Hola chicas!
Muchisimas gracias por sus reviews, alertas y favoritos.
Un agradecimiento especial a mi beta, Alma Cullen, que mucho de este capitulo tambien es de su autoria.
Disclaimer: Los personajes son de S Meyer, la historia es mia.
CAPITULO 25
BELLA POV
Nos detuvimos en un semáforo, íbamos rumbo a su oficina, manejando yo, por supuesto, ya que Edward no puede hacerlo aun, bueno, quizá si podía, pero yo no quise, y obvio él iba muy molesto porque mi adorado esposo es muy terco…
—Me voy a quedar contigo, por si necesitas algo… — le dije aventurándome a su contestación
— No, no, no, ¿para qué Bella? yo estoy bien, en verdad, me siento bien, por favor, no seas terca… — dijo muy molesto.
— ¿Terca yo? Edward, si aquí el único niño eres tú — le dije.
Me sonrió de una manera tan hermosa que no pude evitar acercarme y besarlo. El beso fue tan lindo, con mucho cuidado sí, porque no quería lastimarlo, pero fue interrumpido por el claxon del coche que venía detrás de nosotros.
— Ahhh, por qué la gente es así, ¿a caso no ven que estamos románticos? — dijo haciendo berrinche.
Comencé a reír, y le di marcha al carro, cuando llegamos a su oficina volví a insistir que me quería quedar ahí con él pero no quiso. Así que, muy a su pesar, pero para tranquilidad mía solo lo acompañe a la oficina.
— Si te sientes mal, me llamas, por favor amor, no quiero que por querer hacer las cosas te lastimes mas, ¿me lo prometes, por favor? — comencé a darle besitos cortos en toda su hermosa cara una vez que estuvimos adentro de su oficina.
— Si sigues haciendo eso, podrás convencerme que me regrese a la casa contigo — me dijo en un tono sugerente.
— Bueno, vámonos, prefiero que descanses en casa, a que estés aquí, solito y sin mis cuidados. — le dije mimosa.
— Pero si regresamos a la casa, será para hacerte el amor, porque ya no soporto estar lejos de ti, necesito hacerte el amor Bella, ya no aguanto — Me apretó a él y lo sentí, la cara me hervía, no solo por la forma en que decía las cosas, si no porque yo también lo necesitaba tanto.
— Sera mejor que te deje entonces trabajar, creo que por hoy un solo esfuerzo es suficiente — le dije acercándome para besarlo.
El beso que comenzó tranquilo, las cosas se empezaron a ponerse calientes, el comenzó a tocarme, yo necesitaba sentirlo, me pegue mas a él y sentí su erección, y no hablemos de cómo estaba yo, realmente necesitaba sentirlo dentro de mí, sentir que somos uno solo. Comenzó a besarme el cuello, sus manos tocaban mi seno izquierdo, yo sentía que me faltaba el aire, tenía los ojos cerrados.
— Te deseo tanto Bella, ya no soporto mas, te necesito mi amor — me dijo con la voz ronca, mientras comenzaba a desabotonar mi blusa, yo me sentía hervir, ya no podía más.
El contacto de sus manos sobre mi piel, fue lo que me trajo a la realidad — No Edward, no — le dije con las voz entre cortada por la sensación. — mi amor, por favor, necesitamos parar…
—Edward, por favor—bajo mi brassier y sus dedos fueron a parar a mis pezones, un gemido salio de mi boca
—Edw…—no pude pronunciar su nombre completo por sus manos estaba ahora aferradas a mi cintura, mientras se llevaba un pezón a la boca
—aquí no, Edward por favor, aquí no. — dije haciendo un gran esfuerzo y separándome un poco de él.
— Esta bien, está bien—dijo separándose completamente de mi— pero no te me vas a escapar la próxima vez, te juro que no — me dio un beso que me quito el aliento.
Me reí, me separe de él, me acomode la ropa y le di un beso cortito en sus labios — me llamas cuando quieras que pase por ti — iba protestar y le dije — nada, nada, mucho esfuerzo estoy haciendo con dejarte aquí solo, así que te preparas porque paso por ti en la tarde, ¿está bien?—iba a negar con la cabeza, pero lo interrumpi.
— No, te veo en un ratito — me despedí y salí de la oficina.
Llegue a la oficina, y me esperaban unos pendientes, ya que durante la convalecencia de Edward, estuve poco tiempo en la oficina… Edward pensé, Teamotantoamor sonreí.
Entro a mi oficina mi secretaria — Sra. Tiene una junta programada para las 11:00 a.m. con su papá — dijo.
— Esta bien, pero quítame el "Señora" con Bella basta— le dije sonriendo.
Creo que se notaba mi excelente humor, saber que entre Edward y yo ya estaba todo aclarado, me hacía sentir bien, de hecho, me hacía sentir mejor que nunca, saber que pronto esto pasaría, que volveríamos a estar juntos, y porque no pensar en una familia. Eso teníamos que hablarlo, lo sé, de hecho en este tiempo juntos nunca nos hemos detenido a hablar o pensar en eso, pero eso no significa que no lo desee, por supuesto que sí, un bebe mío y de él, un mini Edward, la prueba máxima de que nuestro amor, pero ¿QuerráEdwardtenerhijos? Espero que sí, porque al menos yo si quiero.
Mis cavilaciones fueron interrumpidas que me esperaba una junta con mi padre, así que me prepare y me fui directo a su oficina, después de los saludos y de haberme regañado porque permití que Edward se quedara en su oficina, comenzamos la junta, me comento entre otras cosas que la empresa poco a poco ha ido saneando, gracias a la intervención de mi esposo, lo cual me hacía sentir muy orgullosa y mas enamorada que nunca. Pero que no por eso teníamos que cantar victoria, porque Aro seguía con su propuesta, lo cual no podíamos permitir, terminados los asuntos importantes comenzamos a platicar.
— Lo sé papá, se que no debí dejarme convencer de que se quedara, pero es muy terco ya lo sabes, de hecho, deja le llamo, para ver cómo se siente.
Marque su número, e inmediatamente me contesto. — Hola. — su contestación fue muy fría.
— Hola, ¿Te sientes bien? — le pregunte preocupada, ya que no sabía que estaba pasado.
— Si, si estoy bien, me duele un poco la cabeza, pero estoy bien. — me dijo.
— Voy para allá, no me importa lo que me digas Edward, voy por ti, y no quiero un no como respuesta, no me interesa. — no lo deje hablar, termine la llamada.
— Voy por Edward papá, me dice que le duele la cabeza y conociéndolo, pondrá resistencia, así que mejor de una buena vez. — le dije.
Mi Papá comprendió de inmediato y salí rumbo a su oficina. Salude a Bree, y entre sin pedir permiso, lo vi muy concentrado viendo algo en su computadora.
— No me interesa lo que estés haciendo, nos vamos, y nos vamos ya. — le dije.
— Espérame un momento. — Me dijo molesto, se impulso para ponerse de pie, me acerque para ayudarlo… — ¡No, yo puedo solo! — me contesto molesto.
— Discúlpame, no pensé que te molestara tanto. — le dije, y baje la cabeza.
— Perdóname, pero es que, no puedo creerlo. — me dijo, caminando despacito hacia mí.
— ¿No puedes creer que? —
— Si te digo no me vas a creer y te vas a enojar conmigo. —
— ¿Por qué habría de enojarme contigo, que paso? —
— Ya sé quien intento matarme—
— ¿Aro verdad? Yo lo sabía Edward, nunca nos va a dejar en paz, porque ese hombre sigue empeñado en comprar la empresa de papá, lo sabia… Edward, creo que… — me interrumpió.
— No fue Aro quien intentó matarme—lo mire confundida— fue Jacob. —dijo.
— ¿Qué? — Pregunte confundida ¿Jacobquetienequeverentodoesto? — Claro que no Edward, ¿por qué habría de querer Jacob matarte? es absurdo, — le dije, no molesta, sino impresionada.
— ¿Absurdo? Claro que no, el siempre ha estado enamorado de ti, qué mejor manera de estar cerca de ti, acaba conmigo, y ya puedes estar con él. — me dijo molesto.
— Claro que no, Edward, Jake no es así, y acusar a alguien de intento de homicidio, solo porque tú crees que él está enamorado de mí—
— No lo creo, está enamorado de ti, o tengo que recordarte que una vez lo vi en tu recamara a altas horas de la noche, y no estaban jugando poker o ¿sí? — me dijo molesto.
— Aun sigues con eso, porque favor, no, Edward, no, esto no puede ser, Aro tiene más razones para querer matarte, y ahora piensas que es Jake, no, no… —
— Bella, tengo pruebas, ¡mira! — Me mostro el video de su computadora y si se veía muy sospechoso el chico del correo, pero no podía yo decir que era Jake.
— Edward, no porque traiga una moto quiere decir que es Jake, por favor. —
— Y lo sigues defendiendo—me dijo molesto— ¿Por qué no puede ser tu jake? ¿Por qué Bella? tu no vez a Jacob de la manera que es, él realmente está enamorado de ti, y cuando uno está enamorado es capaz de hacer cualquier cosa, cualquier cosa. —
— Si lo sé, pero acusar a Jake es demasiado simplemente no puede ser — le dije molesta.
— Lo sabía, sabía que no me ibas a creer, mejor vámonos. — me dijo molesto.
Salimos de la oficina y llegamos a la casa, comimos en silencio, no me hablaba más que lo necesario, ya pasada la tarde lo encontré en la sala con la computadora en las piernas.
— Por qué no descansas un poquito. — me senté a su lado y puso la computadora en la mesa.
— No estoy casando, bueno un poquito, pero no quiero acostarme. — me dijo. — ¿sigues molesta conmigo? — me pregunto.
— No Edward, no estoy molesta contigo, simplemente todo esto carece de lógica. — le dije.
— A ver Bella, ¿porque carece de lógica? tú y yo sabemos que él está enamorado de ti…—
— Si — lo interrumpí — él puede amarme si quiere — vi como fruncía el ceño. — pero eso no significa que yo sienta lo mismo, o que por eso él va a intentar matarte, ¿es demasiado pensar en eso no crees? — le dije sinceramente.
— Ay Bella, por favor, está el video, y es él, pero te juro que en cuanto esté mejor, Jacob, me las va a pagar todas juntas. — me dijo amenazante.
— Bueno, ya no te voy a decir nada, porque no te voy hacer cambiar, pero primero sería importante investigar y porque no, ir y enfrentar a Jake, pero no para molerlo a golpes, simplemente hablar, es más, quisiera ir yo para que… —
— No—me grito— No te quiero cerca de ese perro — me dijo muy molesto.
— Bueno, está bien, anda vamos a que descanses, ya por hoy fue suficiente. — le dije tratando de tranquilizarlo.
Subimos las escaleras despacio, entramos a la recamara, y cada uno tomo un baño relajante, donde quien lo necesitaba mas era él, una vez que acomode a Edward en la cama, me despedí de él pero me detuvo.
— Ya sé que no puedo hacer muchos esfuerzos, pero necesito que duermas conmigo esta noche. — me dijo.
— No Edward, por favor, mira puedo lastimarte, y sería volver a empezar, anda se buen niño y duérmete si. —
— Por favor mi amor, por favor, no voy a intentar nada, te lo juro pero necesito sentirte aquí junto a mí, por favor, no ha sido nada fácil, ver como todas las noches te vas y duermes en otra cama que no es la mía, no mi amor, por favor, me siento bien, y no creo que me lastimes, por favor, ándale, duérmete aquí conmigo. — me pidió con una cara maravillosa que no me pude negar.
Me metí a la cama con él, despacito me acerque a él y le di un beso de buenas noches, me apretó a su cuerpo y dormimos muy a gusto. Aun no dejaba de pensar, como podía el creer que Jake lo había intentado matar, creo que es demasiado pensar en eso, se que Jake es impulsivo, pero de ahí a querer matarlo, es demasiado, no, creo que Edward se está pasando de celoso.
Ya habían pasado unos días desde que hablamos por última vez del asunto de Jake, él comento que estaría investigando, yo seguía en mi misma postura, pero ya al menos no discutíamos. La recuperación de Edward fue mejor, ya que después de unos días ya no quiso que lo llevara a la oficina, él quería manejar, y después de darme cuenta de que podía, lo deje ir, este era el segundo día que manejaba.
Ese día regrese temprano a la casa, un dolor insoportable de cabeza no me dejaba en paz, por lo que llegue directo a la recamara y me recosté, no supe de mi por más de 4 horas, o bueno eso creo yo, ya que cuando sentí que alguien se aferro a mi cintura, y me apretó hacia él, medio me desperté, ya que su aliento en mi cuello no me dejaba pensar con claridad, por lo que solo me dedique a disfrutar.
— Hola — me dijo con voz ronca — me dijeron que te sentiste mal ¿Cómo sigues? — me dijo mientras me besaba el cuello.
— Mmmmm, si así me van a tratar cada vez que me duela la cabeza, voy a inventarme dolor de cabeza todos los días — le dije mimosa.
— Querrás decir, que si así te voy a tratar — me corrigió.
Sonreí y me voltee para verlo, y lo bese, lo bese mucho, bueno más bien nos besamos, de pronto la mente se me aclaro, y no deberíamos estar haciendo esto, pero ¿Cómo detienes la pasión y el deseo mezclado? Me es tan difícil lograr separarme de él, lo extraño tanto y lo necesito tanto, que no se si podre.
— Edward… por favor… tienes que parar…— le dije totalmente excitada, pero él no se detenía al contrario, me besaba y acariciaba sugerentemente, no sabía, ni quería parar. — Edward, mi amor, por favor, recuerda que tienes que descansar, te tienes que recuperar del todo. — le dije, mientras me besaba con mucha pasión el cuello y acariciaba, salvajemente mis senos.
— Mmmm quieres que te demuestre, que tan bien estoy, y como lo único que necesito para terminar de recuperarme, es hacerte el amor — me dijo lleno de pasión, lo cual me puso a mil.
De repente, fuimos un revoltijo de cuerpos, caricias y besos, despojándonos de la ropa, acariciándonos el cuerpo que íbamos desnudando poco a poco, cuando estuvimos completamente desnudos comenzó a tocarme, cada parte que tocaba, era remplazada por sus besos y viceversa, yo solo sentía, lo sentía, disfrutaba, me dejaba querer. Intente acariciarlo pero me detuvo — No amor, ahora me toca a mí, por favor, solo disfruta mi vida — beso mi vientre — déjame disfrutarte — beso mi ombligo — déjame amarte — beso más abajo, y más abajo, y más abajo aun, hasta que llego a mi feminidad, no supe que me paso, solo sé que comencé a sentir la boca de Edward ahí, haciendo maravillas en mi piel. — Mmmm mi amor, te extrañe tanto, tienes un sabor delicioso. — su voz se escuchaba rara, debido al lugar en donde se encontraba.
Yo comencé a moverme al ritmo que el marcaba con su lengua, sentía que poco a poco podía terminar, pero no quería, era demasiado delicioso sentir esto, demasiado placentero, para parar, me seguí moviendo a su placer.
— ¡Edward! — mi voz salía entre gemidos y suspiros, era demasiado, demasiado lo que sentía en ese momento. — amor, no quiero terminar así — suplique.
— Termina mi vida, termina — seguía el haciendo su trabajo.
Llego un punto en donde ya no pude mas, unas cosquillitas muy conocidas para mí se empezaron a alojar en mi vientre, y me deje llevar por la maravillosa sensación, gemí su nombre y fue de lo más hermoso.
Tiempo después, mientras recuperaba la respiración, y bajaba de mi cielo maravilloso, lo sentí, sentí que poco a poco subía con besos húmedos por mi cuerpo, — eres tan hermosa mi amor, te amo tanto — me dijo y yo tenía ganas de llorar, era tan extraordinaria esta sensación, que pensé que no podía sentir más.
Pero que equivocada estaba, de pronto sentí como se estaba acomodando entre mis piernas para fundirse en mí, yo solo gemí su nombre, y él me contesto — comprende amor, ha sido tanto tiempo sin ti, que aun no estoy satisfecho, necesito hacerte el amor toda la noche. —
Fue indescriptible la emoción cuando el se enterró en mi, fue espectacular, tanto tiempo sin él, tanto tiempo sin su piel, sin su cuerpo, — Edward, te extrañe tanto — le dije totalmente entregada a su cuerpo. Eso fue la válvula que lo impulso a moverse con mas fervor sobre mi cuerpo.
— Bella ya no aguanto, voy a terminar amor… voy a terminar —
No le dije nada, solo comencé a moverme junto con él, a mover mis caderas con más fuerza, comencé a sentir que mis paredes se estrechaban y al mismo tiempo, lo sentí tensarse… llegamos juntos a nuestro paraíso, tocando el cielo con las manos. Me aferre a su espalda como un naufrago.
— No te salgas, quédate ahí, por favor, no te salgas — le dije casi sin aire.
El solo asintió, y puso su cabeza en mi cuello donde sentí su respiración agitada — fue maravilloso amor, maravilloso, no tengo palabras, te extrañe tanto. — me dijo en susurros.
— Si mi amor, fue hermoso tanto tiempo sin ti… me doy cuenta que si, definitivamente estas totalmente recuperado — sonreí.
Solo sentí una suave brisa, lo que supuse seria su risa ahogada. Se incorporo poco a poco, tomo mi cara entre sus manos y me dijo — Gracias mi amor, gracias por ser mi mejor medicina, te amo. — me dijo besándome.
No sé en qué momento, me quede dormida, solo sé que me abrace a su cuerpo, y ahí mismo amanecí. Con suaves besos y caricias, me fui despertando. No hay necesidad de explicar lo que paso después, ya que volvimos a repetir lo de la noche anterior, y simplemente fue MAGISTRAL.
Después de besos, caricias y risas, nos metimos abañar, obvio para ahorrar agua, esa fue su excusa, la cual agradecí, nos cambiamos de ropa, era como si no pudiéramos dejar de tocarnos y es que era la verdad, nos amamos tanto, nos necesitábamos tanto el uno al otro que ya simplemente no podíamos parar.
Entre risas y miradas cómplices desayunamos, todos se nos quedaban viendo, era como si fuéramos novios adolescentes, pero era muy bonito sentirme así, total e irrevocablemente enamorada de mi esposo.
Salimos hacia nuestros coches, y vi que se quejaba y llevaba sus manos a la espalda. — Vez amor, te lo dije, pero eres muy terco. — le dije acercándome a él, para saber donde era donde le dolía.
— No es nada Bella, en verdad, además, por nada del mundo cambio lo que paso ayer, así tenga que volver a estar en cama, ayer fue simplemente GENIAL — me dijo pícaro.
— Si claro, claro, sabes que mejor aquí nos quedamos si, descansa. — le pedí.
— NOOO, claro que no, me siento bien, prometo que no voy hacer esfuerzos en el trabajo, lo prometo. — me dijo.
Nos despedimos con besos, y prometiéndonos mutuamente que nos cuidaríamos y salimos rumbo a nuestras oficinas.
Teestoyextrañandotanto,quenosesiaguantehastalatardeparaverte,notesorprendaquellegueyteasalteentuoficina… Ed. Fue el mensaje que recibí 10 minutos después de que llegue a la oficina, era tan hermoso, era como vivir nuestro noviazgo, noviazgo que no vivimos bien por las circunstancias que ambos sabemos.
La mañana se me fue demasiado rápido, no sabía en qué momento se me paso, pero ya lo extrañaba mucho, así que en lugar de enviarle un mensajito, decidí mejor llamarlo a su oficina.
Sonó el timbre y contestaron — Oficina del Sr. Edward Cullen — fue lo primero que escuche cuando marque a la extensión de Edward.
— Hola Bree, Soy Isabella, ¿podrías decirle a mi marido que necesito hablar con él? — le dije amablemente.
— Sra. Swan, el Sr. Edward no se encuentra. — Me dijo.
— ¿Cómo que no se encuentra? ¡Pero si apenas puede caminar! —casi grite por el teléfono mientras comenzaba a levantarme de mi asiento.
— Lo sé, Sra. Lo vi batallando para caminar, pero un señor, que se identificó como el editor de un periódico vino a buscarlo y se lo llevo — dijo un poco preocupada por la salud de su jefe.
— ¿Un editor? — Pregunte con duda — ¿Cómo se llamaba? Lo sabes… — le dije.
— Eleazar, creo recordar — dijo.
— ¿No te dijo a dónde iban? — le pregunte.
— No Sra. Swan, solo salió, no me comento nada, ni a qué hora regresaría. — me dijo en tono neutral.
— Muy bien, gracias Bree — colgué el teléfono confundida.
¿Eleazar?... No me sonaba el nombre, pero bueno, primero lo primero, necesito encontrar a Edward, le marque a su celular.
— ¡Hola! — la voz de Edward sonó al instante, apenas iba saludarlo aliviada cuando me interrumpió — Habla Edward Cullen, ahora no estoy disponible, deja tu mensaje y después te regreso la llamada — colgué inmediatamente.
¿DóndeestásEdward?¿Dónde?La preocupación embargó mi cuerpo, trate de respirar profundo, no tratar de angustiarme, Edward no estaba sólo, un tal Eleazar estaba con él, no sabía quién era ese Eleazar, pero tenía fe de que si algo le pasaba, él podía ayudarlo, pero y si !¿no? AyyEdward… trate de tranquilizarme.
Edwardestarábien. Me repetí una y otra vez a mí misma, esperando creérmelo.
Estuve trabajando un par de horas más, hasta que no pude soportarlo, había marcado al celular de Edward por lo menos unas veinte veces y todas me mandaban al buzón. Me levante del escritorio y me dirigí hacia la casa, ahí lo esperaría, si no es que tenía la suerte de que ya estuviera ahí.
Llegue a la casa y note que había un auto extraño estacionado frente a esta, me apresure, tal vez era el carro de Eleazar y Edward ya estaba en casa.
Lo primero que escuche al entrar a la casa, fue una voz masculina en la sala, me apresuré a entrar. Edward se encontraba ahí y en cuanto escucho mis pasos volteó a verme. Me lanzó una mirada helada congelándome los huesos, su expresión era dura, nada que ver con su mirada de la mañana algoandamal pensé, quizáseencontróconJake, mi corazón se acelero, pero no podía hacer nada, así que volví la mirada a la de él y no pude despegar mis ojos de su rostro.
— ¿Qué paso? —pregunté con un poco de miedo, Edward nunca me había mirado así, incluso cuando nos descubrió a Jacob y a mí en la habitación me había mirado así.
— ¿Y todavía tienes el descaro de preguntar? —casi me gritó, me quede asustada, no sabía qué hacer, lo mire confundida, rápidamente repase en mi mente alguna conducta que haya tenido que hubiera puesto a Edward de esa manera, y no, quizás entonces, si había ido con Jacob, y él había confesado la verdad.
Pero algo, algo dentro de mí, me decía que no era eso, así que decidí, que lo mejor era investigar.
— No sé de que hablas — le dije cuando no encontré algo por lo cual Edward pudiera estar así de enojado.
— Creo que mejor me voy — la voz masculina de nuevo, no me había dado cuenta del hombre que se encontraba con Edward.
Edward solo asintió y el hombre salió solo, dándome una inclinación de cabeza como despedida, la cual no tome importancia, ya que no sabía quién era, así que me daba lo mismo.
Cuando salió, Edward camino hacia el ventanal y se quedó así un rato. Trate de hablar con él pero me daba miedo iniciar yo la conversación, así que lo que opte fue por acercarme despacio a donde estaba, y justo cuando iba a tomarlo del brazo me dijo.
— ¿Así que era verdad cuando me dijiste que hacías el amor conmigo pensando en él?— murmuró.
Me quede helada, no supe que decir, tenia mil cosas en la cabeza, no sabía cómo reaccionar, qué hacer o que decir, él estaba diciendo cosas que no tenían sentido.
— ¿Qué? — le pregunté en un susurro, confundida, ¿Enquémomentosecambiarontantolascosas? Pensaba.
Volteo bruscamente, sus ojos verdes oscuros me miraron con tal furia que me dio miedo. Me rodeo y camino hacia la mesita de centro de la sala, tomó un sobre amarillo que se encontraba ahí y me lo dio golpeándome con él el pecho.
— Estoy harto Isabella, no sé a qué diablos estás jugando, pero yo ya no soporto mas esta situación, si tanto querías estar con ese perro de Jacob me lo hubieras dicho de frente, y no ser tan cobarde como para aprovechar la amenaza de Aro para zafarte de mí. — me dijo furioso y con su lento caminar se alejó de mi.
— Espérame Edward, de qué estás hablando, no te entiendo, tu y yo estábamos bien, a que viene eso, yo te explique todo, te aclare todo, no te entiendo, ¿Qué paso? — no sabía lo que le estaba diciendo, el nudo del sentimiento que tenia era demasiado, al grado que las lágrimas habían comenzado a cubrir mi rostro, con las manos temblorosas saque lo que contenía el sobre. El asombro me impacto, una fotografía, claramente manipulada donde parecía que Jacob y yo nos besábamos desesperadamente.
— Pero que es esto, no, esto no puede ser— dije tratando de tranquilizarme y pensar con claridad, era obvio. Reconocí el vestido y la ocasión, traía el mismo vestido que utilicé en el baile de beneficencia, y me encontraba en el balcón, seguro era una foto donde besaba a Edward, recordaba perfectamente ese día, y en lugar de Edward, estaba Jacob. — Es mas, mira el vestí… — me quede con la palabra en la boca, ya que Edward se había ido.
¿CómonosehabíadadocuentaEdward? Era tan obvio. Corrí para alcanzarlo. Lo encontré en nuestra habitación, empacando, lo cual me molesto mucho, como era posible que se fuera así como así, que le pasa, quien se cree.
— ¿No me vas a dar el beneficio de la duda? — le pregunte molesta.
— ¡¿Cuál duda? — me pregunto molesto — para mí está completamente claro, eres una excelente actriz Bella, puedo decirte que me creí muy bien todo esa actuación de que me amabas, creí cada una de tus actuaciones, tu preocupación en el hospital, las palabras de amor que me dijiste, incluso te creí cuando te entregaste a mi ayer… — se rio amargamente — ¡Dios! Cuanto te has de haber reído de mí junto con tu amante. — me dijo apretando los dientes.
—Todo esto es una trampa — le grite — ¿Acaso no lo ves Edward? ¡Esto es un malentendido! — le grite enseñándole la foto. — mira la foto por favor, a caso no lo vez! MIRAMEEEE — su mirada fría me traspaso los huesos.
— No puedo creer lo bajo que caí contigo, todo por una maldita empresa, la verdad es que la culpa es mía, yo no debí haber perdido el rumbo de la historia, —me dijo con una cara de desprecio que me desarmó por completo.
Me le quede mirando sorprendida, estaba siendo demasiado cruel. Terminó de empacar y me dijo que mandaría a alguien por sus maletas, caminó torpemente hacia la salida.
— Quiero el divorcio — me dijo y cerro de un portazo.
Después me desconecte, no sentí nada, solo sentí primero que mis rodillas en el piso, y la cara tocar el mismo, y me hundí, ya no supe mas, solo sentía que las fuerzas me faltaban, lo único que quería era despertar, despertar de esta terrible pesadilla
— Edward— susurre, y se puso todo negro.
¿Me dejan un review?
El adelanto ya esta en mi blog: alma- lau. blogspot. com
quieren saber como va el siguiente capitulo, en mi twitter podran estar enteradas de como va,
(arroba)almalau1
Chicas...nada mas les digo que ya estamos en la recta final de este fic, un capitulo mas, el final y el epilogo.
RESPONDIENDO REVIEWS:
beakis: No, no tengo tiempo de nada! Es que falta tan poco...Me caso a mediados de Noviembre, con decirte, que va ser la primera vez que no voy a ir a ver el estreno de Amanecer, pero ni modo, Edward tendra que esperar. ¿Que te ha parecido el capitulo?
maripaz TROMPE: jajaja...Estoy actualizando lo mas pronto que puedo, lo juro =). Muchisimas gracias por leerme. Ya no desaparecere mas tiempo. Besos.
I love Edward: Muchisimas gracias por seguir aqui, leyendome...odio a Jacob, sufirá lo juro!
Juliana: Jacob tendra su merecido, lo juro!. Muchisimas gracias por tu review y por seguirme leyendo a pesar de mis demoras. Nos leemos pronto. Besos.
