¿Segura?

Se entretuvo a conciencia en la zona del ombligo mientras una mano continuaba descendiendo al par que la otra ascendía, sus esmeraldas observaron al moreno mientras su cuerpo notaba como la erección del moreno empezaba ser más palpable lo que produjo que ella sonriera acercándose más hacia esa zona.

Itachi estaba que no podía, ella era una torturadora, elevó la cabeza para mirarla y sólo se pudo excitar más, pero hizo acto de autocontrol – Te…Temari… Para… - Su voz sonaba agitada lo que provocaba que ella también se excitase, pero serpenteó su cuerpo hasta colocar su frente contra la de Itachi cruzando sus miradas, aunque se quedó sobre una zona que mataba por dentro al moreno… – Dime… - Él no podía, no aguantaba tenerla sobre esa zona y verla de ese modo - ¿Estás segura de esto? – Ella posó sus brazos sobre su pecho y rozó sus labios con los de él – Muy segura Itachi… Recuerdo lo que se supone que sucedió, recuerdo lo que me hicieron pero no puedo cobrarme algo que realmente no sucedió, pero hay algo que me recordó – Él la miró, sus ojos tenían un brillo que lo movían a abrazarla, sus caderas lo impulsaban a tenerla y ese roce con sus labios le obligaban a devorarla – Temari… - Ella, sabiendo lo que le estaba haciendo colocó un dedo sobre los labios de él para evitar que hiciese nada hasta que ella acabase de hablar – Pero, hay algo que si me voy a cobrar, y es contigo Itachi… Se lo que sentí entonces, lo que me provocas ahora, como sé que seguramente jamás podré tenerte tan cerca como ahora… Quiero recordarte siempre…

Él la miró, sabía que ella tenía razón, cuando su compañero regresara se despedirían y él regresaría a donde pertenecía, volvería a cumplir con su condena…