Hola Gente...! espero que anden todos bien... yo bien, gracias jaja!

Quiero agradecer a las personas que dejaron reviews en Antes de Morir (un nuevo HG, por si no lo sabían)

Y Gracias por el record de Reviews recibidos en el capitulo 25, que fueron 30! Increible! MIL GRACIAS...

Estoy saltando en una pata por ellos! de verdad!

Bueno ahora pasando al capitulo. Cuando lo terminen me van a querer matar por cortarlo así, de esa manera... pero no se adelanten, porque el fic SIGUE! porfis dejen reviews y ya saben que se aceptan palabras fuera de tono!! jajajajaj quizás merezco insultos, pero bueno soy así!

Hoy no saludo a Nadie, estoy apurada jajajaj!

les dejo un saludo ENORME y ESPERO REVIEWSSSS (muchos jaja)

cariños, Joanne :)


Capitulo 26 "Nightmare"

-No lo puedo creer…- balbuceó Hermione.- ¿Cómo es posible…?

Harry fue el único que pudo emitir sonido.

-El sacrificio de Alan; pasó lo mismo que con mi madre.- contestó y miró a la rubia- ¿Estas bien?-le Preguntó y la abrazó.

-S-si, yo…- derramó varias lágrimas sobre el hombro de Harry.

-Ya pasó, ya pasó- le decía el a modo de consuelo. Nadia se soltó de él y fue hacia Draco, al mismo tiempo que Harry hacia Ginny. Hermione se apartó y se fue con Ron. Él le tomó la cara, rodeándola con sus brazos.

Nadia Se arrodilló y le puso una mano en el hombro a Draco. El muchacho posó la suya encima. Ninguno de los otros presentes, mientras los miraban, se atrevió a interrumpir el momento.

-Lo siento-se disculpó Nadia. El se dio vuelta y la abrazó.

Ron habló de repente, como para cortar la tensión, ya que Harry los miraba con muchísimo odio.

-Debemos salir de aquí.- dijo.

-Será difícil- musitó Harry angustiado.- El lago está atestado de Inferis.

-Harry, somos cinco, podremos detenerlos- argumentó Hermione.

-No. Los inferis son una especie boggarts.

-¿Por qué lo dices?- preguntó Ron, pero fue Nadia quien contestó.

-Se transformarán en la persona que más amas. Será su cadáver en forma de Inferi; cuando te acerques te recluirá en uno de los calabozos.- explicó

-¡Eso es terrible!- Se espantó Hermione

-Pero no es todo.- informó Draco, sorprendiéndolos por su intervención.- En las fronteras del lago hay Basiliscos. Permanecen en el agua, pero ya sabes que con la vista pueden matar.

-¿No podemos desaparecer?- inquirió Ron, desesperado.

-No, solamente los guardias pueden.- contestó Harry.- Debemos controlar a los inferis de alguna manera.

-¡Espera! Tengo una idea.- dijo Nadia.

-¿Qué se te ocurrió ahora?-Preguntó Harry. Su tono de voz salió a reproche.

-Stebbins- dijo Nadia, acercándose al cuerpo de Mark- No está muerto; solo fue afectado por un impedimenta.

-No puedo creer que se haya escapado de Azcaban- dijo escéptico Ron y todos cayeron de repente en ese detalle.

-No se ha escapado, nunca estuvo allí.- confesó Draco- Es otra persona bebiendo la poción Multijugos.

Ninguno de los demás se sorprendió con la noticia.

-¿Qué haremos con el?- inquirió Hermione recuperándose de esa noticia.- ¿de que manera puede ayudarnos?

-Era un guardia de Azcaban- contestó Nadia- El es el único que sabe cómo controlarlos y además, puede desaparecer.

-Perfecto.- dijo Harry.- Llamaremos a los aurores, la Torre esta vacía.

-No, no los llamaremos- contradijo Nadia.

-Si, hay que certificar la muerte de Bellatrix y Lucius en batalla.-argumentó Harry, comenzando a perder la paciencia.

-¡NO LO HAREMOS!-gritó Nadia.

-¿Se puede saber de qué hablas¡DEBEMOS HACERLO!-gritó Harry.

-¡NO, PORQUE SE LLEVARÁN PRESO A DRACO!-gritó Nadia, casi llorando. Draco le dedicó una mirada de ternura que la chica ni captó.

-¡NO ME IMPORTA, ES LO QUE SE MERECE¿O NO FUE UN MORTÍFAGO HASTA AHORA?- escupió Harry, que seguía sosteniendo a Ginny.

-¡BASTA!- interrumpió Ron enojado.

-NO, NO BASTA NADA- le dijo Nadia.- ¡EL NOS AYUDÓ Y NOS SALVO LA VIDA A TODOS!

-Nad, no quiero que…- empezó Draco, pero Harry lo cayó.

-¡NI HABLES TÚ!- le espetó. Hermione se acercó a la ventana del calabozo.

-NO LE DIGAS LO QUE TIENE QUE HACER…- Nadia estaba muy sacada y se acercó a Harry queriéndole romperle la cara. Ron reaccionó a tiempo y la tomó por los hombros para impedir el desastre.- TE ODIO, TE ODIO… NO VOY A PERMITIR QUE…

-POR FAVOR, NO…- gritó Hermione, pero nadie la escuchó.

-A MI NO ME DESOBEDECES MÁS¿ME ESCUCHASTE¡ME TIENES CANSADO!-gritó Harry.- SI NO RESPETAS NI EL RECUERDO DE TU FAMILIA…

-¡¡NO!!-imploró Ron.- NO ES NECESARIO QUE LE DIGAS…

-¡NO HABLES DE ELLOS, IDIOTA!-escupió Nadia-

-NO ACEPTO QUE TÚ ESTÉS CON…-Gritó Harry.

-NO ME ORDENES, POTTER; NO ERES NADA MIO.- eso fue un golpe duro y Harry la miró dolido. Nadia bajó la cabeza. Nunca le había dicho eso a Harry. Draco entendió en ese momento, que Harry era ese mago novato que la salvó aquel 31 de agosto de las garras de su padre. Hermione habló de repente, con la vista en la ventana.

-¡DIABLOS!- dijo.

-¿Qué paso?- preguntó Ron.

-¡DEBEMOS SALIR DE AQUÍ!- el grito de Hermione fue de horror.

-¿Qué PASA?- Harry estaba impaciente.

-PUEDO VER FUEGO EN LA PARTE POSTERIOR DE LA TORRE!!-aulló Hermione. Ron, Nadia y Draco corrieron para confirmarlo.

-Tiene razón, nos moriremos ahogados.

-¡MIERDA!- gritó Harry.

-Harry¡debemos sacar a Ginny de acá!- apremió Nadia. Fue una frase que sonó a disculpas.

De repente empezaron a ver humo por la parte del corredor del calabozo.

-NO TENEMOS TIEMPO PARA NADA, LA PRIORIDAD DEBE SER GINNY!

-NADIA, GINNY Y TÚ-corrigió Ron.

-Exacto.- coincidió Draco

-Es cierto- terció Harry.

Nadia y Hermione murmuraron algo como "Hombres".

-¡NO VOY A DEJARTE ACÁ RON!- dijo la castaña.

-¡YO TAMPOCO VOY A IRME!- secundó la rubia.

-¡TE IRÁS DE AQUÍ!- le ordenó Draco. Nadia quedó como un corderito pequeño y no contestó. Draco tomó la varita y apuntó a Stebbins.- "Enervate!"- el morocho abrió los ojos.

-IMPERIO!- gritó Harry al instante.- Estabas distraído.- gruñó Harry a Draco ya que el muchacho había quedado un tanto anonadado por su abrupto maleficio.

-Los llevaré afuera de la Torre de Nightmare.- musitó Mark Stebbins con voz monocorde- Lo que deben hacer es lo siguiente. Yo me encargaré de los Inferis. Ustedes deben introducirse en el lago y allí podrán desaparecer, solo en contacto con el agua.

-¿QUÉ?- dijo Hermione.

-¡Déjalo hablar!- tosió Harry entre volutas de humo.

-No podremos perder el tiempo hablando. Comencemos a bajar.- musitó Nadia.

-Bien, bajemos.- dijo Draco y tomó a Nadia de la mano.

-¿Qué haremos con Ginny?- inquirió Hermione

-Yo la llevaré.- decidió Harry e hizo un práctico hechizo que ataba a Ginny a su cuerpo sin soportar el peso. Los demás abrieron los ojos por el ingenio del Auror.- Andando.

Stebbins se fue por otro atajo guiado por la orden de Harry mediante el maleficio a detener a los inferis. Los otros seis fueron bajando las escaleras y cada vez se podía menos respirar. Al parecer el origen del fuego, era en la puerta de Nightmare.

-Noo-oo… puuee.ddo…- a los veinte minutos Hermione empezó perder el aliento y se arrodilló en las terceras escaleras.

-Vamos Hermione, solo queda el tramo final.- le dijo Ron.

-No, sigan sin mí…

-¡Ni se te ocurra, amor!-Ron y la ayudó a levantarse.

-¡Solo un esfuerzo más Herms!- le dijo Nadia, tomándola por los hombros y tosiendo tremendamente.

-Apúrense, por favor, Ginny no podrá resistir más…- apremió Harry.

Siguieron bajando las escaleras, hasta que llegaron a la puerta de la torre. Ardía en llamas, que se contagiaban a las paredes y las antorchas las avivaban, como una eterna pesadilla sin salida. Los seis vislumbraron espantados la escena mientras la imaginaban como la última de su vida.

-Harry, ve tú primero, mi hermana…- Empezó Ron.

-Si- coincidieron todos al instante. Harry los miró. Ron, Hermione y Nadia. Sus amigos. Luego bajó la cabeza hacia Ginny. No, no podía perderla, era lo que más amaba en su vida.

-Regresaré.- dijo.

-¡Harry, espera!-musitó Nadia.- Toma.- le dio la campera de Draco para cubrir el rostro de Ginny.- Saldré en unos minutos.- le aseguró.- No te librarás tan rápido de tu cargosa hermanita menor.- Harry sonrió.

-Tú tampoco de mí.- acto seguido se adentró en las llamas abrazando a Ginny. Sintió que su cuerpo se quemaba y que su piel se arrugaba, chillando de dolor por aquella incandescente sensación. Le pegó una patada a la puerta, y dedujo que Bellatrix y Stebbins debían haberla dejado entreabierta debido al miedo a los inferis. La puerta se abrió y salió corriendo, hasta que una vez alejado de allí, cayó sobre sus rodillas con el aliento vencido. Volteó. Sus amigos no venían. Pasaron unos minutos a los que Harry hubiera querido arrojar a los terrenos del olvido, porque fueron de absoluta tensión. En ese momento, salieron Hermione y Ron, seguidos de Nadia sostenida por Draco. La rubia parecía a punto de desmayarse. Tenía quemaduras por toda la cara y sangre en el cuello. Draco no estaba mucho mejor. En ese momento Mark Stebbins llegó por la parte trasera de la Torre.

-Métanse al río.- dijo bajo el maleficio Imperius.-Los inferis no les harán daño, ellos no se ocultan allí.

-Harry¿estás seguro que todavía esta hechizado?- Preguntó Hermione desconfiada.

-IMPERIO!- apuntó Harry a Stebbins de nuevo. El hombre quedó inexpresivo.

-La única forma de desaparecer es dentro del lago.- aseguró de nuevo Stebbins.

-Está diciendo la verdad.-dijo Harry.- Sumérjanse, nosotros las seguimos.

-Harry, el lago debe estar helado y yo no…

-NO ME CONTRADIGAS¡NO HAY TIEMPO, NADIA!- le gritó Harry, enojadísimo.

-Hermione, métete; los Inferis no están, Stebbins los ha detenido- apaciguó Ron entre las llamas.

-El fuego nos alcanzará si no nos apuramos- advirtió Draco.

-¡SI CREEN QUE NOS IREMOS SIN USTEDES ESTÁN LOCOS!- saltó Hermione. Como toda respuesta, Harry ató el cuerpo de Ginny que gemía en sus brazos.

-WithoutWeight!- dijo apuntándola con la varita y el cuerpo de Ginny quedó sin peso y atado con sogas invisibles al cuerpo de Hermione, quien acaricio el rostro sucio de su amiga.- Hermione, hazlo por Ginny.- le pidió después- Por nuestros hijos.

-Si, será mejor que vayan.- dijo Ron y besó a Hermione en los labios.- Te amo, preciosa, por favor.

-Aparezcan en San Mungo.- dijo Harry- Nosotras las seguiremos. Nad, el anillo se calentará cuando lo llegues y…- pero Harry no siguió hablando. Un ejército de inferis asomaba desde las llamas; al ver a Harry se transformaron en una Ginny muerta al segundo. Otros se transformaron en Hermione, Nadia, en Rose e iban cambiando de apariencia. Los ojos putrefactos, tristes, repelentes. Eran seres que contraían el estómago, que hacían de la morbosidad un reino absoluto y del dolor un testigo abstracto de la escena. Las cinco personas.

-CORRAN Y DESAPAREZCAN EN EL LAGO-aulló Ron.

-¡NO, NO!- gritaron Nadia y Hermione.

-¡¡SI, AHORA MISMO!!!- rugió Draco y tomó a Nadia y Hermione del brazo arrastrándolas hasta la superficie del lago. Harry y Ron se miraron anonadados. En cuanto las jóvenes metieron sus piernas y el agua hizo contacto con sus pieles, ésta se volvió de un blanco cegador.

-ESPERA-frenó Hermione a Draco.- GINNY NO PODRÁ RESPIRAR!!

Harry no había caído en la cuenta de eso. Tenía que pensar, tenía que pensar… el Torneo de los tres magos. No, las branquialgas no servían Gin, estaba inconciente… ¿había otra manera?... Si, la había, tenía que haberla. Y de repente se le ocurrió.

-Encantamiento Casco burbuja. ¿Sabes hacerlo, Hermione?- le dijo intentando sonar, calmado, ya que Ginny estaba en un estado deplorable.

-Si.- replicó Hermione. Hizo un no verbal y Ginny quedó cubierta por una especie de pecera que le suministraba oxígeno. Luego decidió hacerlo con Nadia y ella misma. Con una decisión increíble, Hermione Granger se sumergió al agua, ocultando toda la tormenta de sus miedos bajo aquel cristal que no llegaba a transparentarlo. Nadia la siguió. Los tres se quedaron observándolas con pinceladas negras de desasosiego en sus pupilas. Las chicas sumergieron la cabeza y no las vieron más. El corazón de Harry se retorció de angustia, porque si algo les pasaba, porque podía perderlas y porque volver a llorar era el abismo del que ya estaba acostumbrado y el que nunca había podido superar… pero no tuvo tiempo de asimilar esa contaminante sensación en su pecho. No, porque los Inferis estaban cerca.

-¡CUIDADO!-gritó Ron alertando a Harry, ya que un Inferi lo estaba agarrando desprevenido. Draco peleaba con unos cuantos que tenían adoptada la forma de Nadia. Eso los hacía débiles. Aquellas criaturas con un aura fantasmagórica pero no por ello inmateriales, atacaban el sitio más hiriente de los seres humanos: el corazón y los sentimientos. Con los cuerpos de Hermione, Nadia y Ginny respectivamente, los muchachos tuvieron que abstraerse del miedo y de la inseguridad.

-HARRY DEBEMOS HACER ALGO¡SON MILLONES!- musitó Ron.

-STEBBINS NO HA PODIDO DETENERLOS, QUIZÁS NOS ENGAÑÓ.- dijo Draco y Harry no quiso ni pensar que las tres chicas habían entrado al lago engañadas.

-DEBE HABER ALGO PARA HACER-dijo Harry, lanzándoles encantamientos desarme a los Inferis.- TIENE QUE HABER UN CONTRAMALEFICIO- "Piensa, piensa, piensa"

-NO LO SE, QUIZÁS SI NOS SUMERGIMOS TAMBIÉN…- sugirió Ron.- IMPEDIMENTA! AVADA KEDAVRA!

-Harry… - habló de repente un Inferi con la voz de Ginny- ayúdame por favor….

-NO LA ESCUCHES, HARRY ELLA NO ES…

-LO SE, LO SE-respondió Harry, pero no se recuperaba de escuchar su voz.

-Ven, yo te amo…- las voces de Nadia, Hermione y Ginny se empezaron a entremezclar con el siniestro propósito de engañarlos, pidiéndoles ayuda, rogando un abrazo. Pero los muchachos no cedieron a esa persuasiva invitación. Al menos Harry y Draco pudieron.

-NO LE HAGAS CASO WEASLEY, NO!!-decía Draco ya que Ron había quedado un poco hipnotizado mirando los ojos gastados del cadáver-inferi de Hermione.

-¡HERMIONE ESTÁ VIVA, RON!- le gritó Harry, y en ese momento, el Inferi cayó rendido a sus pies. -¡GINNY ESTÁ VIVA!-repitió Harry y el Inferi-Ginny también cayo.

-¡NADIA ESTÁ VIVA!-siguió Draco, y lo apuntó con la varita.- PAINEDCURSE!

Ese hechizo también pareció detenerlos. Harry supuso que la magia negra era letal para ellos, ya que estaban hechos con esa misma herramienta. Y creyó que los guardias nunca pensaron que los presos jamás contarían con varitas en medio de esa Torre en Australia. Sería improbable también que al estar encerrados tanto tiempo y vieran el cadáver de la persona que más amaban en el mundo en forma de Inferi se atrevieran a decir que el sujeto estaba vivo. Era sencillo el método de seguridad, pero ingenioso desde su punto de vista. El muchacho sin embargo, se preguntó¿Qué pasaba si algún recluso no sabía lo que era amar a alguien? Pero no tuvo tiempo de analizarlo, porque la voz de Malfoy lo hizo volver a la realidad.

-Debemos sumergirnos en el lago.- dijo Draco, cuando la mayoría de los inferis estaban derrotados.

-¿Qué haremos con Stebbins?-Preguntó Ron. Draco lo miro muy severamente: Stebbins significaba un testigo clave para que él sea el próximo recluso de ese lugar.

-Lo llevaremos.- respondió Harry.- Debe declarar.- confirmó los pensamientos de Draco, quien sin embargo, no hizo nada por contradecir esta decisión.

-Vamos- apremió Ron- Podrían venir los Basiliscos del lago.

-No atacarán, deben darle la orden un guarda.- informó Draco.

Los tres muchachos se sumergieron al igual de Ginny. Estaba completamente helada ya no era agua en realidad, sino una sustancia blanca.

Con valor, introducieron la cabeza sin poder ver nada, intentando nadar hacia el fondo. La presión del agua les zumbó los oídos y el lago era profundo. Harry se concentró en San Mungo, donde tenía licencia para aparecer por ser Auror, mientras Ron y Draco frente a la tienda gastada que era la entrada del hospital. Harry recordó los pasos para desaparecer: Destino, Decisión, Desenvoltura. Había aprendido a hacerlo después de todo.

Flash Back – treinta minutos antes.

Hermione, Ginny y Nadia, se arrastraban con desesperación por los pasillos de San Mungo. Ninguna llevaba el casco transparente, ya que se había roto al desaparecer por la presión del agua. Los vidrios le habían cortado el cuello a las tres. El estado de las jóvenes era realmente grave. Nadia tenía quemaduras por todas partes, sangre en toda la cara, cortes. La camisa rasgada por Lucius Malfoy y en toda la parte de los pechos, rasguñados, y la piel ardiendo de cenizas. Hermione estaba igual. Ginny aún no reaccionaba y tenía sangre y moretones por todos lados.

-¡¡¡AYUDA!!!-gritó Hermione, no soportando más.- ALGUIEN POR DIOS QUE NOS AYUDE…

Nadia desprendió a Ginny de Hermione con sus últimas fuerzas.

-Cree-oo que voy a morirme…- sollozó y las lágrimas salieron sin control.

En ese momento llegaron dos sanadores. Hermione reconoció a uno de ellos: Samuel Smith.

-¡RAYOS! Ayúdenme, por favor Tylor.- dijo Smith. Tylor tomó a Nadia e hizo aparecer una camilla con su varita. La rubia gemía de dolor. Se la llevó a instante. Vinieron más sanadores e hicieron lo mismo con Hermione, pero la castaña estaba en un estado de nerviosismo tremendo porque no quería separarse de Ginny.

-GINNY!- imploraba llorando, pero se la llevaron rápidamente de allí.

Samuel tomó a Ginny.- ¡ESTÁ ENTRANDO EN PARO, POR FAVOR! CONECTEN LAS VARITAS, CUIDADO INTENSIVO…

-¡Smith, está embarazada!!- dijo otro sanador.

-LO SE, JACKSON, POR FAVOR HAZME CASO O LOS PERDEREMOS…

Comenzaron a desvestirla.

-TIENE UNA DILATACIÓN DEL 8 CENTÍMETROS!- se espantó Smith- Debe empezar con el trabajo de parto enseguida…

-Rayos, está ahogada, su pulso es bajo- dijo Jackson. Conectó su varita a los pulmones de Ginny y puso su ojos en ella, como si pudiera ver a través de un telescopio.- Tiene monóxido de carbono en los pulmones, la vamos a perder, no podrá hacer fuerza…

-NO TE PREOCUPES, GINEVRA RESISITIRÁ.- aseguró Smith.

-Debemos avisarle a la familia.

-¡Conecta tu varita, ya mismo!- Ordenó enojado Smith. Las varitas hicieron contacto en el corazón de Ginny y se zarandeó hacia arriba.- ¡NO, NO! La perderemos, le está costando respirar.

-Sam, debemos priorizar a los niños, habrá que provocarle el parto, por Merlín- dijo Jackson perdiendo la paciencia.

-Si, creo que podremos hacerle… ponle el respirador, urgente.- ordenó.- Necesita oxígeno. Intentaremos sacar a los bebés, no podremos perderlos a ningunos de los tres.

-Veo que te tomas este caso de una manera especial- observó Tylor. Samuel hizo una media una sonrisa.

-Son los hijos del elegido, le debemos mucho…. Creo que la niña vendrá primero…

Comenzaron a cortar el vientre de Ginny para hacer nacer a los gemelos. En ese momento, alguien irrumpió en la escena: Molly Weasley apareció allí con el rostro pálido.

-Lo sabía- musitó al ver a su hija inconciente.

Harry apareció en un pasillo del quinto piso de San Mungo arrastrando a Stebbins, que estaba desmayado. Ron y Draco, como era de suponer, no estaban a su lado. Esperó que Ron haya aparecido en el lugar correcto y que Malfoy no se diera a la fuga. Corrió hacia el mostrador. Le dolía hasta el pelo, pero no era momento para debilidades. Debía averiguar el estado de Ginny urgentemente…. "La premonición… la premonición", el momento decisivo había llegado. Y el no sabía lo que iba a pasar.

-¿Se encuentra aquí la Ginevra Weasley?-le preguntó a la rubia que ya conocía como Susan.

-¡Harry, estas herido!-Replicó ella preocupada.

-NO ME JODAS EN ESTE MOMENTO!! QUIERO SABER SI…-pero el momento de furia fue interrumpido por una voz maternal.

-Harry- dijo a sus espaldas. El muchacho se volteó y vio a Molly Weasley con los ojos rojos e hinchados. El corazón le dio un vuelco parecido a mil espinas de incertidumbre que le ensombrecieron el brillo sus ojos verdes.

-Señora Weasley… usted…

-Harry te felicito, los niños han nacido.- solo dijo Molly con voz nasal.- Alan y Amy están bien.

"Alan y Amy están bien" pensó Harry intentando impregnarse del perfume de sus nombres en su cuerpo

-¿Soy padre?- preguntó sin poder creerlo. Tenía dos hijos con Ginny… "Gin"- ¿Como está Ginny?- inquirió acercándose y tomándole por los hombros.- Señora Weasley hable por favor!!! Dígame que está pasando!!!- La miró infinitamente con la perseverancia del impulso que lo guiaba a atravesarle el cerebro en busca de una respuesta consoladora. Pero la precipitación de sus ojos chocolates bañados en lágrimas recién nacidas, alarmaron todos los rincones de sus sentidos… y ellos, sus ojos, que eran tan paradójicamente parecidos a los de esa pelirroja que tanto adoraba, se volvieron la traducción impensada de todos sus miedos: que quizás Ginny había muerto.


dejen reviews jaja los kiero

GRACIAS X LEERME!!!!

Joanne.