El tiempo en un día
El frío del laboratorio de su madre logró ponerle los pelos de punta, suspiró y luego atravesó a zancadas el espacio que la separaba del intruso que hurgaba entre los inventos y naves de la corporación.
-Tienes dos segundos para decirme que rayos haces aquí- le amenazo apoyando sus manos en las caderas.
-¿O sino que?- respondió el intruso sin siquiera dignarse a verla a la cara.
-Llamaré a mi padre…
Goten separó el rostro del tablero que husmeaba y la enfrentó con la mirada, ella sonrió con satisfacción. Amenazar con llamar al príncipe de los Saiyajin nunca fallaba. Jamás falló cuando era una niña y ese tonto y su hermano la molestaban, y nunca fallaría, no importa cuántos años tuviesen o en qué situación se encontrasen.
-¿Y bien?- le animó golpeteando sus uñas contra una de las patas de la nave en la cual estaba encaramado el hombre.
-Solo tenía curiosidad ¿Esta bien?- Bra asintió, era una razón muy convincente, ella misma había entrado millones de veces allí solo a saciar su enorme curiosidad.
-¿Encontraste algo que valiera la pena?- su pregunta pareció tomar por sorpresa al guerrero que la miró como si hubiese articulado la interrogante más estúpida del mundo.
-Pero que pregunta Princesa… ¡Claro que sí!- el rostro del hombre frente a ella se iluminó emocionado- Mira donde estoy ¡Es una maldita máquina del tiempo!
Bra dio dos pasos atrás y rascando su barbilla se dedicó a examinar la nave. Rodeó el aparato con las cejas fruncidas hasta dar con lo que buscaba. La marca, aquella marca que ella sabía muy bien que existía y aún mejor lo que significaba.
¡Hope!
-¿Ocurre algo?- la voz del intruso la sacó de sus pensamientos. Aun así no respondió.
No podía creerlo, esa no era una máquina del tiempo cualquiera, era LA máquina del tiempo, la de ¡Trunks del futuro! Y nadie se había dignado a informarle sobre tan importante visita.
-Princesa- insistió Goten. Bra levantó la vista y le encontró apoyado en el barandal de la nave casi con medio cuerpo sobre ella.
-Todo está bien- le escupió acompañando sus palabras de un movimiento de manos y una amplia sonrisa para dar un acabado real a su falsa despreocupación.
Goten bajo de un salto y observó en silencio la marca que ella antes estudiaba.
-¡Hey preciosa!- gritó el ruidoso mejor amigo de su hermano provocándole un respingo por el susto- ¡Esta es la marca de Trunks del futuro!
Bra dudó un segundo antes de responder. Afirmar una cosa como esa a alguien como Goten era peligroso, podría pasar cualquier cosa, podría hacer cualquier maldita cosa; Una estupidez seguramente… si, estaba segura de que algo malo saldría de todo eso.
-Si genio- le murmuró arrepintiéndose al instante. Cerró la boca y se dio media vuelta para salir por donde había entrado. Soltó un gruñido y frunció el ceño nuevamente, tenía un par de cosas que decirles a los mentirosos con los que vivía. ¿Trunks sabría algo sobre esto? Probablemente no ¡Más le valía que no! Si no quería encabezar su lista negra más le valía estar tan perdido como ella en esto.
Estaba por dar el último paso fuera del laboratorio de la mentirosa número uno cuando el sonido de unos botones siendo apretados seguidos del inconfundible zumbido metálico de las naves de su madre le llegó a los odios. Volteó de inmediato y se encontró con los horrorizados ojos de Goten viéndola fijamente. En su rostro se podía leer la palabra ayuda con letras mayúsculas aunque su boca formaba una irritante sonrisa de niño travieso.
Vio con nerviosismo como la maquina comenzaba a moverse alrededor de Goten mientras dudaba si correr en su auxilio o no. Estuvo apunto de darse la vuelta y hacer como si no hubiese visto nada pero no pudo, involuntariamente sus piernas la llevaron a toda velocidad hacia la nave y de un salto se introdujo en el hueco de navegación antes de que la cúpula de cristal quedase sellada.
Goten atrapó el cuerpo de la princesa entre sus brazos y ambos cayeron hacia atrás cuando la maquina desapareció.
Bra comenzó a abrir los ojos mientras se sobaba enérgicamente la cabeza. ¿Qué había pasado? Recordaba el laboratorio de su madre… Bulma esa mujer le debía una buenísima explicación de porqué diablos mantenía oculta la máquina de su hermano del futuro… ¡La máquina! Oh, por Kami. Miró a su alrededor pero no logró girar el cuerpo ni ponerse de pie.
-Suéltame- chilló aporreando con la palma de las manos el pecho del saiyajin que la mantenía aprisionada contra él.
-Un simple gracias habría estado bien- respondió el guerrero sonriendo de medio lado mientras se incorporaba junto a ella- Salvé tu bella carita de darse un buen golpe contra el piso- añadió cuando notó la vena en la frente de Bra que comenzaba hincharse.
La princesa gruñó y se ahorró la sarta de insultos que tenía pensada, pues tenía cosas más importantes de qué ocuparse. Abrió la cúpula de la nave y saltó fuera de ella. Medio segundo después Goten aterrizó a su lado con suavidad aunque le rosó la espalda completa y definitivamente apropósito. Ella le dirigió una mirada asesina.
-Lo siento preciosa- dijo él excusándose pobremente- No puedo evitarlo.
-No es momento de esas estupideces Goten.
El hombre le sonrió y luego escudriñó su alrededor.
-¿Dónde estamos?- preguntó rascándose la nuca igual que su padre.
-La pregunta no es donde genio- hizo una pausa para voltear a ver a la nave- Si no cuándo.
No hubo tiempo para una respuesta que seguramente sería una estupidez o un intento de seducción barato. Oyeron un ruido y luego de encapsular la nave ambos saltaron tras un árbol.
-¡Pan espera!- la pequeña vocecilla se dejó oír con fuerza justo cuando una pequeña de cabellos negros y pañoleta salmón pasaba volando a toda velocidad frente a su escondite.
Ambos contuvieron un jadeo de asombro. Esa era Pan, su Pan… con a lo más diez años. Bra volteó el rostro rápidamente, si esa era Pan… su mejor amiga, entonces la niña que la llamaba con tanta insistencia tenía que ser…
-¡Pan!- gritó de nuevo la niñita cuando por fin entró en su rango visual.
-Eres tú- le dijo Goten tras su espalda zamarreándola por el brazo.
Le mando a callar con un siseo y un golpe en el rostro. Y observaron la escena con incredulidad.
La niñita de coletas azules y vestidito de puntos cerró las manitos en puño e infló los cachetes con furia, de no ser porque era completa y biológicamente imposible se habría puesto morada de la ira.
-Ya verás cuando te atrape niña- murmuró la pequeñita con el ceño fruncido en una mueca que la hacía prácticamente idéntica a su padre. Cerró los ojos y se elevó sin una sola dificultad, miró en todas direcciones y salió disparada tras su amiga.
La Bra de veinte años que observaba escondida tras un grueso tronco contuvo la respiración con los ojos cerrados.
-¡Bra!- gritó el hombre tras ella- ¡Sabes volar!
Las afirmaciones, preguntas, conjeturas y demases comenzaron a abrumarla. Volteó y le plantó un empujón que lo dejo estampado contra el árbol que le seguía al de ellos.
-Si…- admitió aunque después de lo que habían visto obviamente no era necesaria una respuesta de parte suya- No lo hago porque no me gusta ¿Bien? ¿Estas contento?
Goten asintió con una sonrisa pintada en el rostro. Bra suspiró, eso no le gustaba nada. Goten con un secreto de esa calaña sobre ella no podía dar nada bueno como resultado.
-¿Quién más lo sabe?- la pregunta y el tono con el que fue echa comenzaron a destrozar sus nervios.
-Mi padre y Pan- sabía que no responder sería mucho peor- No lo cuentes, por favor- intentó usar su tono más suave pero por la forma en que Goten la miraba sabía que no podría vencer esta vez.
-Hay una forma de sellar mis labios princesa- Bra encorvó una de sus perfectas cejas con curiosidad- Ya sabes…- susurró acercándose a ella y estirando la trompa de forma ridícula.
-Creo que lo pensé mejor…- dijo ella- Y ya no me importa que se entere medio universo.
-Lástima, tú te lo pierdes- ambos se sonrieron con saña.
De brazos cruzados salieron de su escondite ya seguros de que nadie los veía. Bra observó a su alrededor y reconoció estar a algunos kilómetros de la corporación, todos pasaban por ahí a menudo, era un lugar muy poco seguro para desencapsular la nave y ponerse a averiguar cómo hacer para volver a su tiempo, pensó en preguntarle a Goten pero cuando lo intentó el muy inepto puso cara de perdido dejándole claro que no tenía ni la más mínima idea de lo que había hecho.
-Vamos a buscar algún lugar seguro para desencapsular esta cosa- comenzó a caminar colina arriba segura de que el culpable de todo ese problema venía caminando obedientemente tras ella- Si alguien nos ve aquí o hacemos algo indebido podríamos alterar irremediablemente las cosas en nuestra línea de tiempo- el silencio tras ella la preocupó- ¿Goten estas…- la pregunta se le quedó a medio hacer cuando volteó y diviso al estúpido, al muy imbécil charlando con Trunks ¡Con Trunks! Con su hermano de unos 23 años… es decir once menos de los que debería tener.
Rápidamente saltó tras una roca y espió rogando a Kamisama que Trunks no notara nada extraño. Gracias a todo lo sagrado Goten conservaba el mismo aspecto que tenía en esos tiempos, bueno en realidad era gracias a su sangre saiyajin pero no había tiempo de dar crédito a esos detalles.
Vio como ambos hombres reían y luego cada uno tomó su camino. Trunks de ese tiempo desapareció volando rumbo a la corporación mientras Goten caminaba tranquilamente a su encuentro.
-Eres un…- los insultos se le atragantaron, la verdad no encontraba un adjetivo lo suficientemente fuerte como para describir lo imbécil que era ese hombre. Saltó de su escondite y lo aporreó con los puños cerrados- ¿Qué hablaron?- exigió saber- Dime por favor que hablaron de estupideces como siempre lo hacen.
El hombre con aspecto de jovencillo rió despreocupado.
-Claro…- le aseguró, Bra sintió como le volvía el alma al cuerpo- Solo me preguntó si sabía de alguien que cuidara de ti hoy por la noche y le dije que con gusto lo haría mi madre, y podrían invitar a Pan a quedarse con…- la voz de Goten se apagó.
-¿Qué?- exigió saber atrapado al hombre por los hombros.
-Hoy era ese día…- murmuró ensimismado.
-¿Ese día? Explícate- las ideas se le arremolinaban en la cabeza, se suponía que todo estaba bien y ahora la cara de Goten parecía sacada de la peor película de terror de la historia.
-Soy un estúpido- Bra dio dos palmadas con una condescendiente sonrisa pintada en los labios como diciendo "si tú lo dices… quien soy yo para contradecirte"- Era el día Bra… ¿No lo entiendes? Ese día en que Marron venía a quedarse contigo en la corporación.
La princesa dejó lo que hacía y se apoyó con el ceño fruncido sobre la roca que anteriormente le había servido de escondite.
-Trunks enfermó esa noche- hizo una pausa y se pasó las manos por el cabello- Volvió antes a la corporación, Marron lo cuidó hasta que se sintió mejor- hizo una nueva pausa y le echo un vistazo rápido a la princesa- No sé si debería estar contándote esto.
-Por favor- murmuró ella con tono sarcástico, ese hombre iba a matarla de un infarto con tanto misterio.
-Está bien- se apresuró en responder- Tu dormías, y no había nadie más en la corporación. ¡Por Kami qué he hecho!- los nervios atacaron a Goten en el peor momento, dio algunas vueltas caminando de aquí para allá mientras Bra comenzaba a perder la paciencia.
-¡Goten!- el grito pareció tranquilizar al guerrero o al menos centrarlo para terminar la estúpida historia de una buena vez. Se detuvo en seco y tomo a Bra por los hombros.
-Esa… fue la noche en que Trunks y Marron…- tragó saliva. Bra palideció.
-No…- murmuró- No me digas que es Esa noche- Goten asintió – ¿Qué hiciste Son Goten?
No necesitaba una respuesta, la verdad no quería ninguna maldita respuesta de ese estúpido bueno para nada. Esto era grave, grave, terriblemente grave. Esa noche Marron debía ir a cuidarla, jugarían hasta que ella caería rendida a la cama. Entonces Trunks llegaría enfermo, Marron cuidaría de él y luego… terminarían en la cama. Bra sabía la historia pues Marron se la había contado muchísimo tiempo después. Era una noche muy importante pues era la noche en que Trunks le había confesado lo mucho que le gustaba… ese era el momento en que comenzaba su historia de amor. Por su sanidad mental la rubia no le había confesado que lo habían hecho cuando ella dormía inocentemente en su camita. Pero ahora que lo sabía todo no podía hacer más que imaginar una y mil formas de asesinar a su desafortunado compañero de viaje.
-Si Marron no me cuida hoy- soltó de pronto pensado en voz alta para ocupar su mente y cuerpo en otra cosa que no fuera romper cada uno de los huesos de Goten- Ellos no se verán, no pasarán la noche juntos y…- guardó silencio cuando la imagen de su dulce sobrinita se le pasó por la cabeza, sintió como el corazón se le apretaba- Talvez nunca se enamoren… y mi sobrina no existirá.
Goten reprimió un grito tapándose la boca con ambas manos.
-Tenemos que hacer algo- fue lo primero que salió de entre los labios del medio saiyajin culpable de todo lo que ocurría.
-Por supuesto maldito idiota- Bien al menos se había sacado la ira, un poco. Ahora no había tiempo para peleas, tenían que arreglar lo sucedido cuanto antes. Se tomó un momento para pensar, mientras a Goten volvía a atacarlo un lapsus de culpabilidad.
Había un responsable en todo eso… y por lo que podía recordar era esa misma persona quien había pedido a Marron que la cuidase aquella noche para poder salir a emborracharse con Trunks. Y solo esa persona podía arreglar todo ese embrollo, ya que ella en ese tiempo tenía nueve años y ahora veinte, lo más probable era que varios notaran la diferencia si es que llegaba a aparecerse por ahí. Pero Goten… seguía prácticamente igual.
-Recuerdas donde estabas ese día- Goten la observó en silencio- Quiero decir hoy… necesito saber dónde está el Goten de este tiempo.
-No lo sé- se tomó un tiempo para pensar- ¿Qué hora es?
-Las siete y cuarto- respondió la princesa consultado su bonito reloj de muñeca.
-Debo estar en el bar- Bra frunció el ceño profundamente- Lo sé… es temprano pero ese día en particular necesitaba ir por un trago… bueno- prosiguió luego de que la princesa le echara una férrea mirada de desaprobación- Unos cuantos.
-Bien- dijo recobrando la compostura- Vamos- ordenó elevándose en el aire con rapidez- Tu eres el culpable de esto asique tu terminaras con el problema- el viento chocaba contra su nariz dificultándole la tarea de hablar y respirar. Por cosas como esa… odiaba volar- Si Trunks ya se encontró contigo, no te llamará para pedirte ayuda por lo tanto tu no llamaras a Marron y no ocurrirá lo que debe ocurrir.
-Eso ya lo sabemos.
-De alguna forma debes robar tú móvil y llamar a Trunks para decirle que tía Milk no puede cuidarme, luego llamaras a Marron y todo quedará arreglado ¿Bien?- recibió un asentimiento por respuesta y ambos aumentaron la velocidad de su vuelo.
Aterrizaron justo a unos metros del bar, Bra echó un vistazo a su alrededor y comenzó a caminar. Se adentraron en el local y escogieron una mesa del fondo. Ambos observaron en silencio hasta dar con lo que buscaban.
-Ahí estoy- susurró Goten- Mira que guapo me veo.
La princesa guardó silencio y luego forzó su vista achinando los ojos para lograr ver mejor en la oscuridad. Esperaron algunos minutos hasta que el Goten de ese tiempo dejó su móvil sobre la mesa.
-Es hora- soltó Bra, mientras se acomodaba el escote y el pliegue del vestido. Notó como Goten abría los ojos de daba un respigo en su sitio.
-¿Qué haces?- la cara de espanto del hombre se esfumó cuando pego sus mirada al nacimiento de los senos de la princesa.
-Lo distraeré y tu tomas el teléfono- ordenó poniéndose de pie, Goten dudo un segundo- Vamos Goten ambos sabemos que soy de tu tipo- se burló guiñándole un ojo.
El hombre frente a ella se encogió de hombros con aire entre resignado y divertido pero antes de que Bra pudiese dar un paso lejos de él, la aferró por el brazo.
-Ten cuidado- le dijo- Ahora yo soy así, te sigo y creo que eres hermosa, me gustas Bra pero te respeto- hizo una pausa para mirar a su contraparte del pasado- Ese tipo de ahí… es muy diferente.
-Tranquilo- le animó sonriendo- Si no te conociera tanto diría que estas celoso.
-¿De mí mismo? Por favor- se sonrieron un segundo y antes de dar la vuelta Bra alcanzó a vislumbrar un pequeño brillo de preocupación en los ojos de Goten. Cuadró los hombros para no pensar en el significado que tenía eso para ella y se dirigió hacia su objetivo, ese que reía y coqueteaba con dos mujeres apoyado en la barra.
-¿Me invitas un trago?- soltó inclinándose ligeramente sobre la barra lo suficiente como para que el muchacho dejase lo que hacía y le prestase su completa y total atención. Goten le sonrió de medio lado y aparto sus brazos de las cinturas de las mujeres que aun reían a su lado. Se inclinó sobre la barra imitándola y acercó su rostro al de ella lo suficiente como para derretir o intimidar a cualquier mujer. Pero con Bra no ocurrió ninguna de ellas. Eso pareció intrigarlo y atraerlo al mismo tiempo y la princesa supo que esa noche el asunto quedaría resuelto.
-Claro- respondió con tono seductor el medio saiyajin, con una mano llamó al muchacho del bar y le pidió dos vasos de ron- ¿Ron está bien?
-Ron está perfecto- respondió Bra devolviéndole la sonrisa coqueta. Los ojos de Goten brillaron con algo que la princesa conocía muy bien: Deseo. Lo había visto muchas veces en los ojos de cientos de hombres al mirarla pero esta vez ese brillo le había estremecido como nunca antes. Estas en una misión importante se recordó ella misma, y este que está aquí no es Goten, bueno sí que lo es se corrigió mentalmente pero no el de tu tiempo.
Pocos minutos después el espacio entre ellos era casi inexistente, Bra echó un rápido vistazo sobre el móvil olvidado sobre la barra y luego alcanzó a vislumbrar a Goten de su tiempo -su Goten- tras su contra parte a punto de coger el objeto. De súbito el Goten de ese tiempo intentó voltearse pero Bra lo impidió pidiendo una nueva ronda de ron, el joven sonrió y se dejó encandilar por la belleza de la princesa frente a él. Rió un segundo junto a él luego de verificar como el otro Goten salía por la puerta trasera con el móvil pegado al oído. Todo iba bien.
Dos vasos de ron después Goten aún no regresaba. El Goten de ese tiempo ya bastante borracho e insistía en llevarle afuera, ella había usado todas las escusas posibles hasta que se vio en la obligación de aceptar para no parecer demasiado pesada y que el muchacho se aburriera de ella y buscase su móvil. Salieron al patio trasero tomados de la mano. Ni bien la puerta se cerró tras ellos el Goten de su tiempo le hizo señas de que todo estaba listo, había un solo problema: ambos estaban en la misma terraza. Antes de que el joven se viera a si mismo parado en medio del patio Bra volteó y le planto un apasionado beso en los labios. Ambos Goten se quedaron sin aliento al mismo tiempo.
La princesa abrió los ojos y con señas le indicó a su Goten que le entregase el móvil y se largara de ahí. El hombre le obedeció luego de salir del asombro que seguramente le causo el ver como la mujer que quería lo besaba a él. Bueno a su otro él. Se acercó por la espalda de su contra parte y juntos introdujeron el móvil en el bolsillo del joven.
Bra terminó el beso y sonrió para aparentar tranquilidad aunque el corazón le latía más rápido de lo que cualquier persona normal habría soportado.
-¿Sucede algo preciosa?- la pregunta fue acompañada de unos libidinosos manoseos por parte del joven. Bra iba a abrir la boca para negar pero entonces el Goten de su tiempo tocó el hombro de su yo del pasado y le propinó un certero combo en la boca.
La princesa dio un brinco hacía atrás al ver como el muchacho que había estado besando caía inconsciente al piso. Frunció el ceño y clavo la mirada en el otro Goten.
-Tranquila estoy seguro de que cuando despierte no recordará absolutamente nada- dijo sobándose el puño- Seguramente Trunks lo encontrará y seguirán bebiendo.
Bra estuvo a punto de protestar pero por la siguiente sonrisa de Goten supo que todo había salido perfectamente bien. Salieron de ahí volando y aterrizaron en una colina lejos de todo.
-Es hora de volver- canturreó felizmente el hombre.
-Talvez deberíamos quedarnos a ver si realmente Marron y Trunks se encuentran.
-No- la rotunda negativa del hombre cesó- A menos de que quieras dormir conmigo esta noche.
-Creo que ya hemos hecho demasiado aquí- sentenció la princesa sonriendo- Volvamos a casa.
Ambos rieron al mismo tiempo y Bra sintió un cálido rubor subir a sus mejillas. Desencapsularon la nave y al cabo de unos minutos ella era una experta en viajes en el tiempo. Goten subió y luego de cerrar cúpula Bra presionó los botones necesarios, marcó la fecha indicada y volvieron a donde todo había comenzado.
El laboratorio.
-Bien- soltó el hombre el bajar de la cápsula, por la hora que marcaba el reloj de la pared ellos se habían ausentado varias horas- Eso es todo.
Bra pasó por su lado corriendo, llegó hasta la puerta y cuando oyó la alegre risa de su sobrina en el patio. Suspiró aliviada.
-Todo está bien- sonrió con genuina felicidad sintiendo como Goten le clavaba la mirada en la espalda.
-Ustedes dos me deben una explicación- la voz de Marron los sobresaltó a ambos. El frío del laboratorio no había cambiado en absoluto en las últimas horas y Bra se vio en la obligación de pasarse las manos por los brazos para darse calor o talvez para apaciguar el susto que le había provocado su amiga.
-Vamos por una taza de té y te lo explicaremos todo.
Sentados en el mesón de la cocina relataron todo lo sucedido a la rubia. Omitieron sin ponerse de acuerdo algunos detalles, como el beso y el puñetazo que Bra y Goten que habían dado al otro Goten respectivamente o que Bra sabía volar. Simples detalles.
Marron los regañó con la mirada pero luego sus carcajadas llenaron los oídos de los dos nerviosos viajeros del tiempo. La rubia les animó a relatar su historia a todos incluido el descubierto visitante del futuro. Recibieron algunos regaños pero ellos podían defenderse sacando a flote el hecho de que Mirari Trunks estaba allí y nadie les había dicho nada.
Era tarde, muchos reían aun en el comedor de la historia de Goten y Bra, y de muchas otras que se animaron a relatar el resto de los presentes, otros sin embargo como Goten se habían retirado del grupo en silencio. La princesa salió al patio de enfrente algunos minutos después.
-¿Qué ocurre?- la pregunta de Bra escondía mucho más de lo que ella era capaz de admitir, sentía un poco de miedo. Suponía que al volver Goten tendría noción de los recuerdos de aquella noche que ellos modificaron y si era así, podría recordarle a ella y aun peor, o mejor, el beso.
-Te recuerdo- comenzó invitándola a sentarse a su lado en la mecedora- Al siguiente día tal como pensé que haría culpé al ron de todo lo sucedido, pero aun así podía recordarte a la perfección. Seguí con mi vida, en el bar y en innumerables citas hasta que apareciste echa toda una mujer.
Bra rió y se acurrucó inocentemente contra el cuerpo de Goten para capear el frío. No pudo evitar ver al hombre con la duda pintada en el rostro completamente segura de que él podría leerla con total facilidad.
-Ahora que volvimos y tengo todos los recuerdos mezclados, los viejos, los modificados, los del viaje- dijo el hombre, la princesa giro un poco para estudiar su expresión- Sé, que lo único que tiene sentido en todo ese lío… eres tú.
El beso que siguió a esa confesión fue totalmente diferente al que Bra recordaba del viaje, era muy apasionado, sí, pero era un hombre y no un joven enfiestado quien se lo daba, tenían prácticamente el mismo aspecto y definitivamente eran la misma persona pero eran dos sensaciones completamente distintas. Uno era el beso de un muchacho que la acababa de conocer y quería llevársela a la cama y el otro era el tibio beso de un hombre que la amaba desde ese día hace muchos años en el bar.
Cuando se separaron, le sonrió con sinceridad.
-Luego de que terminé de contar toda la verdad a Marron- Goten frunció el ceño un segundo y luego se encogió de hombros dandole a entender que no le importaba si Marron conocía la historia con todos los detalles- Ella me hizo una pregunta: ¿Te enamoraste de Goten antes o después de besarlo en el bar?- dijo imitando la suave voz de su amiga y cuñada.
Goten rió y luego guardó silencio. Expectante.
-Fue antes- dijo respondiendo a la pregunta de su amiga y a todas las interrogantes que seguramente Goten tenía en la cabeza- Ahora lo sé, fue a los quince cuando me dijiste que te recordaba a hermosa mujer que habías conocido en un bar y te había robado el corazón.
Goten la besó y ella rió. Nunca había creído posible que alguien se enamorara de un día para otro, aun no lo creía posible, pero le había pasado, la única diferencia era que su amor tenía dos tiempos, en uno a Goten le había bastado un día para enamorarla y en el otro le había tomado toda una vida…
He renacido de entre los muertos y por obra y gracia de todas las energías del universo volví a escribir. El verano y la fiesta pudieron conmigo! Lo siento, si les sirve de excusa escribí varios fics pero casi a la mitad los borraba, ninguno lograba convencerme. FUE TERRIBLE! pero ya está! porfin uno yujuuu haré una fiesta jajaja ok basta de fiestas.
Gracias por los reviews y fav que aun recivo a pesar de ser la peor y mas despreocupadas de las escritoras. creo que estoy necesitando ideas, y si me ayudan con esto se los agradecería! saben que siempre pueden dejarme su opinión y peticiones de historias, temáticas, etc.
DBS me tiene asustadisima, ademas de las bromas de todos sobre los senos de Bulma... han hecho alguna alusión o hay algun maldito indicio de la aparición de Bra? diganmelo porfavor... estaba siguiendo el manga pero como ya les dije el verano, las playas y todo eso me atrapó y dejé todo de lado. Les agradecería que me pongan al día con eso.
Tengo ganas de escribir, tienen alguna otra pareja que les guste?... si tengo más tiempo comenzaré un long fic de alguna pareja aunque aun no logro decidir cual, pero este proyecto me trae muy emocionada... pensé en hacerlo sobre tres parejas simultáneamente. Bragot, trumar y UubPan... algo medio comico pero tambien con romance... vamos.. eso es lo mio jajaj díganme si les gusta la idea!
Les mando muchisimos besos y abrazos, cariños y todo todo mi amor para ustedes, espero que hayan disfrutado del día del amor aunque recuerden que el amor no tiene un solo día para celebrarse! besooooooos nos vemos en el proximo!
Atma :)
