Rescates y Revelaciones

Renuncia

House M.D no me pertenece. Le pertenece a David Shore y a la FOX. No hay necesidad de decirlo en realidad, yo la dejaría tal como está.

Hey Arnold, no me pertenece. Le pertenece a Nickelodeon, Viacom y Craig Bartlett.

Aunque intento ser exacto en lo que pueda, ninguna de las descripciones médicas del fic tiene que tomarse como verídica. Esto es ficción.

Capítulo XXV

(Salvando a Miles – Parte 6)

House, Arnold, Gerald y Helga entraron violentamente en la oficina de Cuddy.

- ¡Tú sabías esto… seguro que lo sabías! – dijo Gerald a Cuddy.

- ¿Pero qué… rayos…? – dijo Cuddy.

Gerald le explicó de quien era familiar Jaime-O en realidad. Tras oír la explicación… la reacción de Cuddy era evidente… le daría la razón a Gerald.

- Gerald tiene todo el derecho del mundo a desconectar a su hermano…

- Su hermano tiene Carnet de Donante… - dijo House.

- ¡El cual quedó invalidado, por lo que hiciste! – le dijo Cuddy.

- A mi me sirven… pero denme algo de tiempo… - House miró a Cuddy – Puedo encontrar un cirujano y clasificarlo como experimental, si es que te preocupa la estadística – luego miró a Gerald - Jaime-O… digo… tu hermano, tenía carnet de dónate… eso quería… que sus órganos ayudaran a otras personas…

- No quería que lo mantuvieran vivo con un respirador artificial…

- El padre de Arnold morirá si no le trasplantamos el corazón… - dijo House.

- Mi hermano… se merece respeto. Cierta dignidad – dijo Gerald.

- Buenas noticias… está muerto. No sufre, no tiene dolores, no siente… es de su carne… de lo que estamos hablando. Sus órganos a mi me sirven – dijo House.

- Pero es mi hermano… el que…

- Ya no lo es… - dijo House – Y además… se respeta a los vivos.

- ¡Si, está muerto lo sé! Pero no me trató con respeto. ¡Me hizo alejarme del Hospital y convenciste a Arnold de que me mintiera! Mi hermano pudo salvarse… y por un plan de ustedes dos lo van a dejar morir…

- Nadie cambió el curso del tratamiento. Pero el que se recuperó fue el Niño Chocolate. Si hubiera muerto, lo hubiéramos operado con ese corazón – dijo House – Acéptalo… se acabó…

- ¡No sólo me engaña, sino que no me trata con respeto! – dijo Gerald – Voy a desconectarlo ahora mismo… ya verán…

- Gerald… - dijo Arnold con un tono de voz melancólico.

- Si lo desconectas – dijo House – El padre de Arnold morirá. Yo me olvidaré en 2 semanas… pero Arnold… ¿Crees que será feliz así?

- ¿House… no te parece que esto es una pequeña manipulación?

- Oh claro que no, es una gran manipulación – le respondió House.

- Que cabrón… - dijo Gerald mirando a House.

- Escucha… - dijo House – Se trata de tu mejor amigo. Vamos… no me importa que tu hermano sea un santo… y si lo era… mayor razón para trasplantar. Y si tu hermano era todo un cabrón… pues… mira esto como la manera de enmendar su error…

- ¡Vamos Gerald! – dijo Arnold – Tu siempre dijiste que Jaime-O te trataba mal. Nos hacía la vida imposible… y no te quería verdaderamente…

- Arnold… por favor… basta...

- Los amigos se eligen – continuó Arnold – Los hermanos no… Jaime-O pudo haber sido un mal hermano… pero yo soy tu amigo… desde la niñez. Si valoras en algo nuestra amistad…

- ¡No digas eso Arnold! No me hagas querer elegir entre mi hermano y tu padre… pensé… que tu veías el lado positivo a todo, pero esto…

- Todos somos así – dijo House – Todos… luchamos por lo que más nos importa…

- Gerald… si por mi fuera… operaría al Niño Chocolate – dijo Arnold – Es un adicto… no tiene remedio… pero es que…

- Su corazón no es compatible con el de Miles – continuó House – No puedo hacer nada más…

- Por favor amigo… - dijo Arnold – por favor…

Aquél escenario de presión era desfavorable para Gerald. Así que finalmente cerrando los puños… miró hacia Arnold y le dijo:

- Vale… ¡Está bien… después de todo, eres mi maldito amigo y no puedo negarme!

Y se dejó caer para llorar amargamente. Arnold se acercó para consolarlo… pero entonces:

- Ha entrado en coma… - dijo Chase entrando.

- ¿Miles? – dijo House – ¿En la ECMO?

- House… - dijo Cameron – Gerald tiene que despedirse de…

- O le operamos ahora – dijo Chase – O le buscamos también otro cerebro.

House se acercó hacia un teléfono interno de una Estación de Enfermeras y marcó:

- Necesito dos quirófanos y el Equipo de Trasplantes.

Y luego junto a sus subordinados salió para preparar la operación. Arnold, quien iba a consolar a Gerald se levantó y siguió a House para ver como saldría la operación que salvaría a su padre. En ese momento… Gerald quedó solo.

En la habitación de Stella y Miles, llegaron los médicos y prepararon la camilla del esposo.

- El carro… el suero… monitor… ECMO…

- ¿Qué pasa? – preguntó Stella - ¿Han conseguido el corazón?

- Así es – dijo uno de los médicos.

Por el lado de Jaime-O, le desconectaron del respirador y lo mantuvieron respirando con un ambú. Era más fácil llevarlo al quirófano de esa forma. Ya lo conectarían al respirador en el quirófano.

En el quirófano se encendieron las potentes luces. El padre de Arnold, conectado a la ECMO fue expuesto… al menos el pecho, para la incisión. Así mismo Jaime-O. Los médicos comenzaron las incisiones para acceder al corazón.

Resultaba irónico que el Monitor de Signos Vitales de Miles estuviera en asístole. Era natural… ya que no tenía corazón que latir… sólo una máquina. Pasaron las horas, ya que esa operación no era necesariamente… corta ni rápida. En la sala de observaciones estaban Arnold, Stella y Cameron.

Finalmente el cirujano extrajo el corazón a Jaime-O y desconectaron el respirador. Todos los signos vitales del hermano de Gerald cayeron a 0. Estaba muerto. Luego, trasladó el corazón en una especie de recipiente hacia la mesa donde estaba Miles. El siguiente cirujano, coloco el corazón en el pecho y con suma paciencia conectó los vasos sanguíneos.

- Palas… - pidió el cirujano mientras una enferma se las daba – 50 Julios…

En la sala de observación todos miraban desesperados. Nadie sabía si el corazón respondería.

- Cargando… - dijo el cirujano mientras aplicaba el primer impulso eléctrico.

Se oyó un sonido de latido en el Monitor, pero luego dejó de sonar.

- Cargando… - dijo de nuevo el médico – 60 Julios…

El corazón… no respondió. Todos pensaban que era todo… y agacharon la cabeza… era el fin… cuando entonces esos pensamientos fueron interrumpidos por los sonidos del corazón latiendo. Había funcionado… el trasplante había salvado a Miles.

- Muy bien… - dijo el cirujano mientras los asistentes apagaban la ECMO – Late a buen ritmo…

Miles se había salvado… y por otro lado Jaime-O había muerto.