CAPITULO 26
(Pov Cassy)
Estoy mirando a mi hermano que me mira y está borracho.
-Uy está ocupado-.
Se va a otra habitación.
Vaya tela..., cierro la puerta y me acuesto en la cama, sonrío para mí misma como una tonta.
He estado con él y estoy tan feliz, cierro los ojos y me acuesto en la cama, todavía huele a él.
Aspiro su perfume en mi y en las sábanas, mañana las lavaré para que mi hermano no sospeche, mañana le veré.
No puedo esperar.
(Pov Brian)
Al llegar a casa veo a mi madre en el salón de la casa Casannova.
-Tus amigos están... algo mal-.
-¿mal?-.
Asiente y se va como una sombra.
Me meto en el salón y veo a Dick tumbado en el sofá, tiene un brazo roto y la cara echa mierda.
-Tío que te ha pasado- le pregunto-.
-Hijo de puta no me has dicho que esas niñas tenían dueño-.
Me aguanto la risa.
-¿A quién le has tirado los tejos?-.
-A la morena-.
-Uyyyyyyyy aquí ella es como la reina ¿sabes?-.
-Sí, un gorila de metro noventa me ha reventado la cara de un puñetazo- sisea-.
-Mi tío Duque-.
-La peor parte se la ha llevado Collin- dice uno de los gemelos
Michael-.
-¿Qué le pasa?-.
-Está en la cama- dijo el otro gemelo George-.
-¿Qué le pasa?-.
-Le tiró los tejos a la rubia y un tipo con tatuajes y ojos de loco le ha dado la paliza de su vida está inconsciente- dice George-.
-Oh... mierda-.
No quería que esto pasase.
-Lo siento-.
-A la mierda con eso- dijo Dick- se un buen chico ya acércame una copa-.
-Vale vale-.
(Pov Hakon)
El viejo Casannova había desaparecido pero también me preocupaba que hoy no había visto a la madre de
V y Duque esto era bastante jodido... ¿los muertos podían volver a morir?.
Mierda ojalá tuviese una puta bola de cristal o mis poderes funcionasen cuando tienen que funcionar.
Me remuevo en la cama, Xinia está a mi lado abrazándome
y pienso en hacer una vista al futuro, es peligroso pero... debería de hacerlo para saber si esta mierda de los fantasmas se soluciona de una vez... mi móvil suena y lo cojo, Xinia se despierta alerta y me mira.
-¿Si?- siseo-.
-Hakon, ven a mi casa Judit dice cosas...-.
-¿Cómo?-.
-Judit no es Judit... la tengo atada... se hace daño a ella misma-.
-¿Quien dice que es?-.
-El viejo Casannova-.
Esto lo explicaba todo.
