Hola a todoos! n.n Siento la tardanza, pero me tomé un pequeño descanso después de terminar el capítulo anterior, no estoy acostumbrado a escribir un capítulo de 20 páginas jaja, siempre los hago de 10 u 11, pero había muchas cosas que tenían que ser contadas. En fin, el segundo año de esta historia ha comenzado, y déjenme decirles que estamos entrando en el arco final de la primera parte, espero estar a la altura de sus expectativas. Por último, me gustaría contarles que he tenido algunos problemas con este capítulo y por eso se demoró un poco. Como se habrán dado cuenta, estoy más acostumbrado a relatar peleas y situaciones de acción o incluso algo cómicas, pero me resultó todo un reto tener que describir las sensaciones y los sentimientos tristes y deprimentes de todos tras el sacrificio, espero haber logrado algo bueno, jeje. Sin más embrollos, los dejo con el capítulo, disfrútenlo y nos vemos al final n.n
PD: Digimon no me pertenece, si así fuese, esta historia habría salido en pantalla.
Capítulo 26: Escape del Área Oscura
-Vaya, Lucemon, que mal te ves…
-Da… Daemon- musitó el moribundo Lucemon-. Re… regresaste ¿Por qué… por qué me pisas la mano?
-Creo que se necesita un verdadero demonio para utilizar esos objetos, así que si no te importa me los llevaré todos.
Daemon hizo un movimiento con su mano y los objetos que levitaban alrededor de Lucemon cambiaron de dueño, comenzando a rodear a Daemon, incluyendo el collar.
-¿Qué… qué haces?- inquirió Lucemon- ¿No me estas viendo? Los… los necesito…
-De nada le servirán a un demonio muerto- respondió Daemon esbozando una sonrisa-. Ahora, con mi collar son seis. Lo siento, pero también necesito tu amuleto dorado. Adiós, señor Lucemon, salude de mi parte a nuestros compañeros en el otro mundo ¡Fuego infernal!
Daemon abrió su boca, liberando una poderosa llamarada que acabó con lo poco que quedaba de su líder, quien finalmente se desintegró en datos digitales y desapareció para siempre. El último demonio con vida tomó en sus manos el amuleto que Lucemon solía llevar en su pecho, y contemplándolo soltó una sonrisa, antes de ingresar nuevamente a su portal y desaparecer del Área Oscura.
Cuando la enorme explosión se llevó a cabo, la burbuja de energía que mantenía seguros pero encerrados a los elegidos y los digimon se reventó con un "¡pop!", logrando que todos vuelvan a tocar la fría tierra del Área Oscura. Se encontraban a unos dos kilómetros del centro de la explosión, aunque de todas maneras pudieron ver con claridad el momento en que el castillo de los demonios estalló en mil pedazos debido a la onda expansiva, onda expansiva que había llegado incluso hasta ellos y había reventado la burbuja, concediéndoles la libertad. Ninguno de los presentes se atrevía a mencionar palabra alguna y menos a mirarse las caras unos a otros. El ambiente estaba cubierto de una atmósfera sombría y deprimente, todavía más de lo normal al estar en terrenos de la Oscuridad. Matt, con lágrimas en sus ojos, levantó la vista hacia las ruinas del castillo, y tras darle un pequeño golpe en el hombro a Gabumon pidiendo que lo siguiera, comenzó a caminar lentamente de regreso.
-Matt…- musitó Tai en voz baja- ¿A dónde vas?
-¿Qué no es obvio?- respondió el rubio en el mismo tono-. Regresaré al castillo para buscar a TK, debe estar herido.
-Matt, no…- Izzy se unió a la conversación poniendo su mano derecha en el hombro del elegido de la amistad.
Matt no pudo contenerse más y se echó a llorar en el hombro de Tai, quien lo reconfortó con un fuerte abrazo, debía ser fuerte por su mejor amigo. Mimi fue la siguiente en comenzar a soltar lágrimas y se prendió del cuello del superior Joe, quien la abrazó por la cintura y la aferró a su cuerpo, brindándole amistad y afecto. El resto se encontraba igual de tristes y deprimidos pero decidieron intentar no llorar y contenerse. Davis se arrodilló y lanzó un puñetazo al suelo.
-¡Maldición, Takaishi! ¡¿Por qué lo hiciste?!- exclamó el moreno- ¡Te dije que nos dejaras ayudarte! ¡Siempre te haces el héroe, maldito!
-Davis…- Sora le llamó la atención-. El lo había hablado con el señor Gennai, recuerda, y habían llegado a la conclusión de que era la única manera de vencer a Lucemon.
La pelirroja se unió al abrazo entre Tai y Matt, y el rubio soltó a su amigo para reconfortarse en su pareja de hacía varios años. Nunca habían visto a Matt así de triste, de hecho no recordaban haberlo visto llorar alguna vez, pero sin dudas la ocasión lo ameritaba. Los elegidos y los digimon fijaron luego sus vistas en Kari y Gatomon. Desde que se había roto la burbuja de energía creada por Seraphimon, la castaña y su digimon se habían alejado unos metros del grupo y se encontraban sentadas, escondiendo sus caras entre sus rodillas, y tapándolas con sus brazos. Tai se acercó hacia su hermana acompañado de Agumon y Leomon.
-Kari… ¿Cómo te sientes?- preguntó el moreno con la mayor delicadeza posible.
La elegida de la Luz entonces levantó su rostro para ver a su hermano. Dicho rostro se encontraba rojo e hinchado de tanto llorar en silencio, y reflejaba una tristeza que podía ablandar hasta el corazón más duro. Tai se agachó y abrazó a su hermana, la cual se aferró al moreno con todas sus fuerzas y comenzó a llorar desconsoladamente, lo que puso aún más triste a Tai.
-Maldito TK, me prometiste que nunca ibas a dejar que ella sufriera de esta manera- pensó Tai mientras apoyaba su mano en la cabeza de Kari y la abrazaba con su otro brazo-. Aunque por otro lado no puedo culparte, después de todo tú y Patamon acabaron con Lucemon y nos salvaron a todos. Ahora es mi turno de agradecerte eliminando a Daemon de una vez por todas…
Agumon y Leomon se aproximaron a Gatomon, pero antes de que pudieran decirle una palabra, la gata digimon se incorporó rápidamente y comenzó a llorar en los brazos de Agumon, en una forma muy similar a la de su camarada con Tai. Al igual que con Matt, los elegidos nunca habían visto a Gatomon tan triste y expresando sus sentimientos y emociones, sin contar claro con la ocasión de la muerte de Wizardmon muchos años atrás. Una vez que tanto la castaña como su digimon se cansaron de llorar, se separaron de Tai y Agumon y se tomaron de las manos entre ellas.
-Ellos nos salvaron de la oscuridad de Lucemon, ¿cierto?- logró articular Kari.
-Así es, Kari- respondió el líder del grupo-. Ahora debemos derrotar a Daemon, el último demonio con vida, se los debemos, o su sacrificio habrá sido en vano.
-No sé si estoy lista…- dijo Kari.
-No te preocupes, hermanita, nadie va a presionarte. Lo que debemos hacer en primer lugar es encontrar el modo de salir de este lugar y regresar al Digimundo, ya veremos después que hacemos con Daemon.
Kari asintió y tomó la mano de su hermano, y junto a Gatomon regresaron hacia donde el resto del grupo los estaba esperando.
-No sé qué le voy a decir a mamá…- dijo Matt repentinamente.
-Matt, por favor…- respondió Sora abrazándolo fuertemente. A ella se le cayó una lágrima al oír al rubio decir eso-. No te preocupes por eso ahora, mi cielo, estoy segura que ellos deben estar en algún lado y pronto regresarán con nosotros…
-¿Hablas en serio?- preguntó Matt, con la cabeza hundida en el pecho de la pelirroja.
Mientras todos recuperaban un algo de confianza debido a las palabras de aliento de Sora, la terminal-D de Izzy comenzó a sonar, alarmando a todos.
-¿Qué rayos sucede?- se preguntó el pelirrojo sacando su aparato de su chaqueta amarilla-. Es un mensaje de Ken. Dice "abre tu laptop". Pero eso es imposible, se supone que no podemos hacer contacto con el exterior aquí dentro del Área Oscura.
Sin esperar respuesta por parte de sus amigos, Izzy se quitó la mochila que cargaba a sus espaldas y extrajo la computadora portátil. La abrió y la encendió, y para sorpresa de todos, la pantalla mostraba las caras de Gennai y Ken, que habían iniciado una video charla.
-¿Señor Gennai? ¿Ichijouji?- Davis fue el primero en hablar.
-Dios, me alegra mucho ponerme en contacto con ustedes- dijo Gennai al otro lado de la delgada pantalla, exhalando un pequeño suspiro, para luego retomar su semblante serio-. Si estamos hablando, quiere decir que Seraphimon… "ya lo hizo" ¿cierto?
-Así es…- respondió Joe.
-Disculpe, señor Gennai- interrumpió Izzy-. Se supone que no podemos hacer contacto con el exterior aquí dentro del Área Oscura, ¿no es así?
-Tienes razón, Izzy- respondió el joven rubio-. Les voy a explicar. Lo que impide la comunicación entre el Digimundo y el Área oscura son dos edificios, uno de ellos era el castillo de los demonios, que Seraphimon destruyó con la explosión, por lo que ahora puedo comunicarme con ustedes mientras estén en esta zona, lejos de los dominios del otro lugar.
-¿Cuál es ese otro edificio, Gennai?- preguntó Ogremon.
-No lo sé…- respondió el aludido-. Se supone que es otro castillo ubicado en el centro del Área Oscura y en la montaña más alta, pero no se de más detalles. Igual no los contacté por eso. Tengo que decirles tres noticias muy importantes.
-¿Y cuáles son?- preguntó Mimi-. Por favor no haga esas pausas, se puede cortar la comunicación.
-Tienes toda la razón, Mimi, hablaré ahora. La primera, como podrán ver, es que Ken y Wormmon cruzaron el portal satisfactoriamente y se encuentran aquí conmigo, y ahora entre los dos y junto a Centarumon buscaremos el modo de sacarlos a todos del Área Oscura, pues el portal que Ken utilizó se destruyó junto con todo "lo que se ve" del castillo.
-¿A qué te refieres con "lo que se ve"?- preguntó Tai.
-Buena pregunta, Tai- respondió Gennai-. Eso nos lleva a la segunda noticia. Seguramente recordarán que cuando todo esto comenzó yo les comenté que cuando un digimon era asesinado por un demonio, sus datos no regresaban a la Ciudad del Inicio, sino que iban a parar al Área Oscura, donde se convertían en el alimento de los demonios, ¿cierto?
Todos los presentes asintieron, recordaban perfectamente esa narración en aquella cueva de la Isla Fila el primer día que llegaron.
-Perfecto- dijo Gennai-. Pues la segunda noticia es esta. Centarumon estuvo investigando, y parece que los demonios sólo se alimentaban las noches de luna nueva, y desde que todo esto comenzó no la ha habido. Eso quiere decir que los datos de Elecmon, Andromon e incluso de Beelzemon (sí, Ken me lo contó) se encuentran dentro de las ruinas del castillo.
-Y si todo "lo que se ve" fue destruido, entonces esos datos deben estar en la parte del castillo "que no se ve", es decir la zona del castillo que estaba bajo tierra, ¿cierto?
-Izzy, eres un genio- exclamó Gennai con una sincera sonrisa-. En efecto, creemos que el castillo de los demonios tiene una especie de sótano donde se almacenan los datos de todos los digimon que morían en sus manos, por eso debo pedirles que al menos dos de ustedes regresen y liberen a nuestros amigos.
-El problema es que ninguno de nosotros va a regresar a ese lugar- dijo repentinamente Tai-. No después de todo lo que ocurrió.
-Tai, por favor, no te alteres- dijo Gennai-. De hecho cuando les cuente la tercer y última noticia importante van a cambiar ese semblante deprimente que tienen todos.
-¡¿Cómo puedes decir algo como eso?!- exclamó Mimi.
-Tranquila, mi querida Mimi, tranquila. La tercera noticia es que es probable que TK y Patamon se encuentren sanos y salvos.
Un silencio total se formó en el ambiente. Tanto los elegidos como los digimon no comprendían que acababa de decir el rubio adulto al otro lado de la pantalla. Hasta que las palabras de Gennai chocaron como un coche a un árbol en las mentes de los presentes.
-¡¿QUÉ?!- la exclamación fue unánime.
-¡¿TK y Patamon siguen con vida?!- exclamó Kari acercándose hasta quedar frente a la laptop.
-Yo no he dicho eso, Kari- respondió Gennai-. Lo que he dicho es que tal vez se encuentren sanos y salvos.
-Por favor, explícate de una vez- dijo Matt.
-Lo que voy a decirles no es sencillo, pero espero que lo comprendan- respondió Gennai, antes de tomar un poco de aire y comenzar a hablar-. Debo confesarles que desconozco lo que pasó exactamente, pero creo entender qué fue lo que sucedió con TK y Seraphimon. Cuando ellos y yo hablamos aquella vez sobre "el Último Testamento", hubo un hecho que omití contarle.
-¿De qué se trata?- preguntó Izzy.
Todos los presentes estaban sumidos en la curiosidad mientras oían hablar a Gennai. La táctica del rubio había funcionado. Si él se comportaba de manera misteriosa (como siempre lo ha hecho), tal vez los elegidos y los digimon se olvidarían momentáneamente de su dolor por los hechos acontecidos recientemente. Gennai no quiso decirle a todos que no estaba realmente seguro de las palabras que salían de su boca, esta vez era él quien estaba siguiendo una corazonada. Tal vez las profecías no lo eran todo, y tal vez debía dejar que su corazón hablara de vez en cuando.
-Lo que omití contarles es lo siguiente…
(FLASHBACK)
-Centarumon, no hay tiempo que perder. Daemon ha escapado y debo llevarme a uno de los elegidos para que combata en el Mundo Real. Ya le he avisado a Catherine y en unos momentos estará en Odaiba.
-¿Por qué no llevas a TK?- sugirió el digimon campeón-. Sé que él es buen amigo de Catherine, y de paso podrás hablar con tranquilidad sobre eso.
-¿El sacrificio?- preguntó Gennai un tanto alarmado-. Pero habíamos acordado que nadie debía saberlo hasta que tenga que ocurrir, Centarumon.
-Lo sé, lo recuerdo. Pero el muchacho y su digimon tienen derecho a saberlo de antemano y meditar sus decisiones, después de todo son los principales involucrados.
-Tienes razón, y conociendo a TK, estoy seguro de que no se lo dirá a nadie hasta el último momento.
-Utilizarás la transmisión instantánea, supongo.
-Estás en lo correcto, amigo- respondió Gennai-. Gastaré mucha energía, pero es lo más rápido para llegar a WWW. Cuando lleve a TK al Mundo Real iré por los otros elegidos y los traeré aquí, para que vayan a ayudar a los mayores, esas nubes negras en el mapa no me gustan nada, por favor, investiga.
-Lo haré. Buena suerte.
Gennai dirigió un saludo con su mano a Centarumon y salió la exterior de la base, pero cuando juntó sus manos para transportarse rápidamente al continente WWW, una voz conocida lo detuvo.
-Espera un momento, Gennai.
-¡¿Qinglongmon?! ¿Es usted? ¿Dónde está?
-Así es, soy yo, Gennai- respondió la voz de la Bestia Sagrada-. Me encuentro en mi torre sagrada. Como sabes, no puedo salir debido a la oscuridad, pero aún puedo proyectar mi voz a distancia para comunicarme contigo.
-¿Necesita algo, señor?- preguntó el rubio.
-Sé a dónde vas y lo que vas a hacer, y puedo sentir lo que sientes- dijo Qinglongmon-. No estés triste, Gennai, sé que aparentas ser adulto y calculador, pero yo sé que por dentro tienes miedo y tristeza por lo que pueda pasarle a la Esperanza. Pero no te preocupes, yo no permitiré que le suceda algo.
-¿De verdad, señor?- preguntó Gennai-. Lamento decirlo, pero el Último Testamento es la única manera de derrotar a Lucemon, si TK y Patamon no lo hacen, nunca ganaremos.
-Conozco nuestra situación, Gennai. Ese sacrificio es algo que tiene que ocurrir, pero estoy seguro de que cuando la explosión se lleve a cabo, habrá un mínimo intervalo de tiempo en que todo se llenará de una poderosa luz sagrada, mientras el digimon de la Esperanza de desintegra. En ese momento, podré ayudarlos.
-Entiendo, es usted un ser maravilloso, señor. Gracias por decírmelo.
-Confía Gennai, confía. Y por favor, no le digas esto a la Esperanza. De otro modo podría tomar el sacrificio como algo a la ligera, y no estoy totalmente seguro de poder ayudarlo.
-Entendido, señor. Debo irme. Espero volver a verlo pronto.
-Lo harás, cuando todo esto termine. Adiós, amigo Gennai.
-Amigo…- repitió Gennai para sí mismo, antes de juntar sus manos nuevamente y desaparecer.
(FIN DEL FLASHBACK)
-Como les digo, no es certero que Qinglongmon haya llegado a tiempo, o si la luz fue la suficiente como para propiciar su aparición, pero la probabilidad existe. Como me dijo Qinglongmon, confíen, tienen que confiar en que TK y Patamon fueron salvados y que en unos momentos estarán con ustedes nuevamente.
-Eres increíble, Gennai- exclamó Kari con lágrimas en sus ojos, pero lágrimas de felicidad-. Lograste levantar mi ánimo hasta las nubes. Ahora estoy segura de que TK se encuentra bien. Voy a regresar al castillo por nuestros amigos.
-Kari, no- dijo Tai fríamente-. No permitiré que ninguno de nosotros regrese a ese lugar.
-Tai, Andromon se encuentra ahí, él murió peleando contra Leviamon al salvar la vida de Tentomon- soltó Izzy-. Recuerda además su ayuda contra los Dark Masters y todo lo que hizo por nosotros ¿De verdad vas a dejarlo en ese castillo así como así?
-Eres un idiota, Izzy- respondió Tai-. Tienes razón, hay que regresar.
-Les repito que sólo dos de ustedes pueden volver- dijo Gennai al otro lado de la pantalla-. Necesito que la mayoría de ustedes vaya hacia la zona donde ingresaron al Área Oscura. Con la muerte de Lucemon y la desaparición de Daemon es probable que Ken y yo logremos utilizar al agujero negro de la Isla File para sacarlos de una buena vez. Ahora debemos irnos, espero verlos pronto. Adiós a todos.
Gennai finalizó la conversación y la pantalla de la laptop tomó su color negro característico de apagado, por lo que Izzy la regresó a la mochila. Ante la idea de salir del Área Oscura y el saber que TK y Patamon podrían encontrarse bien, los elegidos volvieron a sonreír. Kari estaba decidida a regresar al castillo, así que quedaba la incógnita de quién iría con ella.
-Yo iré contigo, Kari- dijo Davis-. Veemon y yo las acompañaremos.
-Olvídalo, Motomiya- respondió Tai-. Yo iré con mi hermana.
-No lo creo, Tai. Como líder del grupo, es tu deber guiar a nuestros amigos hacia el punto de salida. Además recuerda que yo llegue aquí con Ken, Izzy, Joe y Mimi a través del espejo de Lilithmon, así que desconozco esa zona por la que ustedes llegaron.
-Tiene razón, hermano- dijo Kari con una sonrisa-. Vaya Davis, sí que piensas rápido cuando quieres.
-Y yo tengo la necesidad de rescatar a Impmon de ese lugar- añadió Veemon-. Por favor, permítannos ir. Davis lo hará bien.
Viéndose derrotado, Tai no tuvo más remedio que aceptar.
-Sólo espero que no estés tramando nada, Motomiya. El que no esté TK no significa que puedas hacer de las tuyas, ¿me entiendes?
-Tranquilo, Tai, ya lo superé- respondió el moreno-. Nos vamos, cuídense.
Ante la atenta mirada de Tai, UlforceVeedramon y Ophanimon emprendieron el vuelo de regreso al castillo.
-Bien, es hora de volver- dijo el líder del grupo-. Tenemos un largo camino hacia la zona por la que llegamos, que era por… allá… o por allá…o tal vez…
-Es en esa dirección- dijo Matt señalando hacia el oeste.
-Claro, claro, es por allá- dijo Tai rápidamente-. Quería saber si lo recordaban. Andando.
Alrededor de 10 minutos después de abandonar al grupo, Davis y Kari se encontraban sobrevolando el derruido castillo de los demonios. La explosión había arrasado con casi toda la edificación. La sala donde se encontraban los cinco tronos aún seguía de pie, aunque las paredes se habían derrumbado y los asientos de los demonios se encontraban volcados y desperdigados por toda la sala. Davis y Kari descendieron en ese lugar y los digimon regresaron a su etapa normal.
-Creo que éste es el mejor lugar para buscar ese sótano- dijo Davis-. Supongo que tenía que tener una conexión rápida con los demonios.
-Me sigues sorprendiendo, Davis- respondió Kari con una sonrisa- ¿Desde cuándo eres tan pensativo?
-No lo sé, jaja. Supongo que las ganas de largarme de aquí hacen que medite todo con más calma, jajaja.
Kari soltó una carcajada ante el comentario de Davis. Al moreno le alegró saber que la castaña estaba más tranquila y ya no sufría por TK, y él también se sentía mucho más tranquilo. El contacto con Gennai les había devuelto los ánimos a todos.
-¡Davis, aquí!- exclamó Veemon, que estaba unos metros adelante.
En cuanto Kari, Davis y Gatomon se acercaron, divisaron una puerta en el suelo cubierta por la roja alfombra. Gatomon cortó la alfombra con sus garras, y Davis sujetó la manija de la puerta cuadrada de madera.
-¿Están listos?- preguntó.
Los tres asintieron, y Davis tomó un poco de aire y abrió la puerta, encontrándose con una escalera que descendía hasta perderse en la penumbra.
-Creo que necesitaremos un poco de luz- dijo Kari.
-Tenemos toda la que necesitamos- respondió Davis sonriendo y guiñando su ojo a Kari, provocando otra sonrisa en la castaña.
Un lugar radiante y luminoso. El enorme cielo azul, el verde césped, hermosos árboles, una enorme y rocosa montaña que se extendía hasta perderse entre las blancas nubes en las alturas, y sobre su cabeza, un resplandeciente y cálido sol iluminaba todo a su alrededor. TK no sabía dónde se encontraba. A su lado, el pequeño Tokomon dormía plácidamente. El rubio acababa de despertar y no tenía ni la menor idea de a dónde se habían ido todos. Lo último que recordaba era la explosión que su digimon había creado para derrotar a Lucemon. Eso significaba una cosa: estaba muerto y se encontraba en el paraíso. Se levantó lentamente, le pareció haber dormido durante años. Cuando se puso de pie, se encontró con una figura familiar que apareció a sus espaldas.
-¿Qinglongmon?- se preguntó.
-Hola de nuevo, Esperanza, me alegra haber llegado a tiempo.
-¿Dónde estamos?
-Esto es la Tierra de los Dioses. Bienvenido- respondió la Bestia Sagrada.
-¿Estoy muerto?- se animó a preguntar. Luego se fijó en el durmiente Tokomon- ¿Estamos muertos?
-Bueno, eso es algo complicado de responder ahora- dijo el enorme dragón azul.
Aquí termina el capítulo n.n Espero que les haya gustado. Es algo corto en comparación con el anterior, pero tiene el largo de la mayoría de mis otros capítulos, 10 páginas. ¡Ahí lo tienen! ¡Reapareció TK! Pero, ¿qué habrá querido decir Qinglongmon con su última frase? Lo sabremos pronto. Espero que les haya gustado la aparición de Gennai, es un personaje que me gusta mucho, y en este capítulo pudimos conocer aunque sea un poco de lo que realmente siente, fuera de su faceta misteriosa y calculadora. No quise poner algo sobre Daemon para no desviar el hilo principal del capítulo, que era la desazón y el sufrimiento por la partida de TK y Patamon, espero haber logrado el efecto que quería, jaja.
PD: en el próximo capítulo: Davis y Kari se adentran en el sótano del castillo y conocen al guardián del lugar. Mientras tanto, TK se entera de por qué se encuentra en la Tierra de los Dioses, y su largo camino para regresar con sus amigos y con Kari comienza. El próximo capítulo será "El entrenamiento de las Bestias Sagradas", no se lo pierdan y dejen revews, ahora es cuando la aventura digievoluciona! byeee!
