Declame

Esta obra es un Crossover entre algunos personajes de la saga de Harry Potter de la autora JKR con el libro Peligro Tentador de Eileen Wilks.

Ni el trama, ni la historia me pertenecen, si no a sus respectivas autoras. Yo solamente adapte el libro con ambos personajes.


Miente —dijo Draco. Cerró la puerta de golpe.

Quizá. —Hermione se abrochó el cinturón de seguridad—. Cuando el otro día anduve buscando a Zabini, no conseguí dar con él —Miró a Draco—. No has saltado sobre ella. Te has contenido.

No ha sido fácil —dijo Draco con voz sombría—. Hermione, conozco a Blaise. No tiene nada que ver con esto.

Sin embargo, encajaba perfectamente. Estaban buscando a un hechicero. Y Blaise era el único del que Hermione había oído hablar.

Son amigos. ¿Muy amigos?

Sí. Sé que todo apunta hacia él, pero Lavender no es el testigo más fiable del mundo.

Teniendo en cuenta que ya ha mentido una vez, no. Pero ¿qué gana mintiendo sobre Zabini?

Puede ser una forma de protegerse a sí misma, pero yo apostaría a que lo ha hecho por malicia.

Mmm. ¿Ella y Zabini estaban juntos, como ella dice?

Juntos puede ser demasiada palabra cuando se trata de él. A Blaise no le van las relaciones. Solo sexo. —Draco se incorporó al tráfico—. Lo que puede hacer que no pienses muy bien de él, pero hay una diferencia entre la promiscuidad y arrancarle la garganta a una mujer.

Hermione le dio vuelta en su cabeza.

Lavender miente fácilmente, pero creo que estaba asustada de verdad.

Es que das miedo cuando te dejas llevar.

¿Cuánto tiempo lleva yendo al club? ¿Es una de tus admiradoras o le van los lupi en general?

Le gusta tener sexo con los lupi. Pero, de hecho, no le gustamos. —Observó a Hermione con una rápida mirada, y volvió a poner su atención de nuevo en la carretera—. No me he acostado con ella.

Nadie te ha preguntado.

Te podía oír mientras pensabas —dijo Draco secamente—. Lavender nos tiene miedo. Eso no me pone, precisamente.

Hermione se sorprendió.

¿Sale con los lupi porque les tiene miedo?

Disfruta con el miedo. La excita.

Hermione trató de encajar eso con lo que sabía de la Lavender de antes y lo que sabía de la de ahora. Encajaba.

Me gustaría...eh. ¿Por qué te paras aquí? —Draco se había detenido en el aparcamiento de un restaurante de la playa.

Para almorzar —apagó el motor y miró a Hermione—. Y sobre las preguntas, ahora me toca hacerlas a mí.

No tengo hambre.

Yo sí, pero puedo esperar. Has dicho que me lo explicarías después. Ahora es después.

Esta noche también será después. —Ver a Lavender ya había sido suficiente inmersión en el baúl de los recuerdos. No quería seguir hurgando en el pasado—. Mira, yo era amiga de la hermana de Lavender en el colegio. Pasó algo malo. Fue hace mucho tiempo, y tenemos que concentrarnos en la investigación.

No estás bien. Quiero ayudarte.

Hermione miró por la ventana. Más allá del aparcamiento, una franja de océano asomaba entre los edificios. Azul oscuro reflejaba el cielo sin nubes. Hacía veinte años, el cielo y el mar tenían un color gris. Gris tormentoso.

Dentro de ella, sintió un tirón que la impulsaba a contárselo todo a Draco. A confiar en él.

Pero no podía. Se desabrochó el cinturón de seguridad.

No puedo hablar de eso. Nunca he podido.

¿Nunca? —Draco puso su mano en el hombro de Hermione.

Ella sintió una oleada de calidez. La conexión. Sacudió la cabeza.

Está bien. Como quieras, pero nuestro vínculo sirve para algo más que para el sexo, si le das una oportunidad.

Hermione volvió a mirar por la ventana, a las gaviotas que volaban sobre ellos y al cielo limpio y brillante como el cristal recién pulido. Al principio, todos habían querido hablar del tema: la policía, su madre, el psicólogo. Pero ella no había podido. Podía contar fragmentos, pero nunca toda la historia. Nunca la peor parte.

Pero había pasado mucho tiempo desde la última vez que alguien la había animado a intentarlo.

Quizá, pensó, pudiera hacerlo ahora. Quizá estuviera cansada del silencio.

Hermione se agachó y se quitó los zapatos.

Demos un paseo por la playa.