eternidad en el mismo tártaro.

De repente, todo queda en silencio, las bestias callan cuando una pequeña esfera rosada se materializa en el centro del bosque, y poco a poco esta se va expandiendo, abriéndose un portal por el cual 3 ponis entran.

-es… ¿es aquí?- dice un unicornio azul con algo de miedo.

-no, pero es cerca- dice Roz con severidad.

-será mejor que no nos separemos- dice Galben con seriedad.

-estaremos bien, la única bestia que domina este sector son las tejedoras de la muerte- dice Roz con inexpresividad.

-te…. tejedoras de… de…. ¿la muerte?- dice Blu algo temeroso.

-arañas gigantescas, cuya tela de araña está recubierta de una sustancia altamente corrosiva, si quedas atrapado en un capullo morirás en solo unos minutos- dice Roz con inexpresividad.

-¡Roz!- dice Galben al notar como Blu empezaba a palidecer.

-jeje, tranquilo niño, mientras no te alejes de nosotros, lo peor que te puede pasar es pisar aquel excremento de jabalí- dice Roz y en eso Blu nota que estaba a punto de pisar dicho desecho.

-¿Cuánto falta?- dice Galben.

-muy poco, ¡síganme!- dice Roz mientras se adentraba entre los matorrales de hojas negras. el grupo de unicornios se adentra en el bosque, siguiendo a Roz un sendero apenas visible dado a la oscuridad, pasan un par de horas caminando, y pareciera como si se hiciera más oscuro con forme se adentraban más y más en el bosque.

-¿Cuánto falta?- dice Blu algo inquieto.

-aún falta- dice Roz con inexpresividad.

-¿no sería más fácil si nos transportamos hasta allá?-dice Blu.

-no niño, no se si no te habrás dado cuenta, pero mientras más avanzamos más difícil es para nosotros usar nuestra magia, hay un domo de protección- dice Roz con seriedad- no podremos usar nuestra magia cuando lleguemos a la entrada-

-ni siquiera yo sabía eso- murmura Galben.

Los ponis siguen caminando hasta que de repente se encuentran con una zona del bosque repleta de telarañas, las cuales les obstruían el camino.

-¡demonios! redes de tejedoras- dice Galben entre dientes.

-estamos en un nido de esos demonios- dice Roz.

-¡un nido!- dice Blu.

-cierra la boca mocoso- dice Roz con severidad.

-¿Qué podemos hacer hermano?- dice Galben.

-seguir adelante, solo no toquen las redes- dice Roz con severidad mientras se acercaba a un arbusto y de entre su capucha saca un pequeño costal- esto nos servirá- dice el mientras guardaba barias de las hojas negras en su bolsa.

-¿pero qué haces?- dice Galben.

-¡yo digo que regresemos!- dice Blu mientras titilaba del miedo.

-pero que miedoso es este cachorro, a su hermana le gusta mucho jugar por aquí- dice Roz mientras sacaba otra bolsa y guardaba más hojas- creo que ya estoy listo…. podemos seguir- dice Roz mientras se guardaba los pequeños costales con hojas en su capucha.

-¿estás seguro de esto hermano? estamos al pie de un nido… y según se ve es uno muy grande- dice Galben.

-estaremos bien, recorro este sitio barias veces buscando comida- dice Roz con inexpresividad- además si buscamos otro camino terminaremos rodeando la colina, y eso no tomaría mucho tiempo-

-de…. de acuerdo- dice Galben.

-vamos nenas, ya casi llegamos- dice Roz mientras tomaba un largo palo, el cual recubrió con fango y uso para quitar algunas telarañas del camino.

-no toquen las telarañas, les quemaran la piel al contacto, sin mencionar que también los envenenaran- dice Roz mientras removía algunas telarañas.

-quédate atrás de mi-dice Galben con seriedad.

-si… si….- dice Blu.

-yo que ustedes no confiaría en su magia, pronto llegaremos a un punto en el que será imposible usar hechizos de cualquier tipo- dice Roz mientras seguían caminando.

-no se alejen-

-soy yo… o cada vez el aire es más sofocante- dice Blu.

-estamos entrando en terrenos de la niebla de Melibea- dice Roz.

-¿Qué?- dice Blu confundido.

-una niebla que recubre este terreno, como un sistema de defensa, en criaturas comunes causa mareos, y en exposición prolongada puede provocar un ligero envenenamiento- dice Roz.

-tranquilo, en portadores de plaga no tiene ningún efecto- dice Galben con un tono tranquilizador a Blu.

-también tiene un efecto corrosivo en metales comunes- dice Roz.

-¿ósea?-dice Blu.

-oxida los metales comunes- dice Galben.

-por qué no…..- dice Blu y rápidamente verifica su collar de oro blanco con algo de inquietud al pensar que este se oxidaría.

-el metal de ese collar es uno muy raro y único, es lo suficientemente resistente para soportar la corrosión de la niebla, de ser de otro metal se oxidaría en minutos- dice Galben.

-si… esta niebla esta echa para destruir las armas de los cazadores que vienen a explorar- dice Roz- los ponis y los grifos nunca te encontraran aquí, ellos no pueden entrar.

-seguramente…..- dice Galben.

-"ella" no escatimo en gastos en crear este lugar, probablemente el único acto de amor que a demostrado en siglos- murmura Roz.

-no sé qué decir… nunca la conocí- dice Galben- y creo que no me gustaría conocerla-

-yo si tuve la oportunidad…. una vez… hace mucho tiempo- dice Roz.

-¿y cómo es?- dice Galben un poco intrigado.

-es extraño…. es atemorizante… pero al mismo tiempo es tierna…. no lo sé…. tiene muchas caras- dice Roz.

-¿y en apariencia física cómo es?- dice Galben.

-"ella" es perfecta- dice Roz.

-¿de qué hablan?-dice Blu ya bastante perdido.

-de nada niño…. ya estamos cerca… no te separes- dice Galben.

-¡esperen!- dice Roz.

-¿Qué pasa?-dice Galben.

-shhh- dice Roz con seriedad mientras mira en todas direcciones- estamos rodeados….-

-¿Qué?- dice Blu atemorizado.

-en los arboles…. están usando la niebla para ocultarse- dice Roz con seriedad.

-demonios…. ¿Qué podemos hacer?- dice Galben con seriedad.

-no se muevan- dice Roz mientras metía su casco en la capucha.

-podemos pelear con ellas- dice Galben.

-no lo creo…. son al menos más de 50- dice Roz mientras buscaba algo en su capucha.

-¿Qué? ¡¿Qué pasa?!- dice Blu alterado.

-¡silencio niño!- dice Galben, de repente se escucha un chillido.

-hay vienen- dice Roz con inexpresividad y de repente de entre los arboles empiezan a surgir docenas de arañas gigantescas.

-¡NO PUEDE SER!- dice Blu alterado al ver semejante tamaño de las arañas, muchas de las cuales eran tres veces más grandes que él. Ante el pánico Blu sintió la necesidad de correr, pero Roz lo patea en las patas y lo derriba.

-¡no se separen! ¡Tenemos que permanecer junto!- dice Roz.

-¡no puedo usar mi magia!- dice Blu alterado.

-yo tampoco- dice Galben mientras ayuda a Blu a levantarse, pero en eso una araña toma a Blu y estaba a punto de llevárselo, pero en eso Roz de una patada hace que la araña suelte a Blu.

-¡niño levántate ahora!- dice Roz mientras peleaba con otras dos arañas, y Galben se une, siendo que entre los dos en base de puras patadas y puñetazos, hacen que las arañas retrocedan, pero eran demasiadas.

-¡son demasiadas, ¿que no se terminan?!- dice Galben.

-¡cuidado con la telaraña!- dice Roz mientras empuja a su hermano, y una telaraña se enreda en el brazo de Roz- ¡maldición!- dice Roz mientras mira como su brazo empieza derretirse por el contacto de la telaraña-¡demonios, esto arde como el infierno!-

-¿Qué podemos hacer?- dice Galben.

-toma al muchacho, rápido, solo poder hacer esto una vez- dice Roz entre dientes.

Los tres unicornios se reúnen, mientras lentamente eran rodeados por docenas de arañas gigantes, listas para en cualquier momento saltarles encima y devorarlos.

-son como cucarachas, no importa cuántas matemos, siempre habrá muchas más que las remplacen- dice Roz entre dientes.

-hermano ¿estás bien?- dice Galben.

-si…. aj…. solo un poco mareado por el veneno- dice Roz- no se separen, casi estoy listo- dice Roz mientras tomaba los dos costales que recolecto y los mesclaba con otras sustancias- solo podre hacer esto una vez, así que cuando lo active, todos juntos, corremos en una misma dirección-

-hermano lo que vayas a hacer hazlo rápido- dice Galben mientras se ponía en posición de defensa.

-¡ AHORA, tápense las narices con un trapo y contengan la respiración!- dice Roz mientras mesclaba los costales con un poco de pólvora y prendía una mecha, es entonces que arroja ambos costales en dos direcciones opuestas, las arañas arremeten contra ellos, pero en eso la pólvora estalla, y las plantas que contenían los costales se queman generando una nube de humo, el cual cubre una gran área , las arañas empiezan a chillar mientras rápidamente el humo las bañaba y corren lejos del lugar, completamente despavoridas.

-¡ahora corran! – dice Galben mientras toma a su hermano en la espalda y todos juntos corren lejos, dejando atrás a las arañas. Al encontrarse seguros, se detienen por unos instantes para atender las heridas de Roz, vendándole todo el brazo y parte del pecho, luego sin más continúan, pese a que Galben quería que su hermano descansara este hizo caso omiso y los siguió guiando por los terrenos. Luego de un largo recorrido a pie, Roz se detiene de golpe.

-hemos llegado- dice Roz con bastante seriedad mientras miraba en dirección a la sima de una inmensa colina.

-¡¿Dónde?!- dice Blu.

Todos se dirigen a la sima de la colina, encontrándose con un inmenso cráter en el suelo, sin embargo, esto no será lo que sorprendería a Blu, si no lo que estaba en el centro, había una especie de montaña a la inversa (ósea la punta estaba pisando el suelo y la base se extendía por el cielo, al punto de que no se veía el final) Blu quedo bastante sorprendido.

-¡que es esto!- dice Blu un tanto conmocionado y exaltado ante lo que sus ojos veían, al punto de que no podía creerlo.

-es solo una de las 8 patas- dice Roz con inexpresividad- esta es la entrada al reino del herrero.

-pe… pero….- dice Blu.

-tenemos que subir la montaña inversa niño- dice Roz con inexpresividad.

-bueno… aquí nos separamos hermano, yo tengo que regresar- dice Galben con seriedad.

-¿Qué?- dice Blu un poco ansioso.

-yo no puedo seguir niño- dice Galben con seriedad- cuídate- dice el unicornio mientras se daba la media vuelta.

-espera- dice Roz- antes déjame darte algo- dice mientras sacaba un brazalete negro de entre su capucha.

-hace mucho tiempo que abandone a los hermanos de sangre hermano… no quiero nada de ellos- dice Galben con inexpresividad.

-no lo crearon los hermanos de sangre- dice Roz mientras le señala una insignia del tipo escudo, en la que se mostraban dos lobos aullando a una luna y tras ellos una serie de espinas, y hasta el fondo predominaban dos espadas, grabada en el brazalete-

-creí que el herrero dejo de forjar armas desde hace 100 años multidimensionales- dice Galben con inexpresividad.

- el ya no, pero su hijo, en ocasiones forja armaduras u espadas para aquellos que lo merecen- explica Roz con seriedad- tómala-

-¿estás seguro que quieres dármela?- dice Galben.

-ahora que rechazas el collar que nuestro padre te entrego, necesitas de algo más fuerte que te proteja- dice Roz con seriedad mientras da un reojo al collar que Blu traía puesto.

-está bien hermano- dice Galben mientras toma el brazalete.

-solo prométeme que esta vez no lo regalaras- dice Roz.

-siendo un regalo que vino de ti, nunca- dice Galben con una ligera sonrisa.

-vete ahora- dice Roz con seriedad.

Galben se retira rápidamente, dejando a Roz y a Blu, el cual se mostraba un tanto temeroso y desconfiado al estar solo con Roz.

-¿te vas a quedar hay parado esperando a que una bestia te devore o vendrás con migo?- dice Roz con inexpresividad mientras bajaba por el cráter y se dirigía a la punta de la montaña inversa.

-tendremos que subir todo esto- dice Roz.

-tu vuelas ¿no podemos volar?- dice Blu mientras tragaba saliva al ver el semejante tamaño de la montaña.

-mira niño, para empezar es muy mala idea sobrevolar el bosque negro, dado al número de bestias voladoras que rondan estos lares, y segundo llegara un punto en el que volar sea peor que caminar por brasas ardientes- dice Roz con inexpresividad.

-en… enserio…- dice Blu aún bastante intimidado ante el tamaño de la montaña.

-yo podría volar hasta la sima, pero solo si voy yo solo, no podría cargarte aunque quisiera- dice Roz con inexpresividad.

- hay no…- dice Blu.

-camina mocoso, que tenemos que seguir el camino de las escaleras- dice Roz con seriedad.

-es... ¿escaleras?- dice Blu.

-si ¿qué creías? ¿No las vez?- dice Roz con inexpresividad mientras caminaba hasta la punta y señalaba una serie de protuberancias en las rocas que apenas se asemejaban a lo que él decía.

-tranquilo, solo el inicio es difícil de subir- dice Roz mientras se trepaba en la roca.

Pasa una hora y apenas había escalado poco más de 100 metros, y aún faltaba mucho para llegar a la sima.

-¡DEPRISA!- dice Roz con un tono reprobatorio al ver a Blu bastante temeroso mientras escalaba un par de metros al fondo.

-¡no es tan fácil como parece!- dice Blu alterado.

-aj, pero que mocoso me toco cuidar, su hermana escala estas escaleras en menos de media hora, y con presas de más de 100 kilos de peso- piensa Roz con vergüenza mientras frotaba sus cienes.

-¡NO HAY OTRA FORMA!- grita Blu mientras estaba a punto de resbalar de la pendiente.

-¡400 METROS MÁS Y LLEGAREMOS AL TÚNEL VE VIENTO HAY LAS COSAS SERÁN MÁS FÁCILES!- grita Roz quien algo impaciente se adelantó un poco más.

-¡¿TÚNEL DE QUE?!... ¡ESPERA NO ME DEJES!- grita Blu mientras ve como Roz lo dejaba- ¡ROZ NO ME DEJES SOLO!-

3 horas después,

Blu aún se encontraba escalando la montaña, hasta que en eso este divisa que más adelante una nube roja con relámpagos lo esperaba, Blu toma aire y recorre la tormenta roja, la cual con cada paso adelante que daba estaba a punto de resbalar de la pendientes, sentía barios pellizquitos al ser bañado por aquella esencia roja que rodeaba la montaña por completo, pese a que este trayecto fue mucho menor, de solo 10 metros, le tomo más de media hora cruzar esta parte, y en más de una ocasión estaba a punto de caer, pero finalmente logra superar la tormenta y divisa lo que aparentemente era la sima, Blu es entonces que escala aún más rápido al encontrarse con lo que parecía ser el final del trayecto.

-¡Siiiii! ¡Finalmente!- dice Blu mientras sube hasta el final y se tira al suelo- uf ¡Siiiii! ¡lo logre jeje!- dice Blu mientras respiraba hondo, y en eso este mira al cielo, y para su desgracia, nota que el camino aún seguía.

-¡QUEEEEEEEE! ¡ESTA MONTAÑA NO TIENE FIN!- grita Blu fuertemente provocando un fuerte eco a los alrededores.

-¡hay no ahora tendré que escalar esto también!- dice Blu mientras miraba hacia arriba, y notaba que al parecer el resto de la montaña tenía una ligera curvatura, a diferencia de lo que acabo de escalar hace poco que parecía mas una estaca.

-hey niño- se escucha, Blu voltea y ve a Roz recargado contra una pared.

-¡¿que acaso esta montaña no tiene fin?!- dice Blu.

-esta cosa no es una montaña- dice Roz con seriedad mientras se dirigía al borde del acantilado y miraba la tormenta de energía roja que recubría la montaña.

-¿vez eso?- dice Roz con inexpresividad, y Blu por curioso se asoma- eso es lo que nos mantiene a salvo de los hermanos de sangre, y otros más, esa tormenta te juzga, y decide si pasas o no-

-y… ¿Qué pasa si no te acepta?- dice Blu con algo de temor.

-caes al vacío- dice Roz con inexpresividad-sígueme niño-

-¡sí!…. Em ¿Cuánto falta?- dice Blu.

-muy poco- dice Roz.

-creo que moriré antes de llegar a la sima- dice Blu sin evitar sacar unas lágrimas de frustración.

-aja…. Bueno…. el camino continúa por aquí, dice Roz señalando un túnel por el cual brotaba una fuerte ventisca.

- hay no…- dice Blu.

-te espero en la sima- dice Roz mientras entra al túnel.

-¡espera!- dice Blu entrando tras él, pero casi de inmediato una poderosa ventisca lo golpea y lo expulsa del túnel.

-¿POR QUÉ NO TE TRANSFORMAS EN LOBO? ¡SI LO HUBIERAS ECHO DESDE EL PRINCIPIO HUBIESE SIDO MUCHO MÁS FÁCIL PARA TI ESCALAR! Idiota- se escucha desde el túnel.

Blu la verdad, dado a todo lo que ha pasado recientemente, se mostraba bastante re aseo a transformarse en lobo, dado a que él consideraba esta parte de él, como algo que nunca más debería salir, al pensar en transformarse el lobo, el no dejaba de pensar en su lado bestial y fuera de control, aquel lado que estuvo a punto de matar a su madre y acecino a docenas de inocentes.

-¡no! ¡Yo puedo solo! ¡Sin transformarme!- dice Blu con cólera mientras corría hasta el túnel de nuevo, y tal y como entro, salió expulsado y estuvo a punto de caer del barranco.

-suerte con eso entonces- se escucha ya en un tono de voz poco audible dado a la distancia.

Blu lo intenta barias veces más, en una ocasión alcanzo a recorrer varios metros, pero pronto tropezaría y saldría del túnel nuevamente. Es entonces que más por impulso de rabia que por decisión propia, que Blu se transforma en el lobo azul y corre hasta el túnel, es entonces que pese a que le costó algo de trabajo finalmente logra escalar el túnel, siendo que en 10 minutos hizo lo que no hizo en una hora de varios intentos sin éxito.

Es entonces que Blu finalmente llega al final del túnel, este se mostraba bastante furioso, pero luego de unos instantes finalmente se calma, retomando su forma poni y mostrándose bastante confundido y extrañado al encontrarse en una especie de templo. Blu mira a su alrededor, notando que se trataba de un gran salón redondo, en el cual se encontraban 7 túneles más, muy similares al que de donde salió, y en el centro del gran salón se divisaba unas inmensas escaleras en espiral, echas de roca tallada con algunas decoraciones de oro y unas estatuillas de lobo. Blu camina lentamente hasta las escaleras y lentamente sabe por estas, ya cuando estaba a punto de llegar a la sima, un inmenso lobo azul claro arremete contra él, tumbándolo de las escaleras y cayendo en el centro del salón, este mira a Blu con seriedad y empieza a gruñirle ferozmente, mientras lo tenía contra el suelo.

-ho... hola... tranquilo... soy... soy...- dice Blu un tanto nervioso, es entonces que el lobo arremete contra él, pero para sorpresa y alivio de Blu en lugar de arrancarle la cabeza, esta empieza a lamerle la cara, bañando a Blu en un mar de baba.

-¡Basta, basta! Jeje ¡me hace cosquillas….! Aj…. ¡ENTRO EN MI BOCA!- dice Blu mientras intentaba quitarse el lobo de encima.

-jeje, perdón- se escucha mientras el lobo se quita de encima de Blu y lentamente se transforma en una yegua azul claro de crin azul y mechones blancos, Blu se queda bastante sorprendido al ver semejante yegua, tan hermosa frente a él.

-¿Qué pasa? ¿No reconoces a tu propia hermana?- dice la yegua quien no era ninguna otra más que Ara.

-¡¿Qué?!- dice Blu-más vale que controles esas hormonas pequeño idiota- escucha la voz de Roz en su mente. Es entonces que Ara abrasa a Blu con fuerza.

-¡no sabes cuánto te extrañe!- dice Ara mientras una lagrima brotaba por su mejilla.

-¡Night…. Oh… pero cuanto has crecido- se escucha, Blu voltea en dirección a las escaleras y por esta ve entrar a un unicornio blanco azul, acompañado de una yegua la cual para sorpresa de Blu esta era una alicornio café claro de una larga crin castaña con mechones amarillos y unos resaltantes ojos dorados.

El unicornio no era ningún otro más que Shining Armor, el cual no lo pudo resistir y al igual que Ara se abalanza contra Blu y lo abraza con tal fuerza que deja sin aliento a Blu.

-¡no sabes cuánto nos hacías falta! Creímos que….- dice Shining mientras intentaba aguantar las ganas de llorar, dado a que por fin, luego de años de estar lejos, por fin están juntos.

-no… no puedo respirar…- Dice Blu con dificultad.

-em… padre…. Creo que necesita respirar- dice Ara con inexpresividad mientras miraba sus cascos y los pulía con un trapo.

-¡oh cierto! Ejem… perdona hijo- dice Shining.

Blu se deja caer al suelo y empieza a toser frenéticamente- no… no importa….- dice Blu con timidez y un poco de incomodidad, mientras se levantaba, y Shining lo ayuda a levantarse, mientras tanto tras de ellos bajando por las escaleras se encontraba Roz, bajando junto a un unicornio negro de crin amarillo rojiza.

-hijo cuando terminen llévalos ante el salón, el herrero quiere conocer al muchacho- dice Roz mientras se daba la media vuelta y se iba.

-si padre- dice el otro unicornio.

-ha pasado tanto…. – dice Shining mientras intentaba todo lo posible por contener su yanto.

-cariño, puedes soltarlo- dice la alicornio café claro que estaba junto a Shining- nadie dirá nada si lloras- dice ella y en eso Blu nota que el lomo de la yegua se encontraba un pequeño potrillo de no más de dos años durmiendo en su lomo, un pequeño, delicado y tierno niño, de color blanco azulado y crin amarilla rojiza. Blu se muestra un tanto serio al recordar que su madre estaba muerta y que ahora supiera que su padre tenía otra pareja lo hacía sentir algo extraño e incómodo, en especial por el hecho de que nunca antes él había visto a esta yegua, y el hecho de que sea una alicornio no hacían más que una vaga idea pasara por su mente de que su padre dejo atrás el recuerdo de su madre, por algo mucho mejor en todos los sentidos.

-no hay nada que pueda hacer, y mi objeción no tiene valor, se ve que tienen mucho tiempo- piensa Blu mientras ve al potrillo dormir.

-¿te pasa algo?- dice Shining algo inquieto.

-no… no es nada… em… disculpa… em… no se tu nombre- dice Blu refiriéndose a la alicornio.

-oh sí.. Jeje, perdona, llámame 13- dice la yegua.

-¿13?- dice Blu extrañado.

-aj, es una larga historia familiar, que empieza con que yo soy la treceava hija de mis padres- suspira ella- ahora todos me llaman 13-

-¿y supongo que si tienes otro hermano le pondrán 14?- murmura Blu.

-de echo… mi madre murió cuando nací- dice 13 con inexpresividad, provocando un ligero silencio incomodo entre el grupo.

-ejem…. Bueno… em… supongo que este niño es mi nuevo hermanito- dice Blu.

-jeje, eso quisiera pero Shining no quiere tener hijos- dice 13 algo deprimida.

-cariño ya te dije porque…- dice Shining con un nudo en la garganta.

-espere…. Si no es mi hermano… ¿de quién es?- dice Blu confundido.

-¡hay Night! ¿Cómo es que no lo notas? Este pequeñín es mi hijo- dice Ara mientras toma al potrillo en cascos y lo abrasaba.

-¡¿QUEEEEE?!- dice Blu exaltado- ¡momento! ¡Se supone que yo soy el mayor! ¡¿NO DEBERÍAS SER UNA NIÑA DE A LO MUCHO 13 AÑOS?!- dice muy alterado y sintiendo que la cabeza estaba a punto de explotarle- ¡SE SUPONE QUE SOLO HABÍAN PASADO 11 AÑOS! ¿o no?-

-em… bueno... en realidad ya tengo 24- dice Ara algo incomoda.

-hijo cálmate.. em… sé que hay mucho que explicar- dice Shining.

-¡¿PERO CÓMO ES QUE UNA NIÑA DE UN AÑO SE CONVIERTE EN UNA YEGUA MADURA CON HIJOS EN SOLO 11 AÑOS?!- dice Blu exaltado.

-ejem, yo puedo explicarlo, lo que pasa es que los tiempos dimensionales son diferentes, siendo que aquí el tiempo pasa a casi el doble que en tu mundo según veo, los tiempos transcurren a diferente velocidad, dado a la diferencia de rotación y ubicación de las dimensiones en un balance cósmico de espacio tiempo, y es por eso que ahora Ara tiene 24 mientras tu sigues siendo un adolecente- explica 13.

-¿aja? ¡"Ahora todo queda más claro"!- dice Blu con ironía y aun mostrándose bastante inquieto.

- en tu mundo solo pasaron 11 años y en el nuestro poco más de 22- dice Shining suspirando.

-en resumen ya no eres el mayor- dice Ara.

-¿y por qué o qué?- dice Blu aun confundido.

-creo que aunque te explique con peras y manzanas no entenderías- piensa Ara.

-¡Ara! No es bueno que pienses de esa forma de tu hermano- murmura Shining.

-demonios pensé en voz alta- piensa ella.

-te escuche- piensa Shining.

-bueno… creo que es mejor que regresemos a casa, se ve que estas muy cansado y hambriento- dice 13.

-creo que me va a explotar la cabeza- dice Blu mientras colocaba su casco contra su rostro.

-disculpen, em, es momento de que regresemos al palacio- dice el unicornio negro de crin amarilla con mechones rojizos.

-jeje, claro cariño- dice Ara con una sonrisa.

-me permites a mi hijo- dice el unicornio extendiendo sus cascos.

-claro- dice Ara entregándole al potrillo aun dormido.

-¿él es su esposo?- dice Blu bastante perplejo, no tanto por el hecho de que otro poni que no conoce es la pareja de su supuesta hermana menor-mayor, si no por el hecho de que se perdió de toda una vida aquí.

-ven hijo por aquí- dice Shining mientras ayuda a Blu a subir las escaleras al notar lo desorientado que este se movía.

Al llegar a la sima Blu queda boquiabierto al ver semejante reino que se encontraba frente a él, un reino de edificaciones barrocas y grandes plazas, encontradas en una vasta colina, rodeada de montañas inmensas y también un lago de proporciones indefinidas a simple vista, y en el fondo se podían divisar tanto lobos como ponis caminando entre las plazas, mientras hasta el fondo, tras las montañas llegaba el atardecer.

-bienvenido al reino de Arcadia- dice Shining.

-¡no puede ser!- dice Blu bastante sorprendido al ver semejante reino de gran tamaño y belleza, que yacía frente a él. Blu baja las escaleras de la colina donde se encontraba lentamente, este mira tras de el y ve como la cueva de donde salieron tenía la forma de una gigantesca boca de lobo, y también algo más que no noto al principio eran dos hileras de lobos de gran tamaño los cuales protegían la entrada a la cueva, la razón por la que Blu no los había notado en un inicio, era porque estos lobos no se movieron ni un centímetro.

-Night no los mires a los ojos- dice 13 en voz baja mientras toma al joven unicornio.

-pero…- dice Blu.

-no son lobos normales… fueron creados para resguardar esa entrada- dice 13, mientras intentaba que Blu no mirase atrás.

-¿eh?- dice Blu un tanto inquieto.

-no mires o tendremos que vendarte los ojos- dice Ara.

Todos llevan a Blu hasta un inmenso palacio, casi tan grande como el de Canterlot, en el cual nuevamente se encuentran con gigantescos lobos negros resguardando la entrada al castillo, esta vez, Ara venda los ojos de Blu y lo guían por el castillo hasta un gran salón, donde se encontraría el comedor, tallado en mármol y con docenas de pilares rodeándolo y un gran tragaluz en el techo que iluminaba toda la habitación.

-siéntate aquí hijo- dice Shining mientras le acerca una silla a Blu.

-no veía actuar a papa así desde que tenía 8 meses de embarazo- piensa Ara- bueno, creo entender por qué actúa así, jeje, yo también lo extrañe-

Conforme pasa el tiempo llegan 5 alicornios más, de postura dura y severa, los cuales se sientan justamente al frente de la mesa, dejando un espacio, posteriormente llegarían barios meseros que servirían los alimentos en la mesa, un inmenso bufet, digno de reyes, con carnes y vegetales de todo tipo a lo largo y ancho de la inmensa mesa.

-come… estoy seguro que tienes hambre- dice Shining.

-si… gracias...- dice Blu mientras mira el banquete, y por más que se sentía tentado a atracarse contra la comida, se sentía algo intimidado ante la presencia de todos estos alicornios que se mostraban bastante serios en su mayoría, otros sin embargo, solo se mostraban indiferentes ante la presencia de Blu.

-veo que trajiste a otro 13- dice el alicornio más grande del grupo con bastante inexpresividad, un poni de pelaje negro como la noche y crin gris claro con mechones cafés, el cual tenía una larga cicatriz a lo largo de todo su rostro, la cual sumado al carácter del poni intimidaban mucho a Blu.

-si hermano- dice 13.

-bueno, me temo que no hay habitaciones, tendrá que quedarse en uno de los alberges que nuestro padre fundo- dice el mientras se servía algo de comida.

-no será necesario, el dormirá con nosotros- dice Shining.

-bueno como quieras- dice el alicornio con inexpresividad.

-jeje, disculpen la tardanza, pero la torre norte fue demolida, necesita una remodelación, trabaje en los planos toda la tarde- dice un sexto alicornio marrón con crin negra que apenas va llegando.

-jeje, no te preocupes, papá todavía no ha llegado- dice 13.

-supongo que aún está durmiendo- dice el alicornio más grande con inexpresividad.

-uf, tuve que hacer más cálculos de los que creí, pero ahora habrá una torre dedicada completamente a la biblioteca que tanto querías, será 5 veces más grande que la original- dice el alicornio marrón.

-jeje gracias hermano- dice 13- eres un encanto Grif-

-por demoler la torre norte ahora hay una nube de polvo tras mi ventana- dice uno de los alicornios con inexpresividad.

-tranquilo, si le damos prisa, estará lista en dos meces- dice Grif con despreocupación.

-¿13 ya revisaste el cargamento de plantas medicinales que traje?- dice otro más de los alicornios, uno gris oscuro con crin naranja, y al igual que el negro presentaba cicatrices en los hombros y sus cascos.

-gracias Nasul Fin- dice 13- las revisare mañana temprano.

-bien- dice Nasul Fin con inexpresividad.

De repente se escuchan un ligero estremecer, seguido de unos pasos aproximándose con ellos.

-creo que ya despertó- dice Grif con una ligera sonrisa.

De repente, lo que Blu creía era una pared se abren, mostrando que se trataban de dos puertas, rebelando un lobo negro del tamaño de una casa, con dos gigantescas alas a su espalda y un cuerno roto en su frente, también mostraba bastantes cicatrices aún más que la de los dos hijos mayores a lo largo de todo el cuerpo, y en especial en el rostro, al punto de que ni siquiera tenía ojos, pues estos se le habían sido arrancados años atrás.

-¡padre!- dicen todos los alicornios, incluyendo a 13 inclinándose ante la llegada del gran lobo negro, seguidos de ellos les siguen Shining, Ara y su esposo, los cuales toman a Blu y lo obligan a inclinarse, este ultimo ante este acto impacta contra un plato con sopa, bañándose la cara.

El lobo se sienta junto a la mesa, dando marcadas respiraciones, las cuales se denotaban, le costaba bastante trabajo también.

-siéntense- se escucha con una vos firme, y en eso todos se sientan y empiezan nuevamente a comer.

-es… ¿es él?- dice Blu bastante sorprendido mientras se limpiaba la cara con una servilleta, sin dejar de ver al gigantesco lobo.

-si… él es el herrero… Night Light por favor no mires sus cicatrices- dice Ara con seriedad.

-si… disculpa…. Pero… ¿él puede verme?- dice Blu extrañado.

-no pero yo si- escucha Blu en su mente y este rápidamente voltea y ve al alicornio negro que lo miraba con severidad.

-tranquilo Scut Sabie- se escucha, no había duda de que fue el lobo.

-si padre- dice Scut con sumisión.

-ahora… Blu… veo que acabas de llegar- se escucha la vos de herrero y el lobo voltea en dirección con Blu, pese a no tener ojos.

-disculpe… su nombre es Night Light- dice Shining algo intimidado.

-je, sí, pero, así no es como le dicen otros- se escucha, el Lobo mira a Blu, el cual se sentía bastante intimidado ante la mirada sin ojos del herrero- ¿cierto?-

-em... em... yo...- dice Blu con un tono de voz poco audible.

-eres un buen chico, tranquilo, estarás bien aquí, no hace falta que te juzgue, además si no merecieras estar aquí, la niebla roja no te habría permitido pasar- dice el lobo.

-Grif, cuando termines con la biblioteca construye una habitación extra para el chico- dice el lobo.

-si padre- dice Grif reverenciándose.

-todavía espero mis nietos hija- dice el lobo mientras se levanta de la mesa y se va, cerrándose la puerta tras él.

-si… padre- dice 13 algo apenada.

-¿no comió nada?- susurra Blu.

-nunca come con nosotros, solo se sienta a la hora de la cena por unos instantes y luego regresa a su mazmorra- dice Ara.

Mientras tanto a las afueras del comedor, usando una armadura negra del tipo de guardia real, pero con un estilo más agresivo, se encontraba Roz mirando al grupo comer- solo espero que esta vez no lo eches a perder niño-