Hola a todos, aquí les traigo un nuevo capitulo lleno de emoción, espero les guste.


Capitulo 26

Batalla por el Océano

Se escuchaba el sonido de las olas que golpeaban furiosamente contra el barco mientras éste avanzaba por el agitado mar. Davey Jones reunió a los demás capitanes piratas y les dijo que para encerrar a Calipso necesitaban 9 reliquias que usaría como sello, tenía pensado usar 9 monedas de plata pero ninguno de los capitanes tenía una moneda de plata a la mano por lo que cada uno sacó el primer objeto que tuviera en su bolsillo, usaron cartas, vasos, un ojo de vidrio y otros objetos inverosímiles, cualquier cosa funcionaría para el ritual.

Los cuatro portadores de la Llave Espada estaban reunidos esperando llegar a su destino pero aún estaban algo pensativos por lo que Ayaki les había dicho.

- Esa chica, Rumi, ¿Por qué debe venir con nosotros? -preguntó Drake-

- Ya te dije, es un presentimiento -le respondió ella un poco amargada-

- Pero...no creo que acepte, parece ser muy leal a su capitán -dijo Eria-

- Es cierto, además es bastante callada, no nos ha dicho anda desde que subió a la nave -agregó Kaith-

- Pues alguien tiene que hablar con ella y convencerle -dijo Ayaki-

Los cuatro acordaron que uno por uno intentarían convencer a Rumi de que se les uniera. Ella se encontraba en la proa del barco y la primera en ir fue Ayaki. Ella se acerco a la callada chica, quien veía fijamente hacia el horizonte en el mar, e intentó tener una conversación con ella.

- Hola, tu nombre es Rumi verdad, me llamo Ayaki es un placer -dijo Ayaki con una sonrisa pero Rumi no le contesto-

- Bueno, mis amigos y yo también portamos Llaves Espada como tú, y creo que sería bueno que nos conociéramos mejor

- ...¿Por qué? -preguntó Rumi con una voz un tanto monótona y apagada-

- Somos elegidos de la Llave Espada, debemos permanecer juntos y tenemos una misión que cumplir

- ...Mi única misión es obedecer las órdenes de mi capitán, tú deberías hacer lo mismo.

Rumi se fue y Ayaki no tuvo más opción que volver con los demás, se sentía un poco frustrada por su intento fallido, aquella chica era demasiado cerrada. Eria fue la siguiente en ir a buscarla, pero le fue peor que a Ayaki, la apariencia fría de Rumi le intimidó mucho al punto que no pudo ni siquiera decirle más de tres palabras. Kaith fue a probar suerte, al principio intentó acercársele y hablarle de forma un tanto halagadora, como si quisiera conquistarla, pero no tuvo éxito ya que ella simplemente le ignoró.

- Rayos, esa chica ya está empezando a fastidiarme -dijo Ayaki de mal humor-

- Digo que la dejemos en paz, no es que fuera de vida o muerte que viniera con nosotros -dijo Drake un tanto confiado-

- Bueno Drake, tú eres el único que queda, inténtalo. -le dijo su amiga-

- Ya sabemos que pasará...pero no está de más probar.

Drake fue a buscarla, encontró a Rumi en la popa del barco sola, mirando hacia el horizonte. Él se le acercó y le preguntó algo un tanto peculiar.

- ¿Esperas ir a algún lugar? Siempre estas mirando al horizonte

- ...No...

- ¿Entonces...?

- Toda mi vida he recorrido mar, pero quiero saber...que hay más allá

- Vaya -dijo Drake sorprendido de escuchar una respuesta tan profunda-

Drake le inspiraba confianza, para Rumi fue más fácil expresarse con él que con los demás. Poco a poco le fue contando su historia. Ella creció como una pirata, jamás conoció a sus padres, prácticamente fue criada por Pai mei, aunque él la trataba solo como un miembro más de la tripulación, solo le tenía preferencia por la Llave Espada que portaba. Drake le contó sobre el largo viaje que había tenido con los demás, la misión que tenían y como terminaron siendo parte de la tripulación de Jones.

- Cuando terminemos con esto mis amigos y yo buscaremos una forma de seguir nuestro viaje, sabes...serías una gran ayuda si vinieras con nosotros

- Lo siento, pero debo seguir con mi capitán hasta el final

Tras decir eso, Rumi se fue dejando a Drake solo y algo decepcionado, había estado tan cerca pero al final la lealtad de la joven pirata era mayor. Drake se reunió con los demás y les contó lo que había pasado.

- Si que te tomaste tu tiempo con esa chica -le dijo Ayaki con cierto aire de celos-

- Lástima que no pudiste convencerla -dijo Eria-

- No sé ustedes pero yo iré a descansar, según el capitán llegaremos mañana al lugar indicado, hay que estar preparados para lo que pueda pasar -dijo Kaith-

- Es verdad, enfrentar a una diosa ¿tendremos siquiera una oportunidad? -pensó Drake para el mismo pero todos notaron su semblante de preocupación-

Los cuatro fueron a descansar mientras el Holandés se adentraba más y más en los dominios de Calipso. Algo los despertó de golpe el barco se estremecía de forma violenta mientras que el agua se entraba por los pasillo de la embarcación, un fuerte golpe hizo caer a los cuatro de sus camarotes. Drake les dijo a Silver y Mog que se quedaran allí mientras ellos iban a ver lo que sucedía, al salir hacia la proa del barco, vieron a los hombres de Jones moverse de un lugar a otro intentando mantener estable la nave mientras que el improvisado rey pirata intentaba dar alguna orden pero nadie le escuchaba.

- ¿Cuál es la gracia de ser rey si nadie me escucha? -dijo Sparrow mientras bebía una botella de ron-

- No es momento para embriagarse capitán -le reclamó Drake quitándole la botella-

- Esto es un suicidio, miren a Jones...ya perdió la cabeza -dijo el rey pirata mientras señalaba hacia el timón del barco donde Davey Jones gritaba a viva voz-

"Pagarás cara tu traición...CALIPSO" rugió Jones mientras dirigía el barco directo hacia un gigantesco Tifón en medio del mar. Alrededor del Holandés Errante, los demás barcos de la Hermandad tomaban posiciones de batalla listos para desafiar a la diosa de los mares. Otro fuerte golpe remeció todo el barco, una ola gigantesca impactó contra el barco. Todos vieron con gran estupor como el océano se abría en dos y emergía una gigantesca serpiente marina que rugió de forma amenazadora sobre todos los barcos.

- La bestia de Calipso...LEVIATAN -dijo Sparrow con el corazón en la garganta-

- ¿Qué clase de monstruos es ese? -susurro Ayaki muy sorprendida-

- Un Esper...el señor de los mares Leviatán -respondió Kaith algo pensativo-

La cola de Leviatán impactó con el barco obligando a todos a sostenerse de lo que pudieran, el único que se mantenía impasible era Jones mientras continuaba dirigiendo la nave hacia donde estaba el tifón. De un solo ademán de su cola, Leviatán detuvo el avance del barco, los hombres de Jones intentaron atacar a la gigantesca serpiente disparando los cañones del barco pero la gran bestia se mantenía inamovible por los disparos.

- No pienso morir aquí, yo me largo -dijo Sparrow-

- Espera...eres el rey pirata no puedes huir -intento detenerlo Drake-

La cola del Leviatán le corto el camino a Sparrow pero de repento algo le obligó a moverse, todos vieron a Rumi atacar a la serpiente con su Llave Espada y la obligó a retroceder.

- Ya era hora de que aparecieras -le reclamó Ayaki-

- ...Las ordenes de mi capitán fueron proteger al rey -le respondió ella sin inmutarse-

Airoso, Leviatán acercó su gigantesca cabeza a la proa del barco y empezó a atacarlos lanzando rayos desde su boca e intentando morderlos. Kaith bloqueó sus ataques mientras que Ayaki y Drake contraatacaban, sus ataques lograron hacer retroceder a Leviatán pero él volvió a carga atacando con mayor ferocidad, Rumi se puso delante de la serpiente y de un tajo violento logró cortarle uno de sus colmillos, todos vieron impresionados la gran fuerza que poseía la chica. Leviatán rugió lleno de ira y se alejó del Holandés Errante, su objetivo ahora era ir por los otros barcos.

- Esto es malo...los demás no tendrán oportunidad contra Leviatán -dijo Eria preocupada-

- Debemos dar la vuelta y darles apoyo -dijo Ayaki-

- No...nuestra misión es asegurar que Calipso sea derrotada -les dijo Rumi con su tono frío-

- Debes estar bromeando ¿vas a dejarlos enfrentar a ese monstruo solos? -le replicó Ayaki pero Rumi ni se inmutó-

Ayaki fue directo hacia donde estaba Jones y le dijo que cambiara el rumbo, los otros barcos necesitaban de su ayuda pero el capitán no cambió el curso estaba totalmente concentrado en llegar a donde estaba Calipso, Ayaki siguió insistiéndole pero el capitán se negaba a cambiar el curso del barco. Desde la cubierta, Drake y los demás veían impotentes como Leviatán hundía uno a uno los demás barcos de la hermandad. Finalmente el Holandés ingresó en el tifón, vieron asombrados el gran remolino de aire y agua que estaba delante suyo, éste comenzó a agitarse y tomó una forma vagamente humana parecía ser una silueta femenina.

- CALIPSO! -Exclamó Jones mientras sacaba las reliquias- Terminar el ritual me tomará un tiempo, deben cubrirme mientras lo hago

- Llegó la hora -dijo Drake a los demás-

- Yo me encargo...no me estorben -dijo Rumi de forma fría mientras invocaba su Llave Espada-

Rumi comenzó a atacar a Calipso pero ninguno de sus ataques surtía efecto, atravesó el agua con su Llave Espada pero la silueta de la diosa volvió a regenerarse y contraatacó creando poderosas corrientes de agua y viento, Drake y los demás la cubrieron atacando con hechizos de trueno, los cuales parecían tener cierto efecto sobre Calipso. Rumi alzó su Llave Espada y de un potente tajo cortó en dos al remolino con forma femenina que representaba a la diosa.

- Les dije que no me estorbaran -dijo Rumi molesta pero sin cambiar su tono frío-

- Para vencerla necesitamos unir nuestras fuerzas, tú sola no podrás -le reclamó Ayaki-

Rumi estaba por contestarle pero en ese instante el barco se tambaleó violentamente, Leviatán había regresado y comenzó a atacarlos sin compasión, de una violenta embestida golpeó al barco y casi lo hace voltearse, todos lograron sostenerse pero Rumi casi caía por la borda y apenas logró sostenerse. Drake se acercó hacia ella y tomó su mano ayudándola a mantenerse en la nave. Los taques de Leviatán se volvieron más violentos y todos vieron como la Figura de Calipso volvía a alzarse más grande y amenazadora, en ese instante Leviatán lanzó su ataque final contra el barco pero algo lo contuvo.

Todos vieron como unos tentáculos sostenían a Leviatán, el Kraken había inmovilizado a la gran serpiente. Drake vio su oportunidad y le hizo señas a Rumi para que le ayudara a lo que ella asintió. "Distráiganlo" les dijo Drake a los demás quienes comenzaron a atacar a Leviatán con sus hechizos mientras que él y Rumi comenzaron a trepar por los tentáculos del Kraken hasta llegar a la Cabeza de Leviatán, al mismo tiempo los dos hundieron sus Llaves Espada en los ojos de la serpiente cegándola, de un salto sincronizado subieron a la cima de su cabeza y clavaron sus Llaves Espadas en la sien de la bestia. Leviatán comenzó a rugir mientras que explotaba en una gran luz azul y se reducía a un pequeño cristal de color azul que Rumi recogió, habían obtenido al Esper Leviatán. Al mismo tiempo, Davey Jones había terminado el ritual, una luz sobrenatural envolvió a Calipso y ocurrió una explosión de energía que envolvió a todo el Holandés Errante.

La fuerza de la explosión derribó a Rumi lanzándola fuera del barco pero Drake logró atraparla antes de que callera al agua, por un breve instante Drake la vio sonreír por haberla salvado, sin embrago el ya no podía sostenerse y pronto caerían los dos pero en ese instante alguien les arrojó una cuerda, era Derek Sparrow. "Tal vez no me guste pelear, pero nunca abandono a mi tripulación" dijo el capitán pirata mientras les ayuda a subir. La feroz tormenta se desvaneció y todos vieron como las aguas del mar se calmaban. Davey Jones observaba a sus pies a una mujer desnuda de tez oscura y cabello negro desgreñado que le miraba con cierto rencor, había logrado su objetivo, la diosa Calipso había sido encerrada en un cuerpo humano.

Los hombres de Jones le informaron que la gran mayoría de la flota de la Hermandad se había hundido, apenas quedaban unas cuantas naves. Rumi, preocupada, les preguntó si había rastro de Pai Mei o su barco pero ellos le dijeron, con cierto aire de sarcasmo, que fue el primer barco en hundirse. A Jones eso poco le importaba, entregó a Calipso a la Hermandad para que dispongan de ella y también las 9 reliquias. Sparrow aprovechó para irse junto con la Hermandad, después de todo aún seguía siendo el rey pirata.

- Bueno chicos creo que hasta aquí llegamos, si quieren pueden ser parte de mi tripulación solo necesito un nuevo barco -les ofreció Sparrow-

- No podríamos ni aunque quisiéramos, aún estamos atorados con Jones -le respondió Drake con cierto pesar-

- Ya veo...es una lástima, espero que puedan liberarse de él algún día, yo no soportaría estar ni 10 minutos más en este barco, no sé como lo harán ustedes por 100 años...buena suerte

El Holandés Errante volvió a adentrarse en el mar llevando a los cinco portadores de la Llave Espada. Sola y habiendo perdido a su capitán y su tripulación, Rumi no tuvo más opción que quedarse en el barco de Davey Jones. Ella se acercó a Drake y le dijo algo que sorprendió a Ayaki y los demás.

- Me salvaste la vida...mi lealtad y mi espada son ahora tuyos -dijo Rumi alzando su Llave Espada-

- No fue nada, no tienes que hacer eso -le respondió él un poco nervioso-

- Pídeme lo que quieras y...te lo daré -habló Rumi algo sonrojada y con cierto tono seductor-

- Lamento interrumpirlos pero aún debemos encontrar la forma de salir de aquí -dijo Ayaki con cierto tono de celos-

Los cinco pensaron en que hacer ahora pero al parecer permanecerían como parte de la tripulación de Jones. El barco continuó navegando y vieron a lo lejos una pequeña y remota isla, en ella se veía un barco encallado en la arena, Drake y los demás lo reconocieron al instante era su nave. El Holandés Errante se aproximó a la isla, el capitán ordenó que los portadores de la Llave Espada abandonen su barco, todos se sorprendieron de su decisión.

- Aquí los encontré y aquí los devuelvo, lo que pase ahora con ustedes ya no es mi problema -dijo Jones-

- Pero... ¿porque nos deja irnos? -preguntó Drake aún sin entenderlo-

- A ustedes no puedo controlarlos y esas armas que tienen... no las quiero en mi barco

- Está bien, pero nos vamos con ella -dijo Ayaki señalando a Rumi-

- Como quieran. Ahora lárguense, antes de que cambie de idea -sentenció el capitán-

Drake, Ayaki, Eria, Kaith, Rumi junto con Silver y Mog, abandonaron el barco de Jones y vieron como el Holandés Errante se adentraba en el océano hasta desaparecer en el horizonte.

- Bueno estamos donde empezamos -dijo Ayaki con algo de optimismo-

- No se preocupen kupó, puedo reparar la nave pero llevará un tiempo kupó -dijo Mog a los demás

Mog junto con Silver empezaron a arreglar la nave, no sería cosa fácil pues tenían pocas piezas y carecían de los materiales adecuados. Ya había anochecido así que los cinco portadores de la Llave Espada prendieron una fogata y sentados a su alrededor aprovecharon para hablar con Rumi y ponerla al día con la misión que tenían. Ella no dijo nada, le era difícil abrirse con otros y al parecer solo era expresiva con Drake, cosa que no le agradaba mucho a Ayaki.

Al día siguiente la nave ya estaba lista para zarpar aún faltaba muchos arreglos por hacerle pero tanto Mog y Silver hicieron lo que pudieron, aún así la nave necesitaba piezas nuevas urgentemente o llegarían muy lejos en su estado actual. Abordaron y la nave se elevó hacia el cielo dejando atrás ese peculiar mundo en el que habían quedado náufragos.

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Fin del Capitulo 26

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Y con este capítulo terminamos el mundo de Piratas del Caribe, espero les haya gustado hasta la proxima.