Cuando menos me di cuenta estaba en el hospital, todo en este día había pasado tan rápido. Me senté en la sala de espera, respire hondo y traje a mi mente todas las imágenes de lo sucedido hace algunas horas.
Primero encontrar a esa mujer, comprobar que estaba viva, traerla al hospital, revisar cada lugar para encontrar una pista, poner de cabeza a Storybrooke para saber si alguien la conocía. Luego la ola de preguntas sobre que haríamos con ella. Durante todo ese tiempo solo una cosas era clara en mi mente de alguna manera extraña ella había conocido a Henry en sueños, y yo debía de averiguar el por qué.
-¿Emma estas bien?- me preguntó Mary Margaret, realmente tardo bastante tiempo en llegar
-Sí, algo cansada
-Es casi hora de la cena, deberíamos irnos
-No, me quedare- Las palabras salieron de mi sin pedir permiso, y sonaban absurdas y sin sentido, no tenía caso quedarme en el hospital después de todo
-Emma, tienes que descansar- me dice ella con la preocupación escrita en todo su rostro
-Supongo que es verdad- termine por suspirar pesadamente, me levante de mala gana y como si lo que me pidieran supusiera un imposible mis pies parecían volverse de plomo a cada paso
-¿Has descubierto algo sobre la identidad de esa mujer?
-Nada todavía, sigo buscando
-¿Hay posibilidades de que sea un forastera?
-No lo sé, Whale no me ha dicho nada acerca de su estado. Yo lo dudo, parecía estar ahí, protegida por algún tipo de barrera mágica
-Mañana tu padre y yo te ayudaremos a buscar
-¿Tú?- mi voz sonó más dura de lo que pretendía- La alcaldesa no tiene tiempo para estas cosas
-Bueno puede que esto signifique peligro para los habitantes de Stoorybrooke, así que entre más rápido sepamos quien es, será mejor para todos
-¿Y por qué piensas que ella es un peligro?, por lo que sabemos podría necesitar de nuestra ayuda- de un momento a otro y sin motivo me pongo a la defensiva
-No descartó esa posibilidad pero más vale estar preparados
-¿Preparados para qué?, para lo que una mujer que está en coma pueda hacer
-Emma basta, solo intento hacer lo mejor, proteger al pueblo es nuestra prioridad. No sabemos quién es ella, y tanto puede estar en peligro como ponernos en peligro a todos. Tu más que nadie debería de pensar en ello- tiene razón y me molesta
-Descubriré quien es. Pero no la investigare como a una criminal, buscare para que regrese al lugar al que pertenece
-Emma- me dice con tono dulce y se pone de puntitas para darme un beso en la frente- Tu corazón está lleno de bondad. Mantenlo así ¿De acuerdo?- asiento lentamente mientras mi cuerpo se queda rígido, por dentro me siento tan vulnerable como una niña de cinco años- Vamos a casa- Mary Margaret me toma de la mano y me lleva hasta la camioneta de David
El viaje a casa lo hacemos en silencio, me siento culpable por no poder devolver cualquier palabra que demostrara mi afecto. Pero aun después de tantos años juntos como familia es complicado decir que los quiero. Son mis padres y son personas excelentes, he asimilado la idea de que me hayan abandonado, pero aún hay algo que me impide decir lo que siento, quizá sea el hecho de que pase 28 años ocultando mis sentimientos, evitando querer a alguien. O es otra cosa, no lo sé, pero me esforzare, después de todo, nosotros no lo merecemos.
-Llegamos- dice con una sonrisa que no llega a sus ojos. Yo me muerdo el labio, sé que de alguna manera la lastime
-¿Por qué no te quedas a cenar?, podrías llamar a David
-¿Segura? ¿No estas cansada?
-Vamos será algo agradable, además a Henry le encanta cenar con sus abuelos- sonrió y le tiendo el celular para que marque a David. Media hora después estamos reunidos los cuatro en la mesa, para disfrutar la cena que amablemente Mary Margaret me ayudo a preparar
-¿Neal no va a venir?
-No llamo hace un rato y dijo que se tenía que arreglar algunos asuntos en el trabajo- se adelanta a contestar Henry
Cenamos y tenemos una plática amena, la comida satisface nuestros estómagos, al final, para tomar el postre nos vamos a la sala a disfrutar de una película.
-Gracias Emma ha sido una bonita velada
-Ya lo creo, desde que estoy con Neal no habíamos disfrutado de una cena solo nosotros cuatro
-Eso sucede cuando te casas- dice David y provoca la risa de los cuatro
-Nosotros nos vamos, que ya es noche- un intercambio de abrazos y besos siguen sus palabras
-Vayan con cuidado- grita Henry antes de cerrar la puerta
-Ma, yo también me voy a dormir
-Antes debes de revisar a seeker
-Sí, no lo olvido, descansa- me da un beso de buenas noches y sube corriendo a su habitación, recuerdo que no le contado sobre la mujer, pero no lo quiero alterar, así que decido guardarme la noticia para mañana.
Me levanto y voy por el cuaderno de pasta negra, paso varias veces mi mano sobre la superficie, no puedo evitar pensar que estoy invadiendo la privacidad de alguien, pero solo así puedo encontrar a quien le pertenece. Abro las páginas donde me quede la noche anterior.
Hablar de mi padre o de mi madre, explicar nuestra relación o tantos recuerdos, resulta casi imposible. Las risas o los momentos de felicidad se ven opados por el abuso y la traición. Pero todo aquello no justifica lo que hice, sin importar las circunstancias yo no debí de haberlo hecho. Primero mi padre, era bueno conmigo y fue la única persona que se mantuvo a mi lado sin importar nada, de manera despreciable, tome su vida para convocar una maldición para una venganza que ahora comienza a carecer de significado. Y luego está ella, mi madre, nuestra relación nunca fue la mejor, pero era porque no tenía corazón, unos instantes antes de morir pude sentir su amor, si algo pudo haber sido diferente nunca lo sabré el pasado no se puede cambiar, sin importar lo poderosa que seas. Ahora los dos están muertos y yo me he quedado sola, ellos eran todo lo que tenía.
Creo que ellos son con las primeras personas que debo disculparme. Realmente lo siento tanto, y espero que desde donde estén puedan perdónenme, aunque sé que no me lo merezco. Si tuviera una segunda oportunidad haría todo para arreglar las cosas…
Termino de leer y tanto mi mente como mi corazón comienzas a sentir terror. La persona que escribió este libro, de alguna manera asesino a sus padres, se manchó las manos con la sangre de las personas que le dieron la vida. La idea me provoca náuseas y me hace sentir mal, ¿Cómo era alguien capaz de hacer algo así?, cierro el libro y lo lanzo a un rincón en la sala. No quiero leer nada más, no quiero saber qué otras cosas horribles hizo, ahora sé que no va a tener fin la lista de crímenes.
Me meto a la cama, sola y asustada, quisiera tener a alguien a mi lado, pienso en Neal, pero desecho la idea de inmediato él no es suficiente. Por una mala jugada de mi mente pienso en la mujer que hora está en una fría cama de hospital y tan sola como yo. Por todo lo que sé ella misma podría haber escrito ese libro y a pesar de todo me parece mejor consuelo que cualquier otra persona, por lo menos me podría explicar porque hizo esas atrocidades y quizá yo podría entender, con cualquier otro estaría igual que en este momento.
Cierro los ojos y me obligo a dormir, aunque no funciona hasta varias horas después, para cuando despierto Neal está a mi lado, compruebo el reloj y veo que son las 5:30, sé que será inútil volver a dormir, así que me levanto y tomo una ducha. Bajo a la cocina y me preparo una taza de caliente café, que mi cuerpo pide a gritos. Minutos después seeker viene a hacerme compañía, acaricio sus orejas y lo alimento, hago una nota mental para comprarle algún juguete como recompensa. Luego de olfatear el cuaderno encontró a la mujer, me doy cuenta de lo que estuvo en mi nariz este tiempo, ella escribió en ese cuaderno, la misma persona que cometió esos crímenes, la misma que por alguna razón Henry ve en sus sueños.
La idea de que mi hijo tenga que ver algo con esa mujer me aterra, por lo que he leído ella puede ser un peligro, una voz dentro de mí me dice que no lo es, pero no puedo estar tranquila, tengo que descubrir quien es y que tiene que ver con nosotros.
Recojo el cuaderno, garabateo una nota para explicar que tenía que salir por cosas de la oficina, luego salgo a toda velocidad rumbo al hospital. Buscó a Whale, y aunque aún es temprano lo encuentro con facilidad.
-Supongo que ha venido a comprobar a la desconocida
-¿Has encontrado algo?
-Es un caso curioso. Hicimos harías pruebas, y todo parece estar normal, solo que hay un ligero problema… Ella no tiene corazón
-Disculpa ¿Qué?
-Ya escuchaste, donde debería estar su corazón solo hay un hueco, tampoco hay latidos
-¿Por eso está en coma?
-No. Yo no soy un experto en esas cosas, pero una persona puede vivir sin un corazón, y llevar una vida normal, así que el que este dormida es por otro motivo
-Magia ¿verdad?
-Es probable, así que deberías de llamar a la madre superiora o al señor Gold para entender lo que pasa con ella.
-¿Se puede quedar aquí?
-Por supuesto, incluso para mí es un caso interesante, un cuerpo sano, pero sin un corazón o una mente… es fascinante- su expresión me asquea
-No trates nada Whale, te lo advierto. No es un objeto de tus experimentos, así que si descubro que le has hecho algo pasaran un tiempo tras las rejas ¿quedo claro?
-Solo estaba marcando un punto- me dice en tono serio, mientras comienza a llenar unos papeles- Ahora señorita Swan, si no le importa tengo pacientes que atender- no me fío de él
-Estaré al pendiente- lanzó como una advertencia
Me dirijo a la habitación donde esta ella, entró y solo veo una intravenosa en su brazo, los demás supongo que es innecesario pues no tiene latidos que indiquen su estado. Tomo una silla y me siento a su lado, no sin antes pasar un mechón de cabello negro detrás de su oreja.
-¿Quién eres tú?- le pregunto aunque sé que no me puede dar una respuesta- ¿Necesitas de mi ayuda? ¿Qué harás cuando despiertes?- mis palabras se quedan suspendidas en el aire, pero sé que hare- Te voy a ayudar- le digo antes de salir, como una promesa que estoy determinada a cumplir
