Canciones: Sunday morning – Maroon 5 / Capital Cities - Safe and sound / Sober – Pink
CAPÍTULO 26: NO DIGAS NADA
L: ¿Qué? – La rubia solo sonrió – digo claro que quiero si por supuesto que si – la abrazo.
D: enserio… Te advierto que será para toda la vida…
L: eso es lo que me motivo a decir que si….serás mía para siempre.
D: Siempre lo he sido.
L: ¿es verdad no estoy soñando? – Le dijo abrazándola – y bueno me imagine millones de cosas pero me sorprendiste mucho, lo prefiero así de manera sencilla
D: Por supuesto que no estas soñando– se besaron y Dianna le coloco el anillo – y bueno pudo ser mejor pero no podía aguantar más.
L: Por un momento pensé que me dirías que se acababa todo y que ya estabas saliendo con la otra chica, y que yo terminaría sola para siempre.
D: no, que dramática eres, nunca haría eso y si me fui lejos fue para tomar la mejor decisión pero desde un comienzo supe que tú lo eras.
L: dios no lo puedo creer me voy a casar… - la rubia sonrió.
D: Nos vamos a casar, te amo y quiero compartir todo contigo.
Se volvieron a besar pero esta vez con más intensidad, sintiéndose nuevamente cerca y como le había dicho la rubia cada vez que lo hacían se estremecía.
Y al parecer la lluvia se llevó todo lo malo y las frases eran ciertas esa noche los problemas se fueron con la lluvia. Desde ese momento comenzarían un nuevo capítulo en su vida, sin duda aún tenían cosas que enfrentar pero por ese momento lo único que les importaba era estar juntas y felices.
Continuaron besándose sin importarles nada, aunque ya la lluvia era bastante intensa estaban disfrutando del momento, entonces la rubia tomo su mano y corrieron hasta la casa de la morocha completamente empapadas pero felices, Lea abrió rápidamente la puerta y entraron, la morocha se comenzó a quitar la ropa ante la mirada de su chica, finalmente se quedó solo en ropa interior y camino hacia ella.
L: de verdad aun sientes vergüenza ¿cuándo estamos desnudas?
D: Bueno si a veces – le dijo mirándola fijamente – pero todo desaparece cuando te miro – se mordió el labio – eres perfecta lo sabias.
L: Me encanta cuando te pones así – comenzó a sacarle la blusa – además es bueno mantener un poco de nerviosismo sino todo sería monótono – desabrocho su pantalón – ya una vez salimos de esa rutina – la beso en el cuello – porque no seguimos haciéndolo.
D: Dios Lea me vas a matar – rieron.
L: Aun no….. Ven vamos al baño – tomo su mano.
La morocha abrió la llave de la ducha y se quitó toda su ropa, diciéndole a la rubia que hiciera lo mismo.
D: el agua esta perfecta – dijo la rubia bajo el agua – pero tú eres más perfecta.
L: vaya cumplido – la miro a los ojos.
D: Tienes un cuerpo increíblemente perfecto – acaricio su mejilla – cada parte de él.
L: Tú no te quedas atrás – se pegó al cuerpo de la chica – te amo – comenzó a besar su cuello, cada parte de tu piel reacciona cuando te toco, podría pasar el resto de mi vida así – comenzó a colocar sus manos en el trasero de la chica – eres simplemente perfecta.
D: Gracias, todo lo que ves es tuyo, y quiero que todo lo que yo estoy viendo sea también mío.
L: Así será te lo prometo – la rubia paso sus manos por el cuello de la chica y la beso apasionadamente mientras caía el agua sobre ellas, la rubia tomo la iniciativa y bajo su mano hasta el centro de la morocha y comenzó con suaves masajes en esa zona, Lea mordía su hombro disfrutando del momento, entonces abrió un poco las piernas y metió uno de sus dedos, con su otra mano levanto el rostro de su novia y le pidió que la mirara, y así lo hizo conectaron sus miradas mientras la rubia seguía con sus movimientos, Lea no podía seguir aguantado, así que se dejó llevar y llego rápidamente, la rubia sonrió y la beso.
L: cada vez es mejor que la anterior te has vuelto una experta.
D: Tuve a la mejor maestra de todas.
L: que bueno, me halagas, pero es mi turno y te aseguro que vas a gritar mi nombre.
D: que seguridad – la beso – veamos de que eres capaz.
L: De mucho – paso su lengua por su cuello y sus senos, la rubia se estremecía y trataba de sostenerse de la pared, Lea se arrodillo y comenzó a usar su lengua en su centro, siguió así por unos minutos y subió rápidamente a besar sus labios, sin previo aviso metió dos dedos y comenzó con movimientos rápidos, observando cada expresión que tenía la rubia.
Finalmente la rubia gimió su nombre tal y como le había dicho la morena que solo la veía satisfecha y con una sonrisa en su rostro.
Ambas disfrutaron del momento, minutos después salieron de la ducha y se pusieron ropa cómoda, Dianna se recostó en la cama y coloco su cabeza en el pecho de la rubia.
L: ¿aún se acelera tu corazón cuándo estoy cerca?
D: Si es algo que no puedo evitarlo.
L: Me encantas – la abrazo – y ahora que vamos a hacer?
D: No lo sé tratar de conquistar el mundo.
L: Muy graciosa – se rio – pero me refiero a nosotras.
D: Pues primero hablar con nuestras familias y amigos, después ya veremos.
L: ¿Cómo crees que reaccionen?
D: Espero que lo tomen de buena manera, además lo importante es que estamos felices
L: Muy felices, ¿alguna vez pensaste en el día de tu boda?
D: Sinceramente, cuando era pequeña lo hacía muy a menudo, me veía con un vestido blanco caminando al altar con mi padre a mi lado y al otro lado el típico príncipe azul que esperaba por mí, pero con el paso del tiempo fui dejando de lado aquel sueño, y bueno mis preferencias cambiaron – se rio – ahora quiero una princesa.
L: qué bueno que cambiaron, yo también llegue a imaginarlo en algún punto de mi vida, tú sabes que siempre he estado segura de mis gustos, pero nunca me lo imagine de la manera convencional con flores, el vestido, el salón, y todas esas cosas, quiero algo distinto.
D: Me parece perfecto, dejemos lo común a un lado ya tendremos para planear todo.
L: Si tienes razón, ya veremos – bostezo – ahora si me voy a dormir, demasiadas cosas para un solo día, además no me esperaba terminarlo de esta manera.
D: Me gusta sorprenderte, pero si yo también estoy agotada – le dio un beso en la frente – Buenas noches.
L: Buenas noches – la morena se giró y la venció el sueño
El despertador de Lea comenzó a sonar haciendo despertar a la morena, quien solamente estiro su mano tratando de localizar en qué lugar estaba, cuando al fin lo logro se giró para abrazar a la rubia.
Es domingo en la mañana y la lluvia cae
Te robo las sábanas, compartimos la piel
Nubes nos cubren en momentos inolvidables
Gira encajar en el molde en el que estoy
Pero las cosas se vuelven tan locas
La rubia seguía durmiendo profundamente, así que decidió dejarla descansar, se levantó y noto el anillo en su dedo, por lo que una sonrisa se dibujó en su rostro, estaba muy feliz, siempre había soñado en proponerle matrimonio a la rubia, pero por diversas situaciones no lo había hecho, ahora estaban comprometidas, y aun no lo podía creer. En ese momento la rubia despertó y vio a la chica sentada al filo de la cama de espaldas a ella, así que se levantó un poco le dio un beso en la mejilla.
Vivir la vida se vuelve tan difícil
Y gustosamente me pondría en camino
Me levantaría y me iría si supiera que eso
Algún día me conduciría de regreso a ti.
D: que madrugadora – sonrió.
L: Bueno olvidamos apagar el despertador.
D: ¿Cómo estás?
L: Bien, contenta, tengo tanta alegría que no sé cómo expresarlo.
D: qué tal si me demuestras lo feliz que estas me das un beso.
No dijo nada mas solo se colocó encima de la rubia y la beso apasionadamente.
D: amo lo apasionada que puedes llegar a ser conmigo.
L: para que veas cuanto te quiero – se levantó de la cama – voy a preparar el desayuno.
D: Voy contigo, me muero de hambre.
Se levantaron y fueron hasta la cocina, mientras la rubia picaba algo de fruta, Lea preparaba el café y un par de tostadas, Dianna veía a la chica tan concentrada en lo que estaba haciendo, que no dudo en acercarse por detrás y asustarla.
L: Di – se giró para verla – uno de estos días te vas a quedar sin prometida.
D: Prometida – le dio un beso – que lindo suena.
L: si pero… - se quedó callada.
D: ¿qué paso?
L: ¿Qué vamos a hacer con nuestras carreras?, es muy bonito todo pero tenemos responsabilidades y además no podemos seguir escondiéndonos.
D: Tranquila de acuerdo buscaremos una solución, siempre lo hacemos.
L: ¿Tú estarías dispuesta a admitir tu orientación sexual?
D: yo….Pues….- la rubia no sabía que responder
L: No tranquila no me tienes que contestar, me apresure al preguntártelo.
D: No, no es eso solo que no lo había pensado, pero sabes que me siento orgullosa de lo que soy y de amarte, además en este momento mi carrera está en pleno crecimiento y pues…
L: Si yo se Di no pasa nada… ya buscaremos una solución.
D: Gracias por entenderme, te prometo que no será por mucho, hablare con mi representante este lunes y encontraremos una alternativa a todo.
L: Me alegra saber que lo harás.
D: Ya te dije que nada echara a perder lo que tenemos – entrelazaron sus manos – bueno ahora si vamos a comer, todo huele delicioso.
Aquel domingo en la mañana, las chicas disfrutaron de su reconciliación y su compromiso, ya que habían aclarado todo lo que sucedió entre ellas. No salieron en todo el día incluso apagaron sus celulares para que nadie las interrumpiera. Pasaron un fin de semana increíble y sencillo pero lleno de amor,…..al parecer esta vez el amor si fue suficiente.
DEPARTAMENTO DE LEA
Ya habían pasado dos días desde la propuesta de la rubia y ninguna de las dos había comentado algo ni siquiera a sus familias o amigos, querían buscar el momento adecuado para hacerlo.
L: No tengo ánimos para salir – decía la morocha.
-anda la vamos a pasar bien, además el desfile será fantástico.
L: Pero, mañana tengo que ir a grabar y tú sabes que…
-Anda enana me hiciste venir desde Nueva York para que te quedes en casa, además tienes que relajarte un poco
La morocha había invitado a Jonathan a quedarse con ella un par de días, ya que el chico tenía unos días libres para pasarlo con su mejor amiga
L: Esta bien que intenso estas.
J: Esa es la actitud, además la nueva colección que van a presentar ha recibido varios elogios.
L: Bueno, ya la verdad es que si estoy emocionada por ir, pero solo unas horas recuerda que tengo que madrugar.
J: Prometido – levanto su mano y le sonrió.
Los chicos se alistaron sacando sus mejores galas, en una hora ya estaban listos para asistir al evento, prefirieron usar su automóvil por lo que Jonathan insistió en manejar.
J: Sube princesa – le abrió la puerta del auto.
L: Bien ya estamos listos, date prisa no quiero aguantar los millones de flashes de las cámaras sobre mí
J: Si tranquila lo entiendo, pero dime ¿cómo estás?
L: Mejor, no te niego que los primeros días estaba bastante mal, pretendí fingir, ahora las cosas han mejorado y bueno me siento con muchos más ánimos
J: Todo va a mejorar, y que has pensado sobre hacer público lo de su relación?
L: Yo estoy dispuesta a hacerlo, pero tengo mucho miedo, además no sé si Dianna esté de acuerdo en decirlo en este momento
J: No te derrotes, aguanta un poco más.
L: que positivo eres – le sonrió – gracias por siempre animarme.
J: Eso siempre será así.
Después de quince minutos llegaron a su destino y si bien tuvieron que aguantar a un par de periodistas todo salió bien y entraron sin mayores contratiempos.
-Bueno sean todos bienvenidos – saludaba el presentador del evento – a continuación comenzaremos con el espectáculo, espero que lo disfruten.
Las luces bajaron de intensidad y las modelos comenzaron a salir por la pasarela, Lea y John están atentos y disfrutando del show.
Mientras tanto la rubia estaba en su departamento desempacando sus cosas, ya que no había tenido tiempo de hacerlo cuando llego de viaje, fue entonces cuando el timbre sonó, y la chica fue a abrir la puerta.
Jess: Cámbiate lo más rápido que puedas – entraba la amiga de la chica rápidamente.
D: hola amiga yo bien gracias.
Jess: No tenemos tiempo, anda búscate el vestido de gala más bonito que tengas y ven conmigo.
D: ¿Estás loca? Acabo de llegar de Londres y estoy bastante cansada.
Jess: No me importa mi mejor amigo Adam lo recuerdas – la rubia asintió – está presentando su nueva colección de ropa y su modelo principal le fallo.
D: ¿Y? que tengo que ver en eso.
Jess: Pues que me llamo desesperado y yo le dije que podía conseguirle a una modelo mucho más guapa y profesional que esa.
D: oh no… No claro que no, no pienso ir.
Jess: Por favor, me debes muchas cosas, anda…
D: Dios….. No, además…. Estoy cansada.
Jess: Te lo suplico será solo una salida te lo prometo después yo mismo te traeré de vuelta a tu casa – la miro preocupada
D: Esta bien - suspiro – pero esta te va a salir muy cara.
Jess: Lo sé pero valdrá la pena, anda no tenemos mucho tiempo.
La chica ayudo a su amiga a cambiarse y en media hora ya estaban en el evento listas, Dianna aún no le había comentado nada a su amiga sobre su compromiso con Lea, pero sabía que no podía seguir posponiendo esa conversación
Adam: Gracia a dios que llegaron – las saludo – bien Dianna ya está todo listo para que te arreglen – le enseño el vestido que tendría que usar – este es el modelo que usaras.
Jess: te dije que te salvaría.
D: Bien me voy a cambiar enseguida.
Mientras tanto Lea y su amigo estaban en primera fila observando el evento.
John: Bien ahora tiene que salir la modelo principal con el vestido estrella de la noche.
L: ¿Y no sabes quién es?
John: No pero alguien reconocida en Italia – se encogió de hombros – pero bueno a mi si me gustaron los diseños.
L: Si a mí también – miro a la pasarela – ya va a salir.
Entonces la música cambio y las luce se enfocaron en el centro, la rubia tomo una bocanada de aire y salió, su paso fue firme y elegante.
Podría animarte
Podría enseñarte lo que quieras ver
Y llevarte a donde quieras estar
La sorpresa de Lea y John era increíble, jamás imaginaron encontrarse con la rubia en ese lugar, estaba preciosa sin lugar a dudas.
Podrías ser mi amuleto de la suerte
Aunque el cielo se esté cayendo
Sé que vamos a estar sanos y salvos
Sanos y salvos
La rubia solo siguió caminando mostrando el diseño del vestido, toda la gente está sorprendida pero muy emocionada, por otro lado la morocha no sabía qué hacer, solo miraba hipnotizada mientras la rubia llegaba al final de la pasarela y posaba para los fotógrafos.
Podría demostrarte mi amor
En una ola de misterios
Y aún estarías a mi lado
Dianna estaba muy nerviosa, pero saco todo su valor y recorrió la pasarela de manera impecable, al girar pudo distinguir en la multitud a John y Lea, quienes la observaban sonriendo, casi pierde la concentración, pero siguió adelante, finalmente había acabado, las luces se apagaron y comenzaron a salir todas las chicas con la rubia encabezando la fila.
Los aplausos no se hicieron esperar y todos los asistentes se pusieron de pie para halagar al diseñador quien rápidamente salió y se colocó al lado de la rubia.
Minutos después volvieron a ingresar a la parte de atrás del escenario.
J: Vaya que sorpresa encontrarnos con la rubia aquí – le decía el chico mientras se dirigían al salón en donde sería la fiesta.
L: Si es algo que no imagine pero estaba hermosa, además no me comento nada sobre este evento
J: De seguro se le olvido, y todavía te quieres ir temprano porque no he comido nada
L: Esta bien - suspiro – nos quedaremos un rato más, además quiero buscar a Dianna
J: Si – celebro – vamos allá están sirviendo los bocadillos.
Mientras tanto Dianna se estaba cambiando, estaba muy sorprendida, pero por otro lado quería ir corriendo hacia la morena, no pensó encontrarse con su chica en ese lugar.
Jess: Estuviste increíble ahí arriba, la gente se volvió loca cuando te vio.
D: Gracias, y si lo disfrute mucho.
Jess: Bueno como te prometí te llevare a tu casa.
D: Antes necesito que me hagas un favor
Jess: Tú dirás - La rubia le comento todo a su amiga- Está bien rubia, como siempre yo haciendo de cupido – salió del camerino.
En la parte de afuera la fiesta seguía su curso y John y la morena estaban conversando al lado de la barra, mientras seguían probando los bocadillos.
John: todo esta delicioso.
L: Si, pero enserio ya me quiero ir, además Dianna no me responde el celular.
John: Esta bien - suspiro – voy a despedirme de unos amigos y regreso, espérame aquí.
L: Anda pero no te demores.
La chica tomo un sorbo de agua y sintió que alguien la toco por la espalda.
-mira nada mas con quien me vengo a encontrar
L: que susto – se tomó el pecho – hola Jessica ¿cómo estás?
Jess: Muy bien, pero dime que haces aquí.
L: Pues vine con Jonathan, el insistió en que el show iba a ser muy bueno y acepte acompañarlo y ¿tú qué haces aquí?
Jess: El diseñador es mi mejor amigo y necesitaba un poco de ayuda.
L: Vaya no lo sabía, pues déjame decirte que hizo un trabajo estupendo.
Jess: Gracias pero no me digas a mí, ven vamos te lo voy a presentar.
L: Te lo agradezco, pero John me está esperando.
Jess: Ven, yo iré a hablar con el – la tomo del brazo y la llevo hasta una sala que se encontraba vacía
L: Jessica si esta es alguna clase de broma te advierto que me voy a enojar mucho.
Jess: Tranquila de acuerdo, solo quédate aquí.
L: Esta bien pero …- vio como la chica salió sin dejarla terminar.
Jessica volvió rápidamente a la fiesta y busco a John para decirle que Dianna quería hablar con Lea y que por favor la esperara un momento, el muchacho sonrió y espero que todo saliera bien
-hola….
L: hola Di, ¿cómo estás?
La rubia camino despacio hasta acercarse a la morena
D: Bien, perdón por haberte traído de esa manera, pero no sabía cómo acercarme, ¿como es que no estas sorprendida?
L: Tranquila no hay problema, y si lo estoy, pero fue más cuando te vi salir en la pasarela estabas preciosa e imponente, así que cuanto Jessica se acercó a mi pues supuse que querías hablar conmigo.
D: bien, era de esperarse, gracias por los halagos….. Yo solo quería …. – suspiro.
No quiero ser la chica que se ríe fuerte
O la chica que nunca quiere estar sola
No quiero ser quien llame a las 4 de la mañana
Por ser la única que sabes que en todo el mundo no está en casa
L: ¿qué sucede?
D: Te necesito, siempre ha sido así.
L: Yo también te necesito, más de lo que puedes imaginarte.
D: Te extraño – se pegó más al cuerpo de la chica – cada día se vuelve una tortura si no te tengo a mi lado.
L: Los míos son iguales – susurro a pocos centímetros de los labios de la rubia- y ¿puedo preguntar porque tanto sentimentalismo?
D: No te das una idea de lo mucho que te deseo – coloco sus manos en la cintura de la chica – y bueno creo que ya sufrimos mucho.
L: Bueno eso sí , pero este no es lugar para mostrarnos de esta manera
D: Hoy no quiero hablar, solo quiero tenerte a mi lado sin preocupaciones o dudas.
L: ¿Solo una noche lejos de todo?
D: No pido nada mas – no aguantaron más y se besaron
El sol está cegando
Y yo estoy despierta de nuevo
Estoy descubriendo que
Esa no es la manera en que quiero que termine mi historia
El beso comenzó rápido, sus lenguas conectaron enseguida, la rubia enredaba sus manos en el cabello de su chica, ambas tenían muchas ganas de hacer el amor, pero no se dieron cuenta del lugar en el que estaban, por lo que Lea tomo la mano de Dianna y la llevo a un lugar mucho más privado, caminaron rápidamente hasta llegar al camerino que le habían asignado a la rubia y cerraron la puerta.
La noche está llamando
Y me susurra suavemente, "Ven y Juega"
Estoy cayendo
Y me dejo llevar, soy la única culpable
No resistieron más y dianna comenzó a quitarle el vestido, los movimientos eran bruscos y desesperados, necesitaban sentirse cerca, en pocos minutos ambas se encontraban en ropa interior de pie, la rubia levanto a su chica y la coloco encima de la mesa de maquillaje, no le importó nada y tiro todo al piso para poder acomodarla, le abrió las piernas para poder colocarse más cerca, no rompieron el beso en ningún momento, entonces la rubia comenzó a dejar besos en su cuello pasando su lengua, la morena solo mordía el hombro de la chica. Entonces ambas desabrocharon sus sujetadores, quedando solo con una prenda, Dianna comenzó a pasar su lengua por sus pezones, la morena solo arqueo su espalda.
Después coloco sus manos en el centro de ella y comenzó con movimientos rápidos, le saco la última prenda que le quedaba e introdujo dos dedos de manera rápida, Lea gimió fuertemente sosteniéndose de la rubia, Dianna la miro a las ojos y la beso, la imagen de ambas se reflejaba en el espejo que estaba a espaldas de la morena, algo que excitaba mucho más a la rubia, sus respiraciones continuaban agitadas, y sus movimientos eran mucho más frenéticos, minutos después ambas llegaron rápidamente al orgasmo, la morocha solo clavo sus uñas en la espalda de la rubia gimiendo.
Estoy a salvo
Arriba
Nada puede tocarme
Pero, por qué siento que esta fiesta terminó?
No hay dolor
Por dentro
Tú eres como la perfección
Pero, como me siento tan bien sobria?
Minutos después trataron de controlarse un poco, quedaron en la misma posición sin decir absolutamente nada
D: Solo diré que fue increíble
L: No lo niego me encanto, vaya sí que eres apasionada
D: Es una loca fantasía que siempre tuve.
L: Y porque no me habías dicho nada?
D: No lo sé simplemente te deseaba tener de esa manera – se alejó un poco de ella para observarla.
L: ¿Qué tanto me ves? – le pregunto sonriendo.
D: Pues lo hermosa que eres y lo afortunada que soy al tenerte a mi lado.
L: No más que yo – se rio – ya deja de mirarme me da vergüenza, además estoy completamente desnuda.
D: Pero si estas perfecta, cada parte de tu cuerpo parece perfectamente esculpida
L: Enserio Di – se cubrió con una bata – debo estar completamente roja.
D: No te avergüences, me encanta verte de esa manera – se acercó a su chica y puso su frente a la de ella – Te amo.
L: Cuantos halagos – susurro en sus labios – me encantas.
D: Lo sé - rio – pero debemos irnos.
L: Si, entonces podemos tachar esto de tu lista de fantasías – la molesto.
D: Pues sí, ya la tache, pero aún me faltan algunas por cumplir.
L: ¿Y podría saber alguna de ellas? – se terminó de vestir.
D: No es un secreto – le dijo mientras se vestía – pero lo importante es que cada una de ella te incluye y que no quiero vivirlas con nadie más.
L: Te amo – la beso – ahora saldré como que nada sucedió.
D: No creo que te crean mucho.
L: Bueno – se miró al espejo – estoy bastante desarreglada, pero espero que nadie se fije.
D: No lo harán – le dio un beso en la frente – cuídate mucho y me llamas.
L: Por supuesto – se dirigió a la puerta del camerino y giro para ver a la rubia que le sonreía.
Camino rápidamente entre la multitud buscando a su amigo, al fin logro localizarlo y camino hacia él, no le importó que toda la gente la regresara a ver de manera rara
L: Vámonos – dijo la morena a su amigo quien la veía sorprendido.
John: ¿qué paso todo bien?
L: Excelentemente bien – se rio – pero la gente me está viendo raro.
John: Tranquila el auto ya está listo y bueno tienes cara de" tuve sexo y fue increíble" – se rio.
L: Ya déjame de molestarme y vámonos de una vez.
Salieron rápidamente en medio de los flashes, trataron de evitar a los fotógrafos, pero les fue imposible, finalmente llegaron a su auto y se dirigieron a casa de la morena
Mientras tanto en el camerino la rubia se ya se había cambiado y arreglado un poco su cabello y maquillaje
Jess: Bien ya puedes agradecerme – entro la chica feliz.
D: Pues sí, fue increíble.
Jess: Ya tranquila, no quiero muchos detalles pero la cara de sexo no te quita nadie.
D: Tampoco te iba a contar nada
Jess: Bien, al parecer todo se ha solucionado, pero como paso?
D: Bien de eso también quería hablar contigo.
Jess: Te escucho – se sentó en el sillón del camerino.
D: Mi viaje me ayudo a aclarar mis ideas, y bueno cuando llegue aquí lo primero que hice fue ir donde ella y decirle todo lo que sentía.
Jess: Bien esa escena de seguro fue bastante cursi, pero continúa.
D: Después de decirle eso pues le hice un pregunta y….
Jess: Ay no …. – Se levantó – no esto no puede ser – se acercó a ella – dime que no lo hiciste.
D: Pues si creo que es lo que estás pensando si….
Jess: ¿Qué? Por dios rubia, ¿te vas a casar? Y yo ni enterada.
D: Te lo estoy diciendo…
Jess: A ver – la miro – ¿estás segura de esto?
D: Por supuesto que sí, la amo y quiero pasar el resto de mi vida a su lado.
Jess: Segura que no estas tomando esta decisión apresuradamente – la rubia se sorprendió – no me mal entiendas, amo a Lea – la rubia sonrió – no de la manera que tú lo haces, pero no quiero que te precipites y las cosas salgan mal.
D: Quédate tranquila, nunca estuve tan segura de algo.
Jess: Bueno eso me tranquiliza, sabes que si tú eres feliz yo también lo soy.
D: Gracias amiga – el abrazo – te adoro.
Jess: y yo a ti rubia.
Por otro lado Lea estaba en el auto junto a Jonathan con la mirada perdida, el chico no aguanto más y le pregunto por lo sucedido.
John: Habla de una vez.
L: ¿qué quieres saber?
John: ¿ya las cosas están bien?
L: Mejor que nunca diría yo, pero luego te diré porque.
John: Nada de eso, soy tu mejor amigo me tienes que contar
L: Y lo voy a hacer, pero todo a su tiempo, confórmate con saber que estamos bien y tranquilas, así que puedes estar feliz por mí.
J: Y lo estoy, pero porque siempre tienes que dejarme con la duda.
L: Bien te lo diré que intenso eres – suspiro – Dianna y yo nos vamos a casar.
J: ¿Qué? – Freno el auto bruscamente – y me lo dices así nada más.
L: ME VOY A CASAR CON DIANNA – le grito emocionada.
J: Oh por Dios – se quitó en cinturón de seguridad – esa rubia no deja de sorprenderme, felicidades, parece que al fin van a poder ser felices.
L: Y lo mejor que será para siempre – sonrió.
J: Te deseo lo mejor enana – la abrazo.
L: Solo te voy a pedir una cosa.
J: Lo que quieras princesa
L: No digas nada – sonrió – aún tenemos cosas que arreglar antes de enfrentarnos a todos.
J: No te preocupes seré una tumba.
Dianna había llegado a su casa con su amiga Jessica, quien durante todo el camino no había parado de molestar a la rubia con su compromiso.
Jess: Y te digo que se acabaron nuestras fiestas de perdición
D: Una lástima – rio – extrañare esas fiestas, pero prefiero quedarme con Lea.
Jess: si claro, que cursi te has vuelto rubia.
D: El amor te cambia – miro a su amiga – por cierto te quiero pedir un favor.
Jess: El que quieras
D: No digas nada sobre el compromiso, aun quiero solucionar algunas cosas.
Jess: Eso no tienes ni que pedirlo.
Ahora las chicas enfrentaban el problema más grande de todos, decidir hacer su relación publica o no esa era la cuestión, era el paso más importante que tendrían que dar, si lo hacían ya no tendrían que esconderse nunca más, pero también tendrían que enfrentar a la opinión pública, sin duda recibirían varias críticas, pero todo eso quedaría en segundo plano al poder ser finalmente libres de expresar lo que sentían.
Serían capaces de ser valientes….?
