Como era de esperarse de mi, he escrito un capitulo dedicado al cumpleaños de Nan-chan, bueno es bastante obvio. Sin más disfruten la lectura, dejen reviews y denle like a mi pagina de facebook (el link se encuentra en mi perfil)
Feliz cumpleaños mamá
-Bien Yoshimo-chan hoy es un día especial, ¿Sabes por qué? –Kusuda-san le preguntaba a su hija, mientras la vestía. – ¿No lo sabes? –La pequeña solo balbuceo. –Hoy es el cumpleaños de Yoshino-mamá y debemos buscarle el regalo perfecto. –Kusuda-san abrochó los botones del mameluco color celeste. –Aprovecharemos que ella tiene un evento.
-¿Qué tanto murmuran ustedes dos? –De la nada, Nanjo-san apareció.
-De que extrañaremos mucho a la cumpleañera. –Hizo un puchero Kusuda-san.
-Yo también las extrañaré, créeme no es bonito estar apartada de tu familia en tu cumpleaños. –Nanjo-san abrazó por la cintura a su esposa. –Prometo llegar lo más temprano que pueda.
-¿Lo prometes Yoshino-mamá? –Kusuda-san levantó en brazos a su pequeña, acercándola hacia su otra madre.
-Lo prometo, Yoshimo-chan. –Con suma delicadeza, Nanjo-san entrelazó su dedo meñique con el de su hija. –Terminando el evento vendré a casa de inmediato, ¿De acuerdo? –Kusuda-san asintió con una sonrisa en su rostro.
-Cuidado en el camino.
Un beso fue la despedida de ambas mujeres.
-Perfecto, hora de irnos Yoshimo-chan. –Kusuda-san preparó el canguro para transportar a su hija, más la pañalera. –El tiempo corre.
Sin más Kusuda-san y su hija, dieron inicio a su misión del día de hoy.
Aina PDV
-Veamos, ¿Qué le he regalado hasta ahora a mi esposa? –Murmuré.
-Aretes, collares, perfumes, anillos, eh… -Mi mejor amiga miraba la lista que le di. -¿Ropa interior?
-Más especifico, un baby doll –Mimorin miró por sobre el hombro de su novia.
-¿Qué otra cosa puedo regalarle? –Pregunté frustrada.
-Mm… -Soramaru por alguna extraña razón miraba a mi hija fijamente. –Podrías vestir a su hija de ese león que siempre dibuja.
-O de Panpaka. –Esta vez comentó Emitsun.
-Es una buena idea… -Susurré. –Pero… ¿Dónde conseguiré el disfraz?
-Puedo hacerlo. –Ucchi de inmediato habló.
-¿E…En serio? –Pregunté incrédula.
-¡Por supuesto! –Dibujó una gran sonrisa. –Además, tenía planeado en hacer varios disfraces para Yoshimo-chan.
-Gracias Ucchi. –Sonreí agradecida. -¿Qué otra cosa debería darle?
-Deberías irte por lo romántico. –Se notaba la emoción de Rippi.
-Y lo sexual. –No hace falta decir quien dijo aquello.
-Shika-chan, eres una pervertida… -Fruncí el ceño.
-Kussun, Kussun, ¿Crees que no me doy cuenta sobre tu frustración sexual? –Sonrió con superioridad.
-No sé a lo que te refieres.
-¿Hace cuanto que estás en abstinencia? –Preguntó burlona.
-Cinco…meses…
-¿Cómo es que sigues viva? –Mimorin rió.
-Fuerza de voluntad Mimorin, fuerza de voluntad. –Traté de excusarme.
-Yoshimo-chan no les ha dado la oportunidad de hacerlo, ¿Cierto? –Soramaru se unió a la burla.
-Uh… -Desvié mi mirada. –Tal parece que a Yoshimo-chan no le gusta compartir a Yoshino…
-Entonces aprovecha esta noche y haz algo con esa frustración. –Pile-chan rió suavemente.
-Si esa es la idea, debo comprar ropa interior nueva y un par de cosas más. –Le di a Yoshimo-chan el peluche que había tirado.
-¿Qué tipo de cosas?
-Lo sabrán dentro de muy poco tiempo, así que por ahora hay que mirar las tiendas y ver si encuentro algo que me llame la atención.
Yoshino PDV
-En muy poco tiempo empezará el evento, Nanjo-san. –Una chica del staff avisó apurada.
-Gracias. –Sonreí.
Ya estando preparada, me encaminé hacia el escenario, pero me detuve por un momento al ver las flores que habían en cierta área.
-Aina… -Susurré. – ¿Cuándo hiciste esto? –Me acerqué a las flores amarillas.
-¿Nanjo-san? –Algunas chicas del staff me miraban desde la distancia.
-¡Lo siento! –Sin más seguí caminando.
Saludé cortésmente a todas las personas que me topaba y agradecí sus felicitaciones con una sonrisa plasmada en mi rostro.
Desde el escenario podía escuchar claramente al público gritar mi nombre, aun con la sonrisa en mi rostro, salí de mi escondite, dando inicio al evento con "believe in myself".
Aina PDV
-Por fin, he encontrado lo que necesitaba. –Dentro de una vitrina se encontraba mi objeto de interés.
-Ya era hora. –Soramaru bufó con cansancio. –Hemos recorrido todas las tiendas del centro comercial.
-Terminamos justo a tiempo. –Miré mi reloj de muñeca. –Solo tengo que preparar la cena y decorar el departamento.
-Esta noche solo felicitaremos a Yoshinon por mensajes de textos, mañana le daremos nuestros regalos. –Asentí a las palabras de Shika-chan. –No nos defraudes Kussun, hoy es tu noche y debes aprovecharla.
-No lo haré. –Levanté mi puño. –Ahora a comprar aquello.
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-Perfecto, todo está en orden. –Sonreí orgullosa.
Unas cuantas velas aromáticas estaban esparcidas estratégicamente por todo el departamento, coloqué pétalos de rosas tanto en la habitación como en el baño.
Arreglaba los últimos detalles en la mesa, balaceándome al ritmo de la música de fondo en el proceso.
-Listo, he terminado. –Sequé el sudor inexistente de mi frente. – ¿Qué te parece la decoración Yoshimo-chan?
Mi pequeña se encontraba en su silla de bebé, siendo custodiada por nuestras mascotas.
-¿Crees que a Yoshino-mamá le guste? –En respuesta ella balbuceó. –Eso espero… -Esta vez la cargué en brazos. –Yoshimo-chan… -La cargué de tal manera que ella mirara mi rostro. -¿Podrías compartir a Yoshino-mamá hoy con Aina-mamá?, mamá se ha sentido un poco solitaria sin Yoshino-mamá… -Hice un puchero.
Nuevamente balbuceó, como si tratara de comunicarse conmigo.
-¿Lo harías? –Estiró sus pequeñas manos hacia mis mejillas. -¿Eso es un sí? –Apretó mis mejillas. –Lo tomaré como un sí.
Un sonido en la entrada se dejó escuchar por el departamento, aun con Yoshimo-chan en brazos, me dirigí hacia aquel lugar, adivinando de quien se trataba.
La puerta se abrió, dejando ver a mi esposa.
-Estoy en casa. –Su voz se escuchaba un poco ronca.
-Bienvenida cumpleañera. –Me acerqué a ella para recibirla adecuadamente.
Besé suavemente sus labios, acariciando su antebrazo en el proceso.
-¿Qué tal estuvo tu tarde? –Pregunté una vez que nos separamos.
-Maravillosa. –Yoshino besó la frente de nuestra hija.
-Me alegro escuchar eso. Ahora ven, tengo una sorpresa para ti. –Tomé su mano y la guíe hasta la sala.
Sonreí victoriosa en cuanto escuché un jadeo de sorpresa venir de ella.
-¿Te ha gustado? –Pregunté, solo para asegurarme.
-Me ha encantado. –Sus hermosos brillaban. –Gracias Aina.
-Espera, aun no terminan las sorpresas. –La lleve a la cocina. –Yoshino, ¿Serias tan amable de acompañarnos en esta velada?
-¿Cómo negarme a tales hermosas acompañantes? –Negué con mi cabeza, divertida por la situación.
Dejé a Yoshimo-chan en su silla especial. En un gesto de caballerosidad aparté la silla para que Yoshino pudiera sentarse.
-Gracias, cariño. –Solo imité su sonrisa.
Entre conversaciones y risas pasamos el resto de la velada con tranquilidad, compartiendo miradas furtivas, caricias indiscretas…
Tal parece que ambas estamos pensando en lo mismo.
-Yoshino… -Susurré deseosa.
-Voy a ir a dormir a Yoshimo-chan, ¿Podrías preparar el baño? –Asentí bobamente ante su petición. –No tardo, ¿Si? –Antes de irse, me guiñó el ojo.
-¡Esta es mi oportunidad! –Alcé un puño.
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Tragué saliva nerviosa, me sentía como si esta fuera nuestra primera vez y a mi vista no era la única que se sentía de ese modo.
Yoshino mordisqueaba su labio inferior, dudando si debería dar el primer paso o no.
La confianza regresó a mí al ver tal escena delante de mí.
Atraje el rostro de Yoshino hacia el mío y la besé como si no hubiera un mañana. Mis manos buscaron piel descubierta que acariciar.
-Aina… -Sus manos se encargaron de arañar mi espalda.
Nuestros besos, nuestros jadeos y nuestras respiraciones, eran lo único que se escuchaba en la habitación.
Palabras de amor fueron susurradas con fervor, deliciosos escalofríos recorrían nuestros cuerpos, besos largos que te roban el aliento…
Eso era muy poco a como realmente se sentía todo.
Un grito de placer fue lo que culminó aquella bella muestra de amor…
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-Ten. –Extendí una pequeña caja hacia su dirección.
-¿A…Ah?
Reí para mis adentros al saber que aun se encontraba jadeando.
-El regalo verdadero de Yoshino-mamá. –Respondi a su silenciosa pregunta. –Vamos ábrelo.
-S…Si. –Hizo lo indicado.
Una pulsera bañado en oro blanco se encontraba dentro de la cajita.
-¿Te ha gustado? –Pregunté un poco insegura.
-Es hermosa, Aina… -Sonrió.
-Los dijes que ves aquí representa a cada una de nuestra pequeña familia. La pelotita de soccer es mío, el biberón es de Yoshimo-chan y el tuyo es el control de una consola. –Expliqué. –Te he regalado esto porque así sentirás que tu familia está contigo aun cuando estemos alejadas.
-Aina…
-Te amo Yoshino, y siempre te amaré. –Solté con seguridad.
-Yo también te amo, no sabes cuánto… -Rodeó con sus brazos mi cuerpo. –Gracias, este ha sido el mejor cumpleaños que he tenido. –Susurró.
-Los demás cumpleaños no se compararán a este. –Mi sonrisa se agrandó al escuchar su risa.
-Entonces esperaré tus futuras sorpresas, cariño.
-Oh créeme no sabes lo que te espera.
Otro cumpleaños más que fue celebrado correctamente y como se debe. Prometo que cada cumpleaños será mejor que el anterior.
Mientras pueda ver esa hermosa sonrisa tuya, haré de todo para que permanezca siempre en tu rostro Yoshino.
Haré hasta lo imposible para protegerla.
-Feliz cumpleaños, Yoshino…
~CONTINUARÁ~
