CAPÍTULO VEINTISÉIS: HECHIZOS Y POCIONES REDUCTORAS.
Hermione desayunaba tranquilamente leche con tostadas mientras esperaba a los chicos, que llegaron poco tiempo después que ella.
-¿Habéis dormido bien? Espero que sí porque las demás noches tenemos que seguir repasando.
-Lo que se dice dormir bien...-contestó Harry.
-¿Qué ha pasado?-preguntó. Después al ver a Ron preguntó en un tono más alto de lo normal. –Ron¿qué te ha pasado? Parece como si hubieras visto un fantasma, o no. -rectificó con una sonrisa- Parece como si hubieras visto una araña.
-Bingo.-respondió Harry que se servía un poco de mermelada.
Hermione giró en secó.
-Hermione esta noche ha venido Aragog y..- empezó a contarle Ron.
Los tres se fueron hacia Historia de la Magia. Hermione no comió más de dos bocados de pan y un sorbo de leche.
-Haber si lo he entendido. ¿Tenemos que robar ingredientes a Snape para hacer una poción reductora para reducir unas cuantas miles de arañas?-preguntó como si le estuvieran tomando el pelo, o fuera una simple broma del día de los inocentes.
-Eso es.-respondió Ron mosqueado.
-Esto ya es el colmo. A decir verdad, me supera. Parece que llevamos una golosina a la que son adictos los problemas, uno más, uno menos… ¡siempre hay!
-Ya lo sé Hermione.-dijo Harry que empezaba a ponerse nervioso.- Tenemos un mensaje secreto por descifrar, malas noticias de Hagrid y madame Maxime, hemos robado un libro, nos aparecimos el otro día en Hogsmeade sin saber cómo, Nimue está nerviosa, han desaparecido un montón de personas... ¿Quieres que siga?
Hermione comprendió que era absurdo quejarse. Lo que le había pasado es que ese dolor de estómago permanente no la había dejado recapacitar.
-Hoy explicaremos la historia de Alejandro El Conquistador. Alejandro el Conquistador es uno de los magos más recientes. Vivió hasta hace unos dieciséis años atrás. Sabemos que rescató a una prisionera de las brumas del tiempo. Él también estuvo cautivo en las brumas del tiempo. Luchaba por la justicia, desgraciadamente murió asesinado por Quien-ustedes-ya-saben. Se formó una leyenda, -aquí el profesor miró a Hermione como diciendo: Una leyenda de la que no voy a contar detalles. - Dicen que su esposa esperaba una hija pero jamás se supo nada de Lady Igraine y su hija. Es un mito más de nuestra cultura.
-Profesor¿no recuerda que dijo que la Cámara Secreta era un mito pero al final fue cierto? -recordó Seamus.
-Sí, lo recuerdo, pero esto último es una leyenda. Sabríamos de la existencia de la esposa y la hija de alguien que ayudó a nuestro pueblo.
-Pero quizás no se habían...-comenzó Parvati.
-¡Ya basta! Siempre que les cuento algún mito se ponen a argumentar de las formas más estrafalarias que el mito realmente es verdad. ¡Que nadie me interrumpa!
Y el profesor Bins les fue contando las hazañas del personaje. Tenía un cierto parecido a Harry el tal Alejandro, pero eso era una casualidad como tantas otras en la vida.
Después de la clase de Encantamientos, Ron y Harry embrujaron al profesor O'Sullivan. No les hacia mucha gracia la idea pero era la única manera para que Hermione pudiera coger suficiente Grasa de Mamut Aliot y Hojas de Majorino del Canadá. Mientras, O'Sullivan iba dando tumbos por el pasillo en busca de Madame Pomfrey (Ron y Harry le habían hecho un conjuro de conjuntivitis y de ceguera temporal) es decir, no veía absolutamente nada.
Hermione salió del despacho con la maleta llena de tarros de grasa del mamut y unas cuantas bolsas de hojas. Decidieron preparar la poción en el baño de Myrtle la Llorona.
-¡Hola Harry¡Cuánto tiempo sin vernos!
Harry respondió al eufórico fantasma con evasivas. Estaba ocupado pensando en todos los problemas que tenía para contestar a un fantasma tan deprimente.
-El primer caldero estará listo dentro de unas horas. Yo me encargaré de venir a revisar las pociones. Vosotros dos id a ver algún hechizo congelador efectivo y fácil.- Hermione como siempre iba dando las órdenes oportunas. Harry se preguntaba qué sería de ellos dos sin su amiga pero Ron no estaba de acuerdo con él.
-¿Tú la entiendes? Siempre dando órdenes. Se cree superior sólo porque es prefecta. Y no hace falta mencionar a su perrito faldero de Bryan, es insoportable. Si se cree que tenemos que hacer cola para ser su amiga, va apañada. Cuando estuviste en Camelot, un día los vi paseando juntos. Ah, también sé que se escribe con el odioso de Krum ¡El otro día vi como le mandaba una carta!
-Yo creo que sólo son amigos. -dijo Harry, en realidad nada interesado en lo que Ron decía.
-¿Amigos? Pero si ha estrenado una túnica nueva y se la puso justo el día en que se fue a pasear con ese imbécil.
-¿Hermione ha estrenado una túnica nueva?-preguntó Harry, quien no se había dado cuenta ya que en Hogwarts siempre llevaban las túnicas negras.
-Y no sólo eso, también se cortó un poco el pelo. Pero que no se crea que vamos a estar velando por ella, yo ya no me preocupo lo más mínimo por ella. Que se preocupe el chihuahua de Bryan.
-Vale, Ron. Yo creo que eso de que no te preocupas por ella es todo lo contrario. ¿No te has visto cómo te quedaste embobado mirándola en clase de Historia de la Magia?
-Yo... yo... no la miraba a ella.-se defendió él hablando mucho más alto que de costumbre.
-De acuerdo, de acuerdo. No te pongas así y busca de una vez el hechizo en vez de hablar tanto de Hermione.
Encontraron el hechizo perfecto para la ocasión. Duraba tres semanas y era bastante fácil de realizar. Volvían hacia los baños de las chicas. Miraron dentro pero Myrtle les dijo que Hermione se había llevado el caldero a otro lugar. Harry y Ron no sabían donde buscarla pero si encontraron al profesor O'Sullivan de un malhumor insuperable.
-¿Qué le ha pasado, profesor?-pregunto una voz de chica,
-Alguien me ha embrujado, señorita Granger. Cuando le cuente esto al profesor Snape… Si me entero de quién ha sido...
-Que se prepare. -apoyó Harry considerado.
Cuando O'Sullivan desapareció detrás de la esquina los tres amigos tuvieron que aguantar la risa.
-He encontrado algo maravilloso.-dijo Hermione bajando la voz.
-Seguro que otra invitación para quedarse en casa de Bryan durante las vacaciones. -musitó ron de forma que sólo Harry pudiera oírle.
-Sabes que eso es imposible porque este verano hay...
-¿Me escucháis¿O no?
Hermione les había llevado hasta los jardines. Delante de una pared muy escondida del castillo, apretó un ladrillo y la pared retrocedió dejando paso a una pequeña habitación
Estaba toda polvorienta. Había cuatro sillones, uno rojo, otro, verde, uno amarillo y finalmente uno azul. Al fondo había una gran estantería repleta de antiguos manuscritos. Varios mapas estelares estaban colgados en una de las paredes. Un gran reloj averiado estaba al lado. En el centro estaba una mesa con un bonito juego de té antiguo. En una esquina cocía una poción.
-Estamos en...
-Es una habitación secreta de los fundadores de Hogwarts. -terminó Hermione muy emocionada.
-La que ahora será nuestra habitación secreta. -añadió Harry.
Se pusieron a limpiar, a arreglar cosas y vigilar la poción. Harry y Ron querían destruir la silla verde (sin duda la de Salazar Slytherin) pero Hemione no les dejó, ya que según ella era de valor histórico. Tuvieron que conformarse con arrinconarla en una de las esquinas. Una vez todo estuvo en orden, sacaron los libros y empezaron a estudiar Transfiguración, una de las asignaturas más difíciles.
-El reloj aún se atrasa. -comentó Ron comprobando la hora exacta en su reloj de muñeca.
Los tres salieron. Al fin una sorpresa agradable: habían encontrado un lugar donde no ser molestados.
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Siento no poder responder a los reviews. Mañana me voy de vacaciones y quería subir un capítulo. Quizá durante las mismas pueda actualizar algo... ¡Ya quedan pocos capítulos!
RL-P
