Love&lies...

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El sábado llego casi en un parpadeo, uno más emocionado que el otro por aquella verdad, tal y como la semana la mañana había pasado muy veloz, un corto "Buenos días" fue la única oración que se pudieron dirigir ya que estaban llegando algo tarde al tren que los llevaría a la simulación cortesía de su amable agente de gobierno peli roja, el viaje tampoco fue muy comunicativo, él por intentar entablar una conversación decente y ella por el simple hecho de estar incomoda al tener a la peli roja y al castaño platicando de vez en cuando, admitir que estaba un poco celosa de la mujer mayor era algo que prefería evitar, especialmente porque Chisa comenzó a decirle "Shin kun" al castaño ¿Por qué tan de repente se habían hecho tan cercanos? El muchacho tampoco parecía molesto, ni siquiera mostraba esa mueca de enojo que siempre ponía cuando veía a cualquier persona relacionada con el gobierno.

Después de solo unas cuantas horas llegaron a un edificio bastante grande aunque no se comparaba con el edificio especial del ministerio, era bastante bonito por fuera así que se podían imaginar lo que se encontrarían adentro, después de que les dieran un folleto que tendrían que leer a más tardar a las tres de ese día los dirigieron a sus habitaciones/departamentos. El lugar sencillamente era precioso, lo primero con lo que te topabas era una pequeña sala con un sillón familiar frente a un televisor grande y una mesa de centro, la cocina y la sala solo eran separadas por una plataforma y una barra de bar que servía como mesa, todavía les faltaba explorar las habitaciones pero ya con lo observado estaban satisfechos.

-Bueno Shindou san… ammm creo que ya sabe, debemos ir a...- El castaño dejo de admirar el lugar para ver a la peli ceniza, las señas que le hacia la chica hicieron que entendiera a lo que se refería, los dos llevaban solo un par de maletas con lo más indispensable para sobrevivir esa semana así que en realidad no le apuraba acomodar las cosas.

-Eso podría esperar, tenemos que leer el folleto

-Yo-yo creo que primero deberíamos acomodarnos, el folleto podría traer algo malo y no quisiera que… Bu-Bueno si usted quiere podemos leer el folleto ya- Shindou entendía a donde quería llegar, siendo sincero no quería que esa atmósfera de fingida tranquilidad que habían conseguido tener se fuera, al menos no quería empeorar las cosas ya que en realidad estaba un poco nervioso.

-Bien, por lo visto solo hay dos habitaciones más ¿Cuál quieres?

-La que sea, realmente no tengo problemas sobre donde tengo que dormir

El pianista le sonrió- Okey, yo tomaré la primera puerta

-Yo-yo la segunda… en un rato- la chica comenzó a jugar con sus manos, la realidad al dirigirle más de dos palabras por fin la había golpeado- ¡EN UN RATO LO VEO!

Quedo algo confundido por la repentina reacción de Akane aun así sacudió la cabeza para poder concentrarse en algo más importante… el hecho de que estaría viviendo una semana completa con la chica que tuvo un flechazo por él durante secundaria, con un giro algo extraño por el intercambio de papeles porque ahora ella se había convertido oficialmente en su primer amor, tomo aire tratando de quitar la sonrisa de idiota que tenia por la felicidad que le provocaba la idea de que ella estuvo enamorada de él, solo pensar vivir con ella también lo emocionaba bastante.

Miro por última vez la puerta por donde había entrado la chica y procedió a entrar a su propio cuarto, se sintió un poco estúpido por no haber considerado ni un poco la situación en la que estaban después de todo era una simulación de matrimonio, el lado bueno de todo eso es que ya conocía como era el baño.


Akane se dio cuenta demasiado rápido de que esa habitación no solo era para una persona, los dos futones que estaban en el ropero lo dejaba muy claro, espero a que el castaño entrara por la puerta a decirle lo que ya sabía pero después de varios minutos el chico nunca llego. Su cabeza le decía que debía ir a decirle que no tenía problemas en dormir a lado de él aunque no fuera verdad, estaba muy agradecida que fueran futones en vez de una cama pero todavía seria increíblemente incómodo, para empezar aun no le decía que no estaba molesta ¡tampoco había podido hablar bien con él! ¡Por dios! Desde que Ibuki le dio la idea de declararse sus pensamientos terminaron invadidos por la imagen del futbolista, ahora ya no solo era un amor platónico del que se había enamorado de lejos sino que ahora era un enamoramiento más fuerte por haberlo conocido en muchos más aspectos, estaba simplemente fascinada con él.

Dormir a lado de él después del muy seguro rechazo la lastimaría mucho, ni siquiera le había dicho nada y ya le dolía. Debatió consigo misma durante unos quince minutos hasta que decidió armarse de valor y salir en su encuentro, primero que nada aclararía que ya no estaba enojada para que él pudiera descansar bien esa semana, el último día le diría lo que ha sentido durante tanto tiempo y después… después el tiempo lo decidiría.

-¿Shindou san?- Solo dio un paso fuera del cuarto y vio al chico sentado en el sillón, en verdad ese departamento era bastante pequeño

-¿Eh? Ho, Hola Akane ¿Sucede algo?

-Te-tenemos que guardar sus cosas, yo-yo le deje un pequeño espacio

-¿Ya te diste cuenta?... No te preocupes por mí, sé que sería muy incómodo para ti así que esta semana yo dormiré aquí.- La peli ceniza hizo una mueca, ella no aceptaría que él duerma en un lugar tan estrecho solo por un enojo injustificado, aunque Ibuki lo negará ella sabía –o eso quería creer- que Shindou pensó en su felicidad aunque sea por un momento. Negó con la cabeza varias veces esperando que la comprendiera- Si no te sientes cómoda, no te obligues a estar conmigo

-¡Pe-pero yo!...- Se detuvo, Shindou la miro un poco decepcionado pensando en que fue mala idea tentar su suerte y que debió haber aceptado al instante, en cambio Akane solo lo miro casi sin expresión, se sentó a un lado de él y le tomo la mano vendada.- Shindou san ¿Qué es esto?

Jamás creyó que Akane podría producirle esa sensación que en muy pocas ocasiones había sentido en su vida: miedo. ¿Qué le iba a decir? "Oye me dijeron que jamás me iban a permitir volver a estar cerca de ti y me enoje tanto que rompí una taza de café con la mano" estaba seguro que si decía eso las pocas oportunidades que tenia de arreglar su situación con ella se irían por el drenaje. Mientras que Shindou pensaba en mil formas de cambiar el tema, la peli ceniza quito suavemente la venda, la mano entre morena por la piel del chico y morada con rasgos rojos le daban a entender que no solo había sido un golpe sino muchos consecutivos, ella por ser manager tuvo que ver muchas lesiones así que podía identificar muy bien cuando una era por varios golpes, ya estaba un poco acostumbrada pero verlo en la mano del castaño la lastimó, si tan solo hubiera estado ahí para cuidarlo quizá esa herida ahora mismo ya no estaría ahí.

Shindou sintió el cuerpo estremecerse cuando un par de lágrimas cayeron en su muñeca, se sintió como la peor persona del mundo por haberla hecho llorar pero al mismo se sentía como el más feliz, ella todavía se preocupaba por él… casi perdió todo el aire cuando la chica comenzó a acariciar con sus manos los pequeños cortes que todavía tenía por la taza.

-Shin sama, por favor… no importa si estamos peleados, si usted y yo ya no nos hablamos o si el otro tiene a alguien más, por favor, por favor nunca piense que yo me dejaré de preocupar por usted, porque eso jamás sucederá- La chica lo dijo todo en un susurro casi insonoro, Shindou tenía el rostro completamente rojo sin saber bien el porqué, si fueron las caricias, el apodo cariñoso que le dio o todo lo que dijo. Se zafo del agarre de la chica para poder tomarla por los hombros, lo dudo por un instante pero se dejó llevar rodeando a la chica en un abrazo extraño, prácticamente se había tirado sobre ella, la cabellera ceniza colgaba del posa brazos mientras que él se recargaba en la cabecera para no perder el equilibrio.

Permanecieron un largo momento en la extraña posición, muy por el contrario de lo que el castaño creía la chica no rechazo el abrazo así que decidió disfrutar de aquel contacto lo más que pudiera, cuando su brazo ya no le daba para seguir en esa posición a regañadientes se separó. La chica se aclaró la garganta con un lindo sonrojo en el rostro.

-Bi-bien, yo te ayudaré a acomodar tus cosas y haré la cena esta noche ¿Esta-está bien?

El castaño asintió, los dos fueron directo al cuarto algo nerviosos y comenzaron a guardar sus pertenencia en el espacio –muy grande al parecer de Shindou- que le dejo la peli ceniza, el castaño estaba pensando en pedirle una tarde de películas quizá de esa forma podría dar un ambiente tranquilo real.

-Akane ¿Qué te gustaría hacer esta tarde?- La chica se detuvo un poco, tomo la camisa blanca del futbolista y la puso sobre su pecho, acción que no pasó desapercibida por el muchacho.

-Bu-bueno, deberíamos leer primero el folleto… ¿te parece si después escogemos?

-Sí, estoy de acuerdo

Faltaban menos de diez minutos para que el tiempo que les dieron para leer el folleto se acabara así que Shindou lo tomo y comenzó a leer en voz alta para los dos.

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Simulador matrimonial

El simulador es una oportunidad brindada por el gobierno para que la pareja experimente por un lapso de siete días la vida de casados, conocer a la pareja en aspectos domésticos con el fin de acelerar la procreación de hijos o en caso de complicaciones atrasar el proceso. El programa consiste en dos etapas para garantizar un final exitoso.

1.- La ceremonia

Debido a que solo es una simulación el evento será algo pequeño con la asistencia de solo los participantes de la simulación, "la despedida" también se dará al gusto de los participantes.

2.- Vida matrimonial.

El resto de los días pueden ser utilizados como a la pareja le guste, tienen cinco días para disfrutar su vida de casados como mejor les parezca sin embargo al finalizar deberán contestar un test para ayudarnos a hacer este programa lo más eficiente posible ¡Ustedes son el futuro de Japón!

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Cuando se miraron confundidos por el contenido del papel un leve golpe en la puerta se hizo presente, al abrirla se toparon con al menos seis parejas chico-chica, todos entre los diecisiete y veintidós, la pareja más joven en definitiva eran ellos dos.

-Buenas tardes ¿Necesitan algo?- Pregunto algo tímida la ex manager, Shindou se estaba dando una idea de lo que estaban haciendo ahí.

-Venimos por ustedes para comenzar… ¡nuestra simulada despedida de solteros!


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¡Hola!

¡Actualización salvaje aparece! Sinceramente yo quería alargar más esta parte de la historia porque ya sabe era el momento para todo lo diabetico But! acabo de obsesionarme con dos series y termine tan engachada que descuide todo :c... me confié por el "paro de labores" de mi escuela (Este años hubo en la unam paro por todo, solo falto uno por los bomberos XD) que acabe atrasando bien feo esto xdxd.

El lado bueno es que voy al dia con el manga de The promised neverland y Kayusa sama: love is war, que me quito el mal sabor de boca que me dejo el relleruto de Orion :"D, en IE me encanta sus capítulos de relleno porque los muchachos interactuan y todo bien bonito PERO este :) *Carita empvtada... bueno ya me queje n.n

¡Muchas gracias por leer!