Un epílogo que le había prometido a Itzel Nightray hace un año~ 83

Perdona la tardanza. C:

Quiero agradecer a todos por leer x3.

Gracias. 3


PROYECTO 312

EPÍLOGO


ANTES

¡Feliz cumpleaños a ti~! – empezaron todos a cantar y luego de varios minutos, muchos ya no se acordaban lo que seguía por el licor y otros solo querían comer. Break se quedó pensativo un rato hasta que habló. Vincent que tomaba algo lo escuchó.

Hoy no es mi cumpleaños… - dijo Break algo extrañado, ya que hasta Leonor había cantado, incluso Karen-chan como si nada. Ellas sabían cuando cumplían y sabían que no eran de olvidar esas cosas. Vincent solo se rió.

Si, ya sabemos que es el 30 de septiembre solo que quisimos adelantarlo – Vincent comía papas fritas, veían desde el sillón todo lo que acontecía en la fiesta mientras comían.

¿Entonces…? – preguntó Break, devorando su pastel. Descubrió que había helado y hacía un castillo a partir de eso. Vincent dio un sorbo a su cerveza.

Simple, esta fiesta es para dejar todo atrás y decidimos comenzar a partir de tu cumpleaños – dijo Vincent buscando algo en su bolsillo con suma urgencia.

¿Y por qué en mi cumpleaños? – preguntó Break intrigado.

Es que me daba lata esperar hasta septiembre para esto – dijo Vincent agarrando su mano y poniéndole un anillo sencillo pero elegante.

¿Eh? – Break quedó estupefacto. Sin darse cuenta todos se habían desaparecido de la sala, todos sabían del plan de Vincent y había cooperado.

¿Te casarías conmigo novicia rebelde? – dijo con chiste Vincent mientras le ponía el habito a Break – listo ~ - todo estaba completo.

¡No soy una mujer! – Break pateó a Vincent por el chiste – que graciosillo…- miró el anillo.

Pero acepto imbécil, tendrás que soportarme hasta que se acabe el mundo – dijo Break muy tranquilo.

¿Eres inmortal? – preguntó Vincent asombrado y adolorido de la respuesta del albino.

No, es que ni siquiera la muerte nos separará…- caminó hacia para plantarle un beso, era mejor que la gente no regresara a la fiesta, estaría muy ocupado festejando con Vincent.


AHORA

Era curioso, él había dicho eso, pero a duras penas lo estaba cumpliendo. Pensaba Break mientras miraba a Vincent cocinando algo a medianoche para los dos.

¿Cómo es posible que estés tan tranquilo con los exámenes de esta semana? – Preguntó de repente Break rompiendo el tenue silencio de la habitación.

¿Eh? Pues… lo decidiré a la suerte mañana. – Dijo Vincent probando su estofado.

¿Ah sí? No entiendo como puede ser eso. – Contestó Break incrédulo. Vincent dejó lo que estaba haciendo y se sentó delante de Break en la pequeña mesa.

La respuesta a la primera es A, la segunda es C y esa de ahí es D. – Vincent señaló los problemas que tenían atascado a Break durante horas, la matemática no era lo suyo.

¿Cómo lo sabes? Quiero pruebas tangibles de que de verdad esos son los resultados. – Break exigió. El rubio solo tomó el libro y resolvió los problemas en frente de Break, luego se lo devolvió.

Mira, cuando veas problemas que tengan este patrón usa esta fórmula inmediatamente y cuando se parezcan a este, usa esta otra. Las demás formulas solo son derivados de estas dos, así que solo debes moverlas de acuerdo al caso. – Le explicó con notable facilidad que Break quedó sorprendido, había estado atascado con esos problemas durante horas y Vincent había llegado a resolverlos en cuestión de minutos.

¿Por qué no me dijiste antes? – Reclamó el albino.

¿Me hubieras dejado? Siempre me respondes tirándome un libro en la cara. – El rubio hizo un puchero.

¡Eso es porque tú siempre quieres algo más después de que terminas de explicarme! – Gritó Break fastidiado.

¡No me culpes, es demasiado tentador verte tan traumado con tus tareas! – Vincent sonreía malignamente mientras caminaba a gatas hacia él. A Break le recorrió un escalofrío, estaba recordando el porqué no le pedía ayuda al Nightray, siempre le cobrara de una forma que rasgaba lo indecoroso. Además de que cuando estaba cerca no lo dejaba concentrarse en sus estudios por más de una razón.

Aléjate de mi enfermo mental. Además hoy "eso" no puede ser, tengo examen temprano y debo estar al 100% de mi capacidad. – Alejó a Vincent con un pie en la cara.

No, esta vez es en pro de que estés relajado mañana. – Vincent se lanzó en contra de Break pero este solo sostuvo una bandeja metálica para que él se estrellara contra ella.

¡Dije que no! ¡Idiota! – Break se retiró a su habitación para dormir dejando a un noqueado Vincent en medio de la alfombra. Desde que se habían mudado juntos a un departamento más grande, el cuál pagaban los dos, cada uno tenía su habitación propia.


¡¿Es el sexto mes ya?! ¡¿Te han rechazado en un total de 70 veces en todo ese tiempo?! – Dijo sin creerlo Elliot mientras daba un sorbo a su cerveza algo sonrojado por escuchar esos temas.

Además… ¡¿Por qué tengo que estar escuchando estas cosas?! – Reclamó el chico.

Tú cara abochornada por escuchar estos temas y tus reacciones son la respuesta. Ya sabes, serás el próximo protagonista de mi nuevo libro. – Sharon babeaba mientras tomaba fotos desde su asiento.

¡No quiero aparecer en tus libros! – Gritó Elliot espantado tapándose la cara para evitar que Sharon fotografiara sus expresiones de bochorno con el tema.

Si, lo harás, aunque aún no sé con quién ponerte. ¿Podría ser Vincent ahora que Break no le hace caso? Se desquitará contra el débil cuerpo del chico Nightray en la academia y… - Sharon sacó su laptop de su cartera y comenzó a escribir como una loca riendo en medio de un restaurante. Era inútil discutir con ella, aparecería en su libro pasara lo que pasara, ya conocía el caso de Break y Vincent. En un primer instante no lo creyó pero cuando fue obligado por Leonor a leerlo, quedó en shock, siempre bromeó con eso mas al final quedó siendo verdad. Casi era como si todo lo que Sharon le pusiera el ojo se volviera canon y si eso fuera verdad, entonces al pensar en emparejarlo con Vincent terminaría haciendo que Break y Ada lo quisieran asesinar.

¡Voy a morir! – Se lamentaba el chico de cabello castaño en su silla presa del alcohol y el miedo.

¡No, yo si voy a morir! ¡Me siento abandonado! – Dijo Vincent al fin cuando reaccionó a la segunda ronda de su borrachera.

Este tipo de reuniones se iban suscitando muy a menudo debido a los desplantes de Break y a la universidad de ambos. De alguna forma extraña, Sharon y Elliot se habían vuelto sus confidentes en aquella mala situación, que por más exagerada que pareciera debía tener un matiz aún más oscuro en el fondo.

¿Vincent, has intentado hablar con él? – Preguntó Sharon despegando su atención de su libro a medio escribir de la laptop.

Lo he intentado, pero es demasiado esquivo. Y cuando intento ir más profundo entonces…- Los miró deprimido y siguió bebiendo.

Aparece el Sr. Iceberg parlante. ¿No? – Dijo Elliot suspirando.

Break-san tiene un carácter difícil de por sí, así que imagino cómo te debes sentir. Pero solo actúa como siempre, ya se le pasará. – Aconsejó la chica.

Lo intenté también, actúo como siempre, pero a veces me da la impresión de que me odiara en verdad. ¿Cómo decirlo? Antes su rechazo era fingido, ya saben, es mortalmente tsundere, sin embargo, ahora es como si fuera una piedra en el zapato. No sé si será idea mía, pero ya no responde a mi sarcasmo y burlas como antes… ¡Eso era nuestro acto de convivencia! ¿Otou-san, me está engañando con alguna chica de su trabajo? ¿Debería cortarla en pedacitos y luego dársela de comer a Oz? – Decía fastidiado el rubio, su atención estaba puesta en los bocadillos que acababa de dejar la mesera en su mesa.

¡Oh, esto se ve delicioso! – Dijo para finalizar con una sonrisa.

Al menos aún tiene espíritu para sonreír por cosas tontas. – Elliot lo observaba sorprendido de ver la desaparición instantánea de toda la desesperación que tenía Vincent en cuestión de segundos.

Creo que puedo decir cuál es el problema, aunque solo es una conjetura. – Elliot y Vincent miraron a Sharon para saber la opinión "profesional" de la experta en estos temas.

¿Cuál es maestra? – Vincent la miraba maravillado.

A simple vista parece que todo es estrés pero… creo que Break y tú nunca están en la misma frecuencia. Casualmente eso hizo que quisiera escribir mi libro sobre ustedes, no obstante, eso es su principal problema ahora. – Dijo con seriedad.

No entiendo. – Contestó Elliot.

Ya sabes, en su etapa de cortejo fue ideal que se diera esta situación, porque cuando Break estaba de mal humor tu utilizabas tu buen humor para ayudarlo/fastidiarlo por ejemplo, pero al menos hacías algo diferente; y cuando era al revés, él hacía lo mismo por ti. – Siguió explicando.

¿Lo qué quieres decir que son iguales, pero sus polos nunca son iguales? ¿Es eso? ¿Polos opuestos se atraen? – Elliot ataba cabos con sus dedos.

Básicamente dices que Break y yo nunca estamos en el mismo canal. ¿Qué hago para estarlo? – Preguntó Vincent entusiasmado, este tipo de temas le eran interesante. Las personalidades y esas cosas, quizás algún día estudiaría algo relacionado, pero aún no estaba seguro.

Eso es difícil de decir, no conozco a Break lo suficiente para trazar un mapa mental hacia él. – Dijo ella algo triste por no poder ayudar más.

Me has dicho bastante, gracias. Tengo que pensarlo yo. – Él le sonrió.

Por lo pronto, intenta no atosigarlo si no tomará como rutina el huir de ti. Haz algo más interesante. ~ - Y la segunda mente malvada de los Nightray hacía gala de sus conocimientos de estrategia para ayudar a su primo. Sharon solo escuchaba emocionada las tácticas de combate.


UNA SEMANA DESPUÉS…

Solo será una semana… - Dijo Vincent viendo la actitud asesina de Break.

¿Quién es este mocoso? – Break enarcó una ceja, la apariencia del niño solo le decía una cosa.

Soy un hijo bastardo de papá o eso me dijo mi mamá. – Dijo el niño inocente.

¡Oye! ¡No digas esas cosas…! – Vincent temía por su vida.

Qué historia tan interesante. ¿Cuántos años tienes niño? - Preguntó Break con una sonrisa tan fría que podía helar el infierno fácilmente.

Tengo 4 años. – El niño contó con los dedos para no equivocarse. Inmediatamente Break pasó su vista a Vincent a quien solo le dedicó una sonrisa extraña. Estaba claro que se parecían demasiado los dos.

Puede dormir en tu cuarto… Buenas noches. – Antes de que pudiera decir algo Break se encerró en su habitación para no salir más por ese día.

Esto empeoró… - Se dio cuenta al ver la reacción de Break.

¿Por qué dijiste eso? – Preguntó Vincent derrotado.

¿Eh? ¿Qué cosa, papá? – El niño sonreía tan feliz que Vincent no pudo decirle más nada. Ahora estaba claro que lo único que podría sobrevivir al fin del mundo sería el odio de Break, ya tenían bastantes problemas como para que ahora el hijo de alguna amante del pasado apareciera, parecía que alguna entidad maligna en el cielo lo odiaba a muerte.


Ahora el rechazo de Break es justificado al parecer. – Dijo Elliot en la misma mesa en donde se reunían todos los jueves.

¡No tengo la culpa! ¡No tengo idea de quién diablos es esa mujer! – Vincent se tocaba la cabeza con fastidio, ahora mismo estaba todo perdido para siempre.

Y lo peor es que no puedes negar que es tuyo, es idéntico a ti. – Sharon veía la foto desde el celular de Vincent.

¿Y dónde está? – Preguntó Elliot.

En casa de Leonor, se hizo amigo de Karen-chan. – Contestó el rubio.

Oh, vaya, la hermana menor de Break. – Dijo Sharon.

Hasta Leonor dijo que se parecía demasiado a mí y que probablemente me mataría cuando bajara la guardia. – Dio un sorbo a su quinta cerveza de la noche.

Me imagino, engañaste a su protegido jajaja. – Elliot se rió.


AL DÍA SIGUIENTE

Break miró el reloj que marcaba las 8 de la noche, muy cerca de ahí se encontraba Panecillo-kun 2. ¿Por qué le había llamado así? Por el simple hecho de que no quería saber su verdadero nombre, se sentía algo receloso de la presencia de ese niño ahí, era casi como si demostrara el heterosexualismo de Vincent y eso le molestaba en demasía. Pensar que una mujer había estado con el idiota le hacía sentir… ¿celoso quizás?

Lo que fuera que le transmitiera no iba a dejar que le afectara, quizás era buena señal para que Vincent buscara a una mujer y se largara a tener todos los hijos que quisiera, de repente empezaba a preguntarse por qué rayos alguien quería estar con él. Era un maldito amargado que no sabía interactuar con los demás.

Oye, papá de reemplazo, papá original está demorando. ¿No lo crees? – El niño estaba junto a él agachado para quedar a la altura de Break que leía cómodamente en el suelo. Este al ver que el niño estaba demasiado cerca se levantó muy rápido golpeándose con un mueble.

¿Estás bien, papá? – Dijo el niño de una forma bastante clara para descolocarlo. Era extraño que aquella palabra de dos silabas pudiera tener tanto efecto en él, para su desgracia esa era la otra razón por la que le llamaba Panecillo-kun 2, sería genial que ese niño se quedara en casa. Pero eso era algo que no diría aunque le cortaran una mano.

No soy tu padre, pero sí, está tardando mucho… - Ahora que lo pensaba Vincent estaba extraño en la mañana, algo lo hacía imaginar lo peor.

Oye, Panecillo-kun 2, vamos a hacer una pequeña salida. – Dijo Break algo sombrío mientras tomaba lo que parecía ser una katana.

¿Es de mentira, verdad? – El niño tenía un mal presentimiento sobre esto.


¿Es extraño que me llames? - Dijo Vincent a la llamada que acababa de entrar a su celular.

No digas esas cosas. Solo quería escuchar tu voz. Ya estoy en la ciudad. ¿No quieres salir para hablar sobre tu hijo? - Dijo la voz juguetonamente del otro lado de la línea.

¿Dónde te espero? – Preguntó Vincent.

Espérame en frente del lugar donde trabajas. – Dijo la voz como orden.

Está bien. – Dijo el serio.


Pero sujétame la mano. ¿Qué pasará si alguien malo me lleva? – Dijo el niño haciendo un puchero a Break al este negarse a llevarlo de la mano por la calle.

Definitivamente eres idéntico a la rata esa de alcantarilla, solo que al menos eres adorable… - Lo último lo dijo en baja voz para que no lo escuchara el infante. Justo cuando iba a tomar su mano con expresión de molestia fingida vio como Vincent se subía en un auto con vidrios oscuros mientras una mano femenina tocaba el rostro de este, luego lo jalaba con fuerza dentro del auto para salir del lugar.

¿Cómo se atreve…? – Break ardía por la furia que recorría su cuerpo. Primero, no le hacía caso en absoluto durante la última semana; segundo, le traía el hijo que tuvo con alguna mujer que no se acuerda; y ahora… ¡¿Se atrevía a irse de fiesta con una mujer?!

¿Break? – El niño veía asustado las llamas que estaban alrededor del albino.

¿Otou-san me está engañando con alguna chica rica? ¿Debería cortarla en pedacitos y luego dársela de comer a Ada? – Break tomó al niño y se subió a un taxi.

¡Siga a ese auto! – Ordenó Break.

No sea idiota, no pienso jugar a las…- Dijo el taxista antes de ser interrumpido por Panecillo-kun.

¡Hágalo, si no vamos a ser asesinados por él! – Ambos podían sentir las ansias asesinas de Break, el taxista sin pensárselo dos veces pisó el acelerador para perseguir al auto que ya bastante distancia les llevaba.


Luego de veinte minutos recorridos en taxi, vieron que el auto se había detenido en la discoteca de Zwei.

¡¿Ese sinvergüenza trae a sus amantes aquí?! ¡Increíble! – Definitivamente haría sushi a Vincent. Con paso firme caminó hacia la entrada con la mano agarrada de Panecillo-kun que había tomado sin darse cuenta.

Cuando entró al lugar se encontró con Zwei que lo miró un poco sonriente.

¿Qué te trae por aquí, Kevin? – Preguntó la mujer mayor dando una aspirada a su cigarrillo.

¿Dónde está Vincent? – Preguntó omitiendo los saludos.

Está en aquella habitación… pero no vayas para allá en estos momentos, está ocupado. – Contestó ella sin intenciones de detenerlo.

Panecillo-kun, quédate con la abuela Zwei. – Break lo levantó y lo sentó en una silla alta cerca de la barra. Por suerte ese día estaban cerrados por mantenimiento, no hubiera confiado en dejar a un niño en plena fiesta ahí solo.

¡¿Abuela?! ¡Se nota que quieres morir, mocoso! – Ahora Zwei era la enojada.

Pffft… abuela. – Echo luchaba por no reírse.

A ti también te mataré, maldita. – Dijo hastiada la albina.

Break ignoró los gritos de Zwei y se centró en ir hacia la puerta en donde un año atrás había celebrado su "no-cumpleaños" y donde Vincent le había pedido algo así como matrimonio, y él había dado una respuesta bastante tsundere, además de que eso que había entre ellos que aún no tenía verdadera forma sobreviviría hasta más allá de la muerte. Era irónico que ahora ahí mismo lo fuera a hacer pedacitos de forma literal.

¡No lo saques! – Escuchó el grito de una mujer joven, la sangre de Break hirvió al instante. Hacía esas cochinadas tranquilamente en este lugar, no podía creer que Zwei apadrinara una cosa así.

¡El siguiente! ¡Vamos, aún no estamos al límite! – Ahora era la voz de un hombre joven, no podía creer que se tratara de un trío. ¿Tan desesperado estaba Vincent por sexo?

¡Es mi turno~! – Ahora podía escuchar la voz del desvergonzado de su pareja, lo atraparía con las manos en la masa y luego lo castraría para que lo recordara por siempre. Y sin pensar más en lo que hacía, Break abrió la puerta.

¡Te atrapé sabandija! – Exclamó el albino.

Y fue entonces en que se dio cuenta de lo que realmente hacían…

¿Break? – Vincent estaba sorprendido por la llegada de él.

Oh, vaya, si se trata de Break… - Dijo Ada con cero por ciento de entusiasmo en su voz por verlo.

Ah, ese es el famoso Kevin Regnard. – Dijo ahora Oz con cara de aburrimiento.

¿Están solo jugando jenga? – Podía ver todos los rectángulos de madera por toda la mesa y una torre enorme que acababa de irse abajo por el golpe de la puerta.

(N/A: Ese juego de bloquecitos con los que haces una torre y comienzas por turnos a quitar uno de ellos para luego colocarlos en la cima, claro, evitando que se caiga la torre.)

Estaba a punto de ganar… - Dijo Vincent.

Me debes 20 dólares. – Reclamó Oz.

Toma tus 20 dólares… tch – Vincent le pagó de mala gana.

¿Has disfrutado a tu hijo postizo? – Ahora era Ada la que se levantó y caminó hacia a Break para hablar de cerca.

¿Eh? – Break no entendía.

Pregúntale a Vincent. ~ - Ada tomó la mano de Oz y salió con él de la sala para dejarlos solos.

¿A qué se refiere? – Preguntó Break.

No es mi hijo si es lo que pensabas, no dejaste que te explicara antes. – Dijo Vincent.

¿No? Pero si se parecen… - Break se sentó del otro lado de la mesa.

Es mi primo. Su madre lo envió con Gil, pero él ahora está de viaje y me lo dejaron a mí. Pero Ada le dio órdenes a él que dijera que era mi hijo para fastidiarnos. – Vincent contenía la risa.

¡No es gracioso! Pensaba castrarte… - Dijo con una sonrisa mientras ponía la katana que traía sobre la mesa delante del rubio.

No hablas en serio… ¿Verdad? – Vincent sintió un escalofrío.

¿Qué crees? – Break suspiró.

Ya veo… aunque no veo porque la reacción. ¿No estarías más feliz si otra persona atendiera mis necesidades? Así no te molestaría. – Dijo Vincent mirándolo con una sonrisa.

Sigue hablando y te lo cortaré. – Dijo Break.

¿Por qué? ¿Acaso no me odias? – Dijo el rubio.

No quiero que una mujer te toque, no quiero que un hombre, ni siquiera el aire me agradaría que te tocara pero te asfixiarías sin él, y no, no te odio. – Sentenció.

¿De verdad? Me cuesta creerlo. – Dijo Vincent jugando con los rectángulos del juego.

¿Ah, sí? – Break se lanzó sobre Vincent que estaba ahora recostado en el sillón mientras lo oía hablar. Y ahora estaba la katana en sus manos otra vez, Vincent se puso pálido pero no intentó quitarlo de encima, quería ver que iba a hacer su "atacante".

Hay una razón por la que soy así contigo. Te rechazo por una razón de la que vas a ser testigo en unos minutos. – La mirada de Break se había tornado sádica.

¿Eh? – Lo siguiente que escuchó Vin fue el sonido de su ropa siendo rasgada.


¿Estás segura que estarán bien? – Preguntó Echo.

Si, van a estar bien, si todo hubiera estado mal… Break hubiera arrojado a Vincent y "Panecillo-kun" de la casa desde el principio. ¿No, Ada? – Preguntó Oz bebiendo en la barra.

El imbécil de Break pasó la prueba. – Ada sonaba fastidiada.

Igual si no hubiera venido, significaba que Vincent no le interesaba en absoluto. – Agregó Echo que limpiaba los vasos.

Pero igual… fue gracioso ver a Break enojado y celoso. ¿Alguien lo grabó? – Ada se reía a carcajadas, su broma había dado buenos resultados.

Yo lo grabé. – Dijo Echo con mirada brillante.

¡Quiero una copia! – Dijo Ada entusiasmada.

Y eso que no vieron el desarrollo en ese departamento durante la semana. Puedo darles buenas declaraciones por un módico precio.- Dijo Panecillo-kun.

Vaya, Panecillo-kun, sabes cómo hacer negocios. Tenemos mucho de qué hablar. ¿Souchi es tu verdadero nombre, verdad? ~ – Si era algo que hacía que Break se viera como idiota estaba dispuesta a pagar.


Al parecer no vas a poder ir a trabajar mañana … - Dijo Break al ver a un cadáver junto a él. Al dejarse llevar por la rabia, había acabado acostándose con Vincent ahí mismo sin pensar en donde estaban.

Debo de dejar de llevarme por las emociones… - Se dijo así mismo.

Si no lo haces nunca voy a saber qué demonios te sucede. Soy malo adivinando. – Vincent se reincorporó algo adolorido por lo brusco que había sido Break, pero no se quejaba.

Ya lo sé, maldición. Pero no puedo cambiar mi modo de hacer las cosas de un día para otro y menos en un año. Este era mi estilo de vida. – Dijo él.

¿Tu estilo de vida era ser un acosador que abusa de jóvenes castos en la sala VIP de una discoteca? – Dijo en broma Vincent recibiendo un golpe en el estomago por parte de Break.

Imbécil. Sabes a lo que me refiero. – Suspiró algo cansado.

Ya sé que tengo que cambiar, ya no hay razones para que siga siendo de esta forma. – Break sonrió de manera sincera después de muchos meses en los que había estado viviendo con él.

El mecanismo de defensa ya no es necesario ahora. ¿Si crees en lo que te estoy diciendo te permitiré seguir a mi lado? – Dijo Break egocéntricamente.

¡Por supuesto Sr. Ego principesco! – Vincent dio un leve empujón a Break.

Y con respecto a lo otro… solo dos veces por semana, cada uno tendrá su turno. ¿Ok, animal en celo? – Break lo miró algo sonrojado y molesto por tener que decir algo como eso.

Qué curioso, tú me parecías más un animal en celo hace un rato… ¡Ouch! – Fue golpeado por Break.

¡Ok! ¡Trato hecho! – Contestó.

Por cierto, nuestro hijo imaginario al que nombramos Panecillo-kun 2 a diario se va a mudar a nuestro departamento por un tiempo. Ada vino a decirme eso… – Dijo él.

¿En serio? Eso quiere decir que debemos pensar en hacer una remodelación. – Break no se quejó, veía la idea atractiva, no había querido decirlo pero el niño le agradaba un poco.

Quizás las cosas que deparaba el futuro para ellos eran inciertas, sin embargo, estaba dispuesto a vivirlas al máximo, ya que ahora tenía una nueva oportunidad para hacerlos.


Ahora sí que es el fin c:~

Una historia extra después del final, espero que les haya gustado.

DEATH GOD RAVEN :3