Capítulo 26: Traveling through The Darkness.

La joven de cabellos rizados hundió sus pequeños dedos en la húmeda arena, dejando unos hoyos no muy profundos en ella, que al entrar en contacto con las olas volvían a llenarse de arenilla.

Es silencio era total. Solo el ruido del mar la acompañaba en su inmenso dolor. Como si aquella solitaria playa pudiera mimetizarse con sus sentimientos.

En aquel momento, cuando ya lo había perdido, se percató de lo mucho que lo amaba… se dio cuenta tan tarde, que no pudo llegar a perdonárselo…

Ella lo dejó ir, no pudo despedirse de él… todo fue tan rápido e inesperado…

El Corrector la había citado para verla por última vez, para hablar con aquella niña, para intentar aclarar su dolor, pero fue en vano.

Él pensó que como no tenía el valor de decirle adiós, la melodía del océano hablaría por él en su ausencia, cuando ya se hubiese marchado.

Quizás, aquel romántico paisaje, aquel sol tan cálido y perfecto, construían de forma indirecta, el mensaje que él siempre de alguna forma u otra, por muy sencilla e inocente que fuese, quiso transmitirle…

Las lágrimas estorbaban su campo de visión y la oscuridad se apoderó de ella de forma vertiginosa, como si de pronto la muerte del Astro rey, decidiera dar inicio a su trágico final.

Todo oscureció completamente, de un minuto a otro, le invadió la sensación de que nunca estuvo allí. La escena cambió a otra más misteriosa y tenebrosa…

No supo cuánto tiempo estuvo así, quizás varios minutos o un par de horas…

Entre la inmensa oscuridad el sonido de las olas persistía como su única aliada, pero fue apagándose segundo por segundo, al igual que su inmenso dolor... Otro ruido, lo fue cubriendo de forma eficaz, dominando el desconocido terreno…

Era un ruido insistente y constante…

¨tacatá, tacatá... tacatá, tacatá…¨

¿De qué se trataba?, ¿y por qué la intensa oscuridad venció al melancólico amanecer?

La joven seguía sintiéndose sola, pero algo sucedía a su alrededor, entre las tinieblas, entre lo desconocido…

¨tacatá, tacatá... tacatá, tacatá…tacatá, tacatá…¨

Sus sentidos se reactivaron por completo, ella sentía que el agua dejó de estar en contacto con ella, ahora sólo sentía un ligero movimiento que la empujaba levemente de un lateral a otro… Ya no estaba de rodillas, sus piernas estaban estiradas a lo largo del desconocido espacio, estaba semi sentada, como recostada en algún lugar sólido y consistente, pareciera que se tratara de algún asiento…

Abrió los ojos mientras daba un respingo, como si acabara de despertar de una pesadilla. La anaranjada luz del lugar penetró en sus ojos provocando un shock en su visión… Intentó incorporarse en su asiento.

Se encontraba mareada y su corazón palpitaba violentamente, avisándole de algún peligro… Parpadeaba para poder asimilar la cantidad de luz que de la nada la invadía amenazantemente.

¨tacatá, tacatá... tacatá, tacatá…tacatá, tacatá…tacatá, tacatá…¨

Aquel inquietante ruido parecía no tener límites al igual que ese insaciable movimiento de vaivén…

Intentó enfocar la vista, giró bruscamente su rostro a su derecha. Estaba algo medio difuminado, pero pudo distinguir rápidamente un largo pasillo con varios asientos pegados a las paredes, cuyas ventanas acristaladas asomaban por encima. Al fondo del pasillo había una puerta.

El susto la obligó a cambiar la perspectiva. Enfocó sus ojos bruscamente hacia su izquierda, mientras percibía con debilidad a su frente una figura borrosa y oscura.

Prestó más atención. El escenario era igual que su lateral derecho, otro pasillo con ventanas, asientos y una puerta al final.

Por último volvió a cambiar la dirección de su mirada para examinar qué había frente a ella…

Eran ventanas, abajo asientos, y en uno de ellos un joven yacía sentado con serenidad, observándola con sus ojos metálicos, grisáceos… Estaba sonriendo. Llevaba puesto un chaleco negro sin mangas, cubriendo ligeramente una camisa blanca. En un lateral del chaleco asomaba aquel pañuelo rojo con su nombre escrito…

El joven tenía las manos unidas, y sus finos dedos se encontraban entrelazados entre sí.

Ella pensó que lo conocía, le sonaba terriblemente familiar… sus cabellos eran oscuros y cortos… no podría ser otro…

Yui pudo identificar aquel lugar como el tren subterráneo de la ciudad del mundo real.

El joven despegó sus labios de aquella escalofriante sonrisa para saludar a la chica que se encontraba frente a él.

Greymer: Buenas noches, mi estimada muñequita de porcelana.

Yui: … ¿Greymer?

A su alrededor se podía respirar un intenso aroma a café, como aquél que disfrutó el día que fue con Haruna a aquella cafetería…

Greymer: Es un agradable placer volver a verte, veo que mi café te dejó en estado de éxtasis y luego caíste dormida profundamente…

Yui: ¿Qué haces aquí?, y ¿por qué estoy aquí? –La chica se levantó del asiento extraviada.

Greymer: Ya no lo sientes, mi amada muñequita de porcelana, ya no sientes aquel dolor que te invadía hasta hace unos momentos…

Yui: ¿…Qué?

Greymer: Estoy tan agradecido de que volvieras a mi lado…, desde que padre murió, apenas pudimos compartir alguna actividad juntos…

Yui: ¿Padre?

Greymer: Él descansa en los cielos, y nosotros nos vamos a casa… No sabes cuánto te agradezco que nuestros trayectos se vuelvan a cruzar y terminar en un único destino…en nuestro destino…

Yui no comprendía nada de lo que estaba ocurriendo…

Greymer: Iremos juntos hacia la Eternidad… –El mozo se puso de pie también.

¨tacatá, tacatá... tacatá, tacatá…tacatá, tacatá…tacatá, tacatá…¨

El aroma a café se mezcló con otro muy familiar y desagradable, algo parecido al hierro…como si se tratara de sangre.

En ese momento la chica sintió como si el oxígeno empezara a desaparecer... El subte iba tan rápido que dio la sensación de que iba a estrellarse. Las luces parpadeaban, como si hubiese un efecto paranormal en el ambiente…

Un choque detuvo el tren, cuyo ruido fue impactante. Aplastando con brutalidad los primeros vagones y provocando que ambos cayeran al suelo golpeándose contra los asientos. Los cristales estallaron dejando entrar una amenazadora masa de agua, inundando el vagón donde se encontraban ellos dos…

El impacto del cristal de la ventana que estaba detrás de Greymer hizo que un pedazo de vidrio roto fuera directamente hacia él y cortara su cuello sin ninguna dificultad, decapitando fríamente su cabeza, la cual rodó en el suelo mientras la caliente sangre alcanzaba a la inocente niña, quien observaba la escena con total horror. El cuello lucía su rojizo interior, y en el centro de este, los huesos de la columna se lucían de forma impresionante.

Parte de su sangre manchó su bello rostro, resbalando hasta caer en el inundado suelo.

La masa de agua entraba sin cesar, quizás el tren se hundía bajo el profundo océano…

El agua llenó de forma eficaz todo el vagón ahogándola, mientras parte del agua mezclada con la cálida sangre del joven que murió hace unos momentos, entraba por sus vías respiratorias… matándola lentamente junto con el pánico.

La cabeza del mozo flotaba y se aproximaba a ella, su rostro era escalofriante… sus metálicos ojos estaban desorbitados y una macabra sonrisa dibujaba su tétrica cara…

Entonces, toda el agua se volvió de color rojo escarlata, como si aquello fuera un tanque de auténtica y desagradable sangre humana…

El cuerpo del decapitado joven se puso de pie y alargó sus brazos para agarrar a la joven. La aferró con fuerza, apretando su cuello sin piedad, ella abrió la boca desesperadamente mientras dejaba escapar un gran burbujeo…

Un ruido, parecido a una explosión la hizo despertar.

En un viaje espiritual te involucrarás, cuyo destino se define entre la inmensa oscuridad. No dejes que el pánico te domine, confía en ti hasta el final, no dejes que todo ahí termine, o caro lo pagarás. Aunque te encuentres atrapada, alza la mirada al frente, pues tu vida de ello dependerá.

Place: Com Net; Medical Network.

Gritó escandalizada, mientras se incorporaba rápidamente en la camilla donde permaneció largo rato acostada. Respiraba agitadamente mientras las lágrimas derramaban por sus mejillas…

Un joven, con una bata de color blanca asomó su preocupado rostro hacia ella…

Shun: ¿Estás bien, Yui? –El médico la tenía aferrada de los hombros, porque se movía mucho mientras dormía…

Rescue: Pobrecita, al fin despiertas de esa pesadilla…

Yui: ¿…Q-qué pasó?, ¿¡dónde estoy!?

Rescue: Estas en una habitación de rehabilitación de la Red Médica, Yui –Rescue sonrió para intentar tranquilizarla.

Shun: Esta amable enfermera te encontró inconsciente en la playa de la red que visitamos hace tiempo con tus amigos. Parece ser que te desmayaste y el agua te iba arrastrando hasta dentro…

Yui: … ¿la playa? –En ese momento recordó lo que le sucedió a su amigo –SYNCHRO.

La chica explotó de desesperación, no hacía nada más que llorar desconsoladamente…

Rescue: ¿Synchro?

Yui: Está…está… –No pudo continuar.

Rescue la abrazó, todos los Correctores se percataron del suceso al recibir una extraña señal en sus Com Con… pero ellos no sabían que Yui estuvo con él cuando el decidió eliminarse asimismo.

Rescue: Ya pasó… debemos…superarlo… –La enfermera también lloraba junto a ella, mientras la abrazaba con más fuerza.

Shun, al no entender de qué hablaban, decidió retirarse un momento para dejarlas solas…

Yui: N-no puedo m-más… esto es…demasiado…

La niña se desconectó de la Red Com.

Place: Real World; Kasuga´s House.

Al incorporarse, vio en su monitor los deberes que tenía pendiente terminar aquella tarde, pero ya era de noche…

Fue directa a su cama y abrazó su almohada, para ahogar su llanto allí mismo. Esa noche no pudo dormir, solo lloraba y lloraba… tanto que incluso pensó en lo más insólito… pero no tuvo el valor de hacerlo.

To be continued…