Resumen: La clase de último año de Barden High se prepara para un viaje al amazona, pero todo se pone al revés cuando una tormenta los saca de curso estrellándolos en una isla. Beca Mitchell, la chica badass de la clase, recién llegada a Barden, se verá envuelta en la locura de la auto-controladora presidenta de la clase y su mejor amiga, así como otras personificaciones más de quienes serán sus compañeros de viaje. Comenzará a sentir mezclas, pero no de canciones como le encantan sino de emociones que jamás había sentido y probablemente, la más fuerte, un sentimiento de amor hacia la pelirroja burbujeante. La pregunta no será cuándo los rescatarán sino ¿lograrán sobrevivir?

Disclaimer: Pitch Perfect es una comedia musical dirigida por Jason Moore y escrita por KayCannon con la producción de Elizabeth Banks.


~ Sobrevivientes Aéreos ~

Día 28:
Un momento para las dos

Aubrey cerró los ojos con fuerza mientras fingía que no podía ver por el rabillo del ojo la sonrisa adorable de Chloe mientras observaba a Beca dormir. En otras ocasiones seguramente Aubrey habría estado contenta de saber que su mejor amiga estaba con alguien que la hiciera feliz, pero realmente no le agradaba nada que tuviera que ver con Beca. No le agradaba nada, sin duda.

"Si solo supiera…"

Claro, a Aubrey le había dado miedo contarle a Chloe todo lo que Beca había dicho, y más no solo porque Chloe podría pensar que su mejor amiga estaba intentando hacer que rompa con su nueva novia, sino porque también Beca prácticamente la había amenazado e intimidado.

Apretó los parpados con fuerza mientras daba la vuelta. Ella no quería que Chloe estuviera con esa chica problemas. Solo quería lo mejor para su amiga y sabía que esa muchacha no era lo mejor.

La noche la pasó horrible. Había escuchado a Beca y a Chloe hablar hasta altas horas de la noche una vez que la morena se había despertado a causa de una pesadilla. Sus ojos eran rojos por la noche en vela

La rubia se quejó a la mañana siguiente cuando no había podido dormir con calma. Molesta estaba, sí.

Cuando se sentó en el tronco junto a la Emily, Aubrey no dijo nada ya que solo se mantuvo en silencio mientras la muchacha la miraba con una sonrisa pequeña.

En ese momento, para Aubrey, fue realmente un golpe feo en su rostro porque nada era peor que ver salir de la tienda de campaña a Chloe con una coqueta sonrisa, mientras detrás de ella Rebecca parecía huirle a la mirada de la pelirroja. La escucho reír y la vio besarla en la mejilla.

Dios, si solo su mejor amiga no se hubiera enamorado de ella.

Se había pasado gran parte del día mirando a Chloe cada vez que estaba cerca de la morena, preocupada de que esta fuera a hacerle algo a la chica si no se le ponía un ojo encima, pero todo lo que veía le producía arcadas. Besos, abrazos, cariños. Todo de parte de Chloe, porque estaba claro que Beca no mostraba el menor interés en la chica.

Con determinada sonrisa, Chloe había besado a Beca en la mejilla antes de dirigirse hacia la orilla de la playa tomada de la mano de ella. Aubrey bufó con rabia y Emily rió.

– Son una pareja realmente linda, ¿verdad?

La chica frunció el ceño sacudiendo la cabeza de mala gana.

Fantástico. Realmente fantástico. Ahora la heredera creía que eran lindas. ¿Es que nadie se daba cuenta de lo que sucedía realmente?

Con rabia evidente en sus ojos la muchacha se puso en pie y camino hasta donde se encontraban Bumper y Jesse, este último con una mirada fija en la pareja que se encontraba lejos.

– Volveremos al tema del refugio. En pie, ahora.

Para Aubrey, era momento de pensar con claridad, ella no podía estar todo el día mirando a la enana. Tenía que tener por una vez en su vida claridad en su visión. El refugio. Era importante el refugio. Luego vería como lidiar con Beca.


Chloe sonrió mirando a Beca con una sonrisa, la morena apenas parecía prestar atención a su novia que se encontraba a su lado. La chica pelirroja rió ligeramente sosteniendo con fuerza la vara de madera que usaban como caña improvisada.

– Esto es tan aburrido – De pronto la morena resopló pesadamente mirando las algas en el balde – ¿Por qué debo quedarme aquí contigo?

– Porque estaría muy aburrida sola.

– Pero yo estoy aburrida ahora.

– Pero no te he obligado – Sonrió con satisfacción – Estás aquí porque quieres estar conmigo

La morena hizo una mueca riendo ligeramente – Pero nosotras no estamos encargadas de la pesca – Gimió nuevamente – ¿Qué hay de la leña?

– Stacie se hará cargo de ello – Chloe rió ligeramente.

– Por favor, ¿podemos irnos?

La pelirrojo a sonrió ligeramente mirando a su novia – No. Beca, estamos aquí como algo más que solo pescar. Intentamos asar tiempo la una con la otra, lo cual, si me lo preguntas, es muy importante.

La morena frunció el ceño mirando hacia el mar una vez más aburrida. Se encogió de hombros despreocupada antes de ponerse en pie para volver al campamento.

– Como tú digas, yo iré a por una siesta.

– Beca – Suspiró Chloe – Sé que eres de esas personas que son poco sociables y que prefieren estar solos siempre pero si estamos en una relación, ¿no crees que deberías esforzarte un poquito más para estar conmigo?

– Bromeas, ¿verdad? – Beca se cruzó de brazos – Chloe, sí quiero pasar tiempo contigo y sí intento esforzarme, pero no creo que pescar sea algo de parejas. Es aburrido

La pelirroja suspiro. Ella dejo la caña improvisada atascada entre unas rocas y en pie se a cerco a la morena que la miraba cansada. Tomó sus manos con calma y le sonrió.

– No tiene nada de malo estar pescando, además es menos doloroso que cargar leña – Rió suavemente. Beca la miro con calma – Sé que estás intentándolo y prometo que cuando terminemos aquí pasaremos el rato juntas como debería ser.

Beca suspiró cansada por un momento. Vio la pequeña sonrisa de Chloe y ella asintió. Volvió a sentarse en las rocas junto a la chica que sonreía con calma tomando la caña improvisada. Hizo una mueca.

– ¿Puedo tener mi música al menos?

Chloe levantó una ceja mirando a Beca.

– Okey, eso es un no – La morena sonrió divertida.

La pesca había sido tan aburrida como Beca esperaba que fuera, realmente no había notado el momento en que sus ojos se cerraron con su cara apoyada en su mano y se abrieron con la cabeza apoyada en el regazo de la pelirroja que sonreía con cariño peinando sus cabellos.

Bostezo un poco, se estiro por completo y nuevamente cerró los ojos.

– ¿Cuánto tiempo hemos estado aquí?

– Un par de horas – Respondió con suavidad la cabeza roja – Eres tan adorable cuando duermes. Como un osito de peluche que me gustaría abrazar de por vida

– No soy adorable – Beca frunció el ceño. Miró la sonrisa de Chloe – Soy ruda… y peligrosa

– Peligrosamente adorable – Rió nuevamente la chica.

Beca rodó los ojos mirando a la chica antes de estirarse nuevamente mientras se sentaba. Echó un vistazo a lo que la rodeaba y sonrió a Chloe tranquilamente, poniéndose en pie fijo su vista en la ausencia de caña de pescar y balde con provisiones, no pregunto nada porque tampoco le dio importancia. Sintió como la pelirroja se agarraba con fuerza de su brazo y luego sonrió dirigiéndose hacia el campamento de regreso.

En el campamento no estaban todos reunidos, pero sí una pequeña parte del grupo completo. Beca realmente no era fan de la gente, así que si hubiera menos gente a su alrededor estaría más que contenta, por otro lado, Chloe sí era mucho más radiante y sociable que la morena. Ambas chicas se unieron al grupo pequeño conformado por cuatro personas y mientras una de ellas hablaba con el grupo, la otra prefería concentrarse en sus propios pensamientos.

Beca había sentido dagas en su espalda desde el momento en que se había levantado de la tienda, y para ella no fue difícil darse cuenta de que Aubrey estaba mirándola con desprecio. Intentó no prestarle atención a la rubia que estaba mirándola molesta.

Chloe sonrió recostando la cabeza en el hombro de Beca mientras seguía conversando con los demás, la morena sonrió ligeramente.

En el grupo habían sido pocas las personas que habían hecho mención sobre la reciente relación de Beca y Chloe, Stacie se había mantenido al margen sin mirar a las dos chicas cuando estaban juntas y Jesse había hecho vagos comentarios sobre lo mal que estaba la relación coincidiendo en que no tenían nada en común. Por otro lado, Emily y Amy no dejaban de recordarle a Chloe, puesto que Beca no siempre les prestaba atención, que en realidad sí hacían bonita pareja.

La noche cayó demasiado rápido para gusto de Beca, y solo porque ya había dormido sin haberlo querer.

No estaba cansada, así que no había ido a dormir como los demás en el campamento de los sobrevivientes. Se había quedado allí en la fogata, sentada en el tronco, mirando hacia el fuego con serena calma. Apretaba las manos con fuerza, frotándolas vagamente mientras observaba el malvavisco que se derretía en la vara estancada en el suelo. No tenía frío y si lo tenía entonces no era capaz de percibirlo.

El aroma a agua de mar, salado y marino, se volvió mucho más intensó a altas horas de la noche o madrugada, ella no estaba segura de que hora era. El cielo estaba más estrellado que de costumbre y las copas de los árboles se movían con el viento que arrasaba.

Beca no quería ir a la tienda y lanzarse a dormir. No tenía ganas de ver a Aubrey o a cualquier otra persona. Quería en ese momento olvidarse de todo que había un mundo fuera de esa isla y a su vez quería ir y ver ese mundo.

Un remolino de emoción la hacía confundir lo que era realidad con sueños. Las pesadillas que en los brazos de Chloe habían desaparecido aparecían tan vividas como cuando dormía. Juraría que cada vez que pestañeaba podía ver la sombra del peligro presente.

Escucho un extraño bufido y volteó la mirada hacia la pelirroja que estaba saliendo de la tienda de campaña. Estaba tan abrigada que incluso a Beca le daba calor con solo verla. Vestía con una sola polera de mangas largas que parecía caerse por su hombro o tal vez tenía el cuello anchó. Era ancha y tenía el dibujo de un barco dibujado con figuras geométricas separadas. Vestía con unos pantalones de polar que marcaban el conjunto del pijama, también usaba unas pantuflas tipo botas de polar también. Pelirroja se estiro bostezando e inconscientemente camino hasta la morena sentándose a su lado.

– ¿Qué haces? – Preguntó perezosamente frotándose un ojo con el puño.

– No tengo sueño – Respondió con una sonrisa la muchacha. Levantó la varilla del suelo fijando la mirada en el malvavisco que caía derretido hacia el suelo – ¿Quieres?

La pelirroja se rió – ¿Qué sucede, Beca? – Tomó la vara de madera y con los dedos comenzó a sacar de a poco el malvavisco – Si no tenías sueño pudiste haberme dicho, me habría quedado contigo despierta

Beca sonrió ligeramente besando la mejilla de Chloe – Esperaba que descansaras.

– Ouhm, eso es muy dulce de tu parte, cariño.

Beca soltó una risa muy parecida a un bufido, y mirando a Chloe. Aún no estaba acostumbrada a apodos cariñosos, ni a nada de ese estilo, pero le parecía lindo escucharlo de la boca de la chica de la cual estaba enamorada.

Hubo un silencio momentáneo, Beca y Chloe no se miraban en ningún momento, pero se mantenían en el cálido fuego.

– ¿Crees… que a tu abuela le moleste en algo nuestra relación?

– Uhm, ¿a qué viene esto?

– No lo sé, ¿sabes? – Abrazó a la morena dejando caer su cabeza en el hombro de ella – Cuando salgamos de esta isla es probable que tengamos que conocer a los familiares de otros, digo, es obvio, ¿no? – Rió suavemente Chloe – Quiero decir, sería raro si nosotras no conocemos a los familiares de la otra

Beca rió – No te preocupes por ella.

– Estupendo, porque tú no vas a preocuparte por mis padres y mi hermano, ¿verdad?

– ¿Debería?

– No – Sonrió Chloe – Quiero irme a casa, Beca. ¿Cuánto tiempo crees que estemos aquí?

Beca besó la frente de Chloe – También quiero irme.

Chloe mirando a Beca con una sonrisa. La morena le sonreía, pero también podía ver el cansancio en sus ojos. Ambas chicas sentían lo mismo, querían ir a su casa y estar con sus familia.

El silencio nuevamente se hizo presente.

Por una vez a Chloe le parecía que Beca era capaz de abrirse en cualquier momento si ella se lo pedía, por eso amaba sentarse junto a ella bajo la luz de la luna, se sentía bien, se sentía cómodo. Era agradable estar juntas allí en silencio.

La pelirroja podía escuchar a la menor murmurar alguna melodía como ya era su costumbre. Le encantaba cuando Beca cantaba, susurraba o murmuraba cualquier canción que quisiera. De hecho, una de las cosas que le habían enamorado de la morena no era solo el misterio que demostraba o tal vez el hecho de que la chica siempre aparentaba ser badass, pero en el fondo no era más que una chica blendengue que quería la atención de alguien más. La cabeza roja no había necesitado mucho tiempo para darse cuenta de eso ya que solo basto con la actitud de Beca para darse cuenta.

En algún momento Beca había dejado de murmurar la canción, aunque Chloe no se había dado cuenta de esto porque parecía que su cabeza también repetía la suave melodía.

– He estado pensando – Beca habló de pronto sorprendiendo a Chloe – que cuando salgamos de esta asquerosa isla podríamos ir… a una cita

La pelirroja miro a la chica sorprendida – ¿Qué dijiste?

– Una cita – Parecía sonrojarse – Ya sabes, cuando dos personas salen y hacen algo que les guste y…

– Sé lo que es una cita, Beca – Sonrió divertida besando su mejilla – Me encantaría ir a una cita contigo

Una sonrisa tímida estaba en el rostro de la morena mientras la cabeza roja reía suavemente. La temperatura comenzó a bajar de pronto provocando que ambas chicas se estremecieran enseguida. Chloe sonrió levantándose del tronco, extendió la mano a la morena quién parecía mirarla confundida, la muchacha siguió sonriendo con calma hasta que la morena comprendió. Sus ojos rodaron por un instante tomando la mano de la muchacha. Sintió un apretón de mano mientras caminaban hacia la tienda de campaña.

Confundida, Beca observó a la pelirroja que se había detenido de pronto, frunció el ceño preocupada porque la muchacha no la miraba ni le decía nada, había agachado la cabeza por un momento antes de voltear a mirarla a ella nuevamente.

– Chloe, ¿estás bien?

La pelirroja levantó una de las comisuras de sus labios en una pequeña sonrisa amable.

– Sí, estoy bien.

Nuevamente sintió el apretón en su mano y lo siguiente fue que ambas habían entrado en la tienda de campaña.

Las horas de sueños no habían sido muchas para ambas, Beca había logrado pegar ojo un par de horas en la noche, pero por otro lado Chloe había decido concentrar su atención en algo más. La muchacha había dado vueltas al asunto como si se tratase de la cosa más simple del mundo. Su novia estaba pensando en algo y Chloe sabía que ese algo estaba relacionado con sus padres.

Sintió tristeza de pronto de pensar que tal vez Beca había crecido sin dos padres, solo con sus abuelos. No estaba pensando que eso era malo, solo que no era normal para una niña crecer sin padres y solo con sus abuelos. Si ella hubiera estado en su posición... no quería ni pensarlo por el momento. Sabía que la mente de Beca era probablemente lo más complejo del mundo. La morena callada, siempre con su música y sus propios pensamientos. Era obvio que su mente debía ser un puzzle de emociones y pensamientos que no tenían fin.

Con una pequeña sonrisa espero a quedarse dormida. El pensamiento en su cabeza de que ayudaría a Beca con respecto a ese tema la haría dormir bien.

Día 29:

No había visto a Beca en todo el día y eso ya era más extraño. Chloe caminaba por la isla confundida, pensando en que la morena había estado ocupada recogiendo leña, pero no fue así cuando vio a Jesse cargar la leña hacia el campamento. Estaba confundida, pero tampoco sabía que hacer. Quería hablar con la morena, o bien quería solo verla.

Detuvo su búsqueda en el momento en que se encontró a Stacie pescando. Su mirada viajaba de la caña al mar y del mar a la caña. Seguramente aburrida. Una mueca sí atravesó su rostro cuando decidió caminar hasta la morena más alta. No estaba segura de que decir, y eso era algo que jamás había experimentado porque en su vida había pensado que ambas estarían interesadas en la misma persona, aunque bueno, Stacie también estaba interesada en Aubrey, pero eso ya era otra historia.

La muchacha alzó la mirada al ver a la pelirroja, no hubo desprecio ni ganas, solo una mirada perdida que volvía al océano. Con dudas y nervios, Chloe se sentó a su lado mirándola.

– Hola – Dejo escapar aire que ni ella pensaba que lo tenía contenido. La morena solo respondió en el mismo tono que había usado para hablar con ella o con cualquiera de sus amigos. La actitud animada de la morena había caído por los suelos desde hacia unos días y todos parecían haberse dado cuenta de esto – Entonces... ¿cómo has estado?

– Bien – Respondió en un tono tranquilo.

Chloe tragó saliva nerviosa. Abrió la boca para decir algo, pero en su lugar la morena suspiró pesadamente antes de mirarla.

– ¿Qué intentas?

– ¿De que hablas? Intentó ser amable

– Amable... – Sacudió la cabeza – Beca se fue por aquel camino

La morena alzó el brazo señalando algún lugar entre tanta niebla verde que los rodeaba. Nuevamente Chloe la miró a ella y luego al lugar señalo, se puso en pie dudosa y apretó los labios.

– Sí me siento mal por no tener una oportunidad con Beca – La morena habló antes de que la pelirroja pudiera irse – Pero eso no quiere decir que esté enojada contigo o algo. Solo que no sé muy bien que hacer o decir cuando están juntas. Como sea, felicidades, en serio

– Stacie... – Una pequeña sonrisa se dibujo en los labios de Chloe antes de correr a zancadas hacia la zona indicada. En su mente, el asunto con Stacie no se había terminado, pero por un lado sí estaba contenta de que pudieran arreglar el asunto, aunque no estaba completo por cerrado. Aún quería decir todo lo que estaba en su cabeza. Ya habría oportunidad para eso.

Vio a Beca salir de entre los árboles con calma, la morena le sonrió a la chica repitiendo que la estaba por ir a buscar y a Chloe se le disparo algún sensor de preocupación. Interrogo a la morena, pero ésa no le dijo nada. Como un acto anormal en la morena cubrió los ojos de Chloe y la guió por la espesura verde, ahora negra, tomándola de los hombros. Chloe sonreía divertida, porque a pesar de ser algo fuera de lo común en la actitud de la chica le parecía bastante divertido. También, en la oscuridad, podía sentir la sonrisa de Beca en sus labios.

Cuando sus ojos pudieron divisar al fin la luz del día, lo primero que vio en el tiempo y el espacio fue la manta tirada en el suelo con algunos alimentos a un lado, puestos en algún objeto que había sido detallado como un plato. El color de la manta vieja y algunas rasgaduras le hicieron saber a la pelirroja que la manta era la misma que la morena usaba como hamaca, pero en ese momento estaba cumpliendo con una función diferente.

– Beca, ¿qué es...? – Sonreía sin quitar la vista del espacio mientras intentaba girar la cabeza.

– Estuve pensando – En un susurro o murmullo, su voz no era muy fuerte, Beca habló – No tenemos por qué esperar a salir de esta isla, ¿verdad? Quizás no sea el mejor día de campo o la gran cosa, pero...

La sonrisa en el rostro de Chloe era más grande que antes y sin que morena pudiera terminar la oración ésta ya estaba colgada de su cuello besándola. Acto que había tomado por sorpresa a la morena por un instante, una sonrisa y devolvió aquel gesto abrazándola.

– Eres increíble.

La morena sonrió ligeramente – Solo quería verte sonreír.

Chloe sonrió tomando la mano de la morena y se acercó al pequeño picnic. La arena bajo la manta no estaba en montículo, por lo que no era incomodo y la comida ya era lo que la pelirroja conocía: agua de coco, frutas, pescado y algunos mariscos. Sonreía sabiendo que la muchacha había estado armando toda esa sorpresa desde temprano y solo para ella.

El corazón se le encogía con cariño al saber que la morena se había esmerado tanto en algo para ella. Por primera vez desde que llegaron a la isla saboreo la comida como si se tratase del manjar más delicioso del mundo, la cereza del pastel, la carne más deliciosa y jugosa del mundo. Había comido y saboreado como si fuera la primera vez en mucho tiempo. Le encantó el gesto dulce de Beca, se sentía como una cita real a decir verdad.

– Fue lindo, cariño – Rió internamente al ver a Beca tensarse. Sabía que la morena no estaba cómoda con las frases cariñosas que ella le decía o cualquier palabra que fuera un PDA, pero también sabía que Beca lo intentaba. Realmente lo intentaba y estaba lográndolo.

Recostó su cabeza en el pecho de la morena mientras miraba al cielo las nubes pasar. De vez en cuando solía decirle a la morena que figuras tenía la nube que acababa de pasar por sobre sus cabezas.

El resonar de la risa de Beca se hizo fuerte en su oído, la vibración de su pecho también la pudo sentir. Chloe sabía que estaban en un ambiente cómodo.

– Y luego dices que no eres adorables – Rió Chloe. Beca sacudió la cabeza de mala gana, sabía que el gemido escondido en sus labios era de frustración y le hacía cosquillas el aliento de la morena que chocaba en su cuello. Rió ligeramente antes de ver como la muchacha levantaba su cabeza. Las posiciones estaban invertidas con Beca sobre ella, rodeándola con un brazo por la cintura.

– Soy ruda. No adorable. ¿Por qué dices eso? Arruinas mi imagen – Sonrió la morena. Chloe rió picoteando los labios de la morena.

– No me interesa lo que digas, eres un amor.

– Lo sé, soy genial.

– Y modesta también – Rió suavemente – Me gusta este lado tuyo, ¿sabes?

– No lo contarás, ¿verdad? – La morena la miro algo preocupada.

– No prometo nada.

La muchacha rodó los ojos y besó a la pelirroja en los labios. Un beso profundo y largo, inocente y calmado.

– Gracias – Susurró la pelirroja con una sonrisa – Ha sido una tarde muy linda

La morena sonrió ligeramente besando la mejilla de la pelirroja – Cuando quieras.

– Ya sabes, no puedo esperar a salir de esta isla. Podremos tener citas por la ciudad, el cine o incluso nuestras propias casas, pero, hasta entonces, me gusta que el tiempo a tu lado hagan de este lugar menos molesto.

– Pienso lo mismo – Beca sonrió, besó fugazmente los labios de la morena antes de fruncir el ceño – Pero no iría al cine. Jamás

Vio el entre cejo de la pelirroja fruncido – ¿Por qué?

– No me gustan las películas – La morena se encogió como si fuera lo más normal.

La boca de la pelirroja se abrió y su expresión era ofendida – ¿Estás loca? ¿Cómo no pueden gustarte las películas? Es como si odiaras a los perritos o el algodón de azúcar

– Son aburridas, Chloe, finales predecibles como el chico que se queda con la chica al final, el chico que ve fantasmas, Darth Vader es el padre de Luke –

– Genial, así que por casualidad adivinaste el secreto más grande del cine.

– Vader en alemán es Padre. Su nombre literal es Darth Padre.

Chloe rió ligeramente – Así que hablas alemán. Eres aburrida.

– Y tú eres un bicho raro.

– Me amas así.

– Sí.

La pelirroja chillo divertida y besó a la morena – Sé que verás películas conmigo. Dijiste que harías lo que fuera por mí.

– ¿Aún puedo deshacer lo que dije?

– Nop. Es tarde – Rió la pelirroja – y no lo habrías hecho si pudieras

– Tiene razón – La morena respiro hondo – Seguramente me carcomería la consciencia si te dejo sola tirada en un sofá comiendo palomitas hasta ahogarte

La pelirroja rió dándole un ligero golpe en el hombro – Tonta.

– Bicho raro – Vio la sonrisa en el rostro de Beca.

La pelirroja sonrió también abrazando a la chica. Nada importaba en ese momento, el día volviéndose la noche, sus amigos que estaban en el campamento, la conversación breve con Stacie, el estar atrapados en la isla. Nada. Solo importaba en ese momento que ambas estaban allí acostadas en su propio ambiente.

Continuará...


Bueno eso ha sido todo por hoy. Quiero disculparme por no haber actualizado en ¿dos semanas? Y aparte he actualizado un día que no es viernes... y bastante tarde. Les voy a decir que tengo dos razón para no haber actualizado, bueno en realidad tres, pero es como si fueran dos, primero que no había tenido un capitulo escrito para poder actualizar porque no estaba segura de que escribir y aparte no he tenido tiempo para hacerlo, porque con los estudios, el trabajo, blah blah blah, ahora sí tengo tiempo y puedo actualizar bien, lo segundo (o tercero) es que mi computador estaba malo y no podía usarlo ya que tardaba en iniciarse o no se iniciaba, tardaba casi un día en encenderse a decir verdad y era demasiado lento, pero ese tema ya está arreglado porque me he comprado un computador nuevo el Domingo y aunque no tengo el word instalado por suerte la pagina de fanfiction tiene un espacio para escribir, eso sí pude pasar todo mis archivos importantes al nuevo computador y ya tengo más o menos la idea para el fics, solo que el tiempo en la isla no lo tengo concreto, es decir, los episodios durante la isla, por lo que voy a ir adelantando días, meses incluso hasta podría adelantar un año en la historia, lo que no está nada mal, porque tengo planeado dividirlo en dos partes y así hacer más largo el fics, pero aún estoy pensando.

De todos modos, les pido disculpas por atrasar el fics, espero que de ahora en adelante pueda yo actualizar sin problemas y tal vez empiece a actualizar más seguido o solo un día a la semana que no sea viernes, ya saben un día a al semana que podría ser un lunes y a la siguiente semana podría ser un miércoles, no lo sé, ahí veré, pero tratare de ver como hacelor porque la vrd los viernes como que muchas ganas de actualizar no me dan y eso es molesto ahora, lo que sí si cambio la fecha obviamente les voy a avisar.

Quiero decirle a Shaoran009 que estoy bien y siento si te preocupe o te molestó que no actualizara, pero ya conoces mis razones y gracias por preguntar, pensé que ya hasta se habían olvidado de la historia.

Bueno, eso sí ha sido todo por hoy, espero que les haya gustado. Nos veremos en el siguiente capítulo:

Dejen Reviews.