TERCERA PARTE: ¿DE QUÉ LADO ESTÁS?

Capítulo 25: Volver a Ser Uno Solo

Las tripulaciones de todas las embarcaciones exclamaron vítores de alegría en cuanto el Perla Negra y el Abbas intercambiaron los cables para unir ambos barcos y así permitir un abordaje mutuo para saludarse entre sí.

—¡Bendito viento del oeste! —exclamó Gibbs lleno de alegría, aspirando el aire puro del mar—. ¡Por fin hemos vuelto a casa!

Will y Elizabeth intercambiaron tímidas sonrisas y miradas entre sí, sintiéndose dichosos por haber vuelto con vida a su mundo, juntos, como debería ser.

–¿Estás bien, muñequita? —le preguntó Barbossa a Jade, disimulando su preocupación con una gran sonrisa burlona.

—Sí… —asintió la chica de mala gana mientras escupía agua y se sacaba algunos pequeños peces de los pliegues de la ropa.

La capitana Jacky estaba radiante por aquella reunión tan esperada, pero en cuanto vio a Jack y a los demás saltar cobre cubierta para venir a saludarla, se acordó de su vergonzosa situación "embarazosa" y escondió rápidamente parte de su cuerpo detrás de un tonel.

Luego se saludarse con Nefud Yidda, tanto al capitán Sparrow como su gente se asombró al encontrar a Beatriz embarazada.

—¡Mujer! ¿Así que por fin te pusieron en tu lugar? —la saludó Jack, abrazándola efusivamente y apretándole el trasero con ambas manos.

—A mí nadie me pone en mi lugar, hombre, y quítame las manos de encima —replicó la acosada, apartándolo inmediatamente pero sin dejar de sonreírle—. ¿Por qué no vas a saludar a tu querida hermana? Ella también tiene una linda sorpresa para ti.

"Espero que te bese Barbossa " —fue el "amable" pensamiento que Jacky le dirigió al escucharla.

Obediente, el pirata giró hacia su otro yo y se acercó a ella con los brazos bien abiertos.

—¡Hermanita! ¡Tanto tiempo sin vernos! ¡Ven a mis brazos, querida!

Pero, para su sorpresa, ella intentó guardar la distancia con él colocando al barril como intermediario entre ellos dos. Para Jack, aquella actitud le pareció muy extraña. Parecía como si ella estuviera evitándolo de adrede.

—¡Hermanito! ¿Cómo has estado? Veo que todos se juntaron para rescatarte... Me alegro por eso. ¿Qué tal la estadía en el Armario de Davy Jones? —le preguntó con una sonrisa nerviosa, siempre ocultando disimuladamente media parte de su cuerpo detrás del barril.

—¡Inolvidable! ¿Por qué no vienes a darle la bienvenida a tu hermanito que tanto te extrañço? —le propuso, siempre con los brazos abiertos, insistiendo con acercarse a ella, pero ésta se escabulló detrás del mástil mayor.

—¿Para qué? Me basta con verte. No creas que porque tengo el aspecto de una mujer voy a actuar como tal, savy?

—Pues yo sí quiero abrazarte, hermanita —insistió, comenzando a perseguirla.

Y así comenzaron una ridícula persecución por toda la embarcación, siempre ocultándose ella, siempre insistente el otro, utilizando cada cosa o persona como escudo entre ellos dos hasta que finalmente la pirata se ocultó detrás de Nefud Yidda, tomándolo por los brazos y colocándolo entre ella y su otra mitad. Jack, en cambio, se quedó frente al árabe, tomándolo él también por los brazos, comenzando los tres a girar como un carrusel en un tonto intento de huida y persecución.

—Vamos, hermanita, ¿en verdad no quieres saludarme?

—Ya te saludé, ¿lo olvidaste?

—Pero a mí me gustaría que me dieras un fuerte abrazo, savy?

—¿Para que me agarres el trasero? ¡Ni loca!

—Veo que me conoces muy bien, hermanita… Pero sé muy bien que tú harías lo mismo conmigo, ¿no?

—Claro. ¿Por qué me negaría a agarrarte el trasero?

—Entonces, abracémonos y saludémonos a nuestra manera, ¿qué te parece?

—No me parece para nada ni tampoco me igualese, compañero. ¿Por qué mejor no guardamos distancia?

—¿Para qué guardarla si ya la hemos encontrado?

Nefud Yidda revoleó los ojos.

—¡YA BASTA! —gritó, tan mareado como furioso, deteniéndose de golpe y obligando que los hermanos Sparrow también se detuvieran—. ¿Quieres saber por qué no quiere mostrarse? ¡Pues está embarazada!

Y de un tirón la mandó al frente, dejando a la vista de todos la pequeña pancita que ostentaba.

—¡Oh! ¡Por todos los dioses habidos y por haber! —exclamó el sorprendidísimo Gibbs.

Barbossa y Ana María se quedaron blancos como el papel, con la boca bien abierta.

—¡Qué adorable! —exclamó Jade, enternecida.

El resto de la tripulación original del Perla, incluyendo a Elizabeth y Will, se miraron entre ellos en completo silencio, hasta que…

—¡Jah jaah jaaah! –explotó Will, sin poder contener por más tiempo la risa—. ¡Sólo tú serías lo suficientemente idiota como para que te pase algo así! ¡Jah jaah jaaah!

Elizabeth tampoco pudo aguantar más.

—¡No puedo creerlo! —dijo, casi sin poder respirar— ¡Estás embarazada! ¡A ver si así aprendes a no estar coqueteándole a cada hombre con que te cruzas! ¡jah jah jah!

Los demás piratas tampoco se pudieron aguantar y comenzaron a reírse con todas las ganas.

Y mientras todos se dedicaban a burlarse de una muy ofendida Jacky Sparrow, el único que no se burlaba de ella era su hermano, quien seguía sumido en el silencio por razones obvias, con los ojos clavados en la prominente pancita maternal.

—Lo sabía —murmuró la pirata, muy enojada y cruzándose de brazos—. Por eso no quería que se enteraran, ahora van a estar molestándome todo el tiempo… Como aquella vez que se enteraron de que me convertí en mujer.

—Me imagino que el padre de ese niño es el comodoro Norrington. ¿O me equivoco, hermanita? —fue la repentina pregunta del capitán Sparrow.

Todos enmudecieron y miraron detenidamente a Jacky, esperando su respuesta, incomodándola tremendamente.

—¿Tengo que contestar a eso? —replicó enojada—. Lo importante ahora es que tengo la solución a nuestro problema, hermanito.

—¿La solución a nuestro problema? —inquirió desconcertado—. ¿A cuál problema te refieres? Somos jóvenes, sexys e impresionantemente habilidosos.

—Me refiero a nuestra separación de género… Ya descubrí la manera de que volvamos a ser uno solo.

—¿Volver a ser uno solo? —repitió asombrado—. ¿Estás segura de eso?

—Segurísima —sonrió.

Tía Dalma también estaba sorprendida con esa inesperada noticia, pero nada dijo hasta saber más al respecto, pero fue Elizabeth quien protestó.

—Pero, ¿y el bebé que estás esperando? —intervino, angustiada por el destino de la inocente criatura—. ¿Qué será de él cuando se unan? ¿Desaparecerá?

—¿Qui-quieres matarlo? —preguntó la escandalizada Jade.

—Matarlo es una palabra muy fea, pequeña… —abrió los ojos desmesuradamente—. ¡Momento! ¿Tú no eres la hija de Sao Feng? ¿Qué demonios haces aquí?

—¡Eso no viene al caso ahora! —se quejó—. ¡Tú quieres matar a ese inocente bebé!

—¡Bah! ¿Y por qué tanto escándalo si no es de ustedes? —puso los brazos en jarra, molesta—. Al fin y al cabo es mi bebé y mi cuerpo, así que yo hago lo que se me antoja con ellos, savy?

—¡Oh! ¿Pero cómo puedes ser tan ruin? —se quejó Elizabeth, tan escandalizada como la hija del pirata chino.

—Me parece que quiere quitarte el título… —opinó Jack, con los brazos cruzados.

—¡Pero tú estás aquí con vida! ¡Tenías una oportunidad de volver! ¡Pero esa pobre criatura, no la tendrá! ¡Es injusto!

—¿Por qué te metes en lo que no te importa, chiquilla? —intervino Ana María—. Si la capitana no quiere tener a ese niño, está en su derecho.

—¡Pero es un crimen!

—¡Ese nenito no tiene la culpa de nada! —volvió a quejarse Jade.

—Claro que no, pero si una madre no lo quiere, puede abortarlo —Ana rebatió, alzándose de hombros tranquilamente—. En Tortuga es una práctica muy común entre las prostitutas y la gente pobre, ¿lo sabían? Sucede tanto en Port Royal como en Singapur. ¿Por qué no despiertan al mundo real, ¿nenitas?

—¡Pero eso es asesinato! —insistió Jade.

—¿Cómo puede ser asesinato si ni siquiera nació? —intervino Barbossa.

—¡Eso es! ¡Estoy de acuerdo con el viejo chivo! —exclamó Jacky.

—¿A quién le dices "viejo chivo", intento de mujer? —bramó, poniendo los brazos en jarra y asesinándola con la mirada.

La aludida miró hacia todos lados, como si estuviera buscando algo.

—¿A ti te parece que hay otro viejo chivo? Yo no veo otro, ¿y tú?

El furioso pirata hizo rechinar los dientes, a punto estuvo de replicarle, pero Elizabeth intervino, volviéndose desesperada hacia Jack Sparrow.

—¡Jack! ¡Debes detener esto! —pidió—. ¡Dile a tu hermana que se quite esa terrible idea de la cabeza!

Enmudeció al ver la terrible mirada que éste le dirigió, helándole la sangre.

—Ni siquiera me dirijas la palabra, mujer traicionera —le espetó, y la hizo a un lado bruscamente y se acercó con su acostumbrado vaivén hacia Jacky.

Luego de mirarla de abajo hacia arriba con una expresión muy seria, le preguntó:

—¿Tienes queso?

Y todos se llevaron la mano a la cabeza, unos fastidiados y los otros estupefactos.

—¡Pero, grandísimo idiota! ¿Cómo puedes preguntar eso ahora? —exclamó Ana María, y le propinó un formidable manotazo en la nuca.

—¡Ouch! ¡Eso dolió, imitación de mujer! —se quejó, llevándose la mano a su adolorida nuca, volviéndose hacia ella—. ¡Para mí el queso es tan importante como el pequeño bastardillo!

—¿Cómo puede comparar el queso con un bebé? —replicó la joven Jade, poniendo los brazos en jarra.

—Esperen un momento —intervino Tía Dalma antes de que los Sparrows contestaran, volviéndose hacia la versión femenina—. Dime, Jacky: ¿has tenido otros síntomas habituales aparte de los del embarazo?

Como Beatriz ya le había explicado anteriormente los efectos de estar encinta, la pirata pudo contestar con presteza, no sin sentirse algo avergonzada.

—¿Tener pesadillas es parte de estar embarazada?

—No lo sé. Quizás es porque no deseas ese bebé… ¿Y antojos? ¿Has tenido antojos?

—¿Antojos? No. Ni uno solo —respondió pensativamente, meciéndose la barbilla.

La pitonisa sonrió. Por fin había podido probar su teoría acerca de la extraña manía de Jack por el queso.

—Está claro que tanto Jack como Jacky comparten un lazo muy fuerte entre ellos dos —comenzó a explicar en voz alta para que la escucharan la mayoría de los presentes—. Las secuelas de la estadía en el Armario de Davy Jones no hicieron mella directamente sobre Jack, sino sobre Jacky; pero las consecuencias del embarazo de Jacky sí hicieron mella sobre Jack de alguna manera.

—¡Qué complicado! —se quejó Ragetti, rascándose la cabeza un tanto confundido.

—¿O seas que las pesadillas que sufro son por tu culpa? —inquirió la capitana a su par.

—¿Y este alocado deseo por el queso en vez de mi amado ron, es por tu culpa? —él rebatió a su vez.

—Así es —asintió tranquilamente la pitonisa.

—¿Ves? ¡Con más razón debemos volver a ser uno solo! —insistió Jacky—. ¡Vamos a volvernos completamente locos si seguimos así! Y además podríamos correr el doble riesgo de morir… ¿Quién lo sabe?

—Claro, cuando tienes razón es porque tienes razón, y cuando tienes razón es porque tengo razón, y cuando tengo razón es porque tengo razón, y cuando tengo razón es porque tienes razón, y cuando tienes razón es porque tienes ra…

—Entiendo el punto —lo interrumpió su hermana con cara de fastidio, ¡hasta ella se cansaba de sí misma! ¿O era de él mismo?

—¿Y qué pasará con el chico?

—Pues no lo sé y ni me interesa —replicó, alzándose de hombros.

Elizabeth quiso intervenir, pero se detuvo a una señal de Tía Dalma.

—No creo que sea prudente ahora, Jacky —le dijo—. Ustedes han estado separados por mucho tiempo, han tomado caminos diferentes y por lo tanto sus personalidades han cambiado por las diferentes experiencias que han vivido… Yo no les recomendaría que volvieran a unirse, puesto que corren el riesgo perder la razón por completo.

—Y al bebé también —intervino Jade.

—Pues, si mal no recuerdo, tú también dijiste que si uno de nosotros muere, el otro también podría hacerlo —replicó la capitana, ignorando las palabras de la hija del pirata chino.

—No es una certeza, pero podría pasar… —asintió Tía Dalma.

—Como también es una certeza que podríamos o no volvernos locos si mi otra mitad y yo volvemos a ser uno solo.

—¡Touché! —exclamó Jack, burlándose de la derrotada adivina. Pero enseguida ésta lo asesinó con la mirada y él comprendió que se había excedido y eso era algo que no le convenía.

—¡Ejém! —carraspeo nervioso—. Quise decir… Tachuela… Usaría tachuelas en vez de clavos en la suela de mis botas…

—¿Así que encontraste una manera de volver a unirte con tu otra mitad, Jacky? —preguntó Tía Dalma.

—Claro que sí. Lo leí en el Libro del Destino. Solamente Jack tiene que ponerse el anillo y yo me uniré a él. Como el hechizo consta en convertir a los hombres en mujeres, él no logrará hacerlo porque…

—Porque le falta su lado femenino que supuestamente todos tenemos —completó el astuto Will, acercándose a ellos—. Como logramos destruir la calavera de la hechicera, cuando tú y Jack se unan, no se convertirán en mujer, sino que volverán a ser lo que eran antes: un hombre.

—Dirás: un semental, mi querido muchacho —corrigió Jacky con una sonrisa—. Y dejaremos de correr el riesgo de morir sólo porque el otro muera o que nos trastornemos mutuamente… .

—O sea, todo volverá a ser como antes para nosotros —completó Jack

—Eso tiene sentido —admitió la pensativa pitonisa.

—¡Pero entonces el bebé dejará de existir! —volvió a quejarse Elizabeth—. ¡Eso es injusto!

—La vida está llena de injusticias, quería Lizzy, pensé que lo sabías —dijo Jacky.

—¿Cómo puedes ser tan insensible? ¡Es tu hijo! ¡Tienes que decírselo a James, él tiene todo el derecho de saberlo!

—¿Estás loca, mujer? Es por esa razón que quiero quitarme este estorbo de encima. Yo soy un hombre, no una mujer, es humillante para mí estar en esta condición —Su expresión cambió a una muy seria y decidida, casi nunca vista en un Sparrow—. Este crio jamás tendrá una vida normal si nace porque su padre no vale un centavo y tiene una madre que no es una mujer y que no lo quiere… ¿Eso quieres para él, eh? Yo soy un hombre y quiero volver a serlo. Ya no me divierte ni pizca ser mujer.

—¿Y quién te dijo que ser mujer es divertido? —Jade le replicó con los ojos brillantes por la furia e impotencia, apenas podía contener su furia, cerrando los puños con tremenda fuerza.

—Dejen en paz a mi hermanita —dijo Jack con una media sonrisa pero con una expresión un tanto triste—. Si ella (o él) quiere volver a ser yo, que lo haga. Yo también quiero eso… Desde que nos separamos, siempre he sentido que me falta algo…

—Pero… —quiso quejarse Elizabeth, pero él la interrumpió secamente.

—Te dije que no me dirigieras la palabra —le clavó la mirada, advirtiéndola—. Sé que es injusto para el bebé, pero más injusto sería dejarlo nacer en un mundo donde nadie lo quiere… Y, además, mi hermanita tiene todo el derecho de elegir.

Jacky miró triunfante a todos los que se oponían a su decisión. Por fin Jack estaba de su lado.

—Pero para que no digan que la decisión fue injusta —siguió diciendo Jack—, vamos a votar.

La capitana lo miró muy sorprendida, al igual que todos los otros. A una señal de Jack, Gibbs inició la votación.

—Que levanten la mano lo que no están de acuerdo con la unió nuestros capitanes —propuso.

Elizabeth, Jade, Will, Tía Dalma y hasta Nefud Yidda y unos tantos otros que no estaban de acuerdo con la idea de hacer desaparecer a la inocente criatura, levantaron la mano; en cambio, Barbossa, Pintel, Ragetti, Beatriz y otros no les interesaba el asunto y no alzaron la mano en ninguna de las dos propuestas; pero cuando Gibbs preguntó por los que estaban de acuerdo, tanto él como Ana María y muchos otros estuvieron de acuerdo porque quería volver a tener a su antiguo capitán tal y como era, completo, sin importar nada más.

Como la mayoría votó a favor de la unión, Jack se quedó un tanto consternado, Jacky muy feliz, y Elizabeth y los que no querían tal cosa, se sintieron terriblemente mal.

—Muy bien —comenzó a decir Jack con un dejo de pesar en su voz—, ya está, hermanita. Ve a traer el anillo. Volveremos a ser un solo al fin.

Llena de felicidad, la pirata obedeció, pero en cuanto se dispuso a bajar al camarote para buscar el anillo, Elizabeth la detuvo por el brazo y la obligó a volverse.

—¿Cómo puedes hacer algo tan horrible, Jacky? ¡Tú no eres capaz de algo así! ¡Te arrepentirás! ¿Por qué eres tan cruel con tu propio hijo? —le reclamó con los ojos arrasados en lágrimas.

—Odio a Norrington, y odio todo lo que es de él —le respondió, contendiendo a duras penas el dolor, la rabia y la frustración que sentía—… y eso también incluye a este mocoso. Además, ya estoy harto de todo esto…

Y se desasió de la mano de la afligida muchacha y se largó rápidamente a su camarote. Cuando entró a él y sacó el anillo de la cajita en donde lo tenía guardado, se quedó momentáneamente petrificada, con la vista perdida en la nada, sintiendo que su corazón se sumía en un profundo dolor al comprender que muy pronto la pequeña vida que crecía dentro suyo iba a desaparecer.

Una lágrima se escurrió por su mejilla, volviéndola a la dura realidad. No podía echarse para atrás, debía volver a ser el de antes y sólo así podría liberarse de lo que sentía por James Norrington.

Y así, endureciendo su corazón otra vez, subió las escaleras hacia su destino.

Mientras tanto, arriba, Will se acercó a Jack, preocupado.

—Jack —dijo—, ¿estás seguro de que quieres hacer esto? ¡Es una locura! Está bien que quieras volver a ser el de antes, pero no deberías hacerlo a costas de la vida inocente de un bebé.

—Lo siento, chico —le colocó una mano en el hombro, fingiendo indiferencia—, la decisión está tomada, si dejo pasar el tiempo, será cada vez más difícil volver a ser uno solo. Además, sería una crueldad dejar nacer a ese pequeño en un mundo en que nadie lo recibirá con los brazos abiertos.

—Pero…

—Aquí está el anillo, hermanito —apareció Jacky, mostrándole el dichoso anillo sujetado entre los dedos índice y pulgar.

Jack se estremeció.

—Bien. Hagámoslo de una vez —dijo, acercándose a ella y, tratando de ignorar sus propios sentimientos, extendió lentamente la mano hacia ella para que le colocara el anillo.

Jacky tragó saliva y con mano trémula cercó el anillo hacia el dedo índice de Jack, pero se detuvo.

—Ti-tiene que ser la otra mano… —apenas pudo decir.

—C-claro… —dijo Jack, colocando rápidamente la mano adecuada, terriblemente angustiado.

Will, Elizabeth y los demás se encontraban en completo silencio, observado aquella injusta escena, impotentes.

—Will… —su novia le apretó el brazo, mirándolo suplicante—, esto no puede pasar… ¡Es injusto! ¡Debemos detenerlos!

—Lo sé… —dijo éste, tomando el mango de su espada dispuesto a evitar aquello.

—No lo hagas —le advirtió Gibbs, tomándolo de la mano—. La decisión está tomada por votación. Debes aceptarlo, aunque no te guste.

—Pero…

Jade, quien estaba al lado de ellos, apretó con fuerza tanto los dientes como los puños, furiosa. No estaba dispuesta a permitir semejante crimen, lo evitaría a cualquier precio.

Pero el anillo ya había iniciado su viaje final, pues ya se encontraba en la punta del dedo anular de su futuro nuevo dueño.

Jacky se mordió los labios, estaba a unos cuantos centímetros de su objetivo, pero tanto ella como su hermano sentían que el corazón estaba a punto de explotarle y no se sentían para nada feliz con lo que estaban haciendo y de lo que resultaría de ello.

Las lágrimas comenzaron a brotar de los ojos de Jacky. Pronto volvería a ser hombre, pero perdería a su hijo para siempre.

—Bi-bien, aquí vamos… —y se dispuso a finalizar de un golpe su acto.

Notas de una Autora Descuidada:

¿Qué sucederá a continuación? ¿Quién intervendrá para evitar esta locura? ¿O quizás alguno de los Sparrow se arrepentirá? ¡O finalmente volveremos a ver un único capitán Sparrow! O.O Muy pronto lo leerán en el próximo capítulo ^_^ ¡Y ya estamos en la penúltima parte de esta historia!

Querido D4rK Sid3: No importa la demora siempre y cuando me escribas, aunque sea de vez en cuando : ) Gracias, quise darle mi toque personal a esa parte del regreso ^^ En cuanto a Jack, no te creas que fue sólo por cobardía, sino que le encanta ponerle peros a los demás, sólo por poner las cosas más interesantes XD ¡No te dejes engañar por este pirata! XD Bien, ella lo sigue amando, pero no quiere dar brazo a torcer… y eso es justo lo que tiene hacer para desistir con la idea de volver a unirse a Jack y aceptar a su hijo : ) ¿Por qué no has dormido durante 2 días? Cuídate mucho, please ; )

Querida Len Dorado: lamento mucho lo que te pasó, querida amiga, perder al papá es una de las peores cosas que a uno le puede pasar… Me imagino lo terrible que debe hacer sido cuando él se fue… Y lo difícil que debe ser ahora teniendo que vivir con la idea de no tenerlo más a tu lado… ni escuchar su voz… Te entiendo perfectamente aunque siempre me lleve mal con mi papá, yo lo adoro y lo quiero mucho… No concibo la idea de perderlo algún día a pesar de que sé que es algo que debe de pasar… Ánimo, amiga, sé que es doloroso, pero sé también que seguramente él querría que siguieras adelante, ¿verdad? Demuéstrale que eres fuerte ^^ Aún tienes mucho por quién y por qué vivir, tu familia, tus amigos y tu novio ; ) Gracias por contarme algo realmente difícil para ti, aunque me hubiera gustado que fuera otra clase de noticia, (no por mí, sino por vos), me doy cuenta de que realmente me tienes mucho cariño y te lo agradezco un montón ^^ Je, a mí también me parece raro ponerlos juntos de nuevo a los Sparrow… ¿Será porque casi nunca lo estuibieron? XD Tienes razón, Jacky no es tan insensible como parece… ¡Debe de querer a su hijo! Sip, las pesadillas significan algo a pesar de que sean un efecto secundario del castigo de Davy Jones… Con la unión, los Sparrows sí pueden perder el bebé, pero la cosa es: ¿realmente desean hacerlo? X( Por el momento, Norry no podrá intervenir : ( ¡Todos se burlaron de la pobre Jacky! Y aunque muchos no están de acuerdo con la unión, jack y Jacky están aparentemente dispuestos a hacerla… : ( Bien, eso de tener su virilidad manchada por una nueva vida creciendo en su interior y ENCIMA DE UN "ENEMIGO", eso es justamente lo que Jacky siente y por eso quiere volver a convertirse en hombre. Yo también te quiero mucho, y espero que esta historia siempre te reconforte ^^ Es lo mínimo que puedo hacer por vos ^^

Querida beatriz gpe: Jacky no volverá a encontrarse con Norry sino a bordo del Holandés Errante… Así que le queda aún un poco más de tiempo para sentirse mal, je XD Como ves, se burlaron de lo lindo de la pobre Jacky : ( y también sabes el porqué del trauma de Jack con el queso, je XD Muchos pensaron en Norry y jack para hacer cambias de opinión a Jacky, pero sos la única que dijo que también podría ser el doctor o Tía Dalma… ¡Ya lo sabrás en el capi siguiente! Mi querida amiga, siempre hay momento en que uno está como en las nubes y no sabe qué hacer con su vida… ¡a mí me pasa tan seguido! El arte está en resistir, encontrar algún significado a nuestra existencia y seguir adelante… Yo aún lo sigo haciendo… Es realmente difícil… O tal vez tu problema sea otro. ¿Por qué no me mandas un email primero? Cuéntame de tu problema con cuidado y ya te diré lo que pienso cuando acordemos un horario para chatear, ok? ^^ generalmente no chateo, pero lo haré por vos, ¿sí? En cuanto a tus faltas de ortografía, yo las mejoré escribiendo en el Word ; )

Querido NaYaTo: "Oh-my-god"…, je, es la expresión favorita de mi amiga XD Gracias, gracias, ^^ quise darle a Tía Dalma más protagonismo utilizando sus conocimientos. Generalmente, los de mi signo son famosos por su sentido del humor XD Nop, Norry no está encarcelado, está en una situación mucho más difícil, el pobre : ( Jacky está dolida porque tiene su orgullo masculino lastimado… sólo admitiendo que realmente ama a su hijo, no hará semejante cagada… ¿Pero quién la convencerá de eso? : ( Y en cuanto al pobre de Jack, el pobre quiere darle el gusto a su hermana… ¿pero a qué precio? : ( En cuanto a Norry, creo que volverá a aparecer dentro de 5 o 4 capítulos, y sólo ahí sabremos lo que pasará con él. Bueno, mi email es este (separado para que salga aquí): gabriellayu-arroba-hotmail-punto-com. Lamentablemente no me cuido los ojos, pero pronto iré al oculista ^^ ¡Mil gracias por tus consejos, amiga!

Las pelis que he visto, de las que me acuerdo, son La Otra Reina, La Pompadour, Scarface (caracortada), Búsqueda Implacable, etc ^^ Ahora comencé a leer "El Misterioso Caso de Styles" de Agatha Christie. Estoy a poco de terminar de ver el anime Sailor Moon, terminé de descargar los capis del anime Historias de Fantasmas, sigo viendo la novela coreana El Príncipe del Café", comencé a ver "Vals de Primavera" por el canal de Unitel y estoy terminando de descargar el drama coreano "Sonata de Invierno".

¡Muchas gracias por leer!

¡Cuídense mucho!

¡Los quiero mucho!

Sayounara Bye Bye!

Gaby Yu

PD: debería volver a mi afición por el dibujo, mi sueño fue siempre ser una historietista o mangaka famosa…