Hola a todos los Marvelitos de nuevo, en este capitulo, sabiendo el tiempo que habréis estado esperando. Bueno... en realidad ni siquiera he tenido que suponerlo. Casi cada día tenía mensajes en mi correo desde esta historia, a ver cuando la continuaba.
En realidad... aún tengo sueño. Los que sigan ``You are my destiny´´ ya habréis leído que me acosté pasadas las dos y media de la mañana. Bien. Tampoco suelo dormir demasiado bien y a las 10 y media me levanto para limpiar la casa y barrer el patio. Incluso cuando no tengo que hacer eso, me levanto a esas horas para que mi madre se vaya a la playa y yo cierre sin que ella tenga que llevarse la llave y yo me quedo a cargo de la comida.
Creo que ya os he comentado en más de una ocasión que las vacaciones son solo la oportunidad perfecta para que nuestros padres nos tengan de criados. Y, en mi caso, es más verdad que otra cosa. Sé porqué se empeñaron tanto entenderme. Mi madre me dijo que quería darle un hermano a mi hermano mayor con el que pudiera turnarse cuando tuviéramos que cuidar de ella, ya que mi madre fue hija única y tuvo mucho follón respecto a eso.
Sí, así de bonito fue el motivo de mi nacimiento. En mi familia se respira un amor y un cariño fuera de serie, algo fuera de lo común.
Pero centrémonos en la historia. En el capitulo anterior pudimos comprobar que es mejor no colarte en un lugar donde esté Drax, seas de los buenos o no, si no quieres arriesgarte a morir. Y Visión informó de que habían encontrado otra de las gemas del infinito allí mismo, en Nueva York.
Supongo que acabaré haciendo la Guerra del Infinito a mi manera, juntando cosas de los cómics y las películas.
También, como os dije antes, os lo vuelvo a decir. Pase lo que pase en la historia, confiad en mi. No deis cosas por sentadas hasta que se ponga el punto y final en este fanfic, ¿de acuerdo? Nunca se sabe como pueden acabar las cosas.
Algunos, por motivos que aún desconozco, me creéis malvada, que quiero haceros sufrir o algo así. No sé de donde os habéis sacado eso o que, porque siempre procuro darle a las historias un buen final. Excepto en mis novelas personales. Allí, si alguien tiene que sufrir o morir, lo hará. Supongo que se debe a que quiero que sea más parecido a la realidad, a lo que sería el día a día. Pero, con los fanfics, lo único que quiero es que tanto los fans como yo nos llevemos un buen sabor de boca cuando estamos leyendo las historias. Para sufrir ya está la vida.
Bien. Como veo que me he vuelto a enrollar, me callo aquí y os dejo con el capitulo. Disfrutadlo.
CAPITULO 26
…...
A pesar de no tardar demasiado en llegar a la dirección que Visión les había proporcionado, Tony se dio cuenta de que no sería nada sencillo salir de la nave y simplemente caminar hacía la casa.
Después de todo, iban con ellos un tipo con la piel gris, una mujer verde, un mapache que andaba como una persona y un pequeño arbolito que caminaba felizmente junto a todos. Los ciudadanos de Nueva York habían visto muchas cosas extrañas en su vida, pero, desde los chitauris, nada como ellos.
-¿Y cómo lo hacemos?- le preguntó Quill, tras escuchar los pensamientos de Tony en voz alta.-Salir tenemos que salir.
-¿Por qué no os quedáis vosotros aquí en la nave, mientras Quill y yo vamos a la casa?- propuso el moreno, mirando hacía los otros miembros del equipo.
-¿Estás de broma?- le soltó Rocket.-Ahí dentro hay una gema del infinito, algo que el ser más peligroso de la galaxia quiere, ¿y tú esperas que nos quedemos aquí dentro, solo esperando?
-Podemos comunicarnos con esto- le dijo Quill, dándole un ligero golpecito a los comunicadores que todos llevaban en el oído.-Oiréis lo que nosotros escuchemos y, si algo malo llegara a pasar, siempre podréis salir e ir a ayudarnos.
El equipo se miró entre ellos. Al parecer, el menos contento con aquel plan era Rocket, pues parecía creer que ellos dos solos no podrían obtener la gema. Pero también era cierto que estaban en un planeta desconocido del que apenas sabían nada y era mejor escuchar a los expertos.
-Permaneceremos aquí- les dijo Gamora.-Pero si escuchamos que algo va mal, cruzaremos las calles e iremos a ayudar. Aunque eso suponga causar un alboroto en esta ciudad.
-Me parece bien- convino Tony.
De todo el grupo, la mujer siempre le había parecido la más sensata. Aunque, teniendo en cuenta el grupo en el que estaba, tampoco era que fuera muy difícil.
Tras asegurarse de que las cosas habían quedado claras, tanto Tony como Quill salieron de la nave, dejando esta en un pequeño descampado, no muy lejos de la dirección que andaban buscando.
Las naves de Stark habían estado por la ciudad en otras ocasiones antes, así que a ningún ciudadano neoyorquino le extrañaría verla allí. Seguramente, se acercarían para contemplarla con mayor atención y hasta la tocarían. Pero si los miembros del equipo que permanecieran dentro no hacían nada, esta no se abriría ni se tendría porqué montar algún espectáculo.
Mientras, él y Peter llegaron ante el edificio, pero, a pesar de estar allí delante, no sintieron nada. Era absurdo que fueran a notar la presencia de la gema, era verdad, pero...¿cómo había podido estar allí y no saberlo? Eso parecía aún mas increíble.
-¿Qué hacemos?- susurró Peter, colocado junto a él ante la puerta como se encontraban.-¿Trató de forzar una ventana o...?
Tony lo observó por un momento, pero todo lo que hizo el moreno fue llamar al timbre.
-Ya habrá otra ocasión para forzar casas, pero creo que, esta situación, será mejor que tratemos de llevarnos bien y saber cómo es quién tiene la gema.
Peter pareció algo decepcionado ante eso, pues él había esperado un poco más de acción, pero esperó junto a Tony, esperando a que alguien se dignara a abrirles la puerta.
Tras unos instantes, un hombre de ascendencia asiática les acabó por abrir y, tras dirigirles una mirada de arriba a bajo que no les pasó desapercibida, se hizo a un lado, indicándoles que entraran.
-El señor Strange os estaba esperando- les indicó el hombre.
Por supuesto, a Peter ese nombre no le sonó de nada, pero sí a Tony. Después de todo, se había metido en el mundo de la medicina con la doctora Cho. ¿Cómo no conocer a uno de los mejores neurocirujanos que había en el país cuando, precisamente, le tenía tan cerca? Pero se había abstenido de trabajar con él pues se había dado cuenta de que sus personalidades eran demasiado similares.
Había visto a Steve Strange en alguna que otra fiesta de alto postín y había comprobado que este presumía bastante de sus logros y sus conocimientos. Ya había un Tony Stark en la ciudad. No necesitaba codearse con otro.
Pero, tenía entendido que este había sufrido un accidente que le había destrozado las manos y que había perdido toda la fortuna que había conseguido amasar en el tiempo que llevaba trabajando. ¿Cómo era posible que tuviera aquella casa y hasta tuviera servicio?
-¿Debemos entrar?- le susurró Peter, viendo como el hombre ya había empezado a avanzar por el pasillo, esperando que sus invitados les siguieran sin más.
-Claro. Después de todo, hemos venido por la gema.
A regañadientes, siguieron al hombre, observando que aquel lugar parecía ser mucho más grande por dentro que de por fuera. Y, a parte de una colección de arte extraña, había también bastantes objetos que ninguno de ellos tenían idea de para qué servían.
Pero evitaron hacerle preguntas sobre el lugar a su silencioso guía, que caminaba apresuradamente hacía a algún lugar del piso de arriba, como si le corriera prisa deshacerse de los hombres que tenía a su espalda, como si tuviera otras cosas de las que ocuparse.
Llegaron hasta un cuarto donde había una enorme y circular ventana con un extraño símbolo en ella. Entraba tanta luz por ella que, por un momento, no vieron la figura que estaba sentada junto a una silla no muy lejos de allí. Al menos, no hasta que este abrió la boca.
-Bienvenidos- les dijo, haciendo que tanto Quill como Tony se volvieran hacía él.-Había estado esperando vuestra llegada.
-¿Necesitará algo más?- le dijo el hombre a este.
-No. Gracias, Wong. Yo me encargo de ellos ahora.
El hombre asintió y, sin ni siquiera dirigirles una mirada a sus invitados, salió del cuarto sin más, como si hubiera algo demasiado importante que tuviera que hacer.
-Wong no es muy dado a hablar con la gente- les dijo el tipo, invitándoles a sentarse en las dos sillas que tenía frente a él.
-Tú eres Steve Strange- comentó Tony, sentándose frente a él, haciendo que Quill le imitara.-¿Cómo es posible que aún conserve un lugar como este? Tenía entendido que se había arruinado.
-Bueno... este lugar no era mío en un primer momento, señor Stark. Pero se me concedió para que lo defendiera.
-¿Lo defendiera?- repitió Quill.-¿Defender de qué?
-De las fuerzas místicas que tratan de atacarnos continuamente, señor Quill.
Aquello les hizo ponerse a ambos en alerta. Era fácil que supiera quién era Tony Stark. Aunque no era para fardar de ello, casi todo el mundo lo sabía. Pero otra muy diferente era que supiera también quien era Peter.
-¿Cómo sabe...?- murmuró el moreno.
-¿Qué cómo sé quiénes sois? Bueno... como ya os he dicho, tengo que defenderos de las fuerzas místicas. Y, teniendo en cuenta la amenaza que supone Thanos para el mundo e, incluso, para nuestro sistema solar, era bastante obvio de que estaría enterado de lo que está ocurriendo.
-¿Eres un mago?- le preguntó Quill.
Había visto algunos por espacio; gente extraña y estrafalaria que afirmaban que habían amenazas mucho peores que hombres armados por ahí fuera. Pero nunca les había acabado de creer del todo. Para Quill, la magia siempre habían sido trucos de cartas y cosas escondidas en las mangas de la chaqueta.
-En realidad, soy el hechicero supremo de la Tierra. Mi deber, entre otras cosas, abarca el hecho de que este lugar no sea destruido- les contó este, sirviéndoles unas tazas de té.
Ellos no lo habían pedido ni tenían ni idea de donde había salido el té, pero no rechistaron y bebieron cuando él lo hizo.
-¿Cuándo te has... convertido en esto?- le preguntó Tony.
Stark había visto a hombres salir del fango y volver a ascender. Pero, ¿transformarse en Hechiceros Supremos, defensores de la Tierra? Desde luego, aquella era la primera vez.
-Bueno... tras el accidente, hice todo lo posible por encontrar una cura para mis manos. Y, de un modo u otro, llegué hasta un lugar de increíble poder. Y me obligaron a abrir los ojos ante toda la verdad.
No fue muy explicativo en ese respecto, pero tenían claro que este no les iba a dar una respuesta mucho mejor que esa.
-¿Y es por eso que tiene una de las gemas del infinito?- le soltó Quill.
Nunca había sido un hombre que se andara con delicadezas y dudaba que fuera a empezar en esos momentos. No sabían con el tiempo con el que contaban y tenían que saber si aquel tipo iba a ser de ayuda o iban a tener que arrebatarle la gema.
-Esta llegó a mi prácticamente por accidente, pero está segura conmigo. De eso no te quepa la menor duda- afirmó aquel tipo.
-¿Y sabias que íbamos a venir a verte?- le preguntó Tony.
-Siento la presencia de Thanos aproximándose, así que sí. Daba por sentado de que todas las fuerzas empezarían a moverse. Y eso significaría buscar las gemas para ponerlas a salvo de este.
-¿Hay más de esas gemas en la tierra?- le preguntó Stark, inclinándose hacía él en la silla.
Desde luego, este parecía haber cambiado desde que se había encontrado con él por ultima vez. Parecía más serio, más responsable. No se estaba tomando aquello a broma, como se tomaba alguno de sus casos, cuando daba por sentado que eran demasiado fáciles para él. Sabía la amenaza real que parecía ser Thanos para todos.
-En su momento, la hubo. El Éter estuvo en la Tierra durante mucho tiempo. Es posible que por ello otras dos gemas se vieran empujadas hacía aquí. Pero el Éter fue sacado por los asgardianos de aquí hace algún tiempo ya.
-¿Eso significa que el pueblo de Thor tiene una gema?- le siguió preguntando Tony.
Hacía mucho tiempo que no sabía nada del gigante rubio; ni dónde se había metido o porqué no regresaba a la Tierra. Pero, si tenían que obligarlo a volver, lo harían.
-Tienen una, sí. Pero no es el Éter.
-¿Eso significa que los asgardianos tienen más de una?- le preguntó Peter.
Sabía lo peligroso que podía ser para un pueblo mantener dos de ellas juntas. Incluso solo una les haría convertirse en una presa de Thanos.
-No. El pueblo asgardiano conoce también el peligro de tener dos de ellas juntas, así que le dieron la gema a alguien en quién suponía que guardaría esta bien.
-¿Y de quién se trata?- preguntó Tony.
Habían ido allí en busca de una gema e iban a salir con toda una clase completa sobre las gemas.
-A alguien quiénes ellos supusieron que la cuidaría bien y que no la pondría en peligro. Un hombre que hace llamarse El Coleccionista.
-¿El Coleccionista?- repitió Peter, subiendo sin querer el volumen de su voz, volviendo su vista hacía Tony cuando vio que este le estaba mirando con el ceño fruncido.-Ese tipo era un contacto al que Gamora le iba a dar el orbe donde había otra de las gemas.
-Bueno...¿qué se podía esperar de un hombre que se hace llamar El Coleccionista?- comentó Strange, pareciendo bastante relajado.-Era obvio que trataría de hacerse con otras para tener el juego completo, aunque no pensara utilizarlas.
-No me puedo creer que los asgardianos cometieran un error tan absurdo- murmuró Tony.
-Lo que yo no me puedo creer es que se lo dieran a él. ¿Cómo va a defender la gema si Thanos va a buscarla?
-Pero Thanos lo tendrá difícil para dar con ellas, ¿no?- murmuró Stark.
-Sabe que hay una en Xandar- murmuró Peter a su vez.
-Y dos en la Tierra- añadió Strange.-Si sumamos a esas la que tiene el Coleccionista y la que tienen en Asgard, aún sigue faltando una.
-¿Y eso qué quiere decir?- preguntó Tony.
-Que, si Thanos se ha hecho con ella, no le será muy difícil ir localizando a las demás. Y, cuantas más tenga, más fácil le será encontrarlas.
-La de Asgard será fuertemente protegida, pero no puedo hablar por la de Xandar ni por la que conserva el Coleccionista- les dijo Strange.-Del mismo modo que no puedo hablar de la que tu compañero tiene en su frente- le dijo a Tony.
Visión iba por todas partes luciendo una de esas piedras por todas partes. ¿Cómo iban a poder ocultarle eso al titán loco?
-¿Y si trajéramos todas las gemas aquí?- propuso Peter.-Se supone que eres un Hechicero Supremo, ¿no es así? ¿No serías tú capaz de protegerlas todas?
-Tal vez podría enviarlas a diferentes planos de existencia para que su búsqueda se hiciera más difícil. Pero las gemas no pueden ser destruidas y Thanos nunca dejará de buscarlas. El único modo real de detener esto es detener a Thanos.
Bueno... habían ido allí en busca de una gema y lo que habían obtenido había sido un duro golpe en su plan. No parecía que hacerse o saber dónde estaban las gemas les fuera a ayudar en lo más mínimo. Pero, de algún modo, tenían que avisar a aquellos que, en esos momentos, tenían estas en su poder.
-¿Hay algún modo de avisar a todos aquellos que tienen las gemas para que las protejan?- le sugirió Tony a Strange.
-Yo podría hacerlo, pero, como he dicho, eso no detendría a Thanos y, nosotros, por nosotros mismos, no seremos un gran rival contra él.
-Así que nos estás diciendo que no somos rivales y que no podremos derrotarlo.
-El cuerpo Nova estaba convencido de que sí- murmuró Peter, contemplando el suelo.
-El cuerpo Nova siempre lucha por el bien de todo el mundo, pero incluso ellos tienen cosas que son imposibles de realizar- le dijo Strange a este.
-¿Y cómo estás tan seguro de eso?- le preguntó Tony a este.-¿Cómo estás tan convencido de que no podremos con él?
-Porque he estado escudriñando el tiempo y observando las posibilidades. He medido la fuerza de los héroes de la Tierra, así como la de todos aquellos que tienen en su poder una gema. Y, como ya he dicho, por nosotros mismos, no seremos capaces de protegerlas de Thanos. Por eso me he tomado la molestia de ponerme en contacto con otros que nos podrían ayudar.
-¿Otros?- repitió Tony.-¿A quién te refieres? ¿A Thor o a Hulk?
No había visto a sus dos compañeros desde hacía bastante tiempo y sería una alegría que, viendo como estaban las cosas, estos aparecieran para echar una mano.
-Claro que ellos están incluidos en la lista, pero no. No se trata de ellos. Hay otros en la Galaxia que no quieren que esta se destruya, ya sea porque quieren protegerla o quieren conservarla para otros.
-Así que no nos vas a decir quienes son- sentenció Tony, cruzándose de brazos con malestar.
-Aunque os dijera sus nombres, no los conoceríais. Sabréis quiénes son cuando lleguen. Con ellos, tal vez, tengamos algún tipo de posibilidad. Por otro lado...- comentó, centrando su vista en el moreno.-Te aconsejaría que hicieras las paces con tu grupo. Teniendo en cuenta la guerra que se avecina, necesitamos que todos estéis unidos.
-Eso es más fácil hacer que decir. Aunque nosotros sepamos lo que está ocurriendo, los Gobiernos siguen estando tras ellos. Y dudo que les tranquilice saber que volvemos a unirnos porque un loco cósmico pretende venir hasta la Tierra a destruirnos- le soltó Tony a su vez.
-Si no lo hacéis, no habrá motivos por los que sigáis separados, porque no habrá planeta sobre el que vivir.
El moreno lo contempló con atención y, después, llevó su vista hacía Peter, que acabó por asentir.
-Está bien. Me pondré en contacto de nuevo con Rogers para decirle lo que ocurre y que nos movamos del modo más discreto posible. Pero tú mismo has dicho que nosotros no seremos suficientes.
-Ni siquiera sabes las verdaderas fuerzas que ahí aquí, en la Tierra- le dijo Strange, inclinándose hacía él.-¿Qué sabes de la fuerzas de los soles o del poder del agua?
-¿Perdona?
-Dejadme a mí este asunto de avisar a los guardianes de las gemas y regresar a casa. Tenéis que prepararos y no sabemos cuanto tiempo nos queda para la llegada de Thanos. Ni siquiera yo.
-Menuda visita más productiva- se quejó Tony.
El mero hecho de haber sabido que había un titán loco que querría llegar a la Tierra para hacerse con unas gemas de increíble poder ya había sido un duro golpe. Pero, después de haber hablado con Strange, tenía la impresión que todo lo que hicieran acabaría siendo inútil. ¿De qué serviría que se prepararan, si ellos de por sí no podrían contra Thanos?
-No vendrá solo, ¿verdad?- le soltó Peter a Strange.-Lo acompañaran su corte de la muerte.
-Sí, los hijos de Thanos vendrán con él y no dudarán en dar la vida por este, destruyendo todo cuanto se ponga en su camino. Contra ellos tendréis que pelear.
-¿Y no sería mejor decirles a Asgard que se preparen con nosotros para esto?- sugirió Tony.
Por lo que sabía, eran un pueblo de guerreros, siempre preparados para el combate y, si eran la mitad de fuertes que Thor, les serian de gran ayuda.
-Asgard tiene sus propios problemas. Yo me ocuparé de hablar con ellos y preparar todo aquello que se debe tener listo para esto. Pero nada más.
-Pues genial- soltó Tony, poniéndose en pie de la silla que había estado ocupando.-Según lo que nos has dicho, a penas tenemos alguna posibilidad.
-Solo he dicho con las fuerzas que tenemos ahora. Por eso he llamado a otros. Algunos ni siquiera sé si realmente aparecerán. Pero espero que sí. Después de todo, esto les afecta directamente. Bueno... a ellos y a todos los rincones del universo.
-Entonces... podemos estar seguros de que protegerás la gema que tienes ahora mismo en tu poder, ¿verdad?- le preguntó Peter, también poniéndose en pie.
Tony parecía estar deseando salir de allí.
-Sí Thanos consiguiera llegar hasta mí, me encargaría de que la gema no llegara a sus manos. De eso podéis estar seguros- afirmó Strange, también levantándose.
Peter le tendió la mano, que este no dudo en estrechar y, salido de algún rincón oculto, pues ni siquiera hizo ruido alguno, el tal Wong reapareció y les indicó que los acompañara hasta la salida.
Sabiendo que no había nada más que hacer allí, así lo hicieron, dejando a aquel Hechicero Supremo en aquella extraña casa, encargado de avisar del peligro que se les avecinaba.
Una vez que llegaron a la calle y la puerta quedó cerrada a su espalda, Tony no pudo evitar lanzar un hondo suspiro, como si todo el peso del mundo hubiera empezado a ser demasiado para él.
-¿Te encuentras bien?- le preguntó Peter, colocándole una mano en el hombro.
-Bueno... tengo que reconocer que he tenido muchos días mejores que este- comentó Stark, empleando un tono sarcástico que se amargó pronto.-¿Qué vamos a hacer? Si un supuesto hechicero supremo no es capaz de decirnos que podemos ganar contra Thanos, ¿qué posibilidades tenemos de salvar a la gente?
-Ya nos ha dicho que ha estado avisando a otros.
-¿A otros? ¿Quiénes? ¿Se refiere a otros habitantes del universo? ¿A cuantos conoces tú que sean capaces de enfrentarse cara a cara con Thanos?
-Bueno... alguno que otro debería haber. El universo es muy grande.
Pero ni él mismo confiaba en sus propias palabras. Lo había notado en su voz.
-Tenemos que avisar a los otros. Eso es lo único que nos ha dejado claro- comentó Tony.
-Seguramente tú ya pensabas hacerlo después de lo que nos había dicho- le soltó Peter a su vez, observando a este con atención.
Sería absurdo pensar de otra manera. Estaba en juego el destino de la humanidad. A pesar de lo que hubiera ocurrido entre ellos, Tony sabía que había algo más grande que el Capitán América y él y que tendría que ser avisado de todo aquello.
El moreno lo contempló con atención durante un momento, posiblemente sorprendido porque le hubiera soltado eso con tanta calma, pero pronto dirigió su mirada hacía otro lugar.
-Será mejor que volvamos con los demás. Al parecer, tenemos muchas cosas que hacer.
Fin del capitulo 26
Algunos, si no la mayoría, seguramente ya le estaréis dando vueltas a algunos de los personajes que se supone que Strange a hecho llamar para enfrentarse a Thanos. Incluso he dado pequeñas pistas. Pero, incluso aunque lo haya hecho, seguro que no os habéis quedado con todos.
Por ahora, no diré nombres. Ni siquiera había pensado en uno de ellos hasta que lo he nombrado, así que el resto del equipo que Strange está organizando solo podría ir creciendo y creciendo con el tiempo.
La verdad es que no los había añadido antes porque no había caído en ello.
Pero, ¿a que la cosa parece estar volviéndose bastante negra? Es lo que tiene que un titán loco venga con toda su familia para dar por culo a toda la humanidad. Porque, a parte de Gamora y Nébula, Thanos tiene otros hijos. Creo que eso se lo dice su hermana a Gamora en algún momento de las pelis.
``De nuestros hermanos, tú eras la que mejor me caías´´.
Es obvio que tienen que haber otros hijos por ahí, otros más fieles a Thanos y a lo que este pretende hacer, otros seres implacables que no les tiembla el pulso con respecto a matar se refiere. Estoy segura de que a Gamora no le hace ninguna ilusión ese reencuentro familiar.
Y, de nuevo, Tony va a tener que hablar con Steve porque la cosa se está poniendo de color hormiga. No hay más remedio. Siempre tiene que haber un motivo de peso para que el equipo vuelva a reunirse.
Como no quiero irme de la boca con detalles del futuro, será mejor que me calle ya y me despida en este punto, así que, Marvelitos, mientras estoy sudando porque incluso en la playa está haciendo un calor que no es normal, me despido de vosotros.
Como siempre, manteneos sanos y nos seguimos leyendo en el siguiente capitulo. Besos y que os llegue algo de fresquito.
