Entre la Espada y el Hielo
Historia 26
Prompt: La Reina y el Almirante
Pedido por: A Frozen Fan
Palabras: 2218
Rating: K
Resumen: Lo peor que podría pasar era que viniera la misma persona que tentó contra tu vida a apoyarte por cosas diplomáticas. Pero agradeciendo que tienes el control si este tiene una falta contra ti.
La reina Elsa debía estar incómoda por la situación y no era por culpa de la terrible pérdida de las cosechas causadas por el extremo calor de Arendelle como debería ser, sino porque tenía que recurrir a ayuda internacional . Y, lamentablemente para Anna, quien podía entregarle algunas verduras y el trigo necesario para mantener alimentado a su pueblo era sus vecinos de las Islas del Sur.
Ciertamente Elsa mantenía la mejor relación que podía luego del impasse ocurrido tiempo atrás. Pero que le informaran que el encargado del traslado y del movimiento de la carga era el décimo tercer hijo de su Majestad, mismo hombre que traicionó los sentimientos de su hermana y trató de cortarle el cuello era para engrifar hasta el gatito más dulzón del reino.
La reina de las nieves mantuvo la mente fría ante esto, ya controlaba su poder y su confianza de gobernar era mayor que el último encuentro con aquella persona. Pero Anna protestaba ante la poca visión del mandatario sureño en traer a su hijo hasta aquellas tierras.
- Anna- le calmó la rubia - Busca que su hijo se rectifique por su mal comportamiento, eso es todo.
- ¿Todo?- exclamó la princesa haciendo que sus tacones golpearan con fuerza la madera del pasillo por el cual circulaban mientras llevaba algunos documentos reales- Por mi deberían dejarlo encerrado en la torre más alta de su palacio y que sus hermanos le tiraran tomates cada vez que se asomara.
- Hermanita…- trató de tranquilizar la reina a la alterada hermana, pero fue en vano.
- Oh haberlo dejado en el calabozo como mil años y que saliera cuando el sol dejara de generar calor.
Elsa movió la cabeza ante las ideas de su hermana.
- Descuida, supongo que sabrá bien que no es bienvenido en nuestro hogar, lamentablemente tengo que tratar con él en algunos momentos y espero que tú, como mi mano derecha, no causes problemas.
- ¿Yo, problemas? – masculló sorprendida la pelirroja - El tendrá problemas su hace alguna tontería, te lo puedo jurar por la memoria de nuestros padres y que se ganará más que un puñetazo en su bonita cara.
El día había llegado, los estandartes de las Islas del Sur se veían en los barcos que llegaban al puerto. El príncipe Hans, en función de almirante de la marina de su país, se presentó con su usual sonrisa y buena actitud ante la delegación de Arendelle conformada por las hermanas.
- Es un placer verlas de nuevo, Altezas- sonrió el pelirrojo.
- Como no- masculló Anna ganándose un suave puntapié de parte de su hermana mayor.
- Un placer tenerlo aquí también, almirante- comentó la reina muy protocolarmente mientras su hermana hacía un gesto de dolor.- Por favor, si es tan amable de acompañarme al castillo.
El mencionado asintió con carisma. Fuera del puerto aguardaban dos coches reales dispuestas para su uso.
- Anna- dijo la reina- ¿Me haces el favor de irte en el otro coche?
- Espera ¿qué?- le interrogó su hermana.
- Requiero hablar algunas cosas a solas con el almirante- comentó la rubia.
Anna observó con sigilo al almirante y tratando de tapar su boca habló.
- ¿Y si te hace algo?- le susurró.
- No lo hará porque no le conviene- sentenció Elsa firmemente-Y si lo llega ha hacer sentirá lo mismo que tu cuando por descuido congelé tu corazón.
Anna se le quedó viendo mientras recordaba la terrible sensación que fue aquella vez, su hermana hablaba muy en serio.
- De acuerdo.- comentó quedamente- Grita "muñeco de nieve" si requieres asistencia.
- Lo haré- le comentó su hermana divertida ante la frase de la más joven.
Hans se quedó contemplando la conversación de las hermanas a unos metros, evitando escuchar la conversación, aunque por los gestos de la pelirroja podía adivinar que estaban hablando de él.
El almirante fue conducido a la misma coche que Su Majestad. Al poco tiempo se escuchó un suave látigo de tiras que hizo al aparato moverse.
Hubo un silencio incómodo entre ellos que el príncipe trató de romper.
- Arendelle se ve espléndido- le comentó a la reina.
- Si- dijo ella- El buen clima de esta época lo hace ver más hermoso que lo habitual.
Ella prefería el invierno, pero en esta estación se podía ver más colores y vegetación, el cielo de Arendelle estaba azul y sin nubes dejando que el sol hiciera de las suyas. Algo que la reina odiaba en estos momentos, era la razón de tener a aquel invitado de piedra con ella.
Trató de hacer algo con sus poderes para arreglar la situación, pero pensando en la última vez que aseguró que hasta fuera más perjudicial: cuando trajo el invierno se perdieron muchas cosechas de verano en poco tiempo.
Elsa carraspeó un poco en preparación a lo que pensaba decir y la razón de que aquel caballero estuviera con ella.
- Sabrá Almirante- dijo Elsa- Que mi hermana tiene muchas razones para no quererlo cerca de nosotras.
- Y todas comprensibles- comentó el príncipe con una delicada sonrisa- No me esperaba menos.
- Aún así espero que su nueva venida, a petición de su padre, haga algo más productivo por el pueblo de Arendelle.
- Oh- sonrió Hans y la rubia pudo ver un cambio en su mirada- ¿Más productivo que salvaguardar a su pueblo cuando usted huyó a las montañas?
Elsa se quedó helada.
- Le recuerdo que fui yo quien protegió a su reino cuando su hermana fue a su búsqueda, tuve que abrir el castillo, entregar ropa y comida a sus habitantes y ordenar a los guardias que buscaran a los perdidos en las afueras de los límites del reino por su inesperada nevazón de verano.
- Eso lo se muy bien- comentó Elsa mostrándose lo más seria posible ante aquellas descaradas palabras- De la misma manera en que se que traicionó la confianza de Anna.
- Corrección- dijo Hans- Yo di mi honor que protegería el reino y así fue, el resto son conclusiones de su hermana.
- Lo dice cuando ambos fueron en mi búsqueda para su bendición de matrimonio.
- Y cabe decir que usted dio un rotundo no relacionado a lo imposible de que dos personas se enamoren con poco tiempo de conocerse.
- Y más cuando uno de los individuos tenía malas intenciones con mi hermana y mi vida.
- Lo dice como si en el momento en que se nos presentó hubiera sabido lo que pensaba hacer.
- Ojalá lo hubiera sabido, Almirante- la reina estaba molesta- Lo habría echado de mi pueblo en el momento en que puso el primer pie.
Los ojos zafiros y esmeraldas de ambos se quedaron mirándose en silencio por un buen momento.
La reina bufó hastiada rompiendo el contacto visual.
- Sólo le diré algo, señorñor ﷽﷽﷽﷽﷽﷽esmeraldas sta-Armana y mi hablmbas entraranmplir con sus funciones. El funcionario que he puesto en d- sentenció la reina- Cualquier paso en falso será su ruina en el reino y tenga por seguro que mis quejas llegaran al rey. Tengo entendido que está bajo una fuerte amenaza de su progenitor, ¿o me equivoco?
Hans mostró consternación en sus ojos. Su padre debió mandarle una carta comentándole de que esta era un prueba para él y que fue mandado a Arendelle para ver si era capaz de estar a las alturas recibiendo órdenes de la reina. Esa era la razón por la cual Elsa se encontraba tan calmada con su hermana. Quien podía perder todo era él. Puesto que Arendelle tenía el veredicto de su vida.
- No se equivoca Alteza- dijo Hans buscando apaciguar su mirada sorprendida.
- Bien, en ese caso, más le vale tener cuidado, no toleraré falta alguna de su parte.
- No sea tan dura, Su Majestad- le pidió Hans con una mirada endulzada y cautivante- ¿Acaso su pueblo no le dió otra oportunidad para gobernar luego de su problemita con el hielo?
- Mi "problemita con el hielo" fue causado por falta de confianza- sentenció Elsa- Algo que ahora me sobra.
- Vaya, veo que no estaba lista para gobernar si no tenía la confianza que se le entregó desde la cuna. Yo pude hacer un mejor trabajo en menos tiempo.- dijo con petulancia el Almirante.
- ¡Primera falta!- le condenó Elsa- No venga a hablarme quien es mejor, los dos hemos cometidos errores. ¡Unos más que otros!
Los ojos de Elsa se pusieron fieros, y Hans pudo sentir un poco de frío a su alrededor lo cual le asustó un poco. No era buena idea hacer enfadar a la reina de las nieves por dos motivos: tenía la posibilidad de hablar con su padre de cualquier cosa que le molestara y su palabra sería ley. Además, si llegaba a enfadarse podría congelarlo y ya su amadísimo progenitor le había dicho que si pasaba algo así sería su culpa y la reina estaría completamente libre de cualquier pecado puesto que trató de asesinarla en primera instancia.
- Era solo una broma- explicó Hans incómodo - Realmente es una persona muy cortante, Su Majestad- exclamó el Almirante.
- Usted me ha dado las razones para eso, Señor- le justificó la rubia - ¿Debo recordarle como fue su salida de mi reino la última vez?
- No es necesario- terminó Hans con un movimiento de su mano- ¡Santo cielo! Es una persona muy complicada para hablar. Ni que fuera un delicado copo de nieve…
- ¿Disculpe?- Elsa levantó una ceja.
Un pequeño silencio se desarrolló entre los dos, haciendo al pelirrojo cohibirse ante aquellos filosos ojos azules que le observaban.
- Perdón, lo dije sin pensar- se apuró en decir Hans sabiendo que ya llevaba dos faltas contra la rubia.
- Oh, eso es nuevo- comentó la reina en tono de burla- ¿Por qué me dijo eso?
- ¿Qué?- Hans estaba todavía consternados de lo que se le escapó desde lo más profundo de su ser.
- Dijo que le recordaba a un copo de nieve- comentó la reina- ¿Puede explicarme por qué?
Los gestos del almirante se mostraron nerviosos ante la impenetrable mirada de la reina. Este bufó cansado y empezó a hablar.
- Los copos son fríos- comentó Hans- Son cristales interesantes y muy hermosos, todos parecen ser distintos y cada uno tiene un encanto especial.
- Son fríos y bellos- sintetizó Elsa
- Correcto.
La reina movió su rostro, en actitud de pensamiento. Hans encontró ese nuevo gesto de la rubia muy interesante.
- Soy un copo de nieve- comentó la rubia.
Hans afirmó con su rostro, demasiado avergonzado de la imbecilidad que había dicho: "fríos y bellos" ¿en serio?
- ¿Eso es un cumplido?- preguntó Elsa entornando sus ojos y moviendo sus hombros de manera mecánica. Pero que Hans lo vio como algo extrañamente adorable de parte de la jovencita, en especial porque usaba aquel vestido celeste de hielo que hacía ver el inicio de sus hombros desnudos salvo por su cabello recogido en una trenza ortiga.
Sin darse cuenta Hans sintió mucho calor ante esto, tuvo que observar por la ventanilla el paisaje verdoso de Arendelle para evitar que viera el sonrojo que comenzaba a aparecer debajo de sus pecas.
- Tómelo como guste, Su Majestad.- sentenció Hans bruscamente.
Elsa pensó distinguir algo de nerviosismo en aquella frase.
Realmente las palabras habían salido sin pensarlo de la cabeza de Hans, algo extraño en su personalidad. Pero luego de las nevazones que hubo en su reino y su recuerdo en Arendelle, la nieve le recordaba mucho a la reina. Había tenido que hacer unas diligencias entre los islotes más apartados de su reino hace unos meses, donde el frio era terrible. El inicio del mástil se había escarchado. El pelirrojo se había quedado viendo el hielo y pensó que la reina Elsa habría hecho algo más pulcro. Pensó en el diseño de su vestido, el mismo que tenía puesto en el coche con el patrón de copos de nieve. Y la idea pareció que se le había quedado en la mente.
El coche había llegado hasta las puertas del castillo. Hans bajó primero tendiéndole cortésmente la mano a la reina. Esta la ignoró completamente dejando al caballero con su palma tendida.
Hans se compuso con un suave y cortés sonrisa que ocultaba su verdadera molestia.
- Mi mayordomo le conducirá con el encargado de agricultura para que se vea el transporte y la administración de las cargas- dijo la reina de manera protocolar- Espero que pueda cumplir con sus funciones, puesto que el encargado que he puesto en disposición es muy quisquilloso con los paquetes.
- Si, su Majestad- afirmó Hans.
Elsa se retiró donde Anna, quien recién se bajaba del coche. La pelirroja observó a Hans con la mirada seria y fruncida.
- Adiós, Hans- se despidió la reina antes de tomar la mano de su hermana para que ambas entraran.
- Adiós, Copo de Nieve- dijo sin descaro el almirante, ganándose una mirada molesta de la reina.
Si, otra falta y esta vez no le importaba.
Kai llegó a los pocos segundos pidiéndole que lo siguiera.
En el momento de querer moverse se percató que Elsa le había congelado las botas.
- Rayos, no mentía en que controlaba su poder- se dijo Hans mientras trataba de salirse de aquella trampa de hielo ante la mirada sorprendida pero a punto de reírse de Kai.
Hola bonitos, espero que este teniendo un bonito día.
Hoy adelanté la entrega porque bueno, es pascuas y ¡estaré ocupada este fin de semana!
Hoy les traigo el último prompt de A Frozen Fan, donde Hans vuelve como almirante bajo las órdenes de la reina y la situación es complicada. Agregué algo que suele usar mi querida amiga en sus fics en relación al interesante sobrenombre que Hans en los AUs llama a Elsa: Copo de Nieve. Pero como nunca lo he visto en el área CANON… pensé que sería un bonito detalle. Ojalá lo hayan disfrutado!
Reviews Anónimos
Guest: Muchas gracias! si hay muchos pasionales, pero creo que hacer algo más tierno y tranquilo no está mal verdad? me alegra que lo hayas disfrutado. Pucha amiga, en serio intento, pero como que no veo tanto movimiento en esta sección… como que digo ¿para qué escribo? me gustaría un feedback para saber como lo estoy haciendo o si se entendió que eso me sirve mucho :(
Gracias por tu review, obvio que me animó harto.
Ari: Me alegro que te gustara. Si en este si que hay cariño y de una forma muy especial. Ojalá te guste este.
Sofhie: Uff amiga, si que me ha afectado porque no veo como interés ni que me digan que onda con lo que escribo, al final en serio pienso ¿ para qué? pero en fin… No sabes lo feliz que me hizo que me contaras como te gustó y te ayudó El Cortejo del Lobo, a mi también me ayudó a quitarme problemas de ánimo y si lo logré con otra persona es la mejor recompensa que puedo sentir. Te adoro también!
¡Nos quedan 4 cortitos y se acaba! ¡no me lo puedo creer! Pero tranquis que luego de eso tengo otras cosas planeadas, espero… Ya que a finales de Mayo quiero comenzar a publicar mi proyecto "Velkan" que será basado en el "Cortejo del Lobo" así que si les gustó ese mundillo espero que también les guste algo más original mío :) Me harían re feliz si me apoyan con ese proyecto.
Nos vemos!
