Gracias por los reviews. Especialmente la de alguien que me sacó una risa con su reacción xD. Sip, aquí la chica 14 primaveras anda igual, con la canoa medio medio volcada, pero para el otro lado(Ja, eso puedo ir en más de un sentido... x3).

En fin, disfruten de este capítulo :D. Dem, dem, dem(Demyx Time, I miss it :c).. final cercas... ¿creo? Quién sabe xD.


Jade's POV.

Doy otro sorbo a mi café, esperando pacientemente a que Vega llegue de la escuela.

Hoy tuve que levantarme temprano cuando no debía y llevé a Vega a la escuela... Ugh, ví a Beck, y el tarado me habló. Así, llegó de la nada, aprovechando que Tori ya se había ido, y entabló una conversación conmigo. Oh bueno, intentó hacer eso. Yo simplemente le dije que era un imbésil, que me dejara en paz, y después le tiré el café encima, abrí la puerta del auto con intenciones de golpearle con ella y arranqué de ahí, a por otro café. Pero... así de simple, llegó, y me habló como si fueramos amigos de toda la vida. Enserio que algo debía hacer con él.

-¿Adivina a quién traje? –Pregunta Tori desde la puerta, seguida de unas risitas.

-¿A quién traerías si no es Cat? A otra persona aquí dentro no quiero, y lo más seguro es que la termine dejando en el hospital si no es que bajo la tierra –Respondo, a lo que las risas ceden. Bien, así me gusta.

-Bueno, en ese caso... no he traído a nadie –Río ante eso, agitando levemente mi cabeza.

-Ya, pásate a quien sea que te traigas ahí –Digo finalmente, dando otro sorbo a mi café, el cual casi escupo a causa de un abrazo sorpresivo por mi espalda. Cat.

Sólo ella podía sorprenderme... rara vez. Cat simplemente rió y refregó su mejilla contra mi espalda a la vez que me abrazó con más fuerza.

-Cat ya... me estás quitando el aire –Digo con el último aliento que me quedaba.

-Lo siento –Se separa de mí, sus brazos aún enredados en mi cintura.

Demonios, se me fue más de lo debido el aire, me siento mareada. Parpadeo unas veces, intentando alejar el mareo que siento, logrando por lo menos disminuirlo. Miro a Cat por sobre mi hombro, y ella sólo está ahí, sonriéndome y mirándome con esos ojos que... ¿Por qué amplió más su sonrisa?

-Jade... ¿podrías dejar el café en la mesa? –Pregunta inocentemente, intentando ocultar la sonrisa de oreja a oreja que tiene.

-¿Por qué quieres que deje yo mi café en la mesa? –Pregunto frunciendo el entrecejo. Ella sólo mira hacia abajo y se mece lentamente, pensando en la respuesta.

-Porque no es lindo cuando te cae café caliente encima –Me responde, agitando su cabeza de un lado a otro, su sonrisa apareciendo al finalizar su frase.

Suspiro y ladeo mi cabeza, pensándome si obedecer o no. Oh, ya qué. A ver qué se trae Cat entre manos... pffft, a mí.

-Mas te vale no hacerme perder otro café –Le advierto resignada, dejando mi café en la barra.

Me arrepiento al instante de haber aceptado, pues una vez dejé el café de lado, Cat retiró sus brazos de mi cintura, apoyando sus manos en mis hombros, y antes de que lograra reaccionar de qué trataba y decirle qué no lo hiciera, ya era tarde, ya había pegado el brinco y había intentado enredar sus piernas en mi cintura. Al igual que la última vez que sucedió esto, no lo logró, se fue para atrás junto conmigo.

Caímos con un sonido sordo y seco, acompañado por el gritillo que me salió a mí y el grito de emoción que salió de Cat, también de el estrepitoso sonido de la silla en la que estaba estrellarse al piso. La risa de Cat se dejaba escuchar por toda la habitación. Quería golpearla por haber hecho tal cosa, ya le había dicho que no lo volviera a hacer y que en definitiva, si pensaba hacerlo, que no fuera conmigo.

Me giro para quedar bocabajo y así poder apoyarme en mis manos para levantarme. No noté cuando Vega llegó a mi lado y comenzó a decir cosas que no comprendo muy bien en este momento. Llevo mi mano a mi cabeza, oh Dios... todo me está dando vueltas.

-Ya cayense las dos –Gruño irritada. Las carcajadas de Cat y Vega diciendo mil cosas por minuto no me ayudan con el dolor que siento. Oh maldita sea, siento que la cabeza me va a... yo qué sé.

Me levanto tomando impulso de mis manos. Cierro mis ojos una vez levantada, y comienzo a tambalearme.

-¡Wow! –Tori me tomó del brazo, evitando que volviera a caer al piso– Toma asiento.

-Cat, te voy a golpear tan fuerte que... ¡Para de reírte tonta! ¡Que me ha dolido mucho! –Le reclamo cuando después de unos segundos deleves risas revienta a carcajadas nuevamente.

Sé que le divierte verme así. Y principalmente le agrada el hecho de que en mi actual estado no estoy en las mejores condiciones para darle un buen golpe. Pero se puede intentar.

-¿Y a quién trajiste Vega? ¿O sólo fue Cat? –Pregunto después de mirar fijamente a Cat, quien estaba tirada en el suelo con sus manos apretadas contra sus costados y lágrimas en los ojos. Maldita desgraciada.

-Noo... traje a alguien que espero te agrade... si no tendré que dejarlo ir –Me dice un poco triste al final. Carraspeo al notar esto. Espera, no, no estoy celosa. Vega nota que soné celosa por lo que rie un poco–. Déjame ir por él.

-¿El? –Susurro incredula. ¿Por qué él? ¿No pudo ser ella? ¿Y a mí qué me importa el sexo de la persona? No... no persona– ¿Un perro? ¿Enserio Vega? –Pregunto cuando Vega llega cargando a un perro entre sus brazos.

-Oh vamos, está lindo –Me dice, acercándomelo, a lo que yo me hecho para atrás.

-No gracias –Digo, mis manos alzadas en señal de que no quiero tomarlo.

-Jade. Es muy tierno. ¿No te agrada acaso? –Dicho perro me mira con sus ojitos perrunos, y esa mirada con la mirada de ruego de Vega... pero esque...

Hago una mueca, realmente no quiero tomarlo. Cat cesa con sus risas y se levanta, respirando pesadamente. La miro en busca de ayuda y ella sólo me sonrie.

-Tori, esque Jade tuvo una mala experiencia con un perro una vez. Y después de eso no tiene mucha confianza a los perros. Eso y que no les agradan mucho –Explica mi amiga, removiendo las lágrimas de su cara.

-Oh. Bueno. Entonces tendré que ver si yo puedo quedarmelo –Comenta Vega, acomodando al perro contra su pecho y mirándolo–. Y si no te puedo tener, ahí te tendré de contrabando en mi cuarto –Le dice al perro, acariciando su costado y restregando su nariz con la cabeza del perro. Éste simplemente le suelta una lamida.

-Claro que no te lo puedes quedar. ¿Sabes cuánto te costaría mantener a esa rata? –El perro me ladra cuando le llamo rata, a lo que le doy una mirada dura y el me la regresa mostrándome sus dientes y gruñéndome.

-Hey, ustedes dos. Apenas se conocen y ya están intercambiando gruñidos.

-El perro empezó –Me defiendo, y el dichoso perro, en su defensa, ladra.

Le saco la lengua y el en respuesta me gruñe. Eso es algo que me agrada del perro, te responde. Claro, que si no me estuviera responiendo a mí me agradaría un poco más.

-No soportaré a mi novia y a su perro. Me voy a arriba –Digo, levantándome para ir a tomar mi café y después poder irme a mi habitación.

-Vamos Jade, no te pongas así con el perrito –Me dice Vega, agachándose para dejar al perro en el suelo.

-Whoa, esa cosa no la quiero en mi casa vagando por todos lados. ¡Sí, me refiero a ti! –Le gruño igual, mirándolo.

Ja. La cosa está muy enana. Tiene que levantar la vista para verme. Sonrio triunfante, a lo que el perro me vuelve a ladrar un par de veces más. Y muero por responderle, devolverle el ladrido, pero no haré éso. Ya bastante loca me veo gruñéndole al perro, no me pondré a ladrarle. Le dirijo un bufido y una última mirada antes de encaminarme a mi habitación.

Sonrio tontamente en mi camino. No puedo creer que me acabo de pelear con un perro. Un perro que sólo conocí por unos... ¿cinco minutos quizás? Cual sea que fuese el tiempo que estuve con él, ya casi me le hechaba encima. Y esque qué se cree el perro para gruñirme.

-¡Jade! ¡Baja de inmediato! –Me detengo en mis pasos, dándome media vuelta.

-¡Si mamá, ya voy!

-¡Jade!

-¡No me gusta que esa rata ande en mi casa! ¿De acuerdo? –Y hablando de dicha rata, ahí está el perro, en el fondo de las escaleras, al lado de Vega, mostrándome sus blancos dientes y dirigiéndome una fiera mirada. Ja. ¿Qué se ha creído?– ¿Qué, eh? ¿Quieres que te pise rata peluda? –Le amenazo, y el perro me ladra mientras da pequeños saltitos– ¡No me retes que ahorita bajo y lo hago! –Apoya sus patas delanteras en el primer escalón, inclinándose mientras me seguía dando la misma cara. ¿Qué se trae esta rata?– ¿Qué? Andale pues, te reto –Y, tomando mi reto, el perro comienza a subir ls escaleras a toda velocidad ladrándome, con Vega tras suyo– ¡Vega, aleja a esa rata! –Le digo, retrocediendo.

No retrocedo porque le tema al perro, no. Dios, soy Jade West. Pero la miniatura esa es simplemente tan... contestona. Y la verdad sé que Vega no me perdonaría lo que sea que le haga al animal ese. Aunque, el perro va en serio. Me doy a la huida cuando está a cinco escalones, corriendo a mi cuarto y cerrando la puerta de golpe. Puedo sentir al perro soltando rasguños a mi puerta a la vez que empuja su peso contra esta, ladrándome y gruñéndome. Yo simplemente le respondo pateando la puerta, gruñéndole y gritándole cosas.

-¡Vega llevate a esa cosa de mi casa antes de que la mande escaleras abajo con mi pie! –Le advierto, mi mano fija en la perilla.

-Que cruel. Pero ya voy –Suspiro cuando ya no escucho nada mas que los gruñidos profundos que provienen del perro del otro lado de la puerta.

Creo que ya comienzo a presentar sintomas de problemas mentales... no sé. Lo dudo. Me dejo caer en mi cama, mi pierna derecha flexionada con el tobillo apoyado en mi rodilla. Tomo el resto que queda de mi bebida, amando el sabor más o menos amargo que quedó en mi boca.

-Hey, sabes que no puedes andarle gritando al perro y diciéndole de cosas –Me reclama Vega, entrando a mi habitación.

-Él empezó todo –Me defiendo, inclinándome para delante para dejar la taza en el suelo–. Además quién te ha dado el permiso de traer animales en mi casa.

-Eh... ¿tú? –Dice a la vez que toma asiento al lado mío y me mira con una ceja levemente arqueada– ¿Recuerdas? ¿"Pásate a quien sea que te traigas ahí"?

-Yo no sabía que era un perro.

-Pues... ¿a quién esperabas?

-No lo sé... ¿a algo menos perruno?

-Pues no fue así querida –Me dice mientras da un par de palmadas en el cachete, burlándose de mí– ¡Whoa, Jade! –Grita cuando le tomo por los hombros y la empujo contra la cama, poniéndome encima de ella.

-Nunca te burles de mí, Vega.

-Tú siempre lo haces.

-Conmigo es diferente.

-¿En qué manera?

-Yo puedo insultarte y saber que no me golpearás. Tú, puedes insultarme y burlarte de mí, y puedes dar por hecho que te daré una paliza –Le digo, presionando más sus hombros a lo que suelta un gemido de dolor. Sonrio.

-Oh, sí. Sikowitz quiere que mañana presentemos la obra.

-¿La ob— Llevamos nada sobre la obra –Digo, recordando todos aquellos fallidos intentos de lograr por lo menos idear una trama.

-¿Por qué será? –Pregunta sarcásticamente.

-No es culpa mía que me tienes.

-¡No te tiento! Tú eres la que se la pasa manoseándome y diciendo cosas obsenas –Guardo silencio un rato... bueno, eso es... cien por ciento cierto pero aún así...

-Tú pudiste poner resistencia.

-Oh... ¿Entonces qué carajos hacia si no era eso?

-Te... ¿hacías la difícil para provocarme más?

-¡Jade!

-¡Ya pues! –Me quito de encima suyo, acostándome a su lado.

-Acostada no lograrás mucho –Me dice, apoyada en sus codos.

-Claro que sí, empezamos la escena y yo te respondo desde aquí. ¿Por qué eres tan tont— ¡Me dolió! –Le grito cuando me suelta un duro golpe en el brazo. Bien, he de esperar para volver a llamarle tonta, que se le baje la molestia primero.

-Pues bien, ahora mueve tu maldito tracero y pon a tu cerebro a andar que no quiero sacar una mala calificación en esto –Me gruñe, jalándome del brazo.

-Hey, se me a ocurrido una idea mejor –Digo con una sonrisa, tomando su brazo y tirando de él para acercarla a mí. Acercarla mucho más a mí.

Enredo mis brazos en su cintura, mirándola a los ojos con una sonrisa. Ella intenta sonreirme, logrando sólo una sonrisa nerviosa. Doy un rápido beso a sus labios, antes de dejar caer mi cabeza a un lado, pensando en bastantes cosas de las cuales no me enteraba aún.

-¿Entonces?

-¿Entonces qué?

-¿Cuál es tu idea?

-Ahh... ¿mi idea? –Guardo silencio por unos segunos, pensando en mi mente cuál era– Ah, sí. ¿Qué tal si improvisamos?

-¿Improvisar? No creo que en el último instante todo nos salga bien.

-Claro que sí, es cuestión de que me controle y ya, pasamos con buena calificación –Apoya su cabeza en mi pecho, callando mientras piensa en lo que le he dicho, sus brazos descansando a la altura de mi cabeza.

-Podría ser. Pero creo que tener fija una trama y hablar más o menos de cómo será nos ayudará mucho –Suelto un 'Mnh', indicándole que estaba de acuerdo con ella.

Su respiración que golpea contra la parte de mi pecho descubierto suavemente me causa un cosquilleo, quiero rascarme, pero me da flojera mover mi mano. Requiere mucho esfuerzo para gusto mío en estos instantes. Cierro mis ojos, soltando un suspiro.

-¿Dónde quedó Cat? –Pregunto en un tono de voz bajo.

-Se fue a dejar al perro a donde pertenece –Responde, en un tono de voz igual de cansado que el mío.

De acuerdo. Una cama, las dos acostadas... no, no es la mejor opción. Pero esque... ayer no logré dormir bien. Vega tenía razón respecto al café, no logramos dormir mucho... almenos no yo, logré como tres horas... quién sabe. Abro nuevamente los ojos en un intento de cansarlos y así poder conseguir algo de sueño. Raro, sí, posiblemente, pero a mí q.. ¿qué es eso?

-¿Vega?

-¿Nh? –Se estaba quedando dormida...

-¿De dónde salieron?

-¿Qué? –Pregunta, el cansancio de su tono disminuyendo levemente.

-Esas marcas rojas en tu brazo –Al mencionar esto Tori retira sus brazo, acomodándolo al lado de mi costado.

-No sé de qué hablas –Sí, ni a un niño de tres engañas.

-Tori –Le llamo en un tono severo.

-No sé, salieron de la nada, enserio. Supongo que me he golpeado con algo –Profiero un sonido con mi garganta.

-Mírame a los ojos y repíteme éso –Suspira y levanta un poco su mirada, apartándola tras unos pocos segundos– ¿Quién lo hizo?

-Nadie.

-Tori, dime quién fue.

-Jade, para de hacer de todos los detalles un gran drama –Quiero responderle a mi manera, mas en lugar de eso, sólo tomo su brazo y lo levanto para mostrarle aquella marca roja.

-Esto no sale de la nada. A menos claro, que te hayas golpeado repetidamente el brazo como para marcarlo todo –Le digo, análisando la marca rojiza. No, no se pudo haber golpeado, no con esas líneas resaltantes de un color más fuerte. Esas son marcas de uñas, bien sé yo eso.

-Pues creelo o no, así sucedió –Me dice, dando un jalón de su brazo para dejarlo donde se encontraba segundos antes. Suspiro y pongo mi brazo al lado suyo, mi mano cubriendo la suya.

-Tienes que parar de encubrir a todo mundo, Tori. Mírame de nuevo –No me obedece, lo que me da una pista de quién podría tratarse.

No, no me dan una pista, me dice quién a sido el culpable de eso. ¿Quién sería además de la persona que tengo en mente? Realmente, le golpearía, y esta vez, no en el rostro, en una parte donde se dice duele más. Y a la mierda si me suspenden de nuevo. Valdrá la pena. Porque aquel tonto no pude irse paseándose por la vida como si fuera qué.

Una cosa es agredirme a mí y otra cosa es agredir a Tori. Oh, pero espérate bastardo, que mañana sí que voy a la escuela. Y te veré, y te pienso dar donde más te duela, y nuevamente, me importa un cacahuate lo que me pase a mí, pero con Tori, no te metes.


-¿Y por qué debería acceder a eso, Jade? –Pregunta Sikowitz, cruzándose de brazos y mirándonos a Vega y a mí.

-Porque... si nos dejas, nos ayudarás a... conseguir una... mejor calificación y porque... te pienso regalar estos tres cocos –Dice Vega, alzando la bolsa con dichos cocos para mostrarselos a Sikowitz.

-Oh, de acuerdo –Responde con una sonrisa, tomando la bolsa y girándose para volver al salón–. Beck, Cat, ustedes dos, al escenario, ahora –Dice, sin mirarlos, ambos mencionados se miran el uno al otro, no comprendiendo el por qué de aquella indicación.

Cat me dirije una mirada cuando sube al escenario, y yo le digo con una apenas visible sonrisa que confie en mí, y me sonrie, confiando en mí.

-Bien, improvisen, nada másLes informo.

-Tori, Jade, Cat, Beck: ¡comiensen! –Al escuchar 'comiensen' una sonrisa se plasma en mi rostro.

Dios, ésto será tan divertido. Tal vez cause problemas, pero es ahora o nunca.

-Entonces, Beck. ¿Por qué quieres separarnos a mi y a Tori? ¿No ves que nos amamos la una a la otra? –Digo, tomando a Tori por la cintura y atrayéndola a mí.

Beck, Cat y Tori se quedan en silencio un momento, no entendiendo cómo deberían continuar. Admito que esto es improvisación total. Tori y yo no planeamos nada, yo tengo una idea vaga de cómo tiene que ir esto, pero no depende de mí, si no del rumbo que lleve la conversación y diálogos de cada uno. Beck es el primero en reaccionar, su entrecejo frunciéndose un poco.

-Pues verás Jade, no recuerdo que cuando estuvieramos juntos mencionaras algo sobre ser gay, y nunca esperé que Tori y tú terminaran juntas. Es más, después de todo lo que me has dicho sobre ella, cuando estábamos juntos, realmente el momento en que ustedes dos se llevaran bien, se veía tan lejano e irreal –Bien. No sé si Beck toma la relación que Tori y yo tenemos como parte de esta gran improvisación o de verdad. Pero no importa, de cualquier manera está bien.

-Sí, tampoco veía yo muy cercano el momento de salir contigo cuando te conocí, y ya ves, terminamos juntos por más de dos años, después de mis constantes declaraciones de odio hacia ti –Contraataco, sonriéndole en señal de pelea.

-Oh. ¿Entonces no debo preocuparme? ¿Por qué Tori y tú sólo durarán un poco más de dos años? ¿Después puedes ser mi novia nuevamente? –No saltes a conclusiones, tengo más posibilidades de durar con Vega que contigo.

-Oígan chicos, ese no es tema para discutir –Habla Tori, ya salida de su momento de desconcierto ante qué hacer.

-Tori tiene razón, Beck, tú deberías de apoyar la relación entre Tori y Jade. Siendo que fuiste novio de Jade, deberías desearle lo mejor y siendo que Tori es tu mejor amiga, igual –Entra Cat, reprochándole a Beck sus acciones.

-Lo siento Cat, pero esque, es un gran shock que Tori y Jade estén juntas ahora. Juraría que Jade era totalmente hetero, y que por ningún motivo se volvería lesbiana, almenos no a causa de Tori, éso era lo último que podía imaginar –Se defiende Beck, señalando a Tori con su mano al mencionarla al final.

-Muy bien, pero aún así, Beck, un poco de amabilidad no te vendría mal –Le digo, recibiendo una dura mirada de su parte.

-No creo que me sea fácil después de descubrir que mi exnovia anda con la persona que uno ya daba por hecho, nunca lograría un lazo, ni siquiera de amistad –Me responde, sonriéndome con amargura.

-Oh, mis disculpas. Uno nunca es lo que esperas, así que algo debiste de haber esperado de mí –Me excuso, retirando mi brazo de la cintura de Tori, para cruzarlo junto al otro bajo mi pecho.

-Paren de una vez chicos, esto sólo logrará que terminemos peleados, y yo no quiero eso.

-Quisiera poder hacer lo que dices Cat, pero esque aquí Beck, no parece tan contento de simplemente dejar las cosas ir, cuando sabe ya jamás habrá algo entre nosotros –Contesto, sosteniendo la mirada de Beck.

-Razonalisen de una vez, ustedes dos –Habla Tori, sonando un poco molesta y triste–. Necesitamos hablar de esto cuando estemos en más calma.

-Sé bien eso, Tori –Le digo, mi mirada desviándose de un segundo de Beck para verla a ella–. Pero esque Beck me saca de mis casillas ante su estúpides.

-Te informo Jade, que no eres la única que pierde los estribos ante alguien con estúpides, porque yo igual lo hago hoy en día -¿Perdón? ¿Acaba de decir que yo soy estúpida?

-Un día, ustedes dos tendrán que llevarse bien, ¿saben? –Se interpone Cat, saltando entre nosotros dos para evitar que nos atacasemos justo ahí. Para eso mismo la quería a ella en el escenario.

-Verás que eso lo veo como un imposible –Le digo, mi mirada siempre fija en Beck, quien me regresaba la misma mirada.

-Willy, así se llamó un perro que tuve –Rie Cat, divertida ante su comentario fuera del lugar. Le miramos los tres, pero rápidamente dejamos de lado aquella cosa sin sentido que Cat a dicho.

-¿Sabes qué Beck? No me importa ya más lo que sientas por mi, eso quedó en el pasado. ¿Necesito recordarte que fuiste tú quien cortó conmigo en definitiva?

-¿Y yo a ti que todo fue a causa tuya? Con tus arranques de celos ante la más mínima cosa. Me sorprendería que Tori no pasara por lo mismo. Así que, Tori –Su mirada se movió de mis ojos a Tori, quien pude sentir, se puso tensa ante la penetrante mirada que Beck le lanzaba–, un buen consejo de mi parte es el hecho de que si estarás con Jade, tendrás que atenerte a sus ataques de celos irracionales –Le dice, una sonrisa hipocrita en sus labios.

-Oh, Beck, no te preocupes. Sé bien a qué atenerme con Jade. Y te diré, querido, que poco me importan sus ataques de celos irracionales, o el hecho de que me trata aún como basura, o que me agrede verbalmente y físicamente –Comienza Tori, ya más confiada–. ¿Y sabes por qué? Porque la amo, y he de decirte: aquellos pequeños detalles no opacan todos los demás detalles que puedo señalar de ella que me agradan y me fascinan –Continúa, dando un paso hacia mí; deslizando un brazo suyo por mis hombros, un poco inclinada para asegurarse de que Beck la escuche fuerte y claro–. Y que, si tú realmente la amases aún, o la quisieses, la apoyarías respecto a nuestra relación. O simplemente no trataras de alejarla de mí. Y te diré, que no me importan tus sucios trucos, no logras nada con ellos, la verdad. Sí, una o dos discuciones con mi novia, pero lo superamos. Y así haremos porque nos amamos la una a la otra –A este punto, tanto Cat como yo estamos con una tonta sonrisa en nuestro rostro, sorprendidas y conmovidas por las palabras de Tori. Por otro lado, Beck simplemente está ahí, parado y callado, sus ojos expresando el odio que siente hacia Tori en esos momentos por espetarle todo aquello en cara y frente a la clase, frente a sus amigos; la frustración al no poder decirle nada que pase la línea–. Y la verdad, si tú realmente la hubieras amado, no la hubieras dejado ir así de fácil. Verás, es muy sencillo resolver una pelea con ella, no te cuesta mucho la verdad, pero tal parece que no la conociste lo suficiente o no la amaste lo suficiente para averiguar cómo. O intentar de otra manera que no sea mediante palabras. ¿Nunca te pasó por la mente que tal vez ella simplemente ocupaba un tiempo? Y no quiero decir un tiempo separados, para darle más privaciadad. No, un tiempo en donde ella supiera tú estabas con ella para apoyarla cuando te necesitara, donde ella supiera que pese a sus ataques de celos e ira incontrolada, tú siguías con ella, amándola –Pausó un rato, recuperando el aire–. Ella no necesitaba un rompimiento para aclarar sus ideas, te necesitaba ahí junto a ella, o almenos que ella supiera estabas ahí para apoyarla y que esperarías a que se le pasara el sentimiento del momento, sin romper la relación para señalar así que eso no te importa, que la amabas aún con sus cambios drasticos de emociones y actitudes –Voy a llorar. Esque la tonta de Vega está diciendo todo lo que piensa, y eso no me gusta por lo mismo, porque me hace querer llorar. Eso y golpearla para que se calle y deje así de sentir este cálido sentimiento en mi pecho que me duele, en el buen sentido–. Así que Beck, creo que yo apreciaré más a Jade de lo que tu alguna vez lo hiciste. ¿Lo peor que pudiste hacer? Cansarte de intentar. En algún punto, esta bella mujer al lado mío –Me señala con su dedo índice–, cedería a tus encantos e intentos. Pero por lo menos debiste haber intentado en diferentes maneras, no sólo mediante palabras, sabes bien que Jade no es una persona de palabras, ahora, amigo, si me disculpas, tengo que mostrarle a mi novia que la amo –Terminó, con una amplia sonrisa orgullosa en sus labios.

Sus manos se deslizaron hasta los lados de mi cara, sus dedos pulgares acariciando suave y cariñosamente mis mejillas. Me sonrió dulcemente y me dio una mirada victoriosa antes de inclinarse y besarme suavemente. La tomé por la cintura y la acerqué más a mí, disfrutando más de aquel dulce beso.


Bien, no terminaba ahí, pero me gustó ese final, se me hizo lindo. Oh bien, ya, me voy a dormir ¡en el mágico aire acondicionado! ... Aunque estoy tentada en dormir en mi cuarto e.e, ¡hay una hermosísima cachora :D!. La cual me sacó un susto ql cuando salió de la nada xD.