N/T: Crepúsculo es de Stephenie Meyer y la historia original de Direwolfy.
UN FAVOR
A la mañana siguiente Charlie fue preparado para su turno de leer. Debatió seriamente en su cabeza el fingir un dolor de garganta, pero Sue –su querida y directa, haciendo énfasis en directa, mujer- no le dejaría salirse con la suya. Aparte, su hija sabría que estaba mintiendo, y el esposo de esta sabría las razones. Suponía que podría fingir una enfermedad que lo dejara en casa ya que al menos así no tendría que ver las caras incrédulas de todos, ya que sabría que Bella respaldaría el hecho de tener a menos personas escuchar la historia de su vida. La única insignificante fallita con esa idea era que la bendita curiosidad lo retenía de hacer algo así. Y ni mencionar el hecho de usar su trabajo como excusa porque había pasado todo este tiempo a base de los reportes de Mark sin que se notara su ausencia. Los demás presentes sabían perfectamente que los únicos momentos en los que su trabajo presentaba dificultades había sido cuando lo sobrenatural sucedía.
Fue un poco más tarde cuando Edward me recordó mis prioridades.
Sólo necesitó una palabra.
—Renesmee...
Sue suspiró. Así era la vida de una madre, una pequeña palabra, un solo nombre envolvía toda una vida para ellas, un mundo de responsabilidades, así como de alegrías.
Seth quedó pensando en aquello. O sea, no en aquello, aquello, porque no se quería imaginar a Edward y Bella así. Solo pensaba que si Edward tenía una súper fuerza de voluntad que lo hiciera parar después de décadas de abstenerse y Bella en calidad de madre abnegada paraba s diversión por atender a su hija…. ¿cómo hicieron Rosalie y Emmett que definitivamente carecían de cualquiera de esos rasgos?
Edward resopló, divertido con los pensamientos del joven lobo "Pues supongo que eventualmente, después de un muy largo tiempo respondieron a nuestros inocentes comentarios ligeramente burlones. Además no se puede vivir solo de eso, Emmett necesitaba gente a quien molestar" dijo él decidiendo omitir la parte que captó en la mente de Emmett donde sugería que crear anticipación era igualmente satisfactorio.
Suspiré. Se despertaría pronto, ya que debían de ser casi las siete de la mañana. ¿Me buscaría entonces? De repente, me quedé helada y me asaltó una sensación cercana al pánico. ¿Qué aspecto tendría ella hoy?
"Se vería como un gran monstruo temible y gelatinoso" dijo Emmett con una voz que pretendía ser aterradora.
"Un monstruo gelatinoso no puede dar miedo" contradijo Emily frunciendo el ceño.
"Es verdad, me recuerda a Scooby Doo" exclamó Seth sonriendo.
"No sé lo que sale de tu nariz y amabas comer era gelatinoso y horrible" musitó Leah.
Emmett estalló en carcajadas mientras Seth se ruborizaba y fulminaba a su hermana con la mirada.
"¡Eso era cuando tenía seis!" masculló él entre dientes.
"Volviendo a lo importante, ¿cómo creíais que se vería? No es como si hubiese pasado tanto tiempo"
Edward percibió el modo en que el estrés me había distraído por completo.
—Todo va a ir bien, mi amor. Vístete, y regresaremos a la casa en menos de dos segundos.
La manera en la que pegué un salto debió de ser muy parecida a la de un dibujo animado. Y entonces me volví hacia él, a su cuerpo como de diamante relumbrando bajo la luz difusa y después nuevamente al oeste, donde nos esperaba Renesmee. Volví a mirarle de nuevo, y otra vez a ella, con la cabeza girando de un lado a otro más de una docena de veces en menos de un segundo. Edward sonrió, pero no se rio. Era un hombre fuerte.
Emmett resopló "Debió haber aprendido de mi lo mal que te va cuando te ríes de tu chica"
"¿Más o menos cuántos ejemplos de vida diste para que Edward aprendiera?"
"Unos cuantos… por día" dijo Emmett encogiéndose de hombros.
—Todo consiste en el equilibrio, mi amor. Pero se te está dando tan bien que no creo que tardes mucho en poner las cosas en la perspectiva adecuada.
—Pero tendremos todas las noches para nosotros, ¿no?
Él sonrió con más ganas.
—¿Crees que podría soportar ver cómo te vistes ahora si no fuera ése el caso?
Aquello bastó para hacerme salir a la luz del día. Podría equilibrar ese deseo irresistible y devastador de modo que lograra convertirme en una buena... Resultaba difícil pensar en la palabra. Aunque Renesmee era algo real y muy presente en mi vida, todavía me parecía muy difícil pensar en mí como madre. Supongo que cualquiera se habría sentido igual en mi caso, sin haber tenido nueve meses para hacerse a la idea. Y máxime con un bebé que cambiaba a cada hora.
"Bueno lo del bebé que cambia constantemente no creo que sea algo con lo que puedas relacionarte con otras mujeres, pero estoy seguras que aquella tipo No sabía que estaba embarazada tuvieron un momento difícil para acostumbrarse a la maternidad" le dijo Emily.
Y eso de no tener que estresarme yo sola por cuidar de mi delicada bebé como la mayoría de padres primerizos, de seguro no ayudó, pensó Bella aunque sin verdadero tono de resentimiento.
Pensar en el crecimiento acelerado de Renesmee me estresó en un instante. Ni siquiera me detuve en las puertas dobles de madera, elaboradamente ornamentadas, para quedarme sin aliento ante lo que Alice había hecho. Sólo me sumergí allí, buscando cualquier cosa que ponerme.
Alice dio un alarido de felicidad que hizo que todos se voltearan a verla "¡Eureka!" gritó ella "He descubierto otra forma de hacer que no te quejes por todas las lindas, y necesarias, cosas que hago. Solo debo distraerte, más específicamente con temas que conciernen a Nessie"
"¿Y cuál era la primera forma?" preguntó Seth.
"Decirle que estaba siendo un mal ejemplo de cómo ser malagradecida para su hija" explicó Alice "Debí haberlo sabido, después de todo Edward y Nessie son tus mayores puntos débiles"
Debía de haber supuesto que no sería tan fácil.
—¿Cuáles son los míos? —susurré.
Tal y como me había explicado Edward, la habitación era más grande que nuestro dormitorio. Más bien habría que decir que era más grande que toda la casa entera,
"Bella no seas ridícula, eso es imposible. Por más que ame la ropa también me interesa como se ve el resto del espacio" comentó Alice haciendo una mueca.
pero fui poco a poco intentando tomármelo de forma positiva. Una imagen relampagueó en mi cabeza: contemplé cómo Alice trataba de persuadir a Esme de que ignorara las proporciones clásicas de un armario para permitir esta monstruosidad. Y me pregunté cómo había conseguido Alice salirse con la suya.
"Porque siempre lo hago" dijo ella en voz cantarina.
"Esa es una discusión que tuvimos muchas veces en el pasado, y decidimos terminarla en una tregua para que no sigamos con lo mismo cada vez que remodeláramos un espacio" explicó Esme "Y se salió con la suya haciendo una cara muy parecida a la que te hizo a ti para que la dieras carta blanca con tu boda. Lamentablemente fui tan capaz de resistirme como tú"
"Es por el bien mayor" aseguró Alice solemnemente.
Todo estaba envuelto en bolsas para ropa, impoluta y sin etiquetar, fila tras fila.
—Según lo que me han contado, todo lo que ves aquí es tuyo. —Y señaló una barra que se extendía a la izquierda de la puerta, como a mitad de la pared—. Menos este perchero de aquí.
—¿Todo esto?
Él se encogió de hombros.
—Alice —dijimos a la vez, él en tono explicativo y yo como si fuera una palabrota.
"¡Bella!" ¿Cómo osas decirlo como palabrota?" inquirió Emmett en tono escandalizado "Las palabrotas son del día a día, mientras que ese nombre maligno procuro no decirlo porque invoca la demonio de las ropas" le dijo él ahora en tono explicativo.
Bella abrió los ojos como platos "¿Cómo que las palabrotas son del día a día?" masculló ella dando una mirada significativa a Nessie.
Emmett parecía incómodo "Err… quiero decir… umm… ¡Las palabrotas son del día a día para adultos!" exclamó emocionado como si eso salvara su comentario.
Bella puso los ojos en blanco y suspiró mientas contaba hasta diez y recordaba que su hija tenía excelentes morales muy a pesar de los ejemplos que le daba su tío.
—Magnífico —mascullé y tiré de la cremallera de la bolsa más cercana. Gruñí para mis adentros cuando vi el vestido que había dentro. Era de seda color rosa bebé y llegaba hasta el suelo.
Me iba a llevar todo el día encontrar algo normal que ponerme.
—Déjame que te ayude —se ofreció Edward.
Olisqueó con cuidado el aire y después siguió algún aroma hasta la parte trasera de la gran habitación. Allí había un ropero empotrado. Olfateó de nuevo y abrió un cajón. Con un guiño triunfal, sacó unos vaqueros azules artísticamente desgastados.
Emily suspiró, ya le gustaría poder usar su olfato para encontrar esa prenda que necesitas justo cuando estás de apuro. Si tan solo tuviera ese poder, los chicos no le dirían que se demoraba tanto para arreglarse en una ocasión especial.
"Podrías pedir a Sam que ye ayude" sugirió Edward sonriendo mientras el aludido ponía una expresión horrorizada como si lo hubiesen mandado a limpiar todos los inodoros del mundo.
A Emily se le iluminó el rostro mientras se giraba hacia su amado con una expresión inocente y llena de esperanza "¿Lo harías por mí?" preguntó ella "No sería cosa de todos los día" añadió ella rápidamente al ver la cara del lobo "Después de todo estoy segura que no tengo ni la mirada de la cantidad que Bella describe pero para emergencias…"
Él tragó en seco y asintió ligeramente para expresar su aceptación a regañadientes, haciendo que la chica sonriera. No es que a Sam no le gustara ayudar a Emily pero se imaginaba que eventualmente ella descubriría un mundo de actividades en las que él podría ayudar con sus rasgos superiores. Ya se imaginaba olfateando la abarrotada alacena en busca del contenedor con la especia correcta, entre otras cosas.
Revoloteé hasta llegar a su lado.
—¿Cómo lo has hecho?
—La tela vaquera tiene un olor particular, como casi todas las cosas, y ahora... Mmm, ¿algodón con licra?
Siguió su olfato hasta un estante donde halló una camiseta de algodón blanca de manga larga y me la entregó.
Alice resopló "¿Por cuántos de sus atuendos simplones de entonces debo culparte a ti, Edward?"
Muchos, pensó el aludido para su fuero interno. Bella era uy independiente, pero él amaba hacer cosas por ella aunque sean muy pequeñas, y el evitarle entrar en esa pequeña boutique que a Bella no le hacía gracia era uno de las pequeñas tareas en las cuales se le adelantaba para borrarlas de las rutinas mañaneras de su esposa.
—Gracias —le dije con fervor.
Olí cada una de las telas, memorizando su aroma peculiar para realizar futuras búsquedas en aquella casa de locos. Recordé el de la seda y el del satén, para evitarlos cuidadosamente.
Alicia había estado asintiendo con la cabeza cuidadosamente ante la mención de recordar el satén y la seda… hasta que Bella reveló su propósito de evitarlas, haciendo que ella ponga una cara de horror digna del día de brujas.
Los demás solo rieron ante la impactada Alice que ni siquiera podía emitir palabra.
Bella al menos tuvo la gracia de mostrarse arrepentida para su hermana.
A él sólo le llevó unos segundos encontrar sus ropas, y si no le hubiera visto desnudo, habría jurado que no había nada más hermoso que Edward con sus pantalones caquis y un jersey de color beige. Me cogió de la mano y salimos disparados hacia el jardín escondido, saltamos con ligereza el muro de piedra y abordamos el bosque en una carrera mortal. Le solté la mano para que no pudiera tirar de mí, pero aun así me ganó esta vez.
Renesmee estaba despierta, sentada en el suelo con Rose y Emmett cuidando de ella, jugando con una pila de cacharros de plata estropeados. Tenía una cuchara doblada en la mano derecha. Tan pronto como me vio a través del cristal, soltó el cubierto con un golpe que dejó marcado el suelo de madera y señaló imperiosamente en mi dirección. Su público se echó a reír. Alice, Jasper, Esme y Carlisle estaban sentados en el sofá, observándola como si fuera la más apasionante de las películas.
"Una que nunca se repite" anunció Emmett alegremente, quien estaba tan embelesado como los demás con la rutina de ver crecer a ese ser maravilloso que todos querían.
Yo había cruzado la puerta casi antes de que sus carcajadas hubieran empezado, cubriendo el espacio de un salto y alzándola del suelo en un solo segundo. Nos sonreímos con ganas la una a la otra.
Había cambiado, pero no mucho. Era un poco más alta, y sus proporciones se iban transformando de las propias de un bebé a las de una niña. El pelo le había crecido casi un centímetro, y sus rizos saltaban como muelles con cada movimiento. Había dejado mi imaginación suelta en el camino de vuelta a la casa y me había imaginado todo peor de lo que lo había encontrado. Gracias a mis miedos exagerados, estas alteraciones supusieron casi un alivio. Incluso sin tener en cuenta las mediciones de Carlisle, estaba segura de que los cambios habían sido más lentos que los del día anterior.
Renesmee me palmeó la mejilla y yo me estremecí. Tenía hambre otra vez.
—¿Cuánto tiempo lleva levantada? —pregunté mientras Edward desaparecía a través del umbral de la puerta de la cocina.
Estaba segura de que él había ido a buscarle su desayuno, ya que habría percibido lo que ella había pensado tan claramente como yo. Me pregunté si él se habría dado cuenta de la pequeña singularidad de la niña si hubiera sido el único en conocerla. Lo más probable es que para Edward fuera como escuchar la mente de cualquiera.
"Sí" respondió él "Pero hay algo diferente. Desde que nació Nessie estaba consciente de su don y actúa con la naturalidad de comunicarse con él como cualquiera de nosotros confiaríamos en nuestros músculos. Eventualmente hubiese notado su necesidad de comunicarse de su manera peculiar"
—Sólo unos cuantos minutos —repuso Rose—. Os íbamos a llamar. Ha estado preguntando por ti, aunque «exigiendo» sería una descripción más acertada. Esme ha sacrificado su segundo mejor servicio de plata para mantener a este pequeño monstruo entretenido —
"¿Es que con todo lo que le compran, no tienen juguetes?" preguntó Emily confundida con la idea de que a los Cullen se les ocurra usar utensilios de cocina para entretener a una pequeña.
"Lo intentamos" respondió Alice haciendo una mueca al recordar otra diversión que le quitaron cuando rápidamente notaron que a Nessie no le agradaban los juguetes normales "La pequeña prodigio se sentía tan aburrida con ellos como si le hubiésemos dado un par de botones. Además entonces no controlaba bien su fuerza y los juguetes no sobrevivían entre sus puños y el piso."
Rose sonrió a Renesmee con un afecto tan lleno de deleite que la crítica quedó sin sentido—. No queríamos... esto... molestaros.
Rosalie se mordió el labio y apartó la mirada, intentando no echarse a reír. Pude sentir las carcajadas silenciosas de Emmett a mis espaldas, enviando las vibraciones a través de los cimientos de la casa.
Emily se preguntó si los vampiros sentían aquello como cuando estás en una construcción cercana a la carretera y percibes la carrera veloz de todos los carros que pasan cerca.
Mantuve la barbilla alzada.
—Pronto tendremos preparada tu habitación en la cabaña —le dije a Renesmee—. Te va a gustar mucho. Es un sitio mágico. —Alcé la mirada hacia Esme—. Gracias, Esme, muchísimas gracias. Es absolutamente perfecta.
Antes de que ella respondiera, Emmett se puso a reír de nuevo, pero esta vez no fue en silencio.
—Ah, pero ¿aún continúa en pie? —se las apañó para decir entre carcajadas—. Habría jurado que, a estas alturas, la habríais reducido a escombros. ¿Qué estuvisteis haciendo anoche? ¿Discutiendo los detalles de la deuda nacional? —se puso a aullar de risa.
"Si ellos discuten la deuda nacional cuando te vas con Rosalie deben estar analizando pi con el tiempo que se toman" dijo Jasper efectivamente callando a su hermano con un buen comentario.
Edward rio entre dientes mientras el comentario burlón de Emmett moría en sus labios "Que cruel hermanito" dijo él finalmente.
Yo apreté los dientes y me recordé a mí misma las consecuencias negativas que tuvieron lugar el día anterior, cuando dejé libre mi temperamento. Aunque claro, Emmett no era tan vulnerable como Seth...
"Pero solo para estar seguros se debería llevar a cabo un experimento con el objetivo de determinar la diferencia" dijo Alice "Ya saben, por propósitos científicos e investigativos"
"Mal por ti que ya no tengas un neófito con el cual probarlo hermanita" le respondió Emmett "Bella ahora no le hace competencia ni a las ramitas"
La aludida decidió dejar ir ese comentario reaccionando mínimamente con un inevitable movimiento de poner los ojos en blanco.
Al pensar en él acudieron unas cuantas preguntas a mi mente.
—¿Dónde están hoy los lobos?
Eché una ojeada a través de la pared de cristal, pero allí no había ni rastro de Leah.
—Jacob se marchó esta mañana muy temprano —me contó Rosalie, con una ligera arruga cruzándole la frente—, y Seth le siguió.
—¿Qué es lo que tanto le preocupa? —preguntó Edward cuando regresó a la habitación con la taza de Renesmee.
Debía de haber más cosas en la memoria de Rosalie que las que yo había captado en su expresión.
Le devolví a Renesmee a Rosalie, sin respirar. Puede que mi don fuera un autocontrol superlativo, quizá, pero no había modo de que me sintiera capaz de alimentarla. Al menos no todavía.
"Estas madres adolescentes" musitó Emmett en tono de regaño "Quieren a sus bebés para hacerles muecas pero cuando se trata del trabajo duro se los pasan a otros"
A Bella se le hizo más difícil dejar ese comentario porque tocaba un nervio en ella su trabajo de madre. Debió recordarse a sí misma que creía más importante terminar el libro que responder a todas las barrabasadas de su hermano.
Edward tomó la barbilla de su esposa para guiar su rosto hacia él y depositar un dulce beso en su frente, sabiendo perfectamente que el comentario de la maternidad le molestó más de lo que dejó notar.
Sue por otra parte no quiso dejar pasar el comentario "A pesar de su corta edad, Bella es muy madura y ha criado perfectamente a Nessie incluso con las adversidades que han atravesado" anunció ella seriamente "En su etapa de transición, aunque diferente del resto de madres, es simplemente humano delegar un trabajo a alguien cuando las fuerzas tientan con dejarnos. Es mejor que no haya atentado hacerlo por sí sola."
Si tan solo Bella supiera que su hija no salió también en su defensa porque consideró el comentario de su tío tan absurdo que simplemente lo borró de su cabeza.
Emmett notó que su comentario no fue tan bien recibido por el público femenino por lo que dedicó un "Lo siento Bells, sabes que no lo decía en serio" a su hermana.
—Ni lo sé, ni me preocupa —gruñó Rosalie, pero respondió más extensamente a la pregunta de Edward—. Estaba observando cómo dormía Nessie, con la boca caída como el tarado que es, cuando se puso en pie de un salto sin nada que lo hubiera provocado, o que yo notara, y salió disparado. Me puse la mar de contenta por deshacerme de él. Cuanto más tiempo pasa en la casa, menos posibilidades hay de que consigamos sacar de aquí la peste.
—Rose —la reconvino Esme con suavidad.
Rosalie se apartó con brusquedad el pelo.
—Supongo que no importa. No nos quedaremos aquí mucho más tiempo.
—Sigo pensando que podríamos irnos directamente a New Hampshire y dejar que las cosas se tranquilicen —comentó Emmett, continuando con una conversación que debían de haber comenzado antes—. Bella ya está matriculada en Dartmouth, y así no parecerá que se está tomando demasiado tiempo en incorporarse a las clases.
"¿Hasta ahora no has estudiado?" le preguntó Emily con curiosidad.
"He tomado clases online" dijo Bella removiéndose incómodamente en su silla. La verdad era que no le había prestado mucha atención a ese asunto, pero no quería dejarlo desatendido por mucho. Esperaba que sus clases de literatura la enganchen y encuentre en ello su vocación.
Edward le dio un suave apretón a su mano. Bella se imaginaba perfectamente lo que diría su esposo "Tranquila cariño, tienes todo el tiempo del mundo para probarlo todo"
—Se volvió hacia mí con una risa burlona—. Estoy seguro de que serás la número uno de tu clase... Al parecer no tienes nada interesante que hacer por las noches aparte de estudiar.
Rosalie soltó unas risitas.
«No pierdas los nervios, no pierdas los nervios», entoné para mis adentros. Y en ese momento me sentí muy orgullosa de mantener fría la cabeza.
Así que me llevé una gran sorpresa porque Edward, no.
Rugió, con un repentino y sorprendente sonido chirriante, y la más negra de las furias cruzó por su expresión como nubes de tormenta.
"Vamos Bells" dijo Emmett "Eddie ha tenido décadas de práctica conmigo. Ni en un principio respondió de forma tan grosera a mis hilarantes comentarios. Y esas ni siquiera son mis mejores líneas"
Antes de que ninguno de nosotros pudiera responder, Alice se puso de pie.
—¿Pero qué está haciendo? ¿Qué es lo que está haciendo ese perro que me ha estropeado el plan para todo el día? ¡No puedo ver nada! ¡No! —Me lanzó una mirada torturada—. ¡Mira qué pinta tienes! ¡Necesitas que te enseñe cómo usar tu armario!
A pesar de la tensión del súbito problema, Emily no puso evitar echar unas risitas entre dientes. Era realmente increíble, casi de película, como Alice se horrorizaba por igual con el atuendo de Bella así como cual fuese el nuevo problema que haya surgido para los Cullen.
Durante un segundo sentí un enorme agradecimiento por lo que fuera que hubiera emprendido Jacob.
Y entonces las manos de Edward se cerraron en forma de puños y bramó:
—Se lo ha dicho a Charlie y cree que le está siguiendo y que viene hacia aquí, hoy.
Alice dijo una palabra que sonó muy extraña en su gorjeante voz femenina
"¿Esternocleidomastoideo? ¿Otorrinolaringólogo?" ofreció Emmett mientras Charlie alzaba la voz dispuesto a no para su lectura, por lo que recibió una mala mirada y un puchero, que ni notó, por parte del gran vampiro.
y después se puso en movimiento con tanta rapidez que apenas se pudo percibir un borrón, y salió disparada hacia la puerta trasera.
—¿Se lo ha dicho a Charlie? —pregunté con un jadeo—, pero... ¿es que no lo entiende? ¿Cómo ha podido hacer eso? —¡Charlie no podía saber nada de mí! ¡Nada sobre vampiros! Eso lo pondría tan alto en la lista de condenados que ni siquiera los Cullen podrían salvarle—. ¡No!
Charlie paró por un momento. Alivio invadió su tenso cuerpo aunque no sabía en qué momento se había paralizado. Le habían dicho que era lo mejor que no lo supiera todo respecto a la nueva vida de su hija, pero una pequeña voz insegura en su cabeza le había hecho preguntarse si tal vez había otra razón por la cual su hija no quería involucrarlo ¿Un modo de sacarlo de su vida como él salió de la de ella cuando era pequeña? ¿No lo creía suficiente para relacionarse con la poderosa familia Cullen? ¿Había alguna otra amenaza por la cual era mejor que quedara en la ignorancia? Ahora sabía que la última era la ganadora, pero se alegraba más que nunca que sus lazos con Sue le dieran la posibilidad de estar más enterado del mundo de su hija en particular, y el que los rodea en general.
Edward habló entre dientes.
—Jacob viene de camino.
Debía de haber empezado a llover más lejos, hacia el este, porque cuando Jacob atravesó la puerta iba sacudiéndose el pelo mojado como un perro, dejando caer gotas en la alfombra y en el sofá donde quedaron unas pequeñas manchas de color gris que destacaban contra el blanco.
"Sí, por tu culpa tuvimos que cambiar el esquema de colores del salón. Es imposible mantener mueblería blanca con un animal en casa" musitó Rosalie en su usual tono desdeñoso.
Sus dientes relucían entre sus labios oscuros. Tenía los ojos brillantes, llenos de excitación. Caminaba a saltitos, como si estuviera entusiasmado con la idea de destruir la vida de mi padre.
"Rayos Bells, me pones como un villano ahí. Y eso que me comportamiento no es para nada el del chico malo" se quejó Jacob haciendo un puchero.
"Es verdad" comentó Emmett "Los saltitos son muy de Caperucita Roja. Y este es el lobo no feroz, así que te equivocaste de personaje."
—Hola, chicos —saludó, sonriendo.
Se hizo un silencio profundo.
Leah y Seth se deslizaron a sus espaldas en forma humana, al menos de momento, ya que las manos de ambos temblaban por la tensión que se respiraba en la habitación.
—Rose —dije, extendiendo los brazos. Sin una palabra, Rosalie me tendió a Renesmee. La apreté cerca de mi corazón inmóvil, sosteniéndola como un talismán para evitar un ataque por mi parte. La tendría en mis brazos hasta que estuviera segura de que mi decisión de matar a Jacob se basaba, más que en la furia, en un completo juicio racional.
Nessie hizo un puchero mientras miraba ultrajada a su madre, quien decidió evitar la confrontación. Sabía que su madre había estado tensa, pero la idea de Jake era maravillosa como él. Después de todo fue gracias a eso que el abuelito Charlie pudo quedarse más tiempo en sus vidas.
Ella estaba muy quieta, observando y escuchando. ¿Cuánto de todo esto entendería?
"Que Jake estaba feliz pero mamá no así que algo andaba mal y no quería que mamá este preocupada"
—Charlie llegará pronto —anunció Jacob como quien no quiere la cosa—, os lo aviso. Supongo que Alice habrá ido a buscarte unas gafas de sol o algo así, ¿no?
Emily resopló "Claro porque se vería tan normal que uno use gafas de sol dentro de la casa en un día típico de Forks"
"Pues a ese punto Charlie ya sabía que había cosas que no debía cuestionar. No era cuestión de tratar de engañarlo sino de ocultarle lo que no necesitaba- o podía- ver"
—Tus decisiones van demasiado lejos —escupí entre dientes—. ¿Qué has hecho?
La sonrisa de Jacob desfalleció, pero estaba demasiado nervioso para contestar con seriedad.
—La rubita y Emmett me despertaron esta mañana charloteando como locos de que todos os ibais al otro lado del país, como si yo os pudiera dejar marchar. Charlie era el punto más importante del asunto, ¿no? Bueno, problema resuelto.
"Pudieron haber hecho una excusa e irse inmediatamente después como lo había hecho antes ya" dijo Leah "Eso no te aseguraba nada"
Jake se encogió de hombros "Tenía que correr el riesgo. Además sentía que iba a funcionar. Una vez se arreglaran las cosas Bella no dejaría a un lado la oportunidad de seguir viendo a Charlie"
"¿Y si Jacob no hubiese hecho eso? Preguntó Billy en lugar de su amigo.
Edward suspiró "Estaba en manos de Jacob. Nosotros nos iríamos de ser necesario y a Jacob no se le cerrarían las puertas de la casa. Si el elegía seguirnos, iba por su cuenta"
El anciano se quedó mirando a su hijo fijamente, enterándose al fin de otra ocasión en la que pudo haber perdido a su hijo. Sinceramente estaba feliz de que su alocado plan haya resultado.
—¿Es que acaso no te das cuenta de lo que has hecho? ¿Sabes en qué peligro le has puesto?
Él resopló.
—Yo no le he puesto en peligro, salvo en lo que a ti se refiere, pero tú tienes alguna especie de autocontrol sobrenatural, ¿no? No tan bueno como leer la mente, si me pides opinión, y bastante menos emocionante.
"Oh, bueno" dijo Jacob "Tu don es otro, pero sigo creyendo que es menos emocionante"
"Siento que en cierta parte combinan con su personalidad. No me imaginaría a Bella leyendo mentes" comentó Emily.
"Cierto" dijo Edward "Tu escudo va en concordancia con tu personalidad protectora" musitó él besando la cien de su esposa.
Edward se movió entonces, cruzando con celeridad la habitación para encararse con Jacob. Aunque era casi media cabeza más bajo que Jacob, éste se echó hacia atrás, intentando evitar su pasmosa ira, como si fuera Edward el que se cerniera sobre él.
—Eso es sólo una teoría, chucho —rugió—, ¿crees que la vamos a poner a prueba con Charlie? ¿Has considerado por un momento el dolor físico que le harás pasar a Bella, incluso aunque ella pueda resistirlo? ¿O el dolor emocional, si es que no puede? ¡Supongo que lo que pasa es que lo que le suceda a Bella ya no te importa! — y soltó la última palabra como un escupitajo.
Renesmee apretó los dedos contra mi mejilla con ansiedad, con la angustia coloreando la repetición de la escena en su cerebro.
Las palabras de Edward al fin atravesaron el ánimo extrañamente enrabietado de Jacob. Frunció la boca.
—¿Bella sufrirá dolor?
Rosalie resopló "¿Qué creías que le pasa a un vampiro cuando intenta alejarse de la sangre, chucho? Estamos actuando en contra de nuestra naturaleza. ¿Creías acaso que solo eran ansias? El refrenarse de algo siempre consta de dolor"
Jacob no respondió, sabía que había puesto a su amiga en una mala posición por no haber pensado las cosas con calma. Aunque por su forma de ser ella ya no estaba molesta sino agradecida por el incidente, todo pudo haber terminado de forma muy diferente y hubiese sido enteramente culpa suya.
—¡Como si le hubieras pegado una plancha de hierro al rojo vivo contra la garganta!
Yo me encogí, al recordar el aroma de la sangre humana pura.
—No sabía eso —susurró Jacob.
—Pues entonces quizá deberías haber preguntado primero —le gruñó Edward entre dientes.
—Podrías haberme detenido.
"¿Cómo?" preguntó Leah resoplando "Nadie sabía lo que planeabas. Apuesto a que ni tu sabías lo que ibas a hacer hasta un segundo antes de que lo hicieras"
Jacob de nuevo guardó silencio sabiendo, al igual que todos, que su beta estaba en lo correcto.
—Tú eres el que se tenía que haber parado a pensar...
—Esto no tiene nada que ver conmigo —los interrumpí. Me quedé muy quieta, manteniéndome pegada a Renesmee y a la cordura—. Esto tiene que ver con Charlie, Jacob, ¿cómo has podido ponerle en peligro de esta manera? ¿No te das cuenta de que no le dejas ninguna alternativa entre la muerte o su conversión en vampiro? — mi voz tembló con las lágrimas que mis ojos ya no podían derramar.
Billy quedó algo pensativo "Siento que los roles se han revertido. ¿Por qué estás tan en contra de que tu padre cambie como tú lo hiciste?"
"Es diferente. Yo quería hacerlo. Papá se hubiese visto obligado a aceptarlo. Además no veo a papá queriendo esta vida" respondió Bella. Ella sabía que él la amaba y adoraba a su nieta, peor ya tenía a Sue y estaba segura que querían envejecer juntos, cerca de la reserva.
Jacob todavía estaba preocupado por las acusaciones de Edward, así que las mías no parecieron alterarle.
"No es eso. Es que nadie se asusta de ti, hermanita" rió Emmett.
—Tranquilízate, Bella. No le he dicho nada que tú no hubieras planeado decirle.
"Claro, pero ellas planeaban hacerlo a la distancia y en un futuro no tan cercano" chistó Rosalie, quien no dejaba pasar oportunidades para pelear.
—¡Pero viene hacia aquí!
—Ah, sí, ésa es la idea. ¿No se trataba de dejar que sacara conclusiones equivocadas? Pues creo que le he dado una pista falsa estupenda, si me permites decirlo.
Mis dedos se apartaron de Renesmee y los cerré a mi espalda, por seguridad.
"Bells no creo que cerrar los dedos te impida hacer algo si estás realmente molesta" le dijo Emmett como si hablase con un pequeño de cinco.
—Explícate ya de una vez, Jacob. No tengo paciencia para esto.
—No le he dicho nada de ti, Bella. En realidad, no. Le hablé de mí, bueno, se lo mostré más bien, ésa es la palabra adecuada.
—Entró en fase delante de Charlie —masculló Edward.
"¡Vaya!" exclamó Emily "¿cómo lo tomaste?" preguntó recordando su primera vez viendo aquello. El miedo que sintió por un momento a pesar de confiar completamente en la persona tras el animal.
"Creí que estaba soñando, o que me había vuelto loco" dijo Charlie haciendo una mueca "No me dio me dio mucho miedo porque todavía parecía Jacob queriéndome enseñar algo así que supuse que mientras estaba en forma animal no olvidaba quien era en realidad" Lo que sí le había asustado era lo que presenciaría con Bella después de haber visto a un chico que había visto crecer transformarse en un gran lobo justo ante sus ojos.
Yo susurré.
—¿Que tú qué?
—Es valiente, tanto como tú. Ni se desmayó ni se asustó ni nada, la verdad es que me dejó impresionado. Tendrías que haberle visto la cara cuando empecé a quitarme la ropa. No tuvo precio —se echó a reír de lo más satisfecho.
Charlie se ruborizó. Recordó haber pensado que el chico o estaba loco o estaba dispuesto a aganar alguna extraña apuesta que los chicos de ahora aman tanto hacer.
—¡Tarado de las narices! ¡Le podía haber dado un ataque al corazón!
"¡No! Solo a la modestia" dijo Emmett riendo.
Jake se encogió de hombros porque para bien o para mal estar en la manada lo había dejado un poco inmune a eso de la desnudez. Especialmente ahora que tenía a Nessie en quien enfocarse siempre y con Leah como su beta se había hecho experto en no ver lo que no debería ver.
—Charlie está genial. Es duro. Si te detienes a pensarlo un minuto, te darás cuenta del pedazo de favor que te acabo de hacer.
—No te enteras de nada, Jacob —mi voz sonaba monótona y acerada—. Tienes treinta segundos para explicármelo todo con detalle antes de que le entregue a Renesmee a Rosalie y te arranque tu miserable cabeza. Y Seth no va a poder detenerme esta vez.
—¡Caray, Bells! Nunca te me has puesto así de melodramática. ¿Esto es cosa de vampiros o qué?
"No, porque yo soy un normal vampiro saludable" dijo Emmett sonriendo como niño en comercial publicitando tomar 3 vasos de leche al día "Pero ha de ser otra cosa que tomó de Edward"
—Veintiséis segundos.
Jacob puso los ojos en blanco y se dejó caer en la silla más cercana. La pequeña manada tomó posiciones a sus flancos, para nada relajados por el aspecto que él mostraba; los ojos de Leah estaban fijos en los míos, mostrando ligeramente los dientes.
—Pues nada, que esta mañana llamé a la puerta de Charlie y le pregunté si quería venir a dar un paseo conmigo. Pareció confuso, pero cuando le dije que tenía que ver contigo y que habías regresado a la ciudad, me siguió hasta el bosque.
"¡Vamos Charlie, se supone que eres policía!" exclamó Emmett en gritos "Debes desconfiar un poco más de la gente. Eso parece película de terror. Eres como un niño al que le dan dulces y así lo llevan al bosque"
"Si se trata de mi hija no me importa que sea una trampa, igual seguiré" dijo Charlie solemnemente haciendo que Bella le sonría de oreja a oreja "Además te puedo asegurar que ahora que sé más desconfió un poco más"
Sue rio por lo bajo "Claro, ahora cuando deja la escoba en otro lugar y no se acuerda cree que son los duendes que han llegado al pueblo" musitó ella ganándose una mala mirada de su esposo.
»Le dije que ya no estabas enferma y que las cosas se habían puesto algo chungas, pero que todo iba bien. Estaba a punto de salir disparado para venir a verte, pero le dije que tenía que enseñarle algo antes. Y entonces entré en fase. —Dijo y se encogió de hombros.
Sentí como si un torno me estuviera apretando unos dientes contra otros.
—Quiero que me lo expliques palabra por palabra, tú, monstruo.
—A ver, me has dicho que sólo tenía treinta segundos, vale, vale —mi expresión debió de convencerle de que no estaba de humor para bromas—. Vamos a ver... Revertí la fase y me vestí, y entonces, cuando comenzó a respirar de nuevo le dije: «Charlie, no vives en el mundo en que creías vivir. Las buenas noticias son que nada ha cambiado, excepto que ahora lo sabes. La vida seguirá igual que siempre. Ya puedes volver a hacer como que no te crees nada de esto». Bueno, eso o algo parecido.
"Eres pésimo para dar explicaciones" rio Emily "Peor que el amargado profesor de colegio"
»Le llevó lo menos un minuto recobrarse, y luego quiso saber lo que realmente te había pasado, con todo ese rollo de la enfermedad rara. Le dije que habías estado enferma, pero que ya te encontrabas bien, sólo que habías cambiado un poquito en el proceso de recuperación. Entonces, me exigió saber qué quería decir con "cambio", y le expliqué que ahora te parecías un poco más a Esme que a Renée.
Edward siseó mientras yo lo miraba aterrorizada. Todo esto iba en la dirección más peligrosa.
—Después de unos cuantos minutos, me preguntó, con mucha tranquilidad, si también te habías convertido en un animal.
"¿Crees que Esme es un animal?" exclamó Emmett horrorizado.
Charlie abrió los ojos como platos "¿Qué? ¡No dije eso! Solo me preguntaba si debía buscar a mi familia entre los animales del bosque por ahí"
Y yo le dije: «¡Ya querría ella que fuera algo tan guay!».
Y Jacob se echó a reír de nuevo.
Rosalie profirió un sonido de disgusto.
—Empecé a contarle más cosas sobre los hombres lobo, pero ni siquiera había terminado de decir la palabra entera cuando Charlie me cortó y me soltó que prefería ahorrarse los detalles.
"¿No hay nada que los detenga de decir sus secretos?" preguntó Carlisle recordando cuando Jacob intentaba decírselo a Bella.
Jacob hizo una mueca mostrándose incómodo "El alfa puede hacer una orden cuando lo ve necesario, pero la manada está al tanto de la necesidad de mantenernos en secreto. Quienes lo saben son nuestras familias. Lo malo es que no hay nadie que le ordene a un alfa, él debe mantener el secreto con su sentido de responsabilidad"
Luego, me preguntó si tú sabías dónde te metías cuando te casaste con Edward y le contesté: «De sobra, ha estado al tanto de todo desde hace años, desde que pisó Forks».
Bella hizo una mueca "¿No era suficiente contestar afirmativamente?"
Jake le sonrió y se encogió de hombros.
Eso no le gustó ni pizca. Le dejé despotricar hasta que se desahogó a gusto y después de haberse calmado sólo quería dos cosas. Una de ellas era verte, así que le dije que sería mejor que me permitiera venir primero para explicar el asunto.
Yo inhalé profundamente.
—¿Y qué era lo otro que quería?
Jacob sonrió.
—Esto te va a gustar. Su principal requerimiento era que le contara lo menos posible de todo esto. Deseaba que te guardaras para ti todo aquello que no fuera esencial que él supiera. Sólo quería saber cómo estabas, nada más.
"¿Cómo es que ahora estás tan curioso y entonces pediste no saber nada?" preguntó Emily confusa.
"Cuando Jacob me dijo que Bella siempre había sabido de esto" dijo él haciendo un gesto a su alrededor para indicar a todo lo sobrenatural "Me puse a pensar que debió existir alguna razón por la cual no haya dicho nada. Dándome mentiras aquí y allá y llevándome a ningún lado. Sabiendo como es ella supuse que quería protegerme y saber lo menos posible la dejaría más tranquila y me dejaría a mi acercarme a ella" contestó él antes de suspirar y admitir a regañadientes "También estaba un poco en negación. Solo necesitaba saber como estaba mi hija"
Sentí alivio por primera vez desde que Jacob había entrado por la puerta.
—Creo que puedo apañármelas con eso.
—Por otro lado, él prefiere mantener la apariencia de que las cosas son normales.
La sonrisa de Jacob se volvió petulante, quizá porque sospechaba que, en ese momento, comenzaría a sentir los primeros y ligeros indicios de gratitud por su brillante actuación.
"Se te notaba en la cara que quería besarme los pies" le dijo Jacob guiñando un ojo.
Bella se echó a reír "En tus sueños"
—¿Qué le has contado sobre Renesmee? —luché por mantener el filo acerado en mi voz, rechazando a regañadientes el agradecimiento. Aún era prematuro. Todavía quedaban muchas cosas negativas implícitas en esta situación, incluso aunque la intervención de Jacob hubiera provocado en Charlie una reacción mejor de lo que yo hubiera esperado...
—Ah, sí, claro. También le conté que Edward y tú habíais heredado una pequeña boca que alimentar. —Le echó una ojeada a Edward—. Es una huérfana pupila de él, como Bruce Wayne y Dick Grayson. —Jacob resopló—. No creo que os importe que haya mentido; al fin y al cabo, es parte del juego, ¿no? —Edward no contestó de ninguna manera así que él continuó—. Charlie a estas alturas ya no debería haberse sorprendido por nada, pero me preguntó si la habías adoptado: «¿Como una hija? ¿Soy una especie de abuelo?», preguntó; dijo eso, palabra por palabra. «Chócala, abuelete», le contesté.
"¿Es eso lo que más te sorprendió?" preguntó Emily divertida "Me parece lo más normal de todo el asunto"
"A mí me pareció lo más disparatado. Después de todo eso no me esperaba algo tan hogareño como que mi niñita haya adoptado a otra niñita" respondió Charlie.
»El resto fue en ese plan. Incluso sonrió un poco y todo.
El escozor volvió a mis ojos, pero esta vez no de miedo o angustia. ¿Charlie se había sonreído ante la idea de ser abuelo? ¿Charlie tenía que ver a Renesmee?
—Pero es que ella cambia tan rápido... —susurré.
"¿No hubiese sido mejor no decirle nada?" preguntó Emily ganándose una mala mirada de Charlie "Me refiero a que se podría pretender que non sucede nada si ves a Bella porque después de todo los Cullen siempre pretenden ser humanos. Pero no había forma de pretender que Nessie era una humana"
"Podríamos decir que tiene un extraño síndrome de crecimiento acelerado" ofreció Emmett "¿Carlisle?"
"Pues no se parecería a nada que haya visto o escuchado en todos mis años como médico, pero la naturaleza humana siempre nos sorprende" dijo el doctor.
"Ok, le llamaremos síndrome de… Renesmitis ¡Oye, su nombre es tan raro que sí puede sonar a enfermedad!" dijo Emmett riendo.
Bella le lanzó una mirada asesina. Estaba segura que tendría siglos para escuchar críticas sobre le nombre que había escogido para su hija. Y ese que ella creyó que con inventarle un nombre se salvaba de bromas, pero ya llamaron monstruo a su hija y ahora es un síndrome.
—Le dije que ella era más especial que todos nosotros juntos —replicó Jacob en voz baja. Se puso en pie y caminó derecho hacia mí, deteniendo a Leah y a Seth cuando empezaron a seguirle. Renesmee le tendió las manos, pero yo la abracé con más fuerza, reteniéndola—. Y añadí: «Confía en mí, no querrás saber nada más de esto; pero si puedes ignorar todo lo que te resulte extraño, vas a alucinar, porque ella es la persona más maravillosa del mundo». Y entonces le conté que si podía adaptarse a esta situación, os quedaríais por aquí un poco más de tiempo y tendría la oportunidad de conocerla, pero habríais de marcharos si todo esto era demasiado para él. Y él repuso que siempre y cuando nadie le metiera más información de la que podía digerir, tragaría.
Jacob se me quedó mirando con una media sonrisa, expectante.
—No te voy a dar las gracias —repliqué—. Todavía sigue existiendo para Charlie un peligro muy grande.
Sam no puso evitar el desastre que hubiese sido el que le pasara algo a Charlie. Muy aparte de la carga emocional que hubiese supuesto para todos, no se imaginaba como los Cullen hubiesen tratado de retener a Bella sin que nadie salga herido, y luego lo que se hubieran inventado para cubrirlo. Todos estaban contentos por como fueron las cosas, pero él creía que nadie realmente pensaba en cuan mal pudo haber salido todo con un movimiento mal calculado.
—Lo siento si te duele. Yo no sabía que eso era así. Bella, las cosas son diferentes ahora entre nosotros, pero siempre serás mi mejor amiga, y yo siempre te querré, aunque ahora es mejor todavía. Por fin hay un equilibrio entre nosotros, ya que ahora ambos tenemos gente sin la cual no podemos vivir.
Emily se quedó pensando en como parecía cosa del destino. Ella generlmente no creía en eso, pero si las cosas no estaban destinadas a terminar tal como lo hicieorn, ¿qué hubiese sido de la relación de Jacob y Bella?
—Me dedicó su mejor sonrisa «estilo Jacob»—. ¿Seguimos siendo amigos?
Tuve que devolverle la sonrisa, aunque intenté por todos los medios resistirme a ello. De todos modos, fue una sonrisa diminuta.
Él extendió la mano: una oferta de paz.
Yo inhalé un gran trago de aire y cambié a Renesmee sobre un solo brazo. Puse mi mano izquierda sobre la suya, y él ni siquiera se estremeció al contacto de mi piel fría.
"Creo que podemos neutralizarnos. No es que me de calor mi temperatura como a ti no te da frío la tuya, pero es refrescante sentir algo diferente, aunque diría que eres tu la que está de suerte ya que en este clima ha de ser agradable juntarse con una cosa ardiente como yo" dijo él guiñando un ojo.
Bella solo puso los ojos en blanco, pero de nuevo no pudo evitar sonreírle a su mejor amigo.
—Si no mato a Charlie esta noche, consideraré el perdonarte lo que has hecho.
—Cuando no mates a Charlie esta noche, me deberás una bien grande.
Puse los ojos en blanco.
Luego extendió su otra mano en dirección a Renesmee, con una petición esta vez.
—¿Puedo...?
"¿Después de todo lo que acabas de hacer pretendes quitarle a Bella su hija?" preguntó Sue meneando la cabeza y preguntándose cómo es que los hombres pueden ser tan densos a veces.
—En realidad ahora la llevo en brazos porque no quiero tener las manos libres para matarte, Jacob. Quizá más tarde.
Él suspiró, pero no me presionó. Chico listo.
"Sí, solo le falta aprender el truco de no ensuciar el sofá y comer sin hacer un desastre, pero se podría decir que es un chico listo" comentó Emmett pretendiendo estar serio.
Alice se precipitó ahora por la puerta, con las manos llenas y una expresión que prometía violencia.
—Tú, tú, y tú —increpó con brusquedad lanzándoles una mirada envenenada a los licántropos—. Si os vais a quedar, idos a aquella esquina y prometed que vais a permanecer ahí quietos un ratito. Necesito ver. Bella, será mejor que le des el bebé. De todas formas, necesitas tener las manos libres.
"Significa eso que puedes obviarlos en tu visión?" preguntó Emily confundida.
"Con el tiempo se me ha hecho más fácil ver a pesar de su presencia" admitió Alice "pero siempre serán un obstáculo. Con algo tan importante como la llegada de Charlie a la casa, podía hacer un esfuerzo sobrehumano y tratar de ver alrededor de ellos. El resultado no fue claro y me dio jaqueca, pero es lo mejor que podía hacer"
Jacob sonrió ampliamente en pleno triunfo.
Me asaltó un miedo concentrado que se extendió por mi estómago ante la enormidad de lo que tenía que emprender. Iba a probar suerte basándome en mi dudoso autocontrol con mi auténtico padre humano como conejillo de Indias. Las anteriores palabras de Edward se estamparon de nuevo contra mis oídos.
«¿Has considerado por un momento el dolor físico que le harás pasar a Bella, incluso aunque ella pueda resistirlo? ¿O el dolor emocional, si es que no puede?»
No podía imaginarme el dolor si fallaba. Mi respiración se convirtió en una sucesión de jadeos.
"Err… si ustedes no necesitan respirar, ¿cómo es que la ansiedad te hace dar un ataque de hiperventilación?" preguntó Seth.
Edward frunció los labios mientras trataba de explicarlo "Bella estaba respirando, como todos nosotros cuando lo planeamos hacer, y con las cosas que pasaban por su mente simplemente estaba coordinando las respiraciones con sus agitadas ideas como lo haría un humano. La única diferencia es que Bella podría para haciendo un esfuerzo consciente, y los humanos no"
—Cógela —murmuré, deslizando a Renesmee en los brazos de Jacob.
Él asintió, mientras la preocupación fruncía su frente. Le hizo un gesto a los otros, y todos se marcharon hacia la esquina más lejana de la habitación. Seth y Jacob se repantigaron en el suelo a la vez, pero Leah sacudió la cabeza y frunció los labios.
—¿Tengo permiso para irme? —refunfuñó ella.
"¡Ja! A alguien no le sienta bien ser mandada" musitó Emmett "¿Se imaginan a Leah como alfa?"
"Sería dictadora" musitó Jacob con cara de horror "Diciendo constantemente que nos bañemos y cambiemos de ropa y que no hagamos algo estúpido"
Seth se encogió de hombros aparentemente imperturbable "Sería más de lo mismo para mí. Ella siempre es así en casa"
Leah parecía ultrajada por la falta de confianza de los miembros de su manada, así que Jacob suspiró antes de poner expresión seria y decir "No sería tan mal. Definitivamente tendríamos la disciplina de un ejército romano"
Parecía incómoda en su aspecto humano, vistiendo la misma camiseta sucia y los pantalones de algodón que llevaba cuando me chilló algunos días antes, con su pelo corto tieso en mechones irregulares. Las manos le temblaban todavía.
Emily hizo una mueca. Sabía que Leah no quería simpatía suya, pero lo que sentía por ella era más parecido a la admiración. Las mujeres siempre hablan de sobrevivir en un mundo de hombres, pero lo que Leah hacía llevaba la frase a otro nivel. Y eso de soportar tantos exteriores no era algo que ella podría y peor aun estando virtualmente sola.
—Por supuesto —repuso Jake.
—Quédate en el este, de modo que no te cruces en el camino de Charlie —añadió Alice.
Leah no miró a Alice, simplemente, atravesó la puerta trasera y se lanzó sobre los arbustos para entrar en fase.
Edward regresó a mi lado y me acarició el rostro.
—Puedes hacerlo, sé que puedes. Yo te ayudaré, y los demás también.
Busqué los ojos de Edward mientras sentía cómo me dominaba el pánico. ¿Tendría la suficiente fuerza para detenerme si hacía algún mal movimiento?
—Si pensara que no puedes apañártelas, desapareceríamos hoy mismo, en este minuto. Pero sé que eres capaz, y serás mucho más feliz si Charlie permanece en tu vida.
Intenté apaciguar mi respiración.
Alice alzó la mano. Tenía una pequeña caja blanca en la palma.
—Esto te irritará los ojos... No te hará daño pero te nublará la visión. Es un fastidio, pero aunque no se parecerá a tu antiguo color de ojos, al menos será mejor que el rojo brillante, ¿no?
"¿Qué? ¿Ustedes usan lentes?" preguntó Emily confundida por la naturalidad con la que Alice explicaba las cosas.
"Antes lo hacíamos" le respondió Edward "Después de que llegaran Alice y Jasper y necesitábamos una buena historia que explicara la existencia de tantos adolescentes bajo la tutela de una pareja joven. Nos ayudaba a evitar el problema de los ojos cambiando de color además de darnos un aspecto de familiaridad.
"Solo que son un fastidio y nadie quiso volver a repetir ese plan. Además, si uno se fijaba fijamente igual podía ver que conforme nuestros ojos cambian de color también lo hacían el tono de las lentillas" dijo Alice.
Lanzó la caja de lentillas al aire y yo la cogí.
—¿Cuándo...?
—Cuando os marchasteis de luna de miel. Estaba preparada para varias posibles versiones de futuro.
Asentí y abrí el estuche. Nunca había llevado lentillas antes, pero no podía ser tan difícil. Cogí las pequeñas lentes marrones y me las puse, con la parte cóncava hacia el interior de los ojos.
Sue hizo una mueca "Es bueno que no te pueden dar infecciones con eso"
Pestañeé y una película interceptó mi vista. Podía ver a través de ellas, sin duda, pero también se percibía la textura de la delgada pantalla. Mi ojo se concentró en las ralladuras microscópicas y las secciones combadas.
"¿No es eso incómodo? ¿Como tratar de ver algo muy cerca de tu cara?" preguntó Emily "Es como esos lentes inteligentes, siempre me pareció que sería un dolor de cabeza vr algo tan cerca"
"Para nosotros no es molestoso, y para los humanos tampoco" respondió Jasper "Es por eso que están diseñadas de forma que sean perceptibles sin interferir el campo de visión"
—Ya sé lo que quieres decir —murmuré mientras me ponía la otra. Intenté no pestañear esta vez, pero mis ojos trataron de deshacerse del estorbo automáticamente—. ¿Qué aspecto tengo?
Edward sonrió.
—Algo estrafalario. Aunque claro...
—Sí, sí, ella siempre tiene ese aspecto extravagante —terminó Alice su pensamiento con impaciencia—. Es mejor que el rojo y eso es todo lo que puedo decir en su favor. Es de un color marrón fangoso, y tu marrón era mucho más bonito. De todos modos, ten presente que no duran para siempre, porque la ponzoña de tus ojos las disolverá en unas cuantas horas.
"¡Tienen ponzoña en los ojos!" exclamó Seth a voz en grito "¿Significa eso que no pueden hacer con un humano ese desafió de lamerse el globo ocular?"
"Con u vampiro tampoco porque sería como una mordedura, aunque en menor impacto" respondió Emmett "Y no hay humano que se acerque tanto a un vampiro como para hacer algo así"
"No puedo creer que un humano se acerque tanto a otro para hacer algo así" musitó Esme a quien le desagradaba e impactaba las ideas con las que salían los jóvenes.
"Definitivamente no es algo que nadie debería hacer" mencionó el doctor.
"Esperen, si es ponzoña ¿significa eso que un humano se puede transformar lamiendo el ojo de un vampiro?" preguntó Seth.
"Existe ponzoña en todo nuestro cuerpo, pero como dijo Emmett no sería suficiente para transformar a alguien"
"¿Y si se come el ojo?" preguntó Seth preocupando a los demás con sus extrañas preguntas.
"Pues eso suena a una película de terror con un científico loco llevando a cabo esos experimentos" respondió Carlisle "Supongo que tardaría mucho, aunque puede ser posible"
"Cuando transforman a los niños ¿es eso más rápido? ¿Toma menos ponzoña?" preguntó Emily quien tampoco pudo evitar la curiosidad.
"Supongo que sí, pero no sabría decirlo con certeza. El tema es tal tabú que todo lo relacionado con ello no es algo de lo que se hable abiertamente" respondió Carlisle.
"¿Qué más puede disolver su ponzoña? Supongo que está mejor que no lloren porque serían como pequeñas gotitas de ácido disuelve cosas" comenzó a parlotear Seth hasta que una mirada significativa de su hermana lo cayó para que reanudaran la lectura.
Así que si Charlie está aquí más rato, tendrás que disculparte e ir a cambiártelas. Lo cual de todos modos es una gran idea, porque los humanos necesitan ir al baño de vez en cuando. —Sacudió la cabeza—. Esme, dale unas cuantas recomendaciones sobre cómo actúan los humanos mientras yo lleno el tocador de señoras de lentillas.
—¿Cuánto tiempo tengo?
—Charlie llegará aquí en unos cinco minutos. No lo compliques.
Esme asintió una sola vez y me cogió de las manos.
—Lo más importante es no quedarse demasiado quieto o moverse demasiado deprisa —me dijo.
—Siéntate cuando él lo haga —intervino Emmett—. A los humanos no les gusta estar de pie.
—Deja que tus ojos vaguen de un lado para otro cada treinta segundos más o menos —añadió Jasper—. Los humanos no se quedan mirando fijamente las cosas durante mucho rato.
—Cruza las piernas durante cinco minutos y luego cambia a los tobillos durante otros cinco —comentó Rosalie.
"Está bien, eso suena un poco perturbador. Sin ofender, suenan como psicópatas que han estudiado a sus víctimas y conocen cada movimiento" musitó Seth antes que un escalofrío le recurriera su cuerpo.
"Te dije que no te amanecieras viendo ese maratón de Criminal Minds" le reprendió Leah haciendo que Seth sacara la lengua en respuesta.
"Bueno, nosotros hemos vivido en medio de humanos por mucho tiempo. Y necesitábamos actuar como ellos, así que si prestamos atención a todo ello" dijo Alice.
"Claro" respondió Sam "Pero lo hacen ver como ciencia con eso de que tienen cada acción cronometrada"
Asentí a cada una de las sugerencias que me hicieron. Ya había notado cómo ellos hacían estas cosas el día anterior. Pensé que sería capaz de imitar sus movimientos.
—Y pestañea por lo menos tres veces por minuto —aconsejó Emmett. Frunció el ceño, y después salió disparado a donde estaba la televisión por satélite en el extremo de la mesa. La encendió, conectó el canal de un partido de fútbol universitario y asintió para sí mismo.
—Mueve las manos también. Apártate el pelo de la cara o haz como si te estuvieras rascando algo —aportó Jasper a su vez.
—Dije Esme —se quejó Alice cuando regresó—. La vais a agobiar entre todos.
—No, creo que me he quedado con todo —asentí—: Sentarme, mirar alrededor, pestañear, removerme de vez en cuando.
—Muy bien —aprobó Esme, y me apretó los hombros.
Jasper puso mala cara.
—Debes contener el aliento tanto como sea posible, pero mover un poco los hombros para que parezca que estás respirando.
Inhalé una vez más, y después asentí de nuevo.
Edward me abrazó por el costado que tenía libre.
—Puedes hacerlo —me repitió, murmurándome las palabras de ánimo al oído.
—Dos minutos —anunció Alice—. Quizá deberías echarte en el sofá. Después de todo has estado enferma. De ese modo él no tendrá que ver desde el principio si te mueves bien o no.
Alice me empujó hacia el sofá. Yo intenté caminar con lentitud, hacer que mis extremidades parecieran más torpes. Ella puso los ojos en blanco, por lo que supuse que no estaba haciendo un buen trabajo en absoluto.
"Ya habíamos establecido que no eres buena actriz" dijo Alice encogiéndose de hombros.
"Que triste que hace una semana hayas sido humana y de repente no sabes cómo serlo más así que los vampiros tienen que enseñarte como" rio Jacob.
—Jacob, necesito a Renesmee —le dije.
Jacob puso mala cara y no se movió.
Alice sacudió la cabeza.
—Bella, eso no me ayuda a ver.
—Pero yo la necesito. Consigue que mantenga la calma.
El filo de pánico que denotaba mi voz resultaba inconfundible.
—Estupendo —gruñó Alice—. Sostenla lo más quieta que puedas y yo intentaré mirar a su alrededor.
Suspiró preocupada, como si se le hubiera pedido que trabajara horas extraordinarias en vacaciones. Jacob suspiró, también, pero me trajo a Renesmee, y después se retiró con rapidez ante la mirada de malas pulgas de Alice.
Edward tomó asiento a mi lado y pasó sus brazos a nuestro alrededor, de la niña y mío. Se inclinó hacia delante y la miró muy seriamente a los ojos.
—Renesmee, va a venir alguien especial a verte, a ti y a tu madre —dijo con una voz muy solemne, como si esperara que ella entendiera palabra por palabra. ¿Era así?
"Como cualquier niño, ella no entendía la profundidad de las cosas" respondió Edward "Pero estaba muy consciente de que debía hacer lo que le pediría"
Ella le devolvió la mirada con sus ojos claros y graves—. Pero él no es como nosotros, ni siquiera como Jacob. Has de tener mucho cuidado con él. No le digas cosas de la manera en que nos las dices a nosotros.
Billy resopló "¿Cuál fue tu primera reacción ante eso?" le preguntó a su mejor amigo.
"Con todo lo que había aprendido, eso me pareció de lo más normal. Como todos estaban al tanto y a nadie le escandalizó me fue difícil reaccionar mal ante algo que parecía tan innato de ella"
Renesmee le tocó la cara.
—Exactamente —dijo él—. Y va a hacer que sientas mucha sed, pero no debes morderle.
"¿También le molesta la sangre humana?" preguntó Sam sintiéndose incómodo con una particularidad tan desagradable y vampírica como parte de una pequeña que se veía tan angelical "¿Cómo es que no le reclamaste eso a Jacob también?"
"Con ella es diferente. Es como si fuera alérgica a algo que le agrade. Le gustaría tenerlo pero sabe que no es lo correcto así que no puede hacer nada al respecto" respondió Edward "Su sed es más incómoda que dolorosa. Por eso ella también puede comer comida humana"
"¿Y cómo sabían eso entonces si ese era el primer humano que veía?" siguió inquiriendo Sam.
"En sus pensamientos noté que no tenía la misma ansia de sed que nosotros"
No se cura como Jacob.
—¿Te ha entendido? —le susurré.
—Claro que me entiende. Tendrás cuidado, ¿verdad, Renesmee? ¿Nos ayudarás?
La niña le tocó de nuevo.
—No, no me preocupa que le muerdas a Jacob. Eso me parece estupendo.
Jacob se echó a reír entre dientes.
—Quizá deberías irte, Jacob —se dirigió Edward a él con voz muy fría, mirándole de mala manera.
Edward no había perdonado a Jacob, porque sabía que no importaba lo que sucediera ahora, yo iba a sufrir de todos modos. Pero soportaría el ardor con alegría si eso era lo peor a lo que tenía que enfrentarme esa noche.
—Le dije a Charlie que estaría por aquí —repuso Jacob—. Necesita un poco de apoyo moral.
—¿Apoyo moral? —se burló Edward—. Según lo que sabe Charlie, el monstruo más repulsivo que hay aquí eres tú.
"Sin embargo él ya sabía el secreto de Jacob, y es más fácil ignorar cuando está en forma humana y no parece estar cerca de cambiar en ningún momento" dijo Sue "Creo que lo conocido con Jacob si sería apoyo moral ante lo desconocido con su hija"
Jacob sonrió grato de que le dieran la razón incluso ahora mientras Edward dejó escapar un pequeño bufido.
—¿Repulsivo? —protestó Jake, y después se echó a reír para sus adentros.
Escuché los neumáticos dar la vuelta en la autovía para abordar el camino de tierra húmeda de la entrada de los Cullen, y mi respiración se aceleró de nuevo. Si hubiera sido humana, mi corazón tendría que haber estado martilleando como loco. Me puso muy nerviosa que mi cuerpo no reaccionara del modo adecuado.
Me concentré en el rápido ritmo del corazón de Renesmee para tranquilizarme y funcionó.
—Bien hecho, Bella —me susurró Jasper, aprobando mi esfuerzo.
"¿Por qué no la ayudaste tú a que se tranquilizara?" inquirió Sue.
"Porque es un falso sentido de tranquilidad. No manejo sus pensamientos. Bella hubiese estado como restringida físicamente, aunque en su cabeza tuviese una idea de todo lo que podría pasar. Era mejor que aprendiera a dominar la situación en sus propios términos" le contestó el vampiro.
Edward tensó su brazo sobre mis hombros.
—¿Estás seguro? —le pregunté.
—Seguro. Tú puedes hacer casi cualquier cosa —me contestó sonriendo y me besó.
No fue precisamente un piquito en los labios y mis salvajes reacciones vampíricas me pillaron otra vez con la guardia baja. Los labios de Edward eran como un chute de algún compuesto químico extraño que entraba directo en mi sistema nervioso. Casi de forma instantánea, ansiaba más y más. Me costó un gran esfuerzo de concentración recordar que tenía al bebé en brazos.
"Es extraño que Nessie físicamente tenga menos poder para separarte de un beso que la sola idea de ella tiene para separarte de tu noche con reacciones vampíricas salvajes" dijo Emmett riendo antes de que alguien lo pudiese callar.
Bella, Charlie y Nessie hicieron una idéntica mueca de disgusto antes de dirigir una mala mirada al gran vampiro.
Jasper percibió mi cambio de humor.
—Esto, Edward, sería mejor que no la distrajeras justo en este momento. Necesita estar concentrada.
Edward se apartó.
—Uy —exclamó.
Me eché a reír. Ése había sido siempre mi problema, desde el principio de todo, desde el primerísimo beso.
—Más tarde —le dije, y la anticipación me apretó el estómago hasta dejármelo hecho una bola.
—Concéntrate, Bella —me urgió Jasper.
—De acuerdo.
Aparté a un lado mis estremecedoras sensaciones. Charlie era lo importante ahora, mantenerle hoy a salvo. Luego tendríamos toda la noche...
—Bella.
—Lo siento, Jasper.
Emmett se echó a reír.
El sonido de la patrullera de Charlie se acercó más y más. El momento de frivolidad pasó y todo el mundo se quedó inmóvil. Crucé las piernas y practiqué los pestañeos.
"Olvidaste tamborilear los dedos. Solías hacer eso cuando estabas ansiosa o aburrida" le dijo Charlie.
El coche aparcó en la fachada de la casa aunque el motor se mantuvo en marcha durante unos segundos. Me pregunté si Charlie estaba tan nervioso como yo. Entonces el motor se paró de modo definitivo y sonó un portazo. Luego, tres pasos por la hierba y después, el eco de ocho golpes sordos en las escaleras de madera. Cuatro pasos más atravesando el porche. Y un silencio. Charlie inhaló profundamente dos veces.
Billy se echó a reír por lo bajo "Pareces un chico preparándose para recoger a su primera cita"
Charlie hizo una mueca "Creo que ni entonces estuve tan nervioso" musitó él.
"Será que los años te han vuelto olvidadizo porque estoy seguro que estabas más nervioso" siguió riendo el anciano Quileute.
Toc, toc, toc.
Yo también inhalé aire por última vez. Renesmee se acurrucó de forma más profunda entre mis brazos, escondiendo el rostro entre mi pelo.
Carlisle salió a la puerta. Su expresión tensa se cambió a una de bienvenida, como si hubiera cambiado la televisión de canal.
"En realidad fue como las máscaras de teatro. Sacó una y se puso la otra inmediatamente" dijo Seth "Tal vez deberías tomar clases de actuación de Carlisle, Bella"
Jasper suspiró "Todos podríamos tomar clases de algo con Carlisle"
—Hola, Charlie —dijo, aparentando estar avergonzado de forma apropiada.
Después de todo, se suponía que estábamos en Atlanta, en el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, y Charlie sabía que le habíamos mentido.
—Carlisle —le saludó Charlie con rigidez—. ¿Dónde está Bella?
—Estoy aquí, papá.
¡Ugh! Mi voz había sonado demasiado fuerte. Además había usado parte de mi reserva de aire. Tragué de modo apresurado un poco más, contenta de que el olor de Charlie no hubiera saturado la habitación todavía.
El rostro carente de expresión de Charlie me dejó ver con claridad cómo de fuera de tono había estado mi voz. Se le pusieron los ojos redondos y como platos cuando me vio.
Leí todas las emociones conforme se fueron deslizando por su rostro.
Sorpresa. Incredulidad. Dolor. Pérdida. Miedo. Ira. Sospecha. Más dolor.
Me mordí el labio. Esto fue divertido. Mis nuevos dientes eran más agudos contra mi piel de granito de lo que habían sido los humanos contra mis blandos labios de antes.
"A… Bells, ¿cómo es morderse el labio divertido?" preguntó Emmett como si su hermana hubiese perdido la cabeza.
Bella, notando que nadie le entendía simplemente se encogió de hombros.
—¿Eres tú, Bella? —susurró él.
—Sí —me estremecí ante mi voz como de campanillas—. Hola, papá.
Tragó una gran bocanada de aire para tranquilizarse.
—Hola, Charlie —le saludó Jacob desde la esquina de la habitación—, ¿qué tal?
Charlie miró con muy mala cara a Jacob una vez, se estremeció ante el recuerdo y después volvió a clavar en mí la mirada.
"Y tu que decías que sería apoyo Sue"
"Sí lo fue" concedió Charlie "Solo que no de la forma que podrían esperar. Me ayudó a pensar que Bella no estaba tan mal si la comparaba con que Jacob estaba peor convirtiéndose en un gran perro"
"¿Crees que la habilidad de transformarse a voluntad para ser un protector es más interesante que ser una sanguijuela con purpurina?" preguntó Jacob incrédulo "Ha de ser porque no eres parcial"
Lentamente, caminó a través de la habitación hasta que estuvo a pocos pasos de mí. Lanzó una mirada acusadora a Edward, y luego sus ojos regresaron conmigo. El calor de su cuerpo me golpeaba con cada latido de su corazón.
—¿Bella? —preguntó de nuevo.
Hablé en voz más baja, intentando contener el tono cantarín.
—Soy yo, de verdad.
"Por un momento dudé que fueras un robot como esos muñecos de cera, bonitos pero rígidos, viéndose como tú, sin ser tú" musitó Charlie "Extrañamente tus ojos no-tuyos me convencieron de que eras tú"
Sus mandíbulas se encajaron.
—Lo siento, papá —añadí.
—¿Estás bien? —me preguntó en tono exigente.
—Pues más que bien, en serio —le prometí—. Sana coma un buey.
Y aquí se me acabó el oxígeno.
—Jake me dijo que había sido... necesario. Que te estabas muriendo —pronunció las palabras como si no se creyera ni una sola sílaba.
Charlie hizo una mueca. Sonaba como un idiota enojado mientras hablaba de la casi muerte de su hija en un tono incrédulo cuando la verdad era peor de lo que él jamás hubiese podido imaginar.
Bella imaginó lo que su padre estaba pensando y le dedicó una sonrisa "Está bien papá. Reaccionaste de la manera esperada y al final fuiste mucho más comprensivo de lo que tenías que ser"
Me armé de valor, me concentré en el peso cálido de Renesmee, me incliné hacia Edward buscando apoyo e inhalé en profundidad.
El olor de Charlie era como un puñado de llamas, perforándome garganta abajo. Pero era mucho más que dolor. También había una aguda punzada de deseo, porque Charlie olía de la manera más deliciosa que cualquier otra cosa que pudiera haber imaginado. Era una tentación doble, ya que por una parte resultaba tan atractivo como los excursionistas anónimos que encontramos el día que estuve de caza, y por el otro, se encontraba sólo a unos cuantos pasos, dispersando un calor y una humedad que me hacían la boca agua en el aire seco.
Pero ahora no estaba de caza, y éste era mi padre.
"Que manera de sobrepensar las cosas. Creo que eso es lo que te ayuda, saturas tu cerebro tanto que no actúas. Yo no hubiese pensado ni un tercio de eso. Apuesto a que cuando vas de casa te preguntas cuantos años tiene el venado, si es una madre y dejas a un Bambi huérfano, que comió el venado en la mañana y bla bla bla" dijo Emmett.
Bella le hizo una mueca de enojo pero dejó que continuara la lectura"
Edward me apretó los hombros en ademán de simpatía y Jacob me lanzó una mirada de disculpa.
Intenté recuperarme, ignorar el dolor y el ansia de la sed. Charlie estaba esperando mi contestación.
—Jacob te dijo la verdad.
—Entonces estáis de acuerdo —gruñó Charlie.
Tenía la esperanza de que Charlie pudiera ver a través de los cambios de mi rostro el remordimiento.
Debajo de mi pelo, Renesmee olisqueó el aroma de Charlie a la vez que yo. La sujeté con más fuerza.
Charlie vio cómo bajaba la mirada con ansiedad y la siguió.
—Oh —exclamó, y la ira desapareció de su rostro, dejando nada más que la sorpresa—. Es ella, la huérfana que Jacob me dijo que estabais adoptando.
—Mi sobrina —mintió Edward en voz baja.
Debió de haber decidido que el parecido entre él y la niña era demasiado grande para que pudiera ignorarse. Mejor poder decir que eran parientes desde el principio.
—Creí que habías perdido a toda tu familia —replicó Charlie, mientras la acusación volvía a su voz.
—Perdí a mis padres. Mi hermano mayor fue adoptado, como yo. Nunca le vi después de eso, pero un tribunal me localizó cuando él y su mujer murieron en un accidente de coche, dejando a la niña sin ninguna otra familia.
"La gente se preguntó por un tiempo por qué nunca contactaste a tu supuesto hermano" dijo Seth.
Edward se encogió de hombros, había escuchado todo tipo de rumores, pero mientras no se acercaran a la verdad que nadie debía saber, no había problema "Puede ser una infinidad de cosas, no nos llevábamos bien, no habían recursos, estábamos a punto de hacerlo…"
Edward era tan bueno para estas cosas. Su voz era monótona, con justo la cantidad exacta de inocencia. Yo iba a necesitar mucha práctica para poder hacer lo mismo.
"¡Ja! No creo que ni un siglo de práctica te haga buena en ello" rió su padre.
Bella hizo un puchero "Te dejaré saber que de tanto en tanto me es posible decir algo creíble"
Su padre le sonrió de manera condescendiente "Pues uno de esos tantos no es ahora"
Bella le respondió con una mirada ultrajada mientras los demás reían.
Renesmee miró entre mi pelo, olisqueando de nuevo. Miró a Charlie con timidez bajo sus largas pestañas y se escondió de nuevo.
—Ella... ella es... bueno, es preciosa.
Sí —admitió Edward.
—Es una gran responsabilidad, de todos modos, y vosotros dos apenas habéis empezado una vida juntos.
—¿Qué otra cosa podíamos hacer? —Edward frotó los dedos ligeramente sobre su mejilla y luego vi que tocaba sus labios durante un momento, un recordatorio—. ¿Es que tú la habrías rechazado?
—Mmm. Bueno. —Sacudió la cabeza de manera ausente—. Jake dice que la llamáis Nessie.
—No, no es así —repliqué con la voz aguda y cortante—. Se llama Renesmee.
"Debiste usar la oportunidad para darle un nombre normal para que la conozcan los demás. Es un poco muy parecido al nombre de tu madre y Esme como para que sea una simple coincidencia" dijo Emmett.
Bella se encogió de hombros "Pude haberle cambiado el nombre al hacernos cargo de ella"
"Lo cual no tiene sentido" refutó Alice.
"Eso no importa porque se la conoce con el cool sobrenombre que le di yo" rio Jacob mientras Bella le fulminaba con la mirada.
"No es mi culpa que la gente sea tan perezosa como para pronuncia un lindo nombre de tres sílabas, tres consonantes y cuatro vocales"
Charlie volvió a dirigir su atención hacia mí.
—¿Y qué sientes respecto a esto? Quizá Carlisle y Esme podrían...
—Es mía —le interrumpí—. La quiero.
Charlie puso mala cara.
—¿Es que me quieres hacer abuelo tan joven?
Edward sonrió.
—También Carlisle es abuelo.
Charlie lanzó una mirada incrédula hacia Carlisle, que aún estaba de pie al lado de la puerta de entrada. Parecía como el hermano menor, y bien parecido, del dios Zeus.
"Uuu, debería sentirte celoso Edward, a Carlisle lo compara con un dios mientras a ti te compara con un simple mortal" bufó Emmett.
"Ese dios es inexistente" musitó Emmett "Además después de todo lo que he leído no tengo duda de que mi esposa me ame"
Bella sacudió la cabeza pretendiendo estar molesta, aunque se atisbaba una sonrisa en su rostro "Por supuesto que esto solo sirve para inflarte el ego"
"Aunque si recuerdo el momento de Bella babeó al conocer a Carlisle después del accidente de la van" rio Alice.
Bella miró ultrajada a su hermana "No estaba babeando, solo me sorprendió verlo, ya saben con lo joven que se ve y eso…"
Esme sonrió mientras asentía con la cabeza "A mí siempre me hace feliz ver a Carlisle con lo joven que se ve y eso" musitó riendo por lo bajo mientras Bella peleaba con su naturaleza vampírica por ruborizarse.
Charlie bufó y después se echó a reír.
—Supongo que eso debería hacerme sentir algo mejor, más o menos. —Sus ojos regresaron de nuevo a Renesmee—. Desde luego es algo que merece la pena verse. — Su cálido aliento cubrió con ligereza el espacio que había entre nosotros.
Renesmee se inclinó para percibir mejor el olor, desprendiéndose de mi pelo y mirándole a la cara con toda la intención por primera vez. Charlie jadeó.
Sabía lo que él estaba viendo. Mis ojos, sus ojos, copiados con exactitud en aquel pequeño rostro perfecto.
Charlie comenzó a hiperventilar. Sus labios temblaron y pude leer en ellos los números que musitaba. Estaba contando hacia atrás, intentando encajar los nueve meses en uno solo. Intentaba ordenar la evidencia, pero no era capaz de aclararla de modo que tuviera sentido para él.
"Ese enigma era el que más me molestaba" dijo Charlie negando con la cabeza.
Jacob se levantó y se acercó a dar una palmadita en su espalda. Se inclinó para susurrarle algo al oído. Sólo que mi padre no sabía que todos podíamos oírlo.
—No necesitas saberlo, Charlie. Te digo que todo está bien. Te lo prometo.
Charlie tragó saliva y asintió; luego sus ojos llamearon y dio un paso hacia Edward con los puños firmemente cerrados.
—No quiero saberlo todo, pero ¡ya está bien de mentiras!
—Lo siento —replicó Edward con voz tranquila—, pero necesitas conocer la historia que haremos pública más de lo que precisas conocer la verdad. Si vas a formar parte de este secreto, la historia que contaremos a todo el mundo es la única que tiene valor. Se trata de proteger a Bella y a Renesmee, al igual que al resto de todos nosotros. ¿Podrás soportar las mentiras por ellos?
La habitación se quedó llena de estatuas y yo crucé los tobillos.
Por alguna razón algunas personas rieron al escuchar eso "No creo que después de todo Charlie notase algo tan trivial como que cruzaras los tobillos" rio Emily.
"Al menos estaba intentando y practicando" sonrió Bella.
Charlie se puso de morros y volvió su mirada furiosa hacia mí.
—Niña, deberías haberme avisado de alguna manera.
Charlie suspiró. Por más de que deseó fervientemente haber tenido algún tipo de advertencia, ahora sabía mejor que nunca que eso simplemente no era posible.
—¿Es que habría hecho todo esto más fácil?
Él puso mala cara, y después se arrodilló en el suelo frente a mí. Pude captar el movimiento de la sangre en su cuello, por debajo de la piel. Sentí su cálida vibración también.
Y lo mismo hizo Renesmee. Sonrió y alzó una de sus manitas rosadas hacia él. Yo la sujeté y me puso la otra mano en la garganta, expresando su sed, curiosidad y el rostro de Charlie en sus pensamientos. Había un matiz sutil en su mensaje que me hizo pensar que ella había entendido las palabras de Edward a la perfección. Reconoció la sed, pero hizo caso omiso de ella en el mismo pensamiento.
—Vaya —exclamó Charlie con voz ahogada, y los ojos fijos en sus dientes perfectos—, ¿qué tiempo tiene?
—Mmm...
—Tres meses —repuso Edward, y después añadió con lentitud—. Bueno al menos tiene el tamaño de un bebé de tres meses, más o menos. En algunos sentidos es más pequeña y más madura en otros.
Renesmee le saludó con la mano, de forma muy deliberada.
"Parece que Nessie es igual de mala pretendiendo ser una pequeña humana como su madre" rió Seth. Solo esperaba que cuando fuesen todos al instituto supiera actuar mejor y que no comience a llamar madre a una chica que se vería a penas mayor que ella.
Charlie pestañeó como si se hubiera vuelto tarado.
Jacob le dio un codazo.
—Ya te dije que era especial, ¿a que sí?
Él se encogió ante el contacto.
—Oh, vamos, Charlie —gruñó Jacob—. Soy la misma persona de siempre, simplemente haz como si esta tarde no hubiera sucedido nunca.
El recuerdo hizo que los labios se le pusieran blancos, pero asintió una sola vez.
—Sólo por saberlo, ¿y cuál es tu papel en todo esto, Jake? —le preguntó—. ¿Cuánto sabe Billy de este asunto? ¿Por qué estás aquí?
"Me alegra que no tratan de explicarme eso" musitó Charlie.
—preguntó mirando el rostro de Jacob que observaba maravillado a Renesmee.
Bueno, eso sí que te lo puedo explicar. Billy está al tanto de todo, y eso tiene que ver con un montón de cosas sobre los licántro...
—¡Ugh! —protestó Charlie, cubriéndose las orejas—, no importa.
Jacob mostró una amplia sonrisa.
—Todo va a ir genial, Charlie. Simplemente no te creas nada de lo que veas.
Mi padre masculló entre dientes algo ininteligible.
—¡Guau! —retumbó la voz de Emmett con su tono grave—. ¡Arriba los Gators!
Jacob y Charlie se pusieron en pie de un salto. El resto de nosotros nos quedamos parados.
Charlie se recuperó y después miró a Emmett por encima del hombro.
—¿Va ganando Florida?
—Acaba de puntuar el primer touchdown —confirmó Emmett. Lanzó una mirada en mi dirección, alzando las cejas como si fuera el villano en un vodevil—. Pero parece que alguien de por aquí también se ha apuntado un tanto no hace mucho.
Seth rio con la tranquilidad que en ese tiempo no pudo.
Charlie hizo un mueca esta vez captando a la perfección el pequeño comentario de Emmett.
Bella parecía haber recordado la furia de entonces y se veía lista para hacer algo al respecto en esta ocasión.
Contuve un siseo como pude. ¿Lo decía aquí, frente a Charlie? Eso era pasarse de la raya.
Pero éste no estaba para pillar indirectas. Volvió a inhalar en profundidad, tragando el aire con tanta desesperación como si intentara hacerlo llegar hasta la punta de sus pies. Le envidié. Se tambaleó, dio un paso alrededor de Jacob y casi se dejó caer sobre una silla vacía.
—Bien —lanzó un suspiro—. Veamos si son capaces de mantener la ventaja.
"Eso es todo" dijo Charlie pasando el libro a Edward mientras suspiraba aliviado y sus hombros se relajaban de manera que parecía globo desinflado. Solo esperaba que su próximo capítulo no tuviese nada incómodo y/o peligroso, aunque pensaba que desear eso era mucho.
