Secretos del Pasado
Capítulo 26
"La espera"
Rei y Danielle salieron de terapia intensiva cuando encontraron a Rini en la recepción del hospital, lucía preocupada. La madre hizo una seña a Danielle para que se adelantara y se acercó intrigada a la chica de cabello Rosa.
- Rini…¿estás bien?-Le preguntó.
- Rei… mi mamá no contesta el teléfono.-Respondió llorosa la chica de ojos color rubí.
- ¿cómo?
- Bueno…hoy discutimos. Y yo le dije que no quería volver a verla. Pero…viendo cómo te preocupas por Raymond y Danielle. Y como cuidan Andrew y Lita a sus hijos, como ven por ellos me entró nostalgia y…
- Ey pequeña. Está bien, no tiene nada de malo querer arreglar las cosas con tu madre…-Interrumpe la mujer de ojos amatista.
- Ella nunca ha sido así, Rei. cuando enfermaba, era papá…bueno Darien el que dejaba todo en el hospital para ir a cuidarme.-Cuenta la muchacha.
- Rini, Darien siempre será tu papá. Él te ama independientemente de todo… de que lleves o no su sangre para el siempre serás su hija. lo sabes ¿verdad?
- ¿de verdad lo crees?
- ¡claro que sí! Ya te lo dijo él. - Recuerda la mujer de cabellera negra sonriendo a la chica.
- Rei…Danielle me contó que tu saliste huyendo a Norteamérica, que tu jamás habías querido contarles de mi papá. Seguro tú te fuiste a Norte América por causa mía… debes odiarme ¿verdad?- Se apena la muchacha.
- En primer lugar- comentó Rei colocando sus manos sobre las de la chica de cabellera rosa- No te odio. Lo que pasó hace dieciocho años fue responsabilidad de nosotros tres, no es culpa tuya ni de tus hermanos…
- Mis hermanos… ¿sabes? Siempre quise tener hermanos.-Confiesa la chica.
- Bien. Ahora tienes dos. Y en mí tienes una amiga. – Ofrece la aun señora Hagen.
- Rei..- Murmuró la chica bajando su mirada y encontrándose con las manos de la mujer de ojos violeta- ¿este es…?...bueno… ¿tu y papá?... Él guardaba éste anillo celosamente en su estudio ¿mi papá y tú van a casarse?
- Bueno-desvió Rei su mirada hacia su mano-me lo propuso ésta mañana. Pero si tú no estás de acuerdo nosotros…
- ¡Me parece genial!. Mis papás jamás se quisieron, el siempre se veía triste ¿sabes? Cuando estaba en casa se encerraba por horas en su estudio; él no lo sabe, pero llegué a escucharlo llorar noches enteras repitiendo tu nombre. Un día, cuando se fue al trabajo yo entré a hurtadillas a su estudio. Él tenía un santuario a ustedes ahí ¿sabes? En su escritorio guardaba bajo llave este anillo. Jamás le pregunté, pero siempre supe que era de alguien más… del amor de su vida.- Se abre la pelirrosa a Rei.
- Rini yo…
- Mi papá es un gran hombre, Rei. Jamás ha dejado de amarte y sé que su felicidad es a tu lado.- Explica la muchacha a la mujer de ojos amatista.
- ¿de verdad no te molesta?
- No. Aunque no me creas, Me da gusto. Yo lo vi sufrir todos estos años por no tenerte a su lado y ahora me hace feliz saber que por fin estarán juntos. Como en un cuento de hadas.
- No es un cuento de hadas, pequeña…fue mucho más accidentado.
- Lo sé. Pero aun así tendrá un final feliz- comentó la chica regalando una sonrisa a Rei- como en los cuentos.
- Rini- Se enterneció Rei dejando escapar un par de lágrimas traicioneras por sus mejillas- vamos a seguir llamando a tu madre ¿quieres?
- Si.
-000-
En la capilla del centro médico de Tokio una joven chica de cabellos castaños y ojos verdes se encuentra arrodillada orando ante un enorme crucifijo, las lágrimas se escurrían en silencio por sus parpados que se encontraban cerrados. Unos pasos a sus espaldas la hicieron salir de su concentración.
- hermanita.
- ¡Motoki! Me asustaste. – Se sobresaltó la castaña.
- ¿qué haces aquí?
-Estoy orando por Ray. Creo que es lo único que puedo hacer. Por él.- Explica con preocupación la chica.
- Te preocupa mucho. ¿verdad?
- Claro, Es nuestro Primo. Lo quiero como a ustedes.- Dice ella.
- Eso no es cierto, Makoto. No lo puedes querer igual. Yo se que por Ray sientes cosas diferentes….Especiales-Aclara el rubio.
- ¿qué quieres decir? –Cuestiona apenada la chica de ojos esmeralda.
- Hermana, desde siempre he visto como lo ves, como te brillan los ojos cuando se cruzan con los de Ray… Tu lo amas. ¿no?
- Motoki. ¡qué cosas dices! Yo estoy saliendo con Steve…
- Pero eso no significa que lo ames. ¿o sí? Digo, ni siquiera eres su novia, se que te llevas muy bien con él y que mi amigo es un tipazo. Pero creo que solo tú sabes quién es el dueño de tu corazón… ¿no es así?- Cuenta el rubio consiguiendo hacer que su hermana se sonroje.
- Gracias, hermanito- Dijo Makoto besando la mejilla de su hermano mayor- Eres increíble.
- Vamos a seguir orando. Sé que al cabeza dura de nuestro primo le servirá de mucho.- Explica Motoki tomando el tono de voz despreocupado que lo acompañaba siempre.
- Gracias…
-000-
En la recepción del centro médico de Tokio Rini y Rei se encontraban insistiendo en llamar al teléfono de Serena, sin conseguir que nadie le respondiera.
- Rei. me parece extraño que no me conteste- Se preocupa la chica.
- Calma, Rini. Vamos a que comas algo y después volvemos a insistirle. ¿te parece?- Ofrece la pelinegra.
- Es que siento que algo no anda bien.
- Tranquila. Seguro te sientes así porque has estado sometida a mucho estrés.- deduce la mujer.
- ¿de verdad lo crees?
- Si. Claro que sí. Anda, Yo también comeré algo, si tu padre sale del quirófano y no he comido nada como acordamos tendré que soportar uno de sus sermones.- Bromea la de ojos amatista ganándose una sonrisa de la joven.
- Eso sería terrible. Los sermones de mi padre son horrorosos. Te ayudaré con eso; Pero te costará una hamburguesa con papas y refresco grande.- Chantajea la chica.
- Claro. Lo que se te antoje, Solo démonos prisa. Quiero estar ahí cuando tu padre salga para decir como salió Ray.- Explica la pelinegra.
- No te preocupes. Soy buena devorando comida. En cinco minutos podemos estar de regreso en la sala de espera.- se enorgullece la chica.
- Vamos entonces
Rei y Rini caminaron un par de pasos hasta toparse con el pizarrón de clasificados, la chica se quedó paralizada ante él.
- R…Rei…mi mamá…
- ¿qué ocurre con Serena?- Cuestiona Rei volteando a ver extrañada a Rini que lucía pálida, la chica señalaba con su dedo índice al pizarrón donde había un letrero de "Personas no reconocidas"- por dios…
- Rei…mi mamá está…-Se paraliza la chica.
- No…no pienses eso…Vamos a pedir informes, seguro es un malentendido…Todo estará bien.-Alienta Rei después de arrancar el anuncio con la foto de Serena para después seguir caminando con Rini abrazada por los hombros de nueva cuenta a Recepción-Señorita. Buenas noches. Queremos informes sobre Serena Tsukino.
- ¿quién?
- Ella- Dijo Rei colocando la fotografía de Serena sobre el escritorio- queremos informes sobre ella.
- Ahh. La mujer del accidente automovilístico. Le llamaré al encargado de la morgue.- Murmuró la recepcionista sin tacto alguno.
- ¿qué?
- Si. Ésta persona tuvo un accidente automovilístico. Murió inmediatamente. Está en la morgue desde ésta mañana.- Explica la mujer.
- No. eso no puede ser- Murmura Rini llevándose las manos al rostro- mi mamá no puede estar muerta. ¡ella no!
- Calma, Rini…tal vez es un malentendido.-Alienta la mujer de ojos amatista.
- ¿qué ocurre?-Llegó Hotaru caminando hacia Rini seguida por Haruka y Michiru. – Rini. ¿por qué estas así?
- ¡Hotaru! Mi mamá está muerta. ¡está muerta!- Se libera finalmente la muchacha rompiendo en llanto.
- ¿qué? ¿cómo? - Interroga Michiru extrañada volteando hacia Rei.
La mujer de cabello negro extendió la fotografía de Serena a Michiru que la tomó dudosa.
- No tenemos la seguridad aun, pero hay que bajar a reconocer el cuerpo.
- Nosotras te acompañaremos- Ofrece Haruka a Rini- Hotaru, tu deberías regresar a la sala de espera con Rei.
- Claro que no. Rini es mi amiga y no voy a dejarla sola, Haruka-Papa.
- Bien. Vamos entonces
- Vayan ustedes tres-Indicó Michiru- Yo regresaré con Rei a la sala de espera a aguardar noticias de Ray.
- Está bien – Aceptó la rubia mientras caminaba con Hotaru y Rini rumbo a la morgue.
- Michiru. Agradezco tu preocupación, pero si quieres ir con ellas está bien, en serio.- Agradece la mujer de ojos amatista.
- Lo sé. Pero no deseo estar allá abajo. Créeme.
- Creí que querrías Estar con Haruka. Si esto es verdad Rini necesitará apoyo de todos.- Explica la pelinegra.
- Es que no podría estar ahí. ¿sabes? Mis padres murieron en un accidente automovilístico, me tocó reconocerlos en la morgue cuando era una adolescente. Han pasado muchos años, pero… Sigo sin soportar estar en un lugar así- Confiesa la mujer de Neptuno sorprendiendo a Rei, jamás en todos esos años habían hablado de algo tan personal.
- Lo entiendo. ¿vamos a la sala de espera?
- Claro, vamos.
-000-
Escaleras abajo en el centro médico de Tokio una alta figura Rubia bajaba las escaleras con Rini a su derecha y Hotaru a su izquierda, el encargado del forense avanzaba ante ellas, nadie se atrevía a pronunciar palabra alguna.
- Es ella. Necesito que la reconozcan. Si es familiar suyo ocuparé que llenen unas formas cuanto antes. La verdad es que ya se está empezando a pudrir – Comentó un hombre mal encarado.
- ¡Toshio!- Gritó el encargado.
- ¿qué? Es verdad. Ya apesta.- Insistió el empleado.
- Retírate.- Exigió su superior.
- Como diga. Dejaré el formato sobre el escritorio.
- Disculpen a Toshio. No tiene tacto- Comentó apenado el hombre caminando hacia la plancha y descubriendo el rostro con una sábana blanca- Es ella.
- ¡es mi mamá!-Gritó Rini abrazándose a su amiga de cabello negro- Es ella.
- Calma, pequeña-Pidió Haruka- Todo estará bien.
- No. No puede ser- Lloraba desesperada Rini- No.
- Hija- llamó Haruka a Hotaru- iré a llenar las formas necesarias para que nos entreguen a Serena.
- Está bien, Haruka Papa. Yo me quedaré aquí con Rini-Acepta la jovencita de pelo negro.
- De acuerdo
La rubia salió de la morgue acompañada del encargado, mientras lo hacía sacaba su teléfono celular.
-000-
En la habitación de un hotel en el centro de Tokio un alto y delgado hombre terminaba de hacer su maleta, la melancolía se reflejaba en su mirada. Cerró la maleta y dio media vuelta encontrándose con una mujer de ojos color rubí y larga cabellera obscura.
- ¡demonios, hermana! Casi me matas del susto. ¿acaso no te enseñaron a tocar la puerta?- Se molesta el hombre.
- Creo que no necesito mucho para matarte. ¿no es así?- Deduce ella.
- ¿qué?...Estás loca…Siempre lo has estado.-vocifera el pelirosa.
- Por favor, Loki. ¿intentas fingir ante mí? Sabes que lo sé.-Asegura ella.
- Creí que tendrías la decencia de no hurgar en mi vida.- Se indigno el hermano de la mujer mientras tomaba algunas cosas sobre el buró y las metía en su maleta.
- ¿cómo tú la tuviste de hacer semejante acto teatral en la fiesta de tu hija? ¡claro! Lo merecías…-Ataca la morena.
- ….- él la observó dolido y agachó la cabeza.
- ¿por qué no me lo dijiste?
- ¿qué iba a decirte? No tenía nada que decir…-Se indigna el alto hombre.
- Pudiste empezar por "ya no soy inmortal"- Ironiza la ama del tiempo.
- A mí me sorprendió tanto como a ti. No fue divertido enterarme de ello en un hospital en Bali. Creo que al menos nuestro padre pudo avisarme de ello.-cuenta el de los ojos rubí.
- Debiste hacerlo enojar bastante.
- Sabes que jamás le ha gustado mi estilo de vida. Con nuestra última discusión me dijo que tendría que vivir con las consecuencias de mis actos. Me mofé. Hasta ese día en Bali.
Bali cuatro meses atrás:
Un hombre de cabellera Rosada disfrutaba en un burdel del baile de una bailarina exótica de piel bronceada sobre su regazo; él se divertía colocando un par de billetes en el liguero de la chica.
- lo haces muy bien, encanto- comentó Loki inhalando su cigarro- sigue así.
- Claro, Corazón- Respondió con voz lasciva la bronceada mujer.
- ¿sabes? Quiero hacer una fiesta privada saliendo de aquí. ¿quieres venir conmigo? –Invita el hombre.
- Claro, papi. Si me pagas así de bien…cuenta conmigo.- Condiciona la mujer de piel dorada.
- ¡por supuesto!
La chica miró horrorizada al alto hombre.
- ¿qué te ocurre primor?- Interroga el hombre extrañado al ver el rostro de pavor de ella.
- Tu…tu nariz. –Apenas consigue explicar ella.
- ¿qué ocurre con ella?
- Sangra…
- ¿sangra?...-Se sorprende él.
Esas fueron las últimas palabras que pudo recordar Loki antes de perder la conciencia. Despertó no supo después de cuanto tiempo en la cruz roja.
Despertó sintiendo algo en su muñeca. Era el catéter del suero. La cabeza le daba vueltas, se incorporó torpemente al encontrar a un doctor revisando sus signos vitales.
- ¿Dónde estoy? ¿qué me pasó?-Se asusta él.
- ¿no lo recuerdas?
- ¿recordar qué?
- Te desmayaste en un burdel. No encontraron datos algunos y claro. Tampoco dinero en tu cartera. Por eso estas aquí.- Le dice el médico.
- ¿qué ocurrió?
- Ocurre que en tu estado, hijo. No deberías de andar buscando aventuras por el mundo.-Regaña el de bata blanca.
- ¿en mi estado? ¿y cuál es mi estado?-Interroga el peli rosa.
- ¿cómo? ¿no lo sabes?-Se preocupa el doctor.
- ¿saber qué?
- Hijo, Estas desahuciado. ¡me sorprende que sigas vivo! Cuando llegaste te hicimos un chequeo general. Entre ellos pruebas de sangre y radiografías. No puedo entender como caminas aun. –Cuenta el médico.
- No lo entiendo.- Murmura confundido el de cabello rosa.
- Tus pulmones están destrozados totalmente. ¡son los de un anciano de más de cien años!-Le explican.
- ¡cómo!
- Tienes cirrosis. Parece que ha pasado demasiado alcohol por tu hígado.- Prosigue el hombre.
- No…no entiendo…
- Hijo. Tu cuerpo está demasiado dañado. Él no aguantó tu ritmo de vida. ¿no te lo había dicho un doctor antes?
- No…yo…yo jamás había visitado un doctor.-Confiesa el de ojos rubí.
- Pues me sorprende. Para tu estado debiste tener síntomas hace muchos años.
- ¿y qué puedo tomar? ¿qué me recetará?
- Te recomiendo visitar un tanatólogo antes que a cualquier otro doctor. Lidiar con la muerte no es fácil.
- ¿la muerte?-Repite sintiendo como su voz se estremece el preocupado paciente.
- Si…la muerte…
- ¿cuánto…cuánto tiempo tengo?
- Siendo optimistas… seis meses. Si todo sale bien, claro. Pero puede ser menos…
- No lo puedo creer…
- Te recomendaré algunos médicos aquí. Aunque tal vez quieras consultar a alguno en tu país…
- Si…si. Claro
El doctor dio media vuelta para desaparecer por los pasillos dejando a un hombre consternado, En shock.
Época actual:
Loki permanecía de pie frente a su hermana mientras ésta se dejaba caer pesadamente en una silla que se encontraba a su lado.
- desahuciado…-Repite en automático la mujer de cabellera obscura.
- Yo tampoco podía, Hermana; Pero me di cuenta que eso significaban las palabras de nuestro amado padre.- Explica Loki.
- ¿cómo pudo arrebatarte la inmortalidad?-Se indigna Sestuna.
- ¿es eso lo que te preocupa? El infeliz no solo me la arrebató. Me dio un maldito cuerpo humano ¡mortal! ¡con las consecuencias de mis siglos de excesos! ¿puedes creerlo?
- Si…¿has hablado con él?
- No. ¿acaso olvidas que un mortal no puede tener contacto con el dios del tiempo?
- Si…es verdad. tal vez si yo…
- ¡No. ni lo pienses!
- Por favor. Déjame hablar con nuestro padre, seguramente podré convencerlo de regresarte tu inmortalidad.
- Eso no me importa ya. ¿sabes? Estoy cansado, exhausto.
- Tonterías. Lo dices por que estas afectado por el daño a tu cuerpo. Pero en cuanto recuperes tus antiguas fuerzas…
- No. ya te dije que no. No me interesa deberle nada más a ese infeliz que tenemos por padre. ¿me quiere muerto? ¡muerto me tendrá!
- Loki…
- No. por favor hermana. Déjame hacer mi voluntad. Quiero morir tal como he vivido siempre ¡a mi manera!
- No seas necio…
- Tu tampoco- Regresó el hombre colocando su mano sobre el hombro de Setsuna- déjalo así.
- No puedo dejarte morir. Eres mi hermano.
- Debes hacerlo.- Respondió el hombre tomando su maleta y caminando hacia la puerta- por el bien de todos.
- Loki…-Lo llama su hermana.
- Dime…
- ¿A dónde irás?
- Por ahí.- Minimiza El de cabello rosa.
- Loki…por favor…
- Oye. Créeme. Por un instante creí que sería buena idea conocer a mi hija, tratarla. A fin de cuentas… creo que es lo único bueno que hice en más de mil años. Pero ella tiene una vida y yo ya no quepo en ella.
- Creo que ella necesita tiempo.-Explica la morena.
- Tiempo es lo último que me queda. Creo que lo mejor será salir de su vida tal como entré. Ser solo una pesadilla para ella.
- ¡Eso es cobardía!- Reclama Setsuna.
- Ahora soy un humano. Por lo tanto Soy todo un cobarde….
- Si vas a morir. Al menos haz algo decente en tu vida, hermano…. Colapsaste la vida de Rini… creo que al menos ella…-El teléfono de Setsuna comenzó a sonar- Diga. Haruka ¿qué ocurre? Entiendo. Salgo para allá inmediatamente
- ¿qué ocurre?-Se preocupa el peli rosa.
- Serena Ha muerto. Sé que pensabas irte, pero… Creo que a tu hija le haría bien que estuvieras ahí. - Comentó la morena tomando las llaves de su auto y dando media vuelta.
- ¡Espera! Voy contigo.
-000-
En la sala de espera del centro médico de Tokio Mina, Amy y Lita comentaban las nuevas noticias que habían traído Michiru y Rei Mientras Andrew, Taiki y Seiya llevaban al comedor a los chicos Furuhata y a Danielle a comer algo, el señor Hino observaba todo desde una orilla de la sala de espera.
- No lo puedo creer. Serena Muerta
- Aun hay que confirmarlo. Pero…todo apunta a que es ella.- Aclara la pelinegra.
- ¿pero dónde demonios andaba? – Menciona en voz alta la doctora de corta cabellera azul con voz intrigada.
- Seguro fue a encontrarse con James- comentó Mina con cierto rencor- No dudaría que eso hubiera sido.
- Ahora que lo dices… - Agregó Rei quedándose en silencio un par de segundos.
- ¿qué ocurre, amiga?- Cuestionó la castaña notando el silencio de su confidente..
- Bueno. No les había dicho esto. Pero…El corazón que Darien le está trasplantando a Ray, es el de James.-Confiesa la madre del muchacho.
- ¿qué dices?- grita Mina sorprendida- Eso es escalofriante.
- James fue ingresado hoy por la mañana tras tener un accidente automovilístico. Su cuerpo sobrevivió, pero tenía muerte cerebral. Darien se dio cuenta que James era compatible con Ray y…
- ¿ahí es a donde te llevó cuando fue por ti al comedor?- Interrogó Amy.
- Si…-Confirmó la de ojos amatista.
- Yo creí que habías ido a tener sexo casual con él en el cuarto de intendencia- Supone Mina divertida pero notó que todas la veían negativamente- Pero bueno, bueno. Ya vimos que no.
- Seguro iban juntos- comenta Amy- cuando se accidentaron.
- Es lo más seguro. La verdad no tuve tiempo de preguntar ningún detalle, todo fue tan rápido. Cuando firmé los papeles autorizando el trasplante solo pensaba en Ray y jamás pregunté donde o cómo fue el accidente.- Les explica la hija de Takahashi Hino.
- Lo entendemos.
- Pobre Rini. –comentó Rei agachando la mirada- en un par de días ha vivido cosas demasiado fuertes.
- Pero no está sola- añadió Lita- Ahora tiene un par de hermanos y estoy segura que las relaciones empezarán a mejorar entre los chicos y ella. Al menos he visto que Dany ha limado asperezas con Rini y puedo jurar que al calor de Dany lo harán los demás.
- Si. Eso es seguro- Apoya Amy- Puedo ver que tu hija es la cabecilla de ese clan, Rei.
- Y que lo digas. Danielle siempre ha organizado a los chicos, aunque las travesuras siempre fueron idea de Motoki- agregó Lita orgullosa- ese chico es una máquina del mal.
- Casi te escuchas orgullosa- Se burla Mina.
- ¿me lo dices tú?- se cruza de brazos la castaña fingiéndose ofendida- si Minako es tu orgullo.
- Ay sí. Es una mente maligna. Aunque claro. No sería tan buena sin la ayuda de Thor. Tus hijos sí que saben tener ideas creativas.- Explica la rubia.
- Si. Eso es indudable- interrumpe Amy- ¿recuerdas la vez que se las ingeniaron para conseguir una centena de piojos para llevarlas al jardín de niños? ¡Tuve que bañar a Aqua con shampoo especial por una semana!- Se queja la doctora.
- Ay si- Apoya la castaña sonriente.
- Esa fue muy buena – ríe Mina- y solo tenían tres años.
- Son incorregibles- Bufa Amy.
- ¿Minako y Thor?- Interroga Rei.
- No. Lita y Mina. No cambian…- contestó Amy entre risas.
- Hija- interrumpe Takahashi Hino la conversación de las mujeres- ¿puedo hablar contigo?
- Claro. Chicas, Ahora vuelvo, no iré lejos, por favor si Darien sale con Noticias de Ray…
- Te avisaremos. Anda, Tranquila ¿quieres? Todo estará bien- Dice Mina- Tu hijo está en buenas manos.
- Gracias. Vuelvo en seguida.
-000-
En el comedor del Centro médico de Tokio se encontraban en una mesa los gemelos Furuhata con Makoto Steve y Danielle, mientras que en la otra se encontraban Seiya, Taiki y Andrew tomando una taza de café.
- ¿pueden creerlo? Mis hijos dicen que los avergüenzo- comenta Andrew mientras sumerge una dona glaseada en su taza de café y ésta se despedaza en el vaso desechable- ¡parece que fue ayer que les cambiaba los pañales! - grita mientras sus hijos lo miran apenados.
- Jajaja. Andrew siempre me he preguntado como lo hacen Lita y tú.- Agrega el de cabello negro.
- ¡oye! No seas pervertido.-Reclama Andrew comiendo su dona.
- ¡No, tonto! –contesta el pelinegro-Me refiero a cómo hacen para Criar a cuatro hijos. En ocasiones siento que me faltan fuerzas para seguir el ritmo de Minako. ¿cómo le haces con Thor, los gemelos y Makoto?
- Eso es verdad. Aqua no es la mitad de inquieta y aun así es agotador. ¿cómo le hacen ustedes dos para poder con ellos?- Interroga el castaño.
- Tal vez porque somos una resistencia. Lita es toda una generala sin ella estaría perdido. Creo que nos complementamos, cuando ella flaquea yo resisto por los dos y viceversa. Además adoro nuestro caos de familia. ¿ustedes no han pensado en tener más?- Se interesa el rubio.
- No. Ni pensarlo. Amy dice que "para ser mamá con un hijo basta". Y ella está siempre tan ocupada que creo que no sería buena idea.- Responde el castaño.
- ¿y tú, Seiya?- pregunta Andrew al pelinegro.
- No. Y aunque quisiéramos no sería posible. Cuando perdimos a nuestro primer bebé Mina quedó muy delicada y cuando tuvo a Minako fue un embarazo de alto riesgo, recuerden que casi se muere. Así que decidimos por su salud que Minako sería nuestra primer y única hija.- Responde con voz seca el padre de la niña rubia.
- Lo entiendo. Aunque es terrible. He visto lo buena que es Mina con Thor y Minako, los controla perfecto y es muy Maternal.- Comenta el rubio señor Furuhata.
- Lo sé. Por eso jamás podré perdonarme que por mi culpa ella…-Seiya no pudo terminar la oración dado que un nudo atravesó su garganta- y yo…
- Ey. Hermano- Dijo Taiki al hombre a su lado- eso ya es pasado. Mina ya te perdonó.
- Si. Pero aun así. Por mi maldita estupidez Nuestro Pequeño Seiya Jamás pudo nacer y Mina casi muere al traer al mundo a Minako y por mi culpa ella…
- Ya no te tortures, Seiya. Han pasado ya bastantes años ¿no lo crees?
- Pero causé un daño permanente.
- No solo fuiste tú y lo sabes.- Regaña el hermano mayor de Seiya.
- Si. Pero el que tiene un compromiso con Mina soy yo. ¡el que le falló a Mina soy yo!
- Pero no volviste a hacerlo-Comenta Taiki- A mi me consta que por más que Serena te insistió tu no volviste a caer en sus redes después de…del accidente de Mina.
- Tu hermano tiene razón, Seiya. – interrumpe Andrew- todos nos equivocamos. Pero ustedes tienen algo especial, si sigues auto compadeciéndote vas a perderlo.
- Creo que te subestimo muy a menudo, Andrew. –contesta Seiya sonriendo melancólicamente- eres muy listo.
- Algo tengo que aprender. Llevo veinte años escuchando charlas de chicas entre Rei y Lita.
- Jajaja y que lo digas. Mina y Amy hacen lo mismo todo el tiempo- apoya Taiki.
- Podríamos crear un club. ¿no lo han pensado?- invita el rubio.
- Buena idea. Salud - Dice Taiki Brindando con su vaso de café.
- Salud.
Los tres hombres se quedaron brindando y charlando sobre sus experiencias. Nunca se habían tomado el tiempo de charlar entre ellos. Pero estaban descubriendo que tenían mucho más en común de lo que pudieran imaginar.
-000-
En la recepción del centro médico de Tokio una Alta y Rubia Mujer se encontraba llenando varias formas para la entrega del cuerpo de Serena.
- Amor…-Llamó a la rubia una suave voz.
- Michiru- volteó Haruka encontrándose con los ojos azules de la delgada mujer de cabello turquesa- creí que estarías en la sala de espera.
- Si. Ahí estaba. Pero imaginé que estarías aquí. Y puedo ver que fueron correctas las sospechas ¿no es así?- Interroga Michiru.
- Si…Serena murió. –Dijo la rubia bajando la mirada- Hotaru y Rini se quedaron abajo. Despidiéndose de ella, yo quise venir a hacerme cargo del papeleo.
- ¿y estás bien? -Preguntó la mujer del cabello turquesa a la rubia- ¿de verdad?
- No lo sé. Me sentí traicionada al saber toda la farsa de la que fue capaz Serena de crear para hacer su voluntad. Pero…
- La apreciabas mucho. Lo sé.- Completa la violinista como era su costumbre.
- Haruka- La llamó Setsuna que llegaba acompañada de Loki- ¿dónde está Rini?
- ¿qué demonios hace él aquí? -Bufó Haruka molesta refiriéndose al hombre de cabello rosa.
- Haruka-Llamó Michiru colocando una mano sobre su hombro- tranquila, por favor.
- Rini- Dijo Setsuna viendo como su sobrina subía acompañada de la joven chica de corta melena negra- Pequeña. ¿cómo estás?
- Setsuna- Contestó la joven chica abrazándose a la madura mujer de cabello verde obscuro- mi mamá murió.
- Rini- Abrazó la mujer a la joven chica- Lo lamento de verdad.
- Yo también lamento escucharlo. – interfiere Loki- Hija
- ¿qué hace usted aquí? -Cuestiona la chica molesta mirando al alto hombre- ¡lárguese!
- No, Rini. – dice el hombre calmadamente- No me iré. Estaré aquí para lo que puedas necesitar.
- Ya escuchó a Rini. – Dijo Haruka molesta- ¡lárguese de aquí!
- Chicas. Creo que lo mejor será que los dejemos solos.- Explica Michiru.
- Pero es que.- Intenta rebatir la de cabello corto.
- Por favor.- interfiere Setsuna- dejémoslos solos.
- Bien. Pero no estoy de acuerdo. Estaremos cerca para lo que necesites, Rini.- Ofrece la rubia mirando con coraje al de cabello rosa.
- Gracias…
-000-
Cerca de un gran vitral en el centro médico de Tokio. Apartados de todos los demás se encontraban un hombre de cabellera cana y su hija. Ambos evitando mirarse. Ambos en silencio.
- Rei.
- ¿de qué querías hablar, Takahashi?- Cuestiona con voz seca la hija del político.
- De ti...
- ¿de mí? ¿desde cuándo te importo?-Reclama la madura mujer.
- Hija.
- No. Te dije que podías quedarte pero eso no significa que tú y yo estemos bien.-Reclama la de ojos amatista.
- Sé que te he lastimado mucho, hija. Y no me bastará la vida para pedirles perdón a mis nietos y a ti.-Expresa apenado el anciano.
- Ya me lo habías dicho.
- Rei. Yo se que hice mal, pero créeme, cuando te pedí que te casaras con James, Mi idea jamás fue ésta. Yo vi en él a un buen hombre, de buen corazón, creí que él te haría olvidar a ese poco hombre…bueno a Darien. creí que él te daría la seguridad y la protección que yo no podré darles cuando muera. Pero me equivoqué, ahora veo cuánto me equivoqué.
- Si. Te equivocaste demasiado- Aclaró la mujer duramente.
- Hija. Sé que lo hice pero…¿podrás perdonarme algún día? En verdad. Mis nietos y tú son lo único que tengo.- comentó el hombre agachando la mirada- Se que los he lastimado mucho en mi afán de protegerlos. Sé que si no hubiera sido por mi estupidez de obligarte a estar con James nada de esto estaría pasando.
- Tal vez… Pero eso es cosa del pasado…mira- Dijo Rei levantando la mirada- No vale la pena lamentarnos por el pasado. No me pidas olvidar lo vivido…
- ¿entonces?
Rei respiró profundamente
- Quiero empezar de nuevo… James murió, y Darien y yo queremos estar juntos con nuestros hijos.- Explica con sinceridad la bella mujer de cabello negro.
- Entiendo - Responde Takahashi agachando la mirada de nueva cuenta y dando un par de pasos para alejarse de su hija.
- Y creo que también te serviría comenzar de nuevo… Vamos poco a poco ¿quieres? No te digo que vamos a olvidar todo lo pasado y ser una "familia feliz", pero podemos intentar llevarnos bien. ¿te parece?- Ofrece con voz seca la ex sacerdotisa del templo Hikawa.
- Gracias, hija –comenta el hombre de cabello cano abrazando emocionado a su hija- no te vas a arrepentir.
- Ahora. Volvamos a la sala de espera. Darien se está tardando mucho en salir.
- Hija, Tranquila. Mi nieto no puede estar en mejores manos que en las de su padre. Un trasplante de corazón no es tan sencillo.- Explica el abuelo del joven.
- Tal vez tengas razón. Pero no puedo evitar estar nerviosa.
Comentó Rei caminando hacia la sala de espera de nueva cuenta donde estaba su "Familia" aguardando por buenas noticias. Hacía tanto tiempo que no veía a todas sus amigas juntas. Tal vez los años habían pasado, tal vez muchas cosas habían cambiado, pero definitivamente esas mujeres con las que alguna vez compartió el campo de batalla eran su familia.
- Rei
- ¿ehh? – contestó la mujer a Mina que la miraba preocupada- ¿me hablabas?
- Si. Ven, siéntate. Sé que estas preocupada por Ray, pero calma, siéntate con nosotras-La invitó la rubia.
- Gracias, Mina. ¿alguna noticia?- Pregunta la mujer de ojos amatista mientras se sienta junto a sus antiguas compañeras de batalla.
- No. Ese cabeza hueca de tu prometido no ha tenido la decencia de salir a avisarnos. Yo que tu lo dejaba un mes sin sexo ¡Para que aprenda!- Aconseja la rubia de ojos azules.
- Shhh.- la riñó Amy- Mina. Estamos en un hospital, por favor, compórtate.
- Ay. Pero es verdad- Insistió bajando la voz- solo así aprenden los hombres, amiga. Créeme.
- Mina. No seas ingenua- Regañó Lita uniéndose a la conversación- ¿tú crees que Rei va a "castigar a Darien"? Con todo el tiempo que ha pasado sin estar con él, puedo asegurarte que En cuanto salga de la operación se lo llevará "por un café"
- ¡Lita!- Regañó la eludida a su compinche evidentemente apenada- ¡qué cosas dices!
- ¿qué? Mi cuñada no es tan discreta ¿acaso olvidaste que es una Furuhata? Agradece que no lo publicó en las redes sociales con fotografías y demás. Además es verdad. ¿apoco no extrañabas a Darien?- Comentó pícaramente la pelicastaña.
- Claro que lo extrañé mucho. – Acepta la guapa mujer ruborizándose- Lo extrañé a morir.
- Ay me imagino- comenta Mina divertida- Con todo respeto "Tu Darien" se ha puesto bastante guapo con los años y ese mechó de canas lo hace ver ¡Tan sexy!
- ¡Mina! -La riñó Amy- ¿cómo dices esas cosas? ¡Seiya está a unos metros!
- No te preocupes. Su oído ya no es tan bueno como lo era antes. Los doctores dicen que fue por tantos conciertos o tal vez por gritarle tanto, en fin No puede escucharme.- Cuenta la de ojos azules- Pero dinos, Rei. ¿cómo fue volver a hacerlo con Darien?
- ¡Mina!- Regañó de nueva cuenta Amy agachando la cabeza y negando por las preguntas de su amiga- Eres incorregible.
- Bueno. Yo si quiero saber – Apoya Lita divertida- ¡Queremos detalles!
- ¿tú también?-Se sorprende Rei volteando a ver de Reojo a su amiga- No puedo creerlo.
- ¡anda! Dinos.
- Si. Yo también tengo curiosidad - Apoya Amy sonrojada.
- Bueno- contesta Rei riendo nerviosa- ¿qué puedo decirles? Fue perfecto. Como siempre lo había sido. - termina de decir Rei sonriente.
- Vaya. – Ríe Mina- Veo que aun no necesita "la pastillita azul"
- Mina. ¡qué cosas dices!- Ríe Rei seguida de sus otras tres amigas- Claro que no la necesita. Aunque si llega a necesitarlas seré la primera en persuadirlo.
- Si. Yo ya lo dije, cuando Seiya deje de rendir como lo necesito le licuaré un par de esas pastillitas en su jugo de naranja.- Cuenta orgullosa la rubia.
- Jajajaja. Mina, Eres increíble- Se ríe la castaña.
- Aunque creo que Darien no las necesitará pronto, porque es obvio que "lo motivas" Pobrecillo, ¿te imaginas lo que le ha de haber costado hacerlo con Serena? Digo, si alguna vez llegó a hacerlo porque era más que obvio que ni siquiera la soportaba.- Agrega Mina observando cómo sus amigas cambiaban su semblante de divertidas a serias- ¿qué? ¿qué dije?
- Mina. – Llamó Amy Rompiendo el silencio- no es de buen gusto decir algo así de los muertos.
- Si. Tal vez no lo sea. Pero es verdad. – Responde la rubia levantando la cabeza- Serena no era una buena persona. Pasó los últimos años de su vida causando daño. Y hasta sus últimas palabras fueron hirientes. Así que disculpen si no me siento mal por ello.
- ¿de verdad piensas así? - Cuestiona Rei sorprendida.
- Rei. tal vez para ti sea fácil perdonar. Para mí no lo es, tú tuviste una educación de sacerdotisa. Yo soy una simple mortal. Y aunque ella esté muerta nunca voy a olvidar el daño que nos causó.-Expresa con evidente dolor la rubia señora Kou.
- Mina- Nombra la pelinegra- Ella era nuestra amiga.
- ¡Claro que no lo era!- Grita la rubia- ¡era una bruja!
- Mina…-Se apena la castaña.
- Por favor. Lita, Ella pasaba todo el tiempo burlándose de tu familia, de Andrew, de tus hijos. Y tú Amy, siempre te decía cosas feas de igual manera y de ti Rei, ¡Ni se diga! Si no fuera por ella Darien y tú no se habrían separado hace dieciocho años. Danielle y Raymond hubieran crecido con su padre y James jamás habría intentado abusar de Dany.
- No es correcto juzgar a las personas por nuestra infelicidad, Mina.- Explica la ex sacerdotisa. -
- Tal vez no. Pero es la verdad. Y lo saben- Bufa la rubia.
En ese momento Darien apareció en la sala de espera ataviado en traje quirúrgico y quitándose cofia y cubre bocas hasta llegar a donde estaba su amada diosa de fuego.
- Darien- Comentó la pelinegra poniéndose de pie- ¿cómo está Ray?
- Amor…- Llamó el médico sin poder mirar a los ojos a la mujer que por mucho era bastante más pequeña que él.
- ¡Darien deja de guardar silencio!- Se desespera ella evidentemente nerviosa- ¿cómo está Ray?
- Papá- comentó Danielle acercándose a su padre- ¿y mi hermano?
- Rei, Dany. – Murmuró él respirando profundamente- La operación de Ray fue muy difícil. Había pasado mucho tiempo, todos sabíamos que no era una situación fácil y que llevaba un alto riesgo consigo.
- Darien ¿qué estás queriendo decirme?- Interroga con voz temblorosa la madre del joven.
- Amor. Yo lo intenté todo. ¡lo juro!- Se justifica él quebrándose finalmente ante su diosa de fuego.
- Papá. ¿qué significa eso?- Pregunta con miedo la chica.
- Ray murió, Nuestro Hijo…- Intenta explicar él. Pero un nudo en la garganta se lo impide, lo enmudece.
- ¡no!
Fue lo único que salió de la garganta de la destrozada madre y lo último que recordó antes de caer en una crisis nerviosa.
En otro lado de la sala de espera Makoto rompía en llanto desesperadamente mientras sus hermanos intentaban consolarla, Danielle por su parte se había quedado paralizada con las palabras de su padre, aun no digería la noticia que el cardiólogo le había dado, se negaba a moverse por miedo a que el mundo se derrumbara en ese mismo instante...
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¡Hola!
A petición de cierta persona sanguinaria, Raycito ha muerto T_T Pobrecillo chamaco, pero era por el bien de la historia aunque aun siento mi boquita amarga por semejante noticia T_T.
Hikaru. Amiga, ¿Te comparto de mis kleenex? No me culpes a mí. Es culpa de la Mademoiselle Roseau que ha envenenado mi corazón con muerte y dolor, es mala, maaala.
Ente Maligno: Como dice el del copete "Me comprometo y te lo cumplo" He aquí tu obra. Pobrecita de Reicita, de Danycita y de Makotita Jr que lloran ¿Feliz?
Nethy: Muchas gracias por tu Review. Compañeras, demos la bienvenida a Nethia nuestro círculo del mal que se une al club a favor de Rei/Darien y tambien le desagrada Serena! T_T Que bello ver que cada día somos más.
CherryHino: Tarde pero aquí estamos al pie del cañón publicando :)
Iraís Celis: Gracias por tu apoyo, amiga. Y sépanlo todos que aquí Mademe Celis ejerció violencia psicológica para mí en mi fin de semana de relax. Mala gente...Pero espero que te guste el capítulo :)
Amigos y amigas. Una disculpa por la tardanza, pero salí de la ciudad el fin de semana y no tuve oportunidad para editar y publicar pero ALGUIEN- cof cof IRAIS- Me presionó por todas las redes sociales posibles (Gracias a dios no tengo TWITER) ya que tenía programado publicar el miercoles, pero aquí me tienen en inicio de semana al pie del cañón Espero les guste. Como adivina...ya estamos en la recta fina de "Secretos del Pasado" Pero agarrense por que seguimos con "La otra mujer" de la que tenemos ya el primer capítulo publicado para quien quiera darse una idea de ufff lo que viene.
¡Gracias por leer!
