* Emily Tobar Sebastian es todo un enigma, gracias por tu apoyo constante =)

* Lety BL Me alegra que te gustara. Aquí tienes la actualización ;)

* brendaledesma33 Sí, Blaine es muy dulce y tierno, sólo necesita alguien a quien poder darle todo ese amor que lleva guardado. Kurt se dará cuenta de sus sentimientos poco a poco, aunque habrán dudas. Sebastian es una caja de sorpresas que pronto será descubierta.

* Soledad Rodriguez Muchas gracias! Siempre me motivas =) Sebastian es sinónimo de problemas.

* DomiCrissColfer Me da mucha alegría que te guste tanto Domi! Sebastian sabe como hace las cosas, pero Blaine dirá algo importante y hará que Kurt esté más atento.

* Georgi G Blaine ama a Kurt y se lo va a demostrar siempre *-* En esa plática le revelará algo importante a Kurt.

* Gabriela Guadalupe Gracias por seguir apoyando y seguirte emocionando.

* Candy Criss Blaine merece ser feliz :) Kurt tiene algunas dudas no por Blaine, sino por como ha sido Sebastian con él siempre, pero todo se irá descubriendo.


CAPÍTULO 26:

"Ya No Quiero Sufrir"


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- Son pocos los momentos de felicidad que tengo, ¿por qué tienes que arruinar uno de ellos? – inquirió molesto.

- No te pongas así Blaine por favor – lo abrazó más fuerte.

- Es que no entiendo por qué tienes me mencionarlo, no quiero hablar de la persona que me atormenta a diario.

- Justamente de eso quiero hablar, lo estuve observando toda la semana y no hubo nada fuera de lo común, a penas ustedes y si cruzan palabra y es sobre cosas del trabajo.

- ¿Me estás llamando mentiroso?

- No Blaine! Sólo quiero que hablemos de eso. ¿Por qué todo tiene que ser tan complicado?

- Porque soy complicado y lo sabes, así que mejor suéltame – intentó zafarse del abrazo – Kurt déjame ir.

- No, tú no vas a ninguna parte – lo sujetó con más fuerza y cruzó sus piernas por encima de las del ojimiel aprisionándolo por completo – no te pongas así, me duele que quieras alejarte de mí.

- Y a mí me duele que pienses que soy un mentiroso. Sebastian me insulta y me ofende todos los días y ahora está arruinando mi fin de semana. Lo odio tanto!

- Las personas buenas no odian y tú eres bueno, eres dulce – empezó a besarle el rostro – cariñoso, hermoso, maravilloso. No permitas que nadie te quite eso y te deje amargura en su lugar. Blaine te quiero con todas mis fuerzas y deseo verte bien. Respira profundo y cálmate, ¿si? – el ojimiel asintió con la cabeza – gracias cariño, gracias – Esperó a que estuviera tranquilo - ¿podemos hablar entonces?

- Siempre me ofende, dices que no lo has notado, claro que no lo has hecho, porque él no es ningún idiota, no lo grita ni lo hace notorio. Cuando me habla por alguna razón, es ahí cuando suelta sus insultos, o cuando pasa alado mío o simplemente desde su escritorio sentado mientras trabaja. Estoy tan cansado de eso y que no me creas es… - soltó un bufido - ¿Qué tengo que hacer? ¿Grabarlo con el celular? ¿Ponerle un micrófono? ¿Qué?

- No tienes nada que hacer, es sólo que creí que te agredía, gritaba, algo así… No sé realmente, entonces vi todo aparentemente tranquilo y me confundí.

- ¿Me crees?

Kurt tenía muchas dudas, pero Blaine siempre había sido honesto, una pelea interna se debatía en él – sí, te creo – contestó, aunque no estaba seguro – Es difícil pensar en Seb comportándose así porque desde que llegué siempre fue atento y amable, pero te creo.

- Eso es contigo, porque eres hermoso, sexy y él tiene los ojos puestos en ti. Pero en cambio yo soy horrible y al parecer le molesta la gente fea.

- Detente ahí Blaine, ¿quién ha dicho que eres feo y horrible? Eres hermoso, sólo veo la mitad de tu rostro, pero es precioso, tus facciones son perfectas, tu…

- Eso no es lo que él piensa y honestamente sólo tú puedes decir eso, porque sí soy feo, no soy ciego y él no pierde oportunidad de recordármelo. Además no es la primera o única persona que lo ha hecho. Muchas personas me han dicho toda clase de insultos y ofensas por lo horrible que luzco.

- Por Dios Blaine, eso no es verdad. Gente estúpida y ciega.

- El ciego eres tú, porque me quieres no me ves así.

- Blaine, siempre te vi atractivo, no de ahora que somos novios, no de cuando nos hicimos amigos, desde que te conocí. Me gustaste, me gustas y te lo he dicho en muchas ocasiones.

Santana apareció en ese momento con bebidas para los tres – mejor consíganse una habitación – dijo en tono sugestivo al ver como Kurt sostenía a Blaine con los brazos y piernas aprisionándolo totalmente contra su cuerpo. El ojimiel se sonrojó por completo y el castaño al entender también sintió sus mejillas arder.

- No es lo que piensas.

- Sí claro Hummel. Ya mismo llegan al orgasmo y no es lo que pienso.

- SANTANA! – dijo Kurt y Blaine se movió avergonzado para que lo soltara. El ojiazul le quitó las piernas de encima, pero no soltó el agarre con los brazos – No le hagas caso cariño, ella es así, ya te acostumbrarás.

La chica rió – fue lindo ver a Blaine ruborizado – se sentó junto a ellos y les entregó sus bebidas.

- Como te habrás dado cuenta, es muy honesta y directa, así que tal vez a ella sí le creas.

- ¿Qué cosa? – preguntó la morena intrigada.

- ¿Qué piensas de Blaine físicamente? – el ojimiel lo miró asustado y luego miró a la chica.

- No sé a qué viene la pregunta, pero es atractivo, tiene lindas facciones, ojos hermosos en verdad, bueno aunque sólo le veo un ojo, pero es hermoso, el color, la forma, las largas pestañas, ya quisiera tener pestañas como esas. Y bueno su cuerpo está bien, lo sabe porque alguna vez se lo dije.

- ¿Cuándo se lo dijiste?

- Tranquilo Hummel, que no pienso robártelo – rió – fue un día que nos topamos en la playa, él estaba de espalda y le hice un cumplido a lo bueno que está y al increíble trasero que tiene.

- Ninguno de los dos me había contado sobre ese encuentro.

- Olvídalo, fue un encuentro y ya. Bueno, siguiendo con lo que me preguntaste, Blaine está muy bien. Si me gustaran los hombres, definitivamente saldría con él. Lo único que le cambiaría es el cabello, tiene un cabello muy bonito, pero está descuidado, creo que necesita un buen corte, es todo.

Kurt sonrió - ¿lo ves? ¿Ahora me crees?

- Yo… ah… es que…

- ¿Qué pasa? – inquirió la chica.

- Que Blaine piensa que es feo, y un montón de cosas despectivas sobre él.

Santana se acercó al ojimiel y lo tomó de la mano – Blaine, no sé quién te dijo eso, pero te aseguro que está en un error, eres muy guapo, realmente eres atractivo y sabes que yo no miento, ni aunque mi vida dependiera de ello – colocó la mano que tenía libre sobre los alborotados rizos y el ojimiel empezó a respirar nerviosamente – sólo arregla un poco tu cabello – lo observó y se dio cuenta de que se estaba poniendo tenso – hey, no voy a moverlo, tranquilo, eres mi amigo y te respeto. Veré tu rostro completo cuando decidas mostrarlo – le dio un beso en la mejilla y le soltó el cabello.


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Disfrutaron del resto del fin de semana y Santana no perdía oportunidad de hacerle cumplidos a Blaine y Kurt fue sumamente cariñoso, no tenía ningún problema en demostrarle a su novio su afecto en público.

Al atardecer regresaron, Blaine y Kurt fueron al departamento del primero para compartir algo de tiempo a solas.

- Gracias por todo amor! – el ojimiel se puso nervioso al darse cuenta de cómo había llamado al castaño.

El ojiazul le sonrió y lo besó tiernamente – eres muy dulce, me encantó que me dijeras así – el moreno lo abrazó contra su cuerpo – "eres mi amor" – se sonrieron y volvieron a besar.

Kurt estaba preparando un poco de té helado y notó que Blaine tenía ya un rato de que había entrado al baño y no salía ni se escuchaba ningún ruido y se suponía que sólo iba a lavarse las manos, así que se dirigió para allá y observó como Blaine se miraba en el espejo y removía un poco su cabello.

Avanzó hacia él y lo abrazó por la cintura - ¿me vas a dejar que te lo corte?

- No Kurt…

- En dos ocasiones me prometiste pensarlo y hasta dijiste que tú mismo lo harías, pero no lo has hecho.

- ¿Tanto te molesta o te desagrada?

- Blaine, ¿por qué siempre tienes que pensar que hay algo malo contigo o que los demás ven cosas desagradables de ti?

- Tal vez porque me lo han dicho tantas veces que es así como me siento y es lo que creo.

Kurt suspiró – pero no es así, tienes que dejar el pasado atrás, olvídate de las cosas malas que ocurrieron y de las personas que no valen la pena.

- No es fácil Kurt, no es como simplemente quitar un disco viejo y poner uno nuevo. No puedo eliminar los recuerdos como si borrara la tarjeta de memoria del celular.

- Lo sé, pero no puedes aferrarte a eso tampoco, es como si tuvieras zapatos nuevos y no los usaras porque no quieres tirar los viejos, aunque estén ya todos rotos.

Aprovechó que ambos estaban reflejados en el espejo – mírate, tu rostro, tu piel, tus rasgos, todo es tan hermoso. Aleja las voces del pasado y enfócate en el presente, enfócate en tu reflejo.

- Kurt…

- Si lo que ves es lo que otros te dicen, entonces no dejaré de decirte todos los días lo bello, hermoso, precioso, guapísimo y atractivo que eres – el ojimiel suspiró y el castaño le sonrió, luego tomó los largos rizos con sus manos – mira, si lo cortamos así y le damos esta forma – empezó a amoldárselo para darle al moreno una idea – ¿ves la diferencia? Tu cabello es hermoso y así arreglado vas a lucirlo mejor. ¿Qué dices? ¿Me dejas cortártelo?

- Confío en ti – dijo casi en un susurro.

- Gracias! – esbozó una gran sonrisa y luego lo abrazó – te quiero tanto Blaine – le besó la mejilla – no te vas a arrepentir, gracias por confiar en mí.

El ojiazul empezó a cortar y dar forma, Blaine sólo lo observaba y miraba su reflejo en el espejo – Tengo que trabajar de este lado cariño – dijo antes de tomar la parte del cabello que le cubría el rostro al moreno. Éste asintió con la cabeza y colocó su mano en la cara tapándose. Kurt sintió un nudo en la garganta al verlo hacer eso, quiso decir algo, pero no pudo.

- Listo! ¿Te gusta?

- El ojimiel sonrió – sí, me gusta mucho, gracias!

- Me alegra inmensamente que sea así – le devolvió la sonrisa.

Por la mejilla del moreno rodaron varias lágrimas - ¿Qué ocurre Blaine?

- A veces quisiera poder ver mi rostro completo… No… no me hagas… caso.

- Podemos quitarlo un poco – trató de apartarle algo de cabello pero el ojimiel lo detuvo.

- Ni siquiera lo intentes – gruñó.

- No tienes por qué ponerte así – soltó su brazo del agarre del moreno – creo que es mejor que me vaya – se dio la vuelta y salió del baño, siguió cruzando por el departamento sin detenerse y llegó hasta la puerta principal – hasta mañana Blaine, nos vemos en el trabajo.

Caminó hasta llegar a la calle principal, estaba esperando un taxi cuando un mensaje llegó a su celular, lo revisó y vio que era de Blaine.

* Lo lamento =(

El ojiazul guardó su celular y llamó al taxi que pasó en ese momento. Iba camino a su departamento cuando recibió otro mensaje.

* Por favor no te vayas.

Estaba cerca de su departamento cuando respiró profundamente – señor, por favor, regresemos. Necesito que me lleve al lugar de donde vinimos.

:::::::

Al llegar corrió a buscar al ojimiel, la puerta estaba abierta así que entró y revisó el lugar, pero no había nadie. Salió a toda prisa y empezó a recorrer las calles. Recordó que cuando Blaine se sentía mal, siempre iba a la playa… caminaba mirando con atención en todas direcciones, a lo lejos divisó a un hombre sentado en la arena. Avanzó un poco más y vio que tenía las piernas recogidas y la cabeza enterrada entre las rodillas, su cabello rizado se movía y alborotaba al ritmo del viento, respiró y corrió hacia él.

- No me vuelvas a asustar así – dijo mientras lo abrazaba con fuerza.

- ¿Qué haces aquí? Te vi subirte en el taxi – el ojimiel negó con la cabeza – no podía dejarte, alejarme así simplemente.

- Perdóname por favor.

- Creo que reaccioné mal y…

- Nooo, fui yo el que actuó mal. Tú sólo me ayudas y me das tu amor y yo destru… - fue callado por un beso.

- No te merezco Kurt.

- Nunca digas eso – lo tomó de la barbilla y empezaron a besarse mientras con sus dedos limpiaba las lágrimas que el ojimiel derramaba. Lo hizo acostarse lentamente sobre la arena y él se acomodó a un lado, pero colocando su pecho sobre el de su novio. Era un beso dulce en el que ambos se decían lo mucho que significaban para el otro. Cuando se separaron, el castaño puso su cabeza en el pecho del ojimiel y lo abrazó, dicho abrazo fue correspondido de inmediato.

- Voy a mostrarte…

- No quiero que lo hagas, hasta que realmente quieras y te sientas listo para hacerlo.

- Nunca voy a estar listo Kurt.

- ¿Me amas? ¿Confías en mí?

- Sabes que sí, ambas cosas sí.

- Entonces en algún momento vas a estar listo – levantó la cabeza y se acomodó para volver a besarlo. El beso siguió siendo dulce y romántico, sus lenguas danzaban al ritmo de la música interna que producían sus corazones. Ambos respiraban con dificultad pero no se separaban hasta que el beso se volvió más profundo.

El castaño soltó el aire retenido y casi sin poder hablar susurró – de… debemos ir…nos.

- Sí – contestó el moreno en las mismas condiciones – empie…za a… a poner…se oscuro.

Se tomaron de la mano y caminaron hacia el departamento en donde platicaron sobre lo sucedido y luego tuvieron una larga sesión de besos.


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Al día siguiente en la oficina, ambos se encontraron a la puerta del ascensor, luego de que entraron, Kurt lo tomó al ojimiel por la cintura y empezó a besarlo. Sabían que tenían tiempo porque debían subir muchos pisos, sólo esperaban que nadie detuviera el ascensor en algún momento.

Ambos se separaron y se miraron a los ojos. La mirada del moreno tenía un brillo especial que el castaño nunca había visto antes – eres tan hermoso Blaine – le sonrió y volvieron a besarse por unos segundos, lo miró fijamente y con sus labios casi rozándose pronunció – te amo.