Disclaimer:
Pokémon no me pertenece, solo me pertene los OC, la historia, el tema, los pokémones de esta región, el diseño de los personajes y el lugar en donde se encuentran :3
Capítulo 26: Una combinación inesperadamente problemática
El chico samurái avanzó con su pesada armadura, empuñando su katana para hacerle frente a los guardias del lugar, aunque no lo pareciera, a él no le gustaba la violencia, sin embargo era algo que debía de hacer para poder llegar a su objetivo: tener pokébolas gratis. Él sabía que para una persona "normal" era necesario vivir con los pokémones y establecer lazos para ganarse la vida diaria, defenderse, hasta entretenerse. Pero esta región era la excepción, y lo sabía. Cuando él estaba en la metrópoli no había ni siquiera un pokémon del tipo volador por ahí, y al avanzar a zonas menos urbanas veía más pokémones.
Llegó a la conclusión de que no era el único en su situación, y que incluso, podrían llevar ese proyecto cualquier pokémon sin necesidad de que fuera importante, por ese motivo buscaría a los otros de su especie para detener lo que fuera que sucedería. Era su misión, era su deber, era lo correcto, y por tal motivo, si necesitaba la violencia la usaría.
Cuando los guardias lo vieron, se lanzaron contra él, sin embargo él, al mover la katana apareció una ventisca que dejó inmovilizados a los guardias.
—No resultaron muy difíciles —dijo abriéndose paso entre ellos.
La chica siniestra, la cual también había llegado a ese lugar, utilizó a su Absol en contra de los guardias, haciendo que ellos huyeran y se decepcionara por que no le dieron pelea.
—Será mejor entrar rápido, Ámber.
La pokémon asintió y corrió junto con su ama, en el caminito de piedras que hacían una división al jardín, para llegar a la ex-industria de las pokébolas.
El chico al entró al jardín para dirigirse a la parte trasera de la instalación, vio como estaban descuidados los árboles, también que el pasto se estaba secando, aunque habían pocos lugares cubiertos de nieve, no estaba húmeda la tierra, cosa que se le hizo extraño. Cuando llegó a la instalación abrió la puerta de una patada. Al entrar observó cada detalle, las máquinas paradas, las pokébolas abandonadas y que tenían polvo que se había acumulado por el tiempo; dedujo que fue de unos pocos meses.
El samurái agarró unas cuantas y las puso en una bolsa, luego se dirigió a la oficina del jefe y se quedó arrodillado con la katana enfundada a su lado, como si esperara a alguien.
La chica siguió su camino, al ver la fabrica abandonada y empolvada se preocupó pensando que no quedarían más pokébolas, después de todo, al detenerse la reproducción de estas causó que las tiendas ya no las vendieran, ella tuvo la fortuna de encontrar las que poseía porque enamoró, o más bien idiotizó, al vendedor, y él le dio las últimas que habían en la bodega. Cuando pudo ver una caja llena de las pokébolas se alegró y agarró todas las que podía esconder en su ropa.
La se dirigió a la oficina del jefe, algo le decía que alguien la estaba esperando, al abrir la puerta lo vio. Vio a una persona con tan finas facciones femeninas, sin embargo la armadura samurái de hielo la confundía, tal vez para protegerse o llamar la atención se vistió así.
Esa persona abrió lentamente los ojos y la observó, la chica se puso en guardia, y la Absol le gruñó.
—Así que por fin llegaste —dijo calmadamente.
Ella, al notar que sus intenciones no eran de pelea se relajó, regresó a Ámber a su sana ball, y se sentó con las piernas cruzadas.
—Al parecer no soy la única —comentó con su típica sonrisa maliciosa.
Esa persona se quedó callada, observándola, a simple vista no se veía como alguien honesto, honorable, bondadosa, o servicial, sin embargo era de los suyos, y recordó que no se deben juzgar a las personas por cómo se ven.
—¿Eres niño o niña? —preguntó con una sonrisa.
O tal vez sí...
—Soy hombre —le respondió enojado.
—¿Segura?
—¡Seguro!
—¿Ya te revisaste? —preguntó con burla—. Ya sabes... ahí abajo.
—Sí —le respondió fríamente—. Y sí soy hombre, lo chequé.
La chica se empezó a reír a carcajadas, y él hizo todo lo posible para calmarse. Después de que ella se pudo controlar, los dos escucharon que muchos pasos se acercaban.
—¡Busquen a los intrusos! —dijo una voz enojada—. ¡No deben de obtener los anillos del destino!
—¿Anillos del destino? —preguntaron ambos con gran curiosidad.
Sabiendo cual era su nueva misión, los dos se pusieron de acuerdo para encontrar los dichosos anillos antes que ellos.
El samurái se dirigió a la derecha, y la chica a la izquierda, cuando veían a alguien se escondían y seguían buscando.
—Si fuera un anillo ¿Dónde me escondería? ―se preguntó a sí misma, y, como si Arceus la hubiese iluminado volvió a la oficina del director y buscó en los cajones. Vio una cajita de color azul marino y vio dos anillos, uno era hermoso, finamente decorado, y tenía un ambiente pacífico, el otro era de tinieblas y tenía guerra en él, ese anillo fue el que más le agradó, pero algo le decía que esos anillos no eran para usarse como si fueran poca cosa.
Al poco tiempo el chico llegó a la oficina, y se sorprendió de verla.
—Que lento eres.
—¿Esos son? —preguntó ignorando su comentario.
—Eso creo.
—¡Ahí están! —dijo un hombre uniformado detrás del samurái.
Él se alejó y desenfundó su katana en posición de pelea y la chica se puso en posición de pelea.
Un guardia se abalanzó contra el samurái, y él le pegó en su estomago con la funda de su katana, la chica agarró al hombre y lo tiró por la ventana.
—¡¿Qué haces?! —le preguntó temiendo por la vida de ese hombre.
—Lo defenestre —dijo como si eso fuere razón suficiente como para poder hacer eso—. Cayó en el árbol así que no se murió.
Incredulidad. Eso era lo que estaba escrito en su cara en ese momento.
—Deja de ser nenita y huyamos —le regañó al ver que llevaban más guardias.
La chica cargó al estilo nupcial al guerrero y se auto defenestró. A diferencia del guardia cayó en el césped, después corrió para que no la alcanzaran. Ella se adentró al bosque, mientras más se adentraba más nieve había. Cuando salió de aquel bosque vieron que estaban a la cima de una montaña y que al frente había un pueblo hogareño.
La chica soltó al chico y por ende, cayó boca arriba en el suelo. Mientras que el chico dirigió todo su odio en el pensamiento, ella se sentó en el acantilado y le sugirió hacer lo mismo. El chico la observó sin decir algo.
—Descuida, no te lanzaré por el acantilado —contestó como si hubiese leído sus pensamientos.
Él se acercó a ella y se sentó a su lado.
—¿De dónde eres?
—De la región de Hoenn.
—¿De Hoenn? Eh... eso está muy lejos ¿Por qué viniste aquí?
—Vine hasta aquí para saber la verdad, el por qué tengo este cuerpo, el por qué estoy aquí, si estoy haciendo lo correcto, quiero saber todo eso y que mi katana sea mi fiel compañera por el viaje, para encontrar la verdad de este mundo.
Silencio.
Tenía que admitirlo, cuando él dijo esas palabras se vio masculino, y hasta genial. Sí, tenía que molestarlo por un largo tiempo.
—Viejo... —comenzó después de reaccionar—. Eso fue profundo.
—Lo siento, es costumbre —dijo avergonzado.
La chica al verlo de esa manera supo que debía de cambiar el tema.
—¿Por qué usas esa armadura? Fue muy pesado cargarte.
—Para que me reconozcan como hombre —respondió mirando el pueblo.
—Si usaras la ropa de samurái, ya sabes, la normal... —empezó.
—¿Cómo? —preguntó sin entender.
La chica lo observó.
—Si no me dejas terminar no vas a saber —calló al chico—. Como te decía, si usas la ropa de samurái, la versión sin armadura, la gente dejaría de dudar de tu género.
—¿Tú crees?
—Sí —aseguró la chica—. Dejarán de dudar de tu género y pensarán que eres chica.
—Me voy —dijo levantándose y yéndose de ahí.
—¡Espera, era una broma! —ella corrió hacía él.
Él notó que ella era mucho más alta que él y eso le hizo enojar más.
—Intentémoslo. Vamos al pueblo por...
El chico controló el hielo de su armadura y lo convirtió en nieve, después la nieve formó un el traje que ella deseaba ver.
—¿Cómo hiciste eso?
—Con magia pokémon —le respondió sereno.
—Te ves bien —dijo con su sonrisa—. Sin embargo tu pelo debe estar recogido, ¿Puedes hacerme un listón muy bonito?
El chico hizo el listón de hielo, con pequeñas decoraciones en él. Ella lo agarró y le peinó, después de hacerle un moño finalizó su obra maestra. Definitivamente nadie sabía que era hombre, al menos por parte de la cara, ya que se muestra algo de su pecho.
—Ahora hablemos de nuestras vidas —comentó con su sonrisa burlona. Él sabía que ese sería un largo día.
Dos personas estaban en la metrópoli, un hombre tenebroso, y una mujer sujeta de su brazo con algo de pánico.
—Mujer, si te dan miedo los humanos ¿Por qué demonios me seguiste a una ciudad lleno de ellos? —preguntó el hombre cansado de que se le pegue como sanguijuela.
—¡Ya te dije! —le repitió por doceava vez en el día—. ¡Es para que no atormentes a las personas!
—Lo dice la que tiene miedo de ellos.
Ella se limitó a hacer un puchero.
Él trató de recordar el por qué de su situación.
Él estaba a la sombra del árbol, alejado de los humanos, sin nadie con quien hablar, solo. Sin embargo eso no le molestaba, estaba acostumbrado a eso, a estar solo, a que los pokémones y humanos le temieran.
En ese día una manzana fue arrojada a su cabeza, y el pobre, sin poder esquivarlo recibió el golpe. Aquel pokémon observó a la fruta lanzada, ya que su agresor huyó.
Como le dio hambre, pensó en comer la manzana que su agresor le había dado. Pero al olerlo descartó la idea. ¡Ni siquiera le podían dañar con manzanas que no fueran podridas!
Simplemente la recogió, pero notó algo muy raro: la manzana se veía bien. Es en ese momento en que no supo en qué creer, en su olfato o en su vista.
Su estómago exigió comida, dos contra uno, gana: comer la manzana.
El pokémon dejó de respirar y se la comió. Tenía que admitir que no sabía mal, no sabía a manzana, pero tampoco estaba mal, luego de unos minutos cerró los ojos y se durmió.
Cuando se despertó observó que era humano.
—Sabía que la manzana tenía algo raro —dijo con normalidad—. Bueno, no tengo inconvenientes en ser humano.
El pokémon se durmió.
Después de unas horas se despertó y decidió pasear por ahí en su nuevo cuerpo. Aunque era otro cuerpo todos tenían la misma reacción, huían de él, le miraban con ojos temerosos, y evitaban todo contacto con él. No comprendía que le pasaba a esos pokémones. Después de un largo tiempo salió del pequeño bosque y vio que un barco llegó.
—Aquí es —dijo el capitán del barco—. La isla Lunanueva.
—Gracias —contestó un chico con bata.
Aquel pokémon observó la escena y algo le parecía que estaba mal, así que decidió salir de esa isla, y para ello debía de entrar a ese barco sin que lo notarán.
Su misión fue un éxito, porque el capitán no lo notó. Él buscó un lugar donde esconderse y decidió meterse a una de las habitaciones. Llegó el chico de la bata y le dijo al conductor que fuera ahora a la isla Plenilunio.
El capitán hizo lo que se le ordenó y partió hacia allá, mientras que el chico hablaba en el holomisor afuera de la habitación en el que él se metió.
—Señor, el pokémon Darkrai no se encontró ahí, estaba la manzana, pero no el pokémon.
—Es bueno escuchar eso —contestó una voz en el holomisor.
—Ahora mismo me dirijo a isla Plenilunio para ver si Cresselia sufrió lo mismo.
—Excelente.
—Señor ¿Qué pasaría si en verdad se vuelven humanos? —preguntó el chico con sincera curiosidad.
—Simple. Lo exterminamos.
Darkrai hizo una cara de sorpresa al oír eso, ¿Los iban a matar? ¿Más estaban implicado en esto?, suspiró, debía de hacer que Cresselia se viniera sin que la descubrieran, no era porque estaba preocupado por ella, no, eso no, simplemente era por salvarse el pellejo, y el de los demás. Solamente rezaba para que no le hicieran eso a Giratina, ese pokémon era demasiado peligroso como para estar en esta tierra, o al menos eso le dijo Arceus. En verdad sentía pena por él, estar encerrado en un lugar completamente solo y sin nada que hacer debía ser triste, él sufría eso, pero Giratina debía de sufrirlo aún más.
Cuando el barco se paró, Darkrai se dispuso a encontrar a Cresselia antes que él.
Gracias a que el chico empezó a platicar con el capitán, Darkrai se dirigió a donde ella se encontraba.
—¡Mujer! ¡Mujer! —comenzó a gritar.
—¡No hay nadie en casa! —se escuchó detrás de un árbol.
Darkrai se dirigió con lentitud hacia el árbol y vio a una chica temblando y abrazándose a sí misma.
—Bu —dijo el hombre, haciendo que ella gritar, pero Darkrai le tapó la boca. No quería que ese chico se enterar de que estaban ahí.
Cuando la soltó la chica lo vio.
—Ah, solamente es Darkrai.
—¿Cómo que "solamente es Darkrai", babosa? —preguntó con el seño fruncido y jalándole los cachetes.
Los escucharon que alguien venía, y Darkrai la alejó de ahí, cuando salieron, entraron al barco, y después a la habitación.
—¿Qué pasa? —preguntó la chica.
—Nos quieren matar, eso pasa.
—¡¿Qué?!
—¿Me harías el favor de cállate, mujer? —le regañó por levantar la voz.
—Lo siento...
Arrancó el barco, haciendo que ellos dos centrarán su atención en otra cosa. Pasaron varias horas hasta que el barco se detuvo y decidieron salir.
El chico ya había salido, y ellos salieron corriendo, aún así el capitán del barco los vio.
—¿Quiénes eran ellos?
Cuando bajaron se sorprendieron de la cantidad de gente que había, Cresselia se sujetó del brazo de Darkrai, y él simplemente le restó importancia. Sin embargo, mientras mas caminaban más se dieron cuenta de que no habían rastros de algún pokémon, ninguno presente, y eso les hizo preocuparse un poco.
Darkrai se dirigió a un bosque en donde vieron ciertos pokémones.
—Aquí te puedes esconder —le dijo a la chica mientras se iba—. No correrás peligro, y no te encontraras con muchos humanos.
—¡Espera! ―Cresselia corrió hacia él—. ¡Voy contigo!
Él la observó, como si pidiera el por qué.
—Porque no quiero que les des pesadillas a todo el mundo.
Darkrai no le contestó, pero empezó a planear cómo deshacerse de ella. En eso pensó en ir a una gran ciudad con más personas, eso le haría tener más miedo y residir ir a un bosque.
Tal cosa no sucedió, ahora ella se encontraba mas pegada a él, y él tenía que aguantarlo. Tan solo esperaba el día en que ella se alejará de él, o en su defecto, el día en que aceptara su compañía y hasta le agradara. Eso se le hacía más probable que lo primero, y eso que se comenzaba a estresar de que lo tocaran mucho, no estaba acostumbrado al contacto físico.
De repente se escucharon gritos de personas, y ellos voltearon a ver lo que sucedió. Vieron que había gran cantidad de gente en un parque, viendo el gran escenario que había.
—¡Ahora con ustedes la gran idol del momento! —gritó el presentador—. ¡La chica que con su voz, en menos de tres días ha alcanzado un éxito rotundo! —todos los fanes seguían gritando—. ¡La única! ¡La inigualable! ¡Meloetta!
Una chica de piel blanca, ojos azules, de pelo verde que estaba recogido hacia su lado izquierdo, una blusa negra larga hasta las rodillas partido, pantalones bancos, tenis blancos, y guantes negros, apareció en el escenario.
Todos los fanáticos comenzaron a gritar y ella les saludó muy contenta. Después de que los fanáticos se calmaran, ella comenzó una canción tranquila, haciendo que todos se relajada, después hubo una canción alegre, triste, reflexiva, y demás haciendo que todos disfrutaran el show, incluso Darkrai y Cresselia.
Cuando terminó el presentador le hizo unas preguntas.
—¿Qué se siente haber batido record en cuestión de tu éxito?
—Lo único que hice fue cantar mientras caminaba —comenzó con una sonrisa—. Todos me seguían y hasta me pedían que siguiera cantando, como no tenía dinero comencé a cantar en las calles y después me mandaron a una compañía de discos y ahora estoy aquí. Todo esto fue muy inesperado.
—¿Estás contenta de que te oigamos cantar?
—Sí, soy feliz de ver a muchas buenas personas aquí reunidas, pero...
—¿Pero...?
—Hay algo que me preocupa —mencionó con una cara un poco angustiada—, verá, soy de otra región...
—¿De otra región? ¿Y qué hace aquí? —interrumpió descuidadamente.
—A resolver algo, pero déjeme continuar con lo que iba.
—Sí, discúlpeme.
—No se preocupe —le contestó con una bella sonrisa—. Verá soy de otra región y he pasado aquí tres días. Aquí está mi pregunta: ¿Y los pokémones?
El público hizo una mueca de confusión.
—¿Por qué quiere saber eso? —preguntó el presentador.
—Bueno, es que no he visto ninguno desde que vine aquí ―le respondió confundida.
—La razón es porque no los necesitamos.
—¿Eh?
Los niños escucharon curiosos la palabra pokémon.
—¿Qué es un pokémon? —preguntó un niño del público.
—¿Cómo son?
—¿Son lindos? —preguntó una niña.
—¿Son peligrosos?
Miles de preguntas empezaron a aparecer, Meloetta hizo un canto de paz que tranquilizó tanto a los adultos como a los niños.
—Gracias por la respuesta —dijo al saber en la situación en la que se encontraba—. Sin embargo, debo de retirarme.
—¿A dónde va?
—A resolver ese problema del que le hablé antes —contestó—. Hasta entonces me temo que no podré seguir cantándoles.
La chica se fue dejando decepcionado al público, Darkrai y Cresselia se dirigieron detrás de escena para buscarla.
La encontraron hablando junto a un hombre de pelo morado y ojos rojos, una gabardina pero con función de armadura, abierta, morada y pantalones morados, con un cañón colgado en su espalda.
—Eso fue muy peligroso.
—Tenía que hacerlo para averiguar más —le contestó Meloetta.
—¿Por qué no elegiste otro nombre? —siguió con el sermón.
—Porque los humanos pensarían que era mi nombre artístico, y funcionó.
Los que conversaban sintieron la presencia de los otros y los observaron, después Meloetta sonrió.
—¿También?
—También —respondieron en unísono acercándose a ese extraño dúo.
Fin del capítulo dedicado a los personajes que no han aparecido :3
Avance del próximo capítulo (un poco de Spoiler no daña la salud XD): leve mención de HO-OH.
Se me olvidó decirles las etimologías de Paradeiprepís y Kolasiprepís DX
Paradeiprepís: Viene del griego "Parádeisos" (παράδεισος) que significa "paraíso" y de "megaloprepí̱s"(μεγαλοπρεπής) que significa "majestuoso".
Kolasiprepís: Viene del griego "Kólasi" (κόλαση) que significa "infierno" y de "megaloprepí̱s".
Aviso:
Ya puse tres pokémones en mi deviantart.
Avertencia:
Es la primera vez que pinto en digital, así que no sé si me salieron bien las sombras, otra cosa, me gusta hacer piernas largas DX
Aviso 2:
Dicho esto lo pueden ver aquí: Soledad-Scarlet esa es mi cuenta :3
Si alguien quiere que haga uno de sus pokémones favoritos me lo puede decir. El que se me antoje o el que tenga más puntos, va a ser el que haga :3
También me gustaría hacer de las escenas más graciosas del fanfic, a modo chibi, para practicar mi estilo de dibujo y mi estilo de pintar en Photoshop :)
Servicio a la comunidad:
¿Alguien ha visto Pokémon Adventures (Special)? ¿No? Entonces te invitó a leerlo, este manga está más apegado a los videojuegos, hay violencia, muerte, cambio de personaje en cada saga, ¡Crecen!, y sobre todo hay shippeo, mucho shippeo. Se los recomiendo mucho, si se comienzan a aburrir a inicio (cosa que me pasó a mi DX) síganlo leyendo, que después te vas a enganchar con la trama.
Actualmente va en el capítulo 503 en la saga Black and White, y lleva dos capítulos del X Y, los traducen Lavender Scalations (el de BW y X Y), por si no los encuentran ;) los demás en submanga.
Comentarios:
Alexissecret: Wow ¡Nuevo lector! Gracias por el comentario :3
gatito LOL: Me gustó el chiste del Absol DX . Si Arceus aparece... va a estar feo, muy feo, sobre todo cuando él será shippeado XD oh, la ironía, pero falta para eso DX
Obviamente lo iba a poner con Gira-chan :3 amo esa clase de relaciones XD
Pues ya era hora de que esos dos avanzaran DX sino se quedarían estancados.
XD, pero por desgracia (?) Absol solamente advierte los desastres.
"¿Ellos parecerán?" Sigue viendo y verás (?)
Es que Victini es un loquisho.
Créeme que Arceus haría algo peor, mucho peor...
¿Quienes? ¿Los legendarios de la imagen o la tipa de la Absol y el samurái? Pues de la imagen Nop, son originales de la región del cual no se me ocurre un nombre creativo el cual ponerle DX
La prepa ni me deja ver anime, así de mal está DX
Sería hermoso solo entrar y... "¡Bésala! ¡Maldita sea!" sabias palabras de nuestros cantantes del capítulo 21 XD
Creo que podré subir capítulos los sábados o domingos, pero no estoy segura.
Zoey the Hedgehog123: Porque spoilearía más de lo que ya he spoileado (?)
j Emiliano ts: Los samuráis son geniales :3
Ray: Ya lo puse en Aviso 2 :3
fery neko: Suele pasar DX
TwinklePaint—Ynes—Avelin 15: Son hermosos juntos :3 tal vez sí, tal vez no, si sí es, te diré la obvia razón (física) del por qué DX
¡BYE~NIII!
