Capitulo 24

B p o v


[ Luchar y vencer ]

*x/x/x*

El tiempo comenzaba a pasar, las manecillas del reloj solo me indicaban que aun seguía la vida… sin él a mi lado. Era cruel el hecho de que la maldita aguja parecía dispuesta a acecharme, recodármelo cada segundo con su ya tedioso sonido. El sentimiento de amor y anhelo comenzaba a apartarse, dando paso al desconocido resentimiento, solo deseaba que no llegase a afectar las decisiones de mi futuro… si no seria caótico.

-Al concreto le falta fraguado, agréguenle aditivos; aceleradores y fibras. Debe adherirse bien en esta superficie.- señale los planos en la gran pantalla táctil.- el día de hoy trabajaremos en los próximos diez pisos, para mañana debería haber una estructura cimentada en proceso de fraguado, necesito muestras y al ingeniero inspector aquí. ¿Donde esta Max?.- cuestione a Lorena.

-Max Walker, esta en Austria por las obras de la barrera.- dijo luego de ver la agenda en su Ipad.

-Lo necesito para mañana aquí.- ordene, ella asintió tecleando.- dividiremos los obreros en tres grupos de cuatro horas cada uno, trabajaremos toda la noche.- dije, todos asintieron se dividieron y fueron al terreno. Me deje caer en el sillón de cuero, tome una botella de agua y observe desde los ventanales de la oficina el avance de la obra.

Ya estaba en Dubái, había llegado hace exactamente dos horas, inmediatamente llegue a la obra para ponernos a trabajar, había mucho papeleo atrasado y los obreros descoordinados.

Los ingenieros que viajaban conmigo estaban comenzando y estaban adquiriendo experiencia, Max Walker era el verdadero encargado, no podía arriesgarme a dejarme llevar por ellos pues no tenían la habilidad suficiente para lidiar con ello.

No sabia por cuanto tiempo tendría que hospedarme aquí, por lo que mande a Lorena a alquilar un piso en el rascacielos de en frente a la obra para convertirlo en las oficinas de Swan & co. Me encontraba allí, estaba agotada, tenia sueño, pero necesitaba sacar esto adelante.

Trate de no estresarme al ver el montón de trabajo que tenia por delante, Eso no le haría bien a mi bebe, sin embargo tuve que esforzarme mucho hasta las 4:30am para adelantar por lo menos la cuarta parte de aquel desastre. Mi hotel no quedaba lejos, unas cuantas calles más allá, en una suite de lujo. Lorena quería una de las dos habitaciones presidenciales del Burj al arab, pero me negué, no tenia ánimos de soportar ver a Mohamed rondándome, el iba allí a jugar tenis a diario.

Al llegar a mi habitación, me quite la ropa y me deje caer en la cama, estaba completamente desecha, con gran esfuerzo me levante y fui al Jacuzzi para relajarme, casi quedándome dormida me levante apresuradamente y las nauseas hicieron su mágica aparición, devolver con el estomago vacio era fatal. No había comido absolutamente nada desde que Salí de NY, tampoco tenia hambre y no pretendía alterar las nauseas, algo grogui avance a la cama y me deje caer, envolviéndome en el grueso edredón de plumas.

6:00 am / una hora y media después…

-¡Mierda!- exclame, el sonido del móvil me despertó. Parecía que un camión había pasado por sobre mi, no podía mover un solo musculo, nada me obedecía, cuando fue la quinta vez que lo escuche, tuve la fuerza para gruñir y levantar la mitad de mi cuerpo para tomar el maldito aparato.

-¿diga?- conteste algo ruda.

-Oh, esos no son buenos días preciosa.- ¡rayos!

-ahora menos lo serán.- replique sentándome en la cama y pasando mi mano libre por el cabello.

-Tsk, tsk… Tranquila Isabella.- remarco con su acento árabe.- no estés a la defensiva conmigo, solo quiero verte.- bufe.

-Ten muy claro que vine aquí a trabajar y no pienso perder mi tiempo.- dije, levantándome y yendo al pequeño refrigerador.

-no me tientes a verte por las malas, porque no será de tu agrado.- dijo burlón y con una leve amenaza.- ¿Dónde estas?- pregunto.

-no es de tu incumbencia.- respondí molesta.

-si lo es, eres mía.- dijo con absoluta serenidad e ínfulas de posesión. Reí con impaciencia.- ríete, hazlo. Muy pronto no te atreverás a hacerlo.- amenazó y colgó. Bufe. Engreído.Tome una botella de agua y fui a ducharme, a penas había dormido y la llamada de Mohamed me puso en tensión.

Charle con Alice y Rose, antes de marcharme a la obra, también le comente a Paul la llamada de Mohamed, dijo que era muy poco solo acusarlo con llamadas telefónicas, que fácilmente pueden ser calificadas como montajes, Le aclare que no pretendía venir a alterar la situación, y estuvo completamente de acuerdo en todo. Em estaba más frenético y trataba de localizar un espacio cada dos horas para llamarme.

Joseph un chofer asignado, se encargo de llevarme a la obra donde corregí algunas técnicas de los planos y di luz verde para continuar con la segunda fase. Debía admitir que tenia un grupo de obreros profesionales, acataban las ordenes a cabalidad y estábamos bien hasta ahora, rezaba para que pudiera terminar el proyecto dentro de los limites establecidos, siete meses.

La prensa árabe y americana quería entrevistas acerca del proyecto, hice una rueda de prensa a media mañana con los medios mas importantes, dando detalles de la obra y la prorroga para culminarla a tiempo, agradecí que se limitaran a cuestionarme en otros campos personales, cosa que mi asistente ya se había encargado de aclarar. Estaba algo nerviosa esperando el vuelo de Max que había salido de Austria ayer por la tarde, debería llegar a eso de mediodía.

Todos estuvimos fascinados en firmar con Discovery Channel para ''Mega construcciones'' con Danny Foster. En un programa especial acerca de la ultima novedad en ingeniería. Estaban preparando los equipos de cámaras y prometieron no alterar el trabajo de los obreros, Para ello Max y yo debíamos explicar por sobre como iría la obra y hasta donde llegaríamos con ello.

Recibí una llamada de Jake a media tarde, mientras almorzaba en un lujoso restaurante con el productor de Discovery y mi grupo de ingenieros, quería preguntar por mi y Edward, al recordar aquel nombre que había pasado desapercibido por unas horas… me di cuenta que la punzada de dolor seguía allí, Ya me estaba molestando de mas y estaba nerviosa de que llegase a ser algo malo. Gracias a dios las nauseas no aparecieron en plena reunión, pero fue luego en mi oficina cuando devolví de golpe mi almuerzo. Ese día en la mañana me había dado cuenta de cuanto estaba adelgazando, estaba mas pálida de lo normal, las constantes pesadillas sobre Mohamed, Edward, y todo lo demás me mantenían dando vueltas en la cama sin dormir, a pesar de que el sueño era habitual, las ojeras que se ocultaban bajo maquillaje y gafas de sol, eran horrorosas. Mi aspecto era deplorable, incluso los paparazis inventaron la idea de que estaba en las drogas, no pude reírme más de ello.

Así pasaron dos largas y agotadoras semanas en donde Mohamed no había molestado, donde Edward seguía desaparecido, Ali, Rose, Jazz y Em seguían con sus constantes llamadas y yo seguía perdiendo peso y sintiéndome peor.

-Bella deberías ir al medico, no haces mas que trabajar, eres la única que no ha dormido por lo menos las ocho horas reglamentarias en quince días.- dijo Lorena quien parecía incluso asustada.

-si Lorena te tomare la recomendación, me siento fatal.- dije apoyando mi mejilla en el vidrio de la gran mesa de conferencias. Ella llego a mí y toco mi frente.

-no tienes fiebre, pero niña ¡como has perdido peso!.- exclamo.- vamos te llevare al Hotel.- me ayudo a incorporarme , hoy día domingo eran exactamente las 4:00 am y había a penas llegado al trabajo, las fuerzas que intentaba sostener se estaba desvaneciendo y no podía seguir así, temía por la salud de mi bebe. Me deje guiar con Lorena hasta el elevador y luego hasta el sedan negro donde estaba Joseph. No supe de mí hasta después que entre al auto.

*x/x/x*

-Bella, ¿estas bien?- una voz conocida se escuchaba a mi derecha, intente moverme y no podía, estaba conectada a un monton de agujas y aparatos.

-¿donde estoy?- pregunte a quien sea que estuviera allí, Lorena apareció en mi campo de visión y sonrió triste.

-Estas en el hospital, sufriste un colapso en el auto… estas en un cuadro critico de anemia.- dijo, me tense. ¡Mi bebe!

-¿Hay complicaciones?- pregunte nerviosa. Ella negó.

-no lo se, no pueden decirle a nadie que no seas tu, por que no somos familia.- dijo frustrada. En ese momento el doctor Louis Carrey entro a la habitación y le pidió a Lorena salir.

-Isabella…- comenzó.

-solo Bella.-

-Bueno Bella, parece que tienes un estado delicado. Tienes un cuadro de anemia controlable pero debiste venir a penas te sentiste mal.- reprocho con suavidad, era un chico alto y bronceado.- estas embarazada ¿lo sabias?- cuestiono. Yo asentí y lleve mis manos a mi vientre aun plano.

-Muy bien, haremos un ultrasonido para checar que tu salud no haya afectado la del feto.- explico mientras aplicaba un gel frio en mi vientre, me estremecí, se disculpo y me mando a observar la pantalla gigante que conectaba con un raro aparato.- aquí ¿lo ves?.- dijo señalando unas manchas deformes. Fruncí el ceño.

-¡son manchas!- me queje. El rio.

-si lo son por ahora, cuando crezcan serán dos hermosos bebes.- explico, yo asentí.- y aquí…- iba a continuar.

-¡QUE QUEE?¡.- grite cortándolo, el doctor se asusto.- ¿DOS BEBES? ¿CUANDO? ¿CÓMO?.- cuestione en shock.

-Si Bella, tendrás mellizos.- dijo sonriente, solté el aire de golpe y sonreí. Dos, serian dos niños revoloteando y riendo. Una lagrima se escapo de mi ojo, Edward debía estar aquí.- están sanos y sus corazones laten muy bien, tienen el tamaño correcto y la posición correcta.- decía mientras deslizaba el aparato aquí y allá.

-¿están bien?.- pregunte, sintiendo mi corazón vibrar al dirigirme en plural.

-si lo están, por ahora. Debes saber que tienes un embarazo de alto riesgo… debes cuidarte mas de lo normal, de lo contrario seria fatal tanto para ti como para ellos. Podríamos perderte a ti, a unos de ellos o a ambos en el parto. Estas sometida a mucho estrés, tu metabolismo es exigente y trataremos de controlarlo con medicamentos que no afecten el embarazo, de lo contrario el peligro aumentaría.- declaro, asentí nerviosa. Era cierto todo me ponía a prueba.- te aconsejo descansar durante todo lo que resta del embarazo, un cambio de ambiente les hará bien.- recomendó, asentí de nuevo incapaz de pronunciar palabra.- te dejare para que las enfermeras te den de comer, estarás en observación cuarenta y ocho horas mas.- ¡ahí va! no quería quedarme aquí, pero lo haría por mis hijos. ¡Por dios son dos!

-de acuerdo.- dije, el doctor me dedico una sonrisa y se marcho. Suspire. Esto seria difícil.

Dos días después

-pero… es demasiado.- me queje al ver la gran lista de medicamentos que debía tomar.

-es lo necesario para que los tres se encuentren bien.- dijo Louis. Suspire.

-de acuerdo.- acepte.

-ahora, debes hablar con tu ginecóloga quien de seguro no se dio cuenta de que llevabas dos bebes hay dentro, para que te haga nuevos análisis periódicamente. ¿Estarás en los Emiratos un tiempo mas?- pregunto.

-Bueno, antes de irme debo dejar todo arreglado… no puedo marcharme de un día a otro.- explique. El asintió.

-seria bueno que vinieras cada tres días, solo será un chequeo rápido. Pero es importante que lo hagas mientras estés aquí.- de repente su mirada fue seria.- todavía estas en riesgo Bella, cualquier error puede ser fatal.- enfatizo. Me estremecí y asentí efusiva.

Lorena había estado muy atenta tanto conmigo, como en el trabajo, todos los días llevaba los reportes para que yo firmara y autorizara las siguientes fases… aun faltaba mucho y pensaba que saldría de los Emiratos mas o menos en dos o tres semanas mas, ahora temía que tendría que pasar mi cumpleaños aquí y no con mi familia.

-¡¿pero estas bien?- grito Ali a través de la línea. Después de explicarle lo que había sucedido.

-si Alice, estamos bien.- decidí no decirle que iban a ser dos bebes para dejarlo de sorpresa.

-solo tienes que decirlo y estoy abordando inmediatamente.- dijo seria.

-Ali…- me corto.

-Bella, se que mi hermano es un idiota… tenias razón, nadie sabe de él, pero estoy segura que esta bien… y si el supiera que va a ser padre nunca te dejaría sola, me siento en la necesidad de ayudarte y protegerlos mientras el no este. Se que el va a venir Bella, lo se.- a estas alturas estaba llorando, porque quería desesperadamente creer en sus palabras y dejarme ir en la sensación de paz que invade mi mente al imaginarnos los cuatro juntos, felices.

-gracias Ali.- finalmente logre decir en medio del llanto. La convencí de que estaba muy bien custodiada y que nada pasaría, Así como también revelarle mi inseguridad de estar en casa para mi cumpleaños, cosa que la altero.

*x/x/x*

Los días pasaban lentos, Ali llamaba siempre que podía, así como Rose, les pedí que no les dijeran nada a mis hermanos porque sabía que tendría que lidiar con Emmett en estos instantes intentando llevándome a casa y a Jazz inspeccionándome como si de un auto dañado se tratase. No quería alterarlos, todo estaba bien. Estaba relajada, la construcción iba avanzando rápidamente y el único que no dejaba de dejar mensajes ''amenazantes'' era Mohamed. Todavía estaba algo nerviosa de lo que pudiera hacer, pero evitaba pensar en ello… si el no se sobrepasaba como la otra vez, yo no iba a alterarlo.

Una tarde tranquila en el hall de mi habitación me encontraba buscando casas en Los Angeles- California, para descasar durante el resto de mi embarazo, ese lugar me encantaba y entre miles había dado con el sitio perfecto en Beverly Hills. Estaba emocionada al pensar en mis dos bebes, ya había algunos cambios en mi cuerpo, mis caderas mas anchas, bustos mas grandes y sensibles, además de una pequeña protuberancia que comenzaba a formarse en mi vientre bajo. Ahora se sentía todo más real, porque sabía que dentro de mí había dos pedacitos de esa persona que tanto amo.

Los malestares seguían allí, Louis me explico que eran sumamente normales y puede ser que terminen en dos semanas, cuando cumplía mis tres meses, o puede perdurar todo el proceso de gestación. Sin embargo, ahora toleraba un poco más los alimentos, ya no tenia síntomas de anemia y Louis me felicito por llevar a cabalidad sus indicaciones.

Todo se altero la mañana del 2 de septiembre cuando la inesperada visita de Mohamed me hizo perder los estribos.

-¡estas demente, no soy tuya!- le grite repitiéndole por cuarta vez esa respuesta. El me veía fijamente con sus ojos burlones y su cuerpo relajado, la mirada lasciva que recorría mi cuerpo cubierto solo por un vestido veraniego, me mantenía inquieta y con un asco intenso.

-Lo serás, niña. Desde que te vi me gustaste, eres bella, exitosa, joven e inteligente… justamente lo que necesita un príncipe para casarse. Te obligare a hacerlo si es necesario.- termino esto ultimo fulminándome con la mirada mientras se levantaba del sofá y se dirigía a mi peligrosamente.

-Mi novio no permitirá esto.- no se de donde saque semejante disparate, pero al decirlo sus pasos se detuvieron y su rostro se desfiguro en furia.

-Me tientas… me tientas.- canturreo.- no se me hace difícil deshacerme del maldito bastardo.- gruño a solo dos pasos de distancia, yo estaba petrificada contra la pared, su perfume excesivamente dulce intoxico mis pulmones y un asco intenso llego a mi estomago.

- No quiero estar contigo, estas obsesionado, ¡estúpidamente obsesionado!- grite, mientras veía de reojo el teléfono del hotel, solo tenia que estirar mi mano a la derecha y pulsar el numero uno para gritar ayuda.

Una carcajada cruel me hizo fijar la vista en el nuevamente.

-Lo que quiero lo tengo, eso es todo. Te quiero a ti Isabella y ya es hora de demostrarte que conmigo no serás infeliz.- dijo eliminando cualquier espacio que había entre nosotros, tomo mi mandíbula entre sus manos fuertemente, obligándome a mirarlo, se relamió los labios mientras veía mi boca fruncida en asco. Y fue todo lo suficiente para que me atacara sin piedad, sus manos antes encarcelándome en la pared, llegaron a mis caderas manteniéndome quieta, su boca buscaba desesperadamente fundirse con la mía que tenia cerrada en una fina línea, con mis manos batalle contra el para deshacerme de su peso, de su cuerpo, Eso lo enfureció y liberando una mano de mi cadera agarro ambas y las puso sobre mi cabeza contra la pared, en un momento que se aparto de mi boca furioso para atacar mi cuello, grite por ayuda e inmediatamente me tapo la boca con la mano mirándome con ira.

- ¡calllate, maldita sea! Cállate porque sino será mucho peor.- mis lagrimas salieron sin control. Y el con la mano que estaba en mi boca comenzó a tocar mis muslos, el vestido subia y dejaba expuesta mi piel, me sentía sucia. Intente liberarme pero el ejercía mas presión, en un momento me arrojo sobre la cama sin ninguna delicadeza y se sentó a horcadas sobre mi, lloraba y golpeaba su cara, pero el se dedicaba a subirme el vestido a la cintura dejando ver mis pequeñas bragas de encaje rojo de VS, halo de mi cabello para alzar mi cabeza y atacar mis labios, mordió mi labio inferior hasta hacerme sangrar, su erección ejercía presión en mi vientre, estaba tan desesperado que se descuido y se levanto para desnudarse, en ese momento salte al teléfono logre marcar la tecla y gritar ayuda, antes de sentir un fuerte impacto en mi mejilla derecha seguido de un jalón de cabello, estaba lleno de ira, me aoville cruzando mis brazos a través de mi vientre, si no sobrevivía a esto quería que mis hijos si lo hicieran… estaba llorando y rezando que hayan escuchado a mi llamado en recepción. Cuando me obligo de nuevo a acostarme en la cama, estaba solamente en bóxers y en un movimiento violento se lanzo hacia mi, dejándome sin aliento unos segundos, mi vestido era rasgado y de repente en todo el lio sentí que quitaban ese peso de mi, escuche gritos, golpes, llanto, pero yo me deje llevar con la humillación y dolor, en aquel obscuro agujero conocido.

*x/x/x*

Si la vida se descifrara en dos palabras diría Luchar y vencer, a estas alturas de mi vida me di cuenta de que una vez que todo era aceptable, llegan a ella tanto cosas buenas y malas, el viaje de un destino distinto, el recorrido de una carrera profesional exitosa, las personas que conoces y que amas, el perfeccionismo de encontrar la persona adecuada…

Todo se logra venciendo, viendo hacia el futuro, he vivido suficiente para dar fe de ello, he sido feliz, triste, humillada, alegre, exitosa, bendecida y me doy cuenta que nada esta asegurado, por mas que intentes ser feliz, no esta en tus manos el alargarlo para siempre. Sin embargo estoy llena de esos hermosos recuerdos que hacen el transcurso de mi vida en un momento especial y único. No me arrepiento de las decisiones que he tomado, ni siquiera cuando ellas me llevan a un camino distinto del que siempre imaginé.

No creo que la vida sea injusta, solo creo que nosotros trazamos nuestro propio destino.

Seis días después.

-¡Bella! ¿Estas bien?.- la vocecilla de Alice se escuchaba justo a mi lado. Voltee y la vi, tan llena de impotencia y dolor, sus ojos llenos de lagrimas mientras esperaba mi respuesta. Gire mi rostro aun mas y pude ver a Rosalie abrazada a Emmett quienes me veían con preocupación, Jasper estaba con mama calmándola ella lloraba, papa y ella llegaron a mi besaron mi frente, cerré mis ojos e imagine quince años atrás en mi habitación mientras ellos me daban las buenas noches, sentí mis ojos cristalizarse a través de mis parpados cerrados, los abrí y brotaron las lagrimas. Papa se sentó a mi lado y me acuno mientras decía que todo estaría bien, mas yo me resignaba a pensar que nada podía mejorar lo suficiente como para borrar el recuerdo, los malos recuerdos. Todos me abrazaban y decían cosas lindas, sabia que ellos en verdad lo deseaban, Esme y Carlisle llegaron poco después, pude ver en Esme aquellos ojos verdes que tanto amaba y me refugie en ella como no lo podía hacer con él en aquel momento.

Después de despertar días después, todos se enteraron de mi embarazo múltiple, estaban extasiados y felices, Charlie estaba feliz pero precavido en su mirada se leia el odio hacia Edward por haberse ido, aunque traté de justificarlo, Charlie no era ingenuo, por algo era el presidente de la república francesa y sabia que su hija estaba llena de heridas que solo el tiempo podía curar.

Jasper y Emmett no estaban mejor, aunque siempre quisieron a Edward como un hermano mas, no le perdonarían fácilmente no haber estado para mí en estos momentos.

Esme parecía avergonzada, Carlisle decepcionado, Rose y Ali simplemente tenían sus opiniones guardadas, porque sabia que me quería igual que a su hermano y era difícil defenderlo o apostar contra el en estos momentos. Las comprendía.

Louis dijo que tuvimos suerte, aunque si antes tenia una pequeña posibilidad de llevar un embarazo normal, ahora todo esta anulado, el riesgo es mucho a la hora del parto, sin embargo, trataba de no pensar en ello.

Alice me hizo saber que Mohamed había sido detenido al igual que todos sus secuaces luego de la gran golpiza proporcionada por mis hermanos, mi propio padre y Carlisle, las figuras de la realeza árabe estaban devastados con su comportamiento, el príncipe fue destituido de la corona en sucesión al rey y de la realeza, claramente de alguna manera trataron de atribuir algo que simplemente no se podía borrar, trataba de consolarme sabiendo que no pudo llegar lejos y que mis hijos estaban sanos. Dejamos Dubái un día antes de mi cumpleaños, apenas me dieron el alta, papa y Em se habían encargado de que lo sucedido no apareciera en la prensa, la realeza árabe invento una excusa grave para el inminente arresto del príncipe heredero.

La obra seguiría en pie, debido a los ''inconvenientes'' hubieron cambios en el contrato que antes no podíamos hacer, y ahora Emmett estaba encargado personalmente de la obra, Lorena se quedo en Dubái como encargada jefe.

Llegamos NYC directamente a mi apartamento, mis padres se quedaron conmigo, les di la copia de las llaves que tenia del departamento de Edward a Esme y Carlisle, Em, Rose, Jasper y Ali se marcharon a un hotel cercano. Becca estuvo allí junto a Renee para cuidarme, jamás mencionamos algo de lo que paso ese día, no estaba preparada para expresar mis miedos.

El día de mi cumpleaños llego, Ali y Rose me arreglaron para la cena, mi cabello largo y castaño estaba ondulado, un maquillaje leve, Gio se encargo de buscarme un hermoso vestido blanco de BCBG, tacones de Manolo Blahnik, Joyería de tiffany's que solo consistió en un par de pendientes de diamantes que hacían juego con el brazalete que Edward me había regalado.

Me sorprendió ver ese día en prensas, revistas, internet… fotos mías felicitándome por mi cumpleaños y haciendo una breve reseña de ''sus exitosas carreras'' como se leía. Hubo programas especiales donde hablaban de mi biografía. Me sentía halagada y contenta de tener personas apoyándome, eso era un incentivo más para continuar.

Papa había reservado en el famoso restaurante Alain Ducasse donde predominaba la comida francesa y vanguardista con una exquisita carta de vinos. La parcela VIP solo para nosotros, al llegar un montón de paparazis custodiaron nuestra entrada, era sorprendente ver la cantidad de fans con pancartas que decían: ''H-bday Bells'' ''I love Bella Swan'' ''Bella eres la mejor'' ''soy tu fan #1'', se cristalizaron mis ojos al ver semejante muestra de afecto, les dedique media hora firmando autógrafos y tomando fotografías.

La cena fue muy amena, ''casi'' todos reunidos, charlando sobre los bebes que venían en camino. Era maravilloso saber que eran dos, podía imaginarme sus caritas, pensando si serian dos princesitas o dos príncipes, o una pequeñita y un pequeñín. La verdad no importaba, solo quería que estuvieran bien y les garantizaba que no les iba a faltar amor.

Sin embargo, veía a mi alrededor, Ali y Jazz felices y empalagosos, Em y Rose con sus miradas cómplices, enamorados, y el hambre voraz que tenían el uno del otro, Esme y Carlisle quienes se veían tiernos tomados de la mano, viéndose confidencialmente con el amor tatuado en sus miradas y finalmente mis propios padres, Charlie quien todavía tenia el poder de hacer sonrojar a Renee y ella quien le dedicaba una mirada llena de adoración. Y luego estaba yo, contenta de ver a mi familia unida, con mis dos bebes en camino, y extrañamente vacía igualmente.

Estaba cansada de sentir tanta pena por mi misma, estaba cansada de esperar… de albergar absurdas esperanzas que nadie podía garantizar… estaba cansada.

En ese mismo instante tome una decisión, esperando que mi familia llegase a entenderme… los amo como ellos a mí. Pero necesito realmente pensar ahora en mi futuro, organizarme y encontrar un poco de la Isabella testaruda y decidida que era antes.

Iba a hacerlo, por mis hijos, por mi familia y por mí.


holaa, ante todo espero que les haya gustado el capitulo, quienes odian a Mohamed? yo lo hago. jeje. MIL MIL GRACIAS por sus reviews a Bea, linda me haces reir con tus ocurrencias, un abrazo gigante. a sisi, lilian y sabrina2010 si ups lo se no es nuero es yerno sorry! gracias, gracias, gracias, espero leernos pronto. un beso a todas.

By: claulrp! ;)