Harry Potter pertenece a J.K. Rowling.

Solo nos pertenecen los OC.

26: Torneo y Cementerio.

La navidad fue más alegre que de costumbre, gracias al baile navideño y también lleno de tensión, pues Harry y Cedric tenían los ojos de todos los miembros del colegio sobre ellos, quienes les deseaban buena suerte en la próxima etapa del torneo.

El 25, se permitió que los jóvenes fueran con sus familias, como era obvio, aunque en el caso de Harry y Cedric, sus padres fueron de visita ya que ambos estarían preparándose para la próxima etapa del torneo.

Fue Amos Diggory quien ayudó a los jóvenes de Hogwarts a abrir el huevo y a descifrar su contenido.

Cedric lo tomó, con el permiso de Harry y Lily, para luego desenrollar el pergamino que había dentro.

― ¿Qué lengua es esta? ―preguntó Cedric con una mueca, antes de colocar el pergamino, el cual estaba en una lengua desconocida, a lo cual todos colocaron rostros como el de Cedric.

―Vamos a buscar ―dijo Harry con una sonrisa, ambos campeones, junto a sus padres buscaron en todas las secciones de la biblioteca de Hogwarts como «Lenguas Comunes», «Lenguajes Muggle Perdidos» y «Lenguajes Mágicos Ancestrales» ― ¡Lo encontré! ―dijo él feliz con el libro en las manos.

―Evans ―advirtió la bibliotecaria. Él se disculpó y bajó la voz.

― "Es una lengua muy antigua, hablada por los Orcos, llamada Lengua Negra" ―susurró Harry, enseñando un libro escrito por Merlín, en el cual él comentaba sobre la Lengua Negra y mostraba una traducción en un abecedario, el cual el grupo utilizó para poder traducir el pergamino, aunque no fue tan fácil como lo hubieran deseado a pesar de que sabían que aquellas palabras estarían escritas en ingles, solo que reemplazaron las letras, por las de este lenguaje.

De entre dos ríos, localizados al este

Sale esta inscripción, al menos el texto;

Tu continuidad en el torneo depende de esto,

Así que tradúcelo te cueste lo que te cueste.

Una vez traducido, la cosa es más sencilla,

Aunque has de tener cuidado (…)

Cuidado si contra la pared pereces

(…)

O si al fondo caes,

Ten cuidado con las corrientes,

Pues en tormentos pueden convertirse,

Tres corrientes intensos,

A uno debe rescatar y rápido nadar,

Si tu vida quieres preservar.

―La lengua negra es para los Elfos claros y oscuros, así como los Orcos, vampiros y Ghouls ―dijo Lily, mientras que todos se pasaban una mano por los ojos ―Para un demonio o un brujo, esto no pasaría…

― ¿Habla del dolor en los ojos, señora Evans? ―preguntó Cedric y Lily asintió.

―Y pensar que acabamos de traducirlo, si la escribiéramos quizás nuestras manos sangrarían o si la habláramos…

―Nuestras lenguas se llenarían de ampollas o algo así ―dijo Cedric con buen humor ―Los vientos... ¿a que se referirá?

Kira maulló ―Lo acaba de decir ella―Todos miraron a Harry, los demás no hablaban la lengua de los felinos y él tradujo ―Quizás las corrientes artificiales para dificultarnos el llegar a la meta ―Todos asintieron ante aquello, sin darse cuenta de que un adulto les pasaba por el lado y entraba en la biblioteca.

Pasó el tiempo y Harry entraba en la sala de Menesteres para usarla como área de entrenamiento de hechizos de luz y tenebrosos, además que deseaba aprender la Lengua Negra, por más peligrosa que esta supusiera ser. Claramente era algo que no cualquiera podía poseer y muy escasos serían sus hablantes, así como del Pársel que ya poseía, pero Harry creía que si podía decir los hechizos en Pársel o en la Lengua Negra, su poder mágico bien podría dispararse de un momento a otro.

Pasaron las semanas y el ultimo día, Harry estaba durmiendo, tras haber leído hasta el amanecer, fue despertado por Luna quien entró en la sala como solo ella sabia y al parecer realizó un hechizo de fuerza, pues llevaba a Harry como si fuera su capa, pero rápidamente llegaron al campo de prueba, para sorpresa de un confundido Harry, quien seguía asombrado por la velocidad de la rubia.

―Bien, podemos comenzar ―dijo Bagman ―Se sumergirán en el lago, en el cual encontrarán a una persona preciada para ustedes, deben sacarla del lago ―Bagman realizó un hechizo que les otorgó agallas a los competidores, quienes se sumergieron en el agua.

Aquello explicaba por qué había parecido tan fácil la prueba: no era una persona importante para ellos, sino dos.

En el caso de Harry eran su madre y Evelyn, aunque ambas tenían un hechizo que les permitía respirar aire aun bajo el agua, al parecer Luna se había negado a realizar el papel de "dama en apuros", pues supo donde estaría Harry y que no llegaría a tiempo sin él.

No temas, joven mago ―dijo un tritón detrás de él ―Están sobre unas plataformas. Tras sacar a una persona preciada para ti, la otra persona subirá a la superficie automáticamente, aunque… deben darse prisa ―Harry asintió y tras entender las señas de Evelyn, Harry sacó a su madre Lily, mientras que Evelyn ascendía rápidamente, detrás de Harry ya llegaban los otros participantes: Cedric sacó a su novia, Fleur sacó a su hermana, Viktor sacó su dije, Ichigo sacó su capa, Cho sacó a su padre, Vasily prefirió sacar su escoba antes que a su compañero de casa, Kent sacó su uniforme e Irina sacó su juego de té, Sara hizo trampa y ató a Carlos al fondo del lago.

Pero a medida que subían, todos sentían como las corrientes del agua los arrastraban hacía el fondo, así que debían de liberar a aquel objeto o persona que habían decido salvar, nadar e intentar subir hacia la superficie, pero las corrientes no solo eran artificiales, sino que hacían nadar con mucha dificultad.

Las calificaciones eran raras, pues al parecer, los jueces median la moral de los participantes: Hogwarts a la cabeza con 100 puntos, Beauxbatons le seguía detrás con 100 puntos, Durmstrang con 50, Mahōtokoro con 50, Ilvermorny con 5.

Tendrían un tiempo de descanso, antes de la última prueba.

Pasaron dos semanas desde la prueba, en las cuales Harry iba a visitar a Hagrid, pues Harry había adoptado a una yegua Thestral y estaba aprendiendo sobre sus hábitos, así mismo estaba aprendiendo sobre Runas y la gran cantidad de cosas que se podían hacer con ellas, por ejemplo: las runas rompían con la primera ley de Gamp o al menos eso hacían creer. Lily también podía verlos, así como Luna. La rubia se llevó una agradable sorpresa al conocer a la yegua Thestral de Harry, quien la llamó Selene, Harry recibió un permiso para llevar a Selene a clases, así como hacía con Kira y con Esmeralda. Para su comodidad, Harry transformaba a Kira y a Selene en anillos, mientras que Esmeralda hacía las veces de gargantilla.

Kira comía Atún o a veces ratones, Esmeralda comía ratones o Acromántulas, las cuales Harry hacía aparecer con su arte de Runas, pues era algo así como un agujero en las reglas de la magia en menores de edad, pues al ser un lenguaje escrito, Harry podía hacer aparecer el alimento de sus amigas y Selene era omnívora, aunque su dieta era estricta, pues era una potranca.

Finalmente, llegó la prueba final: tomar una copa al recorrer un laberinto. Al inicio la conciencia de Harry le dijo que se las vería fácil si se encontraban con algún enemigo pues Esmeralda podría matarlos, pero Harry se dijo a si mismo que no. No haría trampa, así que envió a las chicas con sus formas de anillos y gargantilla con su madre, quien se quedó muy quieta al sentir a esmeralda en su cuello, ni siquiera atreviéndose a tragar saliva, no le importaban Kira o Selene, pues ellas dos no podían matarla con la mirada.

Cuando Harry, Cedric, Fleur, Gabrielle, Viktor, Vasily, Cho e Ichigo estuvieron en posición, se vio una explosión en el cielo, mientras que todos daban inicio al recorrido del laberinto, encontrándose con su prueba, pues todo acababa convergiendo en un punto de cruz: ante ellos sus enemigos los dragones y detrás de aquellos dragones la meta final, la copa que permitiría a alguno de ellos ser el ganador.

―Varita a Claymore ―dijo Cedric, haciendo que una espada, cuya empuñadura era larga, tenía un par de brazos que actuaban como guarnición.

―Accio Chakram de Salazar Slytherin ―dijo Harry ahora con una sonrisa, mientras que su mano derecha aparecía el arma, la cual a pesar de los siglos conservaba su filo y los detalles verdes ―Engorgio ―el arma aumentó su tamaño. Harry y Cedric se arrojaron contra el dragón, quien liberó su aliento de fuego― ¡Congela! ―una ráfaga de hielo golpeó el fuego del dragón, mientras que Harry veía a Cedric arrojar su varita/espada, la cual atravesó el ala del dragón, el cual rugió furioso.

―Accio Varita ―la varita volvió a su mano.

Harry arrojó el Chakram cortando una parte del ala ya lastimada, ambos se precipitaron hacía la copa, solo para desaparecer, antes de que Fleur y su hermana la atraparan, aquello los dejó a todos asombrados.

― ¡Aurores, busquen a donde se dirigió ese Traslador! ―rugió Fudge, mientras que varios Aurores y miembros de la Orden del Fénix, iban al lugar donde había estado la copa, además de primero someter a los dragones, para luego comenzar a realizar hechizos, en busca de a donde habían ido a parar Harry y Cedric.

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La luz poco a poco permitió a Cedric y a Harry ver el lugar donde estaban, ante ellos estaban Alastor Moody, quien alzó su varita.

― ¡DEPULSO! ―Gritó Cedric, haciendo que el hombre saliera volando, ante ambos había un caldero.

― ¿Estás bien? ―preguntó Harry, Cedric asintió. Moody se acercó, justo cuando detrás de ellos aparecía el padre de Draco y Evelyn, pero el pelinegro logró verlo por el rabillo del ojo― ¡Fulgari! ―Lucius fue atado con cuerdas luminosas.

―Aquí viene Alastor ―advirtió Cedric, Harry asintió― ¿Para qué crees que quieran ese caldero?

―No será bueno para nosotros, eso seguro ―dijo Harry, mientras que veía al hombre en el suelo tratando de liberarse ―Tengo a Lucius controlado, el joven se acercó al Malfoy que estaba en el suelo ―Accio Draco y Evelyn Malfoy ―cuando Lucius vio las luces, mediante las cuales aparecieron sus hijos en el cementerio a los tres se les fue el aliento.

― ¡DESMAIUS! ―rugió Draco rápidamente, dejando a su padre inconsciente.

― ¿Están bien? ―preguntó Evelyn.

―Lo estamos ―dijo Cedric ―Ustedes son Prefectos Junior, buena idea Harry ―el pelinegro asintió.

―Epoximise ―exclamó Moody haciendo que todos fueran atraídos hacia unas cruces que hacían las veces de lapidas, impidiéndoles moverse. Moody se acercó al caldero y puso dentro algo blanco ―Un hueso del padre donado sin saberlo ―se acercó a Harry, transformó la varita en un cuchillo y lo hizo sangrar, luego sumergió en cuchillo en el caldero ―Sangre del enemigo para resucitar al enemigo ―sacó un libro y leyó las instrucciones, solo para gritar, al sentir como un cuchillo al rojo vivo cortaba una parte de su costado, era Lucius.

―Y carne de Vasallo dada voluntariamente ―completó Lucius, mientras que la poción en el caldero, aumentaba su volumen y se volvía escarlata y burbujeaba, momento en el cual pareció congelarse.

Varios destellos hicieron aparecer a muchos miembros de la Orden del Fénix, junto a Dumbledore, haciendo que los Mortífagos y los miembros de la Orden comenzaran a arrojarse hechizos mutuamente, mientras que salvaban a los jóvenes y los hacían volver al estadio, con la copa. Así que comenzaron a correr hacía ella, mientras que los Mortífagos caían de dos en dos, ya fuera por los ataques de la Orden o porque Esmeralda buscaba realizar contacto con los ojos de sus enemigos.

Del caldero volcado, surgió un rayo de magia y luego surgió Voldemort de él, solo para verse en fuego cruzado e incluso ser alcanzado por un hechizo, así que comenzó a repartir el Avada Kedavra, cosa que hizo huir a los miembros de la Orden, pero no a Dumbledore.

―Volvemos a vernos, Albus ―dijo el Mago Tenebroso, mientras que la batalla parecía detenerse por un instante.

―Así parece, Tom ―dijo el director, ambos alzaron sus varitas y arrojaron un maleficio Expulso al mismo tiempo, saliendo no ellos, sino sus enemigos a volar, pues ambos lograron esquivar el ataque.

― ¡Sectumsempra/Crucio! ―atacaron Harry y Dumbledore, causándole a Tom el dolor de ser acuchillado y cortado al mismo tiempo.

―Fuego Maligno ―rugió el Mago Tenebroso como pudo, mientras que desde su varita surgía no un dragón de fuego con alas, sino algo más parecido a una serpiente de fuego.

Protego

Glacius

¡Congela!

Fuego los hechizos utilizados por la Orden del Fénix, así como por Harry, Draco, Evelyn y Cedric; logrando deshacer el dragón y volver a Hogwarts, usando el Traslador.

―Ministro ―gritó Harry, mientras que se recuperaba, acallando a Dumbledore. ―Los Mortífagos… usaron una poción para devolverle… a Tom Ryddle su cuerpo.

―Está vivo, Ministro ―dijo Draco, para luego mirar a su padre quien estaba despertando ―Desmaius ―Lucius volvió a caer dormido ―Él ayudó a Moody a traer a Tom, usando la sangre de Harry y un hueso del cuerpo de su padre.

― ¿De qué están hablando? ―preguntó Fudge.

―Flagrate ―dijo Harry, escribiendo en el aire el verdadero nombre de Lord Voldemort y luego formando el Anagrama ―Director… ¿Qué sabemos de los Horrocrux?

― ¿Tom Ryddle utilizó tal hechizo oscuro para mantenerse vivo? ―preguntó Fudge pálido, los jóvenes asintieron y el Ministro insistió en volver a su oficina para poner a los mayores Aurores y pedir a "las familias de Luz", que le ayudaran a identificar a los Mortífagos, a tantos como se pudieran. Lo que el ministro no dijo, fue lo más obvio: rebajas en Azkaban por aquellos que dieran información vía Veritaserum.

Así mismo, todos los competidores o al menos aquellas parejas que lucharon en el laberinto, recibieron 700.000 Galeones.