Hello!

Al Fin Puedo Escribir Algo. Últimamente Me Ha Dado Un Bloqueo... ¿sera por que estoy llegando al final?

Eh... :/

Espero que Anden Bien Para que Puedan Leer Este Capítulo :P

Disclaimer: Naruto No Es Mío...Es Totalmente de M.K.


El Drama De Hinata

Se conocían desde niños. ¿Porque ahora que eran adultos Hinata despreciaba a Sasuke?

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Capítulo 26:

Los tres estaban en la mesa. Comiendo cada cual el alimento que en su plato estaba, Sasuke que por otro lado estaba en completo mutismo. Escuchando de vez en cuando como sus anfitriones intercambiaban oraciones. La verdad, el no estaba demasiado pendiente a la conversación entre ellos. A pesar de que los tres estaban solos, hablando de cosas triviales. Sasuke prefería quedarse con sus pensamientos. Los cuales solo se centraban en una cosa..

Hinata...

¿Por que siempre el tenía que estar al pendiente de lo que ella hacía con especial atención?¿Y Que era aquello que el sintió cuando escuchó que se alejaría de la casa para estar con sus amigos? Últimamente las cosas andaban cambiando, y no eran con las personas alrededor, mucho menos el clima. Era con el...cuando estaba con Hinata, cuando la veía, y hasta en esos momentos cuando estaba dedicando sus pensamiento a ella.

Era como si, de pronto. Todo lo relacionado a él, encajara perfectamente con la ella. Se sentía raro, y lo mas sorprendente es que no le daba asco, mucho menos le desagradaba. Como si de alguna manera, la idea de ellos dos juntos. Se sintiera correcto.

-Sasuke, puedes aportar a la conversación si quieres.- le dijo la dama Hyuga. Nuevamente Sasuke estaba presente con sus dos amigos.

-Déjalo Hiromi. Seguramente estará planeando su próxima conquista.- dijo el patriarca.

-En eso te equivocas. No he estado entre mujeres en bastante tiempo.-comento el Uchiha en su defensa, al tiempo que dejaba descansar la copa de vino en la mesa.

-Eso no fue lo que paso hoy, Sasuke.- dijo a modo de indirecta el esposo.

-Hiashi, no seas imprudente..-regaño sutilmente la mujer de los tres.

-Al contrario, Hiromi.-dijo Sasuke.-Me interesa saber que quiere decirme, mi socio aquí.- invitó a decir el pelinegro cediéndole el honor de la palabra.

-No es nada grave.- dijo el Hyuga.- Solo que te desapareciste de pronto.-

-Querido, estaba con Hinata.- dijo la dama, sin darse cuenta que de ese punto en adelante muchas sorpresas aparecerían.

-¿Hinata?-preguntó de una manera el padre; la verdad el saber esa información, lo sorprendió al punto de sospechar. ¿Que estaría haciendo él con su hija mayor?

-Hai.- el pelinegro aparento no ver la expresión en el rostro de su socio.-La acompañe en su presentación.- ¿por que estaba nervioso de momento?

-Ya veo.-dijo el, en realidad se notaba que estaba muriéndose por preguntar mas.

-¿Hay algún problema?- pregunto lentamente Hiromi, quien estaba confundida por el ambiente que se sentía y la manera en que su esposo miraba a Sasuke. ¿Se habría perdido de algo?

-No querida.-dijo Hiashi, tomando de su copa.- Dime, ¿que te pareció el evento?- le pregunto al pelinegro aparentando ser casual, disimulando su creciente interés.

-Nada mal.-dijo el.- Parece un futuro comprometedor el proyecto de Uzumaki Naruto.-fue todo lo que pudo decir.

-Puede ser un cabeza hueca, demo, admito que tiene buenas ideas.- dijo Hiashi.

-Siempre ha sido así.- asintió Hiromi.-Un chico con grandes ideales.-

Sasuke escuchó atentamente las opiniones de los por que su opinión de aquel rubio fuera totalmente contraria a lo que el pensaba eso no quería decir que no estaba reacio a saber mas de este personaje. Después de todo, era muy cercano a Hinata. Siempre lo habían sido, pero en estos momentos parecía mas que de costumbre. Cosa que no le gustaba...

-Llegué.- la voz adolescente de Hanabi Hyuga.

-¿Quieres comer,hija?-invitó la madre.

-Ya lo hice...- sin esperar mas respuesta de alguno de sus progenitores, siguió de largo, escalera arriba hacía su habitación.

-¿Que le pasa a tu hija?- comentó Hiashi un poco confundido al ver el actuar de la menor en la casa.

-No tengo idea.-comento la madre.-Deben ser cosas de jóvenes.-

-Cuando Hinata era adolescente no actuaba así.-dijo el hombre mayor.

-Sabes que nuestras hijas son muy opuestas. No es bueno que hagas comparaciones. Es normal que reaccionen diferente.- dijo la dama.

El solo soltó un suspiro.-Espero que no este enamorada.-dijo.- La que debería de actuar así es Hinata... esta en la edad perfecta para casarse.

-No se por que tienes esa manía de sacar a tu hija de la casa por medio del matrimonio.- entró a la conversación el Uchiha.

-No quiero sacarla de la casa.- aclaró su socio.-Demo, ella tiene un buen partido.- masticó.- Inuzuka Kiba, lo tiene todo. No se por que ella se hace de rogar tanto. ¿Que estará buscando?- preguntó.

-Querido cuando nos casamos ninguno de nosotros estaba preparados.- dijo Hiromi compartiendo aquel recuerdo.-Quizás Hinata no encuentre que este sea el momento.-

-Y míranos ahora... ya mismo cumpliremos dos décadas juntos.- exclamó el patriarca.-Hinata puede hacer lo mismo.-

Sasuke estaba muy silencioso ante el debate retrospectivo de la pareja. Sinceramente, no tenía mucho que vez de eso, meditaba en lo que escuchaba. Tan silencioso estaba, como si estuviera analizando un negocio. Así de grande era su concentración; lo cual últimamente pasaba cuando el pensaba en Hinata. Estar tan pendiente de ella, ¿es normal?

No lo era... ¿por que Sasuke se hacía la misma pregunta de diferentes maneras?

El estar inseguro de esa manera lo ponía demasiado ansioso. ¿Acaso se le era complicado el admitir que sentía algo por la Hyuga? Algo mas que el simple cariño que creía que le tenía desde siempre. Eran muchas las razones por la que su mente le gritaba al corazón del por que no podía sentir deseo por ella. A pesar de que no le importaba lo que los demás tenían que decir de él. Este tema era casi un problema... iba mucho mas allá de todo. Era muy serio...

-Otto-san... pensé que eras mas sabio.-la castaña adolescente hizo su aparición.-¿No se te ocurre pensar que Hina este enamorada de alguien mas?-

Todos se quedaron callados ante esa suposición que no podía estar mas acertada. Ni siquiera el patriarca no tenía algo que decir al respecto, Hiromi parecía tranquila ya pues ella sabía algo de eso, como una madre que era conocía todo tipo de reacciones en sus hijas y por ende lo que significaba. Sasuke estaba completamente sorprendido por aquel comentario.

Era lo más lógico, el dándole vueltas al asunto en cuestión de lo de Kiba. El supuesto prometido de su Hinata, quizás se le había escapado ese detalle. O..quizás el lo había pensando pero sin quererlo aceptar. No vio lo que realmente estaba en frente de él. La cercanía entre ese Uzumaki y la peliazul debía de significar algo... ¿no?

Apretó el cubierto en su mano de manera inconsciente sin casi notarlo. ¿Que le pasaba? Era ese mismo sentimiento que le había dado cuando pensaba en Hinata con alguien más... alguien que no fuera él. Estaba actuando infantil, soltó un respiro. Lo mejor era controlarse...

-Lo dice por que ella esta enamorada de alguien.-murmuro Hiashi cuando la chica despareció nuevamente.

Hasta ahí lo mas importante de esa cena había pasado. Mientras una inquietud en Sasuke crecía...una de la que estaba dispuesto a analizar muy cuidadosamente como un negocio... El de sus sentimientos claro está.

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La mañana siguiente Hinata estaba de camino a la cafetería donde le hacían su café matutino. Era lo mas que necesitaba en esos instantes. Esa mañana se había levantado con la cabeza hecha un desorden, las ideas solían pasar y hacer estragos, y al parecer querían torturarla con recuerdos. Memorias que tenían que ver con Sasuke...

Ella siempre lo tenía en mente; pero ese día pensar en el, era algo más. No podía puntualizar aquello con certeza. Cruzando la puerta del local, no se esperó que se encontrara con Kiba Inuzuka. La ultima vez que se habían hablado fue en el baile que había organizado Naruto. Y como recordaba, las cosas entre ellos estaban bastante incomodas.

Pero eso no la refrenó a ella de sonreírle. Pese a todo, lo apreciaba. Era alguien que siempre, a pesar de todo estaría a su lado.

-Hinata...- saludo el con voz ronca, al tiempo que se ponía de pie.

-Hola Kiba-kun...-dijo ella, tratando de ignorar ese sentimiento que tenía de incomodidad. El era su amigo y no quería perderle. Pese a que no lo amara, como el probablemente deseaba.

El solo miro hacia abajo por unos instantes, para después volver a encararla.-¿Puedo invitarte un café?

Se quedo observándolo de vuelta, por unos minutos, meditando. Observo como las manos del moreno se restregaban entre sí en un gesto nervioso. Seguramente esperando por su respuesta. Finalmente ella asiente lentamente con su cabeza. Aceptando la invitación de el, que tan amable se la había ofrecido.

Minutos después ambos estaban mirándose, esperando a quien tenía que hablar primero, para que esa situación dejara de ser tan tensa. Pero, ¿que era lo que podía decir? ¿Acaso era buena idea que ella empezara a hablar?

-Te...- empezó a hablar el.-Te felicito por la inauguración, se menciona que fue un éxito.- el hablaba como si eligiera cuidadosamente las palabras. Hinata decidió ignorar ese hecho.

-Hai, fue un muy buen momento.- contesto ella.-Naruto-kun está feliz con los resultados. Dentro de unos días ya estarán los niños, y tenemos que estar allí para darle el cariño que ellos necesitan.- esbozó una sonrisa sutilmente.

-Siempre has sido caritativa, no me sorprende que hayas hecho todo eso.-le dijo el.

-No es nada.- dijo.-Solo apoye a Naruto-kun a cumplir con una de sus metas.-

-Eso, ¿quiere decir que cumpliste una de las tuyas?- preguntó el.

Se quedó callada por cierto tiempo. No sabía que era lo que tenía que decirle ante aquello. -Bueno, nunca es tarde para ayudar a una amigo. Eso aveces da mas satisfacción que cumplir una meta propia.- fue todo lo que le dijo.

-Tu optimismo...pareces que nunca lo dejas.- comento Kiba.

Un sonrosado en sus pálidas mejillas dio lugar a una respuesta verbal. El Inuzuka sonrió abiertamente cuando vio aquella reacción. -Es bueno saber que nunca cambias.-dijo.- Ademas es bueno que hablaras para así seguir admirando tus cualidades.-

-Kiba...- dijo de pronto ella.- Siento mucho lo que paso...- comento ella abiertamente, intuía que ya era el tiempo de hablar.-No quería que nos distanciáramos de alguna manera.- ella noto como el la miraba atentamente, sabia que la estaba escuchando. La intensidad estaba presente en sus ojos marrones. -Siempre has sido una persona que ha significado mucho para ti. Y por eso me siento mal por como las cosas se han dado entre nosotros. Nunca fue mi intención el que nos distanciáramos de esta manera, demo, no quería lastimarte mas... aunque al parecer eso es lo que termino haciendo cada vez.-

El silencio fue latente en esa bulliciosa cafetería, y Hinata tuvo la necesidad de mirar sus blancas manos como si estas fueran lo mas interesante de todo. La mirada pesada de Kiba sobre ella la volvía mas ansiosa. Esperaba que ella no estuviera tarde para remediar su error. Pese al tiempo que había pasado...solo deseaba que no fuera demasiado tarde.

-Cuando los demás empezaron a decir que tu y yo eramos pareja...- relato Kiba.-Me gustó mucho la idea. Tu y yo... entonces hable con tu padre. Le expresé mis sentimientos por ti,dio el visto bueno. Demo, sabía que no tenías sentimientos...románticos hacía a mi.- paró por unos instantes; estaba inquieto movía la pierna de manera nerviosa. Sin embargo el no daba señales de dejar de hablar. -Siempre me has gustado, eras una chica tan distinta. No se me hizo complicado el enamorarme de ti. Y pensé.. que quizás podía conquistarte. Nos casaríamos...y seríamos felices.-dijo.-Una vida perfecta a tu lado no sonaba nada mal...- dio una corta risa.

Hinata solo puedo sonreír de manera triste al escuchar aquello.

-Te vi intentarlo.- dijo la voz varonil luego.-Intentabas enamorarte de mi...te lo agradecía. Demo, sabía que eso no era suficiente, tanto para ti como para mi.- siguió relatando.-A mi se me era sencillo amarte cada vez mas. Demo, a ti no. Sabía que no veías de la manera en que yo si. Lo ignoraba, por que quería pensar que realmente lo hacías. Por eso, deje que se empezara el rumor del compromiso...- miro hacía abajo.

-Kiba...- comenzó a decir ella. El Inuzuka hizo ademan de continuar, volviendo ella a guardar silencio.

-La verdad el que debería pedir disculpas soy yo.- dijo el.- Yo deje que pasara todo esto, sabiendo de antemano lo que iba realmente a pasar.-dijo.- Demo, deje que pasara. Te deje atada para tenerte cerca, pensando que quizás de esa manera ibas a pensar en mi como hombre y lo aceptarías.-dijo el, los ojos chocolates de el estaban llenos de dolor.-Lo único que logre fue engañarme a mi mismo.-

Después de esa confesión, todo se volvió un silencio definitivo. Se miraban fijamente sin realmente hacerlo. Honestamente no se tenían mas nada que decir, ya Kiba había mencionado mucho. Lo había notado de esa misma manera el día en que el la beso. Tan desesperado...

Aunque saber esa parte de toda la historia, de la cual no tenía idea. Pensando que personajes como Mako-san habían creado el 'supuesto' compromiso, fue todo realmente Kiba. No se sintió molesta, en cierto modo entendía lo que quería decirle, entendía sus motivos.

El la amaba, y ella se sentía mal en no corresponderle. Era un buen chico, con muy buenas intenciones. Atractivo... en fin un muy buen partido. Cualquier chica estaría mas que halagada en ser la novia de alguien como Inuzuka Kiba.

Ella misma lo reconocía, pero ella lo apreciaba mas. Tanto que no podía fingir sentimientos por el; a pesar de ser una persona distante. No lo era con las persona a quien realmente sabía que se quedarían a su lado. Y Kiba era una de ellas...

Ademas estaba el hecho de que sabía que su pequeña hermana sentía mas que una simple admiración hacia la persona frente a ella. No era tonta, por que ella actuaba tal y como ella hacía a su edad, siguiendo a Sasuke Uchiha. Sabía reconocer esos síntomas de una persona enamorada. Había estado donde Hanabi está.

Pero ella no iba a decirle a Kiba aquello, eso era algo que le correspondía a Hanabi. Esperaba que las cosas entre ellos se dieran bien. Que quizás, en un futuro Kiba pudiera ver lo grandiosa que era su hermana. Por que a ella no le importaba que esta tuviera diecisiete y el veinticuatro años. Sin embargo, sabía que no estaba en sus manos el tomar esa decisión.

Aquello era un asunto estrictamente de Hanabi y Kiba, nadie mas...

-No tengo nada que perdonar sabes.- comento ella, consideraba que ese silencio incomodo y tenso era completamente innecesario.-Yo...quería enamorarme de ti.- dijo.- Demo, no podía engañarte. No podía sentir algo...por mas que lo intentara. Lo cual me hacía sentir mal.- confesó ella.-Siempre me has parecido un chico excelente, espero que puedas seguir adelante y enamorarte de alguien que realmente te aprecie.- sonrió sinceramente, al tiempo que tomaba una de sus grandes y morenas manos.

-Arigato...-murmuro el, esta vez tomando la mano femenina, llevándola a sus labios para besarle. Gesto que tomó a Hinata desprevenida, con un sonrojo miró hacía un lado.

El se hecho a reír ante ese gesto, pese a la edad, esas manías no cambiaban. Eso le agradaba, por que pasara el tiempo que pasara, Hinata Hyuga sería siempre la misma. Un muy buen dato a saber...

Luego de intercambiar varias palabras, sonrisas, y oraciones sin sentido. Ambos sintieron como las cosas cambiaron de manera drástica. Como siempre debió de ser. La amistad que tenían se unió, y los malos entendidos ya no existían, oficialmente no estaban atados a un compromiso imaginario... y muy pronto lo sabrían otras personas.

Poco a poco, todo volvía a la normalidad. Cosa que les agradaba a ambos, eso sí...Kiba se sentía un poco mal por todo, ya que después de todo el tenía sentimientos por ella. Aun así tomaría su consejo y seguiría adelante. Al menos no se había perdido la valiosa amistad de años.

-Bueno, tengo que regresar Kiba.- sonrió ella, avisándole a el chico que tenía que irse.

-Te acompaño.- se ofreció el, dejando dinero pagando por lo ingerido sobre la mesa, se dispuso a acompañarla.

Justo afuera de la cafetería Hinata se volteo para encararlo. Lo miró, sonriendo en el proceso, el le devolvió el gesto cariñoso.

-Te quiero mucho, Kiba.- le dijo esta.- Gracias por ser mi amigo siempre.-

La respuesta del chico fue callada, al tiempo que suavemente la empujaba para abrazarla. Sabría que esa sería la ultima que la tendría así de cerca, en cuanto a contacto se trataba.

Ella solo se dejo hacer, le dio un leve apretón a la conexión. Significaba mucho ese gesto, esa demostración de cariño que no tenía nada que ver con el romance. Eso nunca había existido entre ellos... Serían amigos, los mejores. Tal y como siempre debió de ser.

Ambos eran ignorantes de cierto espectador que los observaba a lo lejos...

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Sasuke Uchiha era un hombre ocupado. Era socio de una de las más grandes compañías en todo el país. Lo cual significaba mucho sacrificio, sin compromisos ni nada aquello que siguiera el patrón de una persona normal. En realidad siempre ha sido alguien libre, no le agrada la idea de estar atado. No era lo suyo, lo cual implicaba que a la hora de trabajo era lo más importante para el.

Ese era el centro del universo, y trabajar en esa empresa era como adorar en un templo. Tan sagrado eran esas 10 horas de trabajo que dedicaba casi toda la semana. Así que ese día, mientras examinaba unos documentos con simple atención, no se espero que cierto pelirroja de apariencia despampanante apareciera a hacer de las suyas.

Solo bastó mirar una vez para saber que eso sería un gran problema al cual tendría que enfrentarse como nunca. Lo cual lo llevo a preguntarse, ¿en que estaba pensando cuando quiso hacer ese trato con ella? Si de algo se arrepentía era de ello...

-¿Que quieres?- fue lo que preguntó sin despegar sus ojos negros de los documentos frente a el.

-No es obvio.- la voz seria con un toque de seducción se hizo escuchar.- Te quiero a ti.- solo en ese entonces Sasuke notó que Karin había tenido el atrevimiento de ir a al a mesita donde tenía su bebida, y estaba tomando de ella. Se sentó frente a el, cruzando las piernas... en el proceso levantado un poco mas el dobladillo del vestido purpura que llevaba, mostrando sus piernas mas de lo necesario.

-Quiero que te vayas.- fue al grano, todos lo conocían por su manera egoísta de ser y decir lo que realmente quiere anteponiendo sus deseos ante los demás. Así era, y los demás tenían que vivir con ello. Aunque si les molestaba a el no le importaba.

La chica, quedo callada antes de querer decirle algo más al serio pelinegro frente a ella.-Debes de estar estresado.-comento ella suavemente mientras se ponía en pie nuevamente.

Sasuke no reprimió el gesto de bufar.-Karin...- pero aquel llamado no hizo mella en la Uzumaki, quien ya estaba detrás de el con sus dos manos sobre los hombros masculinos.-Creo que te caería bien un masaje.-

-Lo que me caería mejor es que te fueras.- le saco las manos de su cuerpo y se puso de pie, mirándola de manera severa. Le estaba advirtiendo...

-Hace tiempo que no nos vemos...- dejo la frase al aire, notando como el la seguía con la mirada; ella ignoraba el hecho de que estaba de mal humor. Su día había empezado de mal manera, y después de lo que vio esa mañana termino por amargarle el día. Cualquier insignificante detalle lo ponía de mal humor.

-Pienso que sería un buen momento para que te tranquilices.-dijo esta sin dejar sus intentos de seducción.

-Karin...- expresó duramente.-No hay nada mas entre nosotros.-le dejo en claro, no quería ser rudo, sin embargo la manera terca de ella lo sacaba de quicio. De todos los días que podía venir a molestarlo, sin duda siempre terminaba escogiendo el peor. No estaba de humor para nada, ni siquiera para los juegos de seducción de una mujer como Karin.

-Anda. Debes estar estresado. Déjame ayudarte.-siguió diciendo ella, a pesar de todo tenía una voz sugerente.-Aparta esos aburridos papeles. Podemos darle otro uso a la oficina.-hizo un ademan de querer pasarle la mano por uno de sus masculinos hombros.

-No te lo repetiré otra vez.- detuvo la mano de ella, sosteniéndola firmemente.-No me interesa tener sexo contigo. Quiero que te vayas.-la seriedad en su voz no daba cabida para que ella replicara de la manera que lo había estado haciendo desde hacía unos instantes. -No vuelvas...- dijo el.

-Sasuke...-empezó a decirle Karin.

-No me interesa. Vete.- la soltó.-Espero que te quede claro que no hay nada mas que tratar entre tu y yo.- volvió a ocuparse de sus documentos, esperando que de un momento a otro ella se largara de allí.

La Uzumaki, que jamas en su vida había sentido vergüenza de si misma, hizo lo único que podía hacer. Se tragó su llanto, el cual amenazaba con salir en cualquier momento. Sin embargo, conservando la poco dignidad que le quedaba, tomó su bolso y salió de allí taconeando rápidamente. Sabía que había entrado en un juego, y por mas que ella jurara que a ella no le dolería esa situación.

Efectivamente así paso...Termino herida.

-Que importa...- se limpió una traicionera lágrima de su pómulo, para después encender su auto, y salir lo más pronto posible de la empresa Hyuga.


Sinceramente La Situación De Karin No Me Da Pena... :/

Puede Que Suene Mal, Pero Es Que Así Lo Siento

Ella Me Agrada...Aveces. Aun Así Ella Se Lo Buscó.

Ahora.. A lo Que Realmente Me Importa

Gracias A Los Lectores Por Mantenerse Al Tanto Aún De Este Fic

¡Ustedes Si Que Son Los Mejores!

Pienso Aveces Que No Merezco Su Paciencia & Compresión

¡Soy Una Escritora Ingrata! D":

Aun Así Se Lo Agradezco De Corazón

Aunque No Lo Crean Los Amo :'3

-LaCrazyWriter