Los personajes son de Sthepanie Meyer, la historia es mia.

Gracias a yasmin-cullen, Ale74, Guest, Emma, Melania, Robmy, SkyAngel, vivicullenhaleswan, caritoformaster, vane-joaa, Rocio16 Swan, sus reviews son muy importantes para mi.

Yasmin-cullen te comprare una peluca jajajajaja, Ale74 mira que eres mala amenazándome con Jane y su forma de darme tus recuerdos jajajaja, no te preocupes, no dejare que esten con la duda mucho tiempo.

Nos leemos abajo!


Capitulo 25

Bella POV

- ¡Mami! –el grito de Diego resonó por la cabaña, lo abrace con fuerza escondiendo su rostro en mi pecho, odiando el ardor en mi brazo izquierdo, mordiendo mi labio para evitar soltar un grito de dolor.

- Oh que pena –se lamentó Tanya- falle, pero no lo hare de nuevo.

Cerré los ojos y mientras escuchaba los sollozos de Diego solo pude rezar, suplicar para que nada le pasara, para que saliera de aquí a salvo…

La puerta estallo y algunos pasos se escucharon, Tanya grito, y luego alguien puso una mano en mi hombro, levante la mirada para encontrar los ojos preocupados de Jasper, mire a mi alrededor viendo a sus hombres sujetar a Tanya que gritaba y amenazaba.

- Jasper –murmure y él se arrodillo en el suelo para abrazarnos, agradecí ese abrazo, lo necesitaba para saber que era verdad- ¿Cómo nos encontraste?

- Te seguí, tengo el sueño muy ligero y te escuche cuando cerraste la puerta, llame a todos los que pude encontrar y nos reunimos afuera, pensé que estabas muerta cuando escuche el disparo –me tomo la cara entre sus manos y me miro con furia- vuelve a hacer algo así de estúpido y te juro que te encerrare en un cuarto acolchado.

- Ella lo tenía –le conté- me dijo que no le dijera a nadie, que le haría daño… no quería arriesgarlo.

- Lo sé –suspiro, se levantó y me ayudo a levantarme pero las piernas me temblaban, Diego me miro y yo lo mire a él, estábamos juntos y a salvo.

Una sensación de confort me recorrió por completo y de un momento a otro puntos negros empezaron a llenar mi visión, me desmaye justo después de Diego.

Abrí los ojos lentamente, escuchaba un pitido rítmico a mi lado, mire la habitación completamente de blanco y fruncí el ceño, ¿Qué hago aquí? Los recuerdos empezaron a llenarme, mire mi brazo vendado, los cables que me conectaban a las maquinas, la aguja en mi brazo, suspire sentándome, estaba sola en esa habitación… ¿Dónde está Diego?

Me levante de la cama con esfuerzo, me quite todos esos cables que salían de mí y apreté mi brazo cuando saque la aguja, salí de la habitación mirando por todos lados y corrí a la sección infantil, vi el listado de paciente-habitación y cuando encontré la de Diego fui hacia allí.

Mi pobre niño estaba durmiendo, pálido y con el cabello revuelto, me acerque a él y acaricie su mejilla con cariño, el abrió lentamente los ojos y cuando me miro una enorme sonrisa ilumino su rostro.

- Hola mami.

- Hola cariño.

Él se movió un poco, lo suficiente para darme espacio para acostarme junto a él, y cuando lo tuve entre mis brazos suspire.

- ¿Por qué huiste Diego?

- Ellos son malos mami, querían llevarme muy lejos de ti, los escuche decir que eras mala y tú no eres mala –se estremeció un poco- salí por la ventana, había visto el camino por el que me llevo Esme y solo tenía que seguirlo, pero luego esa mujer mala me metió en su coche y me llevo a esa cabaña… Dijo que no te volvería a ver mami. –sus sollozos me rompieron el corazón, acaricie sus brazos y su cabello.

- Ya paso mi vida, ya no nos separaran de nuevo, te lo juro.

- Te amo mami.

- Yo también te amo tesoro.

Nos quedamos allí, en silencio, abrazándonos hasta que escuche su respiración acompasada, la puerta se abrió y vi a Edward entrar preocupado, se acercó a la cama y se arrodillo a mi lado.

- ¿Cómo pudiste hacerme algo así? –me pregunto, estire mi mano para acariciar su mejilla y él puso su mano sobre la mía.

- Tenía que ir a buscarlo, no podía dejar que nada malo le pasara por mi culpa.

Saco un papel de su bolsillo, el mismo papel que le había dejado esa mañana.

- Cuando desperté y vi esto… me desespere, pensé que te había perdido Bella, fueron momentos horribles, te busque y no te encontré, no sabía qué hacer, me sentí tan inútil.

- Shh Edward, no me paso nada, estamos bien… ¿Qué paso luego de que me desmaye?

- Jasper y sus hombres te trajeron al hospital, han pasado dos días desde entonces… Te operaron para sacarte la bala del brazo, y te pusieron una intravenosa para darte los nutrientes que necesitabas después de esos días en que no comiste ni dormiste. Tanya esta en un manicomio, Jacob está haciendo todo lo posible por hacer que se quede ahí de por vida. Esme y Carlisle han estado por aquí, pero no los he dejado verte ni a ti ni a Diego, y los chicos quieren asesinarte por estar de nuevo en un hospital preocupándolos.

- Ya veo –murmure asimilando sus palabras, él se levantó y me beso, un beso cargado de desesperación y miedo, un beso con un sabor agridulce que me hizo estremecer por completo.

- También te amare siempre –murmuro contra mis labios, levante el brazo sintiendo las punzadas de dolor y lo pase por su cuello para acercarlo más a mí. La puerta se abrió de nuevo y entraron todos los chicos, Edward se separó de mi un poco, lo suficiente para poder ver que los chicos respiraban agitadamente.

- ¡Estas condenadamente loca! –me grito Rose, la mire arqueando una ceja y ella solo gruño maldiciéndome entre dientes.

- ¿Cómo se te ocurre salir así de tu habitación? Jesús, pensamos que te había pasado algo –me dijo Emmett, yo solo pude reírme y ellos fruncieron el ceño.

- Jazz, Al, Emm, Rose, Jake, Embry, de verdad son estúpidos, ¿Dónde más estaría sino con mi hijo?

- Puedo recetarle medicamentos, se ve que está loca realmente –murmuro Embry cruzándose de brazos.

- Es que se cayó mucho cuando era pequeña –murmuro Jasper cómplice.

- Si, si, como sea, muchas gracias –no pude evitar sonreír cariñosamente mirándolos- por estar ahí cuando más los necesite.

- Te queremos, no hay nada que agradecer –me dijo Jake antes de reírse- por cierto, te perdiste el momento en que estos idiotas –señalo a Jasper y a Emmett- se enteraron que soy gay.

Las chicas se rieron mientras los chicos se enfurruñaban, mire a Edward que me miraba únicamente a mí, sin prestarle atención a nada más, le sonreí y el me correspondió con una sonrisa, ahí lo supe, tenía que dejar el pasado por completo, construir una nueva vida.

- Voy a vender mi casa –comente, todos se quedaron en silencio mirándome- pensé que era buena idea criar a mi hijo en ese lugar que estaba lleno de recuerdos de mi madre… pero me acabo de dar cuenta que necesitamos un lugar para crear nuevos recuerdos.

- Entonces… -Me insistió Edward con esperanza brillando en sus ojos.

- ¿Tienes espacio en tu casa para dos personas más?

Jadeos de impresión, risas, aplausos, todo sonó a nuestro alrededor, pero yo solo me percate de la amplia sonrisa de felicidad en el rostro de Edward.

- Para dos, o las que sean cariño –se acercó y me beso de nuevo.

- Hey, ella no se va a vivir contigo sin haberse casado –exigió Emmett. Le mostré el anillo de compromiso de mi mano y el abrió la boca sorprendida.

- ¡Boda doble! –grito Alice, todos la miramos extrañados mientras ella daba saltitos- Jazzy también me propuso matrimonio, y seria genial hacer una boda doble, tengo que pensar en la decoración, los invitados, los manteles… -y ella siguió hablando mientras todos salvo Jasper la ignoraban.

Alguien llamo a la puerta y luego Carlisle entro en la habitación, vi como Edward se tensaba y tome su mano, él la apretó suavemente.

- ¿Podemos hablar Isabella? –me pregunto Carlisle, cerré los ojos al escucharlo pronunciar mi nombre de esa manera, con ese tono suplicante.

- ¿Nos dejan solos? –les pregunte, ellos asintieron y salieron aun con esa mirada intrigada en su rostro, Edward fue el último en irse, y le sonreí un poco para darle confianza antes de que cerrara la puerta detrás de él.

- Yo… me alegro de que ambos estén bien –empezó a decir Carlisle- Diego tenía una ligera deshidratación y no había comido tampoco, pero ya está controlado… Bella, no sabes cuánto lo sentimos, Esme y yo, por todo lo que paso… No sé en qué momento esto se salió de control, solo quería hacerte saber lo arrepentidos que estamos… Nosotros…

- Carlisle –lo corte, el solo se me quedo mirando- No importa cuántas veces me pidas disculpas, ni cuanto lo lamentes, ni lo mucho que te afecta, no importa nada de eso porque no podrá borrar el pasado… Soy un ser humano Carlisle, y por eso no puedo perdonarlos, no sé si podré hacerlo, realmente no lo sé… Solo sé que no hare lo mismo que Esme hizo conmigo, no le diré nada a Emmett, él no tiene la culpa de nada y no merece sufrir por ello.

- Bella…

- No, Carlisle, fingiremos que nada a pasado cuando estemos frente a Emmett o los demás, pero nada será lo mismo, no te quiero en mi vida ni en la de Diego, no te quiero en mi casa, ni en mi boda… Te odio Carlisle, y odio aún más a Esme, es un sentimiento que me carcome por dentro, que es más fuerte que los buenos momentos que pasamos juntos… Nosotros solo fuimos fichas de ajedrez en un juego destructivo de Esme, Charlie y yo éramos las fichas principales, las que más daño les hicieron y no puedo olvidarlo, no puedo superar el saber que sin Esme, tal vez Charlie me habría amado, me habría abrazado después de que mama y papa se fugaran, de que me quedaría con Charlie y ambos seriamos felices.

- Ella se los está contando ahora, no tienes por qué fingir –me confeso, me quede estática mirándolo fijamente- Esme está afuera contándole la verdad a todos, es lo menos que podía hacer después de todo…

- Pero…

- Eres una buena persona Bella, nosotros nos iremos por un tiempo, iremos a algún lugar lejano a reencontrarnos, y les daremos el tiempo para sanar, no sé qué pasara en el futuro, solo sé que quiero empezar de nuevo, sin pasado, simplemente volver a ganarme tu cariño. –me sonrió un poco con lágrimas en sus ojos- ten una bonita vida Bella, espero que seas muy feliz.

Cuando Carlisle se marchó me quede allí, en completo estado de perplejidad, la puerta se abrió y Emmett entro, estaba llorando cuando se arrodillo a mi lado y tomo mis manos.

- Lo siento tanto –murmuro sollozando- fue ella, y yo aun así me siento tan culpable…

- No fue tu culpa Emmett, no pienses en ello, es algo entre tus padres y yo.

- No puedo odiarla Bella, es mi madre… pero aun así me siento tan mal.

- Ven aquí grandote –él se acercó y yo lo abrace con fuerza- no te culpo a ti Emmett, no te preocupes por nada más, ve a casa con tu esposa y tus hijos y demuéstrales lo mucho que los quieres.

- Te quiero Bella.

- Lo se Emm.

Salimos del hospital al día siguiente, aunque tenía que volver en una semana para que me quitaran los puntos, pero fue un alivio volver a casa, Vanesa corrió a mis brazos y me beso el rostro muchas veces antes de abrazar a Diego y jalarlo para que entrara a la casa, Edward estaba detrás de ella, Jacob estaba en la puerta de la casa con una sonrisa.

- Supongo que tendré que irme, harás tu propia vida a partir de ahora.

- Jacob… Te regalo mi casa –abrió los ojos como platos y la boca formaba una perfecta "O".

- ¿Qué?

- Te quiero cerca, y sé que cuidaras de esta casa, y que serás feliz en ella.

- Oh Bella…

- Nosotros nos iremos con Edward, pero puedes ir Alli cuando quieras.

- Mi casa es tu casa –acepto Edward tomando mi mano.

- Muchas gracias –murmuro antes de abrazarnos- por cierto… mientras estabas desmayada fue la boda de Sam.

- ¿Fuiste? –le pregunte expectante.

- Lleve a Embry –me comento con una sonrisa traviesa- no se lo podía creer cuando aparecí con el de la mano, pensó que aún lo amaba, pero Embry le dejo muy claro que yo era suyo –se rio pícaramente- no nos quedamos después de la boda, pero Sam me llamo muchas veces porque quería que habláramos, el muy prostituto aún se creía con derecho sobre mí, ¡Ja! La pase en grande mientras Embry hablaba con él.

- ¿Así que él también tiene su lado sexy y peligroso? –le pregunte divertida y el asintió con una mirada soñadora.

- Muy sexy y peligroso… Pero tu muñequito también tiene lo suyo –me guiño un ojo antes de besarme la mejilla- la casa es de ustedes por esta noche, la quiero en buen estado en la mañana.

Me reí mientras entraba a la casa, me deje caer en el sofá y Edward se sentó a mi lado entrelazando sus dedos con los míos.

- Aun no puedo creer que todo esto haya pasado –murmuro.

- Yo tampoco –apoye mi cabeza sobre su hombro y suspire.- ¿Qué haremos ahora?

- En lo que a mí respecta, te amare con todo mi ser –levante el rostro para ver su sonrisa- eres una gran maestra, me enseñaste a amar de nuevo, a confiar.

- Y tú me enseñaste a curar un corazón roto.

Me beso con dulzura, con cariño y supe que este magnífico hombre cumpliría su promesa, que me amaría hasta que la muerte nos separara y aun después… Porque ambos teníamos el corazón roto al conocernos, pero el amor pudo más que los malos recuerdos.


Bueno, al parecer mis cuentas estaban mal, este es el penúltimo cap, espero les haya gustado, no queria matar a Tanya queria que ella sufriera por loca, y bueno, los chicos tenían que enterarse asi que Esme se gano un par de puntos siendo sinsera.

Que les parecio el cap? Les gusto? Tienen alguna idea de como será el epilogo? Van a asesinarme por dejar que Tanya le disparara a Bella? Dejen un review!

Besos!