Siento no haber podido actualizar la semana pasada. En compensación, os traigo 4 capítulos en un día.
Draco Malfoy
Mientras el matrimonio Weasley planeaba maneras para que su hijo menor se casra con Hermione, en la mesa de Slytherin, tenía lugar una importante discusión.
-¡No , no y no!-dijo una mujer rubia.
-No puedes decir no. Será un gran honor para él-respondió un hombre también rubio.
-No pienso permitir que mi futuro hijo arriesgue su vida en una causa sin sentido, Lucius.
-¡¿Causa sin sentido?!-exclamó Lucius.-Estás hablando del Señor Tenebroso. No solo librará al mundo de los sangre sucia. Imagina el poder que tendremos cuando gobierne.
-Si gobierna, lo cual veo difícil, te convertirás en un simple sirviente a las ordenes de un loco y complaciendo todos sus deseos para evitar una muerte que, de todos modos, tienes asegurada.
Parecía que Lucius iba a pegarle, pero se lo pensó mejor y simplemente le susurró:
-Te equivocas.
Y se marchó a sentarse con sus compañeros mortífagos, dejando a su futura esposa con una sensaión de victoria.
La pantalla se encendió y vieron a un joven rubio y con los ojos grises muy parecido a Lucius, algo que hizo sonreír a Lucius y Narcissa.
-Buenas.-dijo con prepotencia, igual que su padre.-Soy Draco Malfoy.
Su padre sacó pecho orgulloso.
-¿Draco?-preguntó Sirius- Es el peor nombre que he oído en mi vida.
-Estoy de acuerdo.-dijo Tonks-Y que lo diga yo ya es mucho.
-Cierto.-dijo James.-¿Cómo pudisteis ponerle ese nombre?
-Cumple la tradición Black-dijo Narcissa.
-E incita a la fuerza y poder.-continuó Lucius.
-No. Incita a que se rían de él.-dijo Sirius.
-¡Sirius! Calla y deja presentarse a mi hijo.
-Gracias, mamá. Tengo 15 años. Soy Slytherin-la mesa aplaudió, y en la cara de Lucius apareció una gran sonrisa.
-Y otro más.-dijo Sirius.-¿Es que soy el único con cerebro en esta familia?
-Más bien el único sin cerebro de esta familia.-respondió su hermano.
-Soy prefecto.
-Ese es mi chico, siguiendo los pasos de su padre.
-Sí, me siento muy orgulloso de ser tu hijo. Excepto...
-¿Qué?
-Estoy de acuerdo con mamá, no quiero ser mortífago.
Narcissa soltó un grito de júbilo mientras el resto del comedor abría la boca asombrado.
-¿Qué no?-exclamó Bellarix- No puedes desonrar a la familia de esa forma, Draco.
-Hablo la que lleva 14 años en Azcaban. Eso si es desonrar a la familia.
-En cuanto el Señor Oscuro se alce nosotros tendremos el poder y tú y los demás traidores estareís muertos. No lo olvides.
-¡Déjalo en paz, Bella!-dijo Narcissa.-Tiene derecho a tomar sus propias decisiones.
-Y por ahora parece más inteligente que tú y tu cuñado.-dijo Sirius.
-Dejadlo ya. Aunque no sea un mortífago, si estoy orgulloso de mi estatus de sangre y no me gustan los sangre sucia.
-¿Eso último no será porque tienes celos de Hermione y de sus notas, verdad?-dijeron los dos de siempre.
-¿Celos de una sangre sucia? ¿Yo? No digais tonterías, comadrejas.
-Te maldeciríamos, pero ya estás bastante feo sin nuestra ayuda.
-Actualmente no tengo novia.
-¿Ah, no? ¿Y Crabbe y goyle?
-Ellos son mis amigos.-dijo Draco sonrojándose.
-Mejor dí guardaespaldas.
-Como sea. Cuando acabe el colegio pienso dedicarme al negocio familiar.
-Otro vago al montón de los Malfoy.-comentó James.
-Y ya he acabado, ¿preguntas?
-¿Por qué no quieres ser mortífago?-preguntó Lucius.
-Casi toda mi familia está en Azcaban por él. No soy an idiota.
-Cobarde.-tosió Sirius.
-Has dicho que no tienes novia,-dijo Narcissa- pero, ¿te gusta alguien?
-Bueno... Supongo que Pansy. Aunque... No. Son imaginaciones mías.
La pantalla se apagó.
-¿A alguién más le ha sonado a que está enamorado y no quiere admitirlo?-preguntó Sirius.
Todos levantaron la mano.
-Mientras sea sangre pura.-dijo Lucius.
-Primo,-dijo James- tú tienes un problema grave.
Comentadme. Next: Neville Longbottom.
