Recapitulando.
"Están sujetando a Gatomon"
Efectivamente, lograban observar cómo ambos hombres sostenían a la chica. En eso Tenshi se vuelve a agachar, "Otra vez duele aquí"
"¿Otra vez? Simplemente no te entiendo, preocupándote por gente que casi ni sabe que existes" tras decir eso, Akuma vuelve a reírse mientras observa la escena, "¿Ahora qué piensan hacer? Están en un dilema"
"¡Yo si existo! Yo… si existo" aquellas palabras habían dejado un sentimiento de amargura en su ser, pero al parecer fue ignorada.
"Oops, la soltaron" y la risa prosiguió.
"¿Qué? ¡No puede ser!" apresurada y sin pensarlo dos veces, Tenshi empujó a Akuma y se quedó pegada frente a la pantalla, "Es mentira…"
"¿Pero qué te pasa? ¡Empujándome así!" Akuma se encontraba tirada en el piso junto a su silla. Se había dado un fuerte golpe en el talón, impidiendo que pudiera reaccionar de forma inmediata, "¿Qué tanto te importa? ¡Se fue! Ya dala por muerta"
Los ojos de Tenshi reflejaban furia y rencor. Su mirada era una llena de odio y se le abalanzó a Akuma. Ésta terminó encima de la pequeña demonio, con las piernas abiertas en su vientre y ambas manos jalaban de su chaqueta.
"No… no… ¡No te perdonaré!"
Por primera vez, Akuma sintió lo que era el miedo. Empezó a temblar y tragar saliva. Nunca había visto esta faceta de Tenshi. Podría jurar que no era la misma de siempre. No podía mirarla a los ojos, se encontraba furiosa. Lágrimas de rencor brillaban en su rostro pero aún la tenía sostenida. En eso, observa como empieza a desaparecer, para al final darse un fuerte golpe en la cabeza con el suelo.
"Pero… ¿Qué fue eso?"
Capítulo 26: Lazos y Conexiones
Mirando fijamente el calendario que Tenshi sostuvo en manos minutos atrás, Akuma empezó a pasar hoja por hoja, lentamente, sintiendo la textura del papel.
"Nunca podré comprenderla" se dijo en voz alta cerrando los ojos momentáneamente, resignada mientras dejaba el objeto en su lugar original.
Dando media vuelta, se dirige al panel de control para apagar la llave general, ocasionando que las pantallas se apaguen una por una. Primero la de la playa digital Coela, luego la del lago Ojo del Dragón para pasar a la del Bosque Olvidadizo y de ahí a la montaña donde se le había visto a Gatomon por última vez junto a Patamon y Veemon. En fin, cada área que la niña de dieciocho años observaba todos los días fueron absorbidas por la oscuridad.
"Tengo un terrible dolor de cabeza… debe de ser la falta de sueño"
Sin pensarlo dos veces, se echa en el futón que comparte con el espíritu.
"Tenshi… eres una idiota"
Sus ojos se entrecierran, tomándose todo el tiempo del mundo para dejar caer a la niña en un profundo sueño. Cualquier persona común y silvestre que la viera ahora la vería como una dulce e inocente niña de quizás catorce o quince años tomando una plácida siesta, pero en realidad es mayor. Teniendo dieciocho y una baja estatura no la ayudaban mucho, y eso es lo que siempre pensaba, cada noche, al dormir, mientras inconscientemente recordaba, para ella, un doloroso pasado.
Pasado.
Año: 2017.
Tenshi y yo nos encontrábamos en el exterior de la casa. Se encontraba en llamas. Había estado llamándola cuando me desperté, pero al no verla en la habitación salí a su búsqueda. Mientras intentaba encontrarla, noté que el garaje estaba abierto y me adentré para adueñarme del contenedor de gasolina y un par de fósforos que encontré luego en la cocina. Antes de irme de ahí encontré algo de aceite muy inflamable y lo vertí en la gasolina causando una mezcla llena de un fuerte olor que me daba nauseas. Tras haber vertido el líquido en toda la casa, aproveche que mi padre dormía y me pareció escuchar la voz de Tenshi. Al verla con mi hermano… ahí es donde sentí su temprana traición a mi gran confianza.
"A este paso, el incendio llegará a la villa central" escuché decir a Tenshi, haciéndome salir de mis pensamientos.
"Mejor aún… que mueran todos" le respondí mientras le daba la espalda.
"Kuma-chan…" dijo bajo su aliento.
Seguía caminando entre la nieve y su repentina traición no dejaba de aparecer en mi mente. Mis manos se habían llenado de sangre y mis rodillas se encontraban rojizas ya que al salir de casa, habíamos tenido que escabullirnos por el marchito bosque que bordeaba mi aldea. Nos había parecido escuchar voces cuando la casa estalló en llamas. Aparentemente los aldeanos habían visto el humo y decidieron echar un vistazo a ver qué sucedía. Debemos de escapar rápido. Si notan que no estoy, van a pensar que la 'hija del demonio' se los llevó al infierno y me buscarán para matarme en alguna horrible ceremonia ritual.
Aceleré mi paso, olvidándome por completo de Tenshi. Las voces se escuchaban lejanas, pero aún así no podía ocultar mi miedo. Una nevasca acababa de empezar y abrecé mi pequeño cuerpo con mis diminutas manos. Mis piernas se entumecían y tiritaba del frío, pero aún así continuaba esperando llegar a la civilización.
"Kuma-chan…" la escuché decir nuevamente.
En medio de mi desesperación, reaccioné de mala manera.
No me sigas llamando así, duele. Es demasiado amor para mí. No merezco tanta ternura y dulzura.
"¡No me llames así!" le grité, lanzándole una mirada de odio.
La expresión que Tenshi me devolvió como reacción se encontraba llena de miedo, de terror.
¿Qué habré hecho para recibir semejante respuesta? Solo le grité.
"Lo… lo siento…" se disculpaba bajando la cabeza y con ojos tristes, "Akuma…"
Le dirigí una mirada dura, sin emoción. Debo de suprimir mis emociones, no dejarlas salir. Esa es una debilidad. Si alguien me trata mal, los ignoraré. Haré algo grande para hacerlos sentir inferiores. Mi error fue seguir buscando amor. No hay amor para mí en este mundo. Si alguien se me acerca con buenas intenciones, me traicionará, como Tenshi. No debo de expresar absolutamente nada. Debo de volverme una persona tan fría como la nieve.
"¡Akuma!" el grito de Tenshi volvió a hacer que regrese a la realidad.
"¿Qué?" le dije sin voltear a mirarla.
"Estoy preguntándote que a dónde vamos"
"No sé por qué dices 'vamos'. La verdad, aún no entiendo porqué me sigues" la nevada ocasionaba que mi corto pelo negro como el carbón volara en el viento. Mi piel debe de estarse palideciendo por el ambiente y perdiendo su tono moreno.
"¡Somos un equipo!" al parecer aquello lo soltó sin pensarlo dos veces.
Me detuve y aún sin voltear a mirarla, intente decir algo pero ni una sola frase salió. Retomé el paso y lo último que escuché de ella fue una alegre risa. Sigo sin comprender por qué insiste en seguir conmigo luego de traicionarme y de que porqué yo no haga nada para detenerla e indirectamente decirle que puede venir.
xXx
La infinidad de días que pasamos en la nieve al final dieron una recompensa. Habíamos llegado a la ciudad. Sapporo, la capital de la prefectura de Hokkaido, se encontraba en su máximo esplendor, así es como la veía. Nunca había vendió y es la primera vez que veo mucha gente reunida en un mismo lugar.
"Así que a esto te referías…" suelta Tenshi, "¿Y, qué planes?"
"Aún no lo sé, acabamos de llegar" le digo mientras limpio mi ropa que se encontraba sucia por la nieve, al igual que fría y húmeda, "Lo único que quiero ahora es descansar"
Con eso dicho, al encontrarnos en un callejón, me asomé a la vereda y empecé a adentrarme entre la multitud. Tenshi flotaba encima de mí, atravesando las cabezas de las personas. En eso, mis ojos logran ver un gran letrero que decía lo siguiente.
La Casa de Miwa
Si deseas ser acogido no dudes y entra por la puerta. Tendrás un lugar en dónde pasar estas frías noches de invierno, además de comida y personas con quien pasar el día.
"¿La casa de Miwa?" mientras me decía eso, me alejé de las personas y crucé la pista para estar cara a cara con la pequeña edificación que se encontraba entre dos grandes edificios.
La duda se adueñó de mi y no sabía si tocar el timbre o no. La noche se acercaba y con ello la temperatura bajaba. Lograba ver como mi aliento se volvía en humo y Tenshi se sentía, para variar, inútil. En ese aspecto la envidiaba. No sentía frío incluso estando con un delgado vestido color blanco.
"Oye" alguien me estaba hablando.
Como me encontraba en la escalera que daba a la puerta, una chica de ojos verdes y cabello negro estaba en la vereda que guiaba a los escalones, mirándome con una bolsa de plástico en mano. Se encontraba abrigada por un saco del mismo color que su cabello y una bufanda roja. Su ondulado cabello se mezclaba con el abrigo y me volvió a hablar.
"Oye"
Titubeé antes de contestar, pero alguien contesto antes de que yo lograra hacerlo.
"Buscábamos un lugar en dónde pasar la noche y nos dimos con este letrero" le dice Tenshi de manera amable a la niña que sería menor que yo.
"¡Vaya! No te había visto antes…" cuando la escuché decir aquello me sorprendí.
¿Acaso puede verla como yo? ¿Habrá sido igual con mi hermano Kaito?
"Un minuto… ¿No tienes frio? Te veo tan desabrigada"
"En realidad no" tras decir aquello Tenshi se ruborizó y miró al otro lado. Quizás sabía que si decía que no podía sentir el frío no le creería.
"Bueno, si buscan un lugar en dónde quedarse están en el lugar indicado ¿Qué hacen paradas todavía? ¡Vamos, pasen!" sin avisarnos, la chica empezó a empujarnos, ocasionando que, para poder salir y tener algo de aire, toque el timbre y nos abran la puerta rápidamente haciendo que las tres terminamos rendidas en el suelo.
La chica que acabábamos de conocer se levanta como un rayo, "¡Ya llegué, abuelita!"
"¿Abuelita?" solté en voz baja ya que Tenshi me aplastaba, "¡Ya levántate!"
"L-lo siento…" Tenshi empezó a flotar para al final terminar de pie en la alfombra.
Ahora que lo noto, por fuera, la casa se ve deteriorada, pero por dentro es otra cosa.
"¡Ya estoy en casa, abuelita!" volvió a gritar la niña, robándome la palabra de mi mente. En eso, suspira y deja la bolsa que cargaba en el recibidor para luego cerrar la puerta y hablarnos, "Tomen asiento y se desean lean alguna cosa que está en la mesita. Pensé que abuelita estaría aquí, pero fácil alguien más nos abrió la puerta. Si fue Satori y se fue corriendo se las verá conmigo… ah perdonen, me salí del tema. Bueno, como decía, siéntanse cómodas que ahí regreso, tengo que ir por la abuelita… cada día escucha peor"
Vimos que se adentraba a uno de los miles de pasadizos y subía unas escaleras. Hicimos caso a su recomendación y nos sentamos. En la mesa que nos había indicado había varias torres de periódicos, clasificados por años. Había unos que databan desde 1940 hasta el que había salido el día de hoy, Enero 21 del año 2017. A lazar, saqué uno que parecía ser del 2009.
Al parecer a la tal abuelita le gusta coleccionar periódicos. ¿Qué cosas habrán sucedido en el mundo cuando tenía dos años?
Empiezo a hojear página por página y en eso me doy cara a cara con una noticia que ocupa, por lo menos dos páginas en total, sin contar la tercera que era una especie de entrevista. Las dos páginas hacían una plana completa y separe ese pedazo del resto del periódico. Tenshi se estaba distrayendo con una revista de ropa, exclamando de vez en cuando que ella recordaba un estilo de moda distinto.
Misterioso Sucidio en Odaiba
Hace dos noches, exactamente el 22 de Setiembre, una inesperada muerte llegó a las puertas de la familia Takaishi-Kamiya
Hikari Takaishi (18) dio un inesperado salto en el Puente del Arco Iris, también conocido como "Rainbow Bridge", aquél que une el puerto de Shibaura con la isla artificial de Odaiba.
Aquella noche, el puente se encontraba libre para ser transitado a pie. Lo que dicen testigos en sus automóviles es que la vieron caminando alegremente, sin ninguna expresión de resignación ante el mundo entre las torres blancas que se encontraban de colores. Algunos transeúntes también atestiguaron que la observaron mirar Tokio desde la baranda. De ahí todo ocurrió rápido y nadie recuerda exactamente cómo, pero de un momento a otro la chica ya no se encontraba y su cuerpo fue encontrado cerca a la bahía de Tokio en el agua, días después.
Taichi Kamiya (21), hermano mayor de la difunta, acusó en escena a Takeru Takaishi (18), esposo de la joven. Aún no se sabe cómo Kamiya llegó a la conclusión de que Takaishi es el culpable, pero dice haberlo visto tener una discusión con su hermana en el mismo puente y que la alentó a tirarse, haciéndolo partícipe del suicidio. Lo que no cuadra con su testimonio, es que los demás testigos (transeúntes), no vieron dicha discusión que el estudiante universitario dice haber presenciado a lo lejos, pero que, cuando la joven casada desapareció, encontraron a Takaishi mirando con un rostro indescriptible el agua, intentando divisar el cuerpo de su fallecida esposa. Los testigos aún no saben cómo fue que llegó a estar ahí.
Aquella acusación ha causado que hayan problemas entre la familia Takaishi-Kamiya. El joven Kamiya se encuentra acusando a Takaishi y el caso será llevado a la corte dentro de una semana. Yamato Ishida (21), hermano mayor de Takaishi, asegura de que es imposible que su hermano sea capaz de hacer "semejante atrocidad" ya que amaba mucho a su esposa e incluso habían planes de mudarse de departamento a una casa y ver si lograban continuar con sus estudios universitarios.
"Era su cumpleaños y salí a buscarla… había dejado una nota extraña en la cocina y me preocupé. Es lo más lógico" nos cuenta tranquilamente Takaishi, "Ya habíamos celebrado su cumpleaños en la tarde, en casa. Le había dicho para salir a comer en la noche"
Daisuke Motomiya (18), amigo cercano de los Takaishi, nos comentó lo siguiente, "Tk (Takeru) no sería capaz de hacer algo así. Él amaba a Kari, con todo su ser. Con Kari era igual, ella lo amaba a más no poder. Sigo sin creer que Tai lo esté acusando"
Por el otro lado, la actual pareja de Kamiya, Tomoe Shimoda (19), alega, "Tai debe de tener sus razones y confío en él. Nunca me agradó Takeru, siempre hacía a la pequeña Kari sufrir para al final volverla a alegrar y romperle el corazón nuevamente. Se los aseguro, ha sido más de una vez"
Antes de terminar este segmento, uno de nuestros periodistas le preguntó a Kamiya que buscaba obtener al denunciar a Takaishi y llevarlo a corte, su respuesta fue la siguiente, "Aparte de hacerlo por mi hermana, hay algo que, por ahora, tiene máxima prioridad y eso sería tener la custodia de mi sobrina"
Seguiremos al pendiente de este caso. En la siguiente página usted podrá encontrar una entrevista con Kamiya y Takaishi, respectivamente.
Al final fueron más imágenes que palabras, aunque las imágenes hablaban por sí solas. El texto se encontraba por fragmentos y al medio se observaba el puente en el cual había sucedido todo. Empecé a observar las fotografías, las cuales, por sorpresa, no estaban en blanco y negro, si no a color.
De pelo chocolatoso y desordenado, así es Taichi Kamiya.
Rubio y ojos celestes, así es Takeru Takaishi.
De cabello largo color castaño claro y ojos que parecen canela, así era Hikari Takaishi.
Un minuto, ¿cabello castaño y ojos que parecen canela?
Dejo el pedazo de periódico que llevaba en manos y observo la silueta de Tenshi. Su rostro era muy parecido al de la chica que se había suicidado en el '09, solo que más joven. Sacudí mi cabeza, rápidamente, debe de ser casualidad.
"¡Aquí están abuelita!" antes de que pudiera echarle un vistazo, ya que me había llamado mucho la atención la historia, la niña apareció jalando de la mano a una ancianita que usaba un diminuto palito para ayudarse a caminar, "Dicen que necesitan un lugar para pasar la noche"
"Hmm" con eso dicho, se nos acercó y me miró a mí fijamente. Tenshi notó que me empecé a sentir incómoda y habló nuevamente para salvarme.
"Así es. No causaremos ninguna molestia, a la mañana siguiente nos iremos" con eso dicho agacha la cabeza para mostrar respeto.
"¿Y a dónde piensan ir mañana? Por sus ropas puedo observar que han tenido un largo viaje hasta aquí. No sé cual sea su situación, pero mi casa tiene sus puertas abiertas para ustedes dos, mis hijas" subestime su perspicacia. Dio en el blanco. Además, me sorprendió que inclusive ella pueda ver a Tenshi.
"Tienen ustedes un buen corazón" dijo repentinamente Tenshi. Luego pausó, tratando de pensar porqué dijo eso, pero no le dio mucha importancia y continuó, "Muchas gracias, no causaremos molestias durante nuestra estancia indefinida"
Veo como la abuelita asiente y se presenta, "Soy Miwa Akiya, por como verán mi casa funciona como una especie de hogar para personas que no tienen en donde pasar la noche. No solo vienen adultos, pero también niños, como la pequeña que está aquí a mi lado"
Tras escuchar aquello, vi que la niña que nos atacó en la puerta, literalmente hablando, sonrió.
"También es como un centro de adopción para niños que no tienen hogar. Nos aseguramos que ellos se vayan con personas que los van a cuidar y amar tanto o inclusive más de lo que hemos hecho aquí. En conclusión, somos como una gran familia. Hasta me dicen abuelita"
"¡Sean parte de nuestra familia!" exclama la chica de cabello negro ondulado aún dentro de su abrigo, "¡Soy Mariko Fujiwara, pero pueden decirme Amane!"
"¿Amane?" le pregunté, tratando de establecer algo de conversación por más que deseara en mi interior permanecer callada, "¿Por dónde Amane?"
"Sé que no hay por dónde sacarlo, ¡pero es que siempre me ha gustado ese nombre!" me dice llena de felicidad, "¿Cómo se llaman ustedes?"
No puedo decirles mi nombre. Si se los digo, se asustarán de mí. Pensaran que soy un demonio, como en mi aldea. Sí, eso pensarán.
¿Qué hago? Debo de hacer algo, inventar algo… inventar… Hikari…Kari…Yu…Yukari… ¡Eso es!
"Me llamo Yukari…Yukari…Yukari Sendou" y ese fue el nombre más improvisado que logré crear.
"Y yo soy Tenshi Sendou, mucho gusto" les dice con una sonrisa.
Detesto llamarme Akuma... aunque, algo me dice que ese no es mi nombre real. Siento que estoy olvidando algo importante con respecto a mi identidad...
"¿Son hermanas? ¡Qué genial!" nos dice Mariko, con ojos brillantes.
"Anda, Mari. Enséñales la casa. Voy a preparar una deliciosa cena para darles la bienvenida" con eso dicho, a paso de tortuga, la abuela Miwa se retira para alimentarnos. Es una buena persona.
"¡Abuelita! Dime Amane, no Mari" replicaba la niña de manera engreída, para luego suspirar y seguir, "En realidad solo somos la abuelita, Satori y yo. Los demás niños ya han sido adoptados. De vez en cuando vienen adultos a pasar el día, vagabundos por así decirlo. Juegan con nosotras pero de ahí se van. Muy pocos han pasado a adoptar… ¡por eso estoy feliz de que hayan más personas! Estoy segura de que Satori también se alegrará. Vengan, se leas presentaré"
Cuando empezó a caminar la seguimos, claro que yo mantenía una distancia moderada. Prometí no abrir mis sentimientos a nadie, a mantener una distancia, esa es la clave de que cuando alguien te traicione no sea tan doloroso. Aunque en eso recordé algo.
"Oye, Tenshi" le murmuré en el oído mientras seguíamos a Mariko.
"¿Qué sucede, Akuma?" me responde de la misma manera.
"¿Desde cuándo somos hermanas?"
"Desde ahora" me dice feliz, "Eres buena improvisando nombres, así que tome el apellido prestado"
"Está bien, pero ni se te ocurra decirme…"
"¡Oye, hermana! ¿Qué crees que sea esto?" aquello era lo que quería decirle que nunca me dijera. Podría jurar que fue apropósito. Tenshi se encontraba mirando un cuadro.
"Es solo un cuadro, ahora camina"
xXx
Nos encontrábamos en la mesa, cenando lo que nos había preparado Miwa. Nunca pudimos encontrar a la tal Satori y su asiento se encontraba vacío.
¿Qué clase de persona será?
"¿En dónde está Satori, Mari?" preguntó Miwa antes empezar la comida.
"No la encontramos, abuelita. La estuve buscando para presentarle a Yuka-tan y a Ten-chan"
¿Ya nos puso apodos? Es malo tenernos confianza tan rápido.
"Entonces tendremos que cenar sin ella. ¿Qué voy a hacer con esta pequeña?" se dijo a si misma Miwa.
En eso, Tenshi se entromete, "Disculpe mi rudeza, ¿pero que clase de persona es Satori?"
"No preguntes esas cosas" le dije, pisándole el pie.
"Hauu~" la escuché soltar por el dolor.
"¿Hauu?" me quedé perpleja por el ruido que acababa de hacer.
"mmmmmmm" la abuelita Miwa, Tenshi y yo volteamos a ver quién hacía ese ruido y era Mariko, "¡Sabía que te veías adorable, pero esto ya sobrepasa mis expectativas!"
"Aquí vamos de nuevo… en la mesa no, Mari" le resondraba pasivamente la abuelita.
"Es que, abuelita Miwa, cuando hizo ese 'Hauu~'… ¿no hizo que tu corazón latiera más rápido? Está decidido, desde ahora cada vez que estés desanimada, o decepcionada de algo, inclusive preocupada dirás eso" cuando hizo la imitación del ruido de Tenshi me dieron escalofríos en la espalda.
Esta niña es otra cosa.
Tenshi solo soltó una risa nerviosa como respuesta y escuchamos como Miwa se afinó la garganta para callar a Mariko y responderle a mi compañera, ahora hermana menor.
"No tiene nada de malo la pregunta, pero se ve que tu hermana Yukari está tratando de enseñarte cuando hacer ese tipo de preguntas. De esa manera no te debió de enseñar, pero ya aprendiste, es lo importante. Respondiéndola, Satori tiene… digamos, un carácter especial"
"MUY especial. Es así como es Satori Ibuki" enfatiza Mariko, "¡Pero aún así la amo!"
"¿Amar? Pero si ambas son chicas..." solté con ingenuidad.
"¡Pero yo la quiero mucho pero mucho! No me importa eso, ¡ah, si pudiera me casaría con ella!"
"Algo me dice que Yukari y Satori se van a llevar muy bien" con eso finaliza la abuelita, tosiendo por la incomodidad, y empezamos a comer.
Tenshi y yo, literalmente, atacamos el plato de comida como si no hubiéramos comido por meses. Mariko nos miraba y Miwa comía lento, como si sonriera dentro suyo al ver alguien comer con tanta pasión lo que había preparado.
"¿Quieren lo mío? Ya me llené… también pueden comer lo de Satorin, no creo que baje" nos ofrecía Mariko.
Intercambié miradas con Tenshi y ambas dijimos al unísono, "¡Muchas gracias!"
"¿Quién dijo que no iba a bajar a cenar?" una niña alta, de corto cabello marrón y ojos ámbar, se sentó en el asiento vacío e intuí que era Satori.
"¿En dónde estabas? Te estuve buscando para introducirte" le decía Mariko.
"No es de tu incumbencia en dónde estuve"
"¡¿Por qué siempre te comportas así conmigo cuando hay visitas, Satorin?!" exclama resentida, "¡Ya no te quiero!"
"Yo... espera, ¡Mariko! Yo... eres una pesada..." resopló la tal Satori, mientras se sujetaba fuertemente la cabeza.
"¿Satorin? ¿Te encuentras bien?" preguntó preocupada la niña que me parecía algo rara con ese afecto inusual.
"¡Mariko! ¡Ya te dije que sí!" ocultó sus emociones bajo el flequillo.
En eso, veo como se esboza una sonrisa en los labios de Tenshi, "La abuelita Miwa tiene razón, Aku- digo, mi hermana y Satori se van a llevar muy bien"
"¡No me iguales a ella!" le dije, señalando a la chica que estaba sentada enfrente mío.
"Tu hermana tiene razón, no la iguales a mí. Es obvio que mi coeficiente es mucho más desarrollado, así que por favor no vuelvas a asemejarme con un individuo de ese tipo"
"¿Acaso me estás llamando inferior?" me encontraba furiosa.
"Exactamente"
"¡Para tu información soy mayor que tú! ¡Así que exijo algo de respeto!" le grité.
"Pero hermana, tienen la misma edad" escucho decir a Tenshi.
¿Cómo dice eso si no sabe cuántos años tengo?
"Sorpréndeme, a ver si es verdad lo que dices, no es posible que alguien más de estatura más pequeña que la mía sea mayor"
Su altanería es odiosa, por dios. Alguien deme una pistola para matarla.
"Primero dime tu edad" le dije, retándola.
"Tengo ocho, igual que Mariko" con eso se sentía superior, pero más bien, YO era la que se sentía superior, "¿Y? ¿Cuántos tienes tú? ¿Seis?"
"¡JA! ¡Tengo DIEZ! ¡YO soy la exige algo de RESPETO!" me sentía poderosa, invencible.
"¿Tienes diez?" exclamó Tenshi, sorprendida, "Creí que tenías ocho"
"Uh si… HERMANA. Tengo diez" le dije, enfatizando la palabra que nos había vuelto familia.
"Pensé que yo era la hermana mayor… Hauu~"
"¡Excelente! Así úsala, ¡fue el momento preciso!" Mariko se adentró en el tema.
Mientras discutía con Satori, me pareció observar una sonrisa en los labios de Miwa. Al parecer su casa va a estar llena de ruidos nuevamente y ya no silencio debido a nuestra inesperada llegada.
Tiempo después.
Año: 2021
"Yukari, ya empezó la sesión de grabación, hay que apurarse" mi mánager acababa de abrir la puerta de mi camerino.
Me encontraba sentada frente a muchos espejos y mi peluca rubia con mis lentes de contacto se encontraba puestos en mí. Lo único que me faltaba era ponerme alguno de los vestidos que me regalaban los patrocinadores.
"¡Ahí voy, no demoro!" le dije con ánimos, sonriente.
"Esa es mi chica, hay que darnos prisa. Mariko y Satori ya están ahí. No las hagas esperar mucho" cuando cerró la puerta, pude al fin sentirme en paz.
Al tener ya catorce años, no podía creer que mi vida había dado un giro tan brusco. Siempre antes de dar algún concierto o hacer alguna grabación recuerdo los días que pasábamos con la abuela Miwa en su casa, las cuatro. Un día, hace dos años más o menos, un cazatalentos de una reconocida disquera fue y les gusto como cantábamos las tres ya que no podía ver a Tenshi, en eso ella tenía razón, al parecer las personas de buen corazón la pueden ver. Decidieron adoptarnos, pero las cuatro no nos queríamos ir ya que no queríamos dejar a Miwa sola. Al final nos dio un sermón, diciendo que debíamos de aprovechar esta oportunidad y que aprecia el tiempo que pasamos con ella, que la hicimos feliz. Me pregunto cómo estará. No hemos tenido giras en Hokkaido para poderla ir a visitar a Sapporo.
La disquera quedaba en Odaiba. Tuve que cambiar mi personalidad a una toda alegre. Mariko se creó un nombre de escenario. Ya no es Mariko Fujiwara, si no Mariko Kagiyama. Le pregunté qué por qué no Amane, y me respondió que ese nombre lo está guardando por si ocurre algo especial. De ahí, Satori ya no es Satori Ibuki… ella es Hinako Kagayaki.
Akuma Komine ahora es Yukari Sendou. Mariko Fujiwara es ahora Mariko Kagiyama, sin usar el Amane. Satori Ibuki es Hinako Kagayaki. Todas hemos cambiado.
Desde que nos mudamos a Odaiba no he estado viendo mucho a Tenshi. Tal cual llegamos me dijo que el lugar le parecía familiar y desde ahí sale a pasear por su cuenta. Me he acostumbrado a que me digan Yukari y Amane y Satori ya saben la verdad, de que me llamo Akuma… pero aún así me aceptaron. Lo que aún no he dejado de hacer es no mostrar mis sentimientos.
Rápidamente me cambio y me apresuro al estudio. Empecé a grabar nuestro nuevo single con las dos y de ahí ellas se camuflaron, yo me quité la peluca y lo demás y salimos por un helado por la parte de atrás de la disquera. Cuando paseábamos, podíamos ver anuncios nuestros, incluso entrevistas por la televisión. Observábamos cómo anunciaban nuestra nueva canción y las fechas de los conciertos, además de nuestras próximas giras y los vendedores que decían que ya estaban agotadas. YMH~Dream, esas somos nosotras.
Hablábamos de tonterías, de cosas que una adolescente normal hablaría con sus amigas. Mi forma de ser había dado un cambio radical al estar en la casa de Miwa y pasar tiempo con todas ellas, incluyendo a Tenshi. Era una persona nueva.
"¿De qué sabor quieres?" me pregunta Satori. Ella se había vuelto, en mi mejor amiga y descubrí que en el interior es una persona llena de energías. En cambio, Amane, como ahora le estoy diciendo, es muy ordenada y tranquila. Las he conocido más a fondo.
"De chocolate" le digo sin pensar mucho en ello.
"¡Si sigues así ya sabes quién te va a regañar por subir de peso!" me bromea Amane, refiriéndose a mi manager.
"Es solo un helado…" repliqué, molestándome un poco, "¿Qué tanto puede subir de peso?"
"Un helado de chocolate tiene aproximadamente 270 calorías, Komine" me dice Satori llamándome por mi apellido.
"Al demonio las calorías, quiero mi helado... Ibuki" y con eso dicho lo recibo y lo saboreo, llenándome de un placer indescriptible.
Al salir, cada una iba con una bola de helado en un cono y caminábamos de regreso a la disquera. En eso, me pareció ver a una persona en la puerta que usábamos para salir, como si estuviéramos esperando a alguien. Amane se le acercó, valiente, dejándole su helado de fresa a Satori.
"Señor, disculpe, pero si desea entrar por favor use la puerta delantera" le dice.
La persona se encontraba de espaldas, como cubierto por un manto, y escuchaba lo que le decía a Amane, "No me van a dejar entrar porque soy menor de edad"
"¿Cuántos tiene?" inquiere por curiosidad, "No parece ser menor. Si deja alguna identificación con gusto lo dejarán pasar"
"Tengo diecisiete, nací en el 2004" soltó, con lo que me pareció, cierta melancolía.
"¿Está buscando a alguien en particular?"
"Busco a mi hermana" tras escuchar aquellas palabras, no pude hacer más que desplomarme al suelo y soltar mi helado de chocolate que ya había empezado a derretirse.
Dice tener diecisiete… yo tengo catorce… nació en el 2004…. yo en el 2007… dice que busca a su hermana… soy la única que tiene hermano… eso quiere decir que él es…
"¿Kaito?" logré soltar. Mi voz se quebraba, "¿Eres tú, Kaito?"
"¿Hermana?" no sonaba enfadado ni con ganas de matarme, más bien, en su voz se escuchaba alivio, alivio de haberme encontrado. Al voltear el manto calló y observe que parte de su morena tez tenía quemaduras. Por más que fingiera estar alegre, por Satori y Amane, no puedo evitar no sentir el terror y odio que le tengo a mi hermano. Mi sangre está que hierve, "Te estuve buscando por todos lados, no sabía que había sido de ti. Pensé que te habían encontrado y… matado, los de la aldea. Cuando vi los anuncios de este grupo, me pareció que Yukari se parecía mucho a ti, por más que ocultaras tu identidad. Ahora me doy cuenta que si eres tú y…"
"¿Por qué estás vivo?" lo interrumpí, alejándome de él como si fuera alguien que tuviera alguna enfermedad contagiosa, "¿Papá también está vivo?"
"Papá… él si murió" su voz no parecía quebrarse al decirlo, "Sobreviví ya que sabía lo que ibas a hacer…"
"Tenshi te dijo, ¿no?" no podía procesar lo que ocurría, "¿Qué ganas viniendo aquí? ¿Quieres empezar de nuevo? ¿Intentar ser hermanos de verdad?"
"Yo solo…"
"¡Tan solo vete, esfúmate! ¡Ya arruinaste mi vida una vez, no quiero que haya una segunda, te odio! ¿Por qué sobreviviste? ¡Quería matarte con papá! ¡Por qué!" estaba enloqueciendo. Ignoraba las miradas de impotencia de Satori y Amane, "¿Qué te pasa, porqué tan callado? ¡Sé que estas aguantándote las ganas de pegarme, maltratarme, insultarme! He matado a papá y a mamá ¿y aún así vienes ante mí? ¡Eres un…!"
Pero antes de que pudiera seguir, Kaito se me vino encima. Satori corrió hacia Amane y los dos helados que sostenía se juntaron al mío que yacía en el concreto del callejón.
Ambos empezamos a pegarnos, a golpearnos, a insultarnos. Esta vez se le era más difícil a él ya que de pequeña yo no me defendía, no hacía nada. Esta vez estaba dando pelea.
"¡En serio sí que eres un demonio, llevando la desgracia contigo! ¡Al nacer mataste a mamá! ¡No me importa si mataste a papá, yo no lo quería! Pero… ¡me quitaste a mamá!"
"¿Así que eras el hijito de mamá?" le dije burlándome, pero en eso me agarró de los pelos, como en los viejos tiempos. Al él estar más alto y yo seguir con mi pequeña estatura, no podía hacerle daño.
"¡Mamá sabía que podía morir si es que nacías, y lo hiciste! ¡Tú no querías salir de mamá, incluso papá ponía cosas en su comida para que murieras dentro de ella y mamá pudiera seguir con nosotros!"
"¡Kaito, ya basta!" una voz fue nuestra salvación. Tenshi acababa de aparecer y de abrazar a mi hermano desde la cabeza para al final darle un dulce beso en la frente, "¿Acaso no deseas amar a tu hermana? ¿Protegerla? Eres su hermano, protégela del peligro. No te vuelvas tú en el peligro. ¿En dónde se encuentra ese muchacho honesto?"
"Tenshi…" al decir aquello, me soltó. No le tome importancia a las palabras de Tenshi y agarré un vidrio que estaba tirado en la basura. Cuando Tenshi se alejó de él, aproveché y le arañé parte de la cara, manchándome con sangre. Le había cruzado parte del ojo y casi toda la nariz.
"¡No bajes la guardia, no soy la misma, te lo dije! ¡Si no te pude matar a los diez, te mataré ahora, cuatro años después! No quiero que aparezcas y hagas mi vida miserable si es que te dejo vivir" pero antes de que pueda apuñalarlo, Tenshi se entromete.
"¡No lo hagas, Akuma, es tu hermano!"
"Muévete…"
"¡No!"
"¡Muévete!"
"¡Que te muevas, carajo!" tras decir aquello la lastime al pegarle en el rostro.
"¿Y ahora? ¿Quién te va a proteger?" le dije a mi hermano.
"Yo solo… yo solo quería..." me dijo, cubriéndose la parte izquierda de la cara que chorreaba sangre.
"¡No seas cojudo!" no podía creer que aquellas palabras salían de mi, "Como me dijiste una vez hace muchos años, 'solo sabes decir mierda, es todo lo que sale de tu boca'"
Antes de que Kaito pudiera responderme, una especie de aplauso se escuchó en el callejón.
"¿Pero que tenemos aquí?" era un hombre, casi tan alto como mi hermano, de cabello negro y ojos carmesí. Parecía tener colmillos y alas negras por detrás, "Dos hermanos peleando… y que más… oh, un espíritu vagamente familiar y también dos chicas inútiles"
"¿Quién demonios eres?" le pregunté perdiendo la paciencia.
"Hmm…" mientras pensaba, se me acerca y me coge del mentón, acercando su rostro al mío, "Has madurado más rápido de lo que esperaba, Akuma"
"¡Suéltame!" le dije, separándome bruscamente de él.
"Y tú… ¿cómo te dicen ahora? Ah sí, Tenshi. ¿No te acuerdas de mí no? Por tu carita me imagino que ese es el caso" seguía diciendo. Su tono de voz me irrita.
"¿Quién eres?" le pregunta Tenshi, asustada, "No te me acerques"
"¿Ni un solo recuerdo? ¿No? Yo que esperaba ver alguna clase de reacción fuerte, causando que te volvieras medio loca al recordar quién eres, ya que… al parecer los demonios sí me engañaron ¿Porqué te dieron otra oportunidad? Hasta los ángeles se dejan corromper, diciéndoles que te manden al infierno. ¿Para qué? Para que los demonios me traicionen… aunque, es lo normal, son demonios" el hombre había empezado a hablar solo, "Volviendo al tema en mano, Akuma. Akuma, Akuma. Eres una niña difícil de rastrear. Aunque fue fácil reconocerte, comportándote de esa manera. Al final eso si los une a ti y a tu hermano, ¿no te das cuenta que estas actuando igual?"
"¿A qué te refieres?" me estaba empezando a asustar.
Veo como suspira y coloca una mano en la cabeza, " Te estás volviendo en la sombra de tu hermano"
Solo lo observé, analizando lo que decía.
"Pero ahora a lo que vine… vengo a hacerte una oferta"
"¿Qué clase de oferta?"
"Tendrás todo un mundo para ti. Necesito que lo destruyas" me dice con una sonrisa atrapante.
"¿Y qué ganaría haciendo eso?" por alguna razón, esto me estaba interesando. Destruir algo, eso es lo que necesito.
"Digamos que, libertad, poder… puedes hacer sufrir a tu hermano eternamente si es que lo deseas"
Presente
Año: 2025
Akuma despertó abruptamente. Acababa de soñar con lo que no quería soñar.
"¿Tenshi?" dijo en voz alta, pero nadie respondió.
"Con que… destruir este mundo con Kaguya, ¿no?" mientras decía eso volvía a prender los monitores, "Yo seré quien lo haga primero… no dejaré que ella tome toda la gloria. Yo seré quien cumpla mi deseo y logre deshacerme de mi pasado para que así ningún fantasma vuelva a aparecer en mi vida… yo no defraudaré a Devimon"
