Alice
Bella había sido atacada por un desalmado, estaba muy mal y nadie me había dicho nada. ¿Quien era el cabrón que querría haberle hecho daño? Durante el camino apenas hablé con Jasper, no sabía que decirle, desde que Emmet me había dicho que lo había visto con otra cuando fue a hablar con él, mi corazón sufría por el dolor.¿Y si había vuelto solo porque llevaba dentro a su hijo? Yo no podría estar con él si no me quiere, no podría soportarlo.
Preferí no pensar en ello, si le preguntaba igual acababa con el corazón más dolorido de lo que ya lo tenía y ahora mismo debía centrarme en Bella.
Llegamos a la casa de Bella, cuando Jasper paró me quedé en el asiento respirando hondo, debía estar tranquila ante lo que me contaran dentro, a pesar de que fuera horrible.
-Alice, ¿no bajas?
-Si, si, ya voy- Respiré hondo una última vez y bajé junto a Jasper.
Llamamos a la puerta y segundos después nos abrió la señora Cullen.
-Hola Alice, me alegro de verte, Jasper, que sorpresa verlo por aquí- Nos saludó sonriente, acarició mi vientre- Tienes buen aspecto, me alegro de que te encuentres bien.
-Gracias- Le devolví la sonrisa y acaricié el suyo- Usted también.
-Gracias cariño, pasad, no os quedéis en la puerta.
-Yo prefiero quedarme en la puerta, si necesitas algo avísame Alice- Dijo Jasper marchándose hacia el coche.
-Perdone a Jasper, está un poco alterado.
-No te preocupes- Me cogió del brazo y entró conmigo- ¿Ha que debemos tu agradable compañía?
-Me he enterado de lo que le ha ocurrido a Bella, he venido a verla.
-Bella esta en estos momentos descansando, pero no te preocupes, pasa y dentro de un rato subes a verla.
-De acuerdo- Sonreí, Esme era tan encantadora.
Al entrar me sentí cómoda, hacía tiempo que no iba, y la verdad lo echaba de menos. En el salón se encontraba Carlisle, al verme me abrazó y me acompañó hasta el sofá donde ambos se sentaron conmigo. Carlisle me explicó lo que había ocurrido lo mejor que pudo sin ponerse nervioso, Esme le tomó de la mano en señal de apoyo y yo estaba estupefacta. Un tal Alec había sido capaz de hacerle algo tan horrible a Bella y no entendía el motivo.
Llamaron al teléfono y Carlisle descolgó. Esme y yo no escuchamos nada de la conversación pero la cara de Carlisle era preocupante. Al colgar se levantó rápidamente.
-Esme debemos irnos, Edward está en un lío, está en comisaria.
-Pero... ¿que hacemos con Bella?- Esme estaba nerviosa.
-Yo me quedaré con ella, hace mucho que no estamos juntas, así podremos hablar.
-Muchas gracias pero no le digas nada sobre Edward por favor- Me pidió Carlisle- Debe estar en reposo absoluto y enterarse no le hará bien.
Cuando se fueron me dirigí a la habitación de Bella, tenía que hablar con ella, saber como estaba.
Edward
Me sentía completamente frustrado, yo en la cárcel, esto era inmoral, no había hecho nada malo, tan solo defender a una señora para que su hijo no la matara. Al menos sabía que después de que las pruebas de sangre confirmaran que yo era Edward Cullen, él iba a quedarse entre rejas y yo saldría de ahí.
-Muchacho, te toca testificar- Dijo un guarda entrando en mi celda y llevándome a la sala de interrogatorios. Nos estaban tomando declaración a los dos, el primero en entrar había sido Jacob.
-Así que usted afirma ser Edward Cullen, ¿verdad?- Me dijo un hombre regordete con bigote, sentado frente a mi.
-Si- Respondí secamente.
-Cuénteme que hizo hasta que su enfrentamiento con el señor Alec.
-Fui a buscarle, el había herido a mi novia, Bella Swan. Al enterarme de que había sido él fui como un desesperado a buscarle. Fui al instituto y ahí me encontré a la señora Black, ella estaba en el instituto buscando algunos papeles que tenia de Jacob. Ella me preguntó por Bella y le dije lo que había pasado. La señora Black me contó que un tal Alec trabaja para ella de jardinero y que en una hora estaría en su casa así que una hora después fui a comprobar si era el mismo- Descansé un poco y bebí agua antes de coger aire para seguir- Al llegar escuché que la señora Black estaba en apuros y decidí entrar por el jardín, y distraje a Jacob, la señora Black escapó y él y yo empezamos a forcejear hasta que llegaron ustedes- Conté todo lo que había pasado.
-Chaval, tenemos un problema, el joven Alec ha contado una historia parecida a la tuya. Personalmente, te creo pero sin pruebas no puedo hacer nada, seréis llevados al calabozo hasta que los análisis de sangre lleguen.
Nos llevaron hasta los calabozos, y nos metieron en celdas diferentes, allí estuve unos minutos hasta que pensé en algo.
-Perdone, se que tengo derecho a una llamada- Le dije al guardia que estaba allí.
-Lo siento, aun no puedes llamar. ¿A quien quieres llamar?
-A mis padres.
-Dame el número, yo haré la llamada por ti- Se apuntó el número y llamó.
Mientras estaba ahí encerrado solo podría pensar en mi niña, mi preciosa Bella, solo esperaba que no se tomara muy mal que yo estuviera aquí.
Alice
Abrí la puerta de la habitación de Bella con cuidado para no despertarla pero cuando entré vi que estaba llorando.
-¿Que pasa Bella?- Fui corriendo hacia ella.
Al acercarme a ella pude ver como estaba, tenia el labio superior roto e hinchado y la cara amoratada. En ese momento sentí lo que sintió Edward al verla, yo también iría a matar a ese hijo de puta.
-Alice... ¿Que haces aquí?
-Me enteré de lo que te había pasado y vine a verte- Le abracé intentando que no se levantara, no debía hacerlo por los puntos- ¿Por que no me dijiste nada?
-No he tenido tiempo de avisar a nadie, ha ocurrido esta mañana y además, no quería que nadie me viera así.
-Yo soy tu amiga Bella, aunque no te guste yo voy a venir a verte siempre, igual que has hecho tu conmigo.
Bella
Intenté cambiar de tema, no quería darle explicaciones, me sentía débil.
-Alice, haz el favor de llamar a mamá, no me encuentro bien- Le pedí, me empezaba a doler la cabeza.
-Esme y Carlisle se han tenido que salir.
-¿A donde?.- le pregunte
-No puedo decírtelo- Miró al suelo.
-Alice, por favor, dime que pasa, se que pasa algo- Le pedí sentándome en la cama y siseando de dolor al hacerlo.
-Bella, túmbate otra vez- Negué- Es que no te lo pudo decir, se lo prometí a Carlisle.
-Alice, dime ahora mismo lo que sabes- Le dije mientras me levantaba.
-No te levantes, estás convaleciente- La ignoré y me puse mis zapatillas.
-Ya que tú no me lo quieres contar, tendré que ir a buscar respuestas- Salí de la habitación apoyándome en la pared y llegué hasta las escaleras.
-Bella si paras te digo que pasa- Me paré al instante- Edward esta en la cárcel.
-¿Que Edward esta que?- Me mareé y Alice no tuvo tiempo de cogerme, caí escaleras abajo, pero no perdí la consciencia.
-¡¡¡BELLA!!!- Bajó Alice corriendo- ¿Estás bien?
Escuché el sonido de la puerta abrirse y vi a Jasper entrando por ella.
-¿Qué ha ocurrido?- Preguntó cogiéndome entre sus brazos.
-Se acaba de caer por las escaleras.
-Te voy a llevar a tu habitación- Me dijo Jasper.
Me llevó hasta la habitación, comprobó el estado de mis puntos, que por suerte para mi estaban bien. La caída no había sido de importancia, pero me quedé dormida al instante.
Alice
Mientras Jasper comprobaba como se encontraba Bella estuve pensando, yo no podía ni quería estar con la incertidumbre del motivo por el que Jasper estaba de nuevo en mi vida, así que aproveché que Bella se quedó dormida.
-Jasper, tenemos que hablar...
