La siguiente parte del capítulo! ;)
Ninguno de los personajes, ni tampoco la historia original del juego Dark Parables: Jack and The sky Kingdom me pertenece :)
- Mande al príncipe a hacer una pequeña búsqueda... No nos molestará durante un tiempo... ¿Estás bien? -dijo medio sonriendo
- ¿Sabías que iba a salir volando?
- No... -puse mi mejor cara de disgusto- Pensé que habría alguna trampa, pero no que sería algo grave...
- Bueno, la próxima vez tú abres los cofres...
- Jajaja, está bien, vamos, es hora de cultivar esas judías mágicas
Miré las semillas en mi mano.
- No me parecen mágicas -no sabía si ser paranoica o seguirle la corriente
- ¡Lo serán! Vamos -abrió la reja que daba al molino y entró
- ¿Así que tú vivías en el molino?
- Ja, no vivo en el molino, vivo junto a él... Ten -me tendió una llave con delicados diseños
- Déjame adivinar ¿Es del reino del cielo?
- Sí, la necesitaremos cuando lleguemos allí
- Mm... ¿Y la robaste?
- ¿Te han dicho que eres muy directa? Eso no te ayudará a tener amigos ¿Sabes?
- ¡Estoy perfectamente bien con los que tengo! Gracias -miré hacia un costado
Había una especie de sótano con muchas trampas.
- Pues de hecho...
- ¿Qué es eso? -lo interrumpí para que me dijera que había ahí abajo
- Mm... Es una habitación a la que no entraremos
- ¿Eso es todo?
- Eso es todo...
- ¿Qué clase de confianza se puede tener así? –suspiré
- Créeme querida si tuviera algo que ver con el caso no habría problema
- Aja... Y no más "querida"
- Bien -se encogió de hombros- Para llegar al reino del cielo vamos a necesitar judías mágicas -dijo mientras entraba a la casa
- Sí, eso ya lo dijiste... Pero ¿Cómo hacemos eso?
- Tengo una receta por aquí -comenzó a rebuscar entre sus cosas
Yo me dediqué a echar un vistazo por la habitación. Era una deprimente combinación de armas y botellas vacías de vino.
- Podrías ayudarme a buscar ¿No?
- ¿Quieres que revuelva entre tus cosas?
- Solo busca la receta, así será más rápido
- Está bien... -comencé a buscar en el primer mueble que vi
Había una foto de Jack y varios amigos, supuse.
- Y... Mm... ¿Cómo te interesaste en el reino del cielo?
- Lo escuché... Escuché el rumor de que existía esta isla donde había un tesoro muy grande... Las personas de la foto -dijo apuntando a la foto que había visto hace unos instantes- Ellos eran mi equipo, eran mis amigos, hace diez años planeamos un robo en el reino del cielo y todo parecía estar saliendo bien... Pero los tres príncipes aparecieron, nos atacaron y yo... Fui el único que logró escapar...
- Oh...
- Mis amigos... Emma... Todos quedaron atrapados en el reino del cielo...
- Tú crees que ellos aún... -no podía terminar la pregunta
- Solo hay una pequeña posibilidad de que mis amigos sigan aún con vida, ¡Pero tengo que intentarlo! Por favor, llévame contigo al reino del cielo
- ¿Eh?
- Además debes admitir que te sería de bastante utilidad -dijo en un tono de burla
- ¿A si?
- Sí
- Hm... Está bien, puedes venir, pero primero debemos encontrar esta famosa receta...
- Gracias, detective
- Sí, sí... Por cierto... ¿Ese es Raphael? -apunté a la foto al cazador que había conocido hace ya un año
- Sí, ¿Cómo lo sabes? ¿Lo conoces?
- Lo conocí hace un año...
- ¿Y cómo está? Él tuvo una emergencia hace tiempo con una amiga...
- Una hermana caperuza roja, sí
- ¿Sabes de las caperuzas rojas?
- Sí, pero es una larga historia y no tenemos tanto tiempo... Sigamos buscando la receta
- ¡Aquí está! -Jack sacó con entusiasmo uno de los libros de la repisa y otro cayó abierto a mis pies por el movimiento
Dentro había una foto de Jack y la que supuse era Emma. Recogí el libro y lo cerré antes de devolvérselo.
- Esa era Emma -la cara del hombre se oscureció- Mi obsesión con el reino del cielo destruyó nuestra vida...
- Pues, es muy bonita -¿Qué podías decir para subirle el animo a alguien así?
- Sí, y la encontraremos -una breve sonrisa cruzó el rostro de Jack- ¡Vamos! Con estas instrucciones podemos crear semillas mágicas
Me tomó del brazo y me arrastró hasta una especie de mesa de trabajo.
- Ten coloca las instrucciones, yo retiraré los restos de rama muerta y haré el espacio perfecto para las judías -me dio el libro y fue a buscar una pala
Yo hice como me dijeron y abrí el libro en la página indicada y lo puse en la mesa de trabajo. Tomé una hoja en blanco y un trozo de carbón que encontré y resumí lo que había que tener. El papel quedó más o menos así: judías, fertilizante, poción de tallo de judía y campanilla molida.
- Mm... ¿Jack? ¿Estás seguro de tener todas estas cosas?
- ¿Qué cosas? Léemelas por favor, no recuerdo que era...
- ¿Fertilizante? -las judías las tenía en mi bolsillo
- Ah... Detrás del molino
- ¿Poción de tallo de judía?
- Queda un poco en un cajón debajo de la foto del grupo... -Jack estaba sacando con la pala la rama que quedaba del tallo anterior
- Campanilla molida... Espera, creo que vi campanillas en el puente
- ¿Sabes de flores detective?
- Sí, bastante
- ¿Y eso es todo?
- Sí, todo lo que dice la receta
- Bien, instalaré todo por aquí y traeré un poco de fertilizante, tú puedes ir...
- Estoy en eso –no iba a permitir que me mandara de allá para acá
Entré a la casa y saqué la poción del cajón que me dijo. Luego fui al puente y con mi cuchillo, que ya se había ganado un estuche propio en mi cintura, corté algunas flores y me dirigí a la mesa de trabajo de nuevo. Jack ya había traído el fertilizante y estaba en la raíz de nuevo instalando un reloj de sol y dibujando unos diagramas. Yo por mi parte tomé el frasco más grande que encontré en la mesa y vertí los ingredientes. Se formó un líquido morado y en él sumergí las judías.
- ¿Supongo que así está bien? -le di las judías a Jack
- Muy bien, ahora las plantamos... Y crece un tallo de judía
El círculo donde Jack dejó las judías comenzó a brillar hasta que una planta creció con fuerza hasta el reino del cielo.
- Excelente, ahora…
- ¡No tan rápido!
Ambos miramos como el príncipe, que había vuelto de su búsqueda, estaba frente a nosotros controlando baldes, trozos de madera y rocas. Todas apuntadas en nuestra dirección. Arrojó todo hacia mí.
- ¡Cuidado! -pero antes de que pudiera moverme Jack ya había desviado todo
Era bueno leyendo los movimientos del príncipe, ¡Pero no me dejaba hacer nada!
Ambos cargaron el uno contra el otro, el príncipe atacó directo al suelo, pero Jack era más rápido y saltó esquivando el ataque y atacando desde arriba. Espada y hacha chocaron. Luego saltaron separándose y cargando nuevamente, sus armas chocando. Estaban en eso cuando una roca cayó desde el reino del cielo.
- ¡Jack! -pero era muy tarde, la piedra había arrasado con esos dos
Yo me protegí con un pequeño campo de magia que ya había aprendido a manejar y me salvé de daños mayores. Pero cuando el humo se despejó, vi que Jack había quedado atrapado bajo una estatua.
- ¡Jack! -me levanté rápido, al menos él estaba bien, forcejeando contra una estatua de toneladas de peso
- Creo que voy a necesitar tu ayuda para salir de aquí...
- No me digas... -fruncí el ceño
- Al menos el príncipe también desapareció...
- No creo que sea lo último que veamos de él... -¿Me estaba volviendo tan negativa como Marcus?
- Siempre optimista detective...
- Bien, busquemos una manera de sacarte de ahí -lo ignoré por el momento y puse mi mano en la estatua para ver que tan pesada era
Por supuesto que para mí, incluso con magia sería imposible, además de que mi magia no era para eso. Debía encontrar otra manera.
- ¿Sabes que esta posición no es muy cómoda, cierto? No es para que te quedes mirando la piedra así sin más...
- Shhhhh... Estoy tratando de pensar en algo -me concentré para ver si podía encontrar una solución
- ¿Sabes que entre más te demoras, peor se ve tu reputación?
- Solo cállate... -miré hacia el lado y lo supe- ¿Para qué sirve esta cosa?
- ¿Qué cosa? No puedo precisamente darme la vuelta y mirar...
- Este... Mm... ¿Barco extraño?
- Es una aeronave, ¿Es en serio? ¿Nunca habías visto una? ¿Qué clase de tecnología tienen los detectives? ¿Acaso andan a caballo todavía?
- Al menos alguien parece lo suficientemente bien para hacer algunas bromas... -me crucé de brazos y examine de más de cerca la aeronave- ¿Por qué no funciona?
- No lo se... ¡Si lo supiera no estaría ahí guardada!
- Aja... -apoyé mi mano en el costado y descubrí que adentro de la casa había una de las piezas que faltaban
- ¿Por qué tanto interés en esa cosa de todas maneras?
- Creo que se cómo sacarte de ahí... Pero necesito entrar a la casa -me paré y entré por la puerta
- ¡Ten cuidado! El golpe puede que haya...
- Gracias por la advertencia, pero no creo que... ¡Aaah! -y el suelo cedió bajo mis pies arrojándome a la habitación que había debajo de la casa
- ¡...tive! ¡Detective! Demonios... ¡Detective!
Podía escuchar unos gritos. Parpadee rápidamente y me incorporé.
- ¡Estoy bien! -tosí un poco por el polvo que aún quedaba flotando por ahí después de mi caída
Al menos estaba en una pieza.
- Mm... ¿Jack?
- ¿Dónde se supone que caíste?
- ¡Aquí hay muchas trampas! -un vistazo rápido y mi conclusión era que había caído a la habitación que él había dicho que no vería
- Oh genial... ¡No des pasos sin pensar!
- ¡No pensaba tirarme a las trampas!
- ¡Usa el panel para desactivarlas!
- ¿Panel? -busqué por algo que se pareciera a un panel y ahí estaba
Me acerqué a él y mi mirada se encontró con muchos dibujos de Jack pegados en la pared, todos con el monto por su cabeza.
- Parece que alguien tiene el ego muy grande...
- ¿Dijiste algo?
- ¡Vales una fortuna!
- ¿Planeas entregarme detective?
- ¡Si salgo viva de esto, me lo voy a pensar! -en ese momento se sintió un temblor, afortunadamente nada más se derrumbó en la casa, pero sin dudas ese debía haber sido el reino del cielo destruyendo otra cosa
No había tiempo para desactivar trampas.
- ¿Jack? ¿Cómo salgo de aquí?
- Debes encontrar el pasadizo hacia arriba... ¡Si es que no lo destruiste también!
- ¡Yo no destruí nada!
Podía ver el pasaje que había mencionado Jack, pero no podía abrir la puerta.
- Genial... -no podía forzarla, porque toda la estructura estaba debilitada por el impacto, ¿Y si se me caía todo encima?
- ¿Detective?
- Estoy bien... Pero no más cerca de salir de aquí...
Al final me vi obligada a derrumbar un poco del techo encima de las trampas para poder pasarlas, porque vi al final del pasillo la estrella que necesitaba para la nave.
- Oh, oh...
- ¿Qué? ¿Qué hiciste ahora?
- ¡Te digo que yo no hice nada! Nada... A parte de... Doblar tu súper reja...
- ¡¿Qué?! -ignoré el resto de quejas que provenían de arriba y pasé la reja que se había doblado dejando un espacio por el que por suerte cabía
Y por suerte porque del otro lado, a parte de todos los tesoros de Jack, de los cuales le preguntaría después... Había también una especie de poción curativa.
- Esto servirá... Ahora solo debo salir de aquí... -saqué la cuerda de mi mochila y la lancé para que se atorara en alguna parte de la casa que me pudiera ayudar a subir
Cuando me aseguré de que no me caería, me columpié un par de veces, comencé a subir hasta que llegué a parte de lo que había sido la sala de estar de la casa.
- ¿Se puede saber por qué te interesa el espejo de Snow White?
- No me interesa, y ¿Cómo supiste que era una réplica?
- He visto el original... Eh... En el castillo -sí, claro
- Hm... ¡Gracias por darme la localización de mi siguiente trabajo!
- No podrías poner un pie en el castillo aunque quisieras...
- Aja... Entonces ¿Me vas a sacar de aquí?
- En cuanto me digas como obtuviste una zapatilla de cristal, ¿Tal vez? ¿O por qué tienes una capa de caperuza roja? ¿O por qué no usas todo el oro que tienes guardado para algo mejor que comprar vino y camisas que no parecen tener botones hasta el cuello?
- Jajaja... Primero, yo no robé nada, simplemente llegó a mis manos...
- ¿Como la llave que me diste?
- Eso... –suspiró
- Está bien, te sacaré de ahí y luego podrás inventarte todo lo que quieras...
Me dirigí a la nave y coloqué la estrella en su lugar, junto a la pieza que pensé que me podía servir donde pensé que le podría servir. Y para mi fortuna, o más para la de Jack, la aeronave se elevó un metro del suelo.
- Bien, ahora amarro esto aquí... -había logrado recuperar una cadena del cuarto de abajo y rodee la aeronave con ella, luego hice una especie de nudo, no fácil de hacer con una cadena y finalmente la pasé por los palos del techo que cubría la aeronave para hacer palanca- Sepárate lo que más puedas de la roca
- ¿Era un chiste?
- No, es en serio, sepárate para poder pasar esto -levanté las manos enseñándole el resto de cadena que me quedaba en las manos
- Oh
Hizo como le pedí y yo pasé lo mejor que pude la cadena por el extremo más angosto de la piedra que encontré. Luego me encaminé a la nave y bajé una palanca con la que supuse que descendería. Y no estaba equivocada. La nave bajó al suelo y la piedra salió de encima de Jack.
- ¿Estás bien? -lo ayudé a pararse, pero aún así se tuvo que apoyar contra la pared
- Sí, pero no puedo decir lo mismo de mi pierna... -estaba bastante rasguñada y se podía ver sangre en algunos lugares
- Espero que esto te sirva -saqué de mi bolso la poción curativa que había alcanzado a sacar de entre los tesoros
- Justo lo que necesito... Gracias -se tomó parte de la poción y me tendió el resto- Creo que estará más segura contigo, detective
- Aja... Por cierto, solo dime Ágata, ya me cansé de tu detective por aquí y por allá -sí, me metería en problemas, pero me había salvado la vida un par de veces ¿No?
- Ágata, ¿Ese es tu nombre?
- ¡No, así se llama mi mochila! ¡Por supuesto que es mi nombre!
- ¡Solo estaba bromeando contigo! -me sacudió el pelo y yo saqué su mano rápidamente
- ¿Sabes lo difícil que es peinar un pelo así de largo?
- ¿Lo siento?
- Solo... Deberíamos irnos antes de que vuelva el príncipe ese...
- Tienes razón... ¡Vámonos!
Muchas gracias a todos por darse el tiempo de leer! Que tengan una buena semana! Bye! n.n
