Capítulo 26: Fantasma

Kyouya se quedó pensando en lo que Ran le había dicho. Aquello sobre los corazones oscuros de las geishas. Entonces, sin saber porqué, recordó al geisha que había traído a Kazuki a la Okiya, y que también había traído a los otros a excepción de Ran y Eclair.

"Kaho Kurama", ese hombre revivía en los pensamientos de Kyouya una vez más. Hacía tiempo que no pensaba en él, además, su misterio se había resuelto a medias. Primero creyeron que era un monje, porque llevaba el mismo apellido que el maestro Kaho del templo. Luego se enteraron de que fue un geisha hasta su muerte 6 años atrás.

Kyouya quería acabar con ese misterio que lo obsesionaba, y ahora podía hacerlo. La persona más cercana a Kurama era Kazuki, y él ahora resultaba mucho más accesible.

Kyouya se cambió su kimono y se vistió con un traje de gala negro y camisa blanca.

OCHAYA… (En la casa de té)

- ¿Quién de ustedes es Kazuki? – preguntó a los trillizos que estaban juntos.

Los tres traían puestos kimonos masculinos pero de diferentes colores. Hikaru tenía un kimono rojo, como la pasión desbordada. Kaoru vestía un kimono verde como el bosque sabio, adornada con dibujos de raíces en los bordes. Y Kazuki aun vestía su kimono azul como el cielo reflejado en las aguas de un tranquilo estanque.

Pese a las diferencias de sus atuendos, Hikaru y Kaoru se habían puesto pelucas iguales al largo cabello de su hermano Kazuki. Ahora eran idénticos e imposibles de reconocer por Kyouya.

- ¿No quieres adivinar? – preguntaron los tres sonriendo de la misma forma.

"Impresionante" pensó Kyouya. Kazuki ya hablaba sincronizadamente como sus hermanos. O tenía una conexión muy profunda con ellos, o simplemente tenía una gran capacidad para adaptarse a cualquier situación.

Pero ahora Kyouya era un cliente - Para simplificar las cosas – dijo con un gesto de mínima sonrisa – pagaré por la compañía de los tres.

Él mismo encendió el incienso tarifario y decidió conversar con los trillizos fuera de la Ochaya. De esa forma, el resto del Host, y en especial Tamaki, no se preocuparían.

JARDINES DEL ALA SUR…

Kyouya se reclinó por un pilar y observó la luna.

- ¿Qué quieres saber? – preguntó Hikaru a su lado.

Kaoru y Kazuki estaban más alejados jugando con las luciérnagas que aparecían y desaparecían.

Kyouya los analizaba. El que estaba a su lado podría ser el hermano mayor, Hikaru; pero también podría ser Kazuki; pero no era posible descartar a Kaoru porque él ya había demostrado mucha madurez con respecto a su hermano Hikaru.

- Quisiera que Kazuki me contara quien realmente es Kurama y cual es su verdadera historia – resolvió decir para no equivocarse de hermano.

- ¿Por qué quieres saber de él? – volvió a preguntar Hikaru.

- Bueno, no me gustan los cabos sueltos. Además Hikaru y Kaoru deberían estar interesados también. Kurama tenía una relación cercana con Kazuki ¿o no?

- Si. Nos lo ha contado – respondió Hikaru.

Al decir eso significaba que él no era Kazuki. Entonces era Hikaru o Kaoru.

Los otros hermanaos que estaban más alejados, a pesar de que parecían encerrados en su propio mundo, prestaban atención a todo lo que se decían Kyouya y Hikaru.

Hikaru solo veía dos ecos suyos intentando atrapar una pequeña luciérnaga en la noche – que lindos se ven – pensó.

Pero sus hermanos estaban concientes de donde estaba él y volteaban a verlo a cada instante.

- Así que Kazuki ya les ha contado sobre Kurama – prosiguió Kyouya.

- Nosotros no necesitamos ocultarnos nada – dijo Hikaru sonriendo.

- ¿En serio? Entonces asumiré que Kazuki también les contó sobre la oscuridad del corazón.

Kaoru y Kazuki se detuvieron y miraron a Kyouya.

Hikaru lo miraba confundido, y Kaoru también tenía la misma expresión. Pero Kazuki lo miró sorprendido, y ese gesto era diferente a los otros dos.

- Ya se quien es Kazuki – dijo Kyouya triunfante – es el de kimono azul.

Kazuki soltó una breve risa y se fue acercando con Kaoru – no entiendo de qué hablas.

Obviamente Kazuki no quería tocar ese tema, así que empezó a hablar de Kurama. Justo lo que Kyouya quería, pero lo que dijo no era exactamente lo que Kyouya esperaba oír.

- Si en verdad quieres conocer a Kurama, búscalo.

- Pero él está muerto – mencionó Kaoru.

Kazuki volvió a reír – pero Kaoru, tú y Hikaru lo vieron ¿no?

- Es cierto, pero vimos su fantasma – recordó Hikaru un poco asustado y sacó una pequeña linterna de la manga de su kimono y se la pasó a Kazuki.

Kazuki encendió la linterna y la sostuvo bajo su rostro mientras contaba – hay quienes dicen que Kurama murió de una forma tan espantosa, que su alma no pudo ir al cielo y ronda por los lugares donde alguna vez estuvo en vida.

- ¿Y q-qué busca su su alma? – preguntó Kaoru muy nervioso.

- Busca otras almas para que lo acompañen en su eterno tormento.

Kaoru se asustaba cada vez más y Hikaru se le fue acercando lentamente por detrás con una mirada traviesa.

- Y en las noches de luna, se te aparece por detrás ¡para llevarte! – gritó Kazuki.

Hikaru puso su mano en el hombro de Kaoru y le susurró – vendrás conmigo – con vos aterradora.

Kaoru gritó del susto y corrió a refugiarse en los brazos de Kazuki. Sus dos hermanos comenzaron a reír.

- ¡Hikaru, Kazuki, qué malos! ¡Me asusté mucho!

- Lo siento Kaoru – dijo Hikaru abrazándolo por detrás.

- Teníamos que hacerlo Kaoru, porque te vez muy lindo cuando tienes miedo – le dijo Kazuki.

Kaoru sonrió y se secó unos pequeños lagrimones- Ustedes no van a cambiar nunca.

Kyouya anotó en su libreta – "Kazuki es un atacante como Hikaru" Interesante – dijo.

Finalmente Kazuki dejó a Kaoru en brazos de Hikaru y se dirigió a Kyouya.

- Toma el incienso tarifario porque Kurama aun cree ser un geisha de esta Okiya. Ve al jardín Norte y encontrarás un laberinto. Debes entrar y llegar hasta el centro, es su lugar favorito.

- ¿Entonces hablabas en serio? – preguntó Kyouya.

- Kurama no se lleva a las personas pero aun así debes tener cuidado. Es un alma en busca de algo que ignora. Y aunque solo sea un fantasma, puede tocar y mover los objetos, y también a las personas. Ahora ya sabes donde encontrarlo, solo falta que decidas ir.

Continuará…