CAPITULO 25.- ¿QUE PASO AYER?

Desde que sus ojos la habían visto, habían quedado maravillados ante tanta belleza sumisa. Era obvio que habia estado con algunas mujeres años atrás, rubias, morenas, amigas, compañeras de fiesta, alguna que otra cliente, pero solo eran diversiones pasajeras que para él no tenían ninguna importancia. Habia estado buscando en cada cuerpo deliciosamente bonito, la chica que fuera dueña totalmente de él, de pies a cabeza, más que por dinero, se enamorara de su personalidad. El jamás habia experimentado el amor, no al menos como en la noche anterior, en donde no fue necesario hacer absolutamente nada para quedar estupefacto ante la presencia de aquella chica. Nunca imagino que a sus veintidós años, una adolescente le robaría el corazón.

FLASBACK

El sonido de su celular lo había hecho despertar de muy mal humor. Estaba muy cansado, aun con la pesadez de sus parpados entre abiertos, pudo tomar el celular y contestar.

-¿Bueno?

-¿Godoy?

Esa voz le habia causado dolor de cabeza desde el primer instante. –Yo mero mamita, ¿Qué desea? ¿No cree que es tarde como pa andar planeando venganzas de niñas?

-Déjate de idioteces -Dijo molesta –Te necesito más que nunca.

Paso su mano por la frente y se rasco la cabeza-Pues dirá en que soy bueno mamita.

-Necesito que vengas a la casa en donde me estoy quedando a dormir, trae algunas botellas de vino, tequila… ¡Que se yo! Algunos globos, cerveza, serpentina, bolsas de frituras, confeti, gorros…

Godoy cerro los ojos mientras tocaba su barbilla -¡Haber mamita! No soy ningún estúpido, vine aquí a cuidarla, no a organizar sus fiestas de té.

-¡No es ninguna fiesta zopenco! ¡Te necesito ahora, así que ven lo más pronto posible!

-Mire parcera… -Dijo un poco molesto.

-¡Te pagare lo doble que Frank si vienes ya!-Dicho esto colgó el teléfono y una sonrisa de se dibujó en el rostro de Godoy.

-Pues que empiece la fiesta mamita –Se vistió rápidamente, tomo su arma, una navaja y salió del pequeño cuarto.


En la sala de la casa se encontraban reunidas las chicas, eran más que un manojo de nervios. Tenían todo planeado, no habia lugar para errores.

-Gerli… ¿Qué pasa si se da cuenta?

-Cállate tonta, eso no pasara-Dijo mientras caminaba de un lado a otro nerviosa…-Godoy no debe tardar en llegar.

-¿Quién es ese tal Godoy? –Pregunto Rhonda mientras sostenía la cabeza de Arnold en sus piernas y trenzaba su cabello.

-Es el tipo que Frank mando para cuidarnos. Es un estúpido colombiano que le vente droga a Frank.

-¿Colombiano? ¿Y es guapo?

-Amber por favor, no es el momento. –Rhonda la miro enfadada –Aunque para ser sincera, el año pasado salí con uno que trabajaba con papa solo por su apodo.

-No me digas que… ¡Estuviste con Jhonny! –Rhonda le sonrió enormemente –Creí que era gay…

-Para nada tonta… ¿Por qué crees tú que le dicen el burro?

-¡Lo encontré Helga!-Dijo Phoebe mientras bajaba corriendo las escaleras con una enorme manta –Sabia que para alguna otra ocasión lo iba a necesitar- Mostro a sus compañeras la enorme bandera y la leyenda que tenia –Fue de la última vez que fui a Londres.

-"FIESTA DE ESTUDIANTES DE INTERCAMBIO"… Perfecto Phoebe, esto nos ayudara aún más.

-Helga… ¿No crees que a su familia podría parecerle sospechoso todo esto? Es decir… -Acomodo sus gafas –Es tarde y Arnold no suele ser así…. Tan atrabancado.

-¡Phoebe no tengo otra idea mejor! ¡Créeme que jamás imagine que ese estúpido cabeza de balón estaría escondido en la cocina! –Suspiro mientras se apretaba la cabeza con las manos y caminaba en círculos.

-Tranquilízate muñeca, lo peor en esta situación seria que Arnold despertara antes de todo –Miro la cara del rubio y sostuvo un pedazo de carne congelada en el enorme chichón que se le habia hecho. –Aunque dudo que con el golpe que Amber le dio despierte consiente para mañana…

Helga lo miro y se acercó a acariciar su rostro… -¿Estas segura de que se encuentra bien?-Interrogo mirando preocupada a la oriental.

-Si Helga, solo está inconsciente por el golpe. Para mañana quizás le dolerá un poco, pero estará bien –Sonrio, el timbre sono llamando la atención de todas en la sala. –Yo abriré, debe ser tu amigo Helga –Abrió la puerta e imagino durante unos instantes que la persona que tenía en frente de ella podría haberla encontrado en sus sueños. Se sonrojo al observar a aquel hombre tan guapo y sexi que estaba frente a ella. Sus ojos verdes, la sonrisa en esos sensuales labios, el brillo de su mirada… estaba perpleja, parada en la puerta como idiota mientras lo observaba.

-¡Ya era hora de que llegaras zopenco!-Expreso Helga mientras sacaba a Phoebe de su trance. -¿Has traído lo que te pedi?

Godoy tardó en reaccionar, el ver a esa oriental frente a él hizo que su corazón saltara de emoción. Era una chica muy diferente a todas las que habia conocido físicamente, ella tenía ese aire de delicadeza, su piel blanca hacían buen contraste con su cabello completamente negro e inclusive sus ojos rasgados le parecían peculiarmente divertidos.

-¿Godoy?-Helga arqueo una ceja.

-Eh… si… -Dijo mirando a Helga- Eh tratado de traer todo lo que usted me pidió. Está en el carro. ¿Ahora me puede decir por qué tanto alboroto?

-Cállate y pasa-Lo arrastro hacia la sala –Chicas, él es Sánchez Godoy, es primo de Titán y es el estúpido guardaespaldas que Frank nos mandó.

Amber y Rhonda se quedaron boquiabiertas al ver semejante bombón frente a ellas. Sus miradas coquetas no pudieron ser disimuladas y captadas por el chico. Quien solo sonrió y saludo con una sonrisa.

-Ella es Amber, Rhonda, Phoebe y este chico moribundo es la razón del por qué estás aquí.

-Bueno pues mamitas ustedes pueden comenzar contándome que es lo que planean. Yo solo estoy a su disposición. ¿Quieren que enterremos el cuerpo o lo lanzamos al mar?

El haber hablado con ese acentico característico de Colombia, las habia vuelto aún más vulnerables hacia él. Por otro lado, mientras que sentía la mirada de Amber y Rhonda comiéndoselo por donde lo vieran, el solo miraba interrogante a la oriental, quien en su afán de zafarse por él, termino sonriéndole tímidamente.

-¡No está muerto zopenco! Esta inconsciente… Iremos a la casa de Arnold, subiremos hacia su habitación, haremos un pequeño desastre y fingiremos tener una fiesta de despedida y así le haremos creer que lo que paso hoy fue solo un sueño.

-Lo que quiere decir parcera, ¿Es que este pelado las descubrió?

-Este pelado, es el amor de mi vida, ¿De acuerdo? Y si, nos descubrió a pesar de los disfraces… pero antes de que pudiéramos hablar Amber lo golpeo y he aquí. -Señalo en cuerpo de Arnold.

-Bueno pues que esperamos, deberíamos de darnos prisa antes de que amanezca –Dijo tomando a Arnold entre los hombros mientras se dirigía al auto.

Una vez disfrazadas las chicas, subieron al auto de Godoy y se dirigieron hacia la casa de huéspedes. Helga era el copiloto, ya que Godoy no conocía los atajos de la rubia. Amber, Rhonda y Phoebe iban en la parte trasera cargando a Arnold sobre sus piernas. Por más que trataba de concentrarse en lo que la rubia le decía, sus ojos no dejaban de mirar divertido por el retrovisor a la oriental, quien acariciaba con cariño el rostro de su amigo. Estaba preocupada por los problemas que podían venir más adelante, conocía a Arnold y sabía que no la dejaría en paz hasta que le asegurara que todo lo que recordaba, habia sido realidad.

-¿Y si subimos por la escalera de incendios?-Interrogo Helga mientras salía del auto y observaba la casa.

-¿Esta loca? Ese parcero pesa aunque no lo crea. Sería muy difícil.

-Supongo que entraremos por la puerta… pero… ¿No será sospechoso que Arnold no hable?-Rhonda miro a Helga confundida.

-Diremos que nos fuimos de borrachera. Eso sería más creíble Gerli.

-Amber tiene razón. Una borrachera seria de lo más normal.

-Bueno, y a todo esto… ¿Arnold trae llaves o piensan tocar?

Todos miraron a Phoebe y procesaron las palabras de la chica. Tenían razón… ¿Cómo entrarían?

-¡Maldición! ¡Maldición! ¡Maldición!

-¿Eres tu Eleonor?

Helga callo inmediatamente mientras observaba a Puki abrir la puerta, llevaba su viejo traje de cuerpo entero de gata negra. Godoy miro divertido la vestimenta de la abuela.

-Puki yo…. Nosotros… es que Arnold….

Puki alzo una ceja mientras veía a Rhonda, Phoebe y Amber cargando a Arnold entre sus hombros –El pequeño general fue a buscar respuestas en un momento equivocado.

-Puki lamento todo esto, él estuvo a punto de descubrirme y accidentalmente lo golpeamos… por favor, sácame de esta, solo déjame subirlo a su habitación y fingir que todo fue un sueño.

Puki se rasco la barbilla… conocía a Helga y sabía que ella podría hacerle de todo a Arnold, menos daño… no era una chica mala, solo algo desorientada en su persona, pero le bastaba saber que quería a su nieto.

-Entra con tus amigos Eleonor, solo no emociones mucho al rubio –Le guiño un ojo y dio paso para que las chicas entraran.

Godoy, Helga y Puki cargaban a Arnold con dificultad, el chico era alto y no resultaba fácil cargarlo. Las chicas llevaban entre sus brazos las bolsas con frituras, cerveza, globos… Amber y Rhonda lidiaban con las pesadas bolsas mientras trataban que las pelucas no se movieran del lugar.

-¿El pequeño Kimba dejo de ser un pequeño?

-Tiene razón abuela, este parcero pesa más que los costales de…

-¡De papas!-Interrumpió Helga- Es que Godoy tiene una granja. ¿Verdad?-Helga lo fulmino con los ojos dándole a entender que no dijera nada.

-Eh, si… si… de papas…

-¿Qué es todo ese alboroto mama?-Pregunto Miles mientras se frotaba los ojos al bajar las escaleras.

Todos se quedaron helados al ver al padre de Arnold ahí. No era de extrañarse, era su casa, pero su presencia los hacia estar más nerviosos.

-Señor Miles… vera… yo… vosotros…

-Hemos venido para seguir con la fiesta de despedida de Cloe –Interrumpió Phoebe a Helga –Sé que es un poco tarde, pero fuimos a un bar y Arnold se mareo un poco, es por eso que decidimos traerlo a casa.

-¿Fiesta de despedida? No recuerdo que Arnold me comentara de algo así.

-Es que fue de imprevisto tío, mi vuelo sale al amanecer- Helga Sonrio llevando aun el peso de Arnold.

-No tienes por qué preocuparte soldado, yo estuve con ellos y no ha pasado nada que sea incorrecto…

-¿Estas segura mama?...

-Por supuesto, ahora danos lugar de continuar la fiesta en el cuarto del pequeño.

-No sé si Stella este de acuerdo con ello mama.

-Son jóvenes –Dijo sonriendo- ¿Acaso ya olvidaste las noches en que no parabas de bailar?-Le guiño un ojo e hizo que se sonrojara –Además el hermano de Cloe está aquí y sus amigas de Francia también –Miles observo extrañado a Godoy, Amber y Rhonda…

-De acuerdo, suban… solo no hagan mucho escándalo.

Las chicas agradecieron y subieron hasta la habitación de Arnold. Lo pusieron sobre su cama, haciendo que al caer justamente lo hiciera sobre Helga. Esta se sonrojo al tenerlo cerca y giro sobre el hasta dejarlo en cama.

-¿Y cuál es el plan ahora parcera?

-Debemos de hacer parecer que hubo una gran fiesta por aquí.

-Pues que comience mamita porque tengo ganas de divertirme-Godoy puso algo de música a volumen normal y tomo la mano de Phoebe invitándola a bailar. – ¿No me diga que no le gusta bailar?

-Yo… es que yo no sé bailar… -Dijo tímida y sonrojada.

Godoy le sonrió, era inevitable dejar de mirarla. Era hermosa ante sus ojos. –Pues yo le enseño, faltaba menos.

Rhonda comenzó a tirar serpentina por todos lados, sobre la cama, en el sofá, cerca de su computadora… e incluso sobre Arnold. Amber y Puki inflaban globos y los lanzaban por toda la habitación. Colgaron la manta con el enorme letrero en la puerta, Helga se tomó una cerveza e iba arrojando las latas a un costado de su amado, le hecho unas cuantas encima y después procedió con el tequila. "Tuviste una gran fiesta ángel mío", pensó. Era mil veces preferible un regaño a que él se diera cuenta de su regreso a Hillwood. Minutos después las chicas se encontraban bailando con Puki y comiendo algo de lo que Godoy habia llevado.

Vaciaron el tequila en las sabanas, la almohada, cuando se hartaron de cervezas las echaron en una planta que habia en la habitación y tiraron las latas por el suelo. Tiraron algunas cosas como fotografías de él con Naya, la autora principal fue Helga y Puki, les pareció divertido tirar sus sostenes por la habitación e inclusive el quitarle la camisa a Arnold para "firmas de recuerdo" de la gran fiesta de despedida en la que habia estado.

-¡Ole!... a este chaval le encantara España- Dijo Amber mientras escribía en el pecho del rubio "Por siempre España" y "Yo amo las corridas de toros".

-Este pobre parcero corrió con la suerte de conocerlas mamitas, no quisiera estar en sus zapatos. –Godoy habia terminado de escribir cuando Phoebe se acercó a leer.

-"¡Viva la paz!", "Sexo internacional desenfrenado", "Viva el Che"… creí que eras colombiano, no cubano.

-Lo soy mamita, pero no está de más hacerlo reír. –Sonrio.

-Y ahora como toque final de esta grandiosa farsa, sigues tú. –Rhonda miro a Helga mientras le daba un lápiz labial color rojo. -¿No me digas que no sabes qué hacer? –Helga se sonrojo y miro con cierto reproche a su amiga. – ¡La fiesta termino chicos! Puki y los demás iremos por tus maletas "Cloe", mientras que das los toques finales… -Maliciosamente le guiño un ojo y salieron de la habitación dejando un completo desastre.

-Claro que sé que hacer estúpida princesa. –Gruño molesta mientras pintaba sus labios, se sentó a un lado de su amor que por ahora estaba semidesnudo, tomo su mano y delicadamente beso con ternura la espalda del rubio. Se encargaría de dejar esos labios impregnados en la piel de su amor. Se sentía estúpida al inicio por que en verdad deseaba besarlo, pero estando el inconsciente era como besar un muñeco. Una vez lleno su cuerpo de besos, termino dándole un apasionado beso en sus labios… no lo podía saber, quizás era la última vez que lo veía. -En esta vida mi amor…. hay que caer, levantarse, amar, sufrir, reír, llorar, perdonar, soñar y seguir nuestro camino sin mirar atrás… daría mi vida completamente porque todo fuera diferente entre nosotros, adiós Arnold… te amo. –Beso sus labios y salió de la habitación.

En el pasillo las chicas ya tenían listas sus maletas, todos se miraron e indicaron con la mirada que era hora de irse. Aún tenían que desaparecer de la casa de Phoebe y tenían que moverse rápido. Miro a Puki y la abrazo fuertemente.

-No evites no inevitable Eleonor… contra el destino no podemos.

-Mi destino ya está muy marcado Puki… gracias por todo.

-Cuando quieras regresar, recuerda que el conducto del aire acondicionado no ha cambiado –Guiño un ojo – Además esa novia luna no me cae nada bien.

-¿Novia luna?

-Un viejo apodo… -Helga sonrió y se dispuso a dejar Sunset Arms.

-¿Y ahora pa donde parcera?

-A la casa de Phoebe parcero… hay mucho por hacer.

FIN FLASBACK

Sonrio al recordar la locura de hace algunas horas y observaba a las tres chicas que dormían acurrucadas una con otra. Su misión era cuidarlas así que no podía permitir que se quedaran en un hotel, sería muy sospechoso. Que mejor lugar para ocultarlas que el cuarto que estaba rentando.

-¡Hey… buenos días mamitas! –Grito mientras ponía el café caliente en la mesa y sacaba algo de pan. –Ya han dormido demasiado… despierten.

-¡Quieres callarte Godoy! –Rhonda cubrió su rostro con la almohada – ¡Tengo una cruda horrible!

-Me duele mi cabeza….

-No es por nada mamita, usted era primera en empinarse las cervezas anoche… tenga, esto le hare sentirse mejor –Se acercó a Helga dándole una taza de café. –No es por presumir pero tengo el mejor café de toda Colombia. Ándele, bébalo que se le enfría.

-¿Qué hora es zopenco?

-Cerca de las seis de la tarde, entre y salí una y otra vez y ustedes seguían acurrucadas como los pollos.

-Godoy… enserio cállate… tu acentico colombiano perfora mis oídos.

-Levántate princesa barata –Helga se levantó y se sentó a la mesa con Godoy mientras que las demás dormían plácidamente. –Gracias por la ayuda de anoche… en verdad no sé cómo hubiera salido de esta yo sola. En cuanto Frank me de mi parte de las ganancias te pagare.

-No diga nada parcera… a decir verdad… con la paga de su padrastro es más que suficiente. –Dijo mientras mordía un trozo de pan y tomaba café.

-Para nada. Tratos son tratos.

-Que no parcera…

-Dime algo… ¿Por qué no querrías el dinero?-Lo miro y arqueo una ceja.

-Por qué… de no ser por ayudarla anoche, no hubiera conocido a la razón de mi felicidad.

La rubia lo miro suspicazmente e inclino sus codos en la mesa. -¡Phoebe! ¿Eh? Mira Godoy… seré bien clara contigo. Aléjate de ella.

-¿Por qué debería de hacerlo?-La miro retadoramente sin parpadear dejando el café a un lado.

-Porque en este mundo ya hay demasiada mierda como para seguir involucrando a más gente inocente en esto. Ella es mi mejor amiga, me atrevo a decir que mi hermana… no es personal pero lo menos que quiero es que ella termine con mierda como nosotros.

-¿Mierda? ¿Ah? –Bufo mientras se recostaba en la silla.

-Mierda dije… mierda es… mierda somos.

-¿Y si ella quisiera…?

-Ahí no hace nada, pero seamos realistas, ella acaba de terminar una relación y tú sabes lo que eso significa. Eres guapo, lo admito… pero Phoebe no es esa clase de chicas. –Suspiro mientras Godoy la miraba sonriendo hipócritamente –Como sea, gracias por el hospedaje. Nos vamos en un rato.

-Para nada parcera, ustedes se quedan aquí, será más seguro. Al menos hasta que decidan regresar a España.

-Supongo que aceptare tu propuesta. Además es tarde.

-Además, recuerde que aún falta el asuntico del parcerito aquel.

-¿Lo conseguiste? –Sonrio malvadamente.

-¿Qué si lo conseguí? ¡Pff! ¡Lo tengo mamita!- Dijo mostrando un CD que tenía en la mano. Helga se mordió en labio inferior y no pudo evitar reír de felicidad… tomo el CD en sus manos e imagino la venganza perfecta para Gerald en el baile de graduación.


La inauguración de la nueva boutique era un éxito, era de notarse que las chicas más presuntuosas y hermosas estarían presentes comprando todo aquello que las hiciera ver aun más hermosas.

-¡Este vestido es magnífico! Me lo llevare y también aquellos de allá. –Indico a la vendedora.

-¿Te llevaras todo eso?

-Claro que si… no dejare que alguien más se vea bien con ellos.

-Pero… es mucho dinero Naya…

-¿Y? ¿Acaso no lo valgo? –Dijo mientras se veía en el espejo del vestidor.

-¿Pero cómo lo pagaras?

-Lo cargare a la tarjeta de Arnold. Además se lo merece por no invitarme a la fiesta de esa maldita zorra. ¡Te lo juro, no veía la hora en que se marchara! -Se recogió su negra cabellera y se sentó en un banco cercano. –Tú deberías sacarle algo a Gerald, como mínimo un atuendo sexi para la noche de graduación.

-No es tan fácil Naya… Gerald es más pasional.

-¿Y acaso no era eso lo que querías? ¿Revolcarte con él durante horas?

-Sí, es decir… me encanta hacer el amor con él, pero no siento que se entregue por completo…

-¡De verdad que no te entiendo! ¿No me digas que esperas que te lleve rosas y te escriba cartas?

-Pues una que otra no vendría mal…

-¡Eres ridícula! Ambas sabemos que él está contigo solo por el sexo. Fuera de ahí no creo que este enamorado de ti.

-¿Y tú qué sabes del amor? Solo te la pasas encima de un chico que te huye.

-¡Novio! ¡Grábatelo bien, Arnold y yo somos novios! Y no es que me la pase encima de él… Arnold es anticuado y piensa que el sexo es para el matrimonio y cosas así, pero en la noche del baile estoy segura que por fin estará conmigo…

-Eso no responde mi pregunta.

-Amo a Arnold y el me ama a mí, nos conocemos desde niños y en un futuro me casare con él. Eso es amor. Además, tú no estás muy enamorada de Gerald que digamos…

-¿A qué te refieres? – Pregunto nerviosa.

-¿Crees que no lo sé? –Nicole se sonrojo ante el comentario de su amiga y la charla hubiera continuado de no ser por la vendedora que llego con la ropa lista y algunas bolsas.


-¡Ya voy! ¡En un momento abro! –Phoebe se apresuró a bajar las escaleras para abrir la puerta. Tenía que ser la pizza, estaba muriendo de hambre hace horas. -¿Tu? –Pronuncio sorprendida al ver a Godoy en la puerta de su casa.

-Ah… hola…

-Hola.

-Eh… yo pasaba cerca de aquí y vera, imagine que no había comido ya que estaría muy cansada… ya sabe, por la fiestica de anoche y…. mmm yo…

-Había encargado pizza pero disfruto más de la comida china –Observo que la bolsa que Godoy llevaba en sus manos era de su restaurante favorito. -¿Quieres pasar?

Ambos se encontraban en la sala mientras que Phoebe servía una porción de sushi para ambos. –Y… ¿Cómo recordaste mi casa?

-No fue fácil mamita… de no ser por que dejo esto, jamás la hubiera encontrado –Dejo en la mesa la cartera que Phoebe había olvidado la noche anterior en su auto.

-¡Mi cartera! ¡Muchas gracias Godoy! No sé con qué hubiera pagado la pizza.

-Por eso que decidí darme prisa, Me tome la libertad de abrirla y ahí encontré su credencial de autobús.

-No sé qué decirte… gracias. ¡Oh! El timbre, debe ser la pizza.

-No se moleste mamita, usted termine de servir que yo iré a abrir la puerta.

-Pero…

-Ande… sirva que yo voy. –Cuando abrió la puerta, sus ojos hermosamente colombianos no podían creer que el chico inconsciente de la fiesta estuviera hora frente a él. Arnold lo miro sorprendido y se quedó estupefacto al ver al mismo tipo de la foto de la supuesta fiesta de anoche. Godoy estaba claramente en problemas, se supone que él no debería de verlo en Hillwood… además, su acento, su habla…. Arnold sabría de inmediato que no era hermano de la supuesta Cloe… como Helga le había prohibido ver a Phoebe, era más que obvio que tendría un batalla con ella por el hecho de ir a verla.

-¡Tengo algo de cambio para la propina Godoy!- Dijo Phoebe acercándose a la puerta -¡¿Arnold?! –Dijo exaltada mientras tiraba al piso algunas monedas.

-Phoebe… necesito hablar contigo. Justamente ahorita.

La tensión del momento hacia lucir los rasgados ojos de la orienta aún más culpables, no era buena mintiendo pero tampoco podía decirle toda la verdad y poner en riesgo a su amiga. Esta sin duda, sería su mejor actuación.


Uff! no aguantaba las ganas de subirlo ya! Por culpa de este capi tuve que encargar una pizza para comer, fue inevitable... creo que esas son las ventajas de seguir con la mudanza, comes comida callejera! xD espero que mis pantalones tambien lo drisfruten cuando me los ponga jeje

sweet-sol comadre! neta, neta m habias asustado... estaba contactando al FBI cuando vi tu comentario! dije: subire otro capi y mi solecito aun no comenta... oh no lo ha leido... y si la raptaron? quizas alquien que quieres q comentes sus fics quiso llevarte, pero creo que solo estaba viviendo eso que llaman vida, cuando no estas con el internet xD jajaja ok noup... gracias x tus comentarios, si te comentara la manera en q kero q descubra q es ella! pff! sigue leyendo y no t pierdas la continuacion! besos!

hel201 nop, no fue curly... fue godoy... ese parcerito sabroso que cada ves que escribo sus dialogos recuerdo ese magnifico asentico colombiano q m derrite... jajaja ok ya! pues una borrachera! que mejor que disimularlo con unas copas! ademas fue una suerte que puki estuviera ahi, sino... godoy y helga hubieran cargado a arnold x la escalera de incendios xD gracias x seguir leyendo chula, besos!

Arabrab83 claro que porsupuesto que seguire escribiendo! cuando hago pausa algo largas puede ser x dos razones, 1 o de plano stoy bien ocupado o 2 pienso de q manera seria bueno continuar, ahorita tengo muchas ideas en puerta asi que el siguiente capi podria decirse esta preparandose para ir al horno, gracias x leer y no t pierdas las actualizaciones, besos!

letifiesta espero que este fic te haya hecho reir un poco! veremos de q son capaces de hacer stas parejitas con tal de seguir el juego de las mentiras, no dejes de leer y veras las sorpresas que te llevaras, gracias x seguir la historia, besos!

Teshat seeeeeee fue una locura! pero, sera posible que hagan creer a arnold aquella farsa? ese chico es muy suspicaz y helga pues demaciado terca... que opinas de godoy y phoebe? sera que hagan buena pareja? gerald se pondra celoso? x cierto! la venganza de gerald es punto y aparte! no dejes de perderte las siguientes actualizaciones y gracias x seguir leyendo, besos!

Gracias nuevamente gente bonita por seguir este fic, si te gusta o no hasmelo saber y con gusto leere tus comentarios, un fuerte abrazo!