Glee ni sus personajes me pertenecen. Yo solamente juego con ellos :)

Capitulo 26 - Obstáculos

Las siguientes semanas pasaron asombrosamente rápidas para Quinn y Rachel. La morena estaba entrando a su quinto mes de embarazo y eso hacia emocionar a Quinn. Dentro de unos días la morena tenia cita con el obstetra para realizarse una nueva ecografia en la cual tenia la esperanza de conocer el sexo de los gemelos.

Quinn contaba los días para que aquella cita llegara. Sentía la felicidad creciendo en su pecho de solo imaginar que volvería a ver a los hijos de su novia. Por otro lado también estaba feliz por su propia hija. Durante esas semanas, las visitas de Beth y Shelby a su departamento fueron más frecuentes. Pasaba la tarde con su hija prácticamente tres de los siete días de la semana y eso le gustaba por que Beth ya la reconocía, le sonreía, jugaba con ella y le regalaba algún que otro beso baboso y tierno haciendo morir de ternura y felicidad a Quinn. También esperaba con ansias el fin de semana próximo por que Shelby le prometió dejarle a Beth a cargo por que ella debía realizar un viaje en el cual no tendría mucho tiempo para la pequeña.

Todas esas cosas la ayudaba a no pensar en lo que realmente le molestaba. A lo largo de aquellas semanas Finn Hudson no había dejado de regalarle cosas a Rachel. Comenzó con un ramo de flores que daban lastima, le siguió la colección completa de CDs de Barbra Streisand (Como si Rachel no la tuviera ya), después de eso varios libros de maternidad y por ultimo, el que más molesto a Quinn, le regalo un anillo horrendo. Rachel recibía aquello con resignación y a la rubia eso la tranquilizaba un poco, por que si bien su novia no tiraba todos esos regalos a la basura, tampoco le daba importancia. Simplemente los dejaba estar.

-La única persona que quiero que me regale todas esas cosas causando cientos de sentimientos y sensaciones en mi eres tú- le había dicho Rachel una de aquellas noches, cuando estuvieron en el departamento de Quinn, después de que ésta había salido del departamento de Rachel con el ceño fruncido después de haber sido testigo de como le llegaba un nuevo regalo a la morena por parte de Hudson.

No debía tener mucho en cuenta la clara competencia que Finn quería entablar con ella por que, a pesar de la intervención del chico o los regalos, era con ella con quien Rachel terminaba besándose, abrazándose y amándose. Era con ella con quien la morena quería pasar sus días, a quien extrañaba cuando no hablaban o se veían, o simplemente estando una al lado de la otra, era con ella con quien se podía pasar horas en silencio mirándose y con quien podía pasar horas debatiendo hasta de cosas triviales y sin importancia.

Aun asi no quería confiarse demasiado. Finn fue el primer chico de quien Rachel se enamoró, con quien tuvo su primera vez y eso son cosas que no se olvidan.

-Si bien amo mirarte en silencio mientras estas distraída o dormida, este silencio comienza a incomodarme- susurro Rachel mirando a su novia y sacándola de sus pensamientos.

Estaban en el departamento de Quinn un lunes por la tarde esperando que Eleonor junto con Santana y Kurt regresaran de hacer las compras para la cena de esa noche, cena a la que estaban invitados sus amigos. Aquel lunes Quinn no había ido a trabajar por que la dueña de la librería le había dado el día libre. Por esa razón, tras salir de Columbia llamo a su novia para pasar toda la tarde con ella.

-¿Por qué te incomoda? Es uno más de los tantos silencios que compartimos- respondió Quinn sonriendo mientras Rachel cerraba los ojos.

Ambas estaban acostadas en la cama de Quinn, una frente a la otra, con los ojos cerrados para disfrutar mejor de las sensaciones que generaban una en la otra.

-Por que sé que estas pensando en algo que no deberías ni siquiera replantearte- respondió Rachel abriendo los ojos justo a tiempo para ver como Quinn fruncía el ceño.

¿Cómo sabia la diva en lo que estaba pensando? ¿Tan obvia era? ¿Debía decirle lo que pasaba por su mente? Rachel le dijo que la comunicación era importante en una pareja pero no quería que la morena pensara que desconfiaba de ella, no después de todas las cosas que habían pasado juntas.

-Esta mañana llegó de nuevo un regalo de Finn- le informo Rachel con una mueca de enfado y cansancio. -No quiere entender que ya no siento nada por él, que te amo a ti.

Y asi fue como Rachel Berry le dio una patada a la incertidumbre y desconfianza de Quinn dejando en su lugar la seguridad y la confianza.

Quinn no dijo nada después de lo que dijo su novia por que no tenia nada que agregar a eso. Rachel ya había hablado y había expuesto sus sentimientos. La rubia se acerco al vientre de la morena que ya se comenzaba a notar y comenzó a acariciarlo con lentitud.

-Hola, Berry Twins- susurro la rubia haciendo que la piel de Rachel se erizara. -¿Como esta todo ahí adentro? Supongo que un poco apretado- Rachel soltó una pequeña risa debido a la broma de la rubia y comenzó a acariciarle el pelo. -Por acá afuera esta todo un poco complicado. Su posible padre jirafa mezcla con chimpancé... perdón, Finn, no deja de enviarles regalos a mamá. ¿Ustedes que dicen? ¿Debo partirle la cara o debo matarlo y enterrarlo en un lugar donde nadie lo encuentre?

-Quinn...- regaño Rachel intentando esconder una sonrisa al notar los celos de la rubia. -No le digas eso a los bebes. Van a salir sanguinarios y violentos.

-Rachel, no interrumpas cuando estoy hablando con nuestros hijos- replico Quinn con una ceja levantada. Luego se dirigió de nuevo al vientre de su novia y dejo un suave beso. -Mamá habla mucho, chicos. Vayan acostumbrándose, por que cuando salgan de ahí no solo les va a taladrar las orejas hablando sin descanso sino que tendrán que escucharla cantar todo el tiempo y...

-Quinn- volvió a regañar la morena pero esta vez con el rostro serio. Quinn rió y se acerco a su novia para darle un tímido beso en los labios.

-Te amo tanto, mi amor- susurro la rubia en los labios de Rachel que depositó su mano en el pelo de su novia. Quinn respiro profundo antes de continuar. -Confieso que no me gusta nada que Finn te regale todas esas cosas, pero me alegra saber que no le correspondes. Que tu corazón me pertenece a mi, al igual que el mio te pertenece a ti. Solo son obstáculos que se ponen en nuestro camino y que juntas vamos a superarlos, ¿cierto?

-Cuando estuvimos por primera vez en tu casa y confesamos nuestros sentimientos por la otra, te dije que estábamos juntas en esto- decía Rachel mirando a Quinn a los ojos y acariciándole el rostro. -Y eso no ha cambiado. Dame tu mano- pidió la morena y Quinn le hizo caso. Luego Rachel la deposito sobre su corazón y Quinn tembló al sentir los latidos incontrolables de la diva en su mano. -Así late cuando no te veo, o cuando te tengo a mi lado, cuando te veo llegar y cuando te veo ir, cuando me sonríes o simplemente me ignoras, cuando estoy entre tus brazos mirándote en silencio o haciéndote el amor. Así late por ti, Quinn. No importa Finn ni sus regalos, por que el regalo mayor ya lo tengo... Eres tú. Tú, Beth y mis hijos.

-No sé que decir- dijo Quinn con dificultad y lagrimas en los ojos. -Juro que me dejaste sin palabras. Rachel, juro que no desconfió de ti, por que sé que me amas y yo te amo, amo tus hijos y amo la familia que estamos formando juntas y que seguiremos formando, por que no pienso dejarte ir, Rachel Berry. Tienes en tus manos lo más valioso para mi... mi corazón. Solo tú eres capaz de romperlo y repararlo a tu antojo, por que desde hace tiempo es tuyo, ya dejo de ser mio. No importa los intentos de Finn por recuperarte por que yo haré el doble de lo que él hace para merecer tu amor todos los días, para ganarme aunque sea un mínimo beso tuyo. Haré lo que sea para que cada vez que te pregunten quien es la rubia de ojos verdes que te acompaña tú digas con orgullo: "Ella es Quinn Fabray, mi novia"

Rachel la beso, la beso como tantas veces lo había hecho pero a la vez como si lo hiciera por primera vez. Sabia que a Quinn no le gustaba todo aquello de Finn, pero en lugar de separarlas aquello las unía más, por que eran capaces de hablar con el corazón sin importar nada. Amaba a su novia con todo su corazón, la amaba como jamas amo a nadie. Quinn le estaba mostrando nuevas. Cada vez que la miraba a los ojos ya no había rastro de aquella chica que la torturaba en el instituto pero aun asi seguía manteniendo su esencia. Sabia que Quinn estaba madurando, estaba creciendo y el querer hacerse cargo de sus hijos y de Beth era la prueba de ello.

Un ruido en la entrada del departamento fue lo que las saco de su burbuja. La primera en levantarse fue Quinn, que le hizo una seña a la morena de que se quedara donde estaba. Rachel negó con la cabeza y empezaron un disputa en silencio donde Quinn le hacia señas de que le hiciera caso y la morena se negaba.

-Mierda, Fabray, ¿Puedes venir?- Grito la voz de Santana y eso alerto a sus amigas.

Alerta que aumento aun más cuando vieron a Eleonor con una mano en el ojo derecho. Quinn rápidamente se acerco a la chica y le tomo el rostro con las manos, donde pudo ver un gran moretón en él.

-¿Qué te paso, Eleo?- cuestiono la rubia pero Eleonor aparto su rostro rápidamente y eso desconcertó a Quinn.

La chica de ojos azules jamás se comportaba asi. Ella era amorosa, tierna, sensible pero en ese momento estaba con los ojos llenos de lagrimas y enojo.

-No me paso nada, Quinn- replico la chica dirigiéndose hacia la cocina. -No quiero tu compasión, lo único que quiero es un maldito trozo de carne o una bolsa de hielo para mi estúpido ojo.

-Santana, ¿qué fue lo que paso?- cuestiono Rachel a la latina que miraba a Kurt con semblante serio y el chico negaba con a cabeza. -¿Qué le paso a Eleonor, Santana?

Santana no respondió por que justo en ese momento escucharon un sollozo audible proveniente de la cocina y Quinn se dirigió hacia allí a una velocidad impresionante. Cuando llego al lugar Eleonor estaba llorando desconsoladamente.

-Shhh... Tranquila. Ya estoy aquí- susurro Quinn en el oído de su amiga cuando la abrazó. La chica parecía tan vulnerable, tan rota que Quinn sentía ganas de llorar junto con ella. No sabia lo que le había pasado a su amiga y eso la asustaba.

-¿Qué paso, Eleo? Puedes contarme. Confía en mi- repuso Quinn viendo por el rabillo del ojo como sus amigos entraban en la cocina.

-Me engañó, Quinn- susurro Eleonor con la voz entrecortada. Después se alejo de la rubia con brusquedad y continuo: -Erik me engañó. Me fue infiel y ¿sabes con quien fue? Con la puta de Brenda.

Eleonor se limpio las lagrimas con rabia y salio de la cocina seguida de sus amigos que no sabían que hacer al respecto. Quinn quería ir y golpear a Brenda por lo que acababa de hacer y por la mirada de Santana sabia que la latina quería hacer lo mismo que ella.

-Tú no te iras a ningún lado- ordeno Santana tomando a Eleonor por la cintura cuando ésta se disponía a irse del departamento. La chica comenzó a forcejear con la latina golpeándola en el pecho para descargar la rabia que sentía hasta que poco a poco fue cediendo y termino llorando aun más en el pecho de Santana. -Tranquila, ya nos encargaremos de ella por zorra y de él también por idiota.

-Amor, ¿Se encargan tú y Kurt de la cena mientras yo hablo con Santana y Eleonor?- le pregunto Quinn a Rachel después de unos minutos en los cuales Santana se llevo a Eleonor a su habitación y el silencio reinaba en la sala.

Rachel asintió y Quinn le dio un beso para hacerle saber que todo estaba o iba a estar bien. Sabia que la morena se preocupaba por Eleonor después de todo era la prima de su ex novio y poco a poco fue convirtiéndose en su amiga.

Quinn se dirigió hacia la habitación de Eleonor y se la encontró recostada en el pecho de Santana mientras ésta le acariciaba el pelo. Era una hermosa imagen para guardar en una fotografía, pero sabia que no era el momento.

-¿Esta dormida?- pregunto la rubia con cautela acercándose a las chicas.

-Estoy despierta, Quinnie- respondió Eleonor con la voz tomada como si estuviera sufriendo un resfrío. -Recuéstate al lado mio.

La rubia hizo lo que su amiga le pidió y la abrazo por la cintura apoyando su rostro en el cuello de ésta. Miro a Santana y se dio cuenta de que la latina estaba mirando al frente con la mirada perdida y la mandíbula tensada. Sabia que aquello le estaba afectando a Santana. Era su lado amigable, su lado fraternal el que estaba afectado, por que nadie hacia sufrir a las personas que le caían bien, mucho menos a sus amigos y Eleonor hacia tiempo que entraba en esa categoría.

-Estábamos yendo a comprar cuando lo vi en la plaza cerca de Columbia besándose con Brenda- empezó a relatar Eleonor en voz baja y Santana tenso más la mandíbula.

-No hace falta que hables de eso ahora, Eleonor- repuso la latina con los dientes apretados. -Sabia que esa Brenda era una perra. Desde el primer momento que la vi supe que algo no anda bien con ella.

-Le hubiera dado la oportunidad de defenderse y le hubiera creído todo lo que me dijera, si no fuera por que él le estaba correspondiendo el beso- continuo Eleonor ignorando a Santana que rodeo los ojos con resignación. -Lo amaba... lo amo. No entiendo como pudo hacerme eso.

-Ya te dije que nos vengaremos de los dos- recordó Santana con una diabólica sonrisa que asusto a Quinn. -

Aunque después de la paliza que les diste a ambos no creo que podamos hacerles algo más doloroso- Eleonor soltó un pequeña risa y Santana se dirigió a Quinn que la miraba con desconcierto. -Tendrías que ver como pelea, Q. Fue super sexy y al mismo tiempo es temerosa. Es como tú y yo pero en una sola persona. No tenia una cámara fotográfica para mostrarte como quedo la estúpida de Brenda.

Santana hablaba con una mezcla de orgullo, emoción y asombro. Algo que hizo reír a Quinn. De repente la puerta de la habitación de Eleonor se abrió y por ella entro Brody que tenia el rostro desencajado.

-¡Brody!- exclamo Eleonor arrojándose a los brazos de su primo. El chico la abrazo con fuerza demostrándole su apoyo.

-El idiota fue a buscarte por que pensó que estabas conmigo. Lo presione para saber que había pasado y termino confesándome todo- le dijo Brody a su prima, después la alejo de él y con una sonrisa traviesa le pregunto: -¿Tú le hiciste el golpe en el labio y los rasguños?- Eleonor asintió con una sonrisa tímida y Brody soltó una carcajada. -Veo que nuestras peleas cuando eramos chicos han cosechado sus frutos. No te preocupes, ya nos encargaremos de él, aunque después de como lo dejaste no creo que quiera vernos.

-Uno más que se suma a nuestra venganza- intervino Santana con una sonrisa picara que fue correspondida por Weston.

El grito de Kurt llamo la atención de todos y Quinn salio rápidamente de la habitación de Eleonor para dirigirse hacia donde estaba el chico con la morena. Al escuchar el grito lo primero que cruzo por su mente fue Rachel. Respiro con alivio pero no tanto al llegar a la sala y encontrarse a Finn Hudson parado mirando embobado a Rachel.

-¡Lo que faltaba!- exclamo Santana llegando detrás de Quinn junto con Eleonor Y Brody. -¿Abrieron las jaulas de los tontos y se están escapando de a uno? Te advierto, Frankenteen, se esta sorteando una buena paliza y tú tienes todos los números- Miro a Quinn con un gesto de cansancio y le pregunto: -¿A quien le toca pegarle esta vez, Quinn? ¿A ti o a mi?

-Nadie va a golpearme. Ya entendí- replico Finn haciendo que todos claven la mirada en él. -Lo único que quiero es hablar a solas con Quinn.

-¿Sobre que tenemos que hablar tú y yo?- cuestiono Quinn cruzándose de brazos y levantando su ceja.

-Tú sabes bien sobre qué- respondió el chico dándole la espalda y dirigiéndose a la salida. -Te espero en el parque que esta cerca de aquí. Adiós Rachel.

-Ok, alguien que me explique que le paso al gigantón. ¿Cerraron Gigantolandia y por eso esta triste? ¿O se entero que David fue quien mato a su tatara tatara tatara abuelo Goliat?- pregunto Santana causando la risa en todos los presentes. Después se puso seria y miro a la rubia que le devolvió la mirada. -Bajaras a hablar con él, ¿cierto?- Quinn asintió y la latina levanto los brazos en señal de rendición. -El hombre de plástico y yo bajaremos contigo pero nos mantendremos alejados. Es solo para evitar que se ponga pesado... y si te soy sincera, tengo ganas de golpearlo.

Un beso en los labios y un abrazo fue lo ultimo que Quinn le dio a Rachel antes de bajar en busca de Finn y en compañía de Brody y Santana. Esta ultima con un palo de amasar en la mano.

-Ya estoy aquí, ¿De qué quieres hablar?- cuestiono Quinn parándose frente a Finn que la miro fugazmente.

-Durante tres semanas, quizás un poco más, le mande mucho regalos a Rachel, pero ella no me correspondió ninguno, ni siquiera respondió mis llamadas o mis mensajes- Decía Finn con seriedad y los ojos vidriosos como si aquello le doliera. -Entonces comprendí que una parte de ella ya no me pertenecía.

-No entiendo a donde quieres llegar con todo esto- replico Quinn con los ojos entrecerrados desconfiando de las palabras del chico alto.

-Daré un paso al costado, Quinn- Informo Finn sorprendiendo a la rubia. -Por ahora daré un paso al costado. Dejaré que Rachel disfrute del capricho que siente por ti y esperare paciente a que luego regrese con la persona que de verdad ama, o sea yo.

Quinn soltó una carcajada. Finn Hudson no podía ser más idiota por que no le sobraba tiempo. ¿De verdad creía que Rachel regresaría con él?.

-Esta bien, lo que tu digas- replico Quinn con expresión soberbia. -Amo a Rachel, la amo incluso más de lo que te ame a ti y sé que ella me ama, ¿Por qué te cuesta tanto entenderlo?

-Por que una vez la deje ir. No lo volveré a hacer una segunda vez- respondió Hudson levantándose de su asiento dispuesto a irse. Pero antes miro a Quinn de arriba a abajo. -No olvides que la carne es débil, Quinn. Fuiste infiel con todas las parejas que tuviste, Rachel no será la excepción... Ya lo veras. No te olvides decirle que la amo.

Después de eso Finn se fue dejando a Quinn completamente inmóvil en su lugar. Finn no tenia por que decirle todo aquello. Es cierto, engañó a Finn con Puck y quedo embarazada, después engañó a Sam con Finn enfermándose de mononucleosis, todo todo eso como una señal divina y por eso no volvió a engañar a nadie. Y definitivamente no engañaría a Rachel, ¿Qué parte de que la amaba de verdad no entendía Finn Hudson? No la engañaría, no le seria infiel. Finn solo decía eso para desestabilizarla.

-Me quede con ganas de golpearlo- repuso Santana poniéndose a su izquierda mientras Brody se paraba en su lado derecho.

-Ya tendrás oportunidad, Santana... Ya tendremos la oportunidad- se corrigió Weston, después miro a Quinn que seguía completamente seria. -¿Estas bien, Quinn?

-El estúpido me dijo que la carne es débil, que como fui infiel con todas mis ex parejas Rachel no seria la excepsion- les contó Quinn.

-No le hagas caso, rubia- pidió Santana con el palo de amasar en el hombro. -Eso no pasara con la enana. La amas, no seras capaz de lastimarla. Ademas eres mi amiga y si lo haces, yo me iría detrás de ti...

-¿Me apoyarías después de saber que traicione a Rachel?- cuestiono Quinn con el ceño fruncido mirando a la latina.

-En ningún momento dije que te apoyaría. Dije que me iría detrás de ti- aclaro la latina. -iría a buscarte a ti y la maldita zorra con la cual engañaste a Rachel y créeme, que aunque me duela, te colgaría a ti y a ella de un paredón

completamente desnudas y alambre de púas alrededor suyo.

-Apoyo a Santana- fue lo único que dijo Brody con los ojos abiertos.

-Tranquilos. Amo a Rachel con todo mi corazón. Jamás la lastimaría- afirmo Quinn con convicción mientras dejaba que las palabras de Finn se fueran lejos de su mente, tal y como quería que el chico se mantuviera de Rachel.

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Como siempre Gracias a todos y por todo!

Perdón por la tardanza! Estoy sin Internet... Perdón, perdón, perdón!

Ahora hay que buscarle una pareja nueva a Eleonor, ¿quieren que sea hombre o mujer? Acepto opiniones! XD

Próximo capitulo, la ecografia de Rachel para saber el sexo de los Berry Twins, ¿Quieren dos varones, dos nenas o uno y uno?

Por ultimo... Ya tengo algunas ideas en mente para el próximo Fic, pero me gustaría que ustedes me dijeran sobre que les gustaría que se trate. A esta altura somos como amigos, asi que sus opiniones importan.

Bueno tenga nada más que decir... Solamente perdón nuevamente por la tardanza!

Besos & Abrazos