Capitulo 25: Ese mayordomo: En la funeraria.
Y pese a que las cosas para él terminaron relativamente bien con Undertaker, no me costó trabajo adivinar que lo que sea que había dicho a Nathan inquietó al chico de sobremanera.
Fingí mi mejor sonrisa y me senté sobre el ataúd que el shinigami señalaba pero mientras me inclinaba para tomar no auna de esas extrañas galletas que reposaban en la bandeja rodé apenas a tiempo de esquivar el filo de la oz de la muerte que el maldito de Undertaker había sacado Dios sabe de dónde y que a un segundo estuvo de partirme por la mitad.
-Jijiji. No has perdido tu agilidad a pesar de los años mayordomo pero – se irguió en la totalidad de su estatura y reclinó ligeramente la cabeza permitiendo así que el largo cabello plateado hondeara a su alrededor dejando el verde de sus ojos y todas las facciones de su rostro al descubierto – tampoco has aprendido nada nuevo – finalizó la oración con una mirada cuyo obscuro significado parecía profundizarse gracias a la cicatriz que eternamente cruzaba su ojo izquierdo.
-Tampoco tú has cambiado en gran medida – le respondí con la mejor de mis sonrisas.
-Cuando el Conde fue asesinado por ti esperé no volver a verte, pero es sorprendente que no sólo estás aquí sino que además conservas la misma apariencia que adoptaste para servir a ese chiquillo.
Sus palabras crudas no iban a hacerme perder la cabeza fría, aunque sin poder evitarlo me preparé para apuñalarlo a la menor oportunidad.
-Jijiji ¿qué pasa demonio? ¿Te comió la lengua el gato?
-Disculpe usted, es sólo que no era consciente de que se me había hecho una pregunta a la que tuviera que responder.
Pero mientras hablaba los cuchillos que traía conmigo volaron hacia su dirección, y aunque él logró esquivarlos con increíble destreza en un espacio tan cerrado varios de los ataúdes sufrieron un daño irreparable.
-Oh vaya… parecería fuera de lugar después de todo este tiempo dar importancia a la memoria de un humano pero no voy a creer que encontrarte el mismo día que a su reencarnación y justo después de que él se ha ido sea una simple coincidencia.
-Eres libre de creer lo que quieras pero no tengo el tiempo para perderlo contigo.
-Mmm… pero eso es más que extraño, después de todo ¿qué otra cosa tiene un demonio que le sobre tanto como el tiempo?
"Accidentalmente" giró su oz nuevamente hacia mí obligándome a despegar de un solo salto hacia el techo para evitar su filo. Respondí otra vez arrojando cuchillos contra él pero notando con frustración que lograba evitarlos.
-Tal vez tengo planes – evadí.
-Sí… o tal vez tienes limitado tu tiempo en la tierra ¿cierto?
¿Cómo se atreve?
-Sí – sonrió tomando mi silencio como una confirmación – es eso ¿verdad? Después de todo, tan poderosos como son, los tuyos no tienen la capacidad de permanecer en el mundo terrenal sin un contrato que los ancle a él. Has puesto algo en marcha pero tu capacidad de intervención se encuentra limitada a tus propias habilidades. ¡Jijiji!
-¿Qué es lo gracioso ahora?
-Tú lo eres. Una criatura viciosa y corrupta como tú con tanto poder y todo el tiempo a su disposición podría dedicarse a absolutamente todo lo que quisiera, pero en lugar de eso pierdes el tiempo urdiendo un plan en el que está involucrada el alma caprichosa de un niño humano. ¡Jajaja! ¡En definitiva encontré la utopía!
Diría en otro tipo de condiciones que el shinigami era un ser absurdo y ridículo, pero no creo que sería justo decirlo después de que todos los inmortales tenemos nuestras propias excentricidades ¿cierto?
-Mis contratos no son asunto tuyo. Ahora, quisiera en verdad quedarme a disfrutar tu té pero hay otros asuntos que requieren mi atención. Ahora, tal vez nos veremos después.
Cortó mi oportunidad de salida blandiendo nuevamente su oz y esta vez al esquivarlo algunos de mis cabellos y una fina capa de la piel de mi mejilla fueron cortados.
-Cumpliste tu parte del contrato para recibir en pago la vida de Ciel Phantomhive – sentenció él – pero en lugar de devorar de un bocado esa alma que tanto esfuerzo te costó cultivar tomaste esa alma rota y la encarnaste en un cuerpo diferente en el que tuviera la oportunidad de vivir esa vida aburrida y llena de mimos de la que un día fue privada. Diría que esa fue una maniobra extraña pero eso sería quedarme corto, porque al permitir que esa alma reencarnara te arriesgaste a perderla de tu control y que escapara o que cambiara radicalmente perdiendo aquello que la hacía tan verdaderamente única e irresistible para tu gusto particular.
"Más que eso. A diferencia de los dioses, los demonios no pueden simplemente tomar un alma y hacerla nacer en un nuevo cuerpo; para hacer algo así debiste invertir tiempo y esfuerzo en un nuevo contrato que te autorizara a intervenir en una dinastía y ya que no posees una oz que te ayudara a extraer el registro cinematográfico del alma que encarnaste tu única opción para obligarla a olvidarse de ti fue crear un poderoso sello que enmascarara los recuerdos conscientes, así la esencia misma del alma se mantiene intacta y sin contaminar pero los rasgos más superficiales se sujetan a cambios… única explicación plausible de porque este muchacho no titubeó siquiera para contarme un chiste que le permitiera acceder a las respuestas que buscaba. ¡Jijiji!"
-¿Vas a algún lado con todo esto?
-Para crear ese sello no se necesita demasiada energía, pero mantenerlo a lo largo de todos los años de vida del Conde significa que inviertes en él una parte de tu poder regularmente restringiendo así una parte de tus habilidades – señaló descaradamente a la herida superficial en mi rostro.
-El alma de Ciel Phantomhive resultó ser demasiado interesante como para ser consumida como un simple canapé. Ese chico me dio los años más interesantes de toda mi existencia y pensé que sería divertido que nos reencontráramos para jugar juntos un nuevo juego.
-¿Seguro que sólo es eso? Porque cuando te veo a los ojos noto en ellos algo que bien podría ser clasificado como una emoción.
-¿Una emoción? Sí, tal vez sea posible – concedí – será tal vez que reconoces las emociones que tú mismo has llegado a experimentar, shinigami?
Aproveché el único segundo de desconcierto que mi pregunta generó en los ojos de Undertaker para escapar de él apenas sin recibir otra "caricia" de su arma y me dirigí rápidamente hacia donde el olor de Nathan Black me guiaba. Sé ahora más que nunca que puedo descuidarme pase lo que pase, ya en el pasado Undertaker ha representado una seria amenaza para nuestro contrato y yo no estaba dispuesto a perder a mi Ciel Phantomhive en las uñas de un prófugo y demente dios de la muerte.
