CAPITULO 26
(Pov Evangeline)
Estaba algo nerviosa esperando a que Dick llegase, había una cena en la casa Casannova, se celebraba el cumpleaños de Jade, la hija de Hannival y era una fiesta temática, todos íbamos disfrazados como en la época medieval por petición de la cumpleañera.
Mi vestido era grande, como todos en aquella cena y en un par de horas bajaríamos.
Pero antes, mi puerta sonó y supe que era él.
Abrí y allí estaba, respirando jocoso.
-¿Estás bien?- dije con una sonrisa-.
-¿Y esta ropa?-.
-Tengo tu traje aquí- dije señalándolo- es una fiesta temática-.
Asintió y me tomó de la cintura besándome en los labios.
-Te he echado mucho de menos-.
Revisé su cuello por si había chupetones, carmín, lo olí por si tenía perfume de mujer, pero nada...
-¿Qué haces?- dijo riéndose-.
-Nada- susurré-.
-¿me da tiempo a darme una ducha?-.
Asentí.
-Te pediría que vinieses conmigo pero con tanta ropa sería complicado-.
Me sonrojé.
-Mejor espero fuera-.
-Claro nena-.
(Pov Dick)
"Ahora se hace la estrecha ¿y por qué coño se me desnudó la última vez?"-.
Reí para mis adentros y una vez duchado me puse ese traje, estaba cansado pero hoy sería la noche en la que le diría a V que quería una relación seria con su hija.
Y seguramente me corte los huevos.
Bueno, evadiendo ese pequeño asunto. Peiné mi cabello hacia atrás y me sorprendí.
-Casi pareces decente...- murmuré en voz baja mirándome al espejo-.
Arreglé el pañuelo y el broche que había debajo de ese cuello de esa camisa blanca.
La chaqueta era elegante, negra con detalles dorados
¿Iríamos todos iguales?, en fin, eso ya se vería.
Salí de la habitación y me crucé con Hannival.
"Mierda, este sí que parece haber salido de una película medieval, y yo que creía que estaba bien para la ocasión.."-.
Ese hombre se había peinado hacia atrás completamente, y llevaba una chaqueta de color verde claro que resaltaba sus ojos, no enseñaba más que los tatuajes de sus patillas y de sus manos, un pañuelo rizado cubría la parte superior de su pecho perfectamente abrochado con un broche de lo que parecía plata antigua, unos pantalones de la época negros y unas botas sacadas de una de las mejores casas de botas de piel hechas a medidas de toda
Italia ¿este hombre no escatimaba en gastos ni en sus disfraces?.
-¿Hola?- dijo Hannival mirándome-.
-Ho... hola-.
-¿Ocurre algo?- se examinó-.
-No, es que... vas demasiado... de la época-.
-Nunca es demasiado, si lo mucho es poco-.
-Esto... claro-.
El tatuado se irguió y le siguió una chica rubia, era Anny vestida con un vestido de la época color rosa palo, muy elegante, recatado y a la vez infantil, llevaba una corona de piedras.
Le tomó la mano y por un momento me pareció esos dibujos animados en los que les brillan los ojos cuando están felices, al ver a su marido.
Tuve que reírme, cuando se fueron Evangeline se acercó, me gustaba como le quedaba ese vestido, además, íbamos a conjunto.
