"El Comienzo Del Viaje" Capitulo 26: Versión Editada.

Y en una gran oficina del Banco "Standard Chartered Bank" se encontraban Shaoran y Eriol…

– ¿Usted lo que me esta diciendo es que mi Padre bloqueo todas mis tarjetas? – decía Shaoran Li mirando a un hombre mayor.

– Me temo que así es – contesto el Gerente del Banco – esta mañana muy temprano se dio la orden de bloquear todo lo que tiene usted con nosotros sus tarjetas de debito de crédito y sus cuentas corrientes.

Shaoran miro a su mejor amigo que estaba sentado a su lado y luego miro al frente diciendo: Bueno Señor Shen gracias por su tiempo – parándose y mostrándole la mano.

El Gerente se para también y estrecha la mano del muchacho.

– Lamento no poder ayudarlo mas joven Li – dijo.

– No se preocupe – moviendo la cabeza y soltándole la mano – créame que me ayudo bastante.

– Gracias – dice Eriol dándole la mano también.

– No es nada Señor Hiragizawa – dice estrechándole la mano.

A los segundos los muchachos comienzan a caminar hacia la puerta de la oficina y antes de salir el ambarino se da vuelta diciendo: Señor Shen por favor no quisiera que nuestra visita llegue a oídos de la Familia Li.

– No se preocupe por eso joven Li – moviendo la cabeza – yo no lo he visto ni tampoco he conversado con usted – mirándolo – bueno con los dos – dijo sonriendo.

Ambos jóvenes asienten con la cabeza y salen de la oficina.

Y minutos después ya se encontraban en las afueras del Banco, caminando por las calles…

– ¿Lo sabias? – pregunto Eriol moviendo la cabeza.

Shaoran asiente con la cabeza.

– Era de suponer que mi Padre comenzaría a mover sus influencias – moviendo la cabeza – es una de las tantas formas que tiene para presionarme para lograr con eso que yo desista de mi decisión.

– Claro – mirándolo – dejarte sin dinero seria una buena opción para retractarte.

– Bueno eso es lo que piensa Hien Li – sonriendo – cree que puede comprar a todas las personas con dinero o mejor dicho cree que todo lo puede solucionar con lo material.

– ¿Y que es lo que harás? – pregunto de nuevo Eriol.

– Pues querido amigo – mirándolo – llevarle la contraria.

Eriol sonríe moviendo la cabeza… Como te gusta hacer enojar a tu Padre.

– No es eso – dijo – solo quiero que entienda de una vez que a mi no me importa nada que venga del Imperio Li ni la posición económica ni el apellido.

– Se que no te importa todo eso – contesto el joven – pero ¿Estas seguro que no hay ningún otro motivo?

– Eriol ya me aburrí de todo esto – dice parando de caminar – he dejado tantas cosas que quería, tantas cosas que eran importantes para mi – moviendo la cabeza – tantos años que ya no volverán.

– ¿Te refieres a nuestra adolescencia? – pregunto.

– Si a eso me refiero – asintiendo con la cabeza – pero la verdad es que no quiero tocar ese tema.

– Lo se – mirándolo – se que no te gusta recordar todo lo que ha pasado.

El chino solo lo miro y pregunto con un poco de duda: ¿Por qué tanto interés por saber?

– Por que pensé que tu decisión tenía algo que ver con Sakura Kinomoto –.

– ¿Con Kinomoto? – dijo moviendo la cabeza y preguntándose para el mismo ¿Sera que es por ella también? Y si así fuera como seria posible que esa Mujer haya influenciado en mí.

De pronto empezó a recordar una de las tantas conversaciones que habían tenido esa inolvidable noche.

– Lo que pasa es que tú siempre haz sido un niño consentido – decía Sakura mirándolo.

El chino solo la miraba sin decir nada y tomando de la botella.

– Nunca haz sabido que se siente no tener que comer, tener frio o donde dormir – moviendo la cabeza – siempre haz tenido todas las comodidades al alcance de tus manos.

– ¿Y que te hace pensar que siempre lo he tenido todo? – pregunto el frunciendo el ceño.

– Por favor Li – responde mirándolo – tienes una buena posición y tienes el respaldo de tu Familia en todo lo que haces.

– Las cosas – moviendo la cabeza – no son como las piensas Kinomoto.

Sakura solo lo mira atentamente.

– Reconozco que provengo de una de las Familias mas ricas de China pero en primer lugar esa fortuna no es mía y segundo ellos no me apoyan en nada, nunca lo han hecho – sonríe – cuestionan todo lo que hago y hasta lo que no hago, solo hablamos cuando quieren darme órdenes o cuando me necesitan para sus negocios –.

– ¿Entonces que es lo que estas esperando? – dijo ella.

– ¿Esperando? – pregunto – no entiendo.

– Esperando para tomar tus propias decisiones – mirándolo – para tomar las riendas de tu vida y dejar de hacer todo lo que te obligan.

De vuelta al presente…

– Shaoran Hey – decía Eriol mirándolo y moviéndolo.

– Eriol – dijo mirándolo – ¿Qué te pasa?

– Querrás decir que te pasa a ti – dijo riéndose – estábamos hablando y te fuiste lejos de aquí – moviendo la cabeza – te perdí.

Shaoran solo lo queda mirando y comenzó a fruncir su ceño al darse cuenta que el ojiazul no dejaba de reírse.

– Ya no es gracioso Hiragizawa – dice cruzándose de brazos.

– Esta bien – dice parando de reír – me pondré serio.

El joven miro a su mejor amigo que estaba ahí cruzado de brazos y con el rostro serio, reflejaba molestia… Era tan fácil hacerlo enojar.

– Lo bueno es que aun tengo mi cuenta personal – comenzó a decir el ambarino.

– ¿Otra? – pregunto Eriol asombrado.

– Si – asintiendo con la cabeza – tengo la herencia que me dejo la Abuela Li antes de morir y a generado bastantes intereses en el Banco – mirándolo – por lo menos con eso podre vivir por un tiempo y lo mejor es que mi Padre no puede tocarla.

– Si quieres puedes trabajar conmigo en las Empresas – dijo el muchacho.

– ¿Quieres que sea tu empleado? – pregunto Shaoran sonriendo.

– No claro que no – moviendo la cabeza – no me malentiendas Li.

El ambarino solo lo miraba atentamente.

– Lo digo por que – mirándolo – si te digiera que te fueras a vivir conmigo a Tokio y con todos los gastos pagados no lo aceptarías – dijo sonriendo – aparte de ser muy orgulloso también eres muy terco.

– Eso es cierto – contesto – no dejare que me ayudes económicamente pero en fin – moviendo la cabeza – te prometo que pensare tu propuesta.

– Bueno algo es algo – dijo sonriendo.

Los muchachos comienzan a caminar hacia el automóvil de Eriol, a los minutos llegan, suben en el y parten.

– Ahora iremos a mi departamento – mirándose – necesito sacarme esta ropa – decía Li mirando a su mejor amigo que se encontraba manejando.

– Si – contesto Eriol – y después vas hacer tu maleta para poder irnos a Japón.

– Japón – dijo susurrando y mirando hacia afuera de la ventana se le vino a la mente la imagen de Sakura sonriendo.

Continuara…Saori

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