Cura

So beyond repair, nothing I could do
I tried to fix it myself but it was only worse when I got through
But then you walked right into my darkness and you speak words so sweet
You hold me like a child til my frozen tears fall at your feet
.

"Broken Things" – Jennifer Paige.

No lucía como el tipo de hombre que te abrazaría, te cuidaría día y noche ni te diría palabras amables para hacer el inútil intento de ablandar la pena que aún corroe todo tu cuerpo. De hecho, habla poco y muchas veces te deja sola. No tienes la seguridad de cómo sabe que su compañía te hace estar más tranquila, pero se lo agradeces forzándote a comer hasta el último grano de arroz que prepara para la cena. Sí, ya te has dado cuenta que él te hace la comida en la noche y la guarda en el refrigerador para el día siguiente.

Él es una sombra, que te cuida sin que seas consciente de ello hasta que lo meditas… Siempre a tu lado, pero no físicamente. Siempre contigo, pero sin oprimirte la libertad. La ansiada libertad. Esa que soñabas y que creíste no ser merecedora de ella. No fuiste más que una víctima de la enfermiza mente humana y una decisión basada en la pasión.

Sí puedes tener libertad, y él te lo ha enseñado. Él, quien te rescató de la muerte y te limpió las heridas. Él, quien te pregunta en las mañanas cómo dormiste y se burla de lo inconexos que suelen llegar a ser los sueños. Él, quien te llevó a comprar ropa y te dijo que te veías hermosa con todo. Él, quien se da la molestia de llevarte al hospital una vez a la semana para un chequeo general y luego la consulta con el psiquiatra. Él, quien le quita las zanahorias al arroz al haberse dado cuenta que no te gustan. Él, quien te llevó a una librería y te compró casi todos los libros que te gustaban. Él, quien te viene a ver en las noches para asegurarse que duermes, aunque no sabe que a veces pretendes hacerlo.

No sólo libertad. También eres merecedora de cariño, de alguien que te escuche, de alegría, de penas, de obstáculos, y de facilidades… De todo lo contradictorio que ofrece la vida, porque tú puedes vivirla.

Y cuando ya asumes la verdad que te ha entregado tu salvador, es cuando te atreves a hacer alusión al tema tan abiertamente luego de meses de silencio:

-Jacob… -él se gira de inmediato al escucharte-. Gracias por todo –su quijada se cae un poco, y parece sorprendido que le digas eso en un momento tan corriente como a las seis de la tarde, un miércoles de Noviembre-. No cualquiera puede sobrevivir… No todas las personas tienen a alguien como tú que las ayuden a levantarse después de sufrir violencia por parte de su pareja –le sonríes, con sinceridad-. Muchas gracias.

Su mirada te dice tanto, te ofrece tanto… Y sabes que Dios te quiere. Te ha mandado un verdadero ángel hecho carne y hueso a recoger tus piezas, a reconstruirte como un alfarero a la arcilla quebrada.

Ahora, puedes luchar. Puedes luchar por justicia, ya que sabes que no debes tener miedo a las consecuencias porque haces lo correcto al denunciarlo a la policía.

Porque ya estás en una pieza, y casi sin quebraduras. Porque no se puede escapar del pasado y hay que enfrentarlo. Porque Jacob fue una cura para tu vida y te demostró que las cicatrices de las heridas no hay que borrarlas, sino exhibirlas con orgullo, puesto que demuestran que sabemos sobrellevar nuestros errores.

Y tú, enmendarás el darle libertad a un asesino. A un violador. A tu ex novio…

Él pagaría el instante en que se atrevió a levantarle la mano, y lamentaría aún más el día en que te dejó el primer moretón en tu cuerpo.

Tu cuerpo, tu alma, tu corazón; tus heridas sanadas, no claman venganza. Claman justicia.


N/A: Esta viñeta sería siendo la tercera parte de las primeras dos, "Respiración" y "Heridas". No me había fijado hasta mucho después que la palabra "cura" era perfecta para el tema de la violencia de pareja. Aún así espero que se entienda sin necesidad de releer sus antecesoras, aunque sería bueno hacerlo. Lo siento por el desorden.

El ex novio de Angie está libre a su imaginación. Puede ser Ben si quieren u otro. Personalmente, me gusta pensar que no es Ben porque no me lo imagino maltratándola.

¡Muchas gracias por leer, chau!