La noche había pasado tan calmada como hacía mucho tiempo que no lo hacía. Sasuke observaba a Sakura recostada sobre su pecho mientras se cuidaba de no hacer el más mínimo movimiento por miedo a incomodarla. No había dormido mucho, de hecho no había dormido nada en lo absoluto, demasiado ocupado cuidando el sueño de la pelirrosa sin embargo en ese momento la pequeña comenzó a despertar.

-Hey- dijo por saludo.

-Hola- contesto Sakura aun medio dormida. Miro la posición en la que se encontraba y se sonrojo súbitamente, dirigió su mirada al azabache que la seguía apacible.

-¿Cuánto tiempo me dormí?-pregunto nerviosa al tiempo que se enderezaba.

-Unas cuantas horas-respondió el.

-¿Y tú… te quedaste aquí todo este tiempo?

Sasuke se encogió de hombros.

-Te veías cómoda tuve miedo de despertarte-explico con su espalda aun recargada en el colchón al tiempo que cruzaba sus brazos tras su cabeza.

- Lo siento- pronuncio Sakura a modo de disculpa- fue un día difícil.

Ella había salido del hospital y recibido la noticia de que sus padres habían muerto y aun así estaba pidiendo disculpas. Así de increíble era ella. Sasuke negó con la cabeza al tiempo que enderezaba su postura.

-No te preocupes -explico para después observarla.

Quedarse con ella no le había molestado en lo absoluto, se veía tan tranquila mientras dormía que el temía hasta de su respiración que pudiese despertarla. La observo mirarle con ojos penetrantes y desvió su mirada hacia la puerta.

-Creo que ya es tiempo de que me vaya- replico al tiempo que se disponía a retirarse- debes descansar.

Enderezo su cuerpo y se dispuso a marcharse sin embargo Sakura fue mas rápida.

-No te vayas…- lo detuvo tomándolo de la muñeca.

Sasuke giro medio cuerpo para observarla, mientras Sakura lo seguía expectante. No sabía de donde había salido todo eso, las palabras brotaron de su boca antes de que pudiera controlarles.

-Por favor…Por lo menos no hasta que me quede dormida - continúo aun sin controlar lo que decía.

Sasuke se debatió entre su propuesta y lo que sabía tenía que haber hecho. No podía seguir con Sakura, había mil razones por las que debía alejarla; su conversación con Madara, la mancha de su nombre, la relación que ella poseía con Garaa. Sin embargo últimamente había algo en ella que lo atraía sin poder controlarlo, no podía explicarlo en voz alta pero sabía que el sentimiento existía.

-Sasuke…-susurro ella.

Sasuke dudo por un momento, lanzo un hondo suspiro y lentamente giro su cuerpo hacia ella.

-Hmp- dijo por fin al tiempo que regresaba su cuerpo hacia la cama.

-Gracias- pronuncio ella con una delicada sonrisa al tiempo que se acurrucaba de medio lado para darle la espalda. No sabía porque lo hacía, pero de alguna forma estar con el la hacía sentirse segura.

Sasuke sonrió de medio lado al tiempo que se acomodaba en su pasada posición, la miro de reojo notando la cercanía con la que se encontraban. Ya había dormido con Sakura muchas veces, en las misiones y entrenamientos, sin embargo esta vez el sentimiento era diferente. Se giró para observarla consiente de que ella no podía mirarle. En ese momento y sin saber por qué sintió lo mismo que cuando la sintió dormirse entre sus brazos.

-No debería estar aquí-exclamo el al tiempo que la tomaba por la cintura para atraerla hacia su cuerpo.

-Lo sé- se limitó a responder ella sin protestar por el agarre.

Sasuke acurruco su cabeza en el cuello de la pelirrosa, tenía un ligero aroma a cerezo, la sintió relajarse y pausar sus respiraciones. Ese sentimiento que tan frecuente lo invadía y que por más que lo desease no podría controlar.

-buenas noches Sakura- pronuncio Sasuke interrumpiendo sus pensamientos.

-buenas noches Sasuke.

Y se quedaron dormidos, sin importar las impresiones, dormidos como quien encuentra cama después de desvelarse mucho tiempo, intoxicados por su aroma, sus mutas presencia y ese sentimiento de estar en casa después de ausentarte mucho tiempo.

Sasuke se despertó al poco tiempo, consciente de que prometió quedarse únicamente hasta dejarla dormida. Sabía que Naruto la esperaba en su alcoba y de tardarse más el rubio no tardaría en ir a buscarlo lo cual implicaría dar una explicación que no estaba listo para dar.

Se encontraba casi llegando a su habitación cuando el rubio lo llamo desde su espalda.

-¿Se encuentra mejor?- pregunto preocupado.

Sasuke asintió al tiempo que se tocaba la cabeza.

-Sí, ya está más tranquila.

-Qué bueno, estaba a punto de ir a buscarte-replico Naruto con una ligera sonrisa.

Sasuke noto el detalle, su amigo debería estar más emocionado al respecto o por lo menos curioso de su plática con la pelirrosa, no es que el quisiera platicarle, pero el hecho de que no le preguntara lo tenía consternado.

-¿Qué ocurre?- pregunto sin más.

Naruto dudo por unos instantes decidiendo la mejor manera de decirlo. Sasuke le dio una mirada firme y supo que no debía demorar más tiempo.

-Garaa está aquí- solo de golpe.

Sasuke torció los ojos, molesto por el solo hecho de escuchar el nombre del pelirrojo.

-Está dormida y son las dos de la mañana, dile al Kazekage que sea lo que quiera hablar con ella puede esperar- y sin decir mas se dispuso a entrar a su habitación pero Naruto siguió hablando.

-No viene hablar con ella Sasuke- pronuncio no muy seguro- Viene hablar contigo.

Sasuke se volteo consternado, eso no podía significar nada bueno, ellos no se dirigían palabra, aun cuando su trato era de fingida cortesía no se imaginaba que podría decirle a esas altas horas de la madrugada.

-¿Sobre qué?-quiso saber.

Naruto se encogió de hombros.

-Creo que solo hay una manera de averiguarlo.

Sasuke entro en la sala de espera. Garaa ya estaba esperándolo, parado y con la vista clavada en la del azabache.

-Garaa- saludo Sasuke.

-Sasuke-respondió el.

-¿Qué deseas?- soltó Sasuke sin rodeos.

-Hablar contigo.

-¿A las dos de la mañana?-pregunto con ironia.

Garaa se encogió de hombros y siguió con su actitud imperturbable.

-Es algo importante.

Sasuke no respondió, lo miro con incredulidad dudando que lo que sea que pudiese decirle fuese a interesarle.

-Es sobre Sakura.

-Te escucho.

Garaa dudo por unos instantes y tras meditarlo por un tiempo se cruzó de brazos para observarlo con firmeza.

-¿Qué ha pasado entre ustedes dos?

-¿Qué?- pregunto el Uchiha desconcertado.

-Lo que escuchaste- repitió Garaa con firmeza.

-No voy a responder eso.

-¿Por qué no?

- porque no es asunto tuyo- dijo Sasuke escupiendo sus palabras.

-Es mi novia por supuesto que es asunto mío.

Sasuke comenzó a reír con amargura, todo eso le sonaba ridículo. No tenía ni el tiempo ni las ganas de meterse en esa tonta discusión.

-¿a eso has venido? ¿A asegurarte que no intento "robar" a tu novia?- pregunto con sorna.

Garaa negó con ligera arrogancia.

-No creo que puedas hacer eso aunque quisieras.

El semblante de Sasuke se endureció ante el comentario. De alguna forma la seguridad de Garaa hacia los sentimientos de Sakura había el habían despertado en el un sentimiento desagradable.

-¿Por qué?-pregunto molesto-¿Por qué es tan imposible que ella pueda llegar a sentir algo por mi?

Garaa sonrió de medio lado.

-No- explico levantando ligeramente el tono- porque es imposible que Sakura sea tan ciega como para no darse cuenta de lo malo que eres para ella.

El comentario lo atravesó como un flechazo. Garaa había soltado las palabras buscando atacar a Sasuke y para mala suerte del Uchiha el Kazekage lo había logrado.

-Si tienes problemas con Sakura es con ella con quien debes hablarlo- soltó en un furioso siseo-no me molestes a las dos de la mañana por tus estupideces.

-No es con ella con quien tengo problema Uchiha- replico Garaa con voz fría.

-El hecho de que estés aquí a estas horas de la madrugada muestra lo contrario- dijo Sasuke sonriendo de medio lado para después darse la vuelta para alejarse. Sin embargo un pensamiento lo detuvo.

-Ah y por cierto- continuo mientras se giraba ligeramente para enfrentar al Kazekage- la próxima vez que notifiques a alguien sobre la muerte de sus padres trata de no hacerlo como un idiota.

Y dicho esto se siguió su camino sin intención de voltear.

-Solo intento cuidar de ella Sasuke- hablo Garaa serio desde el fondo de aquel salón.

Sasuke se giró en seco para encararlo.

-Es lo que yo llevo haciendo todo este tiempo.

Y sin decir más se alejó para dejar a un desconcertado Kazekage en medio de aquella habitación que solo lograba hacerlo sentir más intriga de la que ya albergaba desde antes de llegar ahí.

Sasuke llego a su habitación. Las palabras de Garaa aun retumbaban en su cabeza como una maldición que no fuese a acabar. Lo malo que eres para ella. No podía dejar de pensarlo, quería dejar de hacerlo sin embargo la amargura que provoco el comentario no lograba dejarlo. Escucho un ruido en la puerta y se volteo para encontrarse con Naruto que lo miraba expectante desde la puerta.

-¿Qué era lo que quería?- pregunto su mejor amigo desde el umbral.

-Nada importante- escupió Sasuke mientras se recostaba.

-Vamos Sasuke- insistió Naruto- cuéntame.

-No necesito hacerlo- replico Sasuke mientras se volteaba de lado- se que estuviste escuchando.

Naruto no respondió sabia que era cierto asi como sabia que las palabras de Garaa había tocado a su amigo y que el no querría hablar de ello.

- Si no te molesta quiero dormir- replico Sasuke mientras se tapaba con las cobijas.

Naruto asintió cediendo únicamente por el momento. Sin embargo había algo que no podía callarse, al menos no por más tiempo.

-No eres una mala persona Sasuke- explico apacible desde la puerta.

-Déjalo Naruto- protesto Sasuke desde su cama. Sin embargo Naruto prosiguió.

-Yo lo sé, y Sakura también lo sabe- hizo una pausa- de lo contrario no te querríamos tanto.

Y sin decir más se alejó sin saber qué de alguna forma su comentario logro despertar una pequeña sonrisa en los labios del azabache, no por que creyese que fuese verdad si no porque le alegraba que en todo su mundo de sombras existiera un amigo como Naruto que nunca olvidaba el prender la luz.

La mañana se estaba asomando y tan rápido como los primeros rayos del sol cruzaron e umbral del cuarto de la pelirrosa esta despertó. Miro el reloj y se dio cuenta que aún era temprano, sabía que en algún punto tendría que levantarse pero por el momento lo único que podía pensar era en lo mucho que quería quedarse en aquel lugar para olvidarse de todo. Olvidarse del funeral y el hecho de tener que repetir un millón de veces lo bien que se encontraba aunque esto no fuese cierto. Cuando una persona muere se deja un vacío, y no importa lo que hagas nada puede llenarlo, la gente no olvida las perdidas solo aprende a vivir con ellas. Miro hacia un lado y noto que sobre la mesa se encontraba la banda de Sasuke. "Debió olvidarla anoche" pensó con una ligera sonrisa. Se sentía agradecida de la forma en la que el la había tratado, sin presiones, sin pena, sin esa mirada de lástima que poseen todas las demás personas, únicamente Sasuke siendo Sasuke. Miro su reloj una vez más y decidió que era tiempo de arreglarse, seria un dia largo era mejor comenzar a prepararse para ello.

Tomo su tiempo, tratando de dejar que las gotas de la regadera se llevaran los problemas que no dejaban de agobiarla, y sin saber por qué dentro de tanta tragedia la cosa que mas le preocupara fese el hecho de que solo con Sasuke sintió la confianza necesaria para abrirse. Despejo sus pensamientos y se dirigio a su armario, tomo un vestido negro, alcanzo un par de tacones altos y se dispuso a cambiarse.

Por su parte Sasuke se encontraba en su habitación, tenía poco de haber salido de la regadera y se encontraba arreglándose para el sepelio de los fallecidos en Konoha, su cabeza no dejaba de dar vueltas al tiempo que metía sus manos en la camisa blanca de su elegante traje. Su noche había sido terrible, a excepción de las horas que había pasado en el cuarto de la pelirrosa el Uchiha no había pegado el ojo en toda la noche, no podía dejar de pensar en las palabras de Garaa y en el hecho de conocer que estaba en lo cierto.

-Se que Itachi quería que fuese feliz- pensaba a sus adentros- ¿pero como puedo serlo despue de todo lo que he hecho?

Sin embargo el ruido de la puerta lo distrajo. Noto que se abría lentamente y se sorprendió al notar la presencia de Sakura atravesando el umbral de su recamara.

-Hey- saludo con voz calida.

-Hey- respondió ella.

-Despertaste temprano.

-No fue una buena noche- contesto ella mientras se acercaba a una distancia prudente.

-Conozco el sentimiento.

Sakura sonrió débilmente para después mirar fijamente a Sasuke.

-¿Qué ocurre?-pregunto Sasuke sacándola de sus pensamientos.

-No se si estoy lista para esto- admitió cansada.

El chico ni siquiera tuvo que preguntar, conocía perfectamente a lo que se refería, el tedio de responder preguntas que no querían ser contestadas, recibir pésames interminables de personas que creen entender por lo que estás pasando cuando no tienen ni idea. Nadie tiene idea de lo que es estar solo hasta que realmente lo está.

-Eres Sakura Haruno- respondió el mientras levantaba delicadamente su mentón con una mano – podrás con esto.

Sakura sonrió, y le dirigió una larga y tendida mirada al azabache. No había notado lo guapo que estaba. Tan limpio en sus pantalones negros que se ajustaban perfectamente a su cuerpo y su camisa blanca que hacia contraste con todo lo demás, supuso que su amigo llevaba despierto un buen tiempo si le había dado tiempo para verse como se veía.

-¿Qué ocurre?-pregunto Sasuke sacándola de sus pensamientos.

-Veo que casi terminas de arreglarte.

Él se encogió de hombros.

-Tampoco tuve una buena noche.

-Te ves bien- respondió ella tratando de evitar un sonrojo.

Sasuke sonrió de medio lado divertido por la actitud de su compañera.

-Tu tampoco estas mal- respondió sabiendo que era subestimar lo que realmente estaba sintiendo. Sakura se veía lindísima en su vestido negro de tirantes gruesos, vestía el luto de una manera encantadora, con su banda rosa atada a su pelo dejándolo caer libre hasta su cintura.

-Gracias- respondió un poco sonrosada.

Noto la cercanía y comenzó a ponerse nerviosa fue entonces cuando decidió mencionar el por qué lo había buscado en primer lugar.

-Dejaste esto anoche- dijo mientras le entregaba su banda de Konoha.

Sasuke la tomo entre sus manos sin despegar sus ojos de los de ella.

-Gracias- susurro Sakura.

-¿Por qué?

-Por todo.

Sasuke sonrió de medio lado consiente de que hace tiempo atrás ambos habían tenido una conversación parecida, sin embargo esta vez las circunstancias cambiaron un poco la forma de las cosas y se admitió por primera vez en mucho tiempo que Sakura le importaba más que nada en aquel momento. Recordó las palabras de Garaa y coincidió con él, no podía ser egoísta, no con ella.

Se miraron un rato más en silencio, como si temiesen que otra palabra pondría fin a la armoniosa convivencia que últimamente estaban sintiendo.

-Sakura!- se escuchó la voz de Naruto a lo lejos.

La chica cerró los ojos con pesadez al tiempo que se alejaba del azabache.

-¿Qué ocurre?- dijo al tiempo que Naruto atravesaba la puerta de la habitación de Sasuke.

-Es Garaa- menciono sereno- te busca en la entrada.

-Dile que en estos momentos no puedo verlo- respondió ella lo más tranquila que pudo.

Naruto estaba a punto de salir con el mensaje cuando la voz de Sasuke lo paro en el intento.

-Deberías hablar con el- dijo al tiempo que desviaba los ojos de los de ella.

-¿Qué?-pregunto ella confundida. No entendía por qué el pelinegro le pedía tal cosa, sabía que tenía razón después de todo Garaa era su novio, aun cuando las cosas no estuvieran tan bien entre los dos últimamente el chico seguía siendo importante para ella sin embargo no podía evitar el encontrarse molesta por tal ofrecimiento.

-Sabes que debes hacerlo- continuo Sasuke como si leyera sus pensamientos, apretó los puños sabiendo lo difícil que era seguir con todo esto sin embargo ya no había vuelta atrás en esa hoja.

Sakura suspiro pesadamente y asintió con resignación.

-Supongo que estas en lo cierto.

Miro al Uchiha quien la seguía a la distancia, con su expresión imperturbable y las manos en los bolsillos, abrió los labios para decir algo pero se arrepintió en el intento, se giró a Naruto para después salir corriendo lo más tranquila que podía de esa habitación.

Tan pronto Sakura los abandono Sasuke dejo su cuerpo desmoronarse pesadamente sobre la cama, llevo sus manos a la cabeza y se recordó que debía respirar. Naruto lo miraba a la distancia con asombro sin saber qué demonios le había picado a su amigo para reaccionar de esa manera.

-Sasuke… ¿Por qué hiciste eso?-pregunto consternado- Creí… Creí que comenzabas a sentir algo por Sakura…

Sasuke guarde silencio por un momento, su brazo tapaba ambos de sus ojos y tras lanzar un largo y cansado suspiro dejo salir aquello que lo estaba carcomiendo.

-La quiero Naruto- explico con voz cansada- más de lo que yo creía.

-¿Entonces por qué la mandaste con Garaa?-pregunto su amigo aún más confundido tras la declaración del azabache.

Sasuke dudo por unos momentos, después de todo no era una persona de muchas palabras. Recobro la compostura y tras unos instantes de silencio dirigió su vista a su amigo que lo miraba expectante.

- Es por que la quiero que no puedo ser egoísta con ella- explico con un tono que Naruto supo era tristeza-No la merezco… pero Garaa sí.

-Sasuke…

-Déjalo Naruto- replico el Uchiha al tiempo que se disponía pararse para abandonar la habitación-ya estoy hecho a la idea.

Y sin decir más salió. Naruto lo observo alejarse en silencio, decidió que no era momento para persuadir a Sasuke, no lo escucharía de todos modos, además, primero debía aclarar unas dudas. No sabía que sucedía dentro de la cabeza de Sakura a pesar de que guardaba sus sospechas y aun cuando estaba feliz de que Sasuke por fin decidiera aceptar sus sentimientos las cosas no se pondrían para nada fáciles.

-En fin- suspiro con una sonrisa pícara- como dice el dicho, mientras haya vida, hay esperanza.

Sakura se adentró a la sala, cautelosa y con pasos pausados. Garaa la esperaba de pie junto al sillón de la sala y al divisarla camino unos cuantos pasos para apresurar el encuentro.

-Buenos días- exclamo el mientras colocaba sus mechones rosas tras una oreja.

-Hey- se limitó a saludar Sakura débilmente.

Garaa la miro y supo que la chica estaba molesta, tomo aire pesadamente y continúo.

-Lo lamento.

-¿Qué exactamente?- pregunto Sakura en el mismo tono de voz.

-La forma en la que te di la noticia, mi actitud, todo.

Sakura negó con la cabeza resignada, sabía que Garaa estaba arrepentido y el hecho de que lo aceptara tan abiertamente solo le recordaba lo mucho que se preocupaba por ella.

-No pasa nada, supongo que no hay manera linda de decir malas noticias- dijo con una sonrisa triste.

-Pero si las hay más educadas- respondió el apenado.

-No es eso lo que me molesto Garaa.

-¿Qué fue entonces?-pregunto el pelirrojo confundido.

Sakura dudo por unos instantes, sacar el tema significaba una pelea inminente y la chica tenia cero fuerzas y ganas para meterse en tal embrollo sin embargo sabía que tarde o temprano sería un tema del cual tendrían que hablar.

-¿Por qué viniste anoche a hablar con Sasuke?

El cuerpo de Garaa se tensó por completo.

-Veo que ya te lo dijo- replico con voz serena. Sakura negó con la cabeza.

-No, Sasuke no me lo dijo- nunca dice nada pensó para sus adentros la pelirrosa.

-Entonces como…

-No podía dormir- prosiguió Sakura- desperté por agua y los encontré halando.

Garaa únicamente guardo silencio.

-¿En serio piensas eso?-pregunto dolida.

-Hay momentos en los que lo hago.

-No puedo creerlo- replico Sakura molesta.

-¿Qué quieres que piense Sakura? Has estado diferente- se defendió Garaa.

-¿Diferente cómo?

-Distante, distraída, te la has pasado todo el día en el hospital o entrenando.

-Al menos tú sabes lo que estoy haciendo Garaa, yo tengo que aferrarme a la esperanza para no estar preguntándome cada maldito minuto donde te encuentras.

-Es diferente Sakura.

-¿Cómo es diferente?- insistió ella- ¡te necesitaba y no estabas ahí!

-Es algo importante Sakura-dijo Garaa desviando su vista de la de ella.

-Lo sé y lo entiendo, pero necesitaba tu consejo, oír tu voz y - hizo una pausa intentando calmarse- sé que como Kazekage tienes tareas que yo no comprendo, lo único que te pido es que no me vengas con reclamos cuando tú también estuviste ausente.

-Lo se- dijo tomando su cara entre sus manos- lo siento, en serio lo siento, es solo que enterarme que casi mueres me puso como loco.

-¿Y explotaste contra Sasuke?-pregunto con algo de ironía.

-Fui un tonto-admitió el.

Sakura lanzó un largo suspiro, no tenía tiempo ni las ganas para seguir enojada, miro sus ojos y supo estaba arrepentido.

-Si lo fuiste-dijo con una leve sonrisa.

-Lo lamento-repitió el.

-Ya está olvidado.

Garaa sonrió aliviado de que el malentendió se hubiese arreglado, se acercó ligeramente a la pelirrosa para depositar un pequeño beso en sus labios pero fue interrumpido por Naruto.

-Sakura…

La chica volteo a su compañero.

-Es hora de irnos.

Sakura asintió levemente.

-¿Estas lista?-pregunto Garaa. La chica únicamente asintió.

-Acabemos con esto de una vez.

Sasuke se encontraba en el lugar donde se realizaría el sepelio de los caídos. Veía con indiferencia cada una de las tumbas colocadas en aquel lugar y algo en su interior se estrujo al recordar que el no tenía una tumba en la cual llorar la muerte de su hermano, apretó los puños y recordó su conversación con Madara. El anciano sabía quién era el responsable de que su vida hubiese terminado de la manera en que lo hizo, y aun cuando había prometido a su hermano olvidar la venganza la verdad era que la oferta era bastante tentadora. De hecho ya la hubiera aceptado de no ser por Sakura. Al principio no lo supo pero ahora estaba seguro de ello, sabía que de regresar a ese camino se alejaría más de ella de lo que se encontraba ahora.

-Llegaste temprano- lo interrumpió una voz a sus espaldas.

-No estoy de humor Karin.

La pelirroja se acercó a el lentamente. Había algo diferente en su caminar, más pausado, no acechante como solía serlo siempre que se encontraba sola con el azabache.

-Ya veo-dijo posicionándose a su lado.

Sasuke ni siquiera la miraba, tenía su vista perdida al frente, su mente divagando y su corazón sabría Dios donde. Karin sonrió débilmente consiente de que aunque nunca lo había comprendido tanto como en aquel momento y sin embargo lo sentía más distante que nunca.

-No tiene nada de malo ¿Sabes?- continuo lentamente perdiéndose en el mismo horizonte que él.

-¿Qué cosa?-pregunto el Uchiha desconcertado.

-Que te estés enamorando de ella.

-No…

Sin embargo Karin no lo dejo continuar, tenía que sacarlo de su pecho antes de que el silencio la carcomiera por dentro.

-No tiene caso que lo niegues Sasuke- continúo con voz cortada- he notado la manera en que la miras.

Karin quien siempre había seguido hasta el más minúsculos de los movimientos de Sasuke no había podido pasar por el alto el cambio en su persona desde el momento en que pisaron Konoha, tal vez desde antes, tal vez desde el encuentro con Akatsuki, sin embargo era muy ciega para comprenderlo en ese entonces. Él había cambiado, ella podía verlo, todo desde que la encontro a ella, Sakura.

-Creí que sabía lo que era el dolor, ya sabes, después de todo lo que pase…Sin embargo me di cuenta que no sabía lo que realmente era hasta que vi la forma en la que la mirabas a ella.

-Ja- dijo Sasuke con ironía- ¿y cómo es eso exactamente?

-Como si nada más importara, la miras como quien pudiera ver cualquier maravilla en el mundo y aun así preferirías mirarla a ella.

-No sabes lo que dices- dijo en un noto que Karin identifico como tristeza.

-Si lo sé- dijo segura al tiempo que volteaba a verle y para su sorpresa Sasuke le devolvió expectante la mirada- lo sé porque es la manera en la que yo suelo mirarte a ti

Sasuke no supo que decir. Siempre había considerado a Karin como una muchacha caprichosa que solo lo agobiaba sin embargo pudo notar el dolor que detonaban sus palabras y aun así no dejaba de alentarlo.

-Ella ya tiene a alguien- contesto Sasuke desviando su mirada de la de Karin para volver a traerla al frente.

Karin nego con una sonrisa triste en su semblante.

-Eso sigues diciendo sin embargo, el brillo en su semblante cuando estas cerca es…- tomo aire y se decidio a continuar- se que te quiso con toda su alma. Creo que aun lo hace.

Sasuke sonrio, pero esta vez no fue esa sonrisa torcida tan caracteristica del Uchiha, era una sonrisa que mas alla de burla denotaba tristeza.

-No veo por que deberia de hacerlo.

Karin dudo por unos instantes entre si proseguir o terminar su acto de buena caridad. Le dio una larga y tendida mirada al azabache y comprendio que despues de tanto tiempo el chico estaba pensando en alguien mas primero que en el mismo. Por primera vez en mucho tiempo era menos el Sasuke frio y sin corazón y más aquel chico valiente del cual ella se había enamorado y solo podía culpar a la pelirrosa por aquello.

-Eres una buena persona Sasuke- continuo lentamente al tiempo que se alejaba.

Miro que el Uchiha se debatia entre sus palabras al tiempo que sus puños comenzaban a cerrarse dentro de sus bolsillos.

-Yo lo se y Sakura tambien lo sabe, eres tu el que no debe olvidarlo.

Se dio media vuelta tratando de contener las lagrimas que amenazaban con traicionarle sin embargo la voz de Sasuke llamandola a lo lejos la detuvo.

-Karin- exclamo el pelinegro con su firmeza habitual. La chica volteo a encararlo.

-Gracias.

La pelirroja sonrio tristemente sabiendo que nunca seria suyo, le dedico una delicada sonrisa y ser marcho. La ceremonia estaba a punto de comenzar.