You're Mine

Capítulo 25

- Bien, podemos detenernos un rato.

Eran las 15:30 de un fresco viernes en el rancho, llevaban una hora de caminata por un frondoso bosque. Habían cambiado la rutina y la caminata diaria la realizaba en la tarde ya que era el ultimo dia del programa y el monitor los había llevado a uno de los mejores senderos simplemente para que disfrutaran más del paisaje que del ejercicio.

- Zach, ¿podrías tomarme una foto? - Era la morena quien llegaba a donde su amigo con el teléfono en mano.

- Claro. A ver. - Dice esperando que Lea posara.

Esta hizo una pose de yoga y espero que su amigo tomara la foto. Tomó el teléfono luego de la foto y abrió el instagram.

"First hike of the year! ;)" - Posteó.

- Ven Zach, quiero unas fotos con este paisaje. - Dice Becca pidiéndole a su novio.

- Hermosa vista ¿no crees? - Era Nick quien no perdía oportunidad de acercarse a la morena cuando vio que Becca tiraba de su novio.

- Totalmente, gracias por traernos. - Dice la morena sonriéndole.

- Nada que agradecer, es mi trabajo.- Le resta importancia.- Además, algo me decía que te gustaría.

- Eh, a todos, Becca está encantada. - Dice volteando la mirada a donde su amiga viendo que intentaba posar con Dianna que estaba sentada en las raíces de un gran árbol sin dejarse tomar la foto, esta imagen la hizo sonreír inconscientemente.

- Si, claro. - Intenta llamar su atención. - Eh, Lea. - Logra la atención de la morena luego de que esta mirara como su amiga dejaba a Dianna sola. - Quería pedirte tu numero de telefono, veras, se que en recepción contamos con esa información pero deseaba que tú me lo dieras y asi poder quedar alguna vez, realmente me gustaría salir contigo.- Dice intentando ser claro.

La morena se tomó unos segundos para asimilar lo que el monitor le estaba diciendo y se encontró con la mirada de la rubia quien inmediatamente desvió su atención al suelo al verse descubierta por la morena.

- No creo que eso sea correcto, Nick.

- ¿Por que no? Solo quiero salir contigo, conocerte, tengo mucho interés en hacerlo.

- Pues, estoy intentando solucionar las cosas con alguien. - Dice viendo a la rubia para luego mirarlo a él. - Disculpa si te di a entender lo contrario, pero realmente no estoy interesada.

- Hey Nick, ¿cuántos kilómetros hemos recorrido?- Dice un chico de los grupos que los acompañaba en la caminata solicitando la atención del monitor. Aprovechó la interrupción para alejarse e ignoró el llamado del monitor mientras se acercaba a la rubia.

- ¿Sabías que en la magia es considerado a los cedros el árbol protector de los malos espíritus?- Dice Dianna con la mirada en el árbol donde estaba sentada mientras la morena llegaba hasta ella. - Además, en China es denominado el árbol del amor no desconfiable. - Ahora es la morena quien miraba hacia arriba.

- Vaya - Dijo sorprendida. - No lo sabía. - Se ríe.

- ¿Qué?

- Pues, no lo sabia pero es un comentario tan... Tú. - La mira sonriéndole mientras la rubia se sonrojaba. - ¿No quisiste participar en la sesión?- Dice sentándose a su lado mientras veía como Becca se tomaba selfies con Zach dándole una tregua a la rubia.

- Prefiero tomar la foto al paisaje que salir yo en el. - Dice sonriendo. - Ya entiendo porqué son amigas. - Dice burlándose.

- Yo no me tomo tantas fotos.

- ¿Ah, no? - Sonríe de lado.

- Vale, esa era necesaria. - Dice refiriéndose a la que se había tomado minutos antes y mostrándole el teléfono.

- Ya, claro - Se ríe.

- Ven, tomate una conmigo, la subiré. - Dice deslizando en su teléfono la aplicación de la cámara.

- ¿Estás segura? - Dice sorprendida.

- Claro, no me puedo quedar sin compartir una imagen del árbol del amor no desconfiable.

- ¿Pero tengo que salir en ella? - La morena no respondió tomó la bufanda que la rubia llevaba en el cuello y la subió hasta la nariz.

- Ven. - Colocó el teléfono en modo selfie y posaba con su bufanda hasta la nariz como había hecho la rubia. Antes de tomar la foto la rubia subió totalmente la bufanda, dejando a la vista nada mas el gorro que llevaba. - Me encanta. - Dice mirándola para luego mostrarla.

" I promise this is the last pic I'll take today :) #BigSur #Cedrus - Posteó.

- ¿La etiqueta es de Bellahadid y GigiHadid? ¿En serio, Lea? - Dice riendo.

- ¿Que? - La morena no pudo evitar quedarse viendo más del tiempo necesario. Extrañaba escucharla así.

- Amas el instagram. - Carraspea y sonríe.

- Soy peor con el snapchat. - Le sonrió restándole importancia.

- Cuando me sonríes yo no puedo creer que se pueda tener tanta suerte. - Dice sin poder evitarlo.

- Obviamente tenemos que tomarnos una foto los cuatro. - Dice Becca llegando a ellas junto con Zach.

Dianna se levanta rápidamente y Zach le da la mano a la morena.

Después de las fotos la morena no pudo decirle nada a Dianna porque Nick había indicado que debían seguir para poder terminar con el programa.

Regresaron al rancho y terminaron con una sesión de masajes, Lea agradeció que el monitor no se había acercado en lo que quedaba de noche, cenaron y estuvieron un rato en una de las piscinas del bugalow. La rubia tampoco se había acercado, no mas de lo necesario y ella no estaba del todo segura de si agradecer o no eso. Luchó toda la noche para no ir a la habitación de la rubia, necesitaba ordenarse. Al dia siguiente, luego del desayuno empacaron y registraron los resultados del programa. Después del mediodía ya estaban de regreso en el hotel. No podía ser más palpable la tensión que había entre la morena y Dianna en todo el camino de regreso. Al contrario de como habían llegado en el viaje de regreso les tocó asientos uno al lado del otro. No era incómodo debido a que era una lujosa camioneta, pero el solo roce con la piel de la morena ponía en tensión a la morena. Y estaba segura de que a la rubia le pasaba igual, debido a la forma en que la mirada y como no evitaba que se produjera dicho roce. A la llegada al hotel las cosas no mejoraron, Zach y Becca se adelantaron a su habitación dejándolas en la obligación de tomar el ascensor ellas solas. La morena estuvo a nada de acercarse y besar a la rubia, pero el hecho de que esta no parecía percatarse y que las puertas del ascensor se abrieron, lo evitaron.

A la hora de la cena bajaron al restaurante ya en compañía de Zach y Becca.

- Lo siento pero necesito con urgencias una hamburguesa. - Dijo luego de sentarse mirando el menú.

- Estás en un restaurante de lujo ¿y lo primero que piensas es en una hamburguesa? - Dice Becca indignada.

- Lo siento cielo, no soy yo, es mi cuerpo quien lo pide.

Luego de ordenar y aprovechando que Dianna estaba distraída hablando con Zach, se inclinó un poco para acercarse a su amiga.

- Linda foto. - Dice mostrando la foto que la morena había subido. - Veo que han avanzado.

- Es solo una foto. - Dice restándole importancia.

- ¿Y esta? - Dice ahora mostrándole una que ella misma había tomado desde la distancia. Era una foto de ellas dos sentadas, mirándose de frente mientras se sonreían, nada más.

- Tú... Co... Cu...

- Tú... Co... Cu... - Dice mofándose. - También es solo una foto ¿no? - Se burla. - Por eso es que las fotos hablan por si solas. - La morena se sonroja. - ¿Que esta pasando, Lea? - Se ríe.

- Nada, solo estábamos hablando.

- ¿Y de qué hablaban?

- De los cedros.

- ¿Que? - Frunce el ceño aun con una sonrisa en sus labios.

- Si, Dianna me estaba contando la simbología de los cedros.

- ¿Ah, si? ¿Y qué era eso?

- Algo de ser protector de los malos espíritus y... Y el amor no desconfiable.

- Vaya. - Se ríe llamando la atención de los dos pero salvándose instantáneamente de una explicación ya que el camarero llega con la cena. - Que raras son, pero me alegra que esten progresando. - Dice sonriéndole y dando por finalizada la conversación.

Luego de la cena estuvieron un rato más y cada uno se fue a su habitación. Luego de llamar a sus padres y a Jon para avisarle que ya estaba en el hotel y que mañana regresaba a casa, estuvo un rato revisando el instagram cuando recibió un whatsapp de la rubia. Sorprendida se apresuró a abrirlo.

"- Hola.

- ¿Hola?

- Si, estoy saludando.

- ¿Estas bien?

- ¿Por decir 'Hola'?

- Cuando estás en la habitación de al lado es algo raro.

- Si, estoy intentando probar cosas nuevas y... No me recuerdes que estás en la habitación de al lado.

- ¿Por qué?

- Un 'hola' por whatsapp es más seguro.

- ¿Cuantas copas de vino tomaste?

- 2... 3... Bueno, las mismas que tú.

- ¿Por qué es más seguro?

Escribiendo...

Escribiendo...

- Por nada.

- ¿Que estabas escribiendo?

- Nada.

- Dianna...

- Quiero hacerte una pregunta pero se cual será tu respuesta y no quiero que sea esa.

- Pregunta.

Escribiendo...

Escribiendo...

- Dianna...

- Ya, jajaja...

- Te estas riendo por mensajes, deberías dormir.

- Lo hago si vienes...

- Dianna... Haz la pregunta.

- ¿Quieres venir a mi habitación?

Escribiendo...

Escribiendo...

- Leaaaa...

- Lo siento...

Y la respuesta... quiero... Pero no debo, necesito pensar.

- Lo sé :(

- Ve a dormir.

- Esta bien. Buenas noches, Lea.

- Buenas noche, Di."

La morena no pudo borrar la sonrisa, sospechaba el estado de ebriedad de la rubia pero aun así tuvo que probar toda su fuerza de voluntad para no ir a su habitación. Era cierto que necesitaba pensar... O dejar de hacerlo.

A la mañana siguiente tomaron el desayuno juntos y partieron a mediodía, Zach y Becca llevaban a la morena y la rubia se iba en su auto, se despidieron y la morena no pudo evitar reírse del aspecto de la rubia, el cabello desordenado y unos lentes oscuros de sol. Aun así se veía hermosa. No se cohibió en despedirse de ella dándole un abrazo que no se arrepintió de prolongar.

- Deseo verte pronto. - Dice la rubia en el abrazo.

- Yo también. - Dice la morena en un susurro.

- Bien tórtolas, hora de irse. - Era Zach quien las sorprendía con el comentario. - ¿Que? Es obvio y no soy idiota. - Dice abrazando a la rubia.

- Un poco, si. - Dice Becca para luego ella abrazar a su amiga.

- Estoy de acuerdo. - Dijeron sin querer las dos al unisono.

No les llevó mas de 2 horas regresar a sus casas y la rubia lo aprovechó para dormir, aun estaba resentida de la resaca. Al levantarse se ducharia y tomaría algo rapido para cenar y volvería dormir.

La morena sale de la ducha, ha estado ahí más tiempo del necesario, caminando sobre sus pasos una y otra vez, pensando justo entre los mismos dos muros de siempre, sin avanzar, sin retroceder. El único cambio perceptible es esta sensación que tiene, que necesita algo.

Así que entonces sale de la ducha, se quita la humedad sobre su piel, pero, en vez de quedarse con la toalla enrollada en torno a su cuerpo, camina desnuda por el pasillo hasta su habitación. Se observa en el espejo, observa a la rubia en el espejo, en su imaginación, y antes de que su respiración se agite, toma algo de ropa y envía un rápido mensaje a su amiga "Dirección de Dianna, no preguntes, luego te cuento." - Rápidamente obtiene respuesta, busca las llaves del auto y va rumbo a la dirección.

Llega y baja rápidamente, la rubia abre la puerta al tercer toque, son algo más de las nueve de la noche pero aun así disimula la sorpresa.

- ¿Sorpresa?

- ¿Qué haces aquí?

- Salí a caminar un rato y sin querer pasé por aquí.

- Pero vives a más de 300 km

- Uno ya no se puede desviar un poquito.

- ¿Como sabes donde vivo? - Sonríe

- Becca. - Repara en la franela que lleva casi ceñida a sus delineados pero ligeros músculos, el mono que empieza solo un poco sobre su cadera, la postura en la cual se recuesta del marco de la puerta y la voz con la cual la saluda de manera casual, escaneandola.

La morena le pregunta si puede pasar, y mira a toda la sala, percatandose de que no hay nadie más en lo que corresponde de metros cuadrados y cierra la puerta tras de ella. Analiza toda la estancia llenándose del aroma de la rubia impregnado en toda la casa y apreciando toda ella. Camina con decisión hacia la rubia, con la determinación que le ha dado tanta frustración, con el presente del ultimo dia.

Se ha cansado, de esperar, de ser la santa madre de la paciencia, se cansó del camino largo y tortuoso; se ha decidido en cambio por el camino fácil y corto, el de los pecadores, el de aquellos que se rinden a la tentación y los deseos, o por lo menos por esta noche.

Disfruta el calor de enredar sus piernas entorno a la cintura de la rubia y mientras la besa, esta pega su espalda a la pared, la besa y hace que sus preguntas sean ahora un estúpido recuerdo, la rubia besa suavemente su cuello, Lea trata de no sentir, pero fracasa miserablemente, ahora la rubia muerde su cuello y su frustración encuentra escape en un gemido, se deshacen de ropa e irónicamente con ella, de todos sus miedos. Entierra sus dedos en su cabello y la hala hacia ella, como si el roce de sus pieles no fuera suficiente, como si necesitaran de más cercanía. La cadera de la morena respondió empujando contra la rubia, apoyándose en esa necesidad de más ella, siendo una sola.


Bueno, bueno.

Hazme saber que piensas.

Gracias.