N/a
Aquí una nueva continuación de esta serie.
Espero les guste. Es una entrega familiar.
Disclaimer:
Naruto no me pertenece.
Resumen:
Minato no estaba a gusto con su pequeña hermana Kushina, sus padres la querían más que a él y ni siquiera hablaba, no la quería, la odiaba, sin embargo, su primera palabra fue su nombre y supo que esa pelirroja sería su princesa pelirroja a la cual tendría que cuidar por siempre
Primera Palabra
- ¡Minato! - se coloco en posición de ataque para que su hermana pequeña no lo golpeara - Debes mejorar tu defensa - aseguro mientras tocaba su frente para sacarla del genjutsu, su hermana aún estaba aprendiendo - ¡Vamos a jugar! - lo jalo de la manga de su suéter, Minato contaba con ocho años y su hermana con seis años - Primero debe hacer la tarea - ambos miraron a su madre que cargaba a su pequeño hermano de nombre Inoichi.
- La terminare pronto - aseguro revolviendo el cabello de la pequeña pelirroja que llevaba el nombre de su abuela, Kushina, la niña asintió para tomar a su hermanito en brazos - Y pensar que antes no la querías Minato - miro hacía otro lado mientras tomaba su mochila - Eso fue antes mamá - aseguro caminando a las escaleras - ¿Y quién decía que se iría de la casa? - se sonrojo aún más para subir de prisa los escalones mientras Ino reía suavemente.
Su hijo era un sol al igual que sus dos hermanos pequeños - Mami - miro a Kushina que jugaba con sus dedos - ¿Si? - pregunto observando que se sonrojaba de inmediato - Q-Quiero l-leche c-caliente - su hija siempre se avergonzaba al pedir csas como esas aunque no había porque, es por eso que decía siempre que quería ser como su hermano mayor - Estara lista en unos minutos mientras juega con tu hermano pequeño - asintió para ir con el pequeño.
Estaba feliz de la familia que había formado con Naruto, no se arrepentía de haber dejado a su madre porque después de la muerte de su padre a fuerzas la quería cerca de ella, parecía una loca, sin embargo, sabía por lo que estaba pasando pero ella también estaba pasando por lo mismo y su madre no pensaba así, le había costado mucho tomar la decisión pero sabía que había sido la correta.
Abrio la puerta de su casa para sonreir al ver a su hija corriendo hacía él - ¡Papá! - su niña era su sol más preciado al igual que su esposa Ino - Estoy en casa - su mujer salio de la cocina con su hijo pequeño en brazos - Bienvenido - camino con Kushina en brazos para besar suavemente a Ino - Termine la tarea - aviso Minato así que su hija pequeña se bajo de sus brazos para ir donde su hermano y tomarlo de la mano, al parecer en verdad deseaba jugar con él.
- Tengan cuidado - ambos asintieron ante la petición de su madre para salir de la casa entre risas - Al menos ya se llevan mejor - comento el rubio tomando entre sus brazos a su pequeño hijo para jugar un poco con él - Si, ¿quieres comer? - asintió para dirigirse a la cocina mientras el pequeño Inoichi jugaba con su cabello, amaba a sus tres hijos - Gracias - Ino tomo a su hijo en brazos para que su esposo comiera pues sabía que tenía que volver a la oficina, después de todo era el Hokage.
- ¡No la quiero! - grito un Minato de cinco años apartando a la pequeña niña de tres años que aún no hablaba cuando él aprendio a hablar a las dos años, esa niña era una tonta - Minato es tu hermana - señalo su madre pero no deseaba jugar con ella - ¡No! - grito subiendo a su habitación para azotar la puerta con demasiada fuerza, no la quería, esa niña tenía toda la atención de sus padres y odiaba eso.
- Minato tenemos que hablar - esa era la voz de su padre así que se alegro para abrir la puerta, sin embargo, la iba a cerrar cuando observo que tenía en brazos a Kushina - ¡Vete! - grito tratando de cerrar la puerta, sin embargo, su padre no lo dejo y lo tomo de la mano para caminar hasta la cama, era necesario hablar con su hijo de lo contrario no querría a su hermana y eso era un lujo que no podían darse en su familia.
- Minato es tu hermana pequeña y tu deber es protegerla - nego con la cabeza para salir corriendo de su habitación - ¡La odio, no la quiero! - grito saliendo de casa mientras su madre trataba de alcanzarlo - Ire yo - Naruto le entrego a la pequeña niña en brazos para salir y buscar a su hijo pequeño.
Minato corría como loco, no la quería, la odiaba, esa niña tenía toda la atención de sus padres, ¡sus padres!, ni siquiera hablaba, era una retrasada, detuvo sus pasos mientras lloraba, no quería volver a casa, no quería verla, no quería vivir más con ella.
- Hermano - miro a Kushina que caminaba a su lado con una sonrisa en los labios - ¿Si? - la aparto del camino con cuidado porque venían varios niños jugando - Deseo que me ayudes a mejor mi defensa - miro a la pelirroja con el ceño fruncido, no entendía porque le pedía eso además no tenía la edad necesaria para practicar jutsus y si sus padres se enteraban ambos tendrían una muerte lenta, sin embargo, algo le decía que había una buena razón.
- ¿Porqué? - pregunto doblando a la derecha, se dirigían al campo de entrenamiento - D-Deseo ser c-como t-tú - detuvo sus pasos para observarla, una brisa removio su cabello, miro los ojos azules de su hermana, había determinación, sin embargo, no entendía porque ella quería ser como él, no era un buen ninja al menos por el momento, hubo una época en la que no la quería y ella lo sabía, por esa simple razón no entendía porque quería ser como él.
- ¿Porqué quieres ser como yo? - pregunto observando que se sonrojaba mientras jugaba con sus dedos - B-Bueno eres un buen ninja, tienes la voluntad de fuego como dice papá, q-quiero ser como tú por eso - sonrió levemente para alborotarle el cabello en un gesto cariñoso, ella lo miro tratando de apartar su mano pero él no la dejo, tan solo la abrazo, no la quería soltar - No necesitas ser fuerte yo siempre te protegere - Kushina abrio los ojos asombrada.
- Vamos - su hermano se separo de ella para continuar con su camino, desde donde ella estaba su hermano se veía enorme, alguien a quien no podría alcanzar, Minato era su ejemplo a seguir, sin embargo, a su lado parecía inferior pero también sabía que podía alcanzarlo solo era cuestión de tiempo para ello.
- ¿Porqué no quieres a tu hermana? - miro a su padre quien tomo asiento junto a él - Ustedes la quieren más que yo - miro hacía otro lado mientras escuchaba el suspiro por parte de su padre - Eso es mentira los queremos por igual - no le creía, cuando ella nacio le dedicaron más atención que a él, estaban más al pendiente de ella - Mientes - Naruto le alboroto el cabello suavemente y trato de apartar su mano pero su padre no lo dejo.
- Kushina es una bebé por eso estamos al pendiente de ella porque necesita cuidados Minato, tu deber como hermano mayor es cuidarla a ella y a tus hermanos si es que nacen más, tu responsabilidad es cuidarla, velar por ella, protegerla de todo y de todos, debes cuidarla siempre, debes amarla siempre, debes estar con ella siempre - abrio los ojos asombrado para negar con la cabeza y levantarse - ¡Me ire de la casa! - grito corriendo mientras apretaba más los puños.
Detuvieron sus pasos en el campo de entrenamiento - Empezemos - la pelirroja asintió para prepararse, deseaba sobrepasar a su hermano, no deseaba quedarse atrás, Minato era su rival al que vencer y lo haría, sabía que tomaría tiempo pero quería estar al nivel de él, no deseaba quedarse atrás y no lo haría.
Minato esquivo su ataque para golpearla en el costado y escucharla gritar, él había dicho que no necesitaba hacerse fuerte pero sabía que ella se haría fuerte, siempre la protegería, siempre la amaría, siempre estaría para ella, jamás la iba a dejar sola, él se convertiría en Hokage y ella sería una anbu, necesitaba entrenarla para ser fuerte, necesitaba entrenarla para que fuera igual de fuerte que él, necesitaba verlar por ella ahora que eran niños.
Abrio la puerta de su casa para observar a la niña durmiendo, se acerco y la observo, estaba dormida, sin embargo, al verlo abrio sus ojitos y agito sus manitas como diciendo que deseaba que la cargara pero nego con la cabeza - No te quiero - susurro escuchando su llanto, tuvo pánico, ¿y si se estaba ahogando?, ¿qué hacía su mamá para callarla?, tomo asiento a su lado y la cargo en sus brazos,
Fue una sensación agradable, estaba calientita, desprendía ternura, nego con la cabeza, no podía quererla y no lo haría, ella sujeto uno de sus dedos y quizo apartarse pero por una extraña razón no pudo hacerlo - M-Mi...na...to - se quedo de a diez al escuchar su nombre de los labios de Kushina, era imposible, su primera palabra... ¡había sido su nombre!, cuando normalmente era "papá" o "mamá" pero ella había dicho su nombre.
- ¡Mamá! - grito como loco para escuchar los pasos de su madre bajando las escaleras - ¡¿Qué?! ¡¿Tiene algo tu hermana?! ¡Contesta Minato! - nego con la cabeza ante las cuestiones de su madre, se sentía pálido - H-Ha dicho mi nombre - Ino sonrió para cargar a sus dos hijos, la puerta se abrio y observo a su esposo - ¡Ha dicho el nombre de Minato! - grito la rubia y Naruto corrio a observar a la pequeña pelirroja.
- ¡¿El nombre de Minato?! - el aludido asintió mientras observaba a la pelirroja que lo miraba con sus ojitos a punto de cerrarse - M-Mi...na...to - lo decía en pausas pero aún así había dicho su nombre, no era como normalmente se decía pero ella había dicho su nombre, su primera palabra había sido su nombre - Minato - miro a Kushina que esta vez si dijo su nombre correctamente mientras cerraba sus pequeños ojitos, se había quedado dormida.
La miro y sintió mucho cariño por ella, la cuidaría siempre, la amaría siempre, estaría con ella por siempre, era su princesa pelirroja y tenía que cuidarla... si definitivamente amaba a su pequeña hermana.
Kushina cayo al suelo de rodillas, trataba de recuperar el aire, Minato camino hasta ella y le revolvio el cabello - Tenemos que trabajar más en tu defensa después de clases - la pequeña pelirroja grito mientras sonreía - ¡Gracias! - se lanzo a sus brazos y ambos terminaron en el suelo mientras reían - No sere blando - sentencio mientras la mano de ella se colaba en la suya, amaba a Kushina porque era su pequeña hermana y deseaba cuidarla el resto de su vida.
Ahora contaban con 18 años y 16 años respectivamente, Minato estaba entrenando en el campo de entrenamiento, sabía que en cualquier momento llegaría ella con una buena noticia, él era un anbu a pesar de su corta edad, había costado demasiado, sin embargo, sus habilidades lo habían facilitado un poco, había que ser honestos.
- ¡Minato! - grito Kushina abrazandolo provocando que ambos cayeran al suelo mientras reían - ¡Soy una jounin! - grito ella abrazandolo más fuerte, Kushina seguía siendo calientita y seguía desprendiendo ternura - Felicidades - le alboroto un poco el cabello mientras sonreía, estaba feliz por ella - ¡Algún día te alcanzare! - sentencio ella haciendolo reir - Primero tienes que vencerme - se levanto de prisa mientras ella tomaba un kunai - Empezemos - ambos salieron al mismo tiempo.
- Son unos niños - sentencio Inoichi mientras los veía - No puedes quejarte son muy unidos - miro a su amigo Shisui Uchiha que los observaba entrenar a su manera - Aún así parecían críos - su amigo pelinegro rió mientras le revolvía el cabello - ¡No hagas eso! ¡Por eso las personas creen que somos algo más que amigos! - grito sonrojado mientras su amigo reía más fuerte - ¿Quién parece un crío ahora? - el pequeño rubio de catorce años miro hacía otro lado.
- N-No me importa lo que la gente piense pero... no hagas eso - sentencio aún más sonrojado mientras su amigo se acercaba un poco a él, Shisui tenía quince años y por ende era más alto que él - ¿Prefieres qué haga algo como esto? - se acerco un poco a sus labios y entonces si que se comporto como un crío al salir despavorido mientras gritaba - ¡Noooooooo! - sus hermanos lo observaban entre risas mientras el Uchiha iba detrás de él.
- Según ese nosotros somos críos - Kushina rió ante las palabras de su hermano mayor - Son tan para cual - ambos hermanos rieron ante el grito de su hermano que se escucho en toda Konoha - ¡¿Dónde crees qué estas tocando Uchiha Shisui?! - estallaron en carcajadas al imaginarse la escena.
Naruto rió ante el grito de su hijo Inoichi que seguramente se había escuchado en toda Konoha - Abre la boca - miro a Ino que hace no mucho estaba en su oficina - Pense que irías a ver si tu hijo estaba bien recuerda que esta con un Uchiha - la rubia nego con la cabeza para acercarse a sus labios - Tengo pensando algo mejor - su mirada brillo y de alguna manera supo que el tener otro hijo a sus 36 años no era una loca idea.
Aunque primero tenía que cuidar que el Uchiha no desviara a su hijo, sin embargo, ya sabía que Inoichi sentía algo por Shisui y no podría contra ello, además estaba Kushina que era una conquistadora nata aunque su mirada brillaba con Minato como la de Ino con él, suspiro para besar a su esposa, quiza sus dos hijos mayores le darían un hijo porque quiza solo quiza serían una pareja pero de Inoichi no sabía, aun así eran sus hijos y los amaba fueran como fueran.
Bajo el tirante del vestido de su mujer y sonrió, solo esperaba que Inoichi no destruyera la aldea tratando de escapar de Shisui y solo esperaba que Minato no desposara antes del matrimonio a Kushina, aunque quiza no sería tan malo como pensaba.
N/A
La verdad es que no logre resistirme al imaginarme a un hijo de Naru con un hijo de Sasuke, lamento si eso les incomoda pero sinceramente deseaba escribirlo así.
Al igual que con Minato y Kushina tampoco logre resistirme y si eso les incomoda en verdad lo siento pero desde un inicio me lo había imaginado así.
Espero les guste y gracias por leer.
