Capítulo 24: Momentos previos

Buster caminaba en silencio junto a la señorita Crawly, ella se encontraba con una sonrisa en su rostro sabiendo que estaba a pocos segundos de volver a encontrarse con Johnny, el bolso que sostenía en su brazo derecho se balanceaba sin parar mientras caminaba al compás de esos movimientos junto al pequeño koala, quien se encontraba serio mirando hacia el frente mientras seguían acercándose a la puerta de la habitación en donde Johnny se encontraba.

"Johnny" seguía repitiendo una y otra vez en su cabeza "creemos que es injusto presentar el show sin ti, por lo que he decidido cancelar el show"

Era una frase que sabía que le costaría mucho poder decir claramente debido a todo lo que tendría que hacer durante los próximos días como el dueño de teatro y por ser el vendedor de los boletos para la presentación. Tendría que dar una declaración pública anunciando la cancelación del show, tendría que comenzar a coordinar la devolución del dinero de las entradas para quienes no quisieran esperar a la próxima fecha en que podría ser reagendado, tendría que soportar miles de quejas de quienes no se sintieran felices por esa decisión, pero sabía que en el fondo eso era mejor que tener que hacer la presentación sin la presencia de Johnny.

Llegaron finalmente a la puerta de la habitación de Johnny, Buster iba a golpearla para escuchar el llamado del gorila desde adentro, pero no debió hacerlo al darse cuenta que la puerta se encontraba ligeramente entreabierta. Acercó su mano a la puerta y la comenzó a empujar ligeramente, pensando que tal vez Ash no la había cerrado bien cuando salió, pero descartó esa idea al ver que un enorme cuerpo utilizando una bata blanca se encontraba bloqueando parte de la cama que se encontraba a la izquierda de la puerta.

- ¿Hola? – dijo tímidamente mientras golpeaba la puerta y la seguía empujando

El bisonte, quien era el doctor de Johnny y era quien se encontraba bloqueando parte de la cama con su enorme cuerpo, detuvo lo que en ese momento se encontraba diciendo al joven gorila acostado y se volteó al ver al pequeño koala.

- Oh, hola… - alcanzó a decir Buster - ¿Estoy interrumpiendo?

- ¿Viene de visita?

- Pues…

- ¡Hola, señor Moon!

Buster giró la cabeza y miró junto al bisonte, una sonrisa se dibujó en su rostro al ver al sonriente gorila que acababa de saludarlo, el cuerpo del bisonte no lo dejaba ver bien, razón por la que tuvo que inclinar su cuerpo y asomar su cabeza por el costado del doctor.

- ¡Johnny! – exclamó feliz al ver cómo es que lo saludaba – ¡Me alegra verte bien!

Con ese saludo al joven gorila es que el bisonte ya confirmaba que si era una visita para ese paciente, pero de todos modos y antes de continuar hablando con Johnny fue que Buster giró la cabeza al doctor y volvió a repetir.

- ¿Interrumpo?

- En realidad no – dijo el doctor

Vio que la señorita Crawly pasaba junto a Buster y él, una emocionante sonrisa y uno de sus ojos un poco humedecido se veía en su rostro mientras se acercaba al joven sentado en su cama. Johnny sonrió al ver que se acercaba, y estirando sus brazos con su cuerpo algo flexionado fue que le dio un fuerte abrazo a aquella iguana.

- ¡Me alegra que estés bien, mi querido Johnny! – dijo ella mientras se sentía rodeado por los fuertes brazos

- Si lo estoy – exclamó él, sintiendo las escamosas manos de la señorita Crawly pasando por sus mejillas – me alegra que todo haya terminado bien

El doctor y Buster se miraron entre sí algo sorprendidos durante un instante mientras aquella escena algo emotiva y bastante salida de protocolo se encontraba ocurriendo. La señorita Crawly lucía bastante emocionada mientras abrazaba a su alumno, a quien muchas veces ya veía como a su hijo mientras le ayudaba a aprenderse sus canciones frente al piano. Por fin dejaba atrás todos esos pesimistas pensamientos de la mañana; Johnny lucía bastante animado, y a pesar de su herida en su pierna lucía bastante animado y muy saludable.

Luego de aquel abrazo y luego de que se separaran de ese abrazo fue que Buster volvió a preguntarle nuevamente al doctor si es que se encontraban interrumpiendo.

- ¡De verdad que no! – insistió el bisonte – en realidad soy yo quien está interrumpiendo

Emitió una pequeña risa, la cual creyó que sería imitada por alguien más, pero al sentir que se reía solo fue que dejó de hacerlo y continuó hablando a Johnny.

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Poco después de que Ash y Johnny se despidieran fue que el doctor ingresó a la habitación, luego de las declaraciones que había dicho a los medios fue que no había hecho mucho más. Era un día en que no tenía mucho más que hacer, la mayoría de sus pacientes ya estaban a punto de recibir el alta y no era su turno de recibir a los pacientes que llegaban de urgencia para alguna cirugía. Para poder hacer algo fue que se enfocó en ver que tal estaba Johnny, se suponía que iba a ir aproximadamente en una hora más, pero debido a su aburrido turno fue que prefirió adelantar ese trabajo e ir a ver a Johnny antes de lo previsto. Llegó con el expediente de Johnny a la habitación, en el cual se encontraban el diagnóstico, los resultados de las radiografías, análisis de sangre y más datos que Johnny quisiera saber. Al entrar a la habitación Johnny se encontraba acomodándose su cabello y estirando un poco sus sábanas, pero se enderezó y se sentó sobre el colchón al verlo ingresar. Luego de saludar a Johnny de inmediato comenzó a leer el expediente de Johnny y comenzó a explicarle lo ocurrido de manera más concreta.

- Al llegar ayer al hospital habías llegado con una importante pérdida de sangre, si hubieras llegado tal vez 10 minutos después es posible que ahora no te encontraras vivo, llegaste justo al límite de tus fuerzas. Afortunadamente la hemorragia logramos contenerla y te hicimos una transfusión que logró recuperar tus niveles normales de sangre. De la sangre que tenías en tu organismo previo a la transfusión detectamos una cantidad importante de un somnífero bastante fuerte, estuvo a punto de haber sido una dosis letal. Pronto tendrás que explicar como es que pasó de una manera más concreta.

Recordó cómo es que todo comenzó a nublarse en su cabeza y como es que parecía perder el control de su cuerpo luego de ese jugo de naranja que se encontraba sobre la mesa, sintió como un escalofrío recorrió su cuerpo al escuchar que estuvo a punto de morir si es que hubiera habido otra dosis de somnífero dentro de ese vaso. Mientras él decía todo eso Johnny volvió a sacar su pierna de debajo de las sábanas de la cama, depositándola sobre ella, las vendas le comprimían un poco el pie, pero volvió a mirar al bisonte mientras seguía hablando.

- ¿El somnífero sigue dentro de mi organismo? – preguntó

- Solo un poco – respondió él – lo que queda se disolverá completamente en pocas horas más

Se aclaró la garganta para seguir diciéndole sobre su estado, miró la pierna vendada de Johnny para seguir explicando, y mientras la apuntaba con su mano derecha continuaba.

- Los cortes que tenías sobre tu talón y en tu muslo ya se encuentran suturados, sólo falta esperar a que cicatricen completamente, con respecto a eso ya te encuentras fuera de peligro… pero es con respecto a lo que pasó con tu tendón de lo que tengo que decirte

El rostro de calma que había logrado poner Johnny en ese rato de inmediato se cambió por una mueca de preocupación, sabía que tenía que pasar un tiempo en rehabilitación para que todo quedara como antes, pero no sabía que tan grave era todo.

- El corte que ahí recibiste no causó gran pérdida de sangre, de hecho poca sangre salió de ahí, lo que sí es preocupante es que ese corte dañó el tendón de tu pie de manera muy profusa. Si ahora intentaras ponerte de pie te caerías de inmediato porque tu pie no tiene la manera de mantenerse firme. Si es que esa puercoespín estaba tratando de inmovilizarte lo hizo muy bien, te drogó para que no controlaras tu cuerpo, pero al mismo tiempo dañó tu tendón para que tampoco pudieses ponerte de pie en caso de que lo primero fallara

- ¿Y…? – Johnny sentía que comenzaba a angustiarse luego de eso, lo que más temía era quedar con algún daño permanente que le impidiera volver a caminar - ¿Será un daño permanente?

El doctor levantó la vista para ver a Johnny, quien se notaba algo asustado ante la inminente respuesta que diría, pero lo intentó calmar lanzándole una sonrisa.

- Claro que no – dijo – pronto te habrás recuperado completamente, pero si tendrás que ir a terapias y tendrás que caminar hasta entonces con un bastón y una bota ortopédica

Entonces Johnny respiró algo más aliviado, sabiendo que no sería tan grave como había pensado.

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Fue en esos momentos que Buster había entrado a la habitación, y luego del saludo y del abrazo fue que Johnny de inmediato aprovechó de preguntarle al bisonte.

- El grupo del teatro tendrá su presentación el próximo sábado. Estaré en condiciones para poder participar ¿Verdad?

Buster se sorprendió al escuchar que Johnny hacía esa pregunta, especialmente cuando ya se encontraba listo lo que realmente pasaría con el show.

- ¿De verdad quieres participar? – preguntó el doctor

- ¡Claro que sí! – respondió el gorila con mucho optimismo – me siento bastante animado para participar, sólo si es que puedo

Un instante de silencio se formó ahí. La señorita Crawly miraba a Buster, quien había guardado silencio ante esa sorpresiva declaración de Johnny. Miró de reojo al doctor, quien de nuevo se había puesto a leer la carpeta con los papeles de Johnny. Johnny estaba expectante ante su respuesta, se encontraba bastante optimista ante la respuesta que pudiese decir y sentía que podría hacer una buena presentación si es que el doctor no se lo prohibía.

- Bueno… - comenzó diciendo el doctor – Necesito que me recuerdes ¿Tú tocabas el piano?

- Así es – respondió, involuntariamente sus dedos se movieron un poco, como simulando que tocaban teclas – y toco mientras estoy sentado en un taburete

- Ya veo – respondió él mirando el papel que mostraba el resultado de su lesión en el tendón – … tu única lesión corresponde a la de tu tendón, pero podrías mejorarte con las terapias y hasta entonces podrías utilizar la bota ortopédica y el bastón

Miró silenciosamente las últimas líneas antes de cerrar la carpeta y mirar al expectante gorila.

- Siempre y cuando estés sentado en el taburete y no fuerces tu pie entonces no habrá ningún problema

Johnny sonrió y suspiró aliviado ante ese anuncio, creyendo que tendría que ausentarse de la presentación y dejar a todos sus amigos por esa herida.

Entonces el doctor se acomodó su carpeta de debajo de su brazo y se dispuso a salir, pero antes de eso miró a Johnny.

- ¿Tienes alguna otra pregunta antes de que me vaya?

Johnny giró la cabeza hacia el frente y comenzó a pensar en alguna posible pregunta que pudiese decirle, pero negó con la cabeza luego de algunos segundos más.

- De acuerdo, entonces volveré más tarde si es que hay alguna actualización con respecto a algo más que debas saber

Y se comenzó a alejar por la puerta, pero justo que estaba llegando a la puerta:

- ¡Espere!

El bisonte se detuvo y volteó la cabeza para mirar al joven gorila que acababa de llamarlo.

- ¿Sí?

- ¿Volverá a hablar con la prensa más tarde?

- Solo si es que quedan más periodistas afuera ¿Por qué?

- Por favor, quiero que me haga un favor si es que habla con ellos después – dijo

El doctor se volteó y lo miró fijamente.

- Dígales que si participaré en el próximo show del teatro Moon, me encontraré bien y participo de manera completamente voluntaria. No quiero que piensen que el señor Moon me obligó a participar

El bisonte asintió con la cabeza.

- De acuerdo – dijo él – no hay problema

Volvió a voltearse a la puerta y salió por ella.

- Tengan buena tarde – le dijo como despedida al koala y a la iguana que permanecían en la habitación, cerrando la puerta tras de él

Durante un instante hubo un silencio en la habitación. Johnny lucía con una gran sonrisa, emocionadísimo pensando en el show que cada vez estaba más cerca y del que sí participaría. Pensó de inmediato en pedirle a Ash que le llevara el teclado y sus audífonos para seguir ensayando mientras estaba en esa cama de hospital. Miró entonces al pequeño koala junto a la cama, él lo miraba con los ojos muy abiertos, totalmente sorprendido por la gran disposición de Johnny y las palabras del doctor.

Sabía que no diría la frase que había planeado decir antes de entrar a la habitación.

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- ¿Cómo te sentiste entonces? ¿Recuerdas algo sobre la sensación que habías tenido entonces mientras veías como ella caía al suelo?

Ash levantó la vista, hasta entonces se encontraba algo encorvada mirando al suelo mientras hablaba. La pantera se encontraba frente a ella, preparándose a anotar la respuesta que Ash se encontraba a punto de decir.

- Pues…

Había llegado hacía aproximadamente 20 minutos a la consulta, era extraño para ella encontrarse en plena tarde en ese lugar; por lo general se encontraba habituada a la iluminación matutina proveniente de la gran ventana junto a ellas, en donde el cielo se encontraba bastante azul con una temperatura más fresca, era algo extraño encontrarse con una iluminación algo anaranjada proveniente del cielo más una temperatura más elevada que a lo que solía estar siempre acostumbrada, pero era una ocasión extraordinaria, la pantera fue quien le había pedido acudir a su consulta aquella tarde para contarle sobre lo ocurrido en la pelea con Becky y la situación en donde su vida corría peligro.

- … fue algo extraño – dijo ella – la verdad no creí que sería capaz de lograr eso

La pantera temía que pudiese encontrarse mucho más asustada o traumada luego de todo lo visto, y por eso fue una gran sorpresa para ella verla tan calmada a pesar de todo, durante esos primeros minutos le pidió que le explicara a grandes rasgos lo que había ocurrido, cosa que Ash hizo de manera bastante calmada y resumida.

- No sé por qué ni sé cómo pude obtener una fuerza tan súbita, pero no sé cómo es que pude haber adquirido la fuerza para poder derribar a Becky de un solo golpe

La pantera se había preparado para la llegada de Ash, había colocado un vaso con agua y la caja de pañuelos sobre la mesita junto al sofá en donde se encontraba sentada, pero hasta entonces no había tenido siquiera que sacar un pañuelo, sus ojos no se humedecieron en ningún momento mientras contaba la historia, pero pronto la felina comenzó a comprender por qué.

- Ashley – explicó serenamente – desde que comenzaste a venir a estas sesiones he notado el gran progreso que has tenido. Recuerdo como la primera vez que viniste apenas pudiste hablar por la timidez o pena que tenías al explicar todo lo que te trajo aquí. Recuerdo entonces el miedo y las pesadillas que no te dejaban tener tu vida normal. Eso empeoró luego de la noticia de la fuga. Tu miedo te solía paralizar e impedía lo que realmente querías hacer, pero dime ¿Tuviste miedo en el momento que viste como Becky agredía a Johnny?

Ella miró un momento a la felina, quien se encontraba sosteniendo aún el lápiz, lista para ponerse a escribir alguna de las cosas que Ash dijera. Negó con la cabeza.

- En realidad no… lo que sí sentí fue una sensación extraña que no recuerdo haber sentido antes

La pantera vio como los puños de Ash comenzaban a apretarse sobre los cojines del sofá, algo que apuntó en sus papeles.

- Fue como si… - dijo ella – como si sintiera que iba a matar a Johnny, lo había inmovilizado y parecía encontrarse lista para darle un golpe final, el mismo que estuvo a punto de hacer conmigo antes de que Johnny la derribara con ese florero que le dio en su cabeza. El miedo que sentí cuando acercaba la navaja a mi pecho desapareció súbitamente al sentir que se acercaba a Johnny, quien estaba indefenso y no tenía la culpa en nada de lo que estaba ocurriendo. Mientras yo trataba de cortar la cuerda que mantenía mis manos atadas esa extraña sensación me invadía cada vez más y más, una sensación que causaba que quisiera defender a Johnny a cualquier costo… yo jamás había dado un golpe de esa manera, pero eso ocurrió. Cuando logré soltarme y ponerme de pie eso fue lo que le ocurrió a Becky, esa sensación me invadía mientras sentía como mi puño le daba en su rostro. No sé si era enojo o furia o tal vez algo más, pero lo que más quería era defender a Johnny luego de todo lo que había hecho por mí. Era injusto que él sufriera si en realidad era yo a quien Becky quería matar

- Tú querías protegerlo – respondió entonces serenamente la pantera

Se detuvo un momento para escribir algunas cosas más en sus papeles antes de continuar explicándole.

- Te olvidaste de tu miedo, olvidaste el terror que Becky te infundía, y lo hiciste porque viste como un ser amado para ti se encontraba en peligro. Y aquel miedo lo derrotaste completamente

Con una sonrisa en su rostro dejó los papeles y su lápiz en la mesita junto al sillón en el que ella se encontraba. Se puso de pie y dio un paso hacia Ash, estirando su mano hacia ella.

- Ponte de pie – pidió la felina

Ash de inmediato se extrañó ante esa petición de la pantera, pero sin esperar mucho hizo lo que pidió y estiró su mano a ella, la ayudó a ponerse de pie. La pantera era notablemente más alta que Ash ya que la puercoespín le llegaba apenas a la altura de su cintura, la cola de la felina se movía armoniosamente mientras la miraba con una gran sonrisa.

- Voltéate y mira al sofá

Ash rápidamente obedeció, aún algo extrañada ante esa petición, pero de inmediato comprendió al verlo, una sonrisa se dibujó en su rostro al darse cuenta que es lo que la felina estaba tratando de decirle. Solamente se veía la marca que dejó al sentarse, pero se dio cuenta que no había ni una sola púa sobre los cojines. Ash se volteó con una gran sonrisa a la felina, quien le sonreía recíprocamente.

- ¡Ya no tengo miedo! – fue lo que exclamó con mucha felicidad entonces - ¡Ya no tengo miedo!

Se acercó rápidamente a la pantera y rodeó su cintura en un fuerte abrazo ante la sorprendida mirada de ella, quien no esperaba esa reacción de parte de su paciente. Ella colocó una de sus manos en la espalda de ella, teniendo cuidado de no clavarse una de sus púas.

- ¡Gracias! ¡Muchísimas gracias! – exclamó Ash mientras la seguía manteniendo en ese abrazo - ¡Me has ayudado mucho!

- Eso es a lo que me dedico – respondió – pero tienes que darte cuenta que yo no hice todo el trabajo

- ¿Ah?

Levantó la vista hasta encontrarse con los ojos de su psicóloga, quien la miraba serenamente. Terminó el abrazo y ambas regresaron a sentarse en sus respectivos lugares. Ash se sentía internamente my feliz y emocionada al darse cuenta de que ya no le tenía más miedo a Becky luego de darse cuenta que no había soltado púas al hablar de ella.

- Es cierto – dijo la pantera mientras volvía a tomar sus papeles – no solo fui yo quien te ayudó a mejorar tu ánimo y a derrotar ese miedo. Yo fui quien dijo lo que veía en ti y te dije algunos ejercicios de relajación que podías hacer, pero fuiste tú quien se enfrentó a ese miedo y lo derrotó definitivamente. Tú misma te ayudaste y eso es algo que me pone muy feliz y orgullosa.

Guardó un momento de silencio. Ash se encontraba con sus piernas balanceándose en el borde del sofá, mirando como la pantera dejaba su lápiz de nuevo en la mesa y se ponía a revisar todas las hojas que había escrito, todas aquellas que había escrito durante todas las sesiones que durante ese tiempo había tenido con Ash.

- Has realmente progresado, has realmente derrotado el miedo y a vencer todo lo que venía pasando en este tiempo. Recuerdo lo aterrada que te encontrabas en las primeras sesiones, la cantidad de púas que se caían de tu cuerpo y todas las veces que te desesperabas o entristecías por todo eso que te había estado pasando. Ahora ya no estás así, ahora estás completamente bien, tus púas se mantienen en tu cuerpo, tu ánimo ahora está por los cielos y parece que no hay nada más que te cause angustia o tristeza.

El corazón de Ash seguía latiendo con emoción por todo lo que concluyeron, se inclinó un poco hacia la derecha del sofá y alcanzó el vaso de agua, dándole un sorbo. En eso vio como es que la felina dejaba sus papeles junto a la mesa y, con una sonrisa mirando a la pequeña puercoespín, lanzó una última frase mientras ella aún mantenía el vaso en sus manos.

- Ésta se ha convertido en nuestra última sesión juntas. Te felicito, querida Ashley

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- El paciente se encuentra en un buen estado de salud y se encuentra de buen ánimo, en definitiva será dado de alta este domingo para que regrese a su hogar. Con respecto a su participación en el teatro Moon, y a pesar de que tendrá que usar un bastón y una bota ortopédica, lo he autorizado a participar, él voluntariamente aceptó a ser parte del grupo que será parte del espectáculo el próximo fin de semana, pidiéndome que declarara que el dueño del teatro, Buster Moon, no lo presionó para que participara y lo hacía bajo su propia voluntad. Muchas gracias

El bisonte terminó su nueva declaración mediante esas palabras, para entonces ya no quedaban muchos periodistas esperando, ya muchos quedaron conformes con la primera declaración dicha en la mañana y solo quedaba un par que escucharon esa declaración. Johnny había visto la declaración desde el televisor de su habitación mientras que Buster la había visto desde su oficina. Él, junto a la señorita Crawly habían pasado un rato conversando con Johnny de diversos temas, cuando se despidieron pasaron a almorzar juntos y luego regresaron al teatro. Buster ya sabía que el show no sería cancelado, y por eso es que debía continuar viendo detalles relacionado a eso. Acercó su mano al teléfono sobre el escritorio y comenzó a marcar un número. Éste era uno de los pocos números que conocía de memoria, lo había discado muchas veces en su vida, y era principalmente debido a que números de quienes eran cercanos a él eran los únicos que podía recordar. Se acercó el auricular a su oído y se puso a esperar a que contestaran.

- ¿Hola? – preguntaron del otro lado

- Hola Eddie – respondió Buster con una sonrisa – ya es momento

Desde que se convirtió en el tramoyista en el primer show en aquel escenario improvisado mucho cambió con respecto a él; por fin sintió que era útil en algo luego de tanto tiempo creyendo que no, fue por eso que fue él quien se encargó personalmente de todos los efectos de sonidos, las luces e incluso de la máquina de humo para el segundo show. Desde entonces Eddie comenzó a hacerse mucho más conocido en la ciudad y comenzó a trabajar como DJ en algunos de los clubes de la ciudad los fines de semana. Sus padres se alegraron enormemente al ver que su hijo por fin encontró un trabajo importante y que estaba siendo reconocido por él. Durante ese tiempo Eddie ya no se la pasaba jugando videojuegos o nadando en la piscina, varias veces sus padres veían como se encontraba probando sus nuevas consolas mezcladoras de manera casi obsesiva, o como es que colocaba archivos de sonido una y otra vez. Se divertía haciendo eso y por fin sentía que había encontrado su vocación, pero a pesar de su creciente popularidad en los clubes en donde se presentaba igual mantenía un afecto con el teatro Moon, por lo que le pidió a Buster que le avisara en el momento que quedara poco para el siguiente show, para que de esa manera comenzara a preparar todo con detalle y sin fallas para cada una de las presentaciones. A poco más de una semana ya era el momento de comenzar a ver esos detalles.

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Los siguientes días transcurrieron con mucha rapidez. El sábado, a siete días del show, Eddie llegó a primera hora con todo su equipo, se encontraba algo cansado debido a la fiesta que animó la noche anterior, pero llegó con todos los equipos que utilizaría en el teatro, tanto la consola mezcladora, la que manejaba las luces, máquinas de humo y otros elementos que podrían ser útiles para la próxima presentación. A pesar de ser un día en que ninguno debía presentarse a ensayar casi todos fueron, excepto Johnny obviamente. Todos ellos querían sentirse más preparados para sus respectivas presentaciones y querían compensar la falta de ensayo del día anterior. Ash había sido la última en llegar ese sábado, llegó pasada la una de la tarde, pues primero fue al hospital a ver a Johnny, a quien le llevó las cosas que le había encargado: Su teclado, su cargador y un par de audífonos para no molestar a los demás animales de las habitaciones contiguas mientras ensayaba sus canciones. Se quedaron un rato más abrazados sobre la cama mientras hablaban, Johnny besó una y otra vez a su amada novia cuando le contó sobre lo ocurrido el día anterior en la consulta de la pantera, felicitándola por finalmente derrotar su terror, ella también lo besó cuando le contó que él se presentaría en el show a pesar de todo y que el show no sería cancelado. Él volvió a besarla cuando le contó que por fin había logrado superar el bloqueo que tuvo durante todas esas semanas y que la letra de su canción ya estaba terminada.

- ¿Me la podrás cantar? – le preguntó

- Aún no – respondió mientras guiñaba su ojo izquierdo – para el show será. Quiero que sea una sorpresa

- … y… ¿Aún quieres que toquemos juntos, verdad? – le preguntó él

- Por supuesto, Saturday night's es la canción que tocaremos juntos, me esforzaré en aprenderme la parte de guitarra para entonces. Más tarde en el teatro veré eso. Tú promete que seguirás ensayando aquí

- Claro que sí, te lo prometo – dijo él justo antes de recibir un nuevo beso en sus labios

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Ash llegó al teatro en el momento que Gunter y Rosita se encontraban revisando los atuendos que podrían usar que se encontraban en los colgadores que habían colocado en la mitad del pasillo de las cabinas de ensayo. Meena ya se encontraba dentro de su cabina con un vestido rojo colgado de la pared mientras que Pete se encontraba seleccionando cual sería el par de pantalones que utilizaría. Eddie se encontraba en el escenario comenzando a instalar sus equipos. Todos ellos dejaron lo que estaban haciendo al ver llegar a Ash.

- ¿Cómo se encuentra Johnny? – preguntaron casi todos al mismo tiempo, todos ellos completamente atentos sobre el estado del querido integrante del grupo

- Se encuentra bien, le llevé el teclado y continuará ensayando desde su cama – dijo ella sonriendo – luce bastante optimista

- Creo que iré a verlo después de los ensayos – dijo Rosita – me siento algo culpable por no haberlo ido a ver ayer

- Ja, yo también – dijo Gunter – pero prometo que iré después también

- Yo también – dijeron Meena y Pete al mismo tiempo

- Al menos por un rato – dijo Meena – pero me alegro mucho que él esté bien… la verdad que ya lo extraño mucho

- Todos lo extrañamos, Meena – dijo Rosita mientras colocaba su mano sobre el brazo de la elefante

Poco después regresaron todos a sus respectivas cabinas. Ash pasó un rato seleccionando algún nuevo atuendo de alguno de los colgadores, pero no encontró alguno que lo convenciera, se encontraba ya dispuesta a utilizar el mismo atuendo que había utilizado para sus presentaciones anteriores así que no ocupó demasiado tiempo en seguir buscando, pronto volvió a su cabina y comenzó a cumplir la promesa que le había dicho a Johnny: Aprender la parte en guitarra de Saturday night's.

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El sábado transcurrió de esa manera, todos cumplieron sus promesas de ir a ver a Johnny, todos sonrieron al ver que Johnny se encontraba sentado en su cama con el teclado en su regazo mientras tocaba las teclas con sus audífonos puestos mientras murmuraba la letra de la canción.

El domingo fue el día que finalmente Johnny recibió el alta médica. Una gran cantidad de animales se encontraba esperándolo en la sala de espera: Todos los miembros del teatro Moon se encontraban ahí, pero además se encontraba el padre de Johnny, junto a Stan y Barry, todos se encontraban ansiosos de ver aparecer a Johnny desde el ascensor que se encontraba en el pasillo. Todos sonrieron al ver el momento que la puerta de éste se abría y vieron como el joven gorila salía de él estando completamente de pie. Sin embargo igual fue algo chocante verlo salir con una vistosa bota ortopédica azul alrededor de su pierna derecha mientras se mantenía de pie utilizando un bastón que sostenía firmemente en su mano derecha. En un comienzo Johnny se encontraba mirando hacia abajo, intentando aún acomodarse a la bota y al bastón, pero se vio notablemente emocionado al levantar la cabeza y ver a todos los animales que se encontraban esperándolo.

El resto de ese día fue de relajo, el padre de Johnny le pidió a todos que fueran hasta el taller, donde, para sorpresa de todos, había organizado una pequeña celebración. Según él había muchos motivos para celebrar y por eso decidió hacerlo: Becky había sido recapturada, la pesadilla de Ash había terminado, los tres gorilas fueron absueltos del accidente al director de prisión, pero especialmente se celebraba el hecho de que Johnny se encontraba bien y había sobrevivido a ese ataque.

Johnny había tenido que habituarse a la bota y al bastón, se sentía algo extraño haciéndolo, pero lentamente se habituó y comenzó a caminar con mayor rapidez que antes, aunque subir escaleras era algo que le costaba hacer; el edificio donde vivía con Ash no tenía ascensores, por lo que era ella quien le ayudaba a subir hasta el apartamento, sostenía su mano con sus dos manos para que no perdiera el equilibrio mientras que él se impulsaba con el bastón mientras subía peldaños. Aquella primera vez que subieron fue bastante lenta pero con el tiempo se comenzaron a acostumbrar con más facilidad.

El resto de aquella semana todo terminó convirtiéndose en una rutina previa a los ensayos. Ash y Johnny salían puntualmente del apartamento para llegar aproximadamente a las 10 de la mañana al teatro. Durante el tiempo que Johnny siguiera así viajarían en taxi; viajar en metro sería algo complicado para Johnny debido a todo lo que debería caminar para llegar a la estación, y debido a que Ash aún no tenía licencia no podían ir en camioneta. Ash prometió obtenerla, pero durante esa semana se enfocaría principalmente en el show, cada vez quedaba menos tiempo y debía enfocarse en las cosas que faltaba mejorar. En el teatro pasaban poco tiempo hablando, ya que era mejor mantenerse trabajando y ensayando responsablemente sus presentaciones durante todo el día. Johnny había podido aprenderse ambas canciones y a pesar de las incidencias no tenía mucho más que arreglar mientras tocaba el piano junto a la señorita Crawly, lo que en realidad era lo que más le costaba era subir las escaleras que lo llevaban hasta las oficinas superiores que era donde el piano se encontraba. Ash seguía ensayando la canción que tocaría junto a Johnny de manera firme, pero también se la pasaba ensayando su otra canción, cuya letra aún mantenía en absoluta reserva para evitar que alguien perdiera la exclusiva.

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De esa manera los días pasaron.

- ¿Cómo te sientes? – murmuró Johnny mientras sentía la mano de Ash sosteniendo la suya

- Bien, pero ahora creo que un poco nerviosa – respondió entre murmullos

- No te preocupes – dijo él intentando calmarla – sé que nos irá muy bien

Se encontraban completamente rodeados en tinieblas, pero a pesar de eso ambos miraban hacia arriba. Murmullos apagados se escuchaban un poco más lejos, aunque sintieron como estos comenzaban a disminuir en intensidad. De pronto comenzó a iluminarse hacia donde estaban mirando. Ash apretó un poco más fuerte la mano de Johnny mientras la luz sobre ellos comenzaba a hacerse más y más brillosa, iluminando de esa manera una luna creciente sobre ellos. Lentamente ésta comenzó a descender mientras era sostenida por cuerdas, el telón frente la luna comenzó a abrirse al mismo tiempo que el pequeño koala que estaba sobre esa luna encendía el micrófono que tenía en su mano y se lo acercaba a su boca justo cuando todas las luces encendidas lo comenzaron a rodear completamente.

- ¡Queridas… criaturas de la creación!

(… continuará)