Perdón... pero ya los profesores empezaron a fastidiarnos con exámenes y trabajos... Hecho de menos el verano :'(. Pero intentaré por todos los medios subir un capítulo cada fin de semana: Viernes por la tarde, sábado o domingo, (sobre todo intentaré los viernes) así que atentos xD. Capítulo 26 ;D


ANTERIORMENTE:

"¿Me buscabas, Sparrow?" dijo Cole detrás de ellos. Se giraron, y el horror le llenó a él y a los demás los ojos. Tenía a Willie agarrado por la camisa y con un cuchillo en su garganta.

"¡Willie!" gritó Elizabeth en desesperación. Intentó ir hacía ellos, pero Angélica la contuvo.

"Suelta a mi hijo, Cole." murmuró amenazante Will.

" Y si decido no hacerlo, ¿qué vas a hacer?"


Jack miró una sombra que venía desde detrás de Cole... ¿Barbanegra?. No, tenía otro aspecto...

"¿Matthews?" susurró él. La sombra hundió su espada en la espalda de Cole, dejando a Willie libre de sus agarre. El niño corrió a los brazos de su madre mientras el cadáver de Nathan caía, revelando la cara de salvador.

"Es mejor que le dejes a alguien más listo la guardia del calabozo, Sparrow" sonrió Matthews. En ese momento, Pintel y Ragetti se acercaron corriendo en la búsqueda del prisionero cuando se pararon en seco al ver al capitán.

"Lo siento, capitán... Nos pusimos un poco nerviosos con el abordaje y..." intentó excusarse Ragetti ante la cara de enfado de Jack.

"Te dije que no se lo creería" le susurró Pintel.

"¡Sois un par de..." gritó Jack, frenado por Angélica. "Jack, creo que eso lo puedes solucionar después" dijo ella, haciendo que todos mirasen a la gran batalla que se estaba disputando en los barcos.

"Will, ¿qué hacemos?" preguntó Elizabeth.

"Tú y Willie al camarote, nosotros nos ocupamos"

"¿Qué?, yo quiero ayudar"

"No voy a perderos"

"Ya lo ha dicho Angélica, no hay tiempo de discutir" argumentó finalmente.

"Está bien, pero tened cuidado" accedió.

"Lo primero es buscar a Barbanegra, luego nos encargaremos del resto... Incluido de ti" le susurró Jack a Matthews.

"¡Jack!" gritó alguien muy familiar. Su madre. Instintivamente, todo fueron hacia donde provenía el grito. Se encontraron con Katherine al lado de Barbanegra y otros tripulantes más que hacían de guarda espaldas.

"Vaya, Sparrow... Cuanto tiempo" murmuró Edward con su típica sonrisa descabellada.

"Mamá... ¿qué es todo esto?" preguntó con asombro.

"Lo siento, Jackie" murmuró ella, al borde del llanto.

"Tu querida madre me ha guiado hasta aquí con tu brújula, Jack. ¿A qué es genial?, todos juntos, en familia"

"¿A que has venido, padre?" dijo Angélica.

"A buscarte a ti" respondió señalándola con el dedo. "Y a matarlos a ellos" hizo una seña hacía todos los demás. "En especial a ti, Sparrow, tú serás el primero"

"¿Y qué pasa conmigo, Edward?" gritó Barbossa. A Barbanegra se le cambió la cara completamente y fue enseguida a atacarlo. Jack lo vio como el momento perfecto para matarlo, pero luego pensó en un instante en Angélica. No iba a conseguir demostrar que no fue su culpa la primera vez que murió para ahora hacer lo mismo de su propia mano. Angélica observó su rostro y como si hubiese leído sus pensamientos, le murmuró: "Déjame a mí".

"¿Qué?" ¿lo había oído bien o fue solo su imaginación? Sus acciones respondieron a su pregunta. Cogió una de las pistolas del cinturón de Jack, apuntó y cerró los ojos antes de oír el ruido del disparo. Barbanegra se giró atónito por el repentino disparo que le había llegado desde la espalda hasta el pecho. Lo único que hizo antes de morir por segunda vez fue decir su última palabra.

"Hija..." susurró antes de caer sobre sus rodillas y ahogarse con su propia sangre, yaciendo finalmente en el suelo.

Todos quedaron en silencio por unos instantes... Las tripulaciones enemigas se dieron cuenta de que habían matado a sus capitanes. "¡Retirada. Abandonen el barco!" gritó uno de ellos antes de que todos siguieran su orden. La paz volvía a reinar en el Holandés y la Perla, pero no por muchos segundos.

"Mamá... ¿tú fuiste la que le diste mi brújula a Barbanegra?" dijo sorprendido mientras la recogía del suelo.

"Quería que fueras con otra mujer..."

"No me trago más tus mentiras..." advirtió él.

"Jack, creo que será mejor hablar con otra persona" le susurró Elizabeth mientras miraba a Angélica, que se había ido a sentarse en las escaleras que daban al timón. Él se acercó cuidadosamente. Ella no le dio ningún tipo de contacto visual mientras se sentaba a su lado. Instintivamente, Jack puso sus brazos a su alrededor. Hubo unos pequeños segundos de silencio antes de que le preguntará: "¿Prefieres estar sola?". Angélica inmediatamente le respondió negando con la cabeza. Se acurrucó a él con más fuerza y con la cara escondida entre el hueco del hombro y el cuello, comenzó a llorar más abiertamente de lo que lo estaba haciendo antes de que Jack llegara. "Todo va a estar bien, cielo" susurró en su oído con la esperanza de que le sirvieran de algo. "No me llores más, ¿vale?"

Él la separó de sí mismo y le puso sus manos en sus mejillas. "Sabes que no lo soporto" le dijo mientras secaba algunas de sus lágrimas. "Tenías razón" murmuró ella. "¿En qué, cariño?". "En lo de mi padre, era un miserable... Por eso lo quería hacer yo, pero no pensé que me haría tanto daño". "Bueno, uno no mata a sus padres todos los días... Además, yo siempre tengo razón, soy el capitán Jack Sparrow". Ella esbozó una sonrisa ante su último comentario, al igual que él al ver por fin su preciosa sonrisa. "Así me gusta más...". Se acercó a Angélica para darle un pequeño beso. "¿Estás bien?" preguntó. "Eso creo".

"Será mejor que vayamos a ver a los demás, todavía tengo que decirle un par de cosas a Matthews, Pintel y Ragetti" dijo mientras se levantaba y le ofrecía la mano. Angélica la cogió y Jack la acercó en un abrazo para darle un beso en la cabeza y decirle un 'no pasa nada'.


Se habían pasado toda la noche en vela con el abordaje y ahora se estaban pasando todo el día de limpieza y reparaciones. Jack lo único que podía pensar es en lo bien que se lo había pasado en las primeras horas de cumpleaños... O por lo menos, lo bien que habían empezado. "Jackie, ¿os dio tiempo para mi pequeño nieto?" preguntó de repente Teague a sus espaldas. Jack dio un pequeño brinco del susto y después analizó lo que le había dicho para responder. "No, papá... Además, no creo que esté muy receptiva ahora después de matar a su padre".

"No es lo que ella me dijo..." murmuró Teague. Él se quedó mirando con cara extrañada a su padre. "Sí quieres averiguarlo... Me dijo que te dijera que estaba en el camarote". Jack siguió observándole de reojo mientras guiaba sus pasos con curiosidad hacía donde le había dicho. Estuvo a punto de abrir la puerta cuando fue ella la que la abrió desde dentro. "Tu padre te trajo, ¿verdad?" preguntó ella. "¿Qué?, no, solo..."

"Sabes que, hasta mañana es tu cumpleaños, y te recuerdo... que yo siempre te doy dos regalos" murmuró seductoramente. Él la miró un poco atónito antes de bajar su mirada justo debajo de su clavícula. "Incluyendo lo que acordamos el otro día..." siguió hablando. "Mi segundo regalo de cumpleaños... no recuerdo haberlo tenido" bromeó Jack. "Entonces, ¿a qué esperas?" dijo Angélica, agarrándolo juguetonamente por la camisa para meterlo dentro del camarote mientras él cerraba la puerta a su paso.


Y bueno, esto ha sido todo por esta semana... Ya sabéis, viernes tarde, sábado o domingo como hoy xD. Lo pensaba hacer ayer pero se me ocupó todo el día haciendo un mural de biología... Que de hecho me debería estar estudiando ahora la presentación para mañana... Esto es más importante xD. Os quiero y hasta la semana que viene ;D. (PD. creo que lo de "debajo de la clavícula" quedó bastante entendible xD),