Capítulo 25. Guerra abierta (1ª parte)

13 DE FEBRERO. AÑO 20XX + 2

Sadera, Imperio Reconstituido. 9:30 PM hora local

En cuestión de segundos, ha visto pasar imágenes de toda su vida, ante sus ojos. Un último recordatorio... antes de la eternidad en paz. La oscuridad silente, por los siglos... de los siglos. Ha intentando salvar a Piña en el último segundo, y lo ha conseguido. Pero la Diosa fortuna ha querido que la bala de 7,62mm disparada por quien se supone, debía estar para proteger a la emperatriz y todos los allí presentes... ha impactado de lleno en su pecho, justo en medio del corazón, volándoselo en mil pedazos. Y ante la no llegada de más sangre, y por ende, oxígeno, al cerebro, su cuerpo ha dejado de funcionar en una muy rápida agonía... hasta morir. Pero...

En medio de una oscuridad absoluta... se ve entonces a sí mismo, rodeado de una especie de aureola de luz, cómo si fuese y es de hecho... un fantasma o espíritu. Sin el más mínimo daño, de pie. Se mira las manos y los brazos con desconcierto. Puede que dándose cuenta que... ha muerto? O puede que...

Pero algo le llama la atención al instante, ante él, a pocos metros: hay alguien ahí... y cómo él, está rodeado de esa aureola de luz. Alguien que reconoce al instante... exactamente cómo le vio en la filmación que presenció en la War Room de Base Alnus. A... su padre. Se queda completamente boquiabierto, no creyéndose que alguien que murió 20 años atrás... lo tenga ante él, sonriéndole afablemente. Cuando de golpe... la sonrisa afable, cariñosa, de padre... se transforma en una expresión grotesca tal, de verdadero terror, cosa que a Itami le asusta de verdad. Hasta que...

De golpe, abre los ojos, su respiración, acelerada al principio, se recupera, y el corazón... siente que le vuelve a latir, cómo si al instante, se hubiese reconstruido solo, cómo por arte de magia. Porque de hecho... así ha sido.

Él, el capitán Youji Itami, ha vuelto, milagrosamente nunca mejor dicho... a la vida. Se da cuenta que está tirado boca arriba en el suelo, con la mirada hacia el techo. Notándose algo húmedo en su uniforme... porque lo tiene aun mojado de su propia sangre. Nada más levantar un poco la cabeza, aun muy confuso y aturdido, pero consciente, cómo si no le hubiese pasado nada... ve y siente, que tiene a alguien, llorando a lagrimón vivo sobre su pecho: es Tuka, desgarrada de dolor al ver que por segunda vez, han matado a su "padre". Al desviar un poco la mirada a la izquierda... ve a la emperatriz, a Piña, quien se ha caído de rodillas al suelo, habiéndose quedado en estado de Shock, paralizada, al haber presenciado cómo a ese japonés con el que tiene una gran amistad, quien le rescató personalmente de las garras de Zorzal, y quien sabe si en el fondo, siente algo más que amistad... se ha quedado casi en estado vegetal del shock sufrido.

Una emperatriz alrededor de la cual, el desconcierto es absoluto, no ya sólo por lo que han presenciado antes... sino por lo que han presenciado ahora: un milagro.

"Pa... Papá! ¡Papá!" exclama Tuka abrazándose y llorando ahora de alegría sobre el pecho de Itami, quien aun no entiende nada de nada, mientras tras suyo, Piña, con Molt y Hamilton a lado y lado, quien ha acudido inmediatamente a socorrer a la emperatriz...

"¡Majestad! ¡MAJESTAD PIÑA, MÍREME! ¡Itami está vivo, me oye!? ¡MAJESTAD!" le grita Hamilton con absoluta contundencia a Piña, quien reacciona aun traumatizada, con una cara que es de desconcierto absoluto, dándose cuenta que Itami... ha vuelto a la vida.

"Por... todos los... esto ha sido obra de Hardy? Un... un milagro..." exclama Molt completamente boquiabierto, cómo Casel, Sherry o Martos a su lado, mientras los cuatro ministros de exteriores de la coalición, controlando más los nervios, lo comentan entre ellos en voz baja. Algo de lo que a su regreso a sus países... puede tener consecuencias. Itami justo ha despertado de un sueño que podría haber sido eterno... pero a penas ha durado unos segundos. Pero... por qué? O más bien... por quien? En ese instante... se dan cuenta de la razón, porque...

Itami oye un grito que le hace despertarse del todo: el de la elfa oscura, Yao, al ver que Rory se ha desplomado al suelo... con una herida que le sangra abundantemente en medio del pecho. El capitán otaku, se levanta enseguida, con Tuka aun sin creerse que Itami esté vivo de nuevo, corriendo hacia una incrédula Yao... y quedándose de piedra ante una escena que aun le causa desasosiego y el sentirse un simple mortal ante ella: una semi-diosa. O... puede que no? Porque ella, Rory Mercury, tiene lo que parece y es... una herida de bala en medio del pecho. Ante un Itami y Yao, y demás presentes, boquiabiertos, observan cómo la carne, el cuerpo, de la apóstol de Emroy, toma vida propia, absorbe la sangre para dentro... hasta que expulsa algo: la bala de 7,62mm que, milagrosamente, ha entrado en el pecho de Itami... y ha salido por el pecho de Rory. ¿Cómo es posible esto? Se preguntan todos... pero Itami cae en la cuenta de que desde ella le mordió antes de partir para la batalla contra el dragón de fuego... ella le otorgó un poder a Itami: todo mal o daño que reciba él... lo recibirá ella en su cuerpo.

Itami se agacha inmediatamente a socorrer a una Rory que se ha quedado inconsciente por un instante, hasta que cae en la cuenta...

"¡Oh! ¡PIÑA! ¡PONTE A CUBIERTO! ¡TODO EL MUNDO AL SUELO!" grita el capitán de las JGSDF con absoluta contundencia a todos, pero especialmente a la emperatriz, al darse cuenta de que ahí fuera...

Y es que el proyectil de 7,62mm disparado desde el International Accuray AW308 español... está en el suelo, con su punta aplastada y deformada. Proyectil que a mucha distancia de ellos, quien ha disparado...

El tirador, quien a todas luces ha intentado asesinar a la emperatriz Piña Co Lada; un teniente de los GOE o Grupo de Operaciones Especiales del Ejército de Tierra, aprieta los dientes, con una rabia interior que se lo come vivo por haber fracasado en el intento... y por no tener a Piña a su alcance, al estar fuera de su ángulo de visión. Tira del cerrojo del fusil, expulsando la vaina aun humeante y recargando la recamara para intentar un nuevo disparo. Y haciendo esto... con el cadáver aun caliente de su colega de armas muerto aun a su lado, boca arriba, con un puñal clavado en su garganta. Pero... por qué hace lo que está haciendo? ¿Es un infiltrado de quien ya sabemos? Simplemente... se ha vuelto loco? ¿O hace esto... porque tiene un motivo? Por sorprendente que parezca, la opción correcta es...

Pero cuando el tirador parece que puede tener a Piña de nuevo a tiro, porque la emperatriz se mueve hacia Itami, el tirador, tras suyo...

Una inconfundible voz femenina, fría, seria, incluso amenazante, le habla. Es...

"No muevas ni una ceja, Alpha cuatro. ¿O debería decir... teniente Cruz del GOE?" dice tras suyo con frialdad... ella, la capitana Ren Schmidt, apuntando con el puntero láser de su H&K 417 sobre el cogote del francotirador de élite español, que bajo su pasamontañas, aprieta los dientes con mucha rabia.

"Levanta el dedo del gatillo. Lentamente. Las manos sobre la cabeza. Y no te muevas lo más mínimo o te mando al mismo sitio que el compañero que has asesinado." le dice Ren al francotirador con una seriedad y una mirada fría que paralizan. ¿Cómo ha podido llegar allí tan rápido y antes que nadie hasta esa posición? Porque no estaba muy lejos de la suya... y porque su olfato, instinto, intuición femenina, o todo a la vez... le han hecho sospechar que algo iba mal sólo por cómo Alpha 4 ha hablado a través de su transmisor. Antes que nadie, ella ya ha olido el peligro... y ha ido en su búsqueda.

El francotirador, rabioso a más no poder, dominado por la ira... no se mueve lo más mínimo. Cuando... un balazo estalla justo a su lado: Ren le ha disparado un tiro de advertencia, exclamando la capitana con toda frialdad...

"Ich kann ihnen in ihrer sprache sagen. Aber ich ziehe direkt zu sein. Erhalten sie von dort die versauen oder du bist tot. JETZT!" le grita Ren en su "otro" idioma, ya amenazante de verdad... y consiguiendo que el francotirador le haga por fin caso, soltando la mano del gatillo del rifle de precisión y levantando los brazos lentamente, erguido pero de rodillas, hasta poner sus manos cubiertos con guantes tácticos sobre su cabeza. Ren, sin dejar de apuntarle con su fusil, habla por su transmisor, informando...

"Unidad central centauro, aquí Alpha 3. Tengo un código black. Repito. Tengo un código black. Creo que he llegado demasiado tarde. Evacuen a la emperatriz y a todos en Palacio por si hay más asesinos. ¡YA!" grita con absoluta contundencia la germanojaponesa al transmisor, recibiendo respuesta con indisimulado desconcierto, con un "Emmm... recibido, Alpha tres. Aviso a grupos Zeta, Kata y Tango. El resto del grupo Alpha acude en tu ayuda."

Ren no deja de apuntar al francotirador español con su HK 417 con su inconfundible mirada fulminante de ojos grises, acercándose con mucha cautela... hasta estar a una distancia prudencial. Pero incluso ella, es humana, y en consecuencia... puede cometer errores. Porque sin esperar a que el resto del grupo Alpha llegue a ayudarla...

Cuando está lo suficientemente cerca del francotirador, bajando el fusil, echándoselo a la espalda sujetado por su correa sobre su hombro derecho, y cuando le coge una mano para ponerle una grapa de plástico a modo de manillas...

El tirador español, se resiste y de que manera, devolviéndole con la otra mano libre, un fuerte y rapidísimo golpe sobre el estómago a Ren, que obviamente, se queja dolorosamente del golpe recibido, echándose para atrás... por un segundo, porque inmediatamente contraataca, con una patada voladora... que es detenida por el soldado de élite español de los GOE con un sólo brazo. Ren entonces, con una tremenda habilidad, da un salto en el aire, con vuelta incluida, cayendo sobre sus propios pies, tal cual cómo un felino, empuñando de nuevo el fusil... pero con la maniobra, no ha visto venir al teniente español, que con una mirada de furia descontrolada bajo su pasamontañas, ha corrido hacia ella... y también de una fuerte patada, le da al fusil antes que Ren pueda llegar a apuntar bien y apretar el gatillo: el H&K 416 sale disparado... cayendo hacia abajo, a la calle, a una distancia mortal de cerca de 40 metros, al estar arriba del todo de uno de las construcciones más monumentales del centro de Sadera, alrededor de la mayor de todas, el palacio imperial. Ambos, uno cerca de otro, en posición para luchar cuerpo a cuerpo, se miran a los ojos, con una mirada de ira absoluta él... y fría y furiosa ella, que iluminada por la luna llena en el cielo, aun impacta más de por sí. Cuando...

Ambos se enzarzan de nuevo en una lucha cuerpo a cuerpo, que parece si es que no lo es directamente... a muerte. Sin saber ella el motivo de por qué o para que o... para quien: o... quizás sí, por... la mirada verdaderamente asesina, de ira y furia, que el francotirador español, el teniente Cruz de los GOE, tiene en sus ojos. Una ira... que es contra alguien en concreto que le quitó lo que más le importaba. Pero Ren ignora esto por completo, esquivando con precisión absoluta los constantes golpes, patadas voladoras y golpes de rodilla que él le intenta lanzar. En uno de esos puñetazos, es cuando Ren aprovecha para cogerle por el brazo derecho... y practicarle una perfecta clave de judo, pero él acaba arrastrándola al suelo, cuando entonces...

El francotirador, en otro posible descuido fatal de Ren, mete mano a la cartuchera de ella, cogiendo su pistola H&K USP con linterna táctica incorporada en un segundo, con claras intenciones de acabar con ella a tiro limpio si hace falta... y poder seguir con su... venganza. El forcejeo de ella sobre él, a cara de perro rabioso, dándole ella varios puñetazos limpios a su "colega" español, sin conseguir mucho, porque el tipo está entrenado para aguantar eso y más, cuando... el arma se le dispara, rozando el proyectil una mejilla en la cara de Ren, dejando tan solo un arañazo y una quemadura... pero causando que ella se ponga ya furiosa de verdad. De otro puñetazo le afloja la mano, y al instante... tira la pistola lejos de ellos, siguiendo con el forcejeo, cuando aprovechando que él lo tiene encima, queriendo ya incluso el GOE acabar con Ren estrangulándola... ella, decide cortar por lo sano, y atacar... en el punto más débil de cualquier rival masculino: le pega una contundente y brutal patada con la rodilla... en los huevos.

El teniente español de fuerzas especiales, echa un sonoro grito de dolor, o más bien... de nenaza, por tan doloroso golpe bajo en sus partes. Echándose las manos a su entrepierna y retorciéndose de dolor por el suelo. Ocasión que aprovecha Ren para levantarse, recoger su pistola y apuntar a quien ya es a todas luces... un asesino. Justo entonces, se oye llegar hacia ellos...

"¡Capitana Schmidt! ¡Ren! ¿Que ha... ¿? Pero que..." exclama el capitán Joël Lefevre de las BFST, que llega corriendo, subiendo por una escalera de caracol interminable hacia el tejado del enorme edificio de piedra y mármol, acompañado de "Alpha 2": un teniente de las fuerzas especiales chilenas de la compañía de comandos Iquique del Ejército de Chile, el teniente Agustín Pozo... y ambos se miran tontamente el uno al otro, al observar la escena: al francotirador español, retorcerse de dolor porque Ren le ha pegado una buena coz a sus kinder sorpresa.

"Eeemmm... esto también te lo enseñaron en las KSK?" pregunta Joël tontamente con cara sarcástica, mientras el capitán Pozo, sin perder tiempo, inmoviliza al francotirador con unas manillas de plástico o grapas en brazos y piernas, respondiendo Ren toda sarcástica "No, de las películas de Bruce Lee. Be water, my friend."

"Ah. Ya. Pega mucho con tu personalidad." responde el francés en el mismo tono, pero Ren regresa a la seriedad del momento, exclamando "Que hay de la recepción imperial? Hay que evacuar a todo el mundo de allí. Podría haber más asesinos sueltos cómo él."

"Ya se ha cursado la orden. Pero tardarán minutos en conseguirlo. Además... tengo mis dudas de que haya hecho esto por órdenes de alguien. Tengo la sensación que..." exclama Joël todo reflexivo, siendo mirado por una Ren muy intrigada por intentar entender a que ha venido eso de su colega francés de las BFST, cuando el teniente chileno, Pozo, levanta al teniente español, Cruz, diciéndole de malas maneras, amenazante...

"Sólo tienen que preguntarle, capitanes. Porque usted, teniente Cruz... mejor vaya preparándose. Su superior y el General Gutiérrez tendrán muchas ganas de "charlar" con usted después de esto. Si es que tiene una respuesta a este sinsentido." le dice con mala cara y malas maneras el chileno al español, que entonces, para sorpresa suya, les replica... llorando de rabia e impotencia, exclamando a pleno pulmón el teniente Cruz "¡HOY TENÍA QUE HABER SIDO EL DÍA MÁS FELIZ DE SU VIDA! ¡Y ELLOS LO DESTRUYERON! ¡ELLA PERMITIÓ QUE SUCEDIERA! ¡NO PUEDO PERDONARLA NI SER AMIGO DEL IMPERIO TRAS MATAR A JULIA! ¡JULIAAA! Julia..." exclama el francotirador español... llorando desconsoladamente, para desconcierto de Ren, Joël y Agustín. Y es que quizás hayan descubierto... que el teniente de los GOE tenía un motivo personal para hacerlo. Pero que sin saberlo, con esto, ha tapado otro crimen que está a punto de tener lugar. Porque a 400 metros de ellos, en la gran fiesta (que se ha visto obviamente paralizada) del Palacio Imperial...

Itami, entre el estupor general a su alrededor por ver vivito y coleando a alguien a quien un minuto antes han matado de un balazo en el corazón, se ha agachado a socorrer a una Rory que se ha quedado inconsciente por un instante, mientras su propio cuerpo de semi-diosa... cura solo su cuerpo, habiendo expulsado el proyectil de 7,62mm aplastado por la punta. Sujetando a Rory inconsciente con su brazo derecho, en su mano izquierda... Itami observa aun sin creérselo, la bala que hace sólo un instante le ha quitado la vida... cuando quien le ha devuelto a la vida, despierta, diciéndole incluso con dulzura...

"Tu lista de favores a deberme no hace más que crecer, Youji. Y a pesar de lo que hago por ti... prefieres a Risa antes que a mi." le dice Rory con una tímida y dulce sonrisa entre labios, devolviéndole Itami una sonrisa igualmente cariñosa, sintiendo un alivio inmenso de que Rory esté de nuevo cómo si nada, le responde "No seas tonta. He perdido la cuenta de veces que os lo he dicho. A ti y a todas las personas que me importan... siempre las protegeré. Pero de todas formas... gracias."

"Oh... vaya" dice entonces Rory con cara tonta... porque está oyendo la "voz interior", espíritu o alma o lo que sea... que vive en su cuerpo y en su mente, quedándose Itami tontamente extrañado, espetando...

"¿? ¿Y esa cara, Rory?" y la apóstol de Emroy, aun sujetada por la espalda por el brazo derecho de Itami, le responde "Nada. Dice que se ha asustado mucho por ti. Pero ahora que te tiene tan cerca... la muy tonta se pone tímida. Puede que seas su primer amor, Youji." acaba diciendo Rory... con su inconfundible voz seductora de mujer fatal, riendo Itami tontamente con cara de circunstancias, pensando jejeje... otra chica más que me va detrás. Cómo se entere Risa se pondrá celosa de verdad.

Pero entonces... una situación inesperada, se desata en la gran recepción, para mayor desconcierto si cabe de todo el mundo allí presente. Uno de los Generales del ejército imperial, enfundado en su uniforme de estilo romano (o algo por el estilo), se aproxima andando... cada vez más rápido, hacia la emperatriz... con su mano derecha sobre la empuñadura de su daga en su cinto. Piña (que justo empieza a recobrar el sentido del shock sufrido), y quienes están a su alrededor (los cuatro ministros de exteriores de la coalición, Molt, Hamilton), se quedan mirando a ese hombre que pasa ante todos los demás, andando con calma, después deprisa... y después corriendo, desenvainando su daga, gritando con cara de furia, o más bien de locura...

"¡LARGA VIDA AL IMPERIOOOO! ¡MUERTE A LOS TRAIDOREEES!" grita el General imperial con verdadera furia... dispuesto a clavarle la daga a la emperatriz, pero antes que Hamilton o quien sea a su alrededor puedan hacer nada, quedándose Piña de nuevo paralizada... y Itami arrancando a correr de nuevo para salvar a Piña...

La propia emperatriz, todos ven claramente... cómo el General imperial, es inmediatamente abatido, o más bien... pinchado cómo una broqueta, por una gran espada, por la espalda, echando un estruendoso grito de dolor. ¿Por quien? Por el viejo, experimentado y rudo caballero: Grey Co Aldo, que en el último segundo, le ha clavado su enorme espada por detrás a ese General. Muchos alrededor, especialmente los nobles, se tapan la boca o cierran los ojos del horror. Los militares, simplemente, se quedan boquiabiertos ante semejante escena, propia de una película de gore.

Grey arranca la espada manchada de sangre y vísceras del cuerpo del General imperial, que cae ya agonizante al suelo entre un charco de sangre que se hace cada vez más grande, pero con un último aliento, con una mirada furiosa hacia la emperatriz, que está desconcertada... le suelta...

"Servir... a los... extran...jeros, sólo será... nuestro fin... por su culpa... Majestad. Para salvar... al... imperio... de... be... mo... rir..." exclama el General con su último aliento... hasta ser él que muere. Unas últimas palabras, que para una estupefacta e intrigada Piña a partes iguales... pueden ser mucho más significativas de lo que pueda imaginarse en un principio.

"¡Hamilton!" le grita Grey a la paje de la emperatriz, que impresionada cómo los demás ante lo que acaba de pasar, vuelve en sí, respondiendo "¡Oh! ¡Sí! ¡Majestad Piña! ¡Hay que salir de aquí! ¡Yo y Grey hemos detectado a al menos dos posibles asesinos! ¡Puede haber otro!" le grita Hamilton a la emperatriz, que ni siquiera puede soltar palabra ante lo que está pasando, exclamando entonces Molt con enfado...

"Pero... que representa todo esto!? ¡CÓMO SE HA ATREVIDO A TRAICIONAR A SU EMPERATRIZ!? ¡A MI HIJA! ¡ES QUE NO TIENEN NINGÚN RESPETO POR LA VIDA HUMANA!?" grita el ex emperador con indignación y los ojos cerrados y el puño cerrado... hasta que los abre y se da cuenta que a su alrededor, todos le miran con cara tonta cómo diciendo Y lo dices tú precisamente?, quedándose Molt con mala cara estúpida, pensando No hace falta que me recordéis aun mis errores del pasado, malditos.

"¡Majestad, por favor! ¡Suspenda la fiesta y salgamos de aquí hacia un lugar seguro! ¡Dejemos que la guardia de palacio... no! ¡Las caballeros de la rosa y los hombres de verde se encarguen de encontrar al asesino suelto! ¡Majestad Piña!" le grita incluso con cierto desespero Hamilton a Piña, pero Piña, ante la atenta mirada de los ministros de exteriores de la Coalición... y echando una ojeada seria y preocupada hacia Itami, quien la mira aun con más preocupación en la distancia, acaba respondiendo... con trascendencia...

"No... NO! No puedo... no puedo consentir que todo lo hecho ahora vuelva a estropearse. ¡NO PUEDO CONSENTIR QUE LA PAZ QUE TANTO ME ESTÁ COSTANDO CONSTRUIR SE DESVANEZCA! ¡NO PIENSO CONSENTIRLO!" exclama la emperatriz visiblemente rabiosa, impotente de que esté pasando algo así cuando por fin puede conseguir su gran objetivo... pero un objetivo, que puede parecer, por ahora... más fantasioso que real. Realidad a la que le devuelve Grey, que le grita a su emperatriz...

"¡Majestad Piña! ¡Podremos hablar de guerra y paz tanto cómo vos queráis, después! ¡Pero ahora hay que salir de aquí! ¡Es demasiado arriesgado!" y nada más gritarlo... oyen y ven entonces, para desconcierto ya completo de todos los allí presentes, cómo otro de los Generales imperiales, sale de entre el gentío, espada en mano al frente, corriendo hacia la emperatriz. Grey se prepara enseguida para repelerle, pero entonces...

El General Imperial en su uniforme estilo romano sin serlo... se ve parado de golpe por una explosión que una bola de luz azulada provoca ante él. Una bola de luz azulada... mágica. ¿Quien ha hecho eso, para sorpresa de todos? Ni más ni menos que... Lelei La Lelena, quien haciendo uso de su poder cómo maestra maga, ha usado su poder para intentar detener (que no matar) al General imperial. Pero con eso... no ha bastado para detener al General. Mientras Hamilton... y otros militares, cómo Shino o Aitor se acercan para proteger y escoltar a la emperatriz y su séquito, cuando el General va a intentar atacar de nuevo a la emperatriz, en un ataque prácticamente suicida...

Un balazo le atraviesa el cráneo, cayendo el General imperial fulminado al suelo, ya cadáver. ¿Quien lo ha evitado esta vez? Alguien que está a más de 450 metros de ellos, en el tejado o azotea de uno de las altas construcciones que rodean el palacio imperial: el grupo de francotirador y observador chilenos, que haciendo uso de su fusil de precisión PGM Ultima Ratio calibre .338, han disparado a quien tenían en su campo de visión en su flanco, el oeste, a través de uno de los grandes ventanales coloreados del gran salón del trono imperial.

Desde su posición, el observador que acompaña al tirador chileno informa por su transmisor...

"Unidad central centauro, aquí Tango dos. Hemos abatido un agresor a través de nuestro flanco. Repito. Hemos abatido un agresor a través de nuestro flanco. Uno de los caballeros de la emperatriz ha abatido otro. Solicitamos intervención inmediata. Repito. Solicitamos intervención inmediata." habla el observador por su transmisor, mientras a su lado, el tirador (con una cara de muy pocos amigos), con la mano derecha, tira del cerrojo de la recámara, expulsando la vaina aun humeante y cerrando la recamara ya cargada con un nuevo proyectil. Por radio, el observador de tiro de las fuerzas especiales chilenas, recibe respuesta del mando central, oyendo "Tango dos, recibido. Permanezcan en posición y en alerta hasta nuevo aviso. Asegúrense de mantener la seguridad de su majestad y de los ministros de exteriores de la coalición."

Por fin, en la sala, entran otros soldados de fuerzas especiales de la coalición, así cómo algunas de las caballeros de la Rosa que permanecen de guardia, exclamando uno de ellos, el sargento primero Takato Higurashi, que en su uniforme de combate completo (aunque no armado con el fusil H&K 417... sino con un sub-fusil H&K MP7), que alzando el brazo derecho, grita a la multitud...

"¡ATENCIÓN, ESCÚCHENME ATENTAMENTE! ¡POR RAZONES DE SEGURIDAD, LA FIESTA QUEDA SUSPENDIDA! ¡VAYAN SALIENDO TODOS ORDENADAMENTE POR LAS PUERTAS Y PERMANEZCAN EN LAS DEPENDENCIAS Y PASILLOS INTERIORES, HASTA QUE SE LES AVISE QUE ES SEGURO SALIR!" grita contundente (aunque con educación por hablar a quien habla), para que todos los asistentes a la recepción de gala vayan abandonando la sala del trono. Otros militares, asistentes a la gala, se suman al operativo de seguridad (los "sargentos" Kuribayashi, Kurokawa, Aiguren, Loutrec, Million y Antonella Gracia) que se posicionan en las salidas para verificar y ayudar a salir ordenadamente a toda le gente allí reunida... pero también para estar atentos ante cualquier cosa o persona sospechosa que vean.

"Vayan saliendo ordenadamente. Uno tras otro." va diciendo la sargento Mari Kurokawa en una de las puertas para salir del gran salón del trono, mientras en otro, cumpliendo la misma función, Aitor va diciendo "Mantengan la calma, por favor. Que nadie se ponga nervioso y todo irá bien."

Poco a poco, todo el mundo va abandonando la sala... incluyendo la emperatriz, Piña. Pero antes de salir, ella... quiere hablar con los ministros de la coalición. Postrándose ante ellos, con cara de arrepentimiento, exclama "Mis... mis disculpas por tan vergonzosa situación. No sé... no sé que decir tras suceder todo esto. Hoy debía ser una gran noche, y aun así..."

Pero para la sorpresa de Piña, los cuatro ministros de exteriores de la coalición (Koji Sugawara de Japón; Valéry Garçon de Francia; Ana Lobato de España; Benjamin Satrusti de Chile), se quedan mirando... con una mueca confiada en los labios, cómo si para ellos no fuera ninguna sorpresa... tal vez porque estaban advertidos que algo cómo esto podría pasar? Sugawa, en nombre de los cuatro, le responde a la emperatriz... con una mueca confiada en la cara...

"Usted no tiene la culpa de nada, majestad. Ya salimos advertidos de casa de que podría pasar algo en esta noche. Y este algo..." le explica el ministro japonés de exteriores, cortándole el español, que exclama igualmente confiado "Cómo decimos en nuestro país, majestad... no hay mal que por bien no venga."

Que habrá querido decir el ministro español con eso del final? Es algo que a Piña la deja intrigada porque empieza a pensar... que sus aliados de la Coalición pueden tener unos planes que ella aun desconoce o de que la informen muy pronto. Pero ahora para ella, o más bien para las fuerzas de seguridad, es sacarla a ella, su séquito y sus ministros, de allí, hacia dependencias más seguras de palacio. Escoltada por los cuatro flancos por soldados de fuerzas especiales de la coalición... además de Grey espada en mano y un par de las caballeros de la Rosa, se disponen a salir... cuando pasan justo ante Itami y su "harem" (Tuka, Yao, Lelei y Rory, que ya vuelve a estar de pie y perfectamente); un Itami que mira a Piña con una mirada de entre preocupación y... intriga, porque ella sabe algo del padre de Itami de la boca de Diabo. La emperatriz exclama...

"¡Esperad! Tengo que decirle algo a Itami." dice Piña, obligando al grupo a detenerse, y Piña, se acerca a Itami, quedándose ambos por un corto pero al mismo tiempo... eterno instante, mirándose fijamente a los ojos. Ella con sus mejillas sonrojadas... y él con cierta sorpresa... cuando la emperatriz, para sorpresa especialmente del harem y de Hamilton, se abraza sentidamente al capitán otaku de las JSDF, diciéndole un sentido "Gracias por salvarme la vida... Itami. Gracias."

Pero entonces... en voz más baja y tono más serio, la emperatriz le dice casi a la oreja "Ven a verme dentro de dos horas. Cuando las aguas vuelvan a su cauce. En el dormitorio imperial. Allí podre decírtelo más tranquilamente. … Lo que Diabo me dijo de tu padre."

Al oír esto último, Itami se sorprende de nuevo, quedándose parado. La emperatriz, más calmada y agradecida de verdad con su ya viejo amigo japonés, que de nuevo, le ha salvado la vida, se marcha de nuevo fuertemente escoltada... sin que Itami le quite el ojo de encima, con una cara de sorpresa que no se va ni con lejía... porque eso confirma que la emperatriz sabe algo del pasado oculto de su padre. Aunque obviamente... no por ella misma, sino de su hermano que aun inexplicablemente, acabó cómo agente de la CIA... a las órdenes de Richard Stravinski.

"Papá... deberías cambiarte de ropa y lavarte. Aun llevas el uniforme lleno de sangre. … Casi he enloquecido al creer que te habían matado a ti también... Youji." dice Tuka con sonrisa triste hacia Itami, que le sonríe afablemente sin decirle nada, agradecido de que a las elfas ni a Lelei no les haya pasado nada malo, pero Rory, mirando mal tontamente de reojo a la joven elfa rubia, espeta "Eh, y yo que? ¿A mi no me vais a decir nada? Ha sido gracias a mi que Youji está vivo, recordadlo."

Tuka se ríe tontamente con la mano en el cogote, cuando Yao, con cara sarcástica, le suelta "¿Y desde cuando llamas al señor Itami por su nombre, Tuka? ¿No será que aun le sigues viendo cómo algo más que a un padre?" le dice la elfa oscura a la elfa rubia con un tono incluso malicioso, y Tuka, se pone toda nerviosa y sonrojada, apretando sus dedos índices, exclamando "Q qu que? ¡NO! Yo... yo no quería decir eso. Es que... yo... no..."

Pero Itami... actuando de nuevo cómo el substituto del padre de verdad que Tuka perdió, le pone la mano derecha a la cabeza, acariciándole su suave cabello rubio... y mirándola con cariño, le dice "Gracias por el consejo, Tuka. Y también... por preocuparte tanto por mi. Pero si he hecho esto también ha sido para protegerte a ti y a vosotras. Jamás permitiré que nadie os haga daño."

"Papá..." exclama Tuka con sorpresa, añadiendo Lelei uno de sus inconfundibles "Ha dicho."... pero las cuatro chicas acaban mirándose entre ellas, sonrientes, porque su amado "capitán Otaku", el que es capaz de huir del peligro cómo nadie corriendo más rápido que Usain Bolt si hace falta, el que defiende a las personas que quiere o sencillamente inocentes o débiles aunque no las conozca de nada (porque también es su deber cómo militar), o el que también trabaja de lo que trabaja para sustentar su afición... las quiere y protege siempre.

Itami ha experimentado su propia muerte... y su propio revivir. Algo que le demuestra que Rory es una semi-diosa con todos sus poderes para dar vida y muerte a quien ella considere que se lo merece. Pero también... aun sin saberlo del todo, una víctima de algo que ocurrió... hace 45 años. Lo que Itami aun debe experimentar en a penas dos horas... es algo mucho menos peligroso que esto; pero que en sus recuerdos, su memoria... su vida; puede suponer incluso... un trauma. ¿O quizás no?

Pero también... el misterio de saber por qué el tirador español del Grupo de Operaciones Especiales del Ejército de Tierra Español o GOE, ha hecho lo que ha hecho... o quienes eran y que motivos tenían esos Generales imperiales para intentar asesinar a la emperatriz. O... que ha querido decir el ministro español con no hay mal que por bien no venga.Algo que puede que...

MEDIA HORA ANTES

El Pentágono, Arlington, Virginia, Estados Unidos. 6:05 AM hora local

No es hombre de paciencia. Tampoco lo es de educación o de buenas maneras. No creció en la abundancia ni tuvo una vida fácil, ni nunca fue un niño de mamá, todo lo contrario. Es un tipo que desde siempre, y quienes le conocen, saben que es rudo, duro, dispuesto a hacer lo que haga falta para conseguir su palabra favorita: victoria. A parte de esto... saben que se considera un seguidor (y admirador), del que fue alguien de su misma profesión más de 70 años atrás y con quien se siente plenamente identificado, tal vez porque son cómo almas gemelas: con el General Jeorge Smith Patton.

Y es que él, el General y estratega del Ejército de los Estados Unidos o US Army, Miller Adams, se ha ganado su posición a pulso... no sólo por su larga carrera militar (que incluye también una experiencia en combate en épocas ya pasadas), sino también por un carácter duro (y difícil en según que situaciones), le ha hecho ganarse una merecida (y quizás también mala) fama, en las altas esferas del Ejército de los Estados Unidos, y por ende, en el Pentágono, y de allí, a la Casa Blanca. Por eso Dyrrell quiso tenerlo en la Junta de Jefes de Estado Mayor, así cómo uno de los muchos asesores en temas militares del Presidente. Una decisión... que quizás no fue la más acertada para Dyrrell, porque a Adams jamás le ha caído bien el Presidente... y viceversa. Puede que sea... porque sencillamente, Adams nunca ha podido sufrir a los niños mimados de papá o de casa bien... cómo Dyrrell, que es uno de los hombres más ricos de Texas (porque estos, normalmente, evitan el servicio o una carrera militar: quienes siempre van a combatir, suelen ser de clase media para abajo). Porque el veterano y duro, muy duro General estadounidense, aunque tiene sus amistades en las altas esferas militares... en su relación con sus inferiores, también es cómo era Patton: odia los cobardes y los derrotistas, pero al mismo tiempo, siempre está dispuesto a dar todo lo que las tropas bajo su mando necesiten para obtener... la victoria. Nada más que la victoria.

Y ante semejante situación, que no es en absoluto menos peligrosa que otras en su carrera, pero si muy diferente... su objetivo final también va a ser el mismo: la victoria por encima de todo. Eso si... sin perder la cabeza ni la sangre fría. Porque para eso... es uno de los mejores estrategas del ejército estadounidense.

Siendo muy de mañana en las cercanías de la capital de Estados Unidos, en el enorme y más famoso edificio militar del mundo: el Pentágono, en una de sus incontables salas en su ala sur, cuando justo está empezando a salir el sol y las enormes autopistas de ocho o más carriles que hay muy cerca del gran edificio aun registran poco tráfico... en el susodicho despacho, presidido por una gran mesa rectangular barnizada e impoluta con butacas de piel a lado y lado, y a una de los cuatro lados de la sala... un gran monitor empotrado en la pared, bajo varios relojes con franjas horarias del mundo, y al rincón, unos mástiles con la bandera de Estados Unidos y de los ejércitos y agencias militares... él, Adams, acompañado de un colega (y viejo amigo), el Almirante Klark Kingley... y uno no tan amigo pero profesional con quien tiene diferencias, pero aun así, considera a Adams un genio en lo suyo, el General de las USAF Klassius Heldt... Los tres, permanecen allí, en sus correspondientes uniformes de servicio.

Una sala en la que pocos momentos antes... el Almirante Kingley ha recibido autorización directa del Presidente Dyrrell para actuar con todos los medios contra el "nido de hormigas". Pero antes de eso... les han hecho ir allí a los tres, porque desde la agencia de inteligencia de Defensa (una de las muchas agencias de inteligencia militar estadounidenses), han querido informar de... "algo" a los tres altos mandos militares... que deben dirigir el contraataque en Blackforest Village, Nebraska, contra algo que aun ignoran que encontrarán ahí dentro... pero que para eso les han traído allí.

Quien debe informarles, un militar joven en uniforme de servicio azul perfectamente al guante de teniente de las Fuerzas Aéreas, ha llegado para, digamos... ponerles al día. Es...

"Disculpen la espera, señores. Gracias por haber venido a la sala que se les ha indicado. Soy el teniente Dermont O'Reilly de las Fuerzas Aéreas, asociado a la Agencia de Inteligencia de Defensa. Cuando quieran... podemos empezar a preparar el contraataque." dice educadamente... pero con una sonrisilla maliciosa en los labios. Pero Adams, sin esperar a sus dos colegas, espeta con su mala leche habitual...

"Joder. Un chupatintas de oficina del Pentágono va a darnos clases de autoescuela. Genial." dice Adams entre dientes con mala uva, replicándole Kingley con el ceño fruncido "Aaaagghhh... diablos, Adams. ¿Es que no puedes tener la boca cerrada ni cinco minutos? Nosotros cumplimos órdenes y el teniente también cumple las suyas. Aplícate el cuento del que siempre tanto cacareas."

Adams sólo responde con una risa cómplice entre dientes, exclamando entonces el General Helldt "De todas formas, teniente... será mejor que sea rápido y conciso. Cómo sabrá... tenemos un trabajo que hacer en Nebraska."

El teniente, que tiene algo... extraño, se arregla las gafas perfectamente limpias e impolutas sobre su nariz... sonriendo un tanto malicioso. Pero acaba por responder, exclamando todo calmado y tranquilo "Entiendo que tengan prisa, señores. Pero no les robaré mucho tiempo. Cómo bien han dicho... tienen unas órdenes que cumplir y yo cumplo las mías. Cómo ya saben... el Presidente nos ha autorizado a actuar contra lo que es una conspiración sin precedentes en mucho tiempo dentro y contra nuestro propio país... y incluso contra el mundo. Pero para abordarla... desde inteligencia, hemos considerado oportuno que sepan... no sólo contra quien se van a enfrentar. Sino dónde, con que y... cómo."

"Eso es asunto nuestro, teniente. Aquí el estratega soy yo... y yo decidiré cómo será la batalla contra esos hijos de puta. Pero por lo demás... si quieres hacernos de profesor de autoescuela, adelante." acaba diciendo de nuevo Adams sarcástico, para enfado de sus dos colegas de la Fuerza Aérea y la Armada (que ya le tienen calado de muchos años), pero el teniente O'Reilly, sonríe tímidamente, y responde con educación y... frialdad "Lo comprendo, señor. Permítanme que... les enseñe unas bonitas imágenes. Observen la pantalla, por favor."

El teniente se saca de uno de los bolsillos de su uniforme un pequeño mando a distancia, dándole a uno de los botones y encendiendo el monitor en la pared... mostrando unas imágenes aéreas en movimiento próximas a cierto bosque en cierto lugar, captadas con una aeronave no tripulada: un drone. Los tres Generales se dan cuenta enseguida que están viendo...

"¿? ¿Eso no es..." dice extrañado el Almirante, cuando Adams, ya serio de verdad, exclama "La tumba de 138 guardias nacionales. … Blackforest Village, Nebraska."

"¿De cuando son estas imágenes?" pregunta el General Helldt también serio al teniente O'Reilly, que le responde "De ahora mismo, señor. Transmitidas en vivo y en directo por un drone MQ-1 Predator en misión de reconocimiento. Este ya es el cuarto que se envía en las últimas dos horas."

"¿? ¿El cuarto? ¿A que se refiere con eso, teniente?" y en cuando el Almirante Kingley termina su pregunta... en el monitor observan un fogonazo... y la perdida de la imagen: el drone ha sido abatido. Kingley y Helldt se quedan un tanto impresionados... pero Adams endurece su mirada, porque ya intuye que la batalla que se aproxima... no será en absoluto fácil. El teniente responde a la pregunta del Almirante "El cuarto drone que hemos perdido en dos horas, señor. Es obvio que las defensas anti-aéreas en el aérea son densas, potentes y precisas. Cómo las terrestres. Y visto lo visto... no es de extrañar."

"Eso díselo a esos 138 hombres que hemos perdido en ese jodido agujero. Es lo que pasa cuando dejan que millones de idiotas voten en masa a uno aun más idiota que ellos. Por mucho que Dyrrell sea el Presidente, ha demostrado con creces que no sirve cómo comandante en jefe." exclama Adams con mala cara, replicándole todo serio Kingley "Sí, pero te ha elegido a ti cómo responsable del plan B para acabar con el nido de hormigas o cómo se llame ese sitio. Y debes cumplir lo que el comandante en jefe que te o guste o no... te lo ha ordenado."

Pero la breve discusión sobre lealtad o no lealtad al Presidente Dyrrell es cortada por el teniente O'Reilly, que aprieta de nuevo el mando a distancia... cambiando la imagen a otra tomada desde mucha mayor altura; desde más allá de la atmósfera terrestre: una serie de imágenes de satélite... del bosque de Blackforest Village.

"Señores... presten atención a estas imágenes tomadas desde uno de nuestros satélites de reconocimiento. Fueron y... han sido tomadas antes, durante y después del ataque de la Guardia Nacional de Nebraska sobre... la base enemiga." dice el teniente, serio, sereno, incluso frío, pero consiguiendo la atención de los tres altos mandos, incluso del impaciente de Adams, explicando las imágenes de satélite en la pantalla...

"Obviamente, se habrán dado cuenta, que enviar drones o aviones de reconocimiento, resulta inútil. Por suerte para nosotros... contamos con numerosos satélites para suplir esta función. A primera vista... no se observa nada extraño. Nada más que un espeso y frondoso bosque. Pero si pedimos al satélite que pase a obtener imágenes térmicas..."

En ese momento... Heldt y Kingley se quedan con los ojos cómo naranjas... y Adams poniendo aun más mala cara, al observar en pantalla, la imagen térmica de satélite dónde se puede distinguir claramente las posiciones de todo en el bosque: de las baterías de misiles tierra-aire y sus radares, de los carros de combate, de las posiciones defendidas fortificadas. Incluso de las tropas allí posicionadas. Pero los tres altos mandos militares estadounidenses aun no han caído en la cuenta de algo, cosa que se lo recuerda O'Reilly, que les explica...

"Si ampliamos la imagen... e aquí algo que... explica en parte porque una sola compañía de la Guardia Nacional fue destruida en pocos minutos. Las imágenes ya han sido analizadas e interpretadas por ordenador y... más que sorprendente... puede suponer un shock en las relaciones con nuestro principal aliado en oriente medio." explica seriamente el teniente de la agencia de inteligencia de defensa, preguntando el Almirante Kingley "¿Podría explicarse más claramente?"

Pero cuando el teniente va a responder, Adams exclama con expresión endurecida "Los hijos de los que fueron exterminados en campos de exterminio hicieron alarde de ser los mejores estrategas nunca vistos, en la guerra de los Seis Días de 1967. Y sus nietos... en desarrollar sus propias armas que en muchos casos, superan a las nuestras."

"¿? ¿De quien estás hablando, Adams?" le pregunta extrañado el General de la Fuerza Aérea, cuando Adams, echando mano de su elegante bastón de madera barnizado y ayudándose de él para andar, se levanta de la silla y se planta al lado del teniente O'Reilly, al otro lado del monitor, señalando con el bastón...

"Eso son carros Merkava. Merkava 4. Diseño israelí. Es un carro un tanto extraño, pero jodidamente bueno. Motor al frente, sistema de protección activo Trophy contra casi cualquier cosa que le disparen, un blindaje tanto frontal cómo lateral de los mejores que existen y un arsenal de los más completos para cualquier carro de combate existente, sean del país que sean. Nuestros M1A2 puede que parezcan antiguallas a su lado. Pero cómo ya he dicho otras veces... Patton decía que las guerras se hacen con armas, pero son ganadas por hombres. Y el hecho de que ellos no puedan hacer otra cosa que defenderse en esa bolsa... es una clara ventaja para nosotros. Eso, si... hacemos una ofensiva cómo Dios manda y no la mierda de ocurrencia de Dyrrell. Y por suerte... ya he pensado en ello." acaba diciendo Adams con sonrisa maliciosa, segura, denotando que... tiene ganas de pelea, y las va a tener y de que manera. Sus dos colegas de la Armada y la Fuerza Aérea, se quedan mirando con cara de circunstancias, cómo diciendo éste la va a liar. El teniente, sigue explicando las imágenes de satélite...

"No es sólo esos carros lo preocupante, General Adams. Y... su origen. Sino también... lo que protege el "nido de hormigas" de cualquier aeronave, carro de combate, soldado o incluso ardilla del bosque que se le acerque. Pueden observar claramente la presencia no sólo de los carros de combate. En las últimas cuatro horas, también se pueden observar la aparición de al menos seis baterías de artillería de 155mm, del tipo M-71 Soltam, y algunos vehículos ligeros blindados tipo Wolf. De momento no se observa la presencia de transportes blindados de tropas... ni tampoco de aeronaves que les protejan, por razones obvias. Pero lo importante aquí, señores... es la presencia de varias baterías de misiles tierra-aire de dos tipos diferentes, así cómo de artillería anti-aérea, también de varios tipos. Pero los misiles, es lo que debe preocuparnos. Hay al menos ocho baterías del sistema Cúpula de Hierro para abatir cohetes, o aeronaves a baja y media altura... y otras cuatro baterías del sistema Honda de David, que es el equivalente a nuestros MIM-104 Patriot, siendo superiores a estos en alcance y velocidad e igualando a los S-400 rusos. Desde la agencia de inteligencia de defensa... consideramos que un ataque aéreo será complicado... pero sin él, la ofensiva terrestre, por muchos efectivos que se envíen, fracasará o sufrirá una cantidad de bajas tal que será terriblemente dolorosa." explica largamente el teniente de inteligencia militar, habiendo sido escuchado muy atentamente por los tres Generales, cuando una vez más, Adams, mirando burlón de reojo a Heldt, exclama...

"Eso es tu competencia, Heldt. A ver si se te ocurre algo. ¡Ja! Si dependiese de mi, mandaría tres o cuatro escuadrillas de B-52 y lo arrasaría todo hasta reducirlo a cenizas." exclama un tanto prepotente y sobrado el General Adams (aunque diciéndole de coña), cortándole el teniente, que le responde mucho más pragmático "Permítame que le diga que eso sería un grave error, señor. Si bombardeamos masivamente sobre un bosque, aunque sea pleno invierno y esté completamente nevado, podríamos causar un incendio forestal de tales proporciones que ardería medio Nebraska durante semanas. Además de que..." va explicando el teniente, cortándole entonces el General Heldt, que de brazos cruzados y ojos cerrados, en pose reflexiva, exclama...

"Con esos honda de David ahí, sería un suicidio. Caerían cómo moscas en menos de un minuto." dice Heldt muy seriamente, exclamando Adams con cara aburrida "Sólo bromeaba. Me jode tener que admitir que necesitaremos apoyo aéreo sí o sí para atacarles y mandarles al infierno. Así que Heldt... súeltalo de una puta vez. Qué se te ocurre." le advierte seriamente Adams a Heldt, ante la atenta mirada del Almirante Kingley y el teniente O'Reilly. Y el General de las USAF, tras pensárselo por un instante con la mirada clavada a las imágenes de reconocimiento del satélite del bosque de Blackforest Village...

" … No hay problema. Hay una solución. Y no es nueva, pero nos servirá." dice Heldt con expresión segura, explicando "Ya se hizo en la Operación Tormenta del Desierto. Antes de la ofensiva terrestre, se tuvo que eliminar las capacidades anti-aéreas de los irakíes. De sus baterías de misiles SAM; de sus bases aéreas; de sus radares. Para evitar que nuestros aviones de ataque fueran interceptados y abatidos, se usó masívamente aviones de guerra electrónica, tanto los EA-6B Prowler de la Marina cómo nuestros EF-111 Raven, para volver completamente locos a los radares iraquíes, y que el contacto por radio entre sus bases y sus cazas interceptores, fuera imposible. Combinando el uso de aviones de guerra electrónica actuales para hacer que sus radares resulten inútiles... con un bombardeo selectivo y de precisión sobre sus defensas anti-aéreas, usando aviones furtivos de quinta generación para hacer ya del todo imposible que puedan detectarlos y abatirlos... podremos eliminar los misiles antiaéreos. El resto... quedará en manos de vosotros... Adams. Del ejército."

"Mfmfmf. Eso suena bien. Pero... por qué coño tiene que ser tan limitado el ataque aéreo... y la ofensiva terrestre no?" pregunta Adams intrigado hacia Heldt, que sin decir nada, serio y de brazos cruzados, le señala con la cabeza hacia O'Reilly para encontrar respuesta, girándose Adams hacia él y respondiéndole éste...

"Obviamente... porque dicha operación será secreta y ocultada a la Opinión Pública. La Guardia Nacional de Nebraska, se encargará esta vez de acordonar toda la zona en varios condados a la redonda. Si la prensa acude, se les dirá que son meras maniobras militares. Y cualquiera no autorizado que entre en el aérea... será detenido y aislado hasta que todo haya terminado. Y si bien el grueso de las fuerzas terrestres ya se están movilizando hacia allí... la ofensiva aérea deberá ser potente y efectiva... pero también discreta. No hay que dar la sensación a la población de la zona ni a la prensa de que se trata de algo desproporcionadamente grande." termina de explicar el joven teniente pelirrojo de ojos verdes con gafas perfectamente limpias, y Adams, responde con una mueca...

"¡Ja! O en otras palabras... que al final, a quien les tocará tragar mierda por un tubo de verdad será a mi y a mis hombres. Es una putada, pero... acepto el reto con mucho gusto." exclama el rudo General de la US Army, con una mueca confiada en los labios, sin duda... con ganas de entrar ya en acción.

Pero el contenido de la reunión, toma otra dimensión, cuando el Almirante Kingley, que hasta ahora ha estado muy callado, pregunta con indisimulada curiosidad "Oiga, teniente. Qué hay de... ese lugar. Del nido de hormigas, si es que realmente se llama así. Si vamos a tener que conquistarlo, habrá que saber su distribución interna. ¿Tienen ya esa información?"

"Por supuesto, señor. Ignoramos... en parte, que es lo que se estará haciendo allí dentro. Pero sabemos... el origen de ese lugar. Y es anterior al proyecto 2/71 del que ya habrán oído hablar." dice O'Reilly en respuesta a la pregunta del Almirante Kingley, pero se mete Adams de por medio, exclamando con ironía "Sí... los zumbados de la CIA que no tienen otra cosa mejor que hacer. En vez de ir a pescar los domingos o salir a ligar los sábados por la noche cómo la gente normal, a ellos les gusta mucho más meter las narices dónde nadie les llama y causar problemas dónde nunca los ha habido. En resumen... unos auténticos hijos de puta." exclama Adams con mala cara estúpida, obviamente de cachondeo, y Kingley, mirándole de reojo, le suelta "Aaadams. Por Dios, contrólate."

Adams se hace el despistado con cara tonta mirando las musarañas y hurgándose la oreja, ante la estúpida mirada inquisitorial de Kingley, pero el teniente, con una mirada fría... un tanto perturbadora, se arregla las gafas sobre su nariz, explicando "Señores... si me permiten... quisiera responder la duda del Almirante Kingley. … Dicha instalación subterránea situada en Blackforest Village, Nebraska, fue originalmente ideada para un proyecto que salió de aquí, del Pentágono, hace más de medio siglo. El proyecto Revólver Nuclear."

"¿? ¿Qué coño era eso?" pregunta Adams molesto, replicándole igualmente molesto Kingley "Deja hablar al teniente." y O'Reilly, sigue con una explicación... que les descubrirá algo, porque explica "Fue un proyecto militar altamente secreto aprobado durante la administración Johnson. Aunque su verdadero mentor, antes, durante la administración Kennedy, fue el Jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Aéreas en esa época, el General Curtis LeMay."

"Sí... era un todo un personaje. Un anticomunista radical que presionó hasta la saciedad al Presidente Kennedy para atacar Cuba durante la crisis de los Misiles, en octubre de 1962. De haber sido por él, todo se habría terminado entonces." dice un tanto distendido el General Heldt de las USAF, exclamando Adams "Sí, estaba cómo una puta cabra, verdad? Pero aun así tenía lo que hay que tener." dice con una mueca confiada el rudo y duro General estadounidense veterano del Golfo, mirándole con mala cara estúpida Heldt, cómo diciendo que cierre el pico. El joven teniente, sigue con su explicación... que les descubre cual es el origen del "nido de hormigas", explicándoles...

"El proyecto fue inicialmente aprobado... y la instalación, con un coste de centenares de millones de dólares de la época, se construyó, siendo terminado hacia 1969. La idea en sí... era una especie de tambor de revólver subterráneo, que pudiese lanzar en cuestión de minutos, uno tras otro, a través de una plataforma de lanzamiento fija, hasta 24 misiles Atlas en pocos minutos. Dicho proyecto... era contemporáneo de otros de la misma época, cómo el bombardero estratégico supersónico XB-70 Valkyrie o... otra instalación subterránea: el NORAD. Pero justo entonces... la tecnología de submarinos SLBM se desarrolló rápidamente, siendo más barata e igualmente destructiva, al mismo tiempo que los misiles ICBM, podían ahora transportar varias ojivas nucleares. ¿Resultado? El proyecto Revolver Nuclear quedó obsoleto nada más nacer, y fue suspendido en 1970 por demasiado costoso. No obstante, cómo sabrán... sólo un año después... las instalaciones fueron temporalmente reabiertas, durante unos pocos meses... para albergar un proyecto aun más secreto... y siniestro, llevado conjuntamente entre el Pentágono y la CIA... con el visto bueno del Presidente Nixon. … El proyecto 2/71." termina de explicar muy seriamente el teniente O'Reilly, habiendo dejado intrigados de verdad tanto a Kingley cómo a Heldt... pero cabreado a Adams. ¿Porque no le gusta lo que oye... o porque están perdiendo el tiempo?

Kingley vuelve a preguntar aun intrigado...

"Pero... por qué duró tan poco ese proyecto? Se rumorea que fue por la dimisión del propio Nixon, pero eso fue en agosto del '74. ¿Fue por presupuesto o... hay otra razón oculta?" pregunta el Almirante, sumándose el General Heldt, que también pregunta intrigado "Bueno... la intervención en Vietnam y Laos tenía un coste descomunal. Y luego, para colmo, llegó la crisis del petróleo en el '73. Pero el 2/71 fue dos años antes. ¿Por qué lo suspendieron tan de repente? Si lo piensas bien, no tiene lógica. Algo tuvo que pasar." exclama Heldt con la mano en la barbilla, pensativo, intentando encontrar respuesta que aun no la tiene: ¿Que era exactamente el proyecto 2/71? Pero una vez más, Miller Adams, no cortándose un pelo, va directo al grano, exclamando con su habitual contundencia...

"Eso tiene fácil respuesta, Klassius. Vamos a ese jodido bosque. Aplastamos al enemigo. Entramos... y lo sabremos. Así de sencillo. Ya me perdonaréis, pero a mi pensar demasiado al final me vuelve imbécil. Cómo más tiempo perdamos hablando, más se reforzará ese puto agujero. Cómo más tiempo perdamos sin responder, más complicado se volverá todo. Cómo actúe el Presidente contra ese hijo de mil putas de Stravinski, me importa una mierda. Eso es asunto suyo. Mi trabajo y el nuestro... y el de todos nuestras tropas... es vencer a ese desconocido y extraño... enemigo. Y conseguir la victoria. Es lo único que debe preocuparnos. Así que por ahora, olvidémonos de la mierda esa del 2/71... y vamos a por ellos. ¿Estáis de acuerdo?" pregunta con gran seguridad en sus palabras el rudo General del US Army a sus dos colegas, que se miran... y acaban sonriendo confiados, haciendo que si con la cabeza a Adams, añadiendo éste "Eso está mejor. No olvidéis quien es aquí el puto amo. En medios... pero también en hombres. En combate cercano, la victoria es del que tiene una bala más en el cargador." acaba diciendo Adams... con una mueca confiada en los labios, replicándole Kingley con cara sarcástica "Que. ¿Otra frase de Patton?"

"No. De Rommel, por si no te has dado cuenta." le responde Adams con sonrisa traviesa. En ese momento, el joven teniente O'Reilly, de nuevo arreglándose sus impolutas gafas sobre su nariz, exclama...

"Tiene usted razón, General Adams. La manera más fácil, rápida y directa de saber que hay allí... es ir allí. Directamente. Obviamente, no nos dejarán entrar amablemente. Pero... esta vez, les venceremos." dice el joven teniente, con una sonrisa confiada y... maliciosa entre labios, que junto a su mirada un tanto inquietante, hacen que mientras que Kingley y Heldt rían entre dientes... Adams le mire serio, cómo si... no se fiara?

O'Reilly entonces, mostrando lo que habla en el gran monitor, va explicando...

"Les informaré de las fuerzas o unidades asignadas para la operación y a su total disposición para llevarlas a cabo. Antes que nada... deberá disculparnos, Almirante Kingley, pero en esta operación, la Marina no intervendrá ni tampoco los Marines. Lo lamento de veras, señor." dice serio pero irónico el teniente al Amirante, que suspira con resignación, mientras Adams le mira burlón de reojo, cómo diciendo te vas a perder la fiesta, eh?

O'Reilly sigue explicando...

"En primer lugar... General Heldt. Las unidades aéreas que ha solicitado, han sido puestas a su disposición. La 966 escuadrilla del ala 552 de control aéreo de la base de Tinker, Oklahoma; con al menos uno de los nuevos Boeing E-3G Sentry de alerta temprana, comunicaciones y guerra electrónica. Sumando a éste un avión de respostaje en vuelo Boeing KC-135R Stratotanker del escuadrón 55 de respostaje aéreo del ala 97 desde la base Altus, Oklahoma; el cual servirá ... para quien asumirá la ofensiva aérea principal. El escuadrón armado 433 del ala 57 de la base Nellis, Nevada... con sus Lockheed Martin F-22A Raptor, señor. ¡Ah! Y junto a estos, desde la misma base... la escuadrilla armada 66 con los Fairchild Republic A-10 Thunderbolt II para apoyar la ofensiva terrestre " explica el joven teniente pelirrojo con gafas, habiendo nombrado las unidades o escuadrillas asignadas para la ofensiva aérea, cosa que Heldt ha escuchado serio e incluso preocupado, exclamando éste...

"Es nuestra mejor opción si cuentan con radares de última generación. Y aun así, no tenemos garantizado que puedan utilizarlo contra cazas furtivos de quinta generación. Pero no hay otra opción. Los F-22 se encargarán de los radares y las baterías de misiles... y los A-10 de la artillería anti-aérea. En caso necesario, también podrán apoyar la ofensiva terrestre." dice muy seriamente el General de la Fuerza Aérea, siguiendo entonces O'Reilly con su explicación, esta vez... señalando al General Adams, explicando el teniente...

"El premio de la ofensiva... se lo llevará usted, General Adams. Se le ha asignado..." va a explicarlo... pero Adams le corta enseguida, exclamando con el ceño fruncido "Puedes ahorrarte toda esa mierda, teniente. Lo sabré de camino hacia allí. Lo único que quiero saber, es cuantos hombres voy a disponer, cuanta libertad de movimiento voy a tener, y si esos hombres, son soldados de primera línea, experimentados y preparados, o novatos. Nada más que eso." le advierte con verdadera cara de mala leche el veterano y aguerrido General estadounidense al joven y educado teniente, que se queda mirándole por un instante tan tranquilo hasta que le responde con una tímida y segura sonrisa entre labios...

"Es comprensible la animadversión que el Presidente siente por usted y viceversa, General. Sobre eso... no deberá preocuparse lo más mínimo. Las fuerzas con las que contará, están bajo el mando de operaciones especiales del Ejército. Contará con el 75 regimiento de Rangers para infantería ligera, con dos de sus batallones al completo, es decir... más de 800 tropas de primera línea, especializadas en operaciones de asalto, bajo su mando. Éstas, recibirán apoyo al frente del 1º de Caballería, con su 1ª brigada acorazada, con varios de sus batallones de tanques M1A2 Abrams y de artillería. Y a esto hay que sumar... apoyo aéreo del tercer batallón del 229 regimiento aéreo, con la última versión de los helicópteros de combate Apache, los Boeing AH-64E Guardian. ¿Alguna queja... señor?" acaba diciendo O'Reilly... con aires de superioridad, cómo diciéndole indirectamente no querías caldo, pues toma dos tazas!

Adams, con una mueca confiada en los labios, incluso... maliciosa, denotando que le ha gustado lo que ha oído, acaba exclamando con su inconfundible mala leche "No, teniente. Ninguna queja. Cómo diría un hijo de puta... Dios bendiga a América! ¡jajaja!" estalla Adams a reír campechano, siendo mirado de reojo con mala cara tonta por sus dos colegas. Pero la cosa... aun no termina aquí, porque el teniente, aun tiene algo más que decir.

"Aun hay algo más, señores. El ataque contra las instalaciones subterráneas. En cuestión de minutos, puede que ahora mismo esté firmando la orden... el Presidente Dyrrell autorizará el despliegue de los Delta Force, con hasta cuatro secciones, cuya misión es clasificada para cualquiera que no esté autorizado, pero..." va explicando el teniente de la Agencia de Inteligencia de Defensa, cortándole Adams, que con conocimiento de causa, espeta "No hace falta que se enrolle tanto, teniente. Su misión no será otra que putear tanto cómo puedan la retaguardia enemiga, llevándola al caos, y de pasada, destruyendo su base desde adentro y capturando algún que otro prisionero estratégicamente valioso. ¿Me equivoco?" dice con una mueca confiada y segura en la cara, incluso un tanto prepotente, quedándose O'Reilly mirando al rudo y veterano General con cara impasible y seria, hasta que éste responde " … Es correcto, señor."

"Una pregunta. Al tratarse de los Delta Force, la identidad de sus integrantes es secreta, cierto? Así que quien dirigirá esas fuerzas especiales..." dice intrigado y despistado el almirante Kingley, pero O'Reilly se lo explica con su voz plana y tenue "Así es, Almirante. Pero les puedo asegurar que quien dirige el equipo, será el mejor de sus hombres. Así lo ha pedido el Presidente y así se hará."

"¡JA! Entonces voy a tener a ese cabronazo bajo mi mando? Eso me va a gustar." exclama Adams otra vez... con sonrisa maliciosa, quedándose sus dos colegas mirándose extrañados, preguntando Heldt "Oye... es que tú sabes quien es?"

"No, no conozco su verdadera identidad. Eso es información clasificada. Pero en todos los grupos de Fuerzas Especiales, sean del Ejército, la Marina o las Fuerzas Aéreas, le conocen por su apodo o nombre de pila. … La muerte llorona. Dice el rumor que es muy joven, de veintipocos años, pero un soldado excepcional. Simplemente... el puto amo. Le llaman así porque ha esquivado la muerte tantas veces que al final la ha hecho llorar, jajaja. Y eso... me gusta." dice Adams con sonrisa confiada, sabiendo que uno de los mejores soldados de Estados Unidos, un joven capitán de los Delta Force, intervendrá en la gran ofensiva, de la cual O'Reilly acaba informando...

"Bien... nada más, señores. Del resto de detalles, serán informados de camino hacia allí. Hacia Blackforest Village. Ustedes, Generales Adams y Heldt, dirigirán la operación del grueso de las fuerzas, pero en última instancia, todo estará coordinado desde el SOCOM, y por ende, desde aquí, desde el Pentágono. Ante todo, será una operación armónica y todo deberá ir perfectamente sincronizado. Por supuesto... el Presidente Dyrrell seguirá el operativo en directo desde el Despacho Oval de la Casa Blanca. Tanto el suyo... cómo... el otro. Y finalmente... recuerden la confidencialidad de todo esto. La operación que en menos de 24 horas dirigirán, y todos los hombres que participarán en ella... serán secreto clasificado durante medio siglo. Nadie deberá saber nada ni hablar de nada de lo que ha pasado realmente durante los próximos 50 años. … Nadie." termina de explicar O'Reilly muy en serio, cómo clara advertencia cómo representante de Inteligencia de que no podrán hablar o hacer nada fuera de lo que se les ha ordenado hacer.

"¿Alguna pregunta?" vuelve a preguntar el teniente... pero los Generales se levantan dispuestos a marcharse, explicándoles el teniente de nuevo "Un avión ya les está esperando en la base aérea Andrews. A bordo se les informará del resto... y podrán preparar mejor la estrategia a seguir para la ofensiva. Ha sido un placer trabajar con ustedes... señores."

"Gracias por las clases de autoescuela, teniente. Han sido jodidamente aburridas, pero lo compensaré mañana. Mfmfmf." se despide Adams con risa maliciosa entre dientes, saludando el teniente y devolviéndoles el saludo los tres superiores... que salen de la sala, marchándose.

El joven teniente con gafas impolutas que reflejan la luz... y que desde el principio ha tenido algo extraño... porque de hecho, lo es... se planta ante una de las ventanas de la sala, que da las vistas al exterior, hacia el río Potomac en la distancia y los viaductos elevados de las autopistas. Mirando el paisaje... con una mirada fría que paraliza. Cosa que puede que...

Porque el "teniente" O'Reilly, recoge la gorra de su uniforme, se la pone en la cabeza y sale de allí. Anda largo, muy largo rato... hasta salir del gigantesco edificio... y llegar hasta el igualmente enorme aparcamiento que hay enfrente, con multitud de vehículos aparcados... hasta llegar a uno en concreto, un SUV nuevo de color rojo Jeep Cherokee. Una vez al volante... echa mano a la guantera, dónde hay un Smartphone LG V10, con el que hace una llamada. Cuando le descuelgan...

" … Todo marcha cómo está previsto... señor Talmer. Nunca una victoria habrá sido tan humillante para el vencedor... y para ambos mundos."

Desde afuera del SUV, el teniente tiene una breve conversación con alguien... a quien realmente sirve. No ha intervenido en los acontecimientos, ni los ha manipulado. Simplemente... informa de su devenir. Tal vez... porque los militares hacen exactamente lo que quiere que hagan? Que hagan... quien? Bueno... eso a estas alturas ya tiene respuesta. Nadie ha sospechado que ese joven y perfecto teniente, es uno más de ellos. Pero... realmente nadie le ha descubierto? ¿Habrá alguna sorpresa inesperada en la ofensiva? ¿O puede que...

Pero... por extraño que suene... puede que no tanto por quien realmente hace que todos bailen cómo marionetas a su son. Porque muy lejos de allí... una verdad oculta durante mucho tiempo...

EN EL MISMO INSTANTE

Josefstadt, Viena, Austria. 1:15 PM hora local

Al entrar adentro de aquel piso, aquella casa... que parece y es de otra época pasada, lo ha encontrado sorprendentemente acogedor. Casi casi... cómo recuerda la casa de su abuela de pequeño. Cosa que le ha parecido extraño en un principio, porque por lo reacio y desconfiado que se ha mostrado el hombre que ha ido a buscar expresamente a la capital austríaca, no concuerda mucho por cómo se ha mostrado hasta ahora ese hombre maduro, ya bien entrado en sus más o menos 65 años. Un hombre que a primera vista y es así de facto, parece una persona, un jubilado, completamente normal cómo cualquier otro.

Quitándose la bufanda y la chaqueta y dejándolos colgados en el perchero de la entrada, al lado de la cazadora de nylon negra del propietario de la casa, observa el interior de un piso más bien pequeño, de no más de 45 o 50 metros cuadrados, con cocina, pequeño cuarto de baño, dos pequeñas habitaciones y una sala de estar o comedor más bien pequeño, pero con grandes ventanas verticales. Un comedor... que más que por el hecho de que los muebles y el papel pintado de las paredes sean más bien de estilo años '70... le llama la atención al afamado periodista británico, la ausencia de televisión, que contrasta con la presencia de numerosos retratos, la mayoría en blanco y negro, de hace medio siglo o más, o de un tocadiscos con una enorme colección de discos de vinilo... o un pilón de periódicos acumulados en un rincón de la sala.

En pocas palabras... ha ido a parar a la casa de alguien que vive cómo un auténtico ermitaño.

Pero para él, Roberth Evans, la visita no es de cortesía... ni quien, habiéndole echado una mirada cuando ha descubierto su verdadera identidad de entre desconcierto y miedo reprimido, le ha invitado a entrar a su casa a regañadientes. Alguien que parece normal... salvo por un detalle: es el hermano del innombrable; del que no debe ser mencionado, ni siquiera pensado. Quien el periodista de The Guardian tiene enfrente... es el hermano de Richard Stravinski: Áron.

"Póngase cómodo... señor Evans. Le traeré un poco de café." dice el "supuesto" hermano de Stravinski, yendo a la pequeña cocina contigua, y calentando una cafetera en una cocina de gas, mientras Evans se pasea por aquella sala de estar verdaderamente retro, mirándolo todo con curiosidad, respondiendo con voz alta...

"Gracias, no le molestaré mucho. Me gusta mucho el cappuccino. Seguro que le debe de gustar más que el café americano que bebía en Estados Unidos. Ese que parece infusión de calcetín sucio en vez de café." dice el periodista con tono seguro, cómo diciendo que sabe ya de parte de la historia de ese hombre, que no dándose por aludido, le responde...

"Aquí lo llaman Melange mit Schlag. Siéntese, enseguida está listo." le responde Áron Stravinski desde la cocina, mientras Evans... se para a observar el verdadero colage de fotografías enmarcadas, muchas en blanco y negro y otras a color distorsionado de las fotos antiguas, pasándose así unos minutos. A Evans le llama la atención tres en concreto, de las más antiguas, en blanco y negro: la de una pareja aun joven con dos niños pequeños en lo que parece una ciudad de Europa central... en rebelión, con gente incluso armada muy animada tras ellos. Una familia... que parece incluso un poco feliz. Algo que para Evans cuadra con la información de que dispone, ya que...

Pero la fotografía de al lado... es muy distinta. La misma familia, uno o dos años después... en un jardín de la típica casa estadounidense en un barrio residencial de una ciudad cualquiera, con un coche Chevrolet Nomad del '57 aparcado a su lado... y el benjamín de la familia, que muestra unos ojos, una mirada que...

Tras esos momentos en los que Evans ha estado curioseando sobre esas fotografías, Áron sale de la cocina con la pequeña bandeja con las dos tazas de café vienés, dejándola sobre la pequeña mesa circular con tres sillas de madera alrededor, diciendo el hombre maduro...

"Esa es de cuando nos establecimos definitivamente en Estados Unidos, en otoño del '57. … Sólo la tengo para recordar a mis padres. No a... aaaaggghhh... ¿Lo quiere con o sin azúcar?" le pregunta Áron a Evans... habiendo echado un suspiro de profunda preocupación de por medio. Más que de preocupación... de unos recuerdos que le dan miedo. Evans, de espaldas a Áron ante los retratos, le mira serio por el rabillo del ojo... intrigado por ese suspiro. Pero girándose y andando unos pasos para sentarse a un lado de la mesa, responde "Una sola cucharada, gracias."

Ahora, con ambos hombres sentados a lado y lado de esa pequeña mesa redonda de madera con un pequeño y viejo tapiz blanco encima y las dos tazas de café vienés humeantes enfrente de uno y otro... y las vistas del cielo gris, nublado, sobre Viena, por las altas ventanas de la sala... Evans saca de su bandolera su grabadora digital marca Sony y la pone a grabar encima de la mesa, justo en medio... que le servirá luego para transcribir la conversación. Una conversación... de la que al periodista y su instinto... le dice que ese hombre puede contarle cosas que de otra manera no podría saber. Y en efecto... ese hombre, las sabe. Lo que Evans ignora... es que por el mero hecho de tener que recordar...

"Antes de empezar... quiero aclarar algo. Esto no es una entrevista... señor Stravinski. Sólo tendremos una charla. Es para que se sienta más cómodo." le dice Evans intentando ser amable... pero no ocultando sus verdaderas razones, que es el intentan sonsacar lo que Áron recuerde de su hermano. Pero éste, para sorpresa del periodista, le responde con sorna...

"Entonces por qué graba nuestra conversación, señor Evans?" pregunta Áron un tanto serio, aun mostrándose desconfiado con ese periodista británico, alzando su vista sobre la taza de café vienés del que echa un primer sorbo, hasta que la deja encima del pequeño plato, respondiendo el periodista con su taza en la mano y una mueca en los labios...

"Me gusta conservar un recuerdo de la gente que conozco en mis viajes." dice Evans... haciéndose el distendido, echando un sorbo de la taza de café vienés, lamiendo la nata que se le queda pegada al bigote. Pero entonces, Evans se pone claramente más serio, pasando a la verdadera conversación con una expresión segura en la cara, exclamando "Iré directo al grano, señor Áron Stravinski. Usted tiene un hermano... muy especial. Alguien que actualmente... es ni más ni menos que el Director de la CIA... y que está metido en ella o en otras agencias de inteligencia estadounidenses, desde hace más de 45 años. Pero antes de eso... usted y su hermano, tuvieron una vida con sus padres, cómo familia. Parte que de seguro, recuerda. ¿?" Evans entonces se extraña porque su interlocutor, parece de repente, cabizbajo, cómo meditando, diciendo algo entre labios con voz tan baja que no se le oye.

"¿? Perdón, cómo dice?" le pregunta Evans a Áron... que aun con voz muy baja, se le oye decir "Hermanastro."

"¿Hermanastro? ¿Por qué afirma eso? Zikard Stravinski y usted son hijos de la misma pareja, lo tengo más que comprobado. Qué quiere decir entonces." pregunta de nuevo Evans ya más incisivo por querer descifrar esa palabra dicha entre dientes por Áron Stravinski, que alzando la cabeza y la vista, con una mirada endurecida, de denotar que no le gusta en absoluto hablar de lo que va a hablar, le responde "Para mi es mi hermanastro. Es cierto, es mi hermano pequeño y lo es de sangre. Pero... no puedo ni quiero considerar... a un monstruo cómo a mi hermano."

Ante esa afirmación tan contundente e incluso sentida de Stravinski, Evans se intriga aun más... y eso, automáticamente, hace que su instinto innato para saber la verdad de las cosas, aparezca en todo su esplendor. Evans, serio de verdad, exclama...

"Hábleme de sus padres. Esos que he visto en algunos retratos de la pared. Según he podido averiguar... ambos eran supervivientes del campo de concentración de Wuppertal. Cuando Alemania ocupó Hungría en marzo de 1944, ellos, cómo judíos y comunistas, terminaron deportados a uno de los campos nazis más infames. Allí se conocieron... y consiguieron, milagrosamente, sobrevivir cómo meros esclavos, hasta que su campo fue liberado por los estadounidenses al final de la guerra. En cuando pudieron salir de allí, regresaron inmediatamente a su país natal, a Hungría, donde se casaron sólo un año después. Y al cabo de un lustro... empezaron a llegar los hijos. Usted, el hermano mayor, en 1953... y dos años después, su hermano pequeño... ops. Quería decir... su "hermanastro"... señor Stravinski." dice el periodista levantando su taza de café vienés con una mueca confiada en los labios, estando seguro de que sus investigaciones han sido correctas. Y lo han sido, porque el hermano del innombrable, sonríe tímidamente con los ojos cerrados...

"Mfmfmf. Veo que me ha estudiado bien. Pero... lamento decirle que se equivoca en una cosa." y abriendo los ojos y poniéndose serio, muy serio de nuevo, le explica al periodista "En realidad nacimos dos años antes. En 1951 y 53. Mis padres mintieron sobre nuestra edad cuando solicitaron el asilo en Estados Unidos."

"Oh... vaya... jeje. Que fallo. Gracias por la corrección. Pero... podría responderme..." le pide Evans haciéndose el despistado, y el hermano del innombrarble, explica serio...

"Nunca se lo pregunté cuando estaban vivos. Pero años después, al leer sus diarios personales... supe lo que les pasó allí. Wuppertal no tenía cámaras de gas. A mi padre, sencillamente, lo usaron cómo trabajador esclavo. Era un hombre fuerte y en buena forma física. Pero a mi madre... ese científico; ese loco degenerado le practicó toda clase de experimentos con su cuerpo. Un Standarteführer de las SS que era también Doctor. Se llamaba si no recuerdo mal... Gerhard Brugenau." dice Áron, mirando con mala cara su taza de café, de la que echa un nuevo sorbo. Evans, intrigado, piensa ¿? ¿Gerhard Brugenau? Brugenau... ¿Dónde he oído ese apellido antes? Me suena, pero ahora no consigo recordarlo.

"Le aburro, verdad?" le suelta Áron con una mueca en la cara, replicando Evans intentando ser educado, moviendo las manos "Oh, no, claro que no. Todo lo que pueda aportarme, me será útil. Sólo sentía curiosidad por ellos. En el retrato de su boda... realmente llevaban la felicidad escrita en los ojos." dice el periodista mirando hacia los retratos con cierta lástima en sus ojos, cuando el hermano del diablo sin cuernos ni rabo, le dice algo que sorprende al afamado periodista.

"Quienes sobrevivían a eso, cualquier otro lugar les parecía el paraíso, señor Evans. O sencillamente... querían olvidar. Pero él... los destruyó. … Mi hermanastro." dice Áron bajando la cabeza y poniendo muy mala cara, recordando algo o mejor dicho... alguien, que se denota claramente que le causa repugnancia. ¿O más bien... miedo?

Evans, intrigándose por momentos, quiere saber más sobre ese ser, ese hombre... que poco a poco se va sabiendo, él y otros poderes en nuestro mundo... y el otro, que mucho más que simple maldad. Es el mal en estado puro.

"¿Cree que fue... algo relacionado con su huida de su Hungría natal tras la revolución o alzamiento de octubre de 1956? ¿Por algún trauma de su más tierna infancia o..." pregunta Evans haciendo su papel de periodista a pesar de haber dicho que se trata tan sólo de una "charla", pero Áron le corta enseguida, con cara de repugnancia, exclamando...

"Se equivoca, mi hermanastro ya era así de antes incluso de eso. Es cómo... si hubiese nacido de la semilla del diablo. Pero si me pregunta sobre eso... fue entonces cuando lo vi por primera vez. … Cuando vi a Zikard o Richard, cómo quiera llamarle... en su verdadera esencia." dice el hermano de Richard Stravinski, tal cómo si contara una historia de miedo... salvo que esto, no son historias, sino recuerdos. Evans escucha en silencio, serio e intrigado, más aun cuando Áron le sigue explicando algo... perturbador, diciéndole "Lo primero que recuerdo de mi hermano, cuando aun él tenía 3 años... era su juego favorito."

"¿? ¿Su juego favorito? Bueno... los niños de tan tierna edad lo interpretan todo cómo un juego, señor Stravinski." dice Evans haciendo ver que no le da importancia a la última afirmación de su interlocutor, pero éste le corta enseguida, diciendo con evidente mala cara "Usted no lo entiende. En verano, le gustaba matar insectos. Hormigas, grillos, abejas, cualquier cosa. Les ponía un cuchillo de cocina encima y los cortaba poco a poco por la mitad... mirando cómo intentaban escapar y agonizaban; con una mirada... hasta que aquella mañana de verano..."

"¿? ¿Qué pasó?" pregunta Evans con verdadera intriga y curiosidad, explicándole Áron algo que le sorprende... para mal.

"Había un árbol frente a nuestra casa en las afueras de Budapest. Yo jugaba con otros dos niños de mi edad, mientras Zikard estaba solo en otro rincón del jardín. Entonces un nido se cayó de una de las ramas del árbol, pero nosotros no nos dimos cuenta. Mi hermanastro sí. Había dos polluelos, no recuerdo de que especie eran. Cuando yo y demás niños nos dimos cuenta... era espeluznante. Uno yacía muerto, mientras al otro, Zikard, con un cuchillo de la cocina en la mano, presionaba sobre el cuello, cortándoselo, mientras el polluelo moría con agonía." va explicando Áron con cara incluso un tanto desencajada, ante cierta estupefacción, pero también intriga de Roberth Evans, escuchando entonces algo...

"Pero lo que de verdad me dio miedo... fue la mirada que tenía mi hermanastro en sus ojos. Era... era cómo mirar en el interior del infierno, entiende? No era sólo... maldad. Era algo... que no se puede describir con palabras. Una mirada que te helaba la sangre... siendo un niño que aun no tenía cuatro años! Todo esto... mientras con una voz infantil pero también espeluznante... le decía una y otra vez Desparece... Desaparece... Aquella primera vez me preocupé de verdad. Pensé que nunca más pasaría algo tan extraño y perturbador. Pero me equivocaba. Porque pocos meses después, en otoño..." acaba diciendo Áron, endureciendo la mirada, recordando entonces... algo. Un incidente donde Richard Stravinski, el que no debe de ser nombrado ni siquiera pensado, con una muy tierna edad, ya hizo algo...

"¿En otoño? Está hablando de otoño de 1956, no? Cuando... usted, sus padres y su hermano pequeño... huyeron del país. ¿? Un momento. ¿Quiere decir que ocurrió algo..." pregunta Evans ya intrigado de verdad por querer saberlo y saberlo ya. Ya la respuesta que recibe de Áron Stravinski...

"Mis padres estuvieron involucrados en la revuelta. Fueron comunistas, pero el stalinismo les destruyó completamente el mito, cómo a muchos otros compatriotas. Antes que comunistas... eran húngaros, y querían la independencia de nuestro país de los soviéticos. Pero la revuelta fracasó... y mi familia, cómo muchos miles de personas, tuvimos que huir lo más rápido que pudimos con unas pocas pertenencias, hacia la frontera con Austria. Hacia el oeste. Nosotros fuimos de los últimos en conseguirlo. La única barrera física entre un lado y otro, era un endeble alambre espinoso y un riachuelo medio congelado. Era principios de noviembre, hacía un frío terrible y nevaba mucho. Al otro lado, había dos guardias o soldados fronterizos austríacos, que nos animaban y alentaban a cruzar con una lengua, el alemán, que no entendíamos. Yo, subido a hombros de mi padre, fui el primero en cruzar el riachuelo. Después, mi hermanastro a brazos de mi madre. Pero cuando salían..." dice Áron con... el miedo marcado en sus ojos, observando Evans con cierta sorpresa, que una mano que tiene sobre la mesa... tiembla. Tiembla de miedo. Eso le hace más que intrigarse, quererlo saber ya de una vez por todas que es lo que pasó, exclamando con indisimulada impaciencia...

"Que... qué fue lo que ocurrió? ¡Dígamelo!" y Áron, intentando calmarse, echando un largo suspiro con los ojos cerrados... los vuelve a abrir, con expresión... de trauma en los ojos, explicando...

"Mi madre tropezó y cayó al suelo, dándose con una piedra en la cabeza. Perdió el conocimiento. Cuando mi padre quiso correr hacia ella para socorrerla... oímos un chasquido metálico y un grito de alto en un idioma que a mi padre le asustó. Era un soldado soviético, de los primeros que llegaron a la frontera con occidente para sellarla y terminar de controlar todo Hungría. Venía corriendo desde lejos, desde un jeep militar... hasta que se paró a corta distancia de nosotros y nos apuntó, a mi madre inconsciente y a Zikard, con un arma. Un fusil largo y enorme, creo que era un Tokarev SVT-40. Los guardias fronterizos austríacos se lo miraban impotentes, no podían hacer nada. Pero no había dudas de que ese soldado estaba totalmente dispuesto a disparar." explica el hermano del innombrable, con cara incluso de... trauma, porque es un recuerdo que no olvidará mientras viva.

"¿A pesar de ser una mujer inconsciente y un niño de a penas tres años... ese soldado les apuntó igualmente con intención de disparar?" le lanza Evans una nueva pregunta, de algo que incluso a él le cuesta de aceptar que pasara realmente, pero Áron, con una mirada que no deja lugar a dudas, muy serio, le responde...

"No era un soldado novato, todo lo contrario. Sin duda, debía ser un veterano de la guerra mundial. Y allí... muchos soldados, fuesen del país que fuesen, hicieron de todo. Absolutamente... de todo. Incluidos crímenes abominables. Y a ese soldado veterano... no le importaba tener que disparar contra un niño y una mujer, por el simple hecho que debió hacerlo otras veces. Pero ese soldado... no era consciente que se enfrentaba a algo... agh..." exclama Áron echando un suspiro de profunda preocupación con los ojos cerrados, mirándole Evans intrigado con querer oír que pasó al final. Y tras un silencio sepulcral durante unos segundos... el hermanastro de Richard Stravinski, le cuenta algo a Evans... que le deja helado

"Yo y mi padre, estábamos de espaldas a Zikard. Pero entonces... ocurrió. Aquel soldado soviético que debía tener más de 30 años, que de seguro vio e hizo de todo... empezó a temblar. A temblar... de miedo... y a bajar lentamente su fusil. Entonces pudimos verle la cara. Una cara cuyos ojos eran de... terror. De verdadero... terror." explica Áron cómo quien explica una verdadera historia de miedo, con voz y mirada amenazantes, aunque Evans no se deja asustar... aparentemente, por la explicación sin duda espeluznante de Áron, que...

"Mi hermanastro... un niño que aun no tenía cuatro años... sólo con su... mirada. Ese día lo vi claro. … Puede que parezca un ser humano. Pero desde ese día... he dudado de que lo sea." dice con unos ojos que reflejan un miedo sordo, inconsciente incluso, por ese mero recuerdo, echando un último sorbo de su taza de café vienés, hasta que la vuelve a dejar sobre el platillo, y termina de explicar...

"El soldado soviético acabó cayéndose de culo al suelo, soltando el arma. Entonces mi padre, tan impresionado cómo yo, reaccionó, cruzando de nuevo la alambrada y el riachuelo helado, para recoger a mi madre inconsciente y a su hijo pequeño. Entonces, por un instante... Ellos estaban de espaldas a mi y no pude verlo claramente. Pero mi padre también se quedó petrificado por un instante... hasta que Zikard le dijo algo y salieron los tres de allí. Sé que mi padre le vio los ojos en ese momento... y algo le pasó. Algo que jamás pudo olvidar." termina de explicar el hermano de Richard Stravinski con expresión de verdadera preocupación en la cara, quedándose Roberth Evans mirándole muy seriamente, sin decir nada por un instante, intentando comprender de manera lógica y científica, cómo si de Sherlock Holmes o Shinichi Kudo se tratara, el por qué, cómo y para qué pasó aquello entonces. Sin caer en la cuenta que sencillamente... la maldad pura o incluso lo que esté por encima... no tienen lógica alguna.

"Podría preguntarle, pero... prefiero no hurgar más en la herida. Supongo que por eso él y usted... em..." se queda Evans sin saber que decir, porque el ya casi anciano Áron se le queda mirando con una mirada entre triste y preocupada, expresando con la mirada... que no quiere tener que recordar eso por más tiempo del necesario. Evans, al final... prefiere seguir avanzando con su "charla".

"Emmm... creo que pasaré a lo siguiente. Usted y su familia, pese a todo... consiguieron cruzar la frontera y llegar a Austria. Pero ni allí, sus padres se sentían seguros, y decidieron solicitar el asilo político en Estados Unidos. Y tras dos largos meses... se lo concedieron. Menos de un año después... su familia ya estaba asentada en una de las principales ciudades industriales del norte de Estados Unidos, ya que su padre encontró empleo en una gran planta siderúrgica de Pittsburgh, Pennsylvania. Esa es una parte de la que conozco muy poco. Aun ignoro que pasó con su familia a los pocos años de vivir allí o... que fue de la relación entre su hermano y usted, y si ésta todavía perdura..." va hablando y hablando el periodista británico, pero de golpe y porrazo, el hermano (o hermanastro) de Richard Stravinski, le corta con una expresión de...

"¡De eso no quiero hablar! No... no quiero... no quiero recordarlo. … Recordar cómo murieron... por su culpa..." exclama Áron... echándose las manos a la cabeza, con una cara no ya de miedo; sino de... terror. Evans piensa rápido, no quiere que la cosa vaya a peor con su interlocutor... pero al mismo tiempo, quiere saber más. Necesita saber más. Alguna que otra pista más sobre el más remoto pasado de... Richard Stravinski. Pero entonces el hermano del innombrable... le cuenta una más de su "hermanastro". Una aun más terrible. Calmándose y mirando a Evans con unos ojos cómo un búho...

"Poco a poco... todo y todos a su alrededor, se fueron autodestruyendo si a él le daba la gana. Cuando llegamos a esa ciudad, durante dos años en primaria, tuve que aguantar al abusón de la escuela y sus compinches. Sólo porque aun no dominaba el idioma del todo bien y porque venía de un país comunista. Hasta que... cuando mi hermano empezó en la misma escuela que yo... de repente me dejaron en paz, e incluso... se apartaban de nosotros con el mismo terror escrito en sus ojos. Incluso años después, en el instituto... murieron. Aparentemente... por suicidio. Algo que mi padre también..." exclama con una mezcla de miedo y tristeza en la cara, al hablar de unos recuerdos que normalmente no quiere hablar con nadie. Evans no se atreve a preguntarle más que nada, por respeto y por no hurgar más de lo necesario en una herida ya de por si bastante grave. Pero Áron termina de explicar...

"Sólo pasaron cuatro años desde nuestra llegada a Estados Unidos... y el ambiente en casa se hizo irrespirable. Llevaron a Zikard a psicólogos infantiles, incluso a un sacerdote. Pero de nada sirvió. Hasta que un mal día... en la planta siderúrgica donde trabajaba, mi padre cayó en un horno de fundición y murió. No quedó de él ni los huesos. La compañía siderúrgica dijo que fue un accidente, pero yo sabía perfectamente... que fue un suicidio. Y que mi hermanastro se lo indujo. ¿Por qué? No lo sé. Pero curiosamente... a mamá la dejó vivir. Y con eso... sólo provocó que cayera en la locura. … Acabó encerrada en una institución mental de Illinois... y también acabó suicidándose al cabo de pocos años, colgándose de una soga al cuello. Pero eso... no fue lo peor para mi. … Sino en los funerales... ver esa cara... esos ojos diabólicos a Zikard, diciéndome a la oreja... ahora todo será perfecto, hermano. Vivir con un completo imbécil puede volverte también imbécil. Pero nosotros estamos aquí para que los imbéciles del mundo, hagan exactamente lo que nosotros queremos que hagan. No... me decepciones. … Pero después de aquello, ambos acabamos en orfanatos separados y ya nunca más volvimos a vernos." termina de explicar largamente el "hermanastro" de quien no debe ser nombrado ni siquiera pensado, con cara desencajada, ahora ya si... no pudiendo más. Evans, no obstante, no puede ni quiere parar, su instinto de querer averiguar la verdad es más fuerte que su educación o compasión hacia ese pobre hombre. Y acaba preguntando de nuevo...

"Em... ¿Cuando supo... no... cómo reaccionó cuando supo que su hermano... quería decir hermanastro, fue nombrado Director General de la CIA, y que incluso llevaba sirviendo en ella más de 45 años?" pero la pregunta incisiva del afamado periodista del rotativo The Guardian no va a encontrar respuesta... de momento. Porque Áron ya no puede más, y cabizbajo y con media cara en la penumbra, dice en voz baja " … Váyase."

"¿? Perdón, qué ha dicho?" le pregunta Evans sin haberle entendido... y Áron Stravinski, alza la mirada, espetando con mala cara pero también con miedo Incluso... con terror "¡VÁYASE! … Por favor... váyase."

Echándose otra vez las manos a la cabeza; mostrándose... traumatizado por una memoria, un pasado... que no fue un infierno; sino lo siguiente. Y aunque sus vidas se separaron cuando aun eran niños... ese miedo al diablo personificado sin rabo ni cuernos, sigue estando perfectamente presente en su memoria. Una memoria... que ya no quiere seguir, si no quiere caer incluso... en la locura.

**** cinco minutos después ****

Habiendo salido del piso con una escueta despedida que ni siquiera ha sido tal, porque Áron se ha limitado a decirle cabizbajo y hundido que se marchara, Evans se ha visto obligado a retirarse.

Andando en busca de un taxi para que le lleve de regreso al aeropuerto, detiene uno mano en alto, subiéndose a un taxi Mercedes-Benz Clase E blanco conducido por un hombre rubio de ojos grises con piel rojiza y un tanto grandote y barrigón, indicándole el periodista en su torpe alemán que le lleve al aeropuerto de Schwechat. Iniciando camino hacia su destino, en los asientos traseros del coche, Evans, muy pensativo y preocupado, con la mano en la barbilla, piensa...

"Lo que me ha explicado, aunque suene de película de terror, en realidad tiene sentido con lo que vi en esas fotografías y vídeos antiguos... del proyecto 2/71 originario. Pero... que fue de Richard Stravinski en los años siguientes? ¿Cómo entró y que hizo en el pasado en la CIA? ¿Qué es en realidad lo que pretende?"

Evans, masajéandose el entrecejo y echando un largo y hondo suspiro de preocupación, cómo si tuviera una fuerte migraña, llama la atención del taxista, que le mira de reojo por el retrovisor, preguntándole...

"¿? Ist alles in Ordnung, herr?" y Evans, dándose por aludido, se hace el despistado, exclamando "Ah... ja, em... es ist nichts. Em... machen sie sich deswegen... eeehhh... keine sorgen. Mir geht es gut." le responde Evans al taxista, que no se preocupa más y vuelve la vista al frente, conduciendo el vehículo de camino al aeropuerto internacional de Viena. Evans saca de su bandolera entonces, su grabadora digital, mirándola serio, e incluso... tragando saliva al ser consciente de la importancia de su contenido.

Un material, junto al que ya tiene, que sin duda puede servirle no sólo para algo periodístico que tiene entre manos con toda esta historia... sino también para la investigación que lleva adelante con el visto bueno (y ayuda) de Kolum: alias "el sabio". Y que cómo bien le advirtió en Londres... no sólo puede ser muy peligroso para él. Sino que si hace esto, es para evitar que cualquiera que pueda creerse Dios... llegue a superar a los propios Dioses. Algo que no es sólo... una frase hecha, porque...

DOS HORAS DESPUÉS. 14 DE FEBRERO

Sadera, Imperio Reconstituido. 0:00 AM hora local

El susto aun le dura. Presenciar lo que sus ojos han visto, ver morir... y resucitar a Itami; a ese japonés que cualquiera diría que pese a que es un hombre de muy buen ver para las mujeres (y para ella especialmente), es un otaku, rarito, gandul (o cómo decimos en mi tierra, "dropo"), sin ambiciones ni grandes objetivos en la vida... y que sin embargo, es un hombre, un capitán de las JGSDF de 34 años, que se hace querer y mucho para cualquiera, cómo amigo, incluso cómo sucedáneo de padre, cómo una especie de hermano mayor, cómo ese amor primigenio que se mantiene en secreto y que nunca se alcanza... o cómo alguien que se quiere y se aprecia cómo mucho más que un amigo. En este último grupo... es dónde entra ella: la emperatriz Piña Co Lada.

Presenciar la muerte de Itami... y su instantánea resurrección, ha sido demasiado para ella, siendo cómo rezaba el título de esa película de Pedro Almodóvar, una "mujer al borde de un ataque de nervios"... o más bien, de hundirse completamente. Ha sentido que si pierde a Itami... lo pierde todo y es incapaz de reaccionar. Ya lo sentía, aun débil y reprimido, desde hacía tiempo. Puede que incluso desde antes de que le salvara de Zorzal. Y ahora, ve claro que ella por Itami, siente...

Pero al mismo tiempo, sabe que Itami quiere hablar con ella de algo que supo cuando habló con su "otro" hermano: Diabo, en dependencias de la PSIA, en Tokio, justo antes de partir para el viaje por los países de la coalición, le dijo... y le preocupó profundamente. Incluso... la dejó de piedra. No tanto por lo que Diabo le dijo... porque no lo entendió del todo bien; sino de cómo se lo dijo. Algo... sencillamente terrible.

Es medianoche, y Hazama en persona (embutido aun en su uniforme de gala de las JGSDF verde oscuro con los epaulette's y cordón o aiguillete dorados sobre los hombros y el pecho, así cómo la gorra de plato en la cabeza con el crisantemo imperial japonés con hojas de laurel), acompañado del Barón Casel, Sherry, Grey y Hamilton, han acudido al dormitorio imperial de Palacio, que es cómo no, enorme y ricamente decorado con tapices, alfarería dorada y muebles trabajados por los mejores artesanos de Sadera. Piña, con la mano derecha en la cara y visiblemente cansada y preocupada, está sentada en una silla de madera al lado de un escritorio, con sus invitados frente suyo, de pie.

"Majestad... cómo máximo responsable de las fuerzas de la Coalición de Liberación, y especialmente en nombre del General español Pedro Gutiérrez, le pido sinceramente disculpas por lo sucedido. No podíamos imaginarnos que podría suceder un atentado por uno de nuestros propios hombres. Nuestra Policía Militar ya lo está investigando. En cuando se sepa algo, se le informará, majestad. ¿Está conforme?" le pregunta Hazama con todo el tacto y educación protocolaria del mundo. Piña, baja la mano de la cara, y mirando al General con cara cansada, solamente hace que sí con la cabeza, sin decir nada.

"Bueno... me despido, majestad. Debemos regresar a Alnus. Estese tranquila, mantendremos dos grupos de fuerzas especiales, uno francés y otro chileno, más una compañía de infantería japonés con algunos tanques en las afueras de la capital, cómo protección. Ah, y... los ministros informarán de la solicitud que el Barón ha hecho para que los caballeros de la rosa... sean entrenados en Alnus en nuestras armas y tácticas. Cómo un grupo de fuerzas especiales propio del Imperio. ¿Es correcto, Barón?" le pregunta Hazama esta vez al Barón, que con su habitual tono pausado, le responde "Sí. El Imperio Reconstituido no sólo necesita reformas políticas profundas. También... en lo que se refiere a seguridad. Su majestad debe poder contar con un cuerpo que sea de verdad de élite para su seguridad. Ya sabe, General. Cómo jefe de gobierno del Imperio, adaptarse o morir es ahora el lema."

"Entiendo." responde Hazama sin ocultar su preocupación por tal petición, cuando la ya no tan pequeña Sherry, entristecida, exclama "Oiga... Koji ya se ha ido? ¿Por qué? Yo quería estar con él un ratito más." exclama Sherry... con voz melosa, ñoña, empalagosa a más no poder, y a los demás se les cae una gota, cómo diciendo que obsesión la tuya.

"Los ministros de exteriores han sido los primeros en ser evacuados en helicóptero hacia Alnus. Además, deben regresar a sus países lo antes posible e informar personalmente a sus respectivos jefes de gobierno, de las muchas cosas que han hablado y que... podrían haber sido muchas más de no haber sido por el atentado." explica Hazama a una emperatriz que no parece escuchar con atención, cómo distraída.

Pero Hazama entiende la situación, y que es mejor dejarla descansar. Echa una ojeada a su reloj de pulsera, diciendo "Las fuerzas motorizadas de vehículos, tanques y artillería han partido para Alnus hace una hora. La infantería saldremos en helicóptero para allá en treinta minutos. Debo dejarla, majestad. Le repito que no tema por nada y estese tranquila. Más miedo me da a mi la bronca que me echarán mis superiores por lo sucedido, majestad. Y cómo puede ver... estoy tan tranquilo. … Cuídese, majestad Piña." le dice Hazama cómo despedida, poniéndose firme y saludando a la emperatriz... que tan sólo le sonríe tímidamente, y le responde con un escueto "Gracias."

Cuando Hazama se dispone a marcharse, llega alguien a la entrada del enorme dormitorio imperial, barrándole el paso cruzando sus lanzas los dos guardias de palacio que la custodian: es Itami. Ya no en su uniforme de gala manchado de sangre, sino en uno de camuflaje (el de trabajo habitual). Piña en ese instante, se despierta de golpe, abriendo sus ojos cómo naranjas, incluso... poniéndose un tanto nerviosa.

"¡Oh, Itami! Em... déjadle pasar!" y los dos guardias con sus peculiares uniformes al estilo de centurión romano, separan sus lanzas, poniéndose enseguida Itami firme y saludando al General Hazama, que para sorpresa de Itami, le sonríe con confianza, dándole unas palmadas al hombro, y le suelta "Eres toda una caja de sorpresas, capitán. Bien hecho."

Y dejando a Itami un tanto sorprendido, Hazama se marcha por su lado, cuando Casel y Sherry también se disponen a irse, diciendo el Barón "Yo también tengo que retirarme, majestad. Mañana habrá mucho trabajo que hacer. Habrá muchas familias nobles y gremios del Imperio que se sienten muy intranquilos tras lo sucedido. Ahora la mayoría de ellos tienen desconfianza hacia el ejército y sus mandos. Incluso de los caballeros de la rosa. Creen que pueden haber más intentos de asesinato o incluso una conspiración preparada desde el Imperio Rebelde para causar un golpe de estado aquí." dice seriamente el barón, sumándose Grey a la conversación, que exclama...

"Puede que esos Generales imperiales fueran sobornados por espías del Imperio Rebelde. Dudo mucho que lo hiciesen por iniciativa propia. Son muy pocos quienes quieren romper con la nueva paz del Imperio que vos impulsáis, majestad Piña. Ahora que vuelvo a ser el jefe de los caballeros de la rosa... colaboraremos con la coalición para investigar y averiguar las causas, majestad." le explica el veterano y fuerte caballero de cabello blanco y piel morena, hablando entonces Hamilton visiblemente preocupada por su reina...

"Majestad, es muy tarde. Deberíais acostaros. Entiendo que esté muy preocupada por lo sucedido, pero debe descansar un poco. Si no, mañana no tendrá suficientes fuerzas para enfrentar la situación. Por favor, majestad." le pide Hamilton a Piña con mucha preocupación hacia ella... cuando se da cuenta la joven paje que Piña mira a Itami, quien espera pacientemente tras ellos sin decir nada.

"Em... está bien, Hamilton. Me acostaré... dentro de un rato. Ahora... tengo que hablar con Itami. Es... es importante. ¿Podríais dejarnos solos, por favor?" les pide la emperatriz a los demás, que se miran preocupados entre ellos sin decirse nada... hasta que aceptan la decisión de la emperatriz. Se postran todos ellos ante su majestad... y se disponen a salir de la habitación, menos Sherry, que mucho más distendida y... loquilla, le suelta disimuladamente y en voz baja a Piña...

"Majestad... si va a estar a solas con Itami, aproveche el momento. Quien sabe, puede que la noche acabe en..." dice Sherry con sonrisita traviesa y... mirando de reojo a la cama del dormitorio, causando que Piña, con estúpida cara de muñeco, se ponga roja cómo un tomate maduro. Piña acaba gritándole medio loca a la jovencita Sherry "P pe pero que dices!? No n no NO ES LO QUE PIENSAS! ¡ITAMI NO ES MI AMANTE!"

Grita Piña muerta de vergüenza, siendo observada por los demás tontamente... y después mirando a Itami, que se señala con el dedo con cara de memo, soltando un "¿Eing? Que... qué he hecho?"

Sherry, riendo toda inocente, cómo una niña que aun es, sale corriendo de la sala. Cuando pasa al lado de Itami, con una sonrisa cómplice en la cara, le guiña un ojo, y se marcha, dejando a Itami con cara tonta de circunstancias, pensando tengo un mal presentimiento de que le ha metido ideas extrañas en la cabeza de Piña.

Casel se postra ante Itami y también se marcha, sin decir nada. Hamilton, emocionada y con estúpida cara llorona, se abraza a Itami, exclamando "¡Gracias por lo que has hecho, Itami! ¡Una vez más eres el héroe que a salvado a su majestad! ¡Que sería de nosotros sin ti!"

Hamilton se separa del capitán otaku, que ríe tontamente con la mano en el cogote, diciendo "Jejeje. No... no ha sido para tanto. Aunque perdón por el susto que os he dado, jejeje. Mejor dadle las gracias a Rory, ha sido cosa suya, jejeje."

Grey le pone una mano en el hombro al capitán de las JGSDF, con una cara de agradecimiento sincero, diciéndole "Pero has sido tú y nadie más que tú quien ha salvado a la mismísima emperatriz. De no haber sido por tu valor y sacrificio, ahora el futuro del Imperio Reconstituido sería negro cómo la más oscura de las tinieblas. Gracias por lo que has hecho... Itami."

Grey se abraza a Itami cómo se abrazan los hombres, con fuertes palmadas a la espalda (tanto que Itami pone tonta cara de dolerle), pensando y eso que hace cuatro días tenía un cáncer, hasta que se marcha al lado de Hamilton, quedándose esta vez sí, por fin... Itami y Piña a solas en el gran dormitorio imperial.

"Em... estoooo..." dice Itami... haciéndose el despistado, aun con la mano en el cogote, intentando quitar tanto cómo puede tensión a la pobre de Piña, diciendo tontamente "Em... creo que Sherry te habrá dicho alguna barbaridad, no? Jejeje. Pobre Koji, lo que le espera en unos años, jajaja."

Pero Itami se da cuenta... que necesita algo más que hacerse el simpático o el graciosillo para tranquilizar a Piña y hacerla sentir mejor. Y preocupado de verdad por quien es para él una muy buena amiga, se agacha hacia ella, le coge una mano, y mirándola con cariño, cómo si un padre mirase a su hija, cosa que a Piña la sorprende y la sonroja de verdad, diciéndole el capitán otaku...

"Agh... vamos, alegra esa cara. Mírame. Estoy aquí, vivo y de una pieza, cómo si nada hubiese pasado. Sólo he cumplido con mi obligación. Y lo volvería a hacer. No quiero que te preocupes más por mi. ¿Lo harás?" le dice Itami con cariño a Piña, que ya más tranquila, le sonríe, haciendo que sí con la cabeza y respondiendo "Sí. … Gracias... Itami."

"Jajaja. No hay de que. Pero de esto ni una palabra a tu padre o te va a regañar, seguro, jajaja" le dice el capitán japonés a la emperatriz en broma para tranquilizarla definitivamente y hacerla sentir bien, cosa que consigue... aun en parte, diciendo ella cabizbaja y con una sonrisa triste en los labios "Ya..."

"Emmm... mira, Piña... creo que será mejor que te lo pregunte otro día. Con todo este alboroto, es evidente que no es buen momento para que me respondas. Em... además, tengo que regresar con los demás a Alnus esta misma madrugada y llegar allí antes que amanezca. Esto... anímate, vale? Tanto tú cómo yo estamos bien y eso es lo que de verdad cuenta. … Adiós... Piña."

Itami se despide mirándola con cierta compasión a Piña, que permanece cabizbaja y triste, aun afectada por lo que ha visto... o eso se cree Itami. Porque la emperatriz, viendo que Itami se dispone a irse, alza la vista y estira el brazo derecho, exclamando...

"¡Itami, espera, no te vayas! … Yo... te lo diré. … Te he llamado expresamente para decírtelo y pienso hacerlo." exclama Piña mucho más seria y centrada hacia el capitán japonés... quien a punto de salir por la puerta, se detiene de golpe, y se gira, mirando a Piña todo serio e intrigado. Anda unos pasos hacia Piña hasta detenerse de nuevo hacia ella, diciendo Itami " … De acuerdo. Te escucho. Es que... es muy importante para mi. Necesito encontrar respuestas a algo... aaaggghhh... que no tiene sentido." dice Itami mostrándose ahora él preocupado de verdad.

Piña se levanta de su silla ante su escritorio, y anda hacia una de las ventanas, dentro de esa enorme habitación que parece más bien el salón de un apartamento de lujo, medio a oscuras por la iluminación de las lámparas de aceite y velas, hasta plantarse hacia el gran ventanal con unos cortinas blancas, de seda, removidas por la ligera brisa que entra de afuera... mirando la emperatriz seria y entristecida hacia el cielo estrellado en un mundo sin contaminación lumínica. Y es entonces cuando Piña, de espaldas a un Itami igualmente serio, empieza a explicarle...

"Fue el día antes de empezar el viaje por los países de la Coalición. Casel me avisó con un par de días de antelación... de que mi hermano Diabo estaba vivo al otro lado de la puerta... prisionero de las autoridades japonesas. Me dijo que podría visitarle, sola o acompañada. En ese momento creí que se trataba de un sueño o más bien una pesadilla. Pero Casel me recomendó... que no dijera nada a mi padre. Que si lo supiese sería un trauma para él. Y así lo he hecho. … Decidí que me acompañara Bozes, por si teníamos que negociar algo con esas "autoridades". Fuimos desde Italica a Alnus en un "camión" de la coalición, creo que era... francés. Al llegar, nos encontramos con un hombre maduro y un tanto extraño, que decía llamarse... Komakodo. Nos hicieron subir en uno de vuestros carros de hierro o... "coches" con los cristales oscuros y cruzamos la puerta, sin saber a dónde íbamos, porque ese hombre decía que a dónde nos llevaban, era un lugar secreto incluso para los propios japoneses. Pero a mi eso me daba igual." Dice Piña de espaldas a Itami, verdaderamente seria y preocupada, ante un Itami tras ella verdaderamente atento a lo que ella va explicando.

"Cuando por fin llegamos... pude verle a quien no había visto ni sabido nada de él en más de un año. Era... era cómo encontrarse a un perfecto desconocido. A una persona completamente distinta a mi hermano. Otra persona... que desde el principio, a mi y a Bozes... nos hizo sentir muy incómodas. Incluso... nos daba miedo. Se había convertido en un ser escalofriante. Esa manera de hablar... y esa mirada... jamás podré olvidarlas. Era casi cómo... estar hablando con una divinidad." dice Piña con intriga, cosa que consigue hacer con Itami, que pregunta enseguida...

"¿Con una divinidad? ¿Qué quieres decir?" y la respuesta de Piña, que echa un largo suspiro de preocupación, intriga aun más a Itami, respondiendo la emperatriz de espaldas a Piña...

"Aaaaggghhh... no lo sé. Es... la impresión que me dio. Hablaba cómo... si se sintiera un Dios. Por encima de todo y de todos. Un ser superior. Incluso a su propia hermana le hablaba cómo si ésta nunca hubiese importado. Eso me dolió mucho. Si me preguntas de que me habló... no sabría responder. De poder; de lo superior que era vuestro mundo frente al nuestro; de... cosas que ni siquiera llegaba a entender. Pero una cosa estaba clara." y girándose hacia Itami con expresión muy seria, le dice "Le habían cambiado completamente. Simplemente... ya no es Diabo, sino alguien..." dice Piña endureciendo la mirada, intentando entender algo que para ella resulta incomprensible y... terrible: que le hicieron a su hermano para convertirle en ese ser escalofriante que es ahora.

Itami, que lo ha escuchado todo con la máxima atención... quiere saberlo y saberlo ya. Y sin medias tintas, se lo pregunta. Quiere saber que es lo que conoce Diabo... sobre el verdadero pasado de su padre: de Tatsuro Itami.

"Piña... perdona si soy impertinente o antes te he asustado, pero... necesito saberlo. Qué es lo que te dijo Diabo de mi padre. ¡Dímelo!" le pide Itami ya sin poder ocultar ya más su impaciencia por querer saberlo, por querer encontrar respuestas a un verdadero misterio de su propia vida y al que necesita encontrar respuestas. Y la respuesta de Piña...

"Aaaaggghhh... está bien, te lo diré. … En realidad... fue cuando dijo algo de ti, faltándote al respeto. Cuando dijo... que eres mucho más débil de lo que aparentas y de lo que crees... Itami." dice Piña con expresión compasiva hacia el capitán otaku, que está más intrigado por momentos, y más aun cuando Piña por fin lo suelta, diciendo "Dijo que eras más débil de lo que crees... porque nunca te percataste; nunca te diste cuenta... que todo tu pasado; tu vida... fue un perfecto engaño. Que él os engañó, tanto a ti cómo a tu madre. … Que siempre os ocultó... que estaba involucrado en algo que le pregunté que era, a que se refería... pero con una malvada risa entre dientes y una mirada fría que jamás podré olvidar... me dijo que si el capitán Youji Itami tenía el valor de ir él mismo y preguntárselo en persona, con mucho gusto se lo explicaría. … La relación que tuvo tu padre... con algo llamado "proyecto 2/71.""

Al escuchar la palabra maldita de labios de la emperatriz Piña Co Lada, la estupefacción para Itami es máxima. Se ha quedado de piedra, literalmente. Eso explica... porque vio a su padre, de joven... en aquella filmación de super 8 hecha en la ciudad mágica de Rondel... tal día cómo hoy de hace más de 45 años, en 1971. Pero aun no acaba aquí la cosa, porque Piña...

"Ah, sí. Y... también me dijo algo... intrigante. Me pidió expresamente que te lo dijera cuando tú me lo preguntaras." dice Piña aun seria y compasiva hacia Itami, que estupefacto e intrigado a partes iguales, pregunta "¿Cuando... yo te lo preguntara?"

"Sí." responde Piña muy preocupada... y incluso aguantándose las ganas de llorar, exclamando al final "Me dijo que él no es el único que lo sabe. Y por supuesto... quien está por encima de él en dónde... se supone que estaba antes, en vuestro mundo. … Me dijo que hay alguien que conoces, muy cercano a ti y a tu familia, que lo sabe todo. Que lo sabe todo desde el principio."

Ahora Itami sabe un poco más... pero sólo eso: un poco. Lo que sí sabe, es que Diabo... y otra persona que ignora quien puede ser, sabe el misterio. Un misterio que podría suponer, esta vez sí... el empezar a desenmascarar el proyecto 2/71. Pero entonces...

Piña ya no aguanta más, y arrancando a llorar, se lanza sobre Itami, abrazándose a él. Itami se queda totalmente descolocado, sorprendido por esa reacción de la emperatriz que se ha reprimido con todas sus fuerzas, quizás para no estallar con la presencia de los demás. Pero ella misma, entre sollozos, sobre el pecho de Itami...

"Itami... Itami... yo... nunca había tenido tanto miedo desde que murió mi madre. Creía... que te había perdido. Si realmente hubieses muerto... no... NO LO HABRÍA SOPORTADO!" grita Piña, llorando sobre el pecho del uniforme de camuflaje de Itami.

"Piña..." dice Itami sorprendido, y no es para menos, porque hasta ahora, Piña ha aguantado cómo ha podido... pero ya no ha podido más: la tensión, la preocupación, la realidad de haberle perdido a él (a Itami) aunque haya sido sólo por un instante (por obra y gracia de la apóstol de Emroy), la ha hecho estallar... y hacer aflorar lo que de verdad siente; lo que de verdad quiere; lo que de verdad le importa... quien tiene delante: Youji Itami.

Es entonces, cuando Piña, con una mirada de ojos vidriosos por las lágrimas que no se puede describir con palabras... se queda mirando fijamente a Itami, cruzándose sus miradas... que sin embargo expresan cosas completamente diferentes. Piña, pronunciando de nuevo el nombre del capitán japonés... quien se queda parado, sin saber muy bien que hacer, ante una emperatriz... más insinuante que nunca. Mostrando lo que quizás, sólo quizás, en el fondo... siente de verdad por Itami. Piña le pone una mano en la mejilla... y se va acercando lentamente a los labios de Itami: quiere besarle. Pero...

Itami desvía la mirada con cara triste, y da un paso hacia atrás, alejándose un poco de la emperatriz. Con eso le basta y sobra para hacer entender a Piña... que se está equivocando con él. La emperatriz, da un sobresalto, quedándose parada, al darse cuenta que él... la evita. ¿Para que no cometa una estupidez... o en realidad...

Pero Itami, sabe reaccionar ante esto, y con todo el tacto del mundo...

"Aaaaggghhh... Piña... em... lo siento, pero... no quiero que te hagas falsas ilusiones conmigo. No quiero que cómo Tuka, Rory y Lelei... mira... en mi siempre encontrarás a un buen amigo. Alguien que siempre te ayudará, a las buenas y a las maduras. Eso nunca lo dudes. Pero... no quiero que creas que... hay algo entre nosotros, porque no lo hay. … Siento decírtelo así, Piña. Pero... yo... ya tengo a una mujer en mi vida. De quien me separé, sí, pero... con quien quiero volver. Porque es a Risa a quien quiero. … Sólo... sólo espero que no me tengas rencor por ello, y que... siempre seamos buenos amigos... Piña." le termina de decir Itami a la emperatriz... alargándole la mano para darse un saludo de amistad... pero ella, entristecida, hundida y tocada ante el plantón con mayúsculas que le acaba de dar el capitán japonés alto y guapetón de cabello castaño despeinado y ojos marrones, desvía la mirada, aguantándose las ganas de llorar, sin decir nada. Cuando tras suyo... aparece alguien de uniforme de camuflaje por el marco de la puerta del dormitorio imperial: el sargento primero Akira Tomita, acompañado del teniente Xavier Roig. Ambos hombres se ponen firmes y saludan a su oficial superior.

"Capitán. Todo está listo para regresar a Alnus. Debemos retirarnos. ¿?" dice Tomita, extrañándose al final de ver la escena que hay allí, propia de un melodrama de la Grecia clásica, diciéndole Xavier a la oreja en voz baja a Tomita "Me parece que hemos interrumpido algo, sargento. Su majestad debe de haberse llevado un desengaño de los grandes. Pobrecilla."

"Sí..." le responde Tomita con una mirada comprensiva hacia Piña e Itami, que se despide de la emperatriz con un saludo militar con mirada triste, de lástima, hacia ella, porque si hay algo que Itami no soporta ni nunca ha soportado, es hacerle daño a las personas que le importan y quiere. Y para Piña, el desengaño amoroso... o puede que simplemente, se haya turbado la mente por las secuelas del shock sufrido... ha sido tremendo. Sin decirse ni uno ni otro una palabra, Itami acaba saliendo del gran dormitorio imperial, siendo cerrado de nuevo su acceso por los dos guardias imperiales de palacio que cruzan sus lanzas sobre dicha entrada. Al pasar ante suyo, Itami les suelta un escueto y serio "Vámonos."

Andando tras suyo, Tomita y Xavier se miran el uno al otro, un tanto preocupados de ver a Itami tan callado y preocupado. Hasta que es el fuerte y atractivo teniente español de cabello y barba castañas y ojos azules, quien alza la voz, preguntando...

"Capitán Itami... em... sé que no debería meterme dónde no me llaman, pero... ha pasado algo allí dentro?" y Itami, parándose en seco, de espaldas al sargento japonés y al teniente español, les suelta...

"Me dais envidia." dice Itami con voz afable, girándose hacia ellos, para decirles "Ojalá tuviera yo la suerte de poder ser feliz con alguien sin hacer daño a otros. Aaagghhh... y para colmo... no es mi única preocupación ahora mismo. … Iré a hablar con él cara a cara. Necesito saber la verdad. … Vámonos." acaba diciendo Itami... muy serio, causando que otra vez, Tomita y Roig se miren el uno al otro con sorpresa, de no entender que ha querido decir con eso al final.

Porque cómo bien ha dicho Itami... lo de Piña, cómo él sabe hacer, puede solucionarlo más pronto que tarde... o sea la propia Piña quien, con el debido tiempo y apoyo, se recupere del golpe... sentimental. Pero lo "otro"... puede ser algo que aunque aparentemente no sea difícil de averiguar por saber dónde está Diabo y quien lo guarda... le de miedo tan sólo por la supuesta respuesta que obtendrá. Por no mencionar... el quien será esa persona cercana a su familia y a él mismo, a Itami, que lo sabe todo. Todo sobre la verdadera vida, el verdadero pasado... de alguien llamado Tatsuro Itami: su padre. Un misterio que a su regreso a Alnus al amanecer, puede que...

EN EL MISMO INSTANTE

Base Aérea de la Fuerza Aérea Rusa de Khmeimim, Latakia, Siria. 5:15 PM hora local

Hubo un gran poeta ruso (o más bien soviético), Konstantin Simonov, que compuso uno de los más bellos poemas de guerra de la historia durante la segunda guerra mundial: Espérame. Dicho poema rezaba...

"Espérame que volveré.

Sólo que la espera será dura.

Espera cuando te invada la pena, mientras ves la lluvia caer.

Espera cuando los vientos barran la nieve.

Espera en el calor sofocante.

Cuando los demás hayan dejado de esperar olvidando su ayer.

Espera incluso cuando no te lleguen cartas de lejos.

Espera incluso cuando los demás se hayan cansado de esperar.

Espera incluso cuando mi madre y hermanos crean que ya no existo.

Y cuando los amigos se sienten junto al fuego para brindar por mi muerte.

Espera no apresures a brindar por mi memoria tú también.

Espera porque volveré desafiando todas las muertes.

Y deja que los que no esperan digan que tuve suerte.

Nunca entenderán que en medio de la muerte tú con tu espera me salvaste.

Sólo tú y yo sabremos cómo sobrevivir, es porque esperaste y los otros no."

Un poema; unas palabras... que él tiene clavadas en la memoria, porque el esperar, es algo que le atormenta. Y para colmo... siendo o considerándose de pasada... un verdadero mensajero de la muerte, contra terroristas o... contra civiles inocentes cuyo único error ha sido estar en medio o cerca... de las bombas y proyectiles que la aeronave que tiene la misión y trabajo de pilotar, suelta desde el aire. El tener que esperar... a poder regresar con el único faro de su vida; con la persona que le hace sentir vivo; que le limpia la suciedad que considera que se acumula en su alma por creer que su trabajo, a parte de ser piloto... es asesinar a esos civiles inocentes, aunque sea por error o por fuego colateral, en sus misiones; una responsabilidad que en última instancia no es suya... sino de su copiloto o navegante, en la plaza trasera de su cabina. El regresar... junto a su esposa. Por quien siente un amor... platónico. Pero que si no fuese por ella... mantenerse firme cómo una roca y cumplir las órdenes de sus superiores con frialdad y exactitud cómo se le pide... y obedece, le resultaría mucho más difícil.

Y es que él, el aun joven pero veterano en combate... y recientemente ascendido, oficial y piloto de la fuerza aérea rusa o VVS, el capitán Vladislav Imovich, un hombre de 34 años, alto y fuerte, de facciones claramente eslavas pero un hombre atractivo, con el pelo rubio platino, casi blanco, muy corto y peinado hacia un lado, y unos ojos grises simplemente impresionantes, claros y brillantes... pero de mirada más que fría o seria, triste... vuelve a su base tras haber cumplido con una nueva misión de bombardeo sobre posiciones enemigas, o mejor dicho... terroristas. No solo, sino acompañado por alguien que puede ser un buen amigo con quien compartir un buen trago de vodka, un té, una comida, una charla, o una partida de ajedrez... pero también puede ser un verdadero incordio y más pesado que una vaca en brazos, pese a ser un tripulante que cumple magníficamente su función: el teniente Ivan Kutnesov. De 28 años, más bajito y feo, pelirrojo, de ojos verdes saltones y pecas en las mejillas. Un dúo de militares rusos, de pilotos de combate, que puede recordar y mucho... a Gabrion y Kuillon.

Vuelan a bordo de su avión de combate, de regreso a la principal (y única) base aérea rusa en Siria, país para algunos aliado sincero de Rusia... y para otros, un régimen asesino que Rusia mantiene por meros intereses geoestratégicos (es en Siria dónde existe la única base aérea y naval de Rusia en el Mediterráneo)... ambos hombres, piloto y tripulante, han cumplido a rajatabla con su misión asignada, además... a los mandos de la aeronave, del caza multipropósito que equipa su escuadrilla, que es de las más modernas... y efectivas del arsenal aéreo ruso: un Sukhoi Su-30SM.

La última y más moderna versión de éste cazabombardero de grandes dimensiones y diseño agresivo y estilizado cómo pocos, evolución biplaza del Su-27 y considerado (junto al Dassault Rafale francés o el Boeing F-18E/F Super Hornet estadounidense) cómo el mejor de su clase en el mundo a día de hoy. De 4.5 generación, se distingue a primera vista de las versiones anteriores por equipar dos pequeños canards delanteros que controlados por ordenador, le ayudan a mejorar sus características de vuelo según las circunstancias de la misión. Avión que va pintado con el característico camuflaje de azules y grises, con las estrellas rojas de cinco puntas, el emblema de la VVS o fuerza aérea rusa, en las alas y el doble alerón de cola del sofisticado y potente caza.

Equipa su doble y potente motor turbofan AL-31F que le permite alcanzar mach 2 de velocidad hasta en un radio de 3000 kilómetros, el potente radar Bars-R de los de mayor alcance existentes y otros sistemas de última generación... que unido a la maniobrabilidad única de la familia Su-27/30/35 (cómo su más famosa maniobra: la cobra), unida a su amplia y mortífera gama de armas (el cañón de 30mm Gsh-30-1; los misiles aire-aire R-73 de corto alcance, R-77 de medio alcance y R-27 de largo alcance; el misil anti-buque supersónico Kh-31; o... los misiles aire-tierra Kh-29 (guiados por láser o radar activo) o Kh-59 (guiados por TV, es decir, por cámara); o todo un seguido de bombas guiadas o de caída libre, desde las KAB-500 y KAB-1500, a las FAB-500 de caída libre y OFAB-250 ligeras), siendo estas últimas, las bombas y misiles aire-tierra... las que han usado en su misión: para bombardear posiciones, instalaciones, vehículos y... hombres, del ISIS, de los terroristas yihadistas a quien Rusia, les ha declarado la guerra total.

Un trabajo que al capitán Imovich, le causa para dentro de él... un conflicto moral y ético.

El Capitán, a los mandos del moderno caza ruso, hace chirriar los neumáticos al tocar pista y despliega el paracaídas así cómo los frenos aerodinámicos para frenar el avión de combate sobre la pista de la base aérea en suelo sirio. Va moviéndose por ella hasta llegar a su aérea asignada, dónde hay una hilera de hasta cinco Sukhoi Su-30SM, los pertenecientes a la misma escuadrilla. Guiados por un operario o oficial de pista, que con dos varas luminosas, va guiando al piloto... hasta detener el avión por completo. Otros operarios de pista, ponen sendas escalerillas metálicas sobre el lateral de la doble cabina de los pilotos, mientras otro, coloca los zancos a lado y lado de las ruedas del tren de aterrizaje. El mecanismo eléctrico de apertura de la cabina se acciona al mismo tiempo que los motores a reacción van deteniéndose, bajando ambos pilotos por la escalerilla.

El capitán Imovich se quita el casco de piloto, frotándose su cabello rubio muy claro, casi blanco, y echando un largo suspiro de alivio, mirando hacia el cielo... con una mirada seria, fría, pero también... triste, pensando Ojalá tú también pudieras ver este cielo tan azul en San Petersburgo... Ilina.

"Capitán." le llama la atención tras suyo el teniente y navegante Ivan Kutnesov, con el casco aun puesto pero la máscara de oxigeno quitada y el tubo de plástico colgando, exclamando... un tanto molesto.

"¿? Diga, teniente." le responde serio y frío el capitán girándose hacia el teniente, quien exclama dicharachero pero también un poco preocupado "Vladislav, la misión ya ha terminado. Dime que es lo que te pasa." le dice Ivan a Vladislav con tonta mala cara, porque ahora es una conversación... entre amigos. Su superior, echando un suspiro con el ceño fruncido, le responde.

"Agh... eres un verdadero dolor de cabeza, teniente, te lo han dicho nunca? Claro que no conozco a nadie con la lengua tan afilada ni en esta base ni en toda la VVS." le responde malhumorado con tonta mala cara el capitán a su inferior, andando ambos hombres para los edificios de los hangares y el personal de la base aérea rusa. El teniente, hablando a gritos porque una pareja de Sukhoi Su-24M (el mismo que un F-16 turco abatió sobre Siria hace un par de años) sobrevuela la base a baja altura, le responde...

"¡Déjate de tonterías, Vladislav, que no va contigo ni con pinzas! ¡Hablo en serio! ¿Por qué estás tan mustio y serio últimamente!? ¡Hemos ejecutado muchas misiones, casi una al día, desde que nos destinaron aquí hace tres semanas, y no hemos cometido ni el más mínimo error! ¡Y no es sólo porque nuestros aviones son nuevos, sino porque quienes los manejan..." va diciendo el teniente ruso animado, cómo escarmiento a su superior a quien le encuentra no desanimado, sino... demasiado reflexivo, metido en sus cosas. Pero el capitán, parándose en seco, se gira y le advierte seriamente al teniente...

"Vaya... veo que te tragas con embudo lo que dicen por la televisión y periódicos oficiales, mh? No olvides que no sólo matamos terroristas. También civiles inocentes que están en medio. Si tú puedes dormir con la conciencia tranquila por las noches, me alegro por ti. Pero al contrario que tú, yo no estoy aquí para pasármelo bien ni para hacer el papel de héroe justiciero de cómic americano. Me limito a cumplir órdenes. Te sugiero que hagas lo mismo y no pienses demasiado si no quieres carcomerte la cabeza." le dice Imovich todo serio a Kutnesov, que se queda por un instante un tanto descolocado. Pero el teniente, esta vez no se hace el graciosillo, y le responde con contundencia, incluso enfadado, exclamando...

"Ah, sí, capitán? Pues lo siento, pero yo estoy muy orgulloso de matar terroristas, aunque lo hagamos desde 12000 pies de altura. Esos hijos de satanás queman vivas personas inocentes. Violan niñas durante días y noches seguidas. Ejecutan públicamente a prisioneros cómo en la edad media. Ignoran de arriba a abajo todas las leyes y convenciones, las escritas y las no escritas, que incluso la guerra moderna tiene. Y apuntar mi láser sobre sus mismísimas cabezas vacías y lanzar nuestras bombas guiadas sobre ellas, es algo que hago con mucho gusto, capitán. Le sugiero que usted también haga lo mismo." le dice Kutnesov a su amigo de armas y superior, más que cómo advertencia... sin tomárselo tampoco demasiado en serio, porque lo dice con una mueca en la cara. El capitán Imovich, sonriendo con tristeza con los ojos cerrados, le contesta...

"Mfmfmf. Está bien... está bien, no te enfades, teniente. Lo he captado. ¿Quieres saberlo entonces?" le pregunta abriendo los ojos y mirando distendido al teniente, que exclama tontamente "¡Sí, joder, necesito saberlo y saberlo YA! ¡ME ESTÁ JODIENDO LA EXISTENCIA CON SU COMPORTAMIENTO MISTERIOSO, ASÍ QUE DILO DE UNA VEZ, VLADISLAV!"

Y el capitán, con sonrisa triste, melancólica en la cara, mirando hacia el cielo, cuando se oye en la distancia, en la pista principal, a un avión de transporte pesado Ilyushin Il-76MD, despegar de regreso a Rusia, le responde...

"Melancolía. Sólo es... un fuerte sentimiento de melancolía... por mi esposa. Por Ilina. Me pregunto si ella, desde la ventana de nuestra casa de San Petersburgo... debe decirse ojalá pudieras ver este cielo tan gris y este paisaje nevado... Vladislav.Sólo me ocurre que no me resulta sencillo pasar tanto tiempo lejos de ella. Sí, me dirás que no haberme metido a piloto de combate, pero... nunca llegué a imaginar que las dos cosas que más amo en este mundo y en la vida... al final entrarían en contradicción la una con la otra. Volar... y mi esposa. Ironías del destino." dice el capitán bajando la cabeza, con sonrisa triste en la cara. Pero el teniente, con poco o nulo tacto, le replica...

"Agh, venga ya, capitán. ¿Es por eso? ¿De verdad te crees que eres el único en esta base aérea que siente melancolía de casa, de los amigos, de la familia, de sus novias y mujeres? ¿Por qué te crees que el psicólogo del hospital de la base es el tipo más ocupado que hay aquí? Tiene que atender visitas a todas horas. Todos tenemos melancolía y queremos volver a la madre Rusia lo antes posible. Pero ante todo..." va diciendo todo campechano el teniente, cortándole el capitán, que con sonrisa burlona, exclama ...

"Ya lo sé... ya lo sé, pesado. Somos pilotos de combate y ante todo debemos cumplir con nuestro deber, etcétera etcétera. Más que llevar a un tripulante tras de mi, más de una vez me da la sensación de llevar a mi suegra, que también se queja por todo. Especialmente de mi." dice quejoso pero en broma el capitán Imovich, que anda dos pasos delante de Kutnesov, que suelta por los bajines con mala cara estúpida "Muy gracioso, capitán. Cómo si tú fueras un santo."

Pero justo entonces... alguien se les planta ante ellos: un oficial superior, un teniente-coronel (con dos estrellas de cinco puntas en las en uniforme de servicio marrón claro de manga corta (el indicado para el desierto), algo bajo pero fuerte, con la gorra de plato sobre dimensionada de los uniformes rusos. Capitán y teniente, se ven obligados cómo no, a detenerse y saludar a su superior.

"Descansen." les dice el teniente-coronel, bajando ambos el brazo sin dejar de estar firmes y sacando pecho, diciéndoles el teniente-coronel "Capitán Imovich. Usted y el teniente acudan a la reunión informativa en la sala de conferencias, mañana a las ocho en punto de la mañana. El resto de su escuadrilla y otras unidades, también deben acudir. Espero verles allí a la hora indicada."

"Sí, señor." le responde el capitán disciplinado y frío (cómo debe ser) al oficial superior, quien les saluda de nuevo, devolviendo el saludo el capitán y el teniente, y marchándose por su lado, cuando exclama...

"¡Ah! ¡Ya lo olvidaba! Tenga, capitán. Le ha llegado un mensaje. De su esposa." exclama divertido el teniente-coronel, lanzándole a Imovich... un smartphone Yotaphone 3, y se marcha definitivamente, recogiendo Imovich su móvil al vuelo, mirando enseguida a la pantalla, dónde lee...

"Я скучаю по тебе, дорогая. Я хочу, чтобы ты мог увидеть тот же снежный пейзаж видели в нашем Санкт-Петербурге. Является ли синее небо, где вы находитесь?"

"¿Es su mujer, capitán? ¿Qué dice? ¿?" dice Kutnesov con tonta cara de extrañarse, porque el capitán sonríe cariñoso al leer el paisaje. Y cómo el poema de Konstantin Simanov, le escribe una palabra en respuesta: Подождите меня... Ильина (Espérame... Ilina.)

Ese "espérame" a su amada esposa, no es la primera vez que lo escribe en respuesta a sus mensajes. Pero tampoco será... la última. Porque él, el capitán y piloto de Sukhoi Su-30SM Vladislav Imovich, su amigo, el teniente Ivan Kutnesov... incluso todo el personal de la base aérea rusa en Siria, que está concentrada en su guerra contra los terroristas yihadistas y en salvar la supervivencia del régimen para algunos y gobierno legítimo del país para otros, que gobierna ese país aliado de Rusia... no se imaginan que muy pronto, se verán involucrados en algo que su gobierno y su líder, el Presidente Zurikov, se vieron envueltos... pero el innombrable, quien ya sabéis, le hizo un jaque mate escalofriante, sacándolo de escena. Pero fue... más bien un farol.

A centenares de kilómetros de allí, en pleno desierto, en... territorio aun controlado por ISIS... la "Araña" sigue ahí enterrada por los mercenarios de la CIA, desde hace casi dos meses. Entre los cuales... estaba Diabo. Vladislav e Ivan no se imaginan que puede que en no mucho tiempo, cómo le dijo Tomita a Itami... lo que no quieres que pase, acaba pasando. Algo... que el que no debe de ser nombrado, ni siquiera pensado... tiene preparado y llevará su conspiración... a la siguiente fase.

SEIS HORAS DESPUÉS

Base Alnus, Región Especial. 7:00 AM hora local

Esa noche o madrugada, muchos no han podido dormir en Alnus. El trasiego en la base aérea ha sido constante y sonante desde a eso de las tres de la madrugada, por la constante llegada de los helicópteros de la coalición, tanto de los Chinook de doble rotor, cómo de los Puma y Huey, que han traído de regreso a Alnus a las tropas de infantería que han acudido al desfile de la Coalición en Sadera, quedándose aun una parte (pequeña) de ellas allí cómo medida de seguro por lo que pueda pasar. Los vehículos y blindados con sus correspondientes hombres, tardarán cosa de día y medio o dos en regresar, por la distancia que deben cubrir y por hacer escala en Italica para descansar, comer algo y repostar combustible.

Sin embargo... en uno de esos helicópteros... han traído de vuelta a alguien esposado y que era de los suyos... pero ahora, está a la espera de juicio ante un tribunal militar por lo que ha hecho: intentar asesinar a la emperatriz Piña Co Lada. El oficial del GOE (Grupos de Operaciones Especiales del Ejército de Tierra Español), el teniente Rafael Cruz.

Mientras en lo que es la parte central de Base Alnus, al lado mismo de la gran cúpula metálica con puertas correderas automáticas que cubre la GATE, se celebra, cómo todas las mañanas, el izado y saludo a la bandera de los países de la coalición, con los policías militares izando y saludando su correspondiente bandera al son del himno nacional de su país (Japón, Francia, España y Chile)...

En el barracón de la Policía Militar, el detenido y dos "acompañantes", esperan. Un barracón dónde oficiales japoneses, franceses, españoles, chilenos... y también algunos de Falmart que ya trabajan para ellos, cómo Myuute, la joven chica-pájaro; o Rory (esporadicamente)... en lo que podría llamarse una sala de interrogatorios, sin ventanas al exterior... pero si un gran espejo que en realidad lo es sólo por ese lado, iluminado por las hileras de lámparas LED del techo y paredes, una mesa justo en el centro de la sala y tres sillas alrededor... todo del mismo color (gris claro "prisión").

Sólo hay tres personas en la sala: el "detenido, el teniente Cruz, aun con el uniforme de combate puesto (pero sin el casco ni obviamente, el pasamontañas), con las manos esposadas, sentado, cabizbajo y con mirada fría pero apagada. Frente a él, al otro lado de la mesa, Myuute, con el brazalete negro de PM en el hombro izquierdo... y con una cara de sueño que no puede con ella la pobre, tapándose la boca cada rato por los constantes bostezos que da. Y a un lado de ambos, retumbada sobre la pared al lado de la puerta de la sala, de brazos cruzados y mirando al teniente Cruz con su mirada fría de ojos grises... la capitana Ren Schmidt, también sin el casco y con el KH 417 a su lado, retumbado sobre la pared al suelo... y que no le quita el ojo de encima. Queriendo observar en primera persona... que excusa acaba soltando el detenido al final, para justificar el caos que ha provocado en Sadera. Todo mientras afuera, va sonando el último de los himnos nacionales a través de altavoces: el chileno. Cuando...

Ren se extraña, porque afuera, tras la puerta, oye venir a alguien a gritos, y la germanojaponesa, con tonta cara de circunstancias, piensa Sus compatriotas españoles ya están aquí. Los distingues de una hora lejos; siempre hablando a gritos.

La puerta se abre de un portazo, entrando alguien muy muy, pero que muy cabreado, causando que por fin, el teniente Cruz alce la vista pero con mirada inexpresiva. Es su superior en los GOE: el capitán Vicente Ledesma. También aun vestido con el uniforme de combate pero sin el casco, con una cara rabiosa a más no poder, anda hacia el teniente Cruz y...

Le pega semejante puñetazo con todas sus fuerzas en medio de la cara al teniente, que le hace caer al suelo, ante la mirada estupefacta de Myuute, mientras Ren se lo mira con una mueca confiada en la cara, simplemente, disfrutando del espectáculo.

Acto seguido, el no muy alto pero corpulento capitán de las fuerzas especiales españolas con cabeza rapaza y pronunciada barba canosa, le coge por el cuello del uniforme negro, mirándole muy rabioso, y gritándole con sus ojos fuera de sus órbitas...

"¡PERO QUE COÑO ES LO QUE TE PASA, CRUZ! ¡TE HAS VUELTO LOCO DE REMATE!? ¿SE TE HA FUNDIDO EL CEREBRO!? ¡EH!? ¡POR QUÉ COÑO LO HAS HECHO!? ¡RESPÓNDEME, JODER! ¡TIENES IDEA DEL DAÑO QUE NOS HAS HECHO!? ¡DEL CAOS QUE HAS CAUSADO EN NUESTROS ALIADOS!? ¡POR QUÉ COJONES HAS INTENTADO ASESINAR A LA EMPERATRIZ!? ¡Y POR QUÉ HAS ASESINADO AL SARGENTO REYES!? ¡QUE HUBIERA PASADO SI ITAMI REALMENTE HUBIESE MUERTO, EH!? ¡ERES UN GOE, NO UN ASESINO DE TUS PROPIOS COMPAÑEROS! ¡RESPONDE, ESTÚPIDO GILIPOLLAS! ¡" le grita el capitán Ledesma completamente rabioso al teniente Cruz, que no dice absolutamente nada, desviando la mirada con mala cara, cuando tras el capitán Ledesma, entran otros dos con cara no precisamente de buenos amigos: el General de Brigada Pedro Gutiérrez y el capitán de la Policía Militar de las JGSDF y de la coalición, Tatsuro Takuya.

"¡Ya basta, capitán! Suéltele." le grita el General español todo serio al capitán Ledesma, que con muy mala cara hacia su hasta ahora subordinado, lo suelta de malas maneras, quedándose Cruz aun sin decir nada, con la mirada desviada, sin querer mirar a la cara a su antiguo superior, que está fuertemente decepcionado con él. El capitán Takuya le hace un gesto con la cabeza a Myuute para que le ayude a levantarse y volverse a sentar en la silla, y ella, aun sorprendida por presenciar tal afronta entre hombres, obedece sin decir nada. Mientras el General y el Comandante... y Ren a un lado de ellos, no le quitan el ojo de encima. Takuya se sienta al otro lado de la mesa, cara a cara con el teniente Cruz, y...

"Agh... bien... bien. Teniente Cruz... espero que en España haya buenos abogados, porque lo va a necesitar. Y mucho. No voy a preguntarle si ha sido o no consciente de sus actos. Basta con preguntar al capitán Itami o a las docenas de testigos directos e indirectos, voluntarios e involuntarios, de su acción. Lo que ha hecho no tiene justificación alguna y no ha provocado otra cosa más que sumar más problemas a los que ya tenemos. Costará mucho arreglar no sólo para la expedición española, sino para toda la coalición, el desaguisado que has provocado, teniente Cruz. Y si el Imperio o los habitantes de éste mundo aun podían tenernos miedo... ahora nos van a tener mucho más, porque pueden creer que no somos de fiar." explica muy en serio el capitán de la Policía Militar, con el capitán Cruz cabizbajo, con la mirada perdida, triste, sin decir una palabra... y tras suyo, apoyada sobre la pared y de brazos cruzados, Ren Schmidt, que le mira fijamente con su inconfundible mirada fría cómo el acero de ojos grises... y Myuute, que lo mira muy expectante, cómo si estuviese viendo una buena serie policíaca. Takya sigue...

"No obstante... cómo en cualquier investigación criminal, hay un procedimiento. Y éste incluye la obtención de pruebas materiales, los testigos, la investigación del escenario del crimen, el realizar una lista de sospechosos... y el interrogatorio de éstos. En este caso, se puede decir que más que un sospechoso, hay un culpable directo. No ya sólo por el asesinato premeditado y con violencia más que evidente de tu compañero de armas, el sargento Luís Reyes, de 24 años. Lo sabemos también gracias a la capitana Schmidt, que es quien le ha descubierto y reducido." dice Takuya mirando de reojo a Ren, quien hace una mueca con la cara, cómo diciendo no ha sido nada, siguiendo el capitán de la PM...

"A no ser... que sepas algo más de lo que quieras hablarnos, teniente. Necesitamos saberlo... y nos lo vas a decir. Quieras o no. Necesitamos saber si tienes alguna relación con el intento fallido de asesinato por parte de altos mandos del ejército imperial contra su propia emperatriz. Y si quien... sospechamos y sabemos que está haciendo de las suyas a este lado de la puerta de Ginza... sin haber pasado por la puerta de Ginza, te ha ordenado, sobornado o sencillamente... lavado el cerebro para que hayas hecho lo que has hecho. De qué hables determinará el tiempo que te vas a pasar entre rejas. Aunque eso... resulta obvio, porque al fin y al cabo... has asesinado a uno de tus propios compañeros." acaba diciendo en tono claramente amenazante el policía militar japonés al teniente de fuerzas especiales y francotirador español, que... para sorpresa de Takuya y demás presentes en la sala... excepto Ren, que permanece impávida, cómo si... ya supiese que su colega español iba a reaccionar así... el teniente Cruz alza la vista con cara rabiosa, pero también... con los ojos llorosos, vidriosos: son lágrimas de rabia e impotencia, y al mismo tiempo, de tristeza sorda y desconsolada. El detenido, por fin, suelta palabra, exclamando...

" … Señor... ¿Ha tenido nunca... a uno de sus hijos... muerto a sus brazos? Mh? ¿A una niña de seis años? Mh? ¡RESPÓNDAME!" grita el teniente Cruz con absoluta rabia y... indignación, exclamando el capitán Menéndez descolocado "¿Qué? De que coño está hablando, teniente."

Pero la respuesta... les llega muy oportunamente, porque alguien da unos toques a la puerta abierta para pedir entrar: el segundo o ayudante del General español, el comandante Antonio Ruiz... con un fajo de papeles grapado en la mano.

"Señor... acaba de llegarnos esto por correo electrónico desde Madrid. De parte del Ministerio del Interior." le dice el normalmente dicharachero y bromista comandante... que ahora está muy serio (porque la cosa no es para tomársela en absoluto a broma) dándole el fajo de papeles grapado al General, que recogiéndolos, responde "¿Del Ministerio del Interior? … ¿La Policía Nacional?"

Ruiz le hace que sí con la cabeza, serio e incluso un tanto serio... porque es consciente del error que la expedición española cometió incluso antes de llegar a Alnus: no revisar el historial y expediente de todos y cada uno de sus soldados. Porque en cuando el General español lo ojea... se da cuenta de que... el teniente tenía un motivo personal, muy personal, para hacer lo que ha hecho. Pasmado, el General baja los papeles, y mirando al teniente Cruz...

" … Así que ha sido por iniciativa propia. Cómo no nos hemos dado cuenta nadie de esto?" exclama el General español apretando los dientes de rabia, dándose cuenta del error que han cometido, preguntando el capitán Takuya "¿Me permite, señor?" y recoge los papeles para echarles una ojeada... aunque sin poder leer mucho, por estar escrito todo en español. El General, mirando fijamente al teniente Cruz, que permanece con los ojos vidriosos, con una impotencia y rabia que se lo están comiendo vivo, suelta muy serio...

" … Así que una de las víctimas mortales en el ataque imperial rebelde en Madrid... fue una niña de 6 años, apuñalada en el pecho con una espada... llamada Julia Cruz. … Su hija, teniente. ¿Es correcto?" pregunta muy serio... pero también con mirada compasiva hacia el teniente, que cabizbajo y profundamente triste, entre lágrimas de dolor e impotencia, explica...

"Ayer... hubiese sido su cumpleaños. … 7 años. Mi niña... … El año pasado, cuando cumplió seis, quería que le regalase una camiseta de la roja firmada por Iniesta. Era su jugador favorito. Tuve que remover cielo y tierra para conseguírsela, pero cuando se la regalé... verla saltar y reír toda contenta... eso me llenaba de felicidad. … Este año, el último día de colegio justo antes de navidad, me dijo que quería tener una mascota para su cumpleaños. Un hámster de esos que parece una bola de pelo. Incluso ya tenía decidido el nombre: momo. Jajaja." dice riendo con tristeza y las lágrimas cayéndole por las mejillas el teniente de los GOE, que explica definitivamente, el verdadero motivo de por qué... ha intentado asesinar a la emperatriz Piña Co Lada.

" … Sólo dos días después, la noche del 22 de diciembre... yo y mujer... Oh, Dios mio. … ¿Sabéis lo que es que te lleven a un depósito de cadáveres... para confirmar si ese cuerpo es del de tu hija? ¿Mh? ¿Ver el cuerpo sin vida de mi propia hija... CON UN AGUJERO ENORME PRODUCIDO POR UNA ESPADA EN MEDIO DE SU PECHO!? ¡ESE DÍA EMPEZABA SUS VACACIONES DE NAVIDAD! ¡SÓLO TUVO LA CULPA DE SALIR CON SU MADRE DE COMPRAS POR EL CENTRO DE MADRID! ¡CLAVARLE UNA ESPADA A UNA NIÑA DE SEIS AÑOS! Pobre... pobre niñita mía..." exclama el teniente... rompiendo a llorar sin consuelo, quitándose definitivamente la máscara de soldado de fuerzas especiales que siempre mantiene la compostura y la cara de póquer en todas las circunstancias... mostrándose cómo lo que es y ha sido los últimos dos meses: un padre a quien le han arrebatado lo que más quería. Ante la mirada entre muy sería y compasiva de demás presentes en la sala, incluso de Myuute, que lo encuentra muy triste... pero no de Ren, que mantiene la frialdad y la compostura ente este relato... de cara afuera. El teniente Cruz pero... termina de explicarse, diciendo entre lágrimas de infinita tristeza, rabia e impotencia...

"¿Sabéis lo que es? Mh? Perder lo que más querías y no poder hacer nada. Esos asesinos nos destrozaron la vida, a mi y a mi mujer. No poder hacer otra cosa que llorar sobre su tumba. Mi niña... … Por eso... cuando mi unidad fue destinada aquí... lo vi claro. Me puse mi máscara de soldado de élite, sin que nadie sospechara nada de mi... y decidí esperar mi momento para cobrarme mi venganza. Para acabar con todos ellos. Con Zorzal... PERO TAMBIÉN CON LA EMPERATRIZ, ME DA IGUAL! ¡SON LA MISMA FAMILIA Y A MI NO ME ENGAÑAN! ¡SON LOS RESPONSABLES DE LA MUERTE, DEL ASESINATO BRUTAL DE MI HIJA, Y SE LO QUERÍA HACER PAGAR CON LA VIDA! ¡Y SI PUDIESE, COGERÍA LA CABEZA NUCLEAR QUE TIENEN LOS FRANCESES EN EL ARSENAL Y DESINTEGRARÍA SADERA Y TODO EL MALDITO IMPERIO, ME DA IGUAL SI EL REBELDE O EL OTRO! … Sólo quería vengar la muerte de mi hija. Nada más. Luego me hubiese volado la cabeza o me hubiese entregado, no lo sé. Pero la capitana Schmidt... es la mejor de todos nosotros. Ella y el capitán Itami olieron el peligro y cortaron la situación. Pequé de ingenuo al pensar que mi plan funcionaría. … Soy un fracaso cómo soldado de los GOE y cómo padre." acaba diciendo el teniente Cruz con sonrisa triste, cabizbajo, aceptando su derrota sin condiciones, ante la mirada estupefacta del capitán y superior de Cruz, el capitán Menéndez de los GOE, mientras el General está reflexivo, de brazos cruzados y los ojos cerrados... y Ren, aun de brazos cruzados sobre la pared y mirando muy seria hacia el teniente Cruz.

"¿Señor?" pregunta el capitán Takuya de la Policía Militar al General español, que echando un suspiro de honda preocupación, abre los ojos y responde "Aaaagghhh... teniente... puede tener los motivos que quiera. Pero eso no le salvará ante el tribunal militar. Y la emperatriz... nunca jamás tuvo nada que ver en la muerte de su hija. Nunca. En realidad... ha cometido un terrible error, teniente. Porque para llevar a cabo su venganza... ha llegado a asesinar a uno de sus compañeros, a un compatriota. Se ha convertido en nada más que en un mero asesino sediento de sangre. Y por ello, su hija, allá dónde esté... sólo sentirá vergüenza de su padre." dice en tono muy duro el General español... arrancando el teniente Cruz a llorar con cara completamente desencajada, diciendo entre sollozos y lágrimas, echándose las manos a la cabeza "Es... verdad. Qué he hecho. Julia... mi niña. Perdóname. Perdona a papá. Julia..."

"… Capitán Takuya. Llévenselo." ordena el General español al ancho y fuerte capitán japonés de la Policía Militar de la Coalición en Alnus.

Así de contundente y muy mala cara se expresa el General Pedro Gutiérrez, un hombre normalmente bonachón y de buen humor, y que ahora ha mostrado su cara dura y estricta (que también la tiene). Entre Takuya y Myuute, levantan al teniente Cruz, que hundido en su tristeza, o incluso en... su shock, por haber cometido una locura irracional hasta el punto de asesinar a uno de sus propios compañeros de armas, será inmediatamente extraditado a España en las próximas horas, dónde acabará ante un tribunal militar y sentenciado sin ninguna duda a cadena de prisión el resto de su vida... y se lo llevan cogido por brazo y brazo, fuera de allí, quedándose en la sala Gutiérrez, Ruiz y Schmidt, exclamando el General con mala cara...

"Mierda... cómo ni nosotros ni nadie se dio cuenta de lo que el teniente tenía entre manos?" y a su lado, su segundo, Ruiz, le responde... con su tono de bromista de mal gusto habitual "Ah, ya se sabe, señor. La maldita burocracia. O cómo diría José Mota: Si no es por no ir, si hay que ir se va. Pero ir pa ná, es tontería. ¡Jajaja... jaja... em... mejor me callo." dice con expresión estúpida en la cara, al ver que tanto el General cómo la capitana le miran muy raro. Pero tras las habituales tontunas del comandante español, Ren, quien hasta ahora ha permanecido allí casi cómo mera espectadora, dice con su también habitual seriedad y frialdad germánicas...

"Eso es lo de menos, General Gutiérrez. Aunque las medidas de control psicológico de oficiales hubiesen sido mayores, dudo que hubiesen servido de nada. Porque... en el fondo le entiendo perfectamente al teniente Cruz. ¿Sabe por qué?" pregunta intrigante y fría la capitana Shmidt a los dos mayores mandos militares españoles de la coalición, que se quedan serios sin decir nada, explicando la atractiva capitana germanojaponesa de cabello castaño y ojos grises...

"Porque es un ser humano, cómo vosotros y cómo yo. Y a los humanos, a las personas, cuando nos arrebatan lo que más queremos y amamos en nuestras vidas... o nos hundimos en la más absoluta tristeza... o reaccionamos con la mayor virulencia, cegados por un sentimiento de ira y venganza hacia el culpable, caiga quien caiga. Muchas veces sin pararnos a pensar si al hacer eso, nosotros no nos estaremos convirtiendo también en verdugos en vez de víctimas... y si ese verdugo es el verdadero culpable de nuestro dolor. Así somos las personas, General Gutiérrez. Puede que no en la misma intensidad, pero sé lo que se siente cuando te arrebatan alguien que te importaba. Yo he sabido siempre mantener mi autocontrol, pero el teniente no ha sido capaz, y no me extraña. Es algo que te viene de las entrañas y no puedes controlar. ¡Ja! Itami es un suertudo. Ojalá otros pudieran también haber tenido su misma suerte." acaba diciendo Ren con cierta tristeza aunque manteniendo su expresión fría.

Los tres se quedan reflexivos, incluso un tanto entristecidos, en aquella sala de interrogatorios de la PM de Base Alnus. Pero en su cabeza, Ren piensa Es verdad. Al final, aquí todos acaban preguntándose lo mismo. ¿Qué habría hecho Itami?

**** Diez minutos después****

En el Despacho del General Hazama, hace un rato que ha entrado y se ha plantado ante su máximo superior y el de toda la coalición a ese lado de la Puerta de Ginza, con una petición y una voluntad inquebrantable... de querer encontrar respuestas por si mismo. Justo entonces, el teniente Yanagida, con una carpeta con papeles y documentación bajo el brazo izquierdo, entra en el despacho, encontrándose con Itami plantado ante la mesa del General... estando ambos hombres, más serios que nunca, incluso desafiantes, mirándose directamente a los ojos. Yanagida puede intuir enseguida... que tiene que ver con lo que pasó dos días antes: lo que el capitán Otaku junto a su Harem, vío en aquella filmación a color de principios de los '70 en Rondel: a su padre de joven. Necesita saber por qué estaba allí o mejor dicho... que tuvo él que ver con el Proyecto del que ya muchos hablan en Alnus... pero nadie sabe realmente para que será y que intenciones tienen quienes hay detrás: el proyecto 2/71.

"Capitán... supongo que es consciente de la gravedad de lo que me está pidiendo, no? Por no mencionar que incluso es... ilegal. Un simple capitán de las JGSDF no puede tener acceso a información clasificada de los servicios de inteligencia, en este caso... al hermano de la emperatriz, Diabo, antes agente de la CIA y ahora en manos de la PSIA." dice muy serio Hazama a un Itami que no se mueve de su postura ni un milímetro. Y vaya si lo demuestra, replicando serio e incluso frío (cosa siempre rara de ver en él)...

"Señor... con el debido respeto... no pienso moverme de aquí hasta que me de autorización para poder ir a hablar personalmente, cara a cara... con Diabo, en dónde sea que la PSIA lo tiene encerrado. Necesito saber lo que de verdad hizo mi padre ahí. Mi madre tiene la mente demasiado nublada cómo para recordar nada. Él es la única persona que puede saber el por qué. Y necesito hablar con él. Así que, señor... vuelvo a pedir permiso para hablar con el hermano de la emperatriz al otro lado de la puerta. ¡Por favor, señor!" exclama Itami... postrándose ante el General, a la manera japonesa de mostrar respeto reverencial hacia un superior o senpai, y Hazama, sopesándolo con los ojos cerrados y los brazos cruzados... acaba por abrirlos, tomando una decisión.

" … Está bien, capitán. Puede que luego me arrepienta de lo que voy a hacer ahora, pero... tiene mi permiso." dice Hazama, cosa que sorprende enseguida tanto a Itami... cómo a Yanagida tras suyo, diciendo el General japonés "Debes tener en cuenta que esto se hará de manera extraoficial, sin informar a mis superiores ni al ministro de Defensa Taro Kano. Se lo pediré directamente a Komakodo. Si es para devolvernos un favor, lo hará con mucho gusto. Cuando sea el momento se te avisará y la PSIA se encargará de llevarte... ante Diabo en persona. Pero recuerde, capitán Itami, de no hablar con ningún inferior de esto... ni tampoco con sus chicas. Y en cuando regrese de su "charla" con Diabo, quiero que me redacte un informe a mano y me lo entregue a mi personalmente. ¿Alguna pregunta?"

"Emmm... no, señor. Mu... muchas gracias, señor." exclama un Itami sorprendido por haber conseguido convencer al duro y recto de Hazama, respondiendo éste... haciéndose el duro y el indiferente "Bien. Retírese, capitán."

Itami se pone firme y saluda al General, que se levanta de la butaca para devolver el saludo, marchándose con una mueca confiada en los labios, diciéndole Yanagida con su habitual prepotencia de oficial superior al pasar ante él "Eres cómo un niño consentido en una tienda de caramelos, eh? Hasta que no te dan lo que quieres no dejas de patalear."

Itami, sorprendiendo un poco a Yanagida, no le dice nada, le sonríe y le da unas palmadas de ánimo, saliendo del despacho del General... dispuesto a saberlo: a encontrar respuesta al gran enigma del verdadero pasado de su padre.

"Disculpe, señor... seguro que ha sido una buena idea lo que acaba de hacer? Si se enteran sus superiores, podemos tener serios problemas." dice Yanagida serio al General, que le responde en el mismo tono "Usted no ha visto sus ojos, teniente. Ante una mirada tan decidida, no podía negarme. De pasada, nos puede servir para saber más y mejores cosas... sobre que demonios es el proyecto 2/71 del que tanto oímos hablar y del que aun pocas cosas sabemos."

"Va... vaya. Así que también manda a Itami a hablar con Diabo para que la Coalición sepa más detalles de nuestro enemigo en la sombra. Dos pájaros de un tiro. ¿De verdad cree que lo que la PSIA no ha podido sonsacar a ese asesino... lo va a hacer Itami? Aunque conociéndole... por qué me molesto en preguntar." pregunta aun serio pero sarcástico el teniente japonés con gafas y pronunciado flequillo medio en broma, cuando Hazama se fija en los fajos de papeles que trae su segundo, preguntando "¿Qué me traes, teniente?"

"Los primeros informes preliminares de la investigación de la Policía Militar en Sadera, con la ayuda de las autoridades imperiales, señor." dice Yanagida, entregando los documentos a Hazama, que los ojea enseguida, explicando Yanagida "De momento, no hay conexión alguna entre el intento de asesinato de la emperatriz por parte del teniente Cruz de las fuerzas especiales españolas, y los Generales del Ejército Imperial Reconstituido, que la han intentado apuñalar. Además, el teniente Cruz acaba de confesar que su intentona de asesinato contra la emperatriz, fue por venganza por la muerte de su hija a manos del ataque imperial en Madrid."

"Por lo tanto, no tienen nada que ver uno con lo otro. Eso tampoco me tranquiliza mucho, teniente. ¿Eso significa que está el imperio rebelde de Herm tras ello? ¿O en realidad..." dice Hazama intrigado de verdad, cuando alguien llama tras la puerta para entrar, exclamando el General japonés "Adelante."

Entra entonces la teniente-coronel Jilien Migasho... con una noticia de última hora bajo el brazo, diciendo un tanto sarcástica...

"Disculpen si interrumpo algo, caballeros. Acabo de informar a mi General de algo importante, y me ha pedido que se lo diga enseguida a ustedes." dice seria y segura cómo es habitual en ella. Yanagida y Hazama se miran serios por un instante, devolviendo la mirada hacia la francesa de color y preguntando el General japonés con bigote...

"¿Una información de su "jefe" en el DGSI? ¿De que se trata?" pregunta Hazama con interés, queriendo saber lo que puede que sea una buena noticia para ellos... o tal vez no, porque Migasho le responde toda seria "El señor Lafonte me lo ha comunicado hace cosa de veinte minutos. Según sus fuentes norteamericanas, Dyrrell por fin va a actuar con todos los medios de que dispone, contra quien ya sabemos. Contra el Director General de la CIA... Richard Stravinski. Parece que por fin el muy idiota se ha dado cuenta de sus troperías. Pero... al jefe hay algo que no le convence del todo." dice Migasho un tanto sarcástica pero sin dejar su seriedad, exclamando entonces Yanagida intrigado...

"¿? ¿Sin importarle las repercusiones políticas que pueda tener para él? Vaya, eso es que la cosa es grave de verdad. Y si usa todos los medios a su alcance... eso puede ser un operativo o bien militar, o bien civil; del FBI. Si es en este último caso, no podrá ocultarlo a la opinión pública por mucho que quiera, y el escándalo será tan mayúsculo, que el Congreso acabará pidiendo un Ipeachment contra Dyrrell por haber permitido que pasara o simplemente, por inepto. No me gustaría estar en su pellejo ahora mismo." exclama Yanagida arqueando una ceja, sarcástico, tomándose a cachondeo algo que en realidad... es infinitamente más serio, cosa que se encarga Hazama de hacer ver, que juntando sus puños bajo su barbilla, exclama muy serio e intrigante...

"Puede que tenga razón, teniente. Y el señor Lafonte, también, teniente-coronel. A mi tampoco me convence en absoluto que sea tan fácil acabar con ese tal Richard Stravinski. Nosotros obviamente no podemos hacer nada al otro lado de la puerta. Esa es una cuestión que debe resolver el gobierno estadounidense y sus Fuerzas Armadas, que de seguro, también tendrán un papel. Sin embargo... algo me dice que no va a ser tan fácil. Ese hombre, por lo que sabemos, es extremadamente inteligente. Demasiado, incluso. Tengo el mal presentimiento y espero equivocarme... de que nos va a dar una muy desagradable sorpresa." acaba diciendo Hazama muy serio e intrigado, siendo visto por Yanagida y Migasho igualmente intrigados.

Porque estas últimas palabras de Hazama, pueden resultar, nunca mejor dicho... proféticas. Al mismo tiempo que en cuestión de horas... Itami puede encontrarse cara a cara con un aprendiz del innombrable en poder de la PSIA: Diabo. Quien sí... puede saber lo que Itami quiere saber y saber ya. Dos cosas separadas... que tienen relación entre sí. Porque en efecto... al otro lado de la puerta, y del Océano Pacífico... algo muy importante está a punto de empezar. Algo que puede suponer una victoria... extremadamente amarga.

UN DÍA DESPUÉS. 15 DE FEBRERO.

Blackforest Village, Nebraska, Estados Unidos. 2:00 AM hora local

Hace sólo 24 horas, estaba de permiso, disfrutando de un descanso y de la mucho más tranquila y relajada vida civil, en su casa de Palm Beach, California... practicando el surf que es uno de sus grandes hobbies, con compañía de su atractiva y tetona novia, que al llegar la noche... ejem... acabaron haciendo un "aquí te pillo aquí te mato". Pero cuando iban por la tercera o cuarta vez... el móvil sonó, diciéndole alguien al otro lado... que había una alerta en marcha, obligándole a reincorporarse al servicio inmediatamente... y a dejar a su chica a medias.

Porque con lo de "reincorporarse al servicio" hace referencia a que él es militar estadounidense... pero que nadie, en la vida civil, sabe ni debe saber que lo es, ni tan siquiera su novia o su familia... porque él, no es en absoluto un "soldado" cualquiera. Es simplemente... mucho más que eso: es un Delta Force.

Ahora, 24 horas después... él, el teniente primero Charles Smith, un tipo que pese a su juventud (24 años), su aspecto de cabello castaño medio largo... al más puro estilo surfista, y que físicamente no es un armario de dos metros pero está en excelente forma física, nadie lo diría a primera vista... que es uno de los mejores soldados de élite de Estados Unidos, se dispone a cumplir una nueva misión. Una misión de la que él y su equipo... han sido informados más bien a matacaballo, pero ellos están entrenados y capacitados para hacer el trabajo que sea, dónde sea y contra quien sea. Y aunque suene exagerado... es algo que él y su equipo, se creen porque son capaces de hacerlo. O porque sencillamente... son los mejores.

Siendo las dos de la madrugada de paso, él, teniente primero Charles Smith, está a bordo de un sofisticado (y muy caro) helicóptero "invisible", o más bien modificado con características stealth (cómo el que se usó en 2011 para acabar con Bin Laden por parte de los Navy Seals): un Sikorsky MH-60 Stealth Hawk, que mantiene las lineas maestras del Black Hawk, pero con materiales especiales y formas más rectas para absorber las ondas de radar, siendo además mucho más silencioso en vuelo. Dos factores que encima, volando a muy baja altura cómo lo está haciendo, lo hacen prácticamente indetectable para las defensas "del nido de hormigas"... pero dónde no van directamente, sino...

A bordo de ese helicóptero invisible entre comillas, evidentemente no va solo... sino con los dos pilotos del aparato... y los otros cuatro miembros de su equipo: el teniente segundo Zack Killmer (raza blanca, alto y musculoso, cabeza rapada y espesa barba pelirroja, ojos azules), el también teniente segundo Dereck Ritchmond (raza blanca, estatura mediana pero en buena forma, peinado oscuro o moreno informal con perilla, ojos azules), el "novato" de la unidad, el sargento de primera clase Leonard Sorenson (blanco, estatura mediana pero musculoso, cabello moreno largo ligado con una coleta, ojos verdes) y el "bromista" de la unidad, el sargento mayor William Mills (raza negra, muy alto y fuerzudo, con músculos marcados en brazos y pectorales, cabello muy corto con largas y anchas patillas teñidas de rubio): estos cinco hombres al completo... forman uno de los "escuadrones" que forman dicha unidad, cada una de la cual la forman cinco hombres... desplegando hasta cuatro de ellas para la operación.

No todos llevan exactamente igual su uniforme de combate... "reglamentario", el cual si que es igual en que no llevan ningún signo identificativo de unidad, nombre o rango. Sólo la bandera en el pecho de la Body Armor y en los brazales del uniforme. Pero si visten el MultiCam con camuflaje del tipo Scorpion W2, que incluye armilla o Intercept Body Armor con placas cerámicas de última generación y numerosos bolsillos para municiones, botiquín, etc.; con casco tipo OPS-Core Fast con cascos y micrófono incorporado con el transmisor, así cómo una pequeña cámara y... un sistema de visión nocturna/térmica GPNVG de hasta cuatro lentes que da visión completa y panorámica, acoplado en la parte frontal del casco. A esto hay que sumar un pequeño GPS (en el antebrazo del uniforme) y que no llevan radios cómo tales, sino comunicadores por satélite. Además de unas gafas tácticas que cubren y protegen los ojos y un pasamontañas que les cubre el rostro salvo ojos y boca.

Uniformes de combate con todo lo necesario, a cual cada uno... le da su toque personal, porque los Delta pueden llevar el uniforme cómo quieran. (Sorenson con un pañuelo palestino al cuello; Ritchmond lleva unos guantes tácticos de lana negros en vez de los reglamentarios, y el "graciosillo" de Mills... un pasamontañas con la cara de "Dora la Exploradora").

A esto, hay que sumar que sus armas, tampoco tienen por qué ser reglamentarias. Smith lleva consigo un fusil H&K HK416 A5 de 5,56mm con puntero láser, silenciador, mira ACOG con visión nocturna y térmica, y lanzagranadas H&K AG36 de 40mm; su arma secundaria, la pistola SIG-Sauer M17 con mira láser y linterna táctica incorporada. Killmer y Sorenson llevan las mismas armas... excepto Ritchmond, que es el tirador del equipo y lleva consigo un H&K HK417 con mira infrarroja de largo alcance con silenciador, y pistola H&K USP Tactical con silenciador y puntero láser... y Mills, que lleva unas armas peculiares porque simplemente "les ha cogido cariño": un fusil M-14 EBR con mira telescópica... y una pistola Rock Island Armory M1911A2 con linterna táctica.

En ese momento, sobrevolando a muy baja altura sobre el corazón de Nebraska, en medio de campos nevados, en una noche que afortunadamente para ellos, está despejada y con luna, cosa que les facilitará la misión, Smith revisando por ultima vez sus armas, cómo los demás... observando que el sargento primero William Mills, afila la hoja de su cuchillo táctico con una pequeña piedra, cuando a su lado, el teniente segundo Zack Killmer le dice en broma...

"¡Ja! No sé que será más perturbador para el enemigo, sargento mayor. Si verte con ese cuchillo de carnicero... o que lo última cosa que vean, es ser apuñalado por Dora la Exploradora." dice el teniente segundo en clara alusión al pasamontañas con la cara del personaje infantil, echándose todos unas risas, más aun cuando el delta negro, con el caso quitado, se pone el pasamontañas, y imitando una espantósamente ridícula voz infantil, suelta...

"¿Dónde está el zorro? No lo veo. ¿Vosotros lo habéis visto? ¡Ah, ya me acuerdo! Le volé la puta cabeza con un balazo del .30 y le corté la yugular con mi cuchillo!" dice imitando al persona infantil con muy mala leche, echándose todos unas risas otra vez, excepto el que manda, el teniente primero Charles Smith, que con una sonrisa confiada, segura, en los labios, le señala con la mano derecha... cómo si ésta fuera una pistola, diciéndole al sargento mayor con ironía "Ya está bien, sargento mayor dora la exploradora. Esto es por tu bien. Jajaja." dice haciendo el gesto de que dispara con la mano.

"Auch. Eso ha dolido, teniente. Sólo era para calmar los nervios. Especialmente para el novato." dice el sargento Mills en referencia al sargento Sorenson, que le mira mal de reojo, exclamando "¿Desde cuando hay novatos en los Delta, listillo? Te recuerdo que soy el tirador y quien os protege el trasero a todos en caso necesario. Así que menos bromitas de las tuyas."

"Teniente primero. ¿Qué cree realmente que vamos a encontrar ahí dentro? Si está la CIA metida, podría ser cualquier cosa que nos imaginemos." dice más serio el teniente segundo Zack Killmer, pero antes que Smith pueda responder, una vez más, William Mills se hace el gracioso, y emulando un conocido meme, suelta...

"Ya te lo digo yo. … Aliens." dice el sargento mayor de cachondeo, con la misma cara y pose que el tipo del meme, y los demás, echan al mismo tiempo un suspiro de hartazgo, y el propio Smith, con estúpida mala cara, le replica a su colega de color "Sargento, quieres que te vuelva a disparar por tu bien? Somos Delta's, no el Equipo A."

"Ya lo sé, teniente, ya lo sé. Pero... en una cosa nos parecemos al Equipo A, sabe? A mi, cómo decía Hannibal... me encanta que los planes salgan bien, jajaja" dice Mills sonriente en respuesta a la reprimenda (un tanto blanda) del teniente primero Charles Smith, quien le sonríe un tanto serio y frío la gracia, pero Smith les responde a todos, exclamando...

"Chicos... que nos encontremos ahí dentro, y reportarlo, forma parte de la misión. Pero no es asunto nuestro saber el que hay ahí, sino conseguirlo. Sea lo que sea, y haciendo limpieza con quien nos topemos de por medio." explica el mando de la unidad especial, cuando entonces, uno de los pilotos del helicóptero stealth, les avisa "Atención, escuadrón A. Tres minutos para llegar al punto de entrega. Prepárense para saltar."

"¡Ya lo habéis oído! ¡Iniciamos la operación! ¡Desde ahora mismo y hasta que terminemos, quiero a todos y cada de uno de vosotros concentrados al 300% en la misión! ¡Quiero silencio y ni un sólo comentario innecesario! ¡Quiero total compenetración entre todos! ¡Y cómo siempre, fallar o fracasar no existe en nuestro vocabulario! ¡Entraremos vivos y de una pieza, y volveremos a salir vivos y de una pieza, habiendo cumplido con nuestra misión! ¿Entendido!?" exclama Smith a sus hombres, quienes le responden con un contundente "¡SÍII!", y se preparan definitivamente, poniéndose los pasamontañas, las gafas tácticas y los cascos. Una vez listos y mirando a su teniente, éste, también se cubre la cabeza, diciendo al final "Bien... entonces en marcha!"

"¡Llegada a posición asignada, confirmada! ¡Salten!" exclama uno de los pilotos a través de sus cascos, y Smith, abriendo la compuerta lateral del helicóptero, que se sitúa a unos 20 metros del suelo, en medio de una zona de bosque poco densa y cubierta de nieve, soltando la cuerda de nylon sujetada con un sistema de sujeción automático, gritando Smith "¡VAMOS, ABAJO ABAJO ABAJO!"

Uno tras otro, los cinco hombres van bajando rápidamente por la cuerda desde el helicóptero sigiloso al suelo. Helicóptero que levanta mucho polvo de nieve... pero a penas se oye, haciendo mucho menos ruido que uno convencional. Una vez los cinco están abajo, disperándose cada uno hacia una posición segura, a cubierto, Smith, el último en hacerlo, hace señas manuales a los pilotos para que suelten la cuerda y se marchen. En el aparato, el piloto informa por su transmisor "Oso hormiguero, Oso hormiguero, aquí Delta Wing 1. El paquete ha sido entregado. Repito. El paquete ha sido entregado. Regresamos."

El helicóptero stealth, abandona definitivamente el aérea, sin subir mucho de altura pero aumentando la velocidad, hasta perderse de vista. En el aérea dónde han saltado... no parezca que haya nadie, pero están los cinco allí, cada uno en una posición diferente, moviéndose uno a uno, con absoluto sigilo, cuando Smith oye por sus cascos...

"Teniente. Lo tengo. A las cuatro a cincuenta metros." le avisa por su comunicador el sargento Mayor Mills, yendo el grupo hacia la posición vista, en medio de la oscuridad de la noche... pero viendo perfectamente con sus googles de visión nocturna de última generación. Los cinco Delta Force, acaban ante la entrada de una pequeña galería subterránea, cubierta de vegetación y con oxidada verja metálica encima.

"¿Lo ha encontrado, sargento mayor?" dice en voz baja y todo serio y centrado el teniente Smith, con su rostro (cómo los demás) cubierto con esas cuatro lentes de su gafas de visión nocturna, respondiéndole Mills también hablando bajo "He tenido que hacer uso de la visión térmica para encontrarlo a la primera, teniente. Está tapado con casi medio siglo de vegetación. Pero según los datos y las coordenadas, está es una de las dos galerías de suministro de agua de la instalación. Unos 300 metros hacia el este, está una de las galerías de alimentación, con varias lineas subterráneas de muy alta tensión. Esas deben de ser más anchas, pero cómo supongo que ninguno de nosotros quiere quedarse estéril o morir de cáncer por la radiación electromagnética, es mucho más seguro entrar por aquí."

Smith hace que si con la cabeza, muy serio, hasta que ordena un "Adelante" a sus hombres. En a penas dos minutos, con los cuchillos tácticos cortan la vegetación que tapona la entrada a la pequeña galería subterránea, y luego, Killmer y Sorenson colocan pequeñas cargas explosivas plásticas para volar la verja metálica, quedando al fin libre. Antes de entrar, iluminándola Mills con la linterna táctica de su pistola...

"Según los planos originales de los '60, esta galería tiene una pendiente hacia abajo de unos 20 grados y una longitud de casi tres millas. Incluso andando rápido... tardaremos alrededor de dos horas en recorrerla. Lleva directamente al nivel más inferior de la instalación. El objetivo principal está justo en medio, dos niveles por encima." dice Ritchmond seriamente, cuando Smith habla con Killmer... que comprueba algo en su tableta o ordenador de campaña que lleva en su bullet prof, preguntándole "¿Alguna señal electrónica?"

" … No, teniente. Ni rastro de sensores ni de cámaras de seguridad. Diría que esta galería prácticamente no la ha pisado nadie desde que la construyeron. Pero si detecto algo, me encargaré de intentar bloquearlo." dice también muy serio y concentrado el teniente segundo Zack Killmer, cuando Smith, mirando el reloj de su GPS en su antebrazo, dice "Las dos y catorce minutos. A las cinco en punto, cuando aun no se vislumbre el sol en el horizonte, empezará el bombardeo sobre el nido de hormigas y alrededores... y inmediatamente después, se iniciará el ataque. Cuando empiece el bombardeo, iniciaremos el ataque al interior, sincronizados con los otros cuatro equipos. En marcha." ordena Smith a sus hombres, que se disponen a penetrar en la estrecha, vieja, húmeda y oscura galería con tuberías de agua de plástico a un lado y un muy estrecho pasillo de a penas metro y medio de altura por un metro de ancho.

"Tiene pinta de estar lleno de polvo y mierda, después de casi medio siglo. ¿Seguro que podremos pasar con todo el equipo? Esto es muy estrecho." dice un tanto quejoso el "novato" sargento Leonard Sorenson, respondiendo Mills... una vez más con mala leche...

"Sí... cómo el coño de una virgen. Pero son las órdenes, novato. Para adentro." y también una vez más, Smith le responde serio pero un poco sarcástico... haciendo que le dispara con la mano "Sargento... te lo advertí. Esto es por tu bien, mfmfmf."

Al final, los cinco soldados de élite de una de las mejores unidades especiales del mundo, se meten por esa galería... camino hacia su objetivo y hacia un asalto que en dos horas... les revelará algo que les dejará, pura y simplemente... boquiabiertos.

**** Dos horas después. 4:35 AM hora local. Puesto de mando táctico Lima cero

(nombre en clave: Oso Hormiguero). 25 Km al sur de Blackforest Village, Nebraska.****

Desde el aire, a bordo de un Sikorsky UH-60M Black Hawk, lo ha podido ver con sus propios ojos. En la retaguardia, la enorme, gigantesca, tremenda cantidad de vehículos de suministros (camiones remolcadores trayendo los carros de combate y otros blindados... junto a los camiones cisterna para el repostaje de combustible. Retaguardia que está a una distancia segura de la artillería pesada que en el nido de hormigas hayan podido desplegar. Y también... la concentración y posicionamiento de los varios batallones de infantería, junto a los cuerpos de tanques a la avanzada para cubrir a la infantería. Una concentración de fuerzas que está ya lista y en posición para iniciar el avance contra un enemigo que parece invisible, sin identidad, sin ni siquiera rostro ni nombre... pero que está ahí y ya saben a quien sirve. Romper esas defensas y averiguar que es lo que se está cociendo ahí dentro... es ahora el gran objetivo.

Todo, dentro de un área en varios condados, que se ha quedado aislado del resto del mundo, por haber quedado bajo control militar. Todas las carreteas, vías férreas, el tráfico aéreo civil de helicópteros o avionetas, está estricta y completamente prohibido. La Guardia Nacional de Nebraska, es quien acomete esa estricta cuarentena, no dejando entrar a absolutamente nadie, y deteniendo o expulsando a cualquiera que la incumpla. Y por supuesto, la prensa, que ha acudido, no puede ni sabe que es lo que realmente está pasando. Sólo se les ha informado desde el propio Estado y no desde Washington, que son meras maniobras militares. Una situación que no es para menos... ya que no sólo es un asunto de Seguridad Nacional de máximo nivel para el gobierno de Estados Unidos. Es un asunto que supone de hecho... un riesgo temible y aun no calculado en toda su extensión... para ambos mundos a un lado y otro de la puerta de Ginza.

Pero es algo en que él, el General Miller Adams, no piensa especialmente. A él simplemente, le han ordenado un trabajo, una misión... y piensa cumplirla, no solo, por supuesto... sino con la ayuda de todos los hombres, sus ejércitos, bajo su mando directo.

El helicóptero aterriza cerca de lo que es una gran base o campamento militar de campaña, dentro del cual, se ha organizado toda una sala de guerra o war room de alta tecnología con monitores gigantes, sistemas informáticos con operarios militares y una extensa red de comunicaciones vía satélite. En cuando el Black Hawk toca tierra y las aspas empiezan a detenerse, la puerta corredera derecha se abre, bajando del aparato el General, vestido con uniforme de "trabajo" o working uniform con gorra, del tipo UCP (Universal Camouflage Pattern), luciendo el M. Adams en la solapa del uniforme al lado del U.S. Army... y las cuatro estrellas que le identifican cómo General en el cuello del uniforme. Ayudándose a andar... con su elegante bastón barnizado por su rodilla herida y su pierna lastimada en combate hace más de 25 años.

Ante Adams, alguien ha venido a recibirle, firme y saludando, en el mismo tipo de uniforme... pero con dos estrellas en su uniforme... y una mujer: la Mayor General Laura Socorro. Mujer latina de no muy alta estatura, piel ligeramente bronceada, cabello oscuro y ojos negros, no aparentemente fuerte, pero muy estirada y estricta, que denota porque tiene el rango que tiene.

"Bienvenido, señor. Estábamos esperándole." dice firme y saludando la estirada militar latina, cuando Adams, que se ayuda de su bastón para andar y frotándose el bigote con la otra mano, suelta con ironía... fijándose en el nombre y apellido en la solapa del uniforme...

"Mmm... socorro, eh? ¡Ja! Muy apropiado antes de empezar la batalla, Mayor General." pero Adams se queda más bien parado, al ver que la mujer, que baja el brazo pero permanece firme, no le responde nada, ni le ríe la gracia, espetando Adams "Que. No tiene sentido del humor, Mayor?"

"No cuando estoy de servicio, señor. Y aun menos... cuando vamos a iniciar una operación de gran envergadura. Sígame, señor." le indica áspera y seca la militar al General Adams, que siendo chapado a la antigua, y quizás aun mal adaptado a la idea de que hayan mujeres en el Ejército, le sigue sin responder, ayudándose de su elegante bastón barnizado para andar... hasta llegar al campamento principal, dónde hay todo un mando operativo con sistemas logísticos y de comunicaciones funcionando, y varios hombres y mujeres de uniforme atendiéndolos. Pero la Mayor General lleva a Adams ante un gran mapa de papel sobre una mesa, de dónde se encuentran: Blackforest Village.

"Todo se ha predispuesto cómo usted ordenó, señor. Se han dividido las fuerzas en hasta seis grupos de batalla o batallones. Uno de ellos se mantendrá en la retaguardia cómo refuerzo o seguro en caso necesario y allí dónde se necesite. Otro... será destinado a ocupar el pueblo adyacente al bosque y a la instalación subterránea del "nido de hormigas". Se encargarán de comprobar... por qué Blackforest Village sigue habitada cuando todos sus habitantes auténticos, fueron masacrados. Espero que no sea..." dice Socorro mostrándose... un tanto intrigada pese a su perfecta cara fría de póquer, preguntando Adams...

"En que piensa, Mayor." y ella le responde, volviendo a mostrarse fría y seca "Nada, señor. Una estupidez sin sentido. Olvídelo. … Los otros cuatro batallones, serán la punta de lanza, que avanzarán desde los cuatro flancos que rodean el epicentro de la instalación, con los carros de combate del 1º de caballería de apoyo al frente. Dicha ofensiva terrestre, pero, será posterior, primero, al ataque aéreo y selectivo por parte de los cazas, para destruir todas las defensas anti-aéreas, y después, al barrido sobre el terreno por parte de nuestra artillería... y de la aviación a baja altura, para destruir definitivamente cualquier resto de defensa anti-aérea o terrestre, al mismo tiempo que las tropas iniciarán su avance... y los otros dos comandos de los Delta Force, entre el caos del bombardeo, se infiltrarán en la retaguardia enemiga por helicóptero. A estas horas, los otros dos comandos ya deben de estar listos para entrar... señor." termina de explicar fría y esquemática la Mayor General latina, espetando Miller Adams... cómo no convencido del todo...

"Mmmm... un buen plan, verdad? Y aun así... algo no me convence. Es... jodidamente demasiado fácil. O ahí abajo pueden tener más refuerzos para sacar a la superficie contra nosotros... o es cómo si luchasen para perder expresamente. Y eso no me gusta. Huele extraño." dice desconfiado y pensativo el General Adams, sin duda, empezando a ser consciente, tal vez a darse cuenta... que están cayendo de cuatro patas en lo que el innombrable quiere que hagan: perder el tiempo allí mientras él...

"¿Señor?" pregunta la Mayor General con la mirada sería y fría clavada en el General, cuando esté, pensativo por un instante, reacciona, exclamando "Agh... póngame en contacto con Helldt."

La Mayor General da la orden a los operarios de los sistemas para que establezcan contacto con el General de las USAF, Klassius Helldt, con quien establecen contacto por videoconferencia a través de uno de los monitores, por dónde aparece el General (y viejo colega de Adams), en uniforme tipo flight suit con cazadora y cascos con micrófono en la cabeza... ya que le está hablando desde mucha distancia de allí... y mucha altura: desde un avión AWAX Boeing E-3G Sentry, con varios tripulantes atendiendo a los sistemas y pantallas tras suyo y alrededor.

"Esa cazadora te queda horrible, Helldt. Pareces un mocoso repartidor de periódicos" dice en broma con sonrisa burlona el General Adams hacia el General de aviación, que le responde en el mismo tono "¿Tú crees? Yo me veo estupendo. Incluso mi mujer me encuentra sexi con ella, jajaja. Además... si estoy a bordo de este avión, es precisamente para repartir "periódicos explosivos" sobre el enemigo. Los Raptor del escuadrón 433 han despegado de la base Nellis a la hora exacta. Todo marcha sobre ruedas. ¿Dónde están ahora, sargento?" le pregunta Helldt a uno de los operarios de los sistemas de abordo a su lado, respondiendo éste "A veinte minutos del objetivo, señor. Justo ahora el stratotanker del escuadrón 55 les está repostando en vuelo, señor."

En efecto, en el mismo instante, muy lejos de allí, más o menos sobre el espacio aéreo entre el suroeste de Nebraska y el nordeste de Colorado, a unos 20000 pies de altura, un avión cisterna Boeing KC-135T Stratotanker, termina de abastecer de combustible al último de los tres aviones de combate, cazas, bombarderos, todos a la vez... que participan en la operación contra el "nido de hormigas": una escuadrilla de tres Lockheed Martin F-22A Raptor, la máquina volante más sofisticada... y cara, del mundo (cada uno de estos aviones cuesta la "calderilla" de 168 millones de dólares, y la hora de vuelo, ya sale por entre 50000 y 60000 dólares). Pero hoy por hoy, el único caza de quinta generación totalmente operativo en el mundo. Los Lockheed Martin F-35 Lighting II, que son más bien aviones de ataque (su maniobrabilidad y velocidad dejan bastante que desear), aun están desplegándose y dando bastantes problemas que se solventan lentamente; el Chengdu J-20 chino aun está en pruebas y es muy inferior al F-22; el Sukhoi PAK-FA ruso aun está en las fases finales de desarrollo, teniendo serios problemas con sus motores; o el Mitsubishi ATD-X Shinshin japonés, que aun está en fase de prototipo, aunque ya vuela.

Pero con estos tres F-22, caza de superioridad aérea de prestaciones simplemente espectaculares (velocidad máxima mach 2.25, techo de vuelo de 65000 pies, autonomía de 1600 millas, radar AN/APG-77, el más potente existente en ningún avión de combate, etc) que junto a su completo arsenal oculto, su diseño y materiales especiales absorbentes del radar, sus sistemas propios de guerra y contramedidas electrónicas, o una buena maniobrabilidad (sin llegar a ser extraordinaria), que le permite su sistema de toveras vectoriales único en el mundo (sólo el Shinshin japonés lleva algo semejante), lo convierten en una máquina que es cierto que no es invisible del todo (eso es imposible) pero se acerca bastante... y lo convierte en la herramienta idónea para el ataque... contra el nido de hormigas y sus defensas anti-aéreas.

En el E-3G Sentry, Helldt sigue hablando a través de videoconferencia con Adams, diciéndole...

"La escuadrilla 433 justo ha terminado de repostar ahora mismo, Adams. Estarán aquí en 20 minutos, justo en el momento de iniciar la primera fase de la ofensiva. Puntuales cómo un reloj suizo." dice Helld con una mueca confiada, replicando Adams... un tanto desconfiado "¿Estás completamente seguro que esas defensas no actuarán o lanzarán ni que sea un misil contra tus cazas? Por muy furtivos que sean, los radares que tienen esos hijos de puta de seguro pueden detectarlos y disparar sus misiles."

"Mfmfmf... ya has olvidado lo que te expliqué?" le responde Helld con una sonrisa confiada en los labios, poniéndose más serio y explicándole "Precisamente por eso, voy a bordo de este Sentry último modelo. Nos sirve no sólo cómo plataforma de radar y comunicaciones móvil. También para medidas de guerra electrónica y anti-radar. Puede bloquear, engañar o despistar a los radares enemigos, haciendo desaparecer la débil señal o rastro que dejen nuestros F-22, creando sombras falsas de los mismos, o creando decenas o incluso centenares de señales fantasma que no existen, pero que sus radares darían por auténticas. Con esto, un caza furtivo lo tiene muy fácil para poder destruirles antes que se den ni cuenta." le explica seguro de sí mismo el General de las USAF al de la US Army, que vuelve a preguntar...

"Está bien... está bien, me has convencido. Qué hay de los Thunderbolt. ¿Llegarán a tiempo?" y Helldt, le responde de nuevo "Sí, justo después de la ofensiva de los F-22, los A-10 arrasarán el resto de defensas anti-aéreas, para que así, vuestros Apache puedan apoyar la ofensiva terrestre con más garantías. Ahora bien, Adams. Eso no garantiza que suframos alguna que otra perdida. Si el enemigo está bajo tierra, puede salir en cualquier momento, y con un simple misil aire-tierra portátil, puede abatir alguno de vuestros helicópteros. Que tus pilotos lo tengan en cuenta." le advierte seriamente Helldt a Adams, que con una sonrisa confiada y... un tanto cruel, cosa que a su lado, la Mayor General Socorro hace que se lo mire toda seria de reojo, le responde...

"Jajaja... déjamelo a mi, Helldt. Tú encárgate del ataque aéreo para allanarnos el camino. El resto... cómo dijo mi hijo de puta preferido... acepta los retos de modo que puedas sentir la emoción de la victoria. Amén! ¡Jajaja!"

Helldt, sonriendo confiado a Adams al otro lado de la pantalla, le hace el saludo militar y corta la comunicación. Adams le devuelve un escueto saludo más bien informal a la pantalla ya en negro con una mueca segura en los labios, cuando a su lado, la Mayor General...

"Señor. Quedan ya sólo quince minutos para la ofensiva. Todas las unidades reportan que están listas para entrar en acción." explica toda seca y fría la militar estadounidense, respondiendo Adams igualmente serio y con la mirada endurecida "Perfecto. Todo marcha según los planes, Mayor General. Pero nos guste o no... los planes, muchas veces, están hechos para irse a la mierda. Aun ignoramos realmente de las capacidades de contra quienes vamos a enfrentarnos. Pero si son mejores de lo esperado... peor para ellos. Les vamos a enseñar quien es el Ejército de los Estados Unidos. Sólo espero que este extraño presentimiento que tengo dentro no se cumpla."

¿Qué ha querido decir Adams con esto del final? ¿Por qué pese a la abrumadora superioridad de fuerzas que tiene bajo sus órdenes... algo no le convence? Su instinto, sexto sentido, llámalo X... le dice, le avisa... de que algo no saldrá cómo él espera que salga. Y no anda en absoluto desencaminado, porque... pese a que una gran batalla está a punto de empezar, su resultado final puede resultar obvio. Incluso contra quien se enfrentan, sus soldados, luchen realmente por defender ese sitio. Pero incluso estos y los militares... ignoran que dentro del nido de hormigas... el resultado final ya está decidido de antemano, y será sencillamente... algo que desconcertará por completo a todos contra quienes se enfrentan: a ambos mundos.

Pero a parte de esto, otras cosas están por venir inmediatamente: una "pequeña charla" entre Itami y Diabo, cara a cara, en que nuestro más querido capitán Otaku... puede saber la verdad sobre el pasado de su padre. ¿O puede que...

Por no hablar de otras cosas, otros misterios... cómo los "hijos de Dios", Karl Brugenau, etc etc. Y alguien que aun no ha aparecido en esta historia... pero que juega un papel fundamental en los acontecimientos... cómo alguien que observa, juzga y decide... sobre las almas que viven sobre Falmart. Pero que se va a topar y va a descubrir... que intenciones tiene un ser que no es maldad: es infinitamente más y peor. Alguien que demostrará que puede incluso... aterrorizar a una divinidad.

Sólo resta decir... damas y caballeros, agárrense lo más fuerte que puedan a sus asientos, porque algo que no se esperan... va a ocurrir.

Y hasta aquí el veinticinco capítulo de "GATE: y la coalición de liberación fue a pelear allí." Bufffffffff... madre del amor hermoso, lo que me ha costado esta vez hacer este capítulo. Aunque no ha sido tanto culpa mía esta vez, sino a "factores externos" que luego explicaré, porque este mes son muchos, demasiados, y me han interrumpido y ocupado el poco tiempo libre que me queda entre semana. Pero la cuestión, es que si alguno de vosotros creísteis que había mandado este fic a la m***** o me había cansado de él, cómo diría Sheldon Cooper... ZAS EN TODA LA BOCA! No soy siempre constante, lo reconozco, pero esto no voy a dejarlo ni de coña hasta que esté terminado, porque es una historia de largo alcance y alta calidad. Quiero que sea el BMW de los fics (otra vez pensando en coches, bueno no me extraña, ahora os lo explico). Esta vez habréis notado que el capítulo es más corto que lo que había hecho últimamente... y es que he decidido de ahora en adelante, hacer los capítulos más cortos en la medida de lo posible, y aumentar el número de capítulos para que quepa todo. Así que de ahora en adelante, iré recortando la extensión de los capítulos progresivamente, y el fic, tendrá unos 60 capítulos en vez de los 40 que estaban previstos. Vamos... casi tan largo cómo los animes de Monster o Slam Dunk, que también iban por los 70 y algo capítulos o incluso más (aunque no haré jamás cómo el anime de Detective Conan, que tiene 200 y pico capítulos, eso ya sería de locos XD). Dicho esto, este es la primera mitad de un capítulo especialmente interesante, en la segunda mitad del cual, algo aun más desconcertante va a pasar. Un capítulo éste que espero y deseo, os haya simplemente mantenido enganchados a la pantalla de vuestro smartphone, tableta o PC (si es en el primer caso, recordad de tener la batería cargada o enchufar el cargador, no sea que os quedéis sin batería antes de terminar). Y más que lo va a hacer en el siguiente, porque será un capítulo simplemente genial, palabra, con un final... buffff, sólo de imaginármelo...

En otras palabras, sea el que sea el tiempo que os toque esperar para el siguiente capítulo, os aseguro que la espera habrá valido la pena.

Bien, dicho esto... me quejaría sobre el recibir tan pocos reviews pero... vagh, para que. Visto que nadie me hace caso... es perder el tiempo. Lo único que puedo hacer, es escribir no más, sino mejor. Algo que sea tan bueno que os den ganas de felicitar o comentar a su autor, o en caso contrario, de querer criticarme porque odiáis lo que escribo (que también debe de haberlos). Así que chicos... escribid reviews si queréis, quien soy yo para obligaros. Por supuesto, quienes me escribís siempre (o casi siempre) cómo siempre, con mucho gusto os contestaré. Decir que una vez más, cómo cada nuevo capítulo, la lista de personajes ha sido actualizada, y que debido a que voy a estar muy liado durante las siguientes semanas, es posible que el siguiente capítulo no llegue hasta finales de mayo o primeros de junio. Sé que es mucho tiempo, pero ahora explico la razón.

Bueno... y ahora... el "justificante" de retraso. Ya que alguno de vosotros puede que esté incluso enfadado conmigo por haber tardado tanto esta vez (más de un mes), por lo cual de verdad y sinceramente, pido disculpas por ello, debo decir que más que el trabajo (que también), ha sido por otras cosas, dos en concreto, una que estaba prevista y otra que no, y que supondrá un schock para mi economía personal durante un tiempo, pero que no tengo más remedio. Uno que es abril, y es época de mi cita anual con hacienda, para hacer mi declaración, que por supuesto, me la hago yo mismo, y es un papeleo engorroso y que me ocupa varias tardes. Pero yo, cómo mero ciudadano trabajador, pago mis impuestos religiosamente, y no cómo muchos políticos, banqueros o grandes empresarios, o millonarios en definitiva, que evaden lo que pueden y más en Suiza, Panamá y otros paraísos fiscales. Lo otro... es un muy caro imprevisto que me tiene de culo desde hace una semana, y que me va a tener aun durante todo el mes: me he quedado sin coche. Mi viejo Renault Clio de 2004 con 240.000km, se me averió el martes de la semana pasada, cuando estaba a punto de llegar a casa. Pocos días después, en el taller... ZASCA! Me dicen que es la rotura de la correa de distribución, lo que significa una avería muy seria y cara: 1200 euros cuesta repararla... y que en un coche tan viejo y con tantos kilómetros, no sale a cuenta.

Total... que les dije que no hace falta... y que voy a cambiarlo por otro coche. Es algo que tenía en mente de hace tiempo, pero ahora me veo en la obligación de hacerlo sí o sí: comprar un coche nuevo, y con ello, endeudarme durante años para pagarlo, cómo pobre currante que decimos en España. Y durante estos últimos días, turnaba el escribir esto, con ir mirando y consultando las webs de los diferentes fabricantes. De momento, estoy entre tres modelos nuevos del segmento B o de sub-compactos: el KIA Rio, el Nissan Micra y el SEAT Ibiza. También me gustan el Peugeot 208 y el Mazda 2, pero los encuentro demasiado caros. Ayer mismo antes de publicar esto, ya estuve en varios concesionarios a ver que tal... y no me ha ayudado a aclararme, todo lo contrario, aun estoy más indeciso. Pero la cuestión es que es algo que me ha ocupado y mucho está ultima semana y las siguientes, porque mientras tanto tengo que ir desde casa al trabajo en transporte público... y tardo el triple de tiempo o incluso más que en coche (más de una hora!), con todo lo que conlleva de madrugar más todavía y de llegar más tarde a casa, o para ir a cualquier parte. Así que... ahora ya sabéis por qué me he retrasado aun más de la cuenta esta vez. Un servidor que os escribe, también tiene sus problemas personales o económicos que debe de afrontar, y eso repercute en el tiempo disponible para escribir este fic. Pero no os preocupéis, porque el fic, con todos los obstáculos que tiene de por medio, sigue adelante con pie firme, y irá a más y mejor cómo he prometido.

A parte de esto... bueno, también podría decir, que ha sido por culpa de que mi Barça ha sido eliminado de forma humillante de la Champions por la Juve (la épica remontada contra el París STG, tirada a la basura) y eso siempre desanima, aunque sólo por un tiempo. Y hoy... un tanto asustado por que va a pasar en el clásico contra el Real Madrid, con un "canguelo" (expresión muy culé) de aquí te espero. Porque si el Barça pierde... Dios, que chafe.

Bueno, para acabar... hoy es el día del Libro. Y aquí en Cataluña particularmente, es la fiesta del libro y la rosa: Sant Jordi. Y cómo mi fic al fin y al cabo, es cómo una buena y larga novela, que mejor día que hoy para publicarlo y disfrutar de su lectura. Así que me despido con un feliz día del libro... y FELIÇ SANT JORDI!

P.D. Contestando al review de "Thundra Fox": Well, first of all, my apologices if my english is not perfect, and greetings to Canada from Spain. I will be very brief. It's no clear to me, if you find my fic good or bad, when you say "this is one hell of a long fanfic." Emmm... maybe because I warned from the beginning that this was going to be a long fic? It's what it has, men. I appreciate you seeing the effort I put into this. But... when you say that I don't recieve reviews because they are written in spanish... mmmm... what one reads... The reason, pure and simple, it's because this fanfic is directed specifically to the spanish-speaking readers. English is the lenguaje of economics, science, the global lenguaje (Althrough here in Europe... it is rather german). Don't worry, we are more of 500 millions of spanish speakers in the world, so that's not the reason. Unfortunatetly, I don't have time to translate it into English (for now). So... at the moment, use the google translator. Anyway, thanks for your review and for reading my story. Greetings from Spain to Canada.

P.D. Contestando al review de "RedSS": Mmmm... en Chile os dejan tener el móvil encendido durante las clases? Ay, pillín. XD Poco puedo decir, porque en tu review, cómo siempre, no te dejas absolutamente nada. Decir que encantado de la vida de que la parte del desfile ante Piña te encantara. Me imagino que lo leíste con la música o bandas militares incluidas para imaginártelo aun mejor, no? Y lo que dices que si el desfile hubiese sido 30 años antes, los franceses hubiesen recordado aun los años de ocupación alemana... seguramente sí, pero esto sucede hoy, y los uniformes alemanes actuales (desgraciadamente) nada tienen que ver con los de épocas pasadas. Desde luego eres germanófilo, no cabe duda, jajaja. Y Dyrrell... pues... es lo que hay, amigo. No puedes pedirle a un idiota que maneje la seguridad nacional de la primera potencia mundial, cómo en ese capítulo de los Simpson en que Homer controla la seguridad de la central nuclear desde su casa con un ordenador... y al final deja el trabajo a un muñeco de pájaro mecánico, hasta que casi explota la central. En resumen... Dyrrell es cómo Zorzal, pero en cowboy, no hace falta decir nada más. Tiene mucho más temperamento y arrogancia que neuronas y sangre fría. Ahora, el ataque contra el "nido de hormigas" será de verdad y a lo grande... pero una vez los Delta entren adentro... ahí habrá la gran sorpresa. Y sobre Itami, puede estar a punto de descubrir algo más gracias a Diabo. Pero... Y aun así, acabará por saberlo, porque cómo le dijo Diabo a Piña, hay alguien más, cercano a Itami y su familia, que lo sabe todo sobre el pasado del padre de Itami. Acepto deducciones a ver si lo adivináis. Y sobre el hermano del innombrable... ha dado unas pinceladas más, pero ha dejado clara una cosa: su hermano, parece humano, viste cómo un humano... pero en su expresión, en su mirada... en sus entrañas... no lo es. Y esto no es sólo una forma de hablar, sino que... agh, ya vuelvo a hacerme el misterioso. Siempre tengo que acabar igual, en fin. Nada más. Mil gracias por los consejos que me diste para desarrollar la batalla, para la cual, y lo siento mucho de verdad, aun tendrás que esperar otro mes, pero es que voy a estar muy muy liado las próximas semanas. Y de pasada, pedirte también... QUIERO LEER EL NUEVO CAPÍTULO DEL FIC DE 1940! Así que apresúrate XD Muchas gracias de verdad por dejar review cómo siempre, y estaré cómo no, a la espera del siguiente, a ver si esta vez, vuelves a ocupar el podio y eres el primero en comentar. Hasta la próxima!

P.D. Contestando al review de "Nadie": Antes de nada, gracias por haber dejado review. Cualquiera que recibo, siempre obtiene respuesta por mi parte. Has tenido suerte, porque justamente cuando iba a colgarlo, he visto que había recibido tu review pendiente de aprobación, así que por poco no entra. Este es un fic de largo alcance, en español, y por supuesto, donde Latinoamérica tiene un protagonismo. Con un gran protagonismo para Chile (uno de los países de la coalición) o para México (que tiene su protagonismo en la trama por el origen del personaje de Karl Brugenau). ¿Meter a Venezuela en la trama? Mmmm... me lo pones difícil. La trama en general del fic, a corto y medio plazo, incluso hasta el final, ya la tengo preconcebida. ¿Saldrán aun más países de Latinoamérica o del mundo en la historia? Por supuesto que sí, pero no a corto plazo. Aun así, intentaré hacerte caso y veré que puedo hacer, aunque te repito que a corto plazo no te garantizo nada, porque esos capítulos ya los tengo preconcebidos. Cuando empecé el fic, además de mi país (España) y otro país que fuera gran potencia, miembro permanente del consejo de Seguridad de la ONU y potencia nuclear (Francia), quería y debía meter un país latinoamericano, que por supuesto, tuviese unas buenas Fuerzas Armadas... y descartando a Brasil, sólo quedaban cuatro opciones: Colombia, Perú, Chile... y Venezuela. Y te guste o no... al final me decanté por Chile, pero podría haber sido cualquiera de los otros (en realidad, esto también forma parte de la trama: las puertas fueron abiertas en esos países expresamente). No niego en absoluto que Venezuela tenga unas Fuerzas Armadas más que dignas. El problema, cómo es ya bien sabido por el mundo... es que tu país no tiene ya presupuesto a penas para mantenerlo. El poco dinero que hay, el gobierno, régimen, dictadura, cómo quieras llamarlo, del "conductor de autobuses" (cómo si aquí en España uno de esos taxistas que hablan y hablan y arreglarían el mundo en la barra del bar, llegara a ser Presidente) o sea, Maduro, se lo gasta en comprar juguetes a Rusia y China que luego, no puede usar o ni siquiera mantener, porque los arsenales no hay sólo que comprarlos: hay que mantenerlos, tener personal entrenado para manejarlos, y adquirir piezas para posibles reparaciones. Yo lo digo porque estoy metido en el mundillo de la aviación militar, y el hecho de que Venezuela comprara a Rusia hace años los Sukhoi Su-30MK2, que ojo, no son malos aviones ni mucho menos, pero los tengan abandonados, literalmente, porque no hay dinero para mantenerlos, adquirir piezas de repuesto o incluso para combustible, es una muestra más que evidente de que una nación, la que sea, no puede gobernarse solamente con ideología: hay que hacerlo con inteligencia y sentido común. Cosa de la que Maduro da muestras casi diarias de no tener demasiado (al contrario que su antecesor, Chávez, que al menos sabía manejar el poder, cosa que Maduro ni eso). Y el resultado, es que las cifras económicas de Venezuela actualmente, que cómo bien dices, fue uno de los países más adelantados de Latinoamérica en décadas pasadas, son propias de un país africano del tercer mundo. Inflación desorbitada, escasez de productos básicos de primera necesidad, por no mencionar un reportaje que vi hace un tiempo en BBC World sobre el estado de la sanidad pública en Venezuela... y que me puso los pelos de punta. Todo esto además, siendo uno de los mayores productores mundiales de petróleo! Entonces... cómo es que Chile, que es el mayor productor mundial de Cobre, tiene una situación infinitamente más estable y solida que Venezuela? ¿Por qué? Porque es un país gobernado con sentido común, no únicamente con ideología (tanto de ultra-izquierda cómo de ultra-derecha). Y en España, cuyas materias primas son... NADA, ya que tenemos que importar toda la energía de fuera (gas de Argelia, petróleo de México, Arabia Saudí o Kuwait) y sin embargo, con todos nuestros problemas... tiramos adelante, siendo un país que vive del turismo y del sector servicios, pero también de la industria y del I+D+I, especialmente en biomedicina o energías renovables, donde somos potencia mundial. Tú o... vosotros, el pueblo de Venezuela, sois al fin y al cabo, quienes debéis hacer ver, enseñar los dientes, para decidir vuestro futuro, y hacer caer el dictador. Sólo espero que la cosa no vaya aun a peor, y no haya una guerra civil, eso sería demasiado terrible, o el dictador, acabé cómo acabó otro dictador comunista: Chauchescu. Sólo busca algo por google y verás a que me refiero y si "te suena" de algo. Por lo demás, puede que esa posible aparición de Venezuela en la trama, no sea precisamente cómo tú me la planteas (siento decírtelo así, pero sería demasiado metido con pinzas, quedaría extraño), pero no te preocupes que intentaré encontrar un agujero en la trama y que sea cómo no, con mi propio estilo. Saludos desde España y ánimos.