Capítulo 23 Ikite Yukou (Primera Parte)

Mientras que Kanon ahora se encontraba junto a Ranmaru rumbo a encontrarse con unos músicos de la Agencia Shining. Shion seguía en la laguna que recorría el bosque de la mansión teniendo a Tomochika frente suyo quien con sus manos se limpiaba sus lágrimas, pues había sido conmovida por su canción.

Oye… ¿Qué te pasa?

Shimizu-san…-habló al fin tomando algo de aire ya más calmada- Sí que eres un mentiroso…- soltó esbozando una leve sonrisa-Sin importar lo que digas, tú no odias la música…

¿Eh? ¡Y tú qué sabes! – el chico volvió a su postura hostil.

¡Sólo lo sé! –le gritó- Alguien que escribe esa clase de partituras, alguien que es capaz de desbordar sus sentimientos de esa manera en su canción… De ninguna manera aborrece a la música…-negó con la cabeza-Yo…- aspiró un poco más de aire colocando su diestra sobre su pecho en el lado izquierdo-Nunca antes sentí algo así, ni siquiera cuando STARISH debutó… -le confesó- Estoy temblando, y mi corazón no deja de latir… Ni siquiera sé por qué lloré… -le sonrió de la forma más gentil y sincera que pudo, ese gesto dejó mudo al griego.-Por eso… Shimizu-san –tomó algo de aire- ¡Definitivamente no dejaré que desprecies a la música! –lo apuntó con el dedo.

Shion frunció el ceño y estuvo a punto de gritarle que no le interesaban sus palabras y que se metieran en sus asuntos, mas no pudo decir nada, ya que detrás de ellos se escuchó una profunda risa…

¿Quién está allí?

Uh… Creo que sé quién es…-musitó la pelirroja con una gota en su sien, pues reconoció la risa del presidente; ya estaba acostumbrada a sus apariciones.

HAHAHAHAHAHA~! - esa risa de pronto se escuchó sobre ellos, ambos alzaron sus rostros logrando ver a Shining planeando, vestía un wingsuit (un traje aéreo) de color rojo y un casco a juego.

Eso se ve divertido…-musitó Shion captando la atención de la chica, al pelinegro le encantaba cualquier tipo de deporte extremo. Sabía que Shining era algo especial, pero no tanto.

MUSIC IS IN THE AIRRRRR~! –Exclamó el mayor aterrizando espectacularmente frente a ellos.

Querrá decir: "Love is in the air"-Shion quiso corregirlo.

Probablemente, Mister Shimizu… BUUUTTTT~! –se paró en seco frente al muchacho-El susurro de la música es como el amor~

¿Eh? –enarcó sus cejas sin entenderlo, mientras que Tomochika se dedicaba a escuchar pacientemente, no había caso intentar entender la filosofía de Shining.

Miss Shibuya-Shining concentró ahora toda su atención en la chica de amatista mirar-CONGRATULATIOOOOONSSS~!–Lanzó un par de serpentinas frente a sus ojos, Shion no quiso decir más, era demasiado para él.

¿Eh? –ella sacudió su cabeza para salir de su asombro- ¡G-gracias! –hizo una reverencia-P-pero ¿Por qué?

Ha subido de nivel al reconocer el gran valor que tiene la música y el ser capaz de ver más allá de lo que los ojos ven~

Ah, no… Yo…- Tomochika se rascó su nuca algo avergonzada mientras reía.

¿Eh? ¿Aquí premian a los acosadores?

Mister Shimizu~ -dirigió su mirada hacia el joven-Ahora tiene una nueva misión dentro del Master Course… ¡Se unirá con Miss Shibuya como su compositor! ¡La ayudará en su nuevo single! ¡Deberán aprender a trabajar en equipo! De lo contrario…- hizo una pausa de suspenso-¡Miss Shibuya será despedida de la agencia!

¡¿Queeeeé?! –La idol no lo entendía.

¡Ja!… Cómo si me interesara… - el chico se encogió de hombros mientras que el rostro de la pelirroja empalidecía. ¿Ahora su carrera dependía de Shion? ¿En qué estaba pensando Shining? Tomochika ahora se lamentaba el haberse fijado en él.

Paralelo a ello, Kanon ya había llegado junto a Ranmaru frente a un edificio donde un grupo de músicos aguardaban por el rockero. Subieron por un ascensor hasta el décimo y último piso de allí, la pelivioleta ya se sentía impaciente por saber en qué consistía el "proyecto secreto" de su compañero y ahora novio. No pudo evitar sonrojarse tras ese hecho, su corazón no había dejado de agitarse en todo el camino mientras hablaba y caminaba con él, el semblante de Ranmaru era sereno, más dentro de él intentaba contener toda la felicidad que sentía, pues su comportamiento tsundere era lo que lo bloqueaba en ocasiones, pero correspondía por completo la felicidad de Kanon.

Cuando al fin llegaron al último piso, las puertas del ascensor se abrieron, Kanon abrió sus ojos con asombro al ver que se encontraba frente a un escenario, en el cual habían muchas guitarras, baterías, bajos, etc. También desvió su mirada hacia los rockeros que se hallaban allí, algunos le eran familiares…

¡Hey! ¡Kurosaki!– exclamó uno de los sujetos llamando su atención-¡Al fin llegas! Pensamos que ya tendríamos que ir a buscarte a alguno de los restoranes cercanos…- se burló siendo secundado por las risas de todos. Ranmaru era bien conocido por todos por su gusto por la buena mesa, a Kanon se le hizo divertido que no pudo evitar soltar una risa.- ¿Eh? – el mismo chico de antes notó la presencia de la idol-Creí que dijiste que nada de mujeres… ¿Qué está pasando?

¡Tsk! ¡Ya cállate! – se quejó el tsundere-Me retrasé por unos asuntos importantes…- hizo todo lo posible por no sonrojarse al recordar que Kanon ahora era su novia- Y ella no es cualquier mujer… -les aclaró- Les presento a Kanon Koizumi, es mi compositora en la Agencia Shining…

Oh, ya veo…- el chico alzó sus cejas con perversión al recorrer con su mirada el cuerpo de la joven.

S-saludos…- expresó la chica alzando su mano con algo de incomodidad. El albino al notar aquello, estuvo dispuesto a ir por el tipo y golpearlo por mirar de esa manera a su novia. Pero una nueva voz los interrumpió.

¿Dijiste Kanon Koizumi? –se trataba de un chico rubio de unos 28 años de edad en cuyas piernas descansaba una guitarra de color naranja. No había prestado atención a la llegada de Ranmaru, hasta que escuchó el nombre junto con la voz de Kanon.- ¡Oh! ¡Pero si es Kanon-chan!–dio un salto desde donde estaba sentado y dejó a un lado su guitarra para correr a abrazarla.

¿Eh? ¡Senpai!- expresó la pelivioleta al reconocer al chico, ella correspondió su abrazo.– ¡Genial! ¡Ha pasado mucho tiempo!

¡Oye! ¡¿Qué estás haciendo?!- Ranmaru interrumpió el abrazo separándolos -¡Tsk! ¿Qué pasa aquí?

Ah, tranquilo, Kurosaki… Sólo estaba saludando a la pequeña y linda kohai de Rui.- se inclinó hacia ella para sacudir sus cabellos. –Aunque veo que ya estás más grande.

Ah, ya tengo 19 años –le informó la chica con cierto orgullo- Me alegra verte, Tsu-senpai. –manifestó alegre llamándolo por su apodo.

Veo que ya conocías a Tsubasa…-comentó Ranmaru cruzándose de brazos, ahora que eran pareja menos le era posible controlar sus celos.

No te olvides de mí, Koizumi.– le reclamó del otro lado uno de los bateristas, era un chico de azul y larga cabellera la cual llevaba atada con una cola de caballo.

¡Shiro-senpai! – ella volvió a sorprenderse -¡Cuánto tiempo!

Cuando Shiro se acercó, ambos se dieron los cinco, un saludo que él siempre usaba con los demás, pero en especial con ella cuando era pequeña. Kurosaki seguía callado esperando respuestas del cómo Kanon conocía a esos dos sujetos. Entonces Tsubasa le explicó que se conocieron cuando él y Shiro formaban parte de una banda con Rui como su líder y bajista. En ese tiempo el senpai de Kanon la llevaba a los ensayos, y así fue como la pelivioleta conoció mucho más acerca del mundo del rock y los encuentro de bandas, perfeccionando así su habilidad con la guitarra eléctrica gracias a Tsubasa, a quien la menor admiraba demasiado.

Ahora todo tiene sentido– Shiro observó a Kanon- La canción de Quartet Night no está nada mal, a pesar de que no ser de mi estilo…- comentó el peliazul – Tienen un buen ritmo –finalizó sacudiendo sus baquetas en el aire.

¡Muchas gracias! – la menor aceptó alegremente el cumplido.

¿Y por qué está aquí? – consultó el primer chico que los saludó cuando llegaron, él no conocía a Kanon.

¡¿Pero en qué mundo vives, Midorima?! – Lo regañó Tsubasa- ¡Ella es una de las mejores guitarristas que he conocido!

Diría que sólo lo dices porque tú le enseñaste…–soltó burlón Shiro-Pero, estoy de acuerdo- le sonrió a la menor.

A-ah… N-no, sólo hago lo que puedo.- dijo Kanon sonriendo mientras sus mejillas se ruborizaban.

¿Guitarrista? ¿Esa lindura? – musitó Midorima fijándose en la chica.

¡Su nombre es Kanon! – le recalcó Ranmaru.

T-tranquilo, Ranmaru…- ella no quería que el tsundere comenzara un alboroto, Kanon ya estaba acostumbrada a ese tipo de reacciones cada vez que alguien hacia un comentario acerca del rock que ella antes tocaba con su guitarra. Los demás rockeros igual miraron incrédulos a la muchacha.

Parece que no hay otra opción…- sonrió de medio labio Shiro observando a Tsubasa.

Eso creo…- respondió el rubio con una mirada cómplice- Kanon-chan… ¿Por qué no les demuestras de qué estás hecha? – sonrió confiado.

¿Eh? Pero no traje mi guitarra…

¿Y eso qué? Puedes usar la mía.

P-pero…

¡Sin peros!-la tomó del brazo- ¡Vamos, vamos~!

Hm… - Kurosaki se quedó un tanto preocupado observando la situación.

Quita esa cara, ella estará bien – Shiro prestó atención al albino-Después de todo… Es tu compositora, ¿no? – le sonrió divertido.

Ah… Sí…

Tsubasa hizo subir al escenario a la menor y le prestó su anaranjada guitarra eléctrica.

Trátala con amor, es mi consentida– bromeó.

C-claro…

El mayor luego bajó y se reunió con los demás rockeros que esperaban que la chica comenzara a tocar, pero los nervios comenzaron a jugarle una mala pasada que se quedó estática sobre el escenario.

¡Vamos, Kanon-chan! –exclamó Tsubasa intentando animarla-¡Lo que toques estará bien~!

S-sí… -comenzó a temblar.

Ante su inseguridad, los murmullos de los chicos se hicieron presentes diciendo cosas como: "¿En verdad sabe rockear con la guitarra?" "Pero si es tan sólo una muñequita" "… No me importa si no sabe rockear. Es todo un bizcocho ¡Miren esas piernas!" "Es demasiado linda ¿no?" "¡Ya bájenla! ¡Ja! ¡Está que le da un ataque!" "Le daré los primeros auxilios si quiere…" "Con gusto le doy lecciones privadas de guitarra… ¿Sí saben lo que digo?"

Tales acciones hacían crecer más y más el enojo de Kurosaki a quien ya se le podía ver una vena latiendo en su sien izquierda. Pero el defenderla sólo le daría la razón al grupo de idiotas, Koizumi tenía que demostrarles que no era una "nena" ni mucho menos una "muñequita"

¡Tsk! ¡Vamos Kanon!– empuñó su diestra-¡No seas miedosa! – le reclamó en uno de sus singulares intentos de darle ánimo.

¡¿Eh?! ¡No soy miedosa!– le respondió la chica desde el escenario.

¡¿Entonces qué esperas para tocar?! ¡¿Una invitación?!

¡Hm! ¡Pues sólo estoy esperando que te calles!

Shiro y Tsubasa observaban divertidos la discusión entre ambos. Kanon se veía como una pequeña e indefensa muchacha, pero no tenía problemas en responderle a Ranmaru, cosa que no todos los presentes de allí se atrevían a hacer. Sin embargo, ambos notaron que en realidad Kurosaki estaba preocupado por ella…

¡Muy bien!-de alguna manera los gritos del bajista la hicieron reaccionar- ¡A rockear! –exclamó lo más fuerte que pudo.

¡Qué linda~!– dijo Tsubasa, para él era inevitable borrarse la imagen dulce y tierna de la Kanon que conoció cuando esta tenía 15 años de edad.

Al dejar atrás sus miedos, la guitarrista logró sorprenderlos a todos con su habilidad, Ranmaru suspiró aliviado mientras que la observaba tocar. Entonces recordó la primera vez que la vio en uno de los encuentros de bandas, aquello lo hizo sonreír nostálgico. Pues en ese tiempo jamás se imaginó que su camino se cruzaría con el de ella, y mucho menos que la llegaría amar como lo hacía ahora, se sentía afortunado por tenerla a su lado. Kanon finalizó de tocar haciendo un profundo y enérgico rasgueo de guitarra, su cara detonaba que lo disfrutaba. Mas sus ojos se fijaron tan sólo en Ranmaru a quién le dedicó una amplia y brillante sonrisa, el chico se quedó embelesado con tal gesto. Pues hace mucho que no la veía sonreír de esa manera, y mucho menos para él. Ranmaru tan sólo pudo esbozar una ligera sonrisa mientras los colores subían a su rostro, afortunadamente los demás estaban más concentrados en la chica que no notaron los gestos del rockero. Y entusiasmados subieron al escenario para darle la bienvenida a Kanon, reconociéndola así como una de ellos. Shiro también subió para felicitarla y al mismo tiempo asegurarse de que ninguno se pasara de listo con ella; por fortuna los chicos ahora habían dejado de lado la apariencia de Koizumi para tan sólo fijarse en su habilidad como guitarrista, eso la hizo feliz.

Me alegra verla tan feliz– le comentó Tsubasa al albino- Realmente estaba preocupado…

¿Preocupado?

Sí… Parece que no lo sabes… - el rubio lo observó- Kanon-chan no siempre fue la chica alegre y llena de energía que ves. Hubo un tiempo en que era muy tímida y muy callada… -le explicó- Podrás no creerlo, ya que desde los 13 años que es una Idol, y en sus presentaciones se veía muy confiada, pero eso sólo era un personaje…

B-bueno… No he prestado atención a las presentaciones de Kanon antes de llegar a la Agencia Shining- admitió el tsundere.

Bueno, supongo que deberías preguntarle por ti mismo…- se encogió de hombros-Ella es una buena chica… Pero también es muy frágil. La dejo en tus manos ¿sí?-le dijo como indicándole que más o menos ya se había dado cuenta de la relación entre ambos. Ranmaru no pudo hablar por los nervios, aunque la mirada de Tsubasa le indicaba que él no interferiría ni mucho menos revelaría el secreto. El rostro del bajista comenzaba a ruborizarse al mismo tiempo que meditaba sobre las cosas que aprendería sobre Kanon a medida que avanzara su relación, al igual que habían cosas de él que ni Kanon ni nadie sabía…

Mas la conversación fue interrumpida por los demás chicos quienes los llamaron para comenzar a trabajar de una buena vez en la canción secreta de Ranmaru.

Le dieron la partitura a Kanon pidiéndole que la revisara con cuidado y les diera su opinión. La chica sintió que algo le faltaba, la melodía no estaba mal, pero no la convencía del todo.

Es como pensé- Dijo Tsubasa.

Bueno, entonces… -Ranmaru observó a su novia- ¿Te gustaría llevarte la partitura y poder completarla?

¿Eh? ¿Están seguros? – Ella observó a Shiro, pues él había compuesto parte de la partitura.

Por mí no hay problema. De hecho, creo que necesito algo de ayuda–se llevó una mano detrás de su cuello- Estoy algo oxidado en el tema de la composición…-se lamentó. – Creo que desde que la banda que formamos junto a Rui –mencionó al ex senpai de la menor- Se disolvió, comencé a perder el toque…-recordó con algo de tristeza- Por eso, dejo el resto en tus manos, Koizumi. Sé que no me decepcionarás- le sonrió siendo secundado por los demás rockeros del lugar. Estaban seguros de que la pelivioleta les daría un buen resultado.

Bien, este proyecto es de Kurosaki, nosotros sólo estamos ayudándolo. –Mencionó Tsubasa-Si él dice que Kanon-chan puede escribir la letra, es porque puede hacerlo. ¿Verdad?

¡Muchas gracias por la confianza! – la joven hizo una reverencia-¡No los decepcionaré!– se veía bastante animada y entusiasmada con el proyecto a pesar de que no conocer la letra de la canción.

El tiempo transcurrió mientras Kanon conocía a los demás rockeros que le compartían sus experiencias. Muchos le dijeron que debía pensar seriamente en volver a tocar en alguna banda, pero que en esta ocasión formara parte de una banda oficial. Sin embargo aquello era imposible, la agencia le dejó bien en claro que tenía prohibido participar en eventos como esos… No sabía si el estar involucrada en el proyecto de Ranmaru estaría prohibido o no.

En determinado momento, el celular de la menor sonó, se trataba de Ringo quien se había espantado al no haber encontrado a la joven en la habitación. Koizumi no tuvo más remedio que separarse de los chicos e ir a los camerinos del lugar para hablar en privado con el pelirosa, quien muchas veces se comportaba como un celoso hermano mayor. La chica tuvo que aceptar cada uno de sus regaños. Pues lo cierto era que se suponía estaba en reposo luego del episodio de la droga. Al final de cuentas, y tras escuchar las excusas de la guitarrista, Tsukimiya se tranquilizó al saber que estaba con el rockero, recordándole que no se olvidara de cenar pues seguro su cuerpo necesitaba energía.

Sí, sí… ¡Ya entendí!- le reclamó inflando sus cachetes como niña regañada-… También te quiero, lo siento… Buenas noches- relajó su semblante tras decirle esas palabras a Ringo para luego colgar la llamada y dar un largo suspiro resignado.

Veo que también te regañaron… Tch…- musitó Ranmaru entrando a la habitación mientras le mostraba su celular con un reciente mensaje de Ryuya, pues gracias a Ren (Quien vio a ambos senpais salir de la mansión) Es que Hyuga supo que Kanon se encontraba con él. Kanon no pudo evitar reír ante la situación contagiando a su novio con su risa quien aprovechó la soledad del lugar para tomarla por la cintura-No creí que el salieras conmigo causaría tantos problemas–le dijo dándole un beso en la mejilla.

No– la chica lo abrazó- Dormí toda la tarde, necesitaba aire fresco- le sonrió- Esos dos…- negó con la cabeza refiriéndose a los senseis- Siempre han sido algo sobreprotectores conmigo, sobre todo Rin-chan…-alzó las cejas algo avergonzada, no le gustaba que la siguieran tratando como si fuese una niña.

Está bien, comprendo a Tsukimiya-san… -De pronto el chico la arrinconó contra uno de los casilleros del camerino –Dejar a una pequeña como tú, con alguien como yo… No es la mejor de las ideas…- soltó de forma traviesa.

R-Ranmaru…- no pudo evitar ponerse nerviosa y sonrojarse por completo. Nuevamente los gestos tímidos de la chica lograban encantarlo, acto que lo hizo sonreír de una forma nueva para Kanon. Ella se quedó completamente embobada observando esa hermosa sonrisa, por momentos deseó que esa sonrisa sólo se la mostrara a ella y a nadie más.

¿Sigues tímida?– la molestó.

Hm… Pues si me miras con ese rostro… Insinuando cosas… -desvió la mirada-¿Pues qué esperas?

¿Insinuar cosas? –Alzó las cejas divertido- Eres una malpensada… Sólo te demuestro lo mucho que me gustas…

¡No soy una malpe...! – el muchacho no la dejó continuar, puesto que no se aguantó por más tiempo las ganas de volver a besarla. Capturando así sus dulces labios mientras deslizaba sus manos por las caderas de la chica, Koizumi cayó de inmediato en el hechizo del beso de su novio que correspondiéndole rodeó los hombros del chico con sus brazos.

Permanecieron un tiempo más besándose y abrazándose olvidándose de todos, era normal, pues recién se habían hecho novios y ya no tenían por qué reprimir lo que sentían el uno por el otro.

Bien, es tarde. Es hora de llevarte a casa…- le dio un pequeño beso en los labios.

Pero tengo hambre, vamos a comer a algún lugar. – le propuso.

Buena idea ¿Qué tal si vamos a mi departamento? Puedo cocinar…

¿A tu departamento?

Así es.

¿Tú y yo solos?

Por supuesto – el albino alzó las cejas – No pretenderás que invite a los vagos…- dijo refriéndose a sus compañeros rockeros.

Ah, no… Pero…

¿Qué pasa?

Ir a tu departamento, a esta hora, y solos… No creo que…

¡Tsk! Y dices que no eres mal pensada, ya sé a dónde quieres llegar…- no pudo evitar reírse de su actitud.

¡A-ah, n-no! ¡No es eso! – se quejó completamente sonrojada.

Ya, ya… No es como si no podamos llegar al "siguiente nivel", pero… -soltó una risa-Tranquila, no soy así de impulsivo… -se encogió de hombros- Si te incómoda entonces iremos a un restorán y ya… -le picó la frente con su dedo índice- Tch… Tonta.

Kanon no pudo responderle, no tenía palabras, y a veces se sentía un poco tonta por sus reacciones. Seguía siendo una niña, tal cual la trataban los senseis, mas eso no parecía molestar al albino.– Por ahora…- Ranmaru continuó hablando al notar el silencio de su novia- Me conformo con tus dulces labios…- le confesó tomándola gentilmente de las mejillas robándole un nuevo beso. – Nos iremos despacio, caminaré al ritmo que quieras… Así que…-esta vez sus palabras fueron interrumpidas por la menor quien se abalanzó sobre él para refugiarse en sus brazos.

G-gracias, Ranmaru… - hundió su cabeza en el pecho del mayor quien la envolvió en sus brazos –Eres muy dulce y gentil conmigo… Gracias…

Ya dije que iba a protegerte, así que ya no tengas miedo. ¿Si?

Sí. –la chica continuó aferrándose a los brazos de su novio, parecía una niña pequeña. A Ranmaru le llamaba de gran manera la atención el como ella lo abrazaba, era como si la chica buscara protección, y eso lo enternecía.

De pronto la chica sintió una fuerte pulsación en su sien en donde tenía un chichón, dejó de abrazar a su novio llevándose así su mano hasta esa zona.

¿Qué pasa? – le consultó.

Me duele…- le indicó.

Déjame ver…-el chico le levantó el flequillo viendo el chichón que el mismo le había hecho sin querer– Ah, b-bueno… no sé ve tan mal…- la culpa comenzó a invadirlo ¿Cómo le diría que él provocó ese golpe? Y eso no era todo ¿Cómo decirle que Syo los vio?-Kanon…- se quedó mudo intentando encontrar las palabras precisas para decirle.

¿Dime? ¿Por qué tienes esa cara? – parpadeó varias veces observando al albino que comenzó a ponerse nervioso.

¡Tsk!–chasqueó la lengua al no encontrar ninguna forma de decirlo-Syo te vio encima mío cuando te desmayaste en la enfermería… -desvió su mirada sonrojado.

Ah… -después de unos segundos reaccionó-¡¿Eeeeeh?! ¡¿Qué dices?!

Pues lo que escuchaste…-se cruzó de brazos- Me sorprendí tanto que me levanté para detenerlo… Entonces… -miró de reojo a la chica- Te me caíste y te golpeaste en el fierro, por eso tienes ese chichón…-apretó sus dientes para no reírse, pues recordar ese momento se le hacía gracioso.

¡Ranmaru! ¡Deberías ser más cuidadoso! – se quejó sosteniendo su sien.

¿Eh? Fue tu culpa, tú te me lanzaste encima…- le recordó sin poder evitar sonreírle de forma traviesa.

¡¿Eh?! –El rojo volvió a subir a su rostro -¡Eso no es…!– no podía encontrar argumentos válidos, lo que más le preocupaba era el que Syo los hubiese visto – Debiste haberme dicho antes que Syo nos vio… -volvió a quejarse.

Es lo de menos, él no dirá nada… Tranquila – dijo para calmarla-Podrá ser un enano algo hiperactivo… Pero, no es un entrometido como otros… -mencionó ligeramente al castaño del cuarteto.

En eso tienes razón, es un chico muy lindo. Y creo que debo agradecerle a él y a Natsuki el que hayan detenido a ese sujeto…

Después de aquello, ambos se fueron de allí despidiéndose de los demás. Kanon se veía entusiasmada con la idea de trabajar en la partitura, pero Ranmaru aún no le revelaba la letra.

Kurosaki la llevó a comer al restorán a donde siempre iba, y que ella ya conocía, se trataba del restorán de la pareja de ancianos a los que Ranmaru era muy unido. Allí pudo saber que el muchacho de vez en cuando trabajaba allí. Ella estaba consciente de las deudas que aquejaban al mayor, pero no conocía del todo los detalles, y su pareja no parecía querer hablar de ello en ese momento. Koizumi decidió darle un respiro y no ahogarlo con sus preguntas, pues en ese momento habían otros temas a tratar, como el de su comportamiento frente a sus compañeros. A pesar de que se habían hecho novios, las reglas de la agencia seguían allí, por ningún motivo podían dar a conocer su relación y no querían meter en problemas a sus compañeros al pedirles cubrirlos. Era por eso que a la pelivioleta le preocupaba que Syo supiera de ello, no quería involucrarlo en caso de que se descubriera su relación.

No te preocupes, ya te lo dije… Syo no habla de más…-musitó el albino comiendo de la deliciosa comida que habían preparado para ellos.

Bueno, entonces frente a los demás comportémonos como siempre ¿De acuerdo?

Sí, no hay problema… -a Ranmaru no le costaba, era lo mejor en ese sentido, pues su comportamiento tsundere le impedía el ser cursi con ella frente a los demás. Tal vez el mayor tema para él eran los celos que tendría que seguir reprimiendo cada vez que Camus o Shion se le acercaban a la muchacha, sobre todo este último quien no tenía problemas en admitir su atracción hacia Kanon. Claro, Kurosaki desconocía que Shimizu era el mellizo de su novia. Tendría que tomar clases de autocontrol, no quería que Kanon se enojara con él debido a sus celos.

Luego la pareja de ancianos se despidió de los muchachos, y el anciano le pidió a Kurosaki que antes de irse lo ayudara a apilar un par de costales de harina. Entre tanto que la anciana se quedó hablando a solas con la chica, no pudiendo evitar confesarle a Kanon que Ranmaru antes la había mencionado bastante en el restorán. Aquella mujer se había dado cuenta desde el primer momento en que el albino comenzó a cambiar su comportamiento al haberse enamorado de la pelivioleta, fue testigo muchas veces de su semblante ido, de su tristeza y a veces rabia al no ser capaz de alcanzar el corazón de la menor. Mas la angustia que había visto en el muchacho, en esos últimos días había cambiado por un semblante más relajado y alegre, el ver ahora a Kanon junto a él le daban las respuestas del por qué se veía tan feliz. Le agradeció profundamente el hacerlo feliz mientras que la chica no hacía más que sonrojarse ante ese hecho, pues ella también era muy feliz por tenerlo a su lado.

Luego los dos salieron del restorán, ambos caminaban en silencio, el anciano parecía igual haber tenido una charla con el albino mientras apilaban los costales de harina. Ranmaru observó de reojo a Kanon notando un leve sonrojo en sus mejillas, sonrió para sí mismo al verla, era demasiado hermosa para él. Koizumi notó la mirada de su novio sobre ella, pero al voltear a verlo, él desvió rápidamente su mirada. La guitarrista sonrió ampliamente notando los momentos de tsunderismo en el chico, no podía negar que esa actitud le encantaba. Y recordando las palabras de la anciana, se enterneció por dentro que sorpresivamente lo tomó del brazo apoyándose en él mientras caminaban.

¿Q-qué haces? –el acto de la chica hizo que su corazón se agitara. -¿T-te sientes bien?

Nada, sólo me apoyo en ti.- Le sonrió con dulzura- Claro que me siento bien, porque estoy contigo~ -canturreó.

A-ah, y-ya veo… Entonces está bien, creo…- se sonrojó.

Ton~to~-lo molestó apoyando su cabeza en el brazo del mayor. Ranmaru no le respondió y continuó su camino al lado de la pequeña muchacha que le había robado el corazón.

Al llegar a la mansión, la chica lo soltó pues alguien podría verlos, tenían que ser cuidadosos. Tras cruzar la puerta de entrada, los idols se detuvieron frente a la escalera que conducía a los pasillos de las habitaciones, tanto para las mujeres como para los hombres del Master Course.

Bueno, me divertí mucho. – Kanon se giró hacia él- Y muchas gracias por la confianza, mañana me pondré a trabajar en la partitura. Con el trabajo que ya hizo Shiro, no me costará hacerla.

Sí, lo dejo en tus manos – le respondió Ranmaru.

Bien, buenas noches– le hizo una reverencia controlando los impulsos de abrazarlo pues no podía hacerlo dentro de la mansión. Sin embargo cuando se dispuso a ir a su habitación, el chico la detuvo jalándola del brazo para abrazarla de forma efusiva. – R-Ranmaru… P-por favor… P-pueden…- sus palabras fueron interrumpidas por el breve pero tierno beso de su novio. – V-vernos…- terminó su frase una vez que el beso finalizó.

Lo sé…- Musitó el chico juntando su frente con la de ella – Pero, no me puedo detener…- le indicó provocando un intenso sonrojo en la joven. Ambos se miraron profundamente a los ojos en la oscuridad de la mansión con tan sólo la tenue luz de la luna iluminándolos. Aquellas palabras por parte del albino rompieron toda resistencia en la pelivioleta, que cerrando sus ojos, fue aproximando sus labios a los de él mientras que sus delicadas manos se deslizaban por la espalda del joven. No obstante, un ruido a unos metros lejos de ellos, los sorprendieron y de inmediato se separaron.

C-creo que eso fue una señal… - bromeó la muchacha.

Tch… Está bien… -Suspiró resignado- Entonces, buenas noches… -le sonrió acariciando gentilmente su mejilla para luego marcharse hasta su habitación. Mientras que Koizumi daba un último vistazo a los alrededores intentando descubrir en dónde había sido ese ruido y quién o qué lo había provocado, sólo esperaba que se tratara de Yuki (la gatita de Ai) Pero no encontró nada que sin más se fue a dormir… Mas en las sombras alguien se ocultaba, se trataba de Shion quien lo había visto todo. Tenía un semblante molesto. Para él su hermana estaba siendo demasiado imprudente, pero no era precisamente por las reglas impuestas por Shining.

La noche avanzó, y en la mansión todos dormían plácidamente, todos excepto Shion, quien daba vueltas y vueltas en su cama mientras que un sudor frío recorría su sien y sus manos se aferraban con desesperación a las sábanas; estaba teniendo una pesadilla.

En ella se veía así mismo corriendo apresuradamente en dirección a un acantilado, y mientras corría, no dejaba de gritar el nombre de Psyche. Cuando llegó al acantilado se encontró con Kanon y Psyche, ambas se observaban de forma desafiante, había una especie de energía que le bloqueaba el paso hacia las jóvenes. El parecido entre ellas era impresionante, a simple vista tan sólo sus peinados y ropa eran diferentes, pero Shion podía reconocer la profunda mirada de Psyche, una mirada que Kanon no poseía. De pronto, Kanon comenzó a empujar a Psyche hacia la orilla del acantilado. Shion se alarmó e intentó detenerla pero le era imposible avanzar y sus gritos no eran escuchados. –"Adiós…" –fueron frías palabras que se desprendieron de los labios de Kanon al momento de dejar caer a Psyche.– "¡PSYCHE!" – Exclamó Shion estirando su mano hacia la escena, de pronto dejó de ver la espalda de Kanon quien observaba con un rostro inexpresivo el cómo Psyche caía. Pues ahora flotaba en un espacio en blanco, pronto la fuerza de gravedad lo dejó caer y ahora se encontraba en el lugar de Psyche en una caída libre por el acantilado.- "¡KANON!"– Volvió a gritar estirando su mano hacia la distancia, pero su hermana no respondía. De pronto la imagen de una caja musical de cristal quebrándose en un marmoleado piso, golpeó su mente. El estruendo fue lo suficientemente fuerte que logró despertarlo de un golpe. Shimizu ahora se encontraba sentado en su cama con la respiración agitada ¿Qué significaba esa pesadilla?

Un nuevo ruido lo sobresaltó, se trataba de su celular, dio un largo suspiro y al revisarlo se dio cuenta de que se trataba de un mensaje de Tomochika, tenían que reunirse para discutir acerca de su canción. El modelo no tuvo más opción que levantarse y darse una ducha para terminar de despertar de esa pesadilla. Aún no entendía el cómo Shining lo había convencido, ese hombre escondía más de algún secreto.

Los minutos pasaron, Tomochika y Shion ya se encontraban reunidos.

Al principio la idea de que Shion fuese su compositor la había asustado, pero luego pensó en las ventajas de tener a un prodigio componiendo para ella, realmente no era nada malo si lo pensaba de esa forma. Ambos se reunieron en una de las salas de música del Master Course, la idol preparó todo para poder trabajar en su nueva canción. Realmente estaba impaciente, Tomochika se había dejado llevar por su entusiasmo e imaginación. Sin embargo, la realidad era muy diferente a lo que se había imaginado…

Shimizu-san… -giró su mirada hacia el chico con cierto fastidio después de un tiempo.

Aún no… - le respondió desde el otro lado de la habitación, se mantenía recostado en un sofá leyendo muy cómodo una revista de espectáculos.

Llevas más de una hora con eso…- se quejó, y sin esperar ni un segundo más se puso de pie para caminar hacia él.

¿En serio ha pasado una hora?- musitó con fastidio, pues a pesar de eso Tomochika no se había ido, seguía esperando trabajar con él. ¿Cuán insistente podía llegar a ser? Se preguntaba en su interior el ex violinista.

¡¿Eh?! ¡Ni siquiera haz dado vuelta a la página! – La pelirroja se indignó- Lo haces apropósito ¡¿verdad?!

Nah~ ¿Cómo crees?-respondió en un tono sarcástico- Si ya te diste cuenta, puedes irte ¿Ya conoces la salida, no?

¡Hm! ¡Shimizu-san!- le quitó la revista.

¡Oye!

¡Deja de actuar como un idiota!– enrolló la revista y lo golpeó con ella en la cabeza-¡Madura de una buena vez!

¡Auch! – Se quejó sobándose la cabeza- ¡Qué violenta y ruidosa eres!

Tomochika usó toda su fuerza de voluntad para no ahorcar al muchacho, no entendía su actitud, aunque intentaba hacerlo. Sabía que Shion escondía un miedo enorme dentro de sí, él no quería sentirse utilizado de nuevo. Shibuya no sabía cómo demostrarle que sus intenciones eran buenas, y agradecía a Shining el haberle dado la "misión" de mostrarle ese mundo maravilloso que ocultaba la música a Shion. Ella todavía no se daba cuenta, pero poco a poco estaba siendo cautivada por él, y no sólo por su música…

Por favor, Shimizu-san…- la idol se sentó en el brazo derecho del sofá.- El presidente lo dejó todo en tus manos… Acabas de cerrar un trato, ahora eres mi compositor…-continuó hablando en un tono serio. Mientras que Shion la observaba- No te molestaría, pero mi antiguo compositor decidió retirarse…

¡Ja! No lo culpo…- le dijo burlón.

¡No se fue por mí! –Frunció el ceño- Se fue por él… -Suspiró resignada- Tiene deseos de ir a América y estudiar música, no se siente apto para ser compositor de nadie… – le comentó- Todo empezó cuando puso sus ojos en el talento de Haruka y en su canción Maji Love 2000% de STARISH.

¿Eh? ¿Haruka?

Sí, verás…

La chica le relató el momento preciso en que STARISH ganó los UtaPri Awards, luego de ese evento, nadie hacía más qué hablar de ellos. Tal vez el nombre de Haruka Nanami no era conocido en el mundo de los Idols, no daba entrevistas ni hacia sesiones de fotos; seguía siendo una persona normal. Pero en el mundo de las agencias y escuelas de música, el nombre de aquella tímida chica comenzaba a ser mencionado por todos. Haruka comenzó a obtener diversos trabajos como asistente de sonido, y también participó en doramas componiendo parte de sus bandas sonoras, así como en los spot publicitarios. Luego de eso, Yajima, como se llamaba el compositor de Tomochika, se sintió inferior… Ambos estuvieron en la misma academia, Yajima estudiaba música desde pequeño, no así como Haruka que aprendió en el camino. Por ello no comprendía el por qué no estaba al nivel de ella.

La verdad todos quedaron sorprendidos por el talento de Haruka –sonrió con nostalgia- Incluso las personas que alguna vez la intimidaron en la Academia Saotome, ahora la admiran y respetan. Pero…-hizo una pausa mostrándole una amplia sonrisa- Yo siempre supe que Haruka tenía mucho talento, sólo necesitaba confianza… -miró atentamente al muchacho frente suyo pues ella quería que él dejara sus miedos y volviera a creer en la música.

Ya veo…- el griego no sabía el porqué de pronto sintió deseos de conocer a la compositora de STARISH, un sentimiento nostálgico lo invadió-¿Y ella en dónde está?

Pues ahora está de vacaciones, realmente la extraño.

De pronto el muchacho se puso de pie dejando la revista en el sofá, comenzó a estirar su cuerpo.

¿Shimizu-san?

Si escribo una partitura para ti ¿Me dejarás en paz? – le consultó viéndola de reojo mientras estiraba sus brazos al aire con algo de pereza.

S-sí…- Tomochika se sintió mal por lo directo que era Shion al expresarle, sin nada de sutileza, lo molesta que era su presencia para él. Sin embargo, decidió ignorar ese hecho pues necesitaba esa partitura.

Muy bien, entonces…- caminó hasta la mesa donde la chica había dejado todo el material necesario para trabajar, y se sentó. Su nueva compañera lo siguió y se sentó frente a él.

El joven luego le consultó sobre sus gustos musicales, ella le comentó que le gustaban las melodías movidas y que su instrumento era el Electone. Aquello le hizo sentido a Shion, puesto que Tomochika a simple vestía se veía como una chica llena de energía, para tocar un instrumento como el Electone se necesitaba de alguien así, suponía entonces que la chica también contaba con cierta coordinación en sus movimientos, no estaba mal.

No pasó más de media hora cuando Shion escribió una partitura completa ante la mirada de asombro de la pelirroja, el chico sí que era alguien especial.

T-ten… - le entregó la partitura sin mucha seguridad. La pelirroja tomó el papel y repasó en su mente la melodía, era muy hermosa.

¡I-increíble! ¡Es tan…! – sus palabras fueron interrumpidas por el muchacho al quitarle de forma sorpresiva la hoja-¡Oye! ¡¿Qué…?!

¡Está mal! – exclamó Shion e hizo trozos el papel ante la mirada atónita de Tomochika.

¡Shion!– lo llamó por su nombre golpeando la mesa -¡¿Qué demonios te pasa?! Hasta ahora he tenido paciencia ¡Pero esto es…!

¡Esa partitura no es para ti! – volvió a interrumpirla -¡No puedo escribir para ti! Mi música debe ser sólo para una persona…- soltó al aire empuñando sus puños-¡Entiéndelo!–la observó con algo de desesperación. La pelirroja se quedó callada al notar el miedo en el semblante de Shion- ¡No quiero escribir música! – le gritó para luego salir de allí lo más rápido posible cerrando de golpe la puerta.

Shion… - ella continuó sentada, las reacciones del muchacho hicieron que su enfado hacia él se convirtiera en preocupación- ¿Pero qué fue lo que te hicieron?– se quedó observando los papeles destrozados - ¿Escribir sólo para una persona? –cuestionó al aire. Ahora comprendía mejor, Shimizu no estaba de caprichoso, realmente estaba asustado. Por momentos se sintió culpable al haberle insistido tanto sobre la música, que pensó en hablar con Shining sobre el asunto y pedirle que la cambiara de compositor.

Mientras que Shion ya estaba muy lejos de allí, el haberse movido tan rápido le causó cierto mareo que lo llevó a afirmarse de la pared. Estaba temblando, sentía miedo…

¿Shion?- dijo la voz de Cecil detrás de él - ¿Estás bien?

Estoy bien…- contestó irguiéndose conteniendo la respiración.

¿Seguro? No te ves...

¡Dije que estoy bien!– se volteó a verlo enojado. Pero aquel acto los hizo a ambos ser presas de múltiples imágenes en donde Psyche y el antiguo Príncipe de Agnapolis se vieron por primera vez. En aquel entonces la princesa había escapado del palacio y estaba llorando.

Pero… Estás llorando…- Dijo Cecil sin salir de su asombro al ver esas imágenes.

No estoy…- Shion se llevó su mano hasta sus mejillas al notar las cristalinas lágrimas que recorrían su rostro.

– … ¿Psyche? –consultó el príncipe sin entenderlo.

– … ¿Tú eres…?– Shimizu se quedó mudo, pues ya no podía articular más palabras.

Ambos se quedaron viendo en silencio, pues intentaban asimilar lo que estaba pasando. Era la primera vez que Cecil tenía una visión de su antepasado y Psyche. Con Kanon sentía nostalgia, pero nunca logró adivinar los porqué, incluso ya sabiendo la historia de la princesa Psyche.

¿Qué es lo que pasa aquí? – consultó Camus a unos metros detrás de Cecil.

Creo que Shion no se siente bien…- le respondió el menor con una real preocupación. El conde se quedó mudo al notar las lágrimas en el rostro del menor. Sin embargo, el griego comenzó a reír intensificando poco a poco su risa dejándolos perplejos.

Shimizu ¿Qué es lo que te…?

¡Pero qué tontos son~!– Interrumpió a su ahora senpai, y continuó riendo afirmando su estómago mientras limpiaba sus lágrimas -¿Les gustó mi actuación?

¿Actuación? – consultó el conde alzando sus cejas. En cambio el príncipe sólo lo observó todo seriamente, él sabía que Shion no fingió esas lágrimas…

¿Qué tiene de raro? Pronto me darán trabajos en doramas, de por sí ya tengo el título de actor en mi país. Quería ver si aquí tenía el mismo impacto, al verse sus caras puede ver que sí. – Se burló.

Shion…- susurró Cecil con preocupación.

¡Bueno! Tengo cosas que hacer, nos vemos~ - expresó esbozando una gran sonrisa para ellos y se marchó. Justo en ese instante la imagen de Psyche apareció ante los ojos de Camus, ya la había visto cuando tuvo su cita con Kanon en el White Day…

Creo que tenemos que hablar con Kanon-chan…- dijo Aijima viendo como el pelinegro se marchaba.

Eso parece… - musitó Camus intentando comprender la situación.

Entre tanto que Shion se lamentaba el haber perdido el control de sus emociones, era la primera vez que le pasaba después de mucho tiempo, cuando colapsó al darse cuenta de la verdad...

Paralelo a ello, Tomochika se encontraba afuera de la oficina de Shining esperando hablar con él para pedirle que cambiaran a su compositor, no quería seguir presionando a Shimizu. Por más que deseara escuchar su música no quería obligarlo, y sabía desde ya que no le agradaba al joven. Se apoyó en la pared soltando un resignado suspiro, comenzaba a preocuparse porque sabía que Saotome no bromeaba al lanzar sus desafíos. ¿Era el fin de su carrera?

¡Hola, Tomo-chan! – una alegre voz llamó su atención. Se trataba de Reiji quien iba en compañía de sus kohais. - ¿Estás bien?–consultó al ver su desanimado semblante.

Ah, Kotobuki-senpai –Observó al castaño y luego a los chicos –Ittoki-kun, Ichinose-san…- intentó sonreír –Estoy bien…

¿En serio? – el pelirrojo alzó sus cejas con preocupación.

Shibuya-san… -habló Tokiya – Entonces, dinos ¿Por qué estás aquí?

Tomochika entonces les relató lo sucedido, estaba realmente asustada, no sabía qué hacer. La pelirroja estaba bajando sus brazos ante esa adversidad. Mas Reiji tras escuchar el relato de la chica se le acercó colocando ambas manos en los hombros de la menor.

Shining-san te dio una misión importante, Tomo-chan– le aclaró.

¿Una misión importante?

Así es, además hiciste una promesa con Mizu-chan… - dijo refiriéndose a Shion, pues ese era el sobrenombre que Kotobuki escogió para él.

¿Una promesa? – Negó con la cabeza- No lo recuerdo.

Tú misma nos relataste que le dijiste a Mizu-chan que no dejarías que él despreciara la música…- sonrió ampliamente- Eres la única que fue más allá para intentar hacerlo entrar a razón.

¡Es cierto! – Otoya apoyó las palabras de su senpai- ¡Así que no puedes rendirte!

El presidente te dio esa misión por una razón.– Intervino Tokiya y agregó-Si tu real sueño es ser una Idol, debes esforzarte.

¡Eso es~! –afirmó el castaño- ¡Vamos, Tomo-chan! ¡No te rindas!

Senpai… Chicos… - la pelirroja se los quedó viendo agradecida al recibir la energía y el ánimo que querían darle a su amiga y colega - ¡Tienen razón!–frunció el ceño - ¡No me rendiré! ¡Shimizu-san no podrá negarse más! – Dictaminó con entusiasmo - ¡Le mostraré lo maravilloso que es el mundo de la música! ¡Lograremos trabajar en equipo! – comenzó a darse ánimos con sus propias palabras mientras los chicos asentían a ellas. - ¡Muy bien! Muchas gracias – les hizo una reverencia – Me dieron el ánimo que necesitaba. Debo encontrar a Shimizu-san ¡Nos vemos!

¡Sí, sí~! ¡Ve por él~! ¡Ou~!– expresó el mayor alzando su puño con energía.

¿Creen que estará bien?- consultó Ichinose.

¡Claro que sí! Después de todo, es Tomo-chan ¿verdad?– contestó Otoya confiando en su compañera.

Shibuya avanzaba por los pasillos del Master Course con un poco más de confianza, en verdad quería escuchar más de la música de Shion. Pero ahora, lo que más le interesaba era conocerlo mejor, saber de sus miedos y poder ser su amiga… Sin embargo, hace mucho que su corazón comenzaba a agitarse con ligereza al pensar en él ¿Era consciente de ello? ¿Sería un obstáculo o el motor para lograr su objetivo? ¿Quién era la persona para la que Shion quería escribir canciones? A todas esas dudas esperaba encontrarles respuesta una vez que lograra atravesar la barrera de Shion.