Hemos regresado, ¿Dónde termino nuestro querido Eren? Es momento de averiguarlo, pero antes y como ya es costumbre, la otra pequeña sección del fic.

Capítulo 26: La Torre

En Nuestro Universo

-(Diego) Este tema sí que es interesante.

-Ya te dije que lo olvides, anda toma más libros, aun debemos encontrar la forma de comunicarnos con los nuestros.

Diego dejo juntos los libros de su interés y se puso a revisar nuevamente, solo que ahora buscando más información respecto a la trinidad y el Emblematic. Dentro de la maqueta, las personas se encontraban ya de vuelta a la tranquilidad, permitiendo que volvieran a sus asuntos previos al caos destructivo.

-¿Tienes esa cámara encendida Moblit?

-Eso creo capitana Hanji, aún no sé muy bien cómo usar esta cosa pese a que me explicaron esos chicos del mundo de Alex, pero creo que está funcionando.

-Perfecto, es vital guardar constancia de estos acontecimientos, aquí voy. Hola a todos, soy la capitana Hanji Zoe de la legión de reconocimiento, procedo de una dimensión donde la humanidad se encuentra asediada por titanes, seres humanoides que devoran personas. Por diversas cuestiones, hemos terminado en este lugar, un sitio llamado portalero, nuestra dimensión corre el riesgo de ser destruida junto con muchas otras, mientras nuestro grupo de investigación se embarcó en una solución en otro universo, yo me tomare la libertad de entrevistar a algunos de los habitantes de las otras nueve dimensiones que padecen el mismo problema. Este documento, será para la posteridad. Ahora, procederemos a entrevistar a distintas personas.

-(Erwin) Esto podría terminar causando más problemas, ah.

En el Otro Universo

Latíos, en conjunto con los otros dos de este universo, continuaba causando grandes molestias a los dirigibles. Estos no podían asestar un tiro certero a objetivos tan pequeños y tan veloces, en cambio solo conseguían causar daño entre sí, los cascos de los dirigibles comenzaban a dañarse y uno inclusive estaba descendiendo rápidamente al suelo a causa del daño. Los tres continuaron causando problemas, hasta que bajaron cerca del suelo levitando sobre este.

-Creo que con esto será suficiente.

-Odio a esos sujetos hermana.

-Yo también los odio hermano.

-Y conmigo somos tres, bien creo que es momento de separarnos.

-¡Hey otro yo! ¡No es justo! Aun no jugamos con ese chico rubio.

-Sí, el que es muy gracioso, queremos jugar un rato con él.

-Lo lamento, pero dudo que debido a toda la situación actual podamos jugar con ellos, además huyeron al interior del pantano.

-¡No importa! ¡Llévame a mí y a Latías con el!

-¡Queremos jugar un rato con Armin!

-Agh, son tan odiosos como yo, ahora entiendo porque todos me tratan tan mal. De acuerdo, ustedes ganan, vámonos de…¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

Una potente explosión ocurrió tras de ellos haciendo que salieran volando hasta estrellarse contra el suelo, cuando miraron en dirección al ataque comprobaron que Bakugo estaba nuevamente de pie y con un expresión bastante molesta en su rostro.

-Malnacido, me atacaste por sorpresa, pero ahora yo te he regresado ese movimiento, ¿Qué les parece si nos divertimos un rato los cuatro?

-¡Con un demonio! ¡Hey ustedes dos! ¿Piensan lo mismo que yo?

Tras asentir, los tres se alejaron un poco para enfocar sus poderes en sus manos, creando una esfera luminosa blanca, Bakugo la reconoció como el ataque que Latíos uso anteriormente contra sus dirigibles, esta vez ataco con una ráfaga de explosiones que dieron en el blanco. El humo y polvo se elevaron nublando por completo la visión del campo, justo cuando estaba por celebrar su victoria las tres esferas pasaron volando rápidamente disipando la nube y salieron expedidas contra sus aeronaves, tras recibir el ataque la maquinaria se detuvo, causando que los cuatro dirigibles restantes fueran directo al suelo estrepitosamente.

-¡No! ¡No! ¡Maldito trio de mierdas! ¡Ahora si me las van a…¿Ah?

El joven solo alcanzo a ver como los tres corrían rápidamente y planeaban sobre el recién formado rio para llegar a salvo a la otra orilla, ya en ella se internaron velozmente en el pantano desapareciendo de su vista. Aunque quería perseguirlos, con sus naves inutilizadas sería un suicidio aventurarse al pantano por su cuenta, por si no fuera poco el coro de júbilo de los habitantes de pueblo paleta al ver que su localidad estaba finalmente segura, solo provoco mayor descontento en su persona, lanzo un fuerte grito al aire así como una serie de explosiones.

Dentro del pantano, la oscuridad era absoluta, sumándole a la noche entrante, daba un aura de terror al lugar, los animales estaban en movimiento y los más temidos eran los acosadores nocturnos que recorrían por todas partes el pantano y generaban nerviosismo en el equipo, pero ese temor era opacado por el conflicto que se estaba desarrollando en la cubierta.

-(Izuku) Yo me quiero ir de aquí.

-(Astrid) No te pongas así, aún estamos a salvo, ellos no pueden volar.

-¡Pero pueden trepar si se lo proponen! ¡No quiero recibir un ataque súbito!

-Hay no puedo con esto, alguien ayúdeme con Izuku.

-(Marco) Temo que en este momento tenemos un asunto más importante en nuestras manos que el temor de Izuku.

-(Jean) Exacto, así que deja que se calme por su cuenta, Aunque no parece que sea posible.

-(Rivaille) No lo entiendo, Eren estaba ahí en tierra y de pronto, se esfumo, sencillamente se desvaneció.

-(Mikasa) Ese sujeto le arrojo algo, eso hizo que se fuera.

-(Kristoff) Izuku, ¿Tiene idea de que era esa cosa? ¿Dónde está Eren?

-En absoluto, nunca en mi vida vi una cosa como esa, no sé qué le hizo, mucho menos si se encuentra bien o mal.

-(Rivaille) Escúchame, ¡Tenemos que encontrar a Eren! ¡No podemos perderlo!

-Pues lo lamento, pero no sé dónde está. Seguro que lo que Bakugo uso fue algún juguete de Axrex, solo el podría tener una cosa tan misteriosa.

-(Riven) Axrex no puede estar detrás de esto, él no lo haría.

-¡Por dios Riven! ¡Ya despierta de una vez!

-Rivaille, tú no lo conoces como yo.

-¡Quizá no! ¡Pero lo que queda claro es que si está detrás de todo! ¡Lo que le haya pasado a este universo es su culpa! ¡Bien podríamos estar yendo a una trampa suya con esas figuras suyas y no saberlo si quiera! ¡Él es una amenaza en este mundo y eso es lo único que será! ¡Bien podría haber acabado con tus verdaderos padres y solo jugo contigo todo este tiempo!

-¡No es cierto! ¡Eso no es cierto!

-¡Por tu culpa! ¡Eren podría estar muerto!

-¡Cállate! ¡Cállate! ¡No vuelvas a decir eso!

Justo cuando estaban por llegar a los golpes, los demás intervinieron al detenerlos, evitando el terrible conflicto, Riven se hartó y bajo corriendo al interior del dirigible encerrándose en un cuarto. Rivaille por su parte solo se limitó a golpear una parte de la cubierta haciendo que un pedazo de madera se desprendiera y cayera al pantano.

-(Mikasa) Perfecto, mira lo que hiciste ahora.

-Yo no he hecho nada.

-Pues esa rabieta infantil lo demuestra, no puede tratar así a Riven.

-¿Por qué no hacerlo? Ya van varias veces que por su culpa Eren desaparece, si él nunca hubiese llegado a nuestro mundo esto jamás habría ocurrido.

-Sé que esta así por Eren, yo también me encuentro angustiada, es mi hermano y no quiero pensar que algo malo le esté sucediendo, pero desquitarse con Riven no arreglara las cosas.

-Tal vez no, pero me siento mejor al hacerlo.

-No puedo creer lo que dice, usted un hombre tan serio y firme, maltratando al débil solo por un mal momento.

-¡Esto no es un mal momento! ¡Esto es una catástrofe! ¡Mi chico desapareció!

-¡Y lo encontraremos! ¡Pero debe calmarse antes!

-(Armin) Mikasa tiene razón, Eren es fuerte, seguro que puede cuidarse por sí mismo, no importa como pero daremos con él, vamos a encontrarlo.

-Más vale que eso sucede, porque si no empezare a cortar cabezas, comenzando con la de Riven.

Rivaille se molestó y también bajo encerrándose en otro cuarto, Naruto que lo había seguido regreso con los demás arriba para informarles lo que observo.

-No cabe duda que son padre e hijo, los dos se encerraron. No parecen ser el tipo de gente que puedan afrontar sensatamente situaciones difíciles.

-(Jean) Y tú no parecías capaz de decir todas esas cosas juntas en una sola oración, ahora si estoy impresionado.

-¡No empieces tú también! ¡Soy coherente cuando me lo propongo!

-En fin, ¿Qué hacemos ahora chicos?

-(Mikasa) Debemos encontrar a Eren, tiene que estar en algún lugar.

-(Marco) Si, ¿Pero en dónde? Ese es el problema.

-(Astrid) Ni siquiera sabemos que le hizo esa cosa, ¿Cómo podemos estar seguros de donde esta si quiera?

-(Armin) Tiene que haber una solución, ah ya se, Kagome, tu puedes sentir cosas como presencias ¿Oh me equivoco? Seguro que podrías detectar la presencia de Eren. De ese modo podríamos localizarlo.

-No es precisamente lo que hago, pero puedo intentarlo, no perdemos nada. ¿Tienen algo de Eren que me ayude a encontrarlo?

-(Kristoff) ¿Qué tal la bufanda de Mikasa? Según me contaste era suya hasta que te la obsequio.

-Cierto, ahora es mía pero antes fue suya, intenta usarla para encontrarle.

-Hare lo que este a mi alcance.

Con ayuda de la bufanda, Kagome comenzó a concentrar su poder espiritual intentando localizar la presencia de su compañero faltante, los minutos transcurrían y un aura morada se formaba a su alrededor signo del gran poder del que hacía uso, los demás solo observaban a la expectativa cuando repentinamente se escuchó el grito de Armin, causando que la sacerdotisa perdiera la concentración y cualquier avance, solo entonces notaron que su compañero se había esfumado.

-(Mikasa) ¡Armin! ¡¿Dónde estás?!

-(Izuku) Seguro que una de esas cosas lo atrapo y se lo comió.

-(Jean) ¡Ya deja de decir esas tonterías! ¡Eso no puede haber pasado!

-(Marco) No lo veo en ningún lado, desapareció por completo.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

-(Naruto) ¡Esos son sus gritos de niña! ¡Los reconocería en cualquier parte! ¡Nuestro amigo sigue vivo!

-(Kristoff) ¡De prisa! ¡Sigue los gritos Izuku!

-Es justo lo que no quiero hacer.

El dirigible avanzo entre la selva hasta llegar a un pequeño claro donde vieron que su amigo era lanzado como una pelota de un lado a otro mientras gritaba aterrorizado. Al mismo tiempo, Latíos apareció en la cubierta dejándose caer al suelo.

-Ah, odio a Bakugo.

-¡Latíos! ¡¿Qué rayos le estás haciendo a Armin?!

-Esta vez yo nada Mikasa, tengo sueño, mi otro yo y su hermana están jugando.

Solo entonces comprobaron que el nuevo dúo, estaba muy entretenido lanzando al rubio sin importarles en absoluto el terror que le causaran.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

-¡Que divertido Latías! –dijo lanzándolo a ella-.

-¡Muy divertido Latíos! –dijo regresándolo-.

-(Kagome) ¡Ustedes dos dejen de hacer eso!

-(Mikasa) ¡Inútil! ¡Diles que paren! ¡No tenemos tiempo para esto!

-Buenas noches a todos. –dijo para dejar regresar a Kaito que se miraba muy confundido-. ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde estamos? ¿Qué paso?

-Oh genial, justo cuando no te necesitamos.

-No sé bien lo que pasa pero creo que me estas ofendiendo.

-(Naruto) Yo te explico todo mi azul amigo, pero también debemos recuperar a Armin de ese dúo de locos.

-Se parecen mucho a…

-Sí, si ya sabemos, ya te dije que te explico. ¡Izuku! ¡Acércate a ellos!

-¡En eso estoy chicos!

-(Mikasa) ¡Latíos, Latías! ¡Regrésenme a mi novio!

-¡No! ¡Es nuestro juguete!

-¡Mío y de Latíos! ¡Nuestro bebe!

-¡Paren ya con esa actitud infantil! ¡Devuélvanlo!

Los dos abrazaban posesivamente al pequeño dejándolo en medio suyo, le mostraron la lengua a Mikasa y comenzaron a volar al interior del pantano. La chica estaba furiosa y forzó a Izuku a seguirlos, tal parecía que buscar a Eren tomaría un tiempo. Este por su parte seguía gritando desde la cima de la torre, continuando en su inútil intento de contactar con alguien que pudiese ayudarlo, pero cada vez que se detenía solo oía el sonido de la selva misma.

-No, por favor no… esto no me puede estar pasando…tiene que ser una mentira, no puedo estar atrapado aquí…tengo que salir…tengo que volver con mi familia, prometí ayudar a todos haya en casa, que las cosas volverían a la normalidad. No puedo quedarme en este lugar, tengo que salir. ¡Destruiré esta maldita torre!

Mordió fuertemente su mano causando que saliera la sangre, espero un momento el cambio pero este jamás se presentó, volvió a hacerlo esta vez con más fuerza y seguía igual, lo intento una última vez nuevamente sin obtener resultado. De alguna forma no solo estaba atrapado, sino que no podía usar sus poderes para escapar.

-No…esto no…es demasiado… ¡Rivaille ayúdame! ¡Por favor! ¡Alguien que me escuche! ¡Sáquenme de este maldito lugar!

-¿Puedes callarte?

Cuando volteo vio en la cima de la escalera a un chico por completo desconocido, un adolescente de dieciséis años cálculo, ligeramente más bajo que el, piel muy blanca, vestido con un elegante traje negro de estilo antiguo y lo más llamativo sobre este era su cabello celeste como sus ojos. Este comenzó a descender observando detenidamente al castaño, ambos parecían estar nerviosos por la presencia del otro. El residente observo la mano ensangrentada de Eren así como la gran ventana abierta, paso del largo al otro adolescente y fue hasta esta para cerrarla y caminar a un armario.

-De nada servirá que grites, menos lastimarte, deja te ayudo a con eso, lo mejor será vendarla o puede infectarse.

-¿Quién eres tú?

-Soy Kuroko Tetsuya.

-¿Kuroko es tu nombre?

-Es mi apellido, Tetsuya es mi nombre, pero prefiero que me llamen por este. Veamos, aquí están las vendas, ¿Por qué no te sientas en esa silla?

Eren aun nervioso decidió hacer lo que Kuroko le decía, este fue por otro asiento y comenzó a vendarle la mano tranquilamente casi sin mostrar expresión alguna.

-No sé qué intentabas, pero de nada servirá, mejor trata de llevar bien las cosas.

-Quería salir de este lugar, no puedo hacerlo, algo me impide salir.

-Es por un hechizo tonto, quien está dentro no puede salir, el escudo es invisible e impide que escapemos.

-Tiene que haber una manera, tengo que salir de aquí. ¿Conoces alguna forma de escapar?

-Si la conociera, ¿Crees que estaría aquí?

-Yo…bueno…disculpa, estoy nervioso.

-Es imposible salir, yo lo sé bien. Llevo mucho tiempo en este lugar.

-¿Cuánto tiempo?

-…Tanto que siento que toda mi vida ha sido aquí.

-Eso no puede ser. Debemos salir, quizá si rompemos el suelo encontremos una escalera o algo para bajar.

-El hechizo impide que dañemos la torre, es imposible desde dentro. Lamento decírtelo pero estamos atrapados…tú…

-Eren Jaeger.

-Jaeger, un gusto. Pero si, estamos cautivos. Bien ya termine, ¿Quieres algo de comer antes de dormir?

-No, no quiero comer, no quiero dormir… ¡Quiero salir de aquí! ¡Mis amigos y mi familia me necesitan!

-Lo lamento, pero quizá lo mejor sea que te vayas olvidando de ellos.

-No puedo hacer eso, es imposible.

-Pues, no es que tengas mucha opción. Sé que es difícil de creer, pero terminaras aceptándolo, te traeré una sabanas, necesitar pasar bien tu primer noche.

-Primer…noche…

Eren se dejó caer mientras golpeaba con su mano herida el suelo, chasqueaba los dientes y permitió a la frustración apoderarse de él, las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos, un signo claro de lo impotente que se sentía. Kuroko estaba subiendo la escalera observando al recién llegado, nunca pensó que recibiría compañía, aunque estaba algo alegre por ver a alguien luego de tanto tiempo, también sentía lastima por su nuevo compañero.

Kuroko trajo los cobertores y se quedó consolando a Eren hasta que el cansancio hizo efecto en el castaño llevándolo al sueño profundo, sabiendo que estaba seguro él se retiró a acostarse en su habitación, pues a partir de mañana tendría que enseñarle a aceptar su vida. La noche transcurrió con normalidad llegando finalmente el amanecer al pantano, Eren estaba recostado en el suelo cuando recordó lo ocurrido se irguió quitándose la sabana comprobando que no fue una pesadilla sino la realidad, antes de que el temor se apoderara nuevamente de él, olfateo el aroma de un desayuno caliente, fue entonces que noto a Kuroko el cual estaba preparando comida para dejarla en la mesa.

-Buenos días dormilón, ¿Quieres desayunar?

-No fue…no fue un sueño.

-Lamento que no lo sea, pero olvídalo por ahora, ven y come algo. Afortunadamente la comida nunca falta, es lo bueno de este maldito hechizo.

-Muchas gracias, ah…esto sabe muy bien.

-Solo es un omelete. He preparado mejores cosas, solo que no estaba seguro de que podría gustarte, por eso prepare algo simple.

-Esto es delicioso, no me imagino que mejores cosas saber hacer.

-Gracias, es bueno recibir un cumplido. Oh vaya, mira la hora, con todo lo de anoche olvide abrir hoy la gran ventana como hago siempre. Sabes una cosa, anoche no pudiste verlo, pero creo que gracias a la luz diurna te asombrara el paisaje.

-Solo es el pantano, no debe ser la gran cosa.

-¿En serio? ¿Entonces qué te parece esto?

Kuroko abrió las puertas mostrando un paisaje que dejo a Eren con la boca abierta, inclusive dejo de comer y fue corriendo hasta la entrada para ver mejor. Pese a estar en la selva, no se imaginaba que se encontraban en medio de una gran serie de ruinas, observaba grandes edificios derrumbados cubiertos de plantas, edificios que se veían como los de esos mundos súper modernos, además de castillos, templos y estatuas, inclusive le pareció ver un trozo de muro que tenía el escudo del muro Rose, todo un paisaje irreal cubierto de verde por la selva y atravesado por ríos.

-¿Esto es el pantano?

-El corazón del pantano. Un lugar misterioso y aislado, nadie pasa por aquí.

-¿De dónde salieron todos esos edificios? No pueden haber aparecido de la nada.

-Como te dije, todo está así desde que puedo recordar.

-Es asombroso, algo único, es como si todo esto fuera…trozos de diferentes dimensiones.

-… ¿De que estas hablando?

-Kuroko, sé que lo que voy a contarte te parecerá una locura, pero necesito que me creas por completo, ya que todo lo que te diré es verdad y una prueba de ello, pueden ser todas esas ruinas ahí fuera.

-…Bien…estamos atrapados, igual tenemos que comenzar a conocernos, dime lo que quieras contarme.

Eren comenzó a relatarle al de cabello celeste toda su aventura teniendo su completa atención. A distancia, lejos de las ruinas, el dirigible se encontraba en el suelo y Mikasa tenía sus pies sobre Latíos y Latías, los cuales parecían estar muy arrepentidos por el problema que causaron toda la noche.

-¡Agradezcan que no tengo mis armas! ¡O los acabaría aquí mismo!

-(Kagome) Ya, ya amiga, ya entendieron, por favor regresemos, no es seguro estar en tierra.

-(Kristoff) Armin se encuentra bien, bueno lo mejor que puede estar, deja ya ese par y por favor sube con nosotros.

-Agth, tienen suerte de que estemos ocupados, pero sepan que si vuelven a cometer semejante tontería esta vez no saldrán bien librados.

-¡Comprendemos, nos vamos de aquí!

-¡Comprendemos, nos vamos de aquí!

Mikasa se quitó de encima y estos salieron volando al interior del pantano, la chica subió con sus dos amigos de regreso al dirigible, el cual se elevó hasta quedar sobre los árboles. Cuando llegaron a cubierta, noto a su novio el cual tenía una manta encima y le daban una bebida, solo que lo más claro era la expresión en shock en su cara.

-(Marco) Vamos, trata de beber algo amigo.

-(Jean) Y quita esa cara, llevas mucho tiempo así.

-(Mikasa) ¿Cómo sigue chicos?

-Pues aun no responde, no lo culpo, fue lanzado de un lado a otro por todo el pantano.

-Creo que ese dúo es igual de retorcido que nuestro Latíos en cuanto a diversión.

-Eso no importa Marco, lo importante es conseguir que Armin regrese en sí.

-(Naruto) Lo mejor será darle un poco de tiempo Mikasa, tal vez descansar unas horas sea lo que necesita en vez de una conversación alentadora.

-Tienes razón, Jean, Marco, llévenlo abajo a descansar, los demás aún tenemos un par de cosas que hablar.

Los chicos se llevaron al menor dejando al resto en la cubierta, fue entonces que Mikasa noto que todo alrededor no era más que un mar de árboles hasta donde llegaba la vista, a veces atravesados por algunos ríos, pero un territorio basto en que parecían encontrarse perdidos. Con Rivaille y Riven aun molestos como para salir, Eren desaparecido y Armin en mal estado, parecía que tendría que tomar el mando de momento.

-(Naruto) Bueno, miremos el lado bueno, Bakugo no va a encontrarnos aquí.

-(Kristoff) Si, pero se ve como si tampoco pudiéramos salir, nos internamos demasiado durante la noche.

-(Mikasa) No hay que perder la calma, debemos pensar con cuidado, podemos salir de este lugar, solo tenemos que volar con rumbo fijo a cualquier dirección, el pantano no es eterno.

-(Izuku) Tal vez no lo sea, pero si nos tomara tiempo salir, con todo el paisaje tan similar, será difícil mantenernos en línea recta a cualquier dirección.

-(Astrid) Deberíamos ir al norte, ¿No creen? Eso nos llevara al océano y de ahí podremos viajar a Musicland.

-Aún tenemos que encontrar a Eren primero, si no lo hacemos no conseguiremos que esos dos de haya abajo salgan y resuelvan sus problemas.

-(Kaito) ¿No estaban haciendo ya algo para encontrarle? Creo haber visto eso en los recuerdos de Latíos antes de volver.

-Eso hacíamos cuando se llevaron a Armin, Kagome, ¿Puedes volver a intentar encontrarle?

-Claro, solo necesito la bufanda de nuevo. Casi pude sentirlo la vez anterior, estoy segura que podrá encontrarle ahora.

-Entonces tenla, inténtalo una vez más.

Kagome tomo la bufanda y comenzó a concentrar su poder otra vez, los minutos pasaban y comenzaba a percibir un rastro invisible para los demás, pero claro para ella, un rastro que conducía hacia Eren. Atravesaba el pantano de forma continua y entonces visualizo un lugar extraño en el pantano así como una alta torre, donde identifico el poder de Eren y el de otra persona.

-¡Lo encontré! ¡Ya lo encontré!

-¿Dónde se encuentra?

-Está en el pantano también, tenemos que volar en dirección al este, podemos llegar al atardecer. En una gran torre se encuentra nuestro amigo.

-(Naruto) ¿Por qué no ha intentado salir?

-No lo sé, pero no importa, ya sabemos por fin donde se encuentra. Hay que ir a por él. Izuku, conduce esta cosa al este lo más rápido que puedas.

-Como tú digas, al menos estando sobre el pantano, me siento más seguro.

-Muchas gracias Kagome, en verdad nos has salvado.

-No es nada, es lo menos que puedo hacer por ustedes.

-(Naruto) Yo sigo sin entender porque no huido de ahí, con su poder seguro podría escapar de la torre y atravesar el pantano.

-(Kaito) Si Eren se encuentra ahí desde que desapareció la noche pasada, debe haber algo que le impida salir. Una vez que lleguemos lo sacaremos de ese lugar.

-(Kristoff) Parece que tenemos que avisarles a esos dos las nuevas noticias.

-(Astrid) Lo harás tú, porque yo no pienso lidiar con ellos.

-¡Hey! Eso no es justo.

El dirigible comenzó su avance por sobre el pantano en dirección al este, sabiendo ahora la localización de su compañero podrían salvarle y continuar con su misión. En aquel lado el tiempo pasaba y Eren terminaba de contarle sus aventuras al otro que estuvo todo el tiempo serio y escuchándole.

-Y entonces termine aquí anoche.

-Vaya, sí que has vivido cosas increíbles.

-Parece una locura pero todo es verdad.

-Entonces quieres decir que vivo en una dimensión que es una mezcla de dimensiones de un universo distinto al suyo y que mi vida en este lugar esta modificada de mi vida original, además de que sufro porque así es el plan de Axrex o de la fuerza detrás de todo esto.

-Exacto, esa es la idea.

-…Sí que es una locura, pero dada la situación te creeré, no encuentro otra explicación.

-Gracias, sé que puede ser difícil entender todo esto tan rápido pero…

-No es tan difícil de entender, cuando tu vida es solo sufrimiento, una explicación como esa da más respuestas de las que crees. Tiene lógica sí, pero tristemente para ti y para mí todo termina aquí.

-Eso no será así Kuroko, ya verás que mis amigos vendrán y nos sacaran de este lugar.

-Lo creeré cuando lo vea, pero no olvides que nadie entra al pantano, mucho menos venir a su corazón donde estamos, odio ser pesimista, pero puede que tu viaje termine aquí.

-Ellos vendrán, puedes creerme, nos encontraran, saldremos de esta torre. –Al ver arriba noto una firma así como muchos dibujos en el techo- Rapunzel estuvo aquí, ¿Quién era ella?

-No lo sé, alguien que alguna vez estuvo en esta torre.

-Entonces alguien logro escapar.

-No te ilusiones, si las cosas son como dices, es probable que lo haya escrito cuando este universo aún estaba en orden. Nunca hubo nadie más aquí conmigo y tampoco creo que hubieran muchos otros antes.

-Pero es una prueba de que alguien salió, ¿No lo ves? De algún modo lograremos salir de la torre. Puedo sentirlo, estoy seguro de que mis amigos y mi esposo vendrán a sacarnos.

-¿Ese Rivaille no? Es curioso saber que están casados y que te dobla la edad. Pero bueno quien sabe cómo funcionan las cosas en los distintos universos. Ah, hay algunos libros si gustas leer, yo iré a dormir un rato más.

-¿Dormir? Ya es medio día.

-Eren, estamos atrapados y he leído esos libros incontables veces, he hecho todo lo que se puede hacer aquí una y otra vez, por eso paso la mayor parte del tiempo dormido, si necesitas algo no dudes en despertarme ah, diviértete.

Kuroko subió al cuarto dejando a Eren en la sala, el chico miro una vez más el paisaje para luego tomar un libro y sentarse cerca de la ventana, esperando ver a sus amigos en algún momento. Su compañero lo observaba escondido tras las cortinas dándole unos últimos vistazos a su recién llegado.

-(Eren Jaeger…con que estamos dos aquí ahora…esto no es buena señal, si se encuentra en este lugar, significa que él está teniendo éxito en sus planes, si alguien viene espero que sean sus amigos y no quien temo).

Las horas siguieron su curso, pasando el día y llegando el final del atardecer al pantano, Eren seguía en la puerta esperando alguna señal, temía que como Kuroko decía, nadie fuera a buscarlo, más confiaba en que sus amigos le hallarían.

-Pronto anochecerá. Deberíamos prepararte este sofá para que duermas más cómodo.

-Gracias, pero no lo necesito, saldremos pronto de aquí.

-Dudo mucho que tus amigos lleguen hoy, pero si quieres permanecer tan optimista eres libre de hacerlo.

-Ellos llegaran, ya lo veras.

-Si claro, como tú digas Eren, yo iré a descansar.

La noche cayo y Eren continuaba observando a la distancia, notando ahora solo las estrellas en el cielo. El dirigible en cambio, había llegado al corazón del pantano, encontrándose con el extraño paisaje de ruinas modernas y antiguas cubiertas por la selva. Pese a informarles, solo Rivaille había salido, Riven en cambio continuaba encerrado. El mayor estaba un poco asombrado por el extraño lugar, pero lo único que deseaba encontrar era la torre que Kagome menciono. Enfocaba su vista lo mejor que podía en la oscuridad, buscando con desesperación cualquier pista que le indicara donde estaba su amado, pese a que todos buscaban no encontraban señal alguna de la torre por ninguna parte.

-(Jean) Este lugar es enorme y con tantos edificios en difícil ver algo.

-(Astrid) Lo sé, además este sitio da un aire tenebroso, ¿Ah? ¿Dónde está Izuku? ¡No está en el timón!

Al darse cuenta de la falta del peliverde Kagome tomo el mando y evito que el dirigible fuera sin rumbo, solo entonces vieron a su compañero que estaba en un costado de la cubierta observando un gran edifico en ruinas con forma de letras H enfrente suyo, Izuku estaba prácticamente absorto viendo el edificio, como si no hubiese otra cosa en el lugar, no reaccionaba a los llamados de sus amigos hasta que sintió una mano sobre él.

-¡Hey pequeño!

-¿Qué? Ah, Kaito.

-¿Te encuentras bien?

-(Mikasa) Parecías perdido, ¿Qué te paso?

-Discúlpenme, pero cuando vi ese edificio…sentí algo familiar. Nunca lo he visto pero…por alguna razón…no pude despegar la vista de el…es como si lo conociera.

-(Jean) Muy bien, ya nos explicas luego, por ahora regresa a conducir esta cosa.

-Sí, claro, como ustedes digan…

-Ah. ¿Dónde estará Jaeger, Mikasa?

-Tiene que estar cerca, no dejemos de buscar.

-(Rivaille) (Eren… ¿Dónde?... ¿Dónde?... ¿Dónde te encuentras?).

Tras pasar un edificio Rivaille noto una leve luz encendida, cuando se enfocó en ella, alcanzo a divisar la cima de una torre y eso solo significaba una cosa, era donde se encontraba Eren.

-¡Ahí está! ¡En esa dirección!

-(Kristoff) ¡Es cierto! ¡Es la torre amigos!

-(Naruto) ¡Llévanos haya Izuku!

El dirigible dio una media vuelta para ir directo a la torre, dentro de ella, Eren noto algo moviéndose en el cielo, unas pequeñas luces se encendieron y comprobó que era el Dirigible y ahí al frente estaba la persona que más deseaba ver. Justo como lo pensaba, su familia y sus amigos habían llegado para rescatarle.

-¡Rivaille! ¡Rivaille! ¡Estoy aquí!

-¡Jaeger! ¡¿Qué pasa?!

-¡Son mis amigos Kuroko! ¡Mis amigos llegaron!

-¿Qué dices?

Los dos observaron al dirigible acercarse hasta estar frente a ellos, Eren dejo salir sus lágrimas y noto las de Rivaille. El hombre más fuerte de la humanidad lloraba, eso era algo que no cualquier podría ver.

-¡Eren!

-¡Heichou! ¡Amigos!

-(Mikasa) ¡Hermano! ¡¿Estas bien?!

-(Kaito) ¡¿Quién está contigo?!

-Me encuentro bien chicos, él es Kuroko es…un amigo.

-(Astrid) Como sea, ¡Date prisa! ¡Abriremos la puerta para que salten!

-Eso no servirá, miren esto ¡Agth! –Al estirar su mano el escudo se hizo levemente visible sorprendiendo al grupo- no podemos salir, estamos atrapados.

-(Naruto) ¡Transfórmate en titán Idiota!

-¡No puedo hacerlo! Este lugar inhibe mis poderes, no podemos dañar la torre desde el interior.

-(Marco) Parece que tenemos un nuevo problema.

-(Jean) ¡Ha! No realmente, ¿No escucharon? No se puede dañar desde dentro, pero nosotros estamos afuera.

-(Astrid) Comprendo a lo que te refieres.

-Hay que destruir ese techo.

-(Izuku) Detesto ser portador de malas noticias, pero no tenemos nada con que destruir el techo y dudo que un par de espadas sirvan para romperlo.

-(Naruto) ¡Descuida! ¡Yo me encargo! ¡Por fin podre destruir cosas!

Naruto salto y haciendo uso de sus habilidades, creo suficientes clones que comenzaron a arrasar con todo el techo de la torre, las tejas salían volando en todas direcciones así como trozos de concreto, finalmente consiguieron que la parte central cediera, causando un pequeño derrumbe que los de dentro tuvieron que evitar, cuando alzaron la vista comprobaron que ahora un hueco se encontraba en la cima y el rubio les sonreía.

-¿Qué tal ahí abajo? Tranquilos, ya los sacamos.

Los clones formaron una escalera uno sobre otro permitiendo que los chicos escalaran, al llegar a la cima Eren estiro su brazo comprobando que el escudo no estaba, salió rápidamente seguido por Kuroko, al mismo tiempo los clones desaparecieron y el dirigible se colocó en posición, abriendo una puerta para que saltaran al interior.

-¡Eren!

-¡Heichou!

Los dos se dieron un fuerte abrazo, pues aunque no fue tanto tiempo el que estuvieron separados, si fue suficiente para causar un gran temor en sus vidas.

-¡No vuelvas a actuar imprudentemente! ¡Algo terrible pudo ocurrirte!

-Lo sé y discúlpeme Heichou pero…estoy muy feliz de volver a verlo.

-Y yo a ti, pequeño y necio idiota.

Los dos unieron sus labios en un beso, el cual asqueo a Naruto quien saco la lengua, Kuroko por su parte solo dio una pequeña sonrisa, justo como Eren menciono, sus amigos fueron a buscarle y ahora los habían liberado de su prisión. En la cubierta, Izuku noto una teja de la torre que cayó cerca de él sabiendo que solo era basura, la levanto, le dio un vistazo y la arrojo a esta de nuevo. La feliz escena del beso se vio interrumpida por un atronador sonido, cuando observaron por la puerta notaron igual que los de la cubierta, que la torre temblaba violentamente, fisuras se creaban en ella y fragmentos caían, hasta que por fin las grietas se hicieron tan grandes que fracturaron por completo la estructura llevándola al derrumbe total.

-(Eren) ¿Pero qué ha sucedido?

-(Naruto) No la dañe tanto como para que eso pasara.

-(Mikasa) ¡Eren! ¡Hermano! ¿Ah? ¿Y el quien es?

-(Esto puede ser, algo peor que estar encerrado, seguro que él lo sabe ya).

Un nuevo personaje ha llegado, y parece que Kuroko oculta algunas cosas. ¿Sera que sabe más de lo que dijo? ¿Porque colapso la torre? ¿A quién le temía Kuroko? Para Eren y sus amigos, más sorpresas estaban por llegar.