Capítulo 26
La vio vagando alrededor de la cabaña, mirando las fotos de su familia, acariciando los libros que su padre había reunido con reverencia. Se metió las manos en los bolsillos y trató de mantener su mente alejada de lo que sería si la viera como estaba ahora todos los días. Miró por la ventana que daba al patio trasero y vio el cenador en donde Emmett y Rosalie se había casado.
La caja estaba en su bolsa lista, esperando que Edward reuniera la valentía suficiente para dársela a Bella. Era demasiado pronto, se recordó. Apenas hace un mes que se había divorciado y el juicio por la custodia de Charlie aún no había finalizado. Edward no creía que ella estuviese dispuesta a tener otro compromiso hasta que estuviese completamente libre del primero.
"¿Qué pasa si no quiere tener ese tipo de compromiso?" Se preguntó con tristeza. "Piensa en como fue su primer matrimonio. ¿Te gustaría tener otro compromiso después de todo aquello?"
"Soy yo" se contestó Edward enojado. "Juré que nunca iba a volver a hacerlo, no iba jamás a volver a asumir ese riesgo y aquí estoy, actuando como un idiota, y teniendo los mismos riesgos, aterrado de que los resultados serán los mismos en el final."
"Ella nunca te haría eso" dijo su monólogo interior a la defensiva y él no pudo negarlo. La voz dentro de su cabeza trataba constantemente de destrozar su confianza en si mismo cuando se trata de Bella, pero, irónicamente, también era ferozmente leal a ella. "Ella nunca te lastimaría de esa manera"
"No" Edward sacudió la cabeza. "Ella lo haría peor para mí" Bella podía marcharse, llevándose a Charlie con ella y romper cada pieza de mi alma en mil pedazos diminutos que nunca podrían volver a juntarse otra vez.
"¿Edward?" gritó Bella y él dejó a un lado sus pensamientos tristes y se centró en su sonrisa. "¿Estás bien?"
"Por supuesto". Forzó una sonrisa y trató de hacer que pareciese convincente. Se mordió el labio inferior y se notaba que estaba nerviosa. "¿Qué pasa?"
Nada". Sacudió la cabeza con rapidez y le tendió su mano. Edward la tomó y la miró con curiosidad, viendo como sus mejillas enrojecían.
"¿Qué es esto?" insistió él.
"Toca para mi" espetó Bella de repente.
"¿Qué?"
"Nunca te he oído tocar" contestó Bella. "Ni siquiera sabía que tocabas hasta que Rosalie mencionó que poseías formación clásica. Dijo que fuiste considerado un prodigio cuando eras más joven. Yo ni siquiera me había dado cuenta de que sabía tocar"
"Oh, um" Edward se encogió de hombros. "Sí, llevo tocando desde que era pequeño"
"¿De veras?"
"Sí", asintió con la cabeza. "Mi, eh, mi mamá me enseñó a tocar. Ella era una concertista, cuando conoció a mi padre. Cuando decidieron iniciar una familia se retiró de los escenarios por todos los viajes que debía hacer cuando estaba de gira"
"¿De verdad?" le dijo Bella mientras le sonreía amablemente. "Eso está bien. Suena como si fuera una mujer realmente increíble"
"Ella lo era" acordó Edward. "Tenía la capacidad de hacer felices a los demás con solo estar a su alrededor. Era como, sin importar nada más, con solo verla eras feliz"
"Wow" le sonrió Bella.
"Um," Edward se removió un poco. Nunca había hablado antes con Bella sobre sus padres. Sabía que se habían criado en dos mundos muy distintos y no quería incomodarla. La educación que había recibido con Esme y Carlisle era lo opuesto a todo lo que había vivido Bella.
"Siempre quise aprender piano" Bella encogió de hombros.
"¿De veras? Si quieres te puedo enseñar" le sugirió Edward.
"No lo sé"
"¿Por qué no?"
"Bueno" se encogió de hombros, "no es como si tengo muchas oportunidades de practicar"
"¿Por qué no puedes practicar en casa?"
"No tienes un piano en Seattle" le respondió Bella tímidamente. "¿Cómo voy a practicar si el piano está aquí?"
"Yo tengo un piano en Seattle," Edward se congeló cuando se acordó de que el piano estaba en el ala este de la casa, el ala de sus padres. "Quiero decir…"
"Toca para mí" le insistió Bella mientras tiraba suavemente de su mano. "Sólo toca para mí, Edward"
"Muy bien", asintió con la cabeza y la siguió sin decir nada a la banqueta del piano. Dejó que se sentara ella primero, se deslizó a su lado y puso una mano detrás de ella en el banco y la otra en su cuello, tirando para que estuvieran mas cerca. Movió sus labios hacia abajo y los colocó suavemente contra los de ella, dejando que su lengua se deslizara a través de su labio inferior, buscando la entrada de su boca como si fuera un santuario y él un peregrino. Ella era su milagro, su vida, y si le daba la oportunidad pasaría el resto de su vida con él adorándola.
En lugar de profundizar el beso, Bella se alejó lentamente y lo miró con sus hermosos ojos de chocolate. "Toca para mí", repitió, esta vez más firme, mientras le tomaba las manos y las colocaba en las teclas. "Necesito oírte tocar"
Vio la necesidad dentro de sus ojos y asintió lentamente, presionando suavemente sobre el teclado. Cerró los ojos, centrándose en la melodía que estaba tocando, comenzó a tocar la música que corría por su cabeza cada vez que la veía. Era una canción de cuna que trató de tejer como una manta, alrededor de los tres, suave y dulce, con la intención de darles calor, pero con hilos de acero atados a través de ella para protegerlos de daños.
Mostró sus emociones a través de las teclas, sin atreverse a mirarla mientras agregaba más complejidad a la melodía. Ahora, la manta no estaba destinada sólo a mantenerles salvo y calientes, les pretendía ocultar del mundo, dejándolos en una burbuja en la que nadie podía entrar. Dejó que las notas fluyeran libremente, dejando infinitas posibilidades abiertas para el futuro que les esperaba juntos. Mostrando como podría ser su boda, tener otro niño, el día que Charlie se graduase en la escuela secundaria, la universidad. También como podría ser un domingo por la mañana en la cama abrazados mientras los niños estaban con Rosalie y Emmett. La melodía continuó con la lucha por a quien le tocaba lavar los platos, o por qué nunca se tiraba la basura hasta el último minuto, por qué no le dejaba darle a los niños excéntricos regalos. La música seguía fluyendo a través del primer amor de Charlie, el día en el que *Félix moriría, la primera vez que se sentaron a esperar a que Charlie volviese a casa después del toque de queda, días de lluvia, vacaciones, enfermedad, guerras de almohadas, todo lo que quería en la vida de Bella Swan. Finalmente dejó que la lenta melodía se fuese desvaneciendo.
Al mirarla vio las lágrimas que rodaban por sus mejillas mientras ella le miraba las manos, hipnotizada. "¿Bella?"
Ella levantó en silencio la mirada y pasó sus pulgares a lo largo de los pómulos, secándose las lágrimas que se habían derramado sin que se diera cuenta. "Te amo" dijo con fiereza antes de besarle.
"Yo también te amo" susurró cuando Edward cuando se separaron.
"Estoy tan aterrada", confesó de repente y luego se alejó de él. Edward agarró sus manos y la atrajo hacia él, envolviéndola con sus brazos y presionando sus labios en su cabello.
"Todo estará bien" la tranquilizó. "No hay manera de que un juez cuerdo escuche nada de lo que Jacob Black tenga que decir. Si él hubiera tenido alguna posibilidad antes del divorcio lo ha echado a perder con la forma en que se ha comportado últimamente. No puedo prometerte que todo será perfecto, o que el lunes no va a ser difícil, pero será mejor después. Por lo menos, después del lunes, habrá reglas"
"No es…" Bella tomó una respiración profunda, "no es eso".
"¿No es qué?"
"No es la audiencia por la custodia" susurró Bella. "Eso no es lo que me asusta"
"No voy a dejar que te haga daño Bella" la tranquilizó Edward.
"Edward no es Jacob quien me asusta, eres tu"
"¿Yo?" Se apartó de ella horrorizado ¿Por qué iba a asustarla?
"Un día te vas a encontrar a alguien que te mereces"
"¿Alguien que me merezco?" Balbuceó.
"Alguien que no tenga tantas complicaciones en su vida" Bella se miró las manos y Edward agachó la cabeza, tratando desesperadamente de encontrar sus ojos. "Alguien soltero, sin hijos o sin familiares locos, alguien inteligente y con éxito que pueda tocar un instrumento musical y pintar, y que seguirá siendo absolutamente impresionante cuando este enferma con gripe o vomitando en el baño"
"¿Huh?" Edward sintió como se le abría la boca con las locuras que estaba escuchando. "¿Bella?"
"¿Sí?" contestó ella con tristeza.
Edward levantó su barbilla, de modo que pudiera verla a los ojos. "Eso es lo más loco que he oído nunca" Me encantan tus complicaciones y no quiero imaginar mi vida sin ti y sin una pequeña complicación y sus dinosaurios de juguete. En cuanto a familiares locos, algún día te contaré la historia sobre el tío abuelo Earl, que le decía a la gente que era un tren y les pedía a las mujeres que fueran su vagón de cola"
"Uh" Bella se sonrojó.
"Te dije que no eras la única con familiares locos" resopló.
"Yo no voy a estar a la altura", ella comenzó a retorcerse las manos nerviosamente.
"¿A la altura?"
"De todas tus expectativas" susurró Bella. "Un día no voy a ser la Bella que tienes dentro de tu cabeza. Voy a cometer un error, o diré algo equivocado, y te darás cuenta de que te mereces a alguien mejor que yo. Un día, Edward, yo no voy a poder ser todo lo que tu quieres que sea"
"No" él sacudió la cabeza. "Habrá algún día en el piense que no eres perfecta" Vamos a pelear, discutir, y encontraremos pequeñas imperfecciones que nos enfadaran. Pero Bella, un día yo también voy a caer del pedestal en el que me has puesto. Un día yo también dejaré de ser perfecto"
"Pero…"
Edward volvió a poner las manos en las teclas y empezó a tocar suavemente. La pieza fue originalmente un trío, pero él tenía la habilidad de transformarla en una perfecta para violonchelo. "¿Edward?"
"Too many times I've wondered" comenzó a cantar en voz baja, "what all the trying is for.You come around, I feel so down, I'm gonna drown, because I know that I've fallen short.But do you know, it doesn't change the way I feel about you at the end of the day? 'Cause I know, that all I want is what you got.All I want is what you got"
"No se si funcionara" sollozó Bella.
"Lo hace ahora" respondió Edward cuando comenzó la siguiente parte de la canción. Bella apoyó la cabeza en su hombro y siguió escuchando el fin de la canción. "All I want is what you got," cantó.
Continuó tocando, vertiendo sus emociones en la canción, tratando de decirle que ella no estaba sola en su miedo. ¿Se hartaría ella de su excentricidad algún día? ¿Quería a alguien que la llevase a cenas de lujo? ¿Quién no se quedase atrapado en el trabajo hasta las 2 de la mañana? ¿Alguien que siempre sabía que decir para hacerla sentir especial y querida? Sabía que un día ella no sería capaz de permanecer en el pedestal que había construido para ella, pero seguiría el consejo de su padre, la rodearía de almohadas en su mente para amortiguar la caída. ¿Qué pasará cuando él se cayese? ¿Se daría cuenta Bella de que todo lo que siente ahora no es más que un espejismo?
"But this moment" cantó el último verso "is all that I've got" Él dejó que sus dedos terminaran la canción y luego se detuvo, manteniendo sus dedos sobre las teclas, aterrorizado de ver el rechazo en los ojos de Bella, ahora que lo había visto tan expuesto, con todos sus defectos al descubierto.
De repente, unas pequeñas manos se apoderaron de sus hombros, tirando de él para que la mirara. "Bell…" ella le besó con fuerza y hundió los dedos en su pelo.
Antes de que Edward pudiese pensar, Bella se había subido en su regazo, apretándose más cerca de él. La atrajo más y metió la lengua en su boca, saboreándola. Dejó su resistencia en el interior de su cuerpo y le dio el control a ella, si eso era lo que necesitaba se lo daría. Se apretó más a él y Edward se deslizó sobre el banco del piano pulido. Extendió la mano para agarrar el piano, pero ella no dejaba de moverse haciéndolos perder el equilibrio y caerse al suelo.
"Uf" Edward gruñó ligeramente sin aliento. Bella no bajó el ritmo, siguió besándole con fiereza mientras trataba de quitarle la camiseta.
"Te quiero", anunció ella de manera decisiva en contra de sus labios. "Te amo tanto"
"Yo también te quiero", soltó una exclamación cuando Bella rompió la distancia de sus labios y luego le arrancó la camiseta atacando su piel expuesta. Trató de no ahogarse cuando sintió su boca caliente sobre el pecho, lamiendo lentamente un camino hacia su abdomen, sus manos trabajando con furia en la hebilla del cinturón. Edward agarró el dobladillo de la camisa y tiró, sin importarle si se rasgó la tela en su deseo de sacarlo de ella. Su boca dejó su ombligo, cuando la camisa se fue por encima de su cabeza y mientras él trataba de soltar su sujetador.
"Te necesito" anunció Bella cuando finalmente había llegado al límite. Edward la agarró y tiro de ella, apretándola contra él. Jugueteaban con sus manos en el cuerpo del otro mientras que sus bocas exploraban la carne sin poder resistirse.
"¿Bella?" Se detuvo, alejándose de ella un poco, dándole una última oportunidad para retirarse. Bella le agarró el pelo con fuerza, apretando los labios contra él mientras lo apretaba a ella fuertemente. Envolvió la pierna izquierda alrededor de su cadera haciéndolos gemir.
"Te amo", gimió ella mientras apretaba las manos contra los lados de su cara y le miraba a los ojos. "Te amo", repetía mientras se apretaba más contra él tratando de no dejar ni un espacio entre ellos y unirse en una sola piel.
Edward mantuvo los ojos abiertos para mirarla y perderse en el mar chocolate de sus ojos mientras sus cuerpos se movían sincronizadamente como una hermosa melodía. "Te amo" le dijo jadeando mientras comenzaba a mordisquear su oreja. En cambio, Bella se alejó y le obligó a que le mirara a los ojos de nuevo. Juntaron las miradas y sin poder apartarse, comenzaron a jadear. Edward sintió el pulo acelerado de Bella y se dio cuenta de que él estaba igual. Dos corazones a un mismo ritmo.
El cuerpo de Bella comenzó a convulsionar y Edward aceleró la velocidad moviendo las caderas con más fuerza contra ella, empujándola hacia su orgasmo ya que antes de llegar, necesitaba que ella alcanzara la cumbre. "¡Edward!" su cuerpo comenzó a temblar de repente, sus ojos se abrieron mientras que se arqueaba hacia él.
"Te quiero" gimió Edward y colapsó en la mayor liberación que había experimentado jamás. Cayó sobre ella sin que sus brazos pudieran sostenerle. Estuvo así unos minutos tratando de recuperar la respiración para después salir de ella y tumbarse a su lado.
"Bella, yo…" deslizó la mano por la cara externa de su muslo y tiro de ella para que le rodeara con la pierna, queriendo estar más cerca. En ese momento se oyó el clic del aire acondicionado y una repentina brisa fresca flotó a través de sus cuerpos. De repente Edward se tensó al darse cuenta de que no habían usado protección. "Bella"
Ella abrió los ojos lentamente y luego miró hacia abajo entre sus cuerpos y de vuelta hacia él sonriendo. "Llevo tomando la píldora desde día en el que conseguí el divorcio", murmuró, mientras se acurrucó en su cuello.
"¿De verdad?"
"Mmhmm", tarareó y siguió acariciándole lentamente.
"Oh", se relajó y envolvió los brazos alrededor de su espalda para poder besarla el cabello. . Edward sentía su respiración pausada y dejó escapar un suspiro entrecortado. "No me hubiera importado si no la tomabas", murmuró y luego miró por encima de sus cabezas para asegurarse de que la luz verde del monitor de bebé portátil estaba encendida. Dejó que sus ojos se cerraran, decidido a disfrutar del poco tiempo del que disponía con Bella, desnuda en sus brazos, antes de que Charlie se despertara.
* Bueno muchas me lo habéis dicho y es cierto, en el capítulo anterior puse Felix en vez de Demetri. Bien me he fijado ahora y la autora se equivocó y también lo puso mal y yo ni me di cuenta. Quería aclarar que Felix es el perro que tienen y Demetri es el abogado.
Por fin el lemmon completo jejeje. Que conste que he tardado en enviároslos porque fue bastante difícil de traducir, de hecho hay cosas que he tenido que cambiar para que quedaran bien.
Otra cosa, la canción no la traduje porque no iba a quedar bien en español.
En fin que aquí le tenéis y espero que os guste.
BeSuCoS
